2 de junio de 2026

A Dios lo que es de Dios

Mc, 12, 13-17


"Le enviaron después a unos fariseos y herodianos para sorprenderlo en alguna de sus afirmaciones. Ellos fueron y le dijeron: 'Maestro, sabemos que eres sincero y no tienes en cuenta la condición de las personas, porque no te fijas en la categoría de nadie, sino que enseñas con toda fidelidad el camino de Dios. ¿Está permitido pagar el impuesto al César o no? ¿Debemos pagarla o no?'. Pero él, conociendo su hipocresía, les dijo: '¿Por qué me tienden una trampa? Muéstrenme un denario'. Cuando se lo mostraron, preguntó: '¿De quién es esta figura y esta inscripción?'. Respondieron: 'Del César». Entonces Jesús les dijo: 'Den al César lo que es del César, y a Dios, lo que es de Dios'. Y ellos quedaron sorprendidos por al respuesta."

COMENTARIO

Es terrible lo que nos dice San Marcos en esta parte de su Evangelio: había quien tramaba la muerte del Hijo de Dios y buscaban tenderle una trampa. Terrible es. 

Lo que ellos quieren es que diga, a lo mejor, que no ha que hay que pagar el impuesto o que sí que haya que pagarlo. De todas formas, diga lo que diga se lo podrán echar en cara. 

La respuesta de Cristo es propia, claro, de Dios: a cada cual hay que darle lo que le corresponde. Pero a Dios hay que darle lo que es suyo y eso, ellos, seguro que no lo entendían...


JESÚS, gracias por responder con santas palabras. 

Eleuterio Fernández Guzmán

30 de mayo de 2026

Con la autoridad de Dios

Mc 11, 27-33


"Y llegaron de nuevo a Jerusalén. Mientras Jesús caminaba por el Templo, los sumos sacerdotes, los escribas y los ancianos se acercaron a él y le dijeron: '¿Con qué autoridad haces estas cosas? ¿O quién te dio autoridad para hacerlo?'. Jesús les respondió: 'Yo también quiero hacerles una sola pregunta. Si me responden, les diré con qué autoridad hago estas cosas. Díganme: el bautismo de Juan, ¿venía del cielo o de los hombres?'. Ellos se hacían este razonamiento: 'Si contestamos: 'Del cielo', él nos dirá: '¿Por qué no creyeron en él?'. ¿Diremos entonces: 'De los hombres'?'. Pero como temían al pueblo, porque todos consideraban que Juan había sido realmente un profeta, respondieron a Jesús: 'No sabemos'. Y él les respondió: 'Yo tampoco les diré con qué autoridad hago estas cosas'".

COMENTARIO


No era nada extraño que aquellos que querían que el Hijo de Dios desapareciera de sus vidas quisieran saber mucho o, mejor, quisieran preguntar mucho a Cristo para ver si lo podían coger en algún tipo de renuncio espiritual. 

Preguntar a Cristo por la autoridad por la que hacía lo que hacía era lo mismo que esperar que su respuesta fuera, por ejemplo, "por Dios". En tal caso seguro es que podrían acusarlo de algo. Sin embargo, Jesucristo no les contesta porque ellos tampoco quieren revelar su verdadero pensamiento. 

El silencio de Jesucristo, en ese momento, era más acusador que otra cosa. Y ellos lo sabían.


JESÚS, gracias por no contestar nada a los que te querían mal. 

Eleuterio Fernández Guzmán

28 de mayo de 2026

Hágase Tu Voluntad

Mt  26, 36-42


"36 Entonces Jesús fue con ellos a un huerto, llamado Getsemaní, y dijo a los discípulos: 'Sentaos aquí, mientras voy allá a orar'. 37 Y llevándose a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, empezó a sentir tristeza y angustia. 38 Entonces les dijo: 'Mi alma está triste hasta la muerte; quedaos aquí y velad conmigo'. 39 Y adelantándose un poco cayó rostro en tierra y oraba diciendo: 'Padre mío, si es posible, que pase de mí este cáliz. Pero no se haga como yo quiero, sino como quieres tú'. 40 Y volvió a los discípulos y los encontró dormidos. Dijo a Pedro: '¿No habéis podido velar una hora conmigo? 41 Velad y orad para no caer en la tentación, pues el espíritu está pronto, pero la carne es débil'. 42 De nuevo se apartó por segunda vez y oraba diciendo: 'Padre mío, si este cáliz no puede pasar sin que yo lo beba, hágase tu voluntad'".

