5 de julio de 2026

La Ligera carga de Cristo

 Mt 11,25-30


"En aquella ocasión Jesús declaró:

'— Yo te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a los sabios y prudentes y las has revelado a los pequeños. Sí, Padre, porque así te ha parecido bien.

Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce al Hijo sino el Padre, ni nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo quiera revelarlo.

Venid a mí todos los fatigados y agobiados, y yo os aliviaré. Llevad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis descanso para vuestras almas: porque mi yugo es suave y mi carga es ligera.'"

COMENTARIO 

Lo que aquí nos dice el Hijo de Dios es más que importante. Y es que podemos considerarnos de los más pequeños porque Dios nos ha revelado lo que es verdaderamente importante. 

Pero hay algo que es, sencillamente, maravilloso. Y es que Cristo se entrega de forma total y absoluta a sus hermanos los hombres. Quiere que nos acerquemos a su persona porque Él nos aliviará de nuestras cuitas personales. 

Nos dice Jesucristo que su yugo es suave y que su carga es ligera yeso ha de querer decir que seguirlo no es imposible...


JESÚS, gracias por ser tan bueno con nosotros. 

Eleuterio Fernández Guzmán

4 de julio de 2026

Cuando se fue Cristo

Mt 9, 14-17


"Entonces se le acercan los discípulos de Juan y le dicen: '¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos, y tus discípulos no ayunan?' Jesús les dijo: 'Pueden acaso los invitados a la boda ponerse tristes mientras el novio está con ellos? Días vendrán en que les será arrebatado el novio; entonces ayunarán. Nadie echa un remiendo de paño sin tundir en un vestido viejo, porque lo añadido tira del vestido, y se produce un desgarrón peor. Ni tampoco se echa vino nuevo en pellejos viejos; pues de otro modo, los pellejos revientan, el vino se derrama, y los pellejos se echan a perder; sino que el vino nuevo se echa en pellejos nuevos, y así ambos se conservan'".


COMENTARIO

Aquellos que no querían para nada al Hijo de Dios buscaban cualquier ocasión para dejarlo mal. Y el tema del ayuno cuando estaba prescrito era ocasión propicia para ellos porque veían que los discípulos de Cristo no lo hacían...

Lo que dice Cristo aquí es seguro que ellos no lo entendieron. Es decir, eso de la boda sí es posible que les llegara al corazón pero que estuviera hablando de su muerte y de cómo se iban a sentir sus discípulos entonces... eso es seguro que no lo entendían. 

Y lo nuevo de la doctrina de Cristo, ese vino nuevo, no podía contenerse en corazones viejos como eran, precisamente, los de aquellos que le hacían según qué tipo de preguntas.

JESÚS, gracias por poner las cosa en su exacto sitio. 

Eleuterio Fernández Guzmán

3 de julio de 2026

No seamos incrédulos sino creyentes

Jn 20, 24-29


"Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Los otros discípulos le decían: 'Hemos visto al Señor'. Pero él les contestó: 'Si no veo en sus manos la señal de los clavos y no meto mi dedo en el agujero de los clavos y no meto mi mano en su costado, no creeré'. Ocho días después, estaban otra vez sus discípulos dentro y Tomás con ellos. Se presentó Jesús en medio estando las puertas cerradas, y dijo: 'La paz con vosotros'. Luego dice a Tomás: 'Acerca aquí tu dedo y mira mis manos; trae tu mano y métela en mi costado, y no seas incrédulo sino creyente'. Tomás le contestó: 'Señor mío y Dios mío». Dícele Jesús: 'Porque me has visto has creído. Dichosos los que no han visto y han creído'".

COMENTARIO

Tomás era uno de los doce que no estaba presente cuando el Hijo de Dios se presentó ante ellos. Y como no vio al Señor no creyó que hubiera pasado lo que, con toda seguridad, le contaron sus amigos. 

Cuando se aparece de nuevo, a los ocho días, Cristo se dirige a Tomás para decirle que hiciera lo que había dicho que necesitaría para creer. Pero no hace falta porque ver a Jesús fue suficiente. 

Cristo define a la perfección lo que es la fe: creer sin ver, creer sin ver, creer sin ver. Y lo repetimos por si no ha quedado claro...

JESÚS, gracias por decirnos qué es tener fe, qué creer. 

Eleuterio Fernández Guzmán

1 de julio de 2026

El miedo a la Verdad

Mt 8, 28-34


"En aquel tiempo, llegó Jesús a la otra orilla, a la región de los gadarenos. Vinieron a su encuentro dos endemoniados que salían de los sepulcros, y tan furiosos que nadie era capaz de pasar por aquel camino. Y se pusieron a gritar: -'¿Qué tenemos nosotros contigo, Hijo de Dios? ¿Has venido aquí para atormentarnos antes de tiempo?' Había allí a cierta distancia una gran piara de puercos paciendo. Y le suplicaban los demonios: '-Si nos echas, mándanos a esa piara de puercos'. Él les dijo:' Id. Saliendo ellos, se fueron a los puercos, y de pronto toda la piara se arrojó al mar precipicio abajo, y perecieron en las aguas'. Los porqueros huyeron, y al llegar a la ciudad lo contaron todo y también lo de los endemoniados. Y he aquí que toda la ciudad salió al encuentro de Jesús y, en viéndole, le rogaron que se retirase de su término.

COMENTARIO

Pudiera parecer o dar la impresión de que las personas se habían beneficiado de aquello de los endemoniados. Pero aquellas no pensaban lo mismo por su pensamiento exclusivamente humano. 

