10 de diciembre de 2021

Reconocer a Cristo


Mt 11, 16-19

16 ¿Pero, con quién compararé a esta generación? Se parece a los chiquillos que, sentados en las plazas, se gritan unos a otros diciendo: 17 ¡Os hemos tocado la flauta y no habéis bailado; os hemos entonado endechas y no os habéis lamentado. 18 Porque vino Juan, que no comía ni bebía, y dicen: ‘Demonio tiene.’ 19 Vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: ‘Ahí tenéis un comilón y un borracho, amigo de publicanos y pecadores’ Y la Sabiduría se ha acreditado por sus obras.’”


COMENTARIO

No podemos negar que el Hijo de Dios tenía una paciencia más que destacable. Y eso se lo hace ver a lo que, en aquel momento, le escuchan. Y es que quiere que comprendan que sí, que había venido el Mesías.

Aquellos niños a los que se refiere Jesucristo bien puede el mismo pueblo judío que, al parecer, por mucho que se haga ante ellos no es capaz de apreciar que aquel hombre que les habla, es el Enviado de Dios.

El caso es que Jesucristo ya había hecho y dicho otro tanto entre aquellos que le estaban escuchando. Es decir, su predicación y sus acciones extraordinarias que damos en llamar milagros deberían haber sido suficiente prueba de que era Dios hecho hombre. Pero, al parecer, no era así


JESÚS, gracias por predicar la Verdad y ser la Verdad misma.



Eleuterio Fernández Guzmán

9 de diciembre de 2021

El Bautista Juan

Mt 11,11-15

 

En aquel tiempo, dijo Jesús a las turbas: ‘En verdad os digo que no ha surgido entre los nacidos de mujer uno mayor que Juan el Bautista; sin embargo, el más pequeño en el Reino de los Cielos es mayor que él. Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el Reino de los Cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan. Pues todos los profetas, lo mismo que la Ley, hasta Juan profetizaron. Y, si queréis admitirlo, él es Elías, el que iba a venir. El que tenga oídos, que oiga’”.

 

 

COMENTARIO

 

La verdad es que Jesús hacía todo lo posible para que se comprendiese que Él era el Enviado de Dios. Por eso habla de Juan, que le había bautizado, en términos tan elogiosos y, a la vez, tan característicos de quien siéndolo aquí todo en el definitivo Reino de Dios no lo es tanto.

 

Jesús sabe que todo se está cumpliendo. Como estaba escrito desde hacía muchos siglos, palabra por palabra y circunstancia por circunstancia, todo aquello que Dios tenía previsto para el hombre está llevándose a cabo.

 

Pero Jesús insiste en algo muy importante: Juan el Bautista, quien en el Jordán con agua perdonaba los pecados por mandato de Dios, era quien todos estaban esperando desde hacía siglos: el Precursor. Y muchos no lo quisieron.

 

 

JESÚS, ayúdanos a reconocer en Juan a quien Dios había enviado para ser su palabra recta y camino certero hacia su definitivo Reino.

 

Eleuterio Fernández Guzmán

 

8 de diciembre de 2021

Así vino Cristo

Lc 1, 26-38


"Al sexto mes envió Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María. Y, entrando, le dijo: 'Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.' Ella se conturbó por estas palabras y se preguntaba qué significaría aquel saludo. El ángel le dijo: 'No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios; vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo a quien pondrás por nombre Jesús. Él será grande, se le llamará Hijo del Altísimo y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin.' María respondió al ángel: '¿Cómo será esto, puesto que no conozco varón?' El ángel le respondió: 'El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que ha de nacer será santo y se le llamará Hijo de Dios. Mira, también Isabel, tu pariente, ha concebido un hijo en su vejez y este es ya el sexto mes de la que se decía que era estéril, porque no hay nada imposible para Dios.' Dijo María: 'He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra.' Y el ángel, dejándola, se fue."

COMENTARIO


Es un verdadero clásico, por así decirlo, que el día en el que recordamos a la Inmaculada Virgen María, el Calendario Litúrgico nos reserve un texto del Evangelio de San Lucas referido a la Anunciación. Y es que la Virgen María nunca deja de sorprendernos por muchas veces que esto lo leamos.


En realidad, lo que hace el Ángel Gabriel es demandar a la joven María si quiere ser Madre de Dios, así de sencillo. Y el caso es que, como podemos imaginar, aquella jovencita otra cosa no quería que eso pues estaba entregada, seguramente desde más niña aún, al Todopoderoso.