COMENTARIO

Aquellos tres discípulos, Pedro, Juan y Santiago, habían sido privilegiados una vez más al ser los elegidos para acompañar al Hijo de Dios al huerto de los olivos. Pero ellos, al parecer, tenían sueño y no fueron capaces de velar, siquiera, una hora. 

Jesucristo, sin embargo, no pudo dormirse. En aquellos momentos decisivos de la historia de la salvación, pide a Dios. Sin embargo, pide que se cumpla la Voluntad de su Padre. Y es que sabe muy bien que siempre ha de cumplirla todo buen hijo. 

El Hijo de Dios sabe más que bien lo que ha de pasar. Todo aquello, además, ya estaba escrito y no iba a venir ahora Él a desdecir lo que el Creador tenía previsto que pasara. 


JESÚS, gracias por cumplir hasta el final la Voluntad de Dios. 

Eleuterio Fernández Guzmán

26 de mayo de 2026

De los últimos nos conviene ser

Mc 10, 28-31


"Entonces Pedro le dijo: 'Nosotros lo hemos dejado todo para seguirte'. Y Jesús contestó: 'En verdad les digo: Ninguno que haya dejado casa, hermanos, hermanas, madre, padre, hijos o campos por mi causa y por el Evangelio quedará sin recompensa. Pues, aun con persecuciones, recibirá cien veces más en la presente vida en casas, hermanos, hermanas, hijos y campos, y en el mundo venidero la vida eterna. Entonces muchos que ahora son primeros serán últimos, y los que son ahora últimos serán primeros.'"

COMENTARIO

Ciertamente, Pedro y los demás Apóstoles lo habían dejado todo para seguir al Hijo de Dios. Y es que aquel seguimiento requería, precisamente, no mirar atrás y sólo mirar con Quien se caminaba. 

Jesucristo, que conocía aquella especial preocupación de Pedro, sabe que ellos van a obtener mucho más de lo que habían dejado atrás porque iban a tener muchos más hermanos, muchas más casas y, en fin, todo lo que habían dejado atrás multiplicado hasta el infinito. 

Pero lo más importante es casi lo último que nos dice Cristo: quien le siga alcanzará la vida eterna. Y a eso nada se le puede comparar. Por eso nos conviene ser, en este mundo, de los últimos para luego, cuando de verdad va a importar, ser los primeros. 


JESÚS, gracias por obtenernos la vida eterna. 

Eleuterio Fernández Guzmán

23 de mayo de 2026

El testimonio de Juan

Jn 21, 20-25


"En aquel tiempo dijo Jesús a Pedro: 'Sígueme. Pedro entonces, volviéndose, vio que los seguía el discípulo a quien Jesús tanto quería el mismo que en la cena se había recostado en su pecho y le había dicho: 'Señor, ¿Quién es el que te va a entregar?' Al verlo, Pedro dice a Jesús: 'Señor, y éste, ¿qué?' Jesús le respondió:' Si quiero que se quede hasta que yo venga, ¿Qué te importa? Tú, sígueme'. Corrió, pues, entre los hermanos la voz de que este discípulo no moriría. Pero Jesús no había dicho a Pedro: No morirá, sino: 'Si quiero que se quede hasta que yo venga'. Este es el discípulo que da testimonio de estas cosas y que las ha escrito, y nosotros sabemos que su testimonio es verdadero. Hay además otras muchas cosas que hizo Jesús. Si se escribieran una por una, pienso que ni todo el mundo bastaría para contener los libros que se escribieran."

