12 de septiembre de 2026

Es así seguir a Cristo

Lc 6, 43-49


"En aquel tiempo decía Jesús a sus discípulos: 'No hay árbol bueno que dé fruto malo y, a la inversa, no hay árbol malo que dé fruto bueno. Cada árbol se conoce por su fruto. No se recogen higos de los espinos, ni de la zarza se vendimian uvas. El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca lo bueno, y el malo, del malo saca lo malo. Porque de lo que rebosa el corazón habla su boca. ¿Por qué me llamáis: Señor, Señor, y no hacéis lo que digo? Todo el que venga a mí y oiga mis palabras y las ponga en práctica, os voy a mostrar a quién es semejante: Es semejante a un hombre que, al edificar una casa, cavó profundamente y puso los cimientos sobre roca. Al sobrevenir una inundación, rompió el torrente contra aquella casa, pero no pudo destruirla por estar bien edificada. Pero el que haya oído y no haya puesto en práctica, es semejante a un hombre que edificó una casa sobre tierra, sin cimientos, contra la que rompió el torrente y al instante se desplomó y fue grande la ruina de aquella casa"

COMENTARIO 

El Hijo de Dios, que había venido al mundo para que el mundo se salvase, debía intentar, al menos, que cambiaran muchas cosas propias del comportamiento de sus hermanos. Y aquí lo plasma a la perfección. 

La casa que construimos es nuestro propio corazón porque así la debemos considerar. Y la forma de construirla es más que importante que lo hagamos de la mejor forma posible a no ser que queramos naufragar y acabar, directamente, en el Infierno. Así de sencillo. 

¿Sobre qué construimos la casa? En realidad, es sobre Quién que no es otro que Cristo que es la Roca fuerte sobre la que debemos construir nuestro corazón. Y sólo sobre Él lo haremos como debemos hacerlo. 


JESÚS, gracias por darnos tantas pistas para nuestra salvación eterna. 

Eleuterio Fernández Guzmán

11 de septiembre de 2026

No darnos cuenta de cómo somos

 Lc 6, 39-42


"En aquel tiempo ponía Jesús a sus discípulos esta parábola: '¿Podrá un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán los dos en el hoyo? No está el discípulo por encima del maestro. Todo el que esté bien formado, será como su maestro. ¿Cómo es que miras la brizna que hay en el ojo de tu hermano, y no reparas en la viga que hay en tu propio ojo? ¿Cómo puedes decir a tu hermano: 'Hermano, deja que saque la brizna que hay en tu ojo', no viendo tú mismo la viga que hay en el tuyo? Hipócrita, saca primero la viga de tu ojo, y entonces podrás ver para sacar la brizna que hay en el ojo de tu hermano.'"

COMENTARIO

Las palabras del Hijo de Dios jamás están de más porque son esenciales para sus hermanos, para nosotros. Por eso cuando dice lo que recoge hoy el Evangelio de San Lucas debemos tenerlo muy en cuenta.

Nos quiere prevenir Cristo contra esa actitud tan nuestra que consiste en ver los defectos de los demás pero no los nuestros. Y, ciertamente, para poder corregir al prójimo primero deberíamos nosotros tener nuestra "casa" arreglada...

Debemos procurar que nuestro hacer esté todo lo de acuerdo que podamos con la Voluntad de Dios pues, de otra forma, vamos a llevar a nuestro prójimo por mal camino.

JESÚS, gracias por hablarnos con palabras verdaderamente iluminadoras. 

Eleuterio Fernández Guzmán

10 de septiembre de 2026

La verdadera Ley de Dios

Lc 6,27-38

"Jesús dijo a sus discípulos: 'Yo les digo a ustedes que me escuchan: Amen a sus enemigos, hagan el bien a los que los odian. Bendigan a los que los maldicen, rueguen por los que los difaman.

Al que te pegue en una mejilla, preséntale también la otra; al que te quite el manto, no le niegues la túnica. Dale a todo el que te pida, y al que tome lo tuyo no se lo reclames.

Hagan por los demás lo que quieren que los hombres hagan por ustedes. Si aman a aquellos que los aman, ¿qué mérito tienen? Porque hasta los pecadores aman a aquellos que los aman. Si hacen el bien a aquellos que se lo hacen a ustedes, ¿qué mérito tienen? Eso lo hacen también los pecadores. Y si prestan a aquellos de quienes esperan recibir, ¿qué mérito tienen? También los pecadores prestan a los pecadores, para recibir de ellos lo mismo.

Amen a sus enemigos, hagan el bien y presten sin esperar nada en cambio. Entonces la recompensa de ustedes será grande y serán hijos del Altísimo, porque él es bueno con los desagradecidos y los malos. Sean misericordiosos, como el Padre de ustedes es misericordioso.