No deja de sorprendernos, de todas formas, la valentía y la fe que muestra María. Y es que todo lo acepta de tal manera que ella misma se define como “esclava del Señor”. Y es que sabía muy bien lo que eso suponía y es que, acabar siendo Madre del Hijo de Dios no era como para decir otra cosa. Y ella bien que lo sabía.




JESÚS, gracias por haber escogido a una Madre como María.


7 de diciembre de 2021

Que no se pierda ninguna oveja

Mt 18, 12-14

 

“’¿Qué les parece? Si un hombre tiene cien ovejas, y una de ellas se pierde, ¿no deja las noventa y nueve restantes en la montaña, para ir a buscar la que se extravió? Y si llega a encontrarla, les aseguro que se alegrará más por ella que por las noventa y nueve que no se extraviaron. De la misma manera, el Padre de ustedes, que está en el cielo no quiere que se pierda ni uno solo de estos pequeños.’”

 

COMENTARIO

 

Es bien cierto que el Hijo de Dios enseña con parábolas o, en fin, con aquello que es conocido por todos porque sabe perfectamente que es la mejor manera de que aquellos que le escuchan comprendan lo que, en el fondo de sus Palabras, quiere decir.

 

Es de pensar que todos sabían a qué se refería Jesucristo cuando hacía uso de un tema tan común como era el del rebaño de ovejas pues su pueblo era un pueblo de pastores y todos conocían a qué se refería.

 

El mensaje que quiere que comprendan es que aquellos que Dios ha escogido y entregado a su Hijo para que los cuiden no van a perderse y que deben estar seguros de que siempre estará Dios con ellos.

 

JESÚS,  gracias por hacernos confiar en ti, Pastor Bueno.

 

Eleuterio Fernández Guzmán

5 de diciembre de 2021

Cristo es Dios hecho hombre

 

Lunes, 6 de diciembre de 2021

 

“Un día, mientras Jesús enseñaba, había entre los presentes algunos fariseos y doctores de la Ley, llegados de todas las regiones de Galilea, de Judea y de Jerusalén. La fuerza del Señor le daba poder para sanar. Llegaron entonces unas personas trayendo a un paralítico sobre una camilla y buscaban el modo de entrar, para ponerlo delante de Jesús. Como no sabían por dónde introducirlo a causa de la multitud, subieron a la terraza y, desde el techo, lo bajaron por entre las tejas con su camilla en medio de la concurrencia y lo pusieron delante de Jesús.


Al ver la fe de ellos, Jesús le dijo: ¡Hombre, tus pecados te son perdonados¡.


Los escribas y los fariseos comenzaron a preguntarse: ¡¿Quién es éste que blasfema? ¿Quién puede perdonar los pecados, sino sólo Dios?’ Pero Jesús, conociendo sus pensamientos, les dijo: ‘¿Qué es lo que están pensando? ¿Qué es más fácil decir: ‘Tus pecados están perdonados’, o ‘Levántate y camina’? Para que ustedes sepan que el Hijo del hombre tiene sobre la tierra el poder de perdonar los pecados -dijo al paralítico- a ti te digo, levántate, toma tu camilla y vuelve a tu casa’.


Inmediatamente se levantó a la vista de todos, tomó su camilla y se fue a su casa alabando a Dios. Todos quedaron llenos de asombro y glorificaban a Dios, diciendo con gran temor: “Hoy hemos visto cosas maravillosas’”.

 

 

COMENTARIO

 

En realidad, resulta curioso y triste que hubiera personas, en tiempos del Hijo de Dios, que no tuvieran más en cuenta la misericordia que lo que ellas pudieran pensar.

 

Aquel hombre paralítico es seguro que necesitaba una ayuda algo más que normal. Y Cristo lo cura diciendo eso de los pecados porque había la creencia según la cual si una persona padecía enfermedad es que había pecado contra Dios.

 

Cristo, de todas formas, sabía que eso no era así y, por eso mismo, le dice eso de los pecados para que los que lo criticaban supieran que él era el Mesías y actuaba con el poder de Dios aunque, como sabemos, eso no les hizo ninguna gracia.

 

 

 

JESÚS,  gracias por ser bueno y misericordioso a pesar de muchos…

 

Eleuterio Fernández Guzmán

3 de diciembre de 2021

Cuando se tiene fe

Mt 9, 27-31



27 Cuando Jesús se iba de allí, al pasar le siguieron dos ciegos gritando:’¡Ten piedad de nosotros, Hijo de David!’ 28 Y al llegar a casa, se le acercaron los ciegos, y Jesús les dice: ‘¿Creéis que puedo hacer eso?’ dícelen: ‘Sí, Señor’ 29 Entonces les tocó los ojos diciendo: ‘Hágase en vosotros según vuestra fe.’ 30 Y se abrieron sus ojos. Jesús les ordenó severamente: ‘Mirad que nadie lo sepa’ 31 Pero ellos, en cuanto salieron divulgaron su fama por toda aquella comarca.”