COMENTARIO

Aquel Apóstol llamado Juan era el más joven de aquellos a los que había elegido el Hijo de Dios. Y lo había elegido más que bien porque sería el único que estaría a los pies de la cruz junto a la Madre de Cristo. 

El papel que le tenía reservado a Juan era muy especial. A él se le revelaría lo que recogería en el libro del Apocalipsis y escribiría el Evangelio, digamos, más tierno y cercano a Jesucristo. 

Debe ser cierto lo que nos dice Juan acerca de que si se tuviera que escribir todo lo que hizo Cristo no habría lugar para contenerlo. 


JESÚS, gracias por haber escogido a Juan, el Zebedeo. 

Eleuterio Fernández Guzmán

22 de mayo de 2026

Curando a Pedro

Jn 21, 15-19


"Después de haber comido, dice Jesús a Simón Pedro: 'Simón de Juan, ¿me amas más que éstos?' Le dice él: 'Sí, Señor, tú sabes que te quiero'. Le dice Jesús: 'Apacienta mis ovejas'. Vuelve a decirle por segunda vez: 'Simón de Juan, ¿me amas? ' Le dice él: 'Sí, Señor, tú sabes que te quiero'. Le dice Jesús: 'Apacienta mis ovejas'. Le dice por tercera vez: 'Simón de Juan, ¿me quieres?' Se entristeció Pedro de que le preguntase por tercera vez: '¿Me quieres?'  y le dijo: 'Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te quiero'. Le dice Jesús: 'Apacienta mis ovejas. 'En verdad, en verdad te digo: cuando eras joven, tú mismo te ceñías, e ibas adonde querías; pero cuando llegues a viejo, extenderás tus manos y otro te ceñirá y te llevará adonde tú no quieras'. Con esto indicaba la clase de muerte con que iba a glorificar a Dios. Dicho esto, añadió: 'Sígueme'".

COMENTARIO

Aunque es evidente que todo creyente cristiano conoce muy bien lo que sucedió entre Pedro y el Hijo de Dios no es menos cierto que ellos mismos lo conocieron, digamos, de forma directa y les afectaba ambos. 

Pedro había negado tres veces al Señor. Y es curado de aquello que tanto le pesaba en el corazón respondiendo tres veces a Cristo que lo quería. Es la forma de proceder del Hijo de Dios que perdona si se admite el error y se pide perdón.

Algo más. Le dice a Pedro lo que le pasara cuando sea viejo y no será, para él, nada agradable pero lo acatará con gusto por ser la voluntad misma de Dios.



JESÚS, gracias por perdonar de esa manera a Pedro. 

Eleuterio Fernández Guzmán

21 de mayo de 2026

El inconmensurable amor de Cristo

 Jn 17, 20-26


"En aquel tiempo, Jesús levantó los ojos al cielo y dijo: 'Padre, no sólo te pido por mis discípulos, sino también por los que van a creer en mí por la palabra de ellos, para que todos sean uno, como tú, Padre, en mí y yo en ti somos uno, a fin de que sean uno en nosotros y el mundo crea que tú me has enviado. Yo les he dado la gloria que tú me diste, para que sean uno, como nosotros somos uno. Yo en ellos y tú en mí para que su unidad sea perfecta y así el mundo conozca que tú me has enviado y que los amas, como me amas a mí. Padre, quiero que donde esté yo, estén también conmigo los que me has dado, para que contemplen mi gloria, la que me diste, porque me has amado desde antes de la creación del mundo. Padre justo, el mundo no te ha conocido; pero yo sí te conozco y estos han conocido que tú me enviaste. Yo les he dado a conocer tu nombre y se lo seguiré dando a conocer, para que el amor con que me amas está en ellos y yo también en ellos.'"

COMENTARIO

No podemos negar que nuestro hermano Jesucristo, Hijo de Dios engendrado y no creado, nos ama por encima de todo. Y por eso cuando se dirige a su Padre le habla como le habla en bien nuestro.

Quiere Cristo que nosotros seamos uno con Él porque siéndolo también lo seremos con Dios mismo. Así glorificaremos al Todopoderoso como se merece ser glorificado. 