Se puede decir que hacer lo que hizo el Hijo de Dios con los endemoniados era buena cosa. Sin embargo, cuando el negocio se pone por medio, que es lo que las cosas no acaban bien para según qué intereses. 

Querían que Jesús dejara sus tierras porque, al parecer, los endemoniados no eran su problema sino perder a los cerdos... En fin...

JESÚS, gracias por actuar como actuaste entonces. 

Eleuterio Fernández Guzmán

24 de junio de 2026

Yojanan

 Lc 1, 57-66.80



"Se le cumplió a Isabel el tiempo de dar a luz, y tuvo un hijo. Oyeron sus vecinos y parientes que el Señor le había hecho gran misericordia, y se congratulaban con ella. Y sucedió que al octavo día fueron a circuncidar al niño, y querían ponerle el nombre de su padre, Zacarías, pero su madre, tomando la palabra, dijo: 'No; se ha de llamar Juan'. Le decían: 'No hay nadie en tu parentela que tenga ese nombre' Y preguntaban por señas a su padre cómo quería que se le llamase. El pidió una tablilla y escribió: 'Juan es su nombre'. Y todos quedaron admirados. Y al punto se abrió su boca y su lengua, y hablaba bendiciendo a Dios. Invadió el temor a todos sus vecinos, y en toda la montaña de Judea se comentaban todas estas cosas; todos los que las oían las grababan en su corazón, diciendo: 'Pues ¿Qué será este niño?»' Porque, en efecto, la mano del Señor estaba con él. El niño crecía y su espíritu se fortalecía; vivió en los desiertos hasta el día de su manifestación a Israel.

COMENTARIO

Resulta curioso el comportamiento de Zacarías. Cuando el ángel Gabriel le anunció que su esposa, a la que llamaban estéril, iba a darle un hijo, no se lo creyó del todo porque, humanamente, era lo que se esperaba de él. Sin embargo, después de unos meses de mudez por no creer y ya está... ahora sí que sabe lo que tiene que hacer: no dudar más de Dios y hacer lo que quiere el Padre que debe hacer. 

Le pone de nombre Juan que, al parecer, no era común en su familia. Pero era lo que debía hacer y ahora sí lo hace con las consecuencias que sabemos:  se le abre la boca y pudo hablar. 

La lección es bien sencilla: la Voluntad de Dios ha de ser siempre respetada por mucho que nos cueste. 

JESÚS, da las gracias a tu primo Juan por todo lo que hizo y lo fielmente que se comportó. 

Eleuterio Fernández Guzmán

23 de junio de 2026

La puerta estrecha

Mt 7, 6.12-14


"'No deis a los perros lo que es santo, ni echéis vuestras perlas delante de los puercos, no sea que las pisoteen con sus patas, y después, volviéndose, os despedacen. Por tanto, todo cuanto queráis que os hagan los hombres, hacédselo también vosotros a ellos; porque ésta es la Ley y los Profetas. 'Entrad por la entrada estrecha; porque ancha es la entrada y espacioso el camino que lleva a la perdición, y son muchos los que entran por ella; mas ¡qué estrecha la entrada y qué angosto el camino que lleva a la Vida!; y poco son los que lo encuentran.'"

COMENTARIO

Es cierto que todo hijo de Dios quiere ir al Cielo. Pero no se va a la Casa de Dios de cualquier forma sino de la forma como el Hijo de Dios aquí nos dice.

Nosotros tenemos dos opciones: escoger la puerta ancha en la que, es seguro, vamos a gozar de la vida sin tener en cuenta nada de lo que eso suponga ni las consecuencias de nuestros actos y escoger la puerta estrecha que conlleva, seguramente, muchos sacrificios...

Es cierto que dice Cristo que pocos encuentran la puerta estrecha. Y es que, como personas, nos corresponde buscarla y no siempre queremos.

JESÚS, gracias por ponernos sobre el aviso de cómo alcanzar el Cielo. 

Eleuterio Fernández Guzmán

18 de junio de 2026

Padre Nuestro

Mt 6, 7-15


"En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: 'Y al orar, no charléis mucho, como los gentiles, que se figuran que por su palabrería van a ser escuchados. No seáis como ellos, porque vuestro Padre sabe lo que necesitáis antes de pedírselo. Vosotros, pues, orad así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu Nombre; venga tu Reino; hágase tu Voluntad así en la tierra como en el cielo. Nuestro pan cotidiano dánosle hoy; y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros hemos perdonado a nuestros deudores; y no nos dejes caer en tentación, mas líbranos del mal. Que si vosotros perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; pero si no perdonáis a los hombres, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras ofensas.'

COMENTARIO

Podemos imaginar que los discípulos del Hijo de Dios querían aprender a orar. Por eso Jesucristo les enseña la oración más importante pues era la dirigida a su Padre del Cielo.

En el Padre Nuestro nosotros le pedimos a Dios por aquello que resulta de lo más importante. Y es que nuestro corazón y nuestra alma necesita dirigirse al Creador porque es así como nos dijo Cristo que debíamos hacerlo siendo consecuentes con lo que decimos. 

Padre Nuestro. Dios es nuestro Padre. ¿Habrá algo mejor que hacer que dirigirnos a su tierno corazón?

JESÚS, gracias por enseñarnos a pedir a Dios por lo que es importante para nosotros. 

Eleuterio Fernández Guzmán