No juzguen y no serán juzgados; no condenen y no serán condenados; perdonen y serán perdonados.

Den, y se les dará. Les volcarán sobre el regazo una buena medida, apretada, sacudida y desbordante. Porque la medida con que ustedes midan también se usará para ustedes'".

COMENTARIO

Es verdad que el hijo de Dios había venido al mundo para que el mundo se salvase y eso suponía que muchas cosas debían ser cambiadas. Eso es lo que podemos ver en este texto del Evangelio de San Lucas.

Amar a los enemigos, poner la otra mejilla cuando seamos ofendidos o hacer el bien sin esperar nada a cambio son algo más que recomendaciones porque está dicho por el Hijo de Dios.

Por otra parte, tampoco debemos juzgar y dar en la seguridad de que Dios, que todo lo ve,  nos recompensará. En eso se basa la confianza y la fe. 

JESÚS, gracias por hablarnos como se debe hablar a los hermanos a los que se quiere y se ama.

Eleuterio Fernández Guzmán

9 de septiembre de 2026

Debemos ser bienaventurados

Lc 6, 20-26 



"En aquel tiempo Jesús alzando los ojos hacia sus discípulos, decía: 'Bienaventurados los pobres, porque vuestro es el Reino de Dios. Bienaventurados los que tenéis hambre ahora, porque seréis saciados. Bienaventurados los que lloráis ahora, porque reiréis. Bienaventurados seréis cuando los hombres os odien, cuando os expulsen, os injurien y proscriban vuestro nombre como malo, por causa del Hijo del hombre. Alegraos ese día y saltad de gozo, que vuestra recompensa será grande en el cielo. Pues de ese modo trataban sus padres a los profetas'. 'Pero ¡ay de vosotros, los ricos!, porque habéis recibido vuestro consuelo. ¡Ay de vosotros, los que ahora estáis hartos!, porque tendréis hambre. ¡Ay de los que reís ahora!, porque tendréis aflicción y llanto. ¡Ay cuando todos los hombres hablen bien de vosotros!, pues de ese modo trataban sus padres a los falsos profetas.'

COMENTARIO

San Lucas también recoge esos retazos de Verdad que el Hijo de Dios supo enviar al mundo. Es decir, las bienaventuranzas nos ponen sobre la pista, en definitiva, de cómo debemos ser. 

Los pobres, los que lloran y los que son perseguidos por causa del Hijo del hombre... Tales casos son, precisamente, los que nos muestran qué debemos hacer y hacia dónde debemos ir.

Hay, sin embargo, quien no actúa así y se opone, para sí mismo, al camino que lleva al definitivo Reino de Dios llamado Cielo. No seamos nosotros unos de esos...


JESÚS, gracias por hacernos ver lo que, verdaderamente, nos conviene porque debemos ser de los bienaventurados. 

Eleuterio Fernández Guzmán

8 de septiembre de 2026

De dónde viene Cristo para el hombre y para Dios

Mt 1,1-16.18-23


"Genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abrahán. Abrahán engendró a Isaac, Isaac a Jacob, Jacob a Judá y a sus hermanos. Judá engendró, de Tamar, a Farés y a Zará, Farés a Esrón, Esrón a Aram, Aram a Aminadab, Aminadab a Naasón, Naasón a Salmón, Salmón engendró, de Rahab, a Booz; Booz engendró, de Rut, a Obed; Obed a Jesé, Jesé engendró a David, el rey.

David, de la mujer de Urías, engendró a Salomón, Salomón a Roboam, Roboam a Abías, Abías a Asaf, Asaf a Josafat, Josafat a Joram, Joram a Ozías, Ozías a Joatán, Joatán a Acaz, Acaz a Ezequías, Ezequías engendró a Manasés, Manasés a Amós, Amos a Josías; Josías engendró a Jeconías y a sus hermanos, cuando el destierro de Babilonia.

Después del destierro de Babilonia, Jeconías engendró a Salatiel, Salatiel a Zorobabel, Zorobabel a Abiud, Abiud a Eliaquín, Eliaquín a Azor, Azor a Sadoc, Sadoc a Aquim, Aquim a Eliud, Eliud a Eleazar, Eleazar a Matán, Matán a Jacob; y Jacob engendró a José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, llamado Cristo."

COMENTARIO

Resulta bien curioso que hoy, 8 de septiembre, que se celebra el día del nacimiento de la Virgen María el Calendario Litúrgico nos reserve un texto del Evangelio de San Mateo dedicado a la genealogía de Cristo, el Salvador. 

La nota que debemos tener muy en cuenta es que el que fuera recaudador de impuestos no dice que Jesucristo fuera engendrado por José sino que nació de María. Y eso apunta directamente al momento de la Encarnación cuando el Ángel Gabriel le dijo a María que el Espíritu Santo la cubriría con su sombra y que no debía preocuparse por no haber "conocido" varón porque nada hay imposible para Dios. 

El caso es que, como todos sabían, el Mesías debía pertenecer a la casa de David y exactamente eso fue lo que pasó como bien dice esta genealogía porque, en realidad, todo se iba a cumplir según la santísima Voluntad de Dios. 

JESÚS, todo se cumplió según quería tu Padre del Cielo.

Eleuterio Fernández Guzmán

3 de septiembre de 2026

Pescadores de hombres

Lc 5, 1-11


"Estaba Jesús en cierta ocasión a orillas del lago de Genesaret, y de repente se juntó un gentío para oír la palabra de Dios. Vio entonces dos barcas a la orilla del lago; los pescadores habían desembarcado y estaban lavando las redes. Subió a una de las barcas, que era de Simón, y le pidió que la separara un poco de tierra. Se sentó y enseñaba a la gente desde la barca. Cuando acabó de hablar, dijo a Simón: 'Rema hacia dentro del lago y echen las redes para pescar'. Simón respondió: 'Maestro, estuvimos toda la noche intentando pescar, sin conseguir nada; pero, sólo porque tú lo dices, echaré las redes'. Lo hicieron y capturaron una gran cantidad de peces. Como las redes se rompían, hicieron señas a sus compañeros de la otra barca para que vinieran a ayudarlos. Vinieron y llenaron tanto las dos barcas, que casi se hundían. Al ver esto, Simón Pedro se postró a los pies de Jesús diciendo: 'Apártate de mí, Señor, que soy un pecador'. Pues tanto Pedro como los que estaban con él quedaron asombrados por la cantidad de peces que habían pescado; e igualmente Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón. Entonces Jesús dijo a Simón: 'No temas, desde ahora serás pescador de hombres'. Y después de arrimar las barcas a tierra, dejaron todo y lo siguieron.

COMENTARIO

Lo que nos dice hoy el Evangelio de San Lucas debió corresponder a los primeros tiempos de la predicación del Hijo de Dios porque, al parecer, aún estaba escogiendo a los que serían sus discípulos. Y eso eso es lo que pasa hoy con Pedro y con Juan y Santiago. 

Resulta síntoma de conocer algo a Cristo cuando Pedro le dice que porque lo dice Él va a echar las redes donde dice. Y es que es casi seguro que habían escuchado su predicación antes de aquel día. Y aquel día comprobaron que lo que decía de aquel Maestro era cierto y que debían seguirlo. 

Jesucristo los hizo pescadores de hombres en una expresión que es casi seguro que no comprendieron en aquel primer momento pero que con el tiempo llegarían a comprender a la perfección. Y eso hasta hoy mismo. 


JESÚS, gracias por saber elegir a los que serían tus Apóstoles. 

Eleuterio Fernández Guzmán

2 de septiembre de 2026

Hablaba y curaba con autoridad

Lucas 4, 31-37


"En aquel tiempo, Jesús bajó a Cafarnaúm, ciudad de Galilea, y los sábados les enseñaba. Quedaban asombrados de su doctrina, porque hablaba con autoridad. Había en la sinagoga un hombre que tenía el espíritu de un demonio inmundo, y se puso a gritar a grandes voces: '¡Ah! ¿Qué tenemos nosotros contigo, Jesús de Nazaret? ¿Has venido a destruirnos? Sé quién eres tú: el Santo de Dios'. Jesús entonces le conminó diciendo: 'Callate y sal de él, y arrojándole en medio, salió de él sin hacerle ningún daño'. Quedaron todos pasmados, y se decían unos a otros:¡Qué palabra ésta! Manda con autoridad y poder a los espíritus inmundos y salen. Y su fama se extendió por todos los lugares de la región."

COMENTARIO

Los sábados enseñaba porque el Hijo de Dios era de los Maestros que tenían tal función pero era un Maestro más que especial por ser Dios hecho hombre. Y por eso se dice aquí mismo que hablaba con autoridad y es seguro que todos lo escuchaban con atención. 

El hombre que tenía un espíritu inmundo es seguro que no lo estaba pasando más que mal. Y la curación de su cuerpo y de su alma sacándolo de él fue algo que, para sí, fue verdaderamente salvador. 

No es de extrañar que los que vieron tal milagro hecho por Jesucristo se admiraran tanto y que dijeran que mandaba con autoridad sobre los demonios y eso no era nada normal ni podía ser visto todos los días. Bueno... ahora sí.


JESÚS, gracias por ser bueno y misericordioso con los más necesitados.