Cristo le pide a Dios que tenga en cuenta a los que le había entregado porque hemos aceptado que es el Mesías y es Hijo de Dios.


JESÚS, gracias por tu amor. 

Eleuterio Fernández Guzmán

20 de mayo de 2026

Palabras salvadoras de Cristo

Jn 17, 11-19


"'Padre santo, cuida en tu nombre a los que me has dado, para que sean uno como nosotros. Cuando estaba yo con ellos, yo cuidaba en tu nombre a los que me habías dado. He velado por ellos y ninguno se ha perdido, salvo el hijo de perdición, para que se cumpliera la Escritura. Pero ahora voy a ti, y digo estas cosas en el mundo para que tengan en sí mismos mi alegría colmada. Yo les he dado tu Palabra, y el mundo los ha odiado, porque no son del mundo, como yo no soy del mundo. No te pido que los retires del mundo, sino que los guardes del Maligno. Ellos no son del mundo, como yo no soy del mundo. Santifícalos en la verdad: tu Palabra es verdad. Como tú me has enviado al mundo, yo también los he enviado al mundo. Y por ellos me santifico a mí mismo, para que ellos también sean santificados en la verdad.'"

COMENTARIO

No podemos negar que cuando el Hijo de Dios hablaba, en aquella su primera venida al mundo, lo hacía de todo corazón y nada de lo dicho por su santísima boca se puede tener como poco importante. 

Quiere Cristo que seamos uno con Él,
sabe Cristo que podemos salvarnos a excepción de aquel que lo traicionó, 
conoce muy bien Cristo el odio del mundo hacia él y que a sus discípulos les va a pasar lo mismo, 
certifica Cristo que no somos del mundo sino del Cielo.

El Hijo de Dios envío a los suyos a dar la Buena Noticia del Reino de Dios. Y hoy, hoy mismo, aún estamos difundiéndola. 



JESÚS,  gracias por tus palabras santas y certeras. 

19 de mayo de 2026

Aceptar a Cristo

Jn 17, 1-11


"Así habló Jesús, y alzando los ojos al cielo, dijo: 'Padre, ha llegado la hora; glorifica a tu Hijo, para que tu Hijo te glorifique a ti. Y que según el poder que le has dado sobre toda carne, dé también vida eterna a todos los que tú le has dado. Esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y al que tú has enviado, Jesucristo. Yo te he glorificado en la tierra, llevando a cabo la obra que me encomendaste realizar. Ahora, Padre, glorifícame tú, junto a ti, con la gloria que tenía a tu lado antes que el mundo fuese. He manifestado tu Nombre a los hombres que tú me has dado tomándolos del mundo. Tuyos eran y tú me los has dado; y han guardado tu Palabra. Ahora ya saben que todo lo que me has dado viene de ti; porque las palabras que tú me diste se las he dado a ellos, y ellos las han aceptado y han reconocido verdaderamente que vengo de ti, y han creído que tú me has enviado. Por ellos ruego; no ruego por el mundo, sino por los que tú me has dado, porque son tuyos; y todo lo mío es tuyo y todo lo tuyo es mío; y yo he sido glorificado en ellos. Yo ya no estoy en el mundo, pero ellos sí están en el mundo, y yo voy a ti. Padre santo, cuida en tu nombre a los que me has dado, para que sean uno como nosotros.'"

COMENTARIO

Dice el Hijo de Dios que no ruega a Dios por el mundo porque sabe que el mundo, con sus carnalidades y maldades, no lo acepta ni nunca lo aceptará. No. Pide por aquellos que su Padre le ha entregado para que se salven a excepción del hijo de la perdición. 

Sabe Cristo, para defender a aquellos que le habían sido entregados, que muchos sí lo aceptaron y es a por esos por los que pide a Dios que los conserve y los libre de todo mal. 

Quiere el hijo de Dios que todos sus hermanos tengan vida eterna y estén con Él en el Cielo. Y por eso lo pide a Dios quien, con su poder, con todo el poder imaginable, puede hacerlo. 