COMENTARIO


No podemos negar que aquellos dos ciegos lo estaban pasando muy mal. Y no es que su enfermedad no fuera ya suficiente sino que eso los apartaba de la sociedad al no poder desempeñar oficio alguno pues aquellos tiempos no son los de hoy donde, en este aspecto, muchas cosas han cambiado para bien de las personas que padecen ceguera. Pero ellos estaban más que mal.

Confiaban. A la pregunta que les hace el Hijo de Dios acerca de que si creían que si los podía curar ellos responde que sí. No tienen duda alguna y saben más que bien que sólo el Maestro de Nazaret puede hacer eso por ellos.

Como es de imagina, y ante una manifestación tan segura y cierta de creencia y de confianza en Jesucristo lo único que podía pasar… pasó. Los cura de la ceguera y ellos, como tampoco podía ser de otra forma, lo fueron diciendo allí por donde iban… ¿Quién no?



JESÚS, gracias por ser bueno y misericordioso.



Eleuterio Fernández Guzmán

2 de diciembre de 2021

Cumplir con la voluntad de Dios


Mt 7,21.24-27

 

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: ‘No todo el que me diga: ‘Señor, Señor’, entrará en el Reino de los cielos, sino el que haga la voluntad de mi Padre celestial. Así pues, todo el que oiga estas palabras mías y las ponga en práctica, será como el hombre prudente que edificó su casa sobre roca: cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos, y embistieron contra aquella casa; pero ella no cayó, porque estaba cimentada sobre roca. Y todo el que oiga estas palabras mías y no las ponga en práctica, será como el hombre insensato que edificó su casa sobre arena: cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos, irrumpieron contra aquella casa y cayó, y fue grande su ruina’”.

 

 

COMENTARIO

 

Es bien cierto que tanto en tiempos de Jesucristo como ahora mismo, aquellos que le seguían, sus discípulos, podían tener por buenas sus oraciones y sus invocaciones a Dios Padre. Sin embargo, como bien dice el Hijo de Dios eso no es suficiente pues hay que cumplir la voluntad del Todopoderoso.

 

Jesús abunda en ejemplos para que eso se entienda. Está la actitud de quien cree que hace las cosas bien y construye su espíritu sobre material poco resistente, con oraciones que creen llegar a Dios pero que, por ejemplo, están faltas de verdadera caridad. Tales personas no triunfarán en cuanto a su relación con Dios.

 

Hay, sin embargo, otra forma de actuar: hacer las cosas de acuerdo a la voluntad de Dios y construir nuestra vida sobre la Roca que es Cristo. Así añadiremos, al Señor, Señor, el cumplimiento de la voluntad del Creador.

 

 

JESÚS,  ayúdanos a construir sobre Ti.

 

Eleuterio Fernández Guzmán


1 de diciembre de 2021

Con el poder de Dios

Mt 15, 29-37


"Jesús llegó a orillas del mar de Galilea y, subiendo a la montaña, se sentó. Una gran multitud acudió a Él, llevando paralíticos, lisiados, ciegos, mudos y muchos otros enfermos. Los pusieron a sus pies y Él los sanó. La multitud se admiraba al ver que los mudos hablaban, los inválidos quedaban sanos, los paralíticos caminaban y los ciegos recobraban la vista. Y todos glorificaban al Dios de Israel.

Entonces Jesús llamó a sus discípulos y les dijo: 'Me da pena esta multitud, porque hace tres días que están conmigo y no tienen qué comer. No quiero despedirlos en ayunas, porque podrían desfallecer en el camino'.

Los discípulos le dijeron: '¿Y dónde podríamos conseguir en este lugar despoblado bastante cantidad de pan para saciar a tanta gente?'

Jesús les dijo: '¿Cuántos panes tienen?'

Ellos respondieron: 'Siete y unos pocos pescados.

Él ordenó a la multitud que se sentara en el suelo; después, tomó los panes y los pescados, dio gracias, los partió y los daba a los discípulos, y ellos los distribuían entre la multitud.

Todos comieron hasta saciarse, y con los pedazos que sobraron llenaron siete canastas."


COMENTARIO

Ciertamente, como al parecer era necesario que el pueblo judío creyese en el Enviado de Dios mediando signos, en esta parte del Evangelio de San Mateo abundan los mismos. Y es que, a través de ellos, los que veían y escuchaban a Jesucristo creyeron en lo que decía y que no era otra cosa que el Reino de Dios había llegado al mundo.

Creemos que ver que hay mudos que hablan y que hay cojos que vuelven a andar (además de todo lo que aquí no sale pero que, sin duda, sucedió) debía ser muestra clara de que aquel hombre no era un hombre cualquiera sino que, en efecto, era el Enviado de Dios.

La multiplicación de los panes y los peces fue algo, de por sí, extraordinario, pero que algunos pretenden confundir con una especie de solidaridad entre los presentes pues, para tales personas, no fue Cristo quien hizo el milagro...




JESÚS, gracias por tanta bondad.



Eleuterio Fernández Guzmán

30 de noviembre de 2021

Y le siguieron

Mt 4, 18-22



18 Caminando por la ribera del mar de Galilea vio a dos hermanos, Simón, llamado Pedro, y su hermano Andrés, echando a red en el mar, pues eran pescadores, 19 y les dice: ‘Venid, conmigo, y os haré pescadores de hombres’. 20 Y ellos al instante, dejando las redes, le siguieron. 21 Caminando, adelante, vio a otros dos hermanos, Santiago el de Zebedeo y su hermano Juan, que estaban en la barca con su padre Zebedeo arreglando sus redes; y los llamó. 22 Y ellos al instante, dejando la barca y a su padre, le siguieron.”


COMENTARIO

Prontitud. Tal es la palabra que define muy bien la situación que se les plantea a estas dos parejas de hermanos pescadores. Y es que podemos imaginar que la atracción de parte del Hijo de Dios debía ser grande pues, de otra manera, no se entiende que pasara lo que pasó.

El caso es que los hermanos, todos ellos, seguramente también sabían que el pueblo judío esperaba un Mesías. Y es posible que Andrés, que con Juan había conocido a Jesús cuando estaban con Juan el Bautista, les hablara de aquel que les había robado el corazón.

Todos ellos supieron responder más que bien y rápido a la llamada que les hacía aquel hombre que recién empezada a predicar pero que debía desprender un no sé qué más propio de quien es capaz de atraer con la mirada.

JESÚS, gracias por haber llamado a tus Apóstoles.

29 de noviembre de 2021

Tener fe

Mt 8, 5-11

 

Al entrar Jesús en Cafarnaúm, se le acercó un centurión, rogándole: “Señor, mi sirviente está en casa enfermo de parálisis y sufre terriblemente”. Jesús le dijo: “Yo mismo iré a sanarlo”.
Pero el centurión respondió: “Señor, no soy digno de que entres en mi casa; basta que digas una palabra y mi sirviente se sanará. Porque cuando yo, que no soy más que un oficial subalterno, digo a uno de los soldados que están a mis órdenes: “Ve”, él va, y a otro: “Ven”, él viene; y cuando digo a mi sirviente: “Tienes que hacer esto”, él lo hace”.


Al oírlo, Jesús quedó admirado y dijo a los que lo seguían: “Les aseguro que no he encontrado a nadie en Israel que tenga tanta fe. Por eso les digo que muchos vendrán de Oriente y de Occidente, y se sentarán a la mesa con Abraham, Isaac y Jacob, en el Reino de los Cielos”.

 

COMENTARIO

 

Con este texto del Evangelio de San Mateo queda claro que el Hijo de Dios tiene un concepto de la fe que muchas veces difiere del nuestro. Y es que sabía que no sólo los miembros del pueblo elegido por Dios, el judío, eran capaces de alcanzar el corazón de Dios.

 

Aquel soldado romano había llegado a entender la fe del pueblo que, se suponía, estaba dominando. Y en otro sitio se nos dice que le dicen a Cristo otros judíos que favorecieran al soldado porque en muchas cosas los había ayudado.

 

El Hijo de Dios, sin embargo, no procede como procede por las palabras de aquellos judíos que sí le hablaban sino por lo que manifiesta con las suyas el centurión. Y es que en ellas vio Cristo el ejemplo de quien confía y cree en el Enviado de Dios. Y por eso, sobre todo por eso, cura a su sirviente.

 

 

 

 

JESÚS,  gracias por ser verdaderamente misericordioso.

 

Eleuterio Fernández Guzmán

28 de noviembre de 2021

Lo que ha de suceder… sucederá


Lc 21, 25-28. 34-36


“25 ‘Habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas; y en la tierra, angustia de las gentes, perplejas por el estruendo del mar y de las olas, 26 muriéndose los hombres de terror y de ansiedad por las cosas que vendrán sobre el mundo; porque las fuerzas de los cielos serán sacudidas. 27 Y entonces verán venir al Hijo del hombre en una nube con gran poder y gloria. 28 Cuando empiecen a suceder estas cosas, cobrar ánimo y levantad la cabeza porque se acerca vuestra liberación.”

34 Guardaos de que no se hagan pesados vuestros corazones por el libertinaje, por la embriaguez y por las preocupaciones de la vida, y venga aquel Día de improviso sobre vosotros, 35 como un lazo; porque vendrá sobre todos los que habitan toda la faz de la tierra. 36 Estad en vela, pues, orando en todo tiempo para que tengáis fuerza y escapéis a todo lo que está para venir, y podáis estar en pie delante del Hijo del hombre.”



COMENTARIO


En cuanto puede y la ocasión lo permite, el Hijo de Dios habla de una forma que da bastante miedo y nos pone sobre la pista de qué es lo que va a pasar. Y es que, en realidad, sabe lo que va a pasar y a suceder y todo a su tiempo… en fin… que puede aleccionarnos acerca de eso. Y lo hace de una forma bastante clara que no puede llevar a engaño a nadie y nadie puede decir que no sea capaz de entender que las cosas son como van a ser y serán, exactamente, así.


También nos pide que estemos preparados. Y es que cuando eso suceda y, aún, sin saber cuando será, no podemos estar como si nuestro corazón no nos importara lo más mínimo y Cristo lo encuentre sucio y maltrecho.



JESÚS, gracias, de nuevo, por tus avisos.



Eleuterio Fernández Guzmán

26 de noviembre de 2021

Sus palabras nunca pasarán

Lc 21, 29-33



29 Les añadió esta parábola: ‘Mirad la higuera y todos los árboles. 30 cuando ya echan brotes, al verlos, sabéis que el verano está ya cerca. 31 Así también vosotros, cuando veáis que sucede esto, sabed que el Reino de Dios está cerca. 32 Yo os aseguro que no pasará esta generación hasta que todo esto suceda. 33 El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán”.


COMENTARIO


Como estos últimos días, el Hijo de Dios continúa, digamos, avisando de qué sucederá cuando el Hijo del hombre vuelva. Y es que, como dice en tales ocasiones, antes de eso mucho ha de suceder aunque avisa de eso que va a suceder para que estemos preparados como hijos de Dios que somos. Y, aunque podemos imaginar el terror que debió llenar los corazones de aquellos que le escuchaban, también en él entró la esperanza que sembró Cristo al decirles que nada debían temer.


El caso es que, por si había quien dudaba algo de lo que decía y no lo creía del todo, eso de que sus palabras no iban a pasar aunque pasase el cielo y la tierra debería haber dejado tranquilos todos los corazones pues tales palabras las decía el mismo Dios hecho hombre.



JESÚS, gracias por tranquilizar nuestro corazón.



Eleuterio Fernández Guzmán

25 de noviembre de 2021

La liberación de Cristo

Lc 21, 20-28


"Jesús hablaba a sus discípulos acerca de su venida:

'Cuando vean a Jerusalén sitiada por los ejércitos, sepan que su ruina está próxima. Los que estén en Judea que se refugien en las montañas; los que estén dentro de la ciudad que se alejen; y los que estén en los campos que no vuelvan a ella. Porque serán días de escarmiento, en que todo lo que está escrito deberá cumplirse.

¡Ay de las que estén embarazadas o tengan niños de pecho en aquellos días! Será grande la desgracia de este país y la ira de Dios pesará sobre este pueblo. Caerán al filo de la espada, serán llevados cautivos a todas las naciones, y Jerusalén será pisoteada por los paganos, hasta que el tiempo de los paganos llegue a su cumplimiento.

Habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas; y en la tierra, los pueblos serán presa de la angustia ante el rugido del mar y la violencia de las olas. Los hombres desfallecerán de miedo ante la expectativa de lo que sobrevendrá al mundo, porque los astros se conmoverán.

Entonces se verá al Hijo del hombre venir sobre una nube, lleno de poder y de gloria.

Cuando comience a suceder esto, tengan ánimo y levanten la cabeza, porque está por llegarles la liberación.'"



COMENTARIO

No podemos negar que las advertencias que recoge el Evangelio de San Lucas y que van referidas a lo que ha de pasar, son bastante duras de escuchar. Y es que el Hijo de Dios no quiere que sus hermanos, aquellos que Dios quiso que fueran suyos para que los salvara, caigan en la fosa de la que tanto habla el salmista. Por eso advierte una y otra vez, y otras veces más, acerca de lo que pasará cuando venga, cuando vuelva, el Hijo del hombre o, lo que es lo mismo, Él.

Esto ha de querer decir que debemos estar preparados pero, sobre todo, ha de querer decir que eso va a suceder. Y es cierto que no sabemos cuándo porque eso sólo lo sabe Dios mismo. Sin embargo, debemos gozar con tal momento por muy terribles cosas que entonces sucedan porque, como dice Cristo, se acerca nuestra liberación. Y eso debería bastarnos para estar preparados.


JESÚS, gracias por tranquilizar nuestro corazón.



Eleuterio Fernández Guzmán

24 de noviembre de 2021

Perseverar para salvarse

Lc 21, 12-19


"12 'Pero, antes de todo esto, os echarán mano y os perseguirán, entregándoos a las sinagogas y cárceles y  llevándoos ante reyes y gobernadores por mi nombre; 13 esto os sucederá para que deis testimonio. 14 Proponed, pues, en vuestro corazón no preparar la defensa, 15 porque yo os daré una elocuencia y una sabiduría a la que no podrán resistir ni contradecir todos vuestros adversarios. 16 Seréis entregados por padres, hermanos, parientes y amigos, y matarán a algunos de vosotros, 17 y seréis odiados de todos por causa de mi nombre. 18 Pero no perecerá ni un cabello de vuestra cabeza. 19 Con vuestra perseverancia salvaréis vuestras almas.'"

COMENTARIO

En realidad, el Hijo de Dios, cuando habla de la forma en la que habla, no es poco cierto que quiere que sus hermanos se salven y no caigan en la fosa de la que tanto habla el salmista. Por eso habla con toda claridad.

Sabe Jesucristo, como es Dios y por eso lo sabe, muchos de los que son sus discípulos van a ser perseguidos y muchos van a morir por eso, por serlo. Y les pide Cristo que eso lo tengan en cuenta para que sus vidas tengan verdadero valor.

El caso es que lo que pide el Hijo de Dios es perseverancia. Es decir, que se mantengan en la fe porque, de la manera, no va a perderse nada de ellos aunque los maten pues es cierto y verdad que alcanzarán la vida eterna donde no hay dolor ni sufrimiento.


JESÚS, gracias por hablarnos con toda claridad de lo que nos conviene.



Eleuterio Fernández Guzmán

23 de noviembre de 2021

Lo que ha de pasar

Lc 21, 5-11


"Algunos, hablando del Templo, decían que estaba adornado con hermosas piedras y ofrendas votivas. Entonces Jesús dijo: 'De todo lo que ustedes contemplan, un día no quedará piedra sobre piedra: todo será destruido'. Ellos le preguntaron: 'Maestro, ¿cuándo tendrá lugar esto, y cuál será la señal de que va a suceder?'. Jesús respondió: 'Tengan cuidado, no se dejen engañar, porque muchos se presentarán en mi Nombre, diciendo: 'Soy yo', y también: 'El tiempo está cerca'. No los sigan. Cuando oigan hablar de guerras y revoluciones no se alarmen; es necesario que esto ocurra antes, pero no llegará tan pronto el fin'".


COMENTARIO

Ciertamente, las palabras que pone en su boca el Hijo de Dios y que recoge el Evangelio de San Lucas no son de lo más tranquilizadoras. Y es que habla de una serie de circunstancias que han de pasar y que, seguro pasarán.

Aquellos que las escuchan debían estar aterrados porque creían que eso iba a pasar, a lo mejor, pronto, y eso les llenaba el corazón de miedo y de terror. Sin embargo, al menos quedarían algo tranquilizados al decirles Jesucristo que eso no iba a ser de repente.

El caso es que el Hijo de Dios nos está poniendo sobre la pista de qué pasará cuando vuelva otra vez, en su Parusía. Es claro que aquellos que lo escuchaban ni siquiera sabían que iba a morir para luego volver y eso debía preocuparlos más de la cuenta.



JESÚS, gracias por decirnos, exactamente, lo que va a suceder cuando eso sea Voluntad de Dios.



Eleuterio Fernández Guzmán

22 de noviembre de 2021

Debemos saber qué es lo importante

Lc 21, 1-4

 

“1 Alzando la mirada, vio a unos ricos que echaban sus donativos en el arca del Tesoro; 2 vio también a una viuda pobre que echaba allí dos moneditas, 3 y dijo: ‘De verdad os digo que esta viuda pobre ha echado más que todos. 4 Porque todos éstos han echado como donativo de lo que les sobraba, ésta en cambio ha echado de lo que necesitaba, todo cuanto tenía para vivir’”.

 

 

COMENTARIO

 

 

Este texto del Evangelio de San Lucas aparece en diferentes momentos del Año Litúrgico. Tiene, sin embargo, el mismo significado que tiene todo que ver con la forma en que, a veces, vemos las cosas del espíritu y, sobre todo, relacionadas con la Voluntad de Dios. Y es aquella viuda (pensemos en la situación de la mujer que quedaba viuda y sin nadie que echara una mano) no tenía mucho. En realidad, no tenía más que aquello que había echado en el lugar donde se depositaban las limosnas. Y aquello le hace decir al Hijo de Dios que una mujer así, en aquellas circunstancias de vida, había echado mucho más que el rico que, de manera grandilocuente hacia lo propio pero con lo que le sobraba. Y aquella debía ser una lección que no deberían olvidar nunca: a Dios le importa la verdad del corazón y no la mera, simple y falsa, tantas veces, apariencia.

 

 

JESÚS,  ayúdanos a ser desprendidos con lo nuestro.

 

Eleuterio Fernández Guzmán

21 de noviembre de 2021

Demasiado para Pilato

Jn 18, 33b-37



"En aquel tiempo, dijo Pilato a Jesús:

– '¿Eres tú el rey de los judíos?'

Jesús le contestó:

– '¿Dices eso por tu cuenta o te lo han dicho otros de mí?'
Pilato replicó:

– '¿Acaso soy yo judío? Tu gente y los sumos sacerdotes te han entregado a mí; ¿qué has hecho?'

Jesús le contestó:

– 'Mi reino no es de este mundo. Si mi reino fuera de este mundo, mi guardia habría luchado para que no cayera en manos de los judíos. Pero mi reino no es de aquí.'

Pilato le dijo:

– ' Conque, ¿tú eres rey?'

Jesús le contestó:

– ' Tú lo dices: soy rey. Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo; para ser testigo de la verdad. Todo el que es de la verdad escucha mi voz. '"


COMENTARIO


En realidad, aquel hombre pagano, Pilato, obtuvo en aquella conversación lo que merecía su falta de creencia. Y es que el hijo de Dios, en la situación en la que se encontraba, no podía decir más que aquello que dijo: la Verdad.

El Reino de Dios, como dice Cristo, no es de este mundo aunque el mismo Jesucristo es el Reino que, una vez venido al mundo enviado por el Todopoderoso, lo instauró. Pero aquellos que lo habían puesto en aquella situación habían obviado una tan gran verdad.

Lo último que dice el Hijo de Dios es crucial para nosotros, sus discípulos: vino al mundo para dar testimonio de la Verdad. Y eso lo hizo a pesar de muchos.




JESÚS, gracias por ser la Verdad y por decirla.



Eleuterio Fernández Guzmán

19 de noviembre de 2021

Cuando intereses de los hombres no son los de Dios

Lc 19, 45-48


45 Entrando en el Templo, comenzó a echar fuera a los que vendía, 46 diciéndoles: ‘Está escrito: Mi Casa será Casa de oración. ¡Pero vosotros la habéis hecho una cueva de bandidos!’ 47 Enseñaba todos los días en el Templo. Por su parte, los sumos sacerdotes, los escribas y también los notables del pueblo buscaban matarle, 48 pero no encontraban qué podrían hacer, porque todo el pueblo le oía pendiente de sus labios”

COMENTARIO

Si hay un texto bíblico en el que pueda comprobarse que muchas veces no concuerdan los intereses de Dios con los de los hombres es éste. Y es que, como podemos ver, hay Quien tiene por mala cosa lo que hacen algunos en el Templo de Jerusalén negociando con los asuntos de la fe y con el dinero de otros.

Ciertamente el Hijo de Dios tenía razón al ver que aquello era poco casa de oración sino, en todo caso, lugar para el negocio y el engaño. Y que los echara de allí era de esperar que pasara. Y pasó…

También es verdad que aquí se aprecia a la perfección que los que querían matarlo eran, entre otros, los que se aprovechaban de aquel negocio, digamos, espiritual.



JESÚS, gracias por hacer las cosas como deben ser hechas.



Eleuterio Fernández Guzmán

17 de noviembre de 2021

Ser capaz de conocer a Cristo

Lc 19, 41-44



41 Al acercarse y ver la ciudad, lloró por ella, 42 diciendo: ‘¡Si también tú conocieras en este día el mensaje de paz! Pero ahora ha quedado oculto a tus ojos. 43 porque vendrán días sobre ti, en que tus enemigos te rodearán de empalizadas, te cercarán y te apretarán por todas partes, 44 y te estrellarán contra el suelo a ti y a tus hijos que estén dentro de ti, y no dejarán en ti piedra sobre piedra, porque no has conocido el tiempo de tu visita.’”


COMENTARIO

La verdad es que lo que hoy recoge este Evangelio de San Lucas, esta parte del mismo, debía, debería haber sido muy preocupante para los habitantes de la Ciudad Santa que es Jerusalén. Y es que el Hijo de Dios estaba advirtiendo de algo que iba a pasar… ¡y pasó!

En realidad, las cosas pueden interpretarse de otra forma que, seguramente, nos vendría la mar de bien a todos los discípulos de Cristo. Y es que, como le dice a la ciudad no ha querido conocer a Quien había venido a salvarla a ella y a los que en ella habitaban. Habían mirado para otro lado cuando, en su predicación, había hecho Jesucristo muchas advertencias acerca del camino que había seguido el pueblo elegido por Dios y por eso mismo debían convertir su corazón y sus mismas realidades. Pero no lo hicieron….

Todo esto tiene, claro, un destino claro: nosotros debemos escuchar a Cristo. Así de sencillo. Y, acto seguido, hacer lo que dice. Así de simple.



JESÚS, gracias por advertirnos con tanta claridad

Dad al que tiene

Lc 19, 11a. 12-13.15a.16b-26


"11 Estando la gente escuchando estas cosas, añadió una parábola, pues estaba él cerca de Jerusalén, y creían ellos que el Reino de Dios aparecería de un momento a otro. 12 Dijo pues: «Un hombre noble marchó a un país lejano, para recibir la investidura real y volverse. 13 Habiendo llamado a diez siervos suyos, les dio diez minas y les dijo:  Negociad hasta que vuelva. " 14 Pero sus ciudadanos le odiaban y enviaron detrás de él una embajada que dijese: “No queremos que ése reine sobre nosotros.” 15 «Y sucedió que, cuando regresó, después de recibir la investidura.

real, mandó llamar a aquellos siervos suyos, a los que había dado el dinero, para saber lo que había ganado cada uno. 16 Se presentó el primero y dijo: “Señor, tu mina ha producido diez minas.” 17 Le respondió: “¡Muy bien,  siervo bueno!; ya que has sido fiel en lo mínimo, toma el gobierno de diez ciudades.” 18 Vino el segundo y dijo: “Tu mina, Señor, ha producido cinco minas.” 19 Dijo a éste: “Ponte tú también al mando de cinco ciudades.” 20 «Vino el otro y dijo: “Señor, aquí tienes tu mina, que he tenido guardada en un lienzo; 21 pues tenía miedo de ti, que eres un hombre severo; que tomas lo que no pusiste, y cosechas lo que no sembraste.” 22 Dícele: “Por tu propia boca te juzgo, siervo malo; sabías que yo soy un hombre severo, que tomo lo que no puse y cosecho lo que no sembré; 23 pues ¿por qué no colocaste mi dinero en el banco? Y así, al volver yo, lo habría cobrado con los  intereses.” 24 Y dijo a los presentes: “Quitadle la mina y dádsela al que tiene las diez minas.” 25 Dijéronle: “Señor, tiene ya diez minas.” 26 - “Os digo que a todo el que tiene, se le dará; pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará.”


COMENTARIO

Es verdad que la que se suele denominar “parábola de los talentos” tiene, en sí misma, no poca controversia. Y es que, al parecer, aquel hombre había hecho muy mal al no hacer rendir lo que su señor le había dado.

En realidad, la cosa tiene que ver con aquello que el Todopoderoso entrega a cada uno de sus hijos. Y es que a unos les da don de lenguas; a otros, don de entendimiento; a otros, don de escritura, etc.

Todo eso ha de querer decir por fuerza que Dios quiere que su descendencia haga rendir aquello que le entrega en forma de don o de gracia. Y que no podemos dejarlo escondido debajo de ningún celemín pues, de lo contrario, se le dará a quien tiene... fe. 




JESÚS, gracias por ponernos sobre la pista de cómo debemos ser.



Eleuterio Fernández Guzmán