Fe y Obras
30 de octubre de 2026
La ley del sábado
29 de octubre de 2026
Palabras santas de Dios
Lc 13, 31-35
"En aquel mismo momento se acercaron algunos fariseos, y le dijeron: 'Sal y vete de aquí, porque Herodes quiere matarte'. Y él les dijo: 'Id a decir a ese zorro: Yo expulso demonios y llevo a cabo curaciones hoy y mañana, y al tercer día soy consumado. Pero conviene que hoy y mañana y pasado siga adelante, porque no cabe que un profeta perezca fuera de Jerusalén. '¡Jerusalén, Jerusalén!, la que mata a los profetas y apedrea a los que le son enviados. ¡Cuántas veces he querido reunir a tus hijos, como una gallina su nidada bajo las alas, y no habéis querido! Pues bien, se os va a dejar vuestra casa. Os digo que no me volveréis a ver hasta que llegue el día en que digáis: ¡Bendito el que viene en nombre del Señor!'"
28 de octubre de 2026
Escogió a los que quiso
"Sucedió que por aquellos días se fue Jesús al monte a orar, y se pasó la noche en la oración de Dios. Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos, y eligió doce de entre ellos, a los que llamó también apóstoles. A Simón, a quien llamó Pedro, y a su hermano Andrés; a Santiago y Juan, a Felipe y Bartolomé, a Mateo y Tomás, a Santiago de Alfeo y Simón, llamado Zelotes; a Judas de Santiago, y a Judas Iscariote, que llegó a ser un traidor. Bajando con ellos se detuvo en un paraje llano; había una gran multitud de discípulos suyos y gran muchedumbre del pueblo, de toda Judea, de Jerusalén y de la región costera de Tiro y Sidón, que habían venido para oírle y ser curados de sus enfermedades. Y los que eran molestados por espíritus inmundos quedaban curados. Toda la gente procuraba tocarle, porque salía de Él una fuerza que sanaba a todos.'"
27 de octubre de 2026
De lo pequeño del Reino
25 de octubre de 2026
La verdadera Ley de Dios
Mt 22, 34-40
“Mas los fariseos, al enterarse de que había tapado la boca a los saduceos, se reunieron en grupo, y uno de ellos le preguntó con ánimo de ponerle a prueba: ‘Maestro, ¿cuál es el mandamiento mayor de la Ley?’ Él le dijo: ‘Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Este es el mayor y el primer mandamiento. El segundo es semejante a éste: ’Amarás a tu prójimo como a ti mismo.’ De estos dos mandamientos penden toda la Ley y los Profetas’.”
COMENTARIO
Perseguían a Jesús aquellos a los que no les convenía un adoctrina de paz y a los que creían ver perjudicados sus intereses mundanos. Por eso le pregunta cosas como las que hoy trae el evangelio de San Mateo.
Preguntar a Jesús por lo que preguntaron significaba que no lo conocían bien pues, de haberlo conocido jamás se les hubiera ocurrido preguntarle acerca de la Ley, ¡de la Suya!
Jesús les pone, sobre la mesa, una gran verdad: Dios y el prójimo son los mandamientos fundamentales de la Ley del Creador. Pero lo son en tal orden pero sin excluir a ninguno de los dos: Dios, primero pero el prójimo (amor, sobre todo, con el mismo) después.
JESÚS, ayúdanos a no olvidar nunca al Padre y, tampoco, a nuestro prójimo.
Eleuterio Fernández Guzmán
24 de octubre de 2026
La paciencia de Dios
Lc 13,1-9
“En aquel tiempo, llegaron algunos que le contaron lo de los galileos, cuya sangre había mezclado Pilato con la de sus sacrificios. Les respondió Jesús: ‘¿Pensáis que esos galileos eran más pecadores que todos los demás galileos, porque han padecido estas cosas? No, os lo aseguro; y si no os convertís, todos pereceréis del mismo modo. O aquellos dieciocho sobre los que se desplomó la torre de Siloé matándolos, ¿pensáis que eran más culpables que los demás hombres que habitaban en Jerusalén? No, os lo aseguro; y si no os convertís, todos pereceréis del mismo modo’.
Les dijo esta parábola: ‘Un hombre tenía plantada una higuera en su viña, y fue a buscar fruto en ella y no lo encontró. Dijo entonces al viñador: ‘Ya hace tres años que vengo a buscar fruto en esta higuera, y no lo encuentro; córtala; ¿para qué va a cansar la tierra?’. Pero él le respondió: ‘Señor, déjala por este año todavía y mientras tanto cavaré a su alrededor y echaré abono, por si da fruto en adelante; y si no da, la cortas’”.
COMENTARIO
En el pueblo judío había mucha confusión acerca de la Ley de Dios y del cumplimiento de la misma por parte del hombre. Se habían llegado a tener consideraciones sobre la misma que estaban muy equivocadas. Y Jesús las pone sobre la mesa.
Creer que una persona sufría un mal porque era pecadora era un error muy común. Por eso Jesús les dice que no eran más culpables de lo que les había pasado aquellas personas que perecieron a manos de Pilato que ellos mismos.
Jesús predica conversión. Lo hace porque sabe que lo que aquellos que hablan con Él le dicen no es adecuado ni se corresponde con la voluntad de Dios. Por eso el Creador tiene tanta paciencia con sus hijos… porque son y somos tardos en comprender lo que, de verdad, importa.
JESÚS, ayúdanos a comprender, en efecto, que la voluntad de Dios es crucial para nosotros.
Eleuterio Fernández Guzmán
23 de octubre de 2026
Tener en cuenta nuestros pecados
Lc 12,54-59
“En aquel tiempo, Jesús decía a la gente: ‘Cuando veis una nube que se levanta en el occidente, al momento decís: ‘Va a llover’, y así sucede. Y cuando sopla el sur, decís: ‘Viene bochorno’, y así sucede. ¡Hipócritas! Sabéis explorar el aspecto de la tierra y del cielo, ¿cómo no exploráis, pues, este tiempo? ¿Por qué no juzgáis por vosotros mismos lo que es justo? Cuando vayas con tu adversario al magistrado, procura en el camino arreglarte con él, no sea que te arrastre ante el juez, y el juez te entregue al alguacil y el alguacil te meta en la cárcel. Te digo que no saldrás de allí hasta que no hayas pagado el último céntimo’”.
COMENTARIO
Aquellos que perseguían a Jesús porque no era de su agrado lo que decía y lo que hacía al parecer eran expertos en conocer aquellos acontecimientos que la naturaleza les deparaba. Sin embargo, estaban poco atentos a las cosas de Dios y eso les iba a jugar una mala pasada frente a quien conoce la naturaleza de los hombres.
Juzgar sólo puede hacerse cuando se es justo. Por eso Jesús les echa en cara que no son capaces de juzgar acerca de lo que está pasando ante sus propios ojos y que tiene a Él como fundamento y esencia.
Jesús advierte acerca de la importancia de pedir perdón porque es voluntad de Dios que así sea. Cuando vayamos a ser juzgados por el tribunal de Dios mejor nos irá si antes hemos pedido perdón por lo mal que hemos hecho las cosas. Sólo así no recibiremos una grave condena por parte del Creador.
JESÚS, ayúdanos a tener siempre en cuenta nuestro juicio particular.
Eleuterio Fernández Guzmán