JESÚS,  gracias por pedir por nosotros. 

Eleuterio Fernández Guzmán

16 de mayo de 2026

Creer en Cristo

Jn 16, 23-28


"'En verdad, en verdad os digo: lo que pidáis al Padre os lo dará en mi nombre. Hasta ahora nada le habéis pedido en mi nombre. Pedid y recibiréis, para que vuestro gozo sea colmado. Os he dicho todo esto en parábolas. Se acerca la hora en que ya no os hablaré en parábolas, sino que con toda claridad os hablaré acerca del Padre. Aquel día pediréis en mi nombre y no os digo que yo rogaré al Padre por vosotros, pues el Padre mismo os quiere, porque me queréis a mí y creéis que salí de Dios. Salí del Padre y he venido al mundo. Ahora dejo otra vez el mundo y voy al Padre.'"

COMENTARIO 

Es verdad que el Hijo de Dios se vio en la obligación de hablar en parábolas porque era la forma más sencilla y directa de que se entendiera la Palabra de Dios de acuerdo a la mentalidad de su tiempo.

Jesucristo quiere que nosotros pidamos a Dios en su nombre. Y no es por orgullo malentendido o algo por el estilo sino porque sabe muy bien que Él es Dios mismo hecho.

Cristo fue al Padre. En aquel momento esencial de la historia de la salvación aquel paso era necesario para que se abrieran las puertas del Cielo a los hijos de Dios. Y así lo hizo... por y para nosotros, sus hermanos. 

JESÚS,  gracias por cumplir siempre con la misión que tenías encomendada. 

Eleuterio Fernández Guzmán

15 de mayo de 2026

Del llanto a la alegría

Jn 16, 20-23


"'En verdad, en verdad os digo que lloraréis y os lamentaréis, y el mundo se alegrará. Estaréis tristes, pero vuestra tristeza se convertirá en gozo. La mujer, cuando va a dar a luz, está triste, porque le ha llegado su hora; pero cuando ha dado a luz al niño, ya no se acuerda del aprieto por el gozo de que ha nacido un hombre en el mundo. También vosotros estáis tristes ahora, pero volveré a veros y se alegrará vuestro corazón y vuestra alegría nadie os la podrá quitar. Aquel día no me preguntaréis nada.'"

COMENTARIO

No era nada de extrañar que los discípulos más allegados del Hijo de Dios estuviesen tristes porque su Maestro los iba a dejar. Y tampoco es de extrañar que el mundo se alegrara con su muerte porque Él había venido al mundo a que la Ley de Dios se cumpliese de forma perfecta y eso al Mal no le gustaba nada de nada. 

Cristo consuela los corazones de los que le escuchan. Sabe que volverá y eso es casi seguro que tranquilizara algo sus corazones. 

Se fue pero volvió a verlos. Y eso, cuando se cumplió, debió dejar muy claro que todo había sido y era verdad. 

JESÚS,  gracias por cumplir con tu palabra, la Palabra. 

Eleuterio Fernández Guzmán

14 de mayo de 2026

Amigos de Cristo

Jn 15, 9-17


"'Como el Padre me amó, yo también os he amado a vosotros; permaneced en mi amor. Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor, como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor. Os he dicho esto, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea colmado. Este es el mandamiento mío: que os améis los unos a los otros como yo os he amado. Nadie tiene mayor amor que el que da su vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. No os llamo ya siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su amo; a vosotros os he llamado amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer. No me habéis elegido vosotros a mí, sino que yo os he elegido a vosotros, y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y que vuestro fruto permanezca; de modo que todo lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo conceda. Lo que os mando es que os améis los unos a los otros.'"

COMENTARIO

"Nadie tiene mas amor que el que da su vida por sus amigos". Estas palabras son la expresión más perfecta de la entrega al cumplimiento de una misión encomendada por Dios a su Hijo: salvar al mundo que quiera ser salvado. 

Para salvarnos, de todas formas, debemos hacer algo: debemos permanecer en Cristo y tener muy en cuenta los Mandamientos dados por Dios a sus hijos. Y es de otra manera no es posible. 

Por otra parte, hemos sido elegidos por Dios y no debemos creer que nosotros hemos escogido al Todopoderoso porque somos muy buenos. No. Y debemos dar fruto pues, por eso, somos amigos de Cristo. 


JESÚS, gracias por estas palabras tan alentadoras. 

Eleuterio Fernández Guzmán

12 de mayo de 2026

Paráclito

Jn 16, 5-11

"Pero ahora me voy a Aquel que me ha enviado, y ninguno de vosotros me pregunta: '¿Dónde vas?' Sino que por haberos dicho esto vuestros corazones se han llenado de tristeza. Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me voy, no vendrá a vosotros el Paráclito; pero si me voy, os lo enviaré: y cuando él venga, convencerá al mundo en lo referente al pecado, en lo referente a la justicia y en lo referente al juicio; en lo referente al pecado, porque no creen en mí; en lo referente a la justicia porque me voy al Padre, y ya no me veréis; en lo referente al juicio, porque el Príncipe de este mundo está juzgado.'"

COMENTARIO

Sabía el Hijo de Dios que su partida al Padre iba a entristecer a los que más de cerca lo habían seguido. Y eso, humanamente hablando, no es nada extraño sino lo más normal que uno pueda pensar. Por eso mismo debía consolar sus corazones. 

Jesucristo les dice que les iba a enviar el Paráclito, el Defensor, el Espíritu Santo pues, hasta entonces, no lo habían recibido. 

Todo, de todas formas, ya estaba juzgado porque, como aquí dice Cristo, el Príncipe del mundo ya estaba juzgado porque todo había, ya pasado en el corazón de Dios.


JESÚS, gracias por enviarnos a nuestro mejor Defensor, el Espíritu Santo. 

Eleuterio Fernández Guzmán

6 de mayo de 2026

Vid y sarmientos

Jn 15, 1-8


"'Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el viñador. Todo sarmiento que en mí no da fruto, lo corta, y todo el que da fruto, lo limpia, para que dé más fruto. Vosotros estáis ya limpios gracias a la Palabra que os he anunciado. Permaneced en mí, como yo en vosotros. Lo mismo que el sarmiento no puede dar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid; así tampoco vosotros si no permanecéis en mí. Yo soy la vid; vosotros los sarmientos. El que permanece en mí y yo en él, ése da mucho fruto; porque separados de mí no podéis hacer nada. Si alguno no permanece en mí, es arrojado fuera, como el sarmiento, y se seca; luego los recogen, los echan al fuego y arden. Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que queráis y lo conseguiréis. La gloria de mi Padre está en que deis mucho fruto, y seáis mis discípulos'".

COMENTARIO

No podemos decir que el Hijo de Dios no lo diga claro en este texto precioso del Evangelio de San Juan. Y es que no debía quedar duda alguna de con Quién debemos estar siempre si es que no queremos que nuestra alma sufra las consecuencias. 

Vid y sarmientos. Es una imagen muy gráfica de la relación que mantienen los discípulos de Cristo con su Maestro. Y es que a través de la Vid nos llega la savia del Amor de Dios que da consistencia a nuestra vida. 

Como es de esperar, si nos alejamos tanto, tanto, tanto de la Vid es más que probable que muramos a la vida eterna porque nos quedamos sin el alimento que nos de vida. Así de sencillo y de simple. 


JESÚS, gracias por ser la Vid y querer que nosotros seamos tus sarmientos.

Eleuterio Fernández Guzmán

5 de mayo de 2026

No hacer caso omiso a las palabras de Cristo


Jn 14, 27-31

"'Os dejo la paz, mi paz os doy; no os la doy como la da el mundo. No se turbe vuestro corazón ni se acobarde. Habéis oído que os he dicho: 'Me voy y volveré a vosotros.' Si me amarais, os alegraríais de que me fuera al Padre, porque el Padre es más grande que yo. Y os lo digo ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda creáis. Ya no hablaré muchas cosas con vosotros, porque llega el Príncipe de este mundo. En mí no tiene ningún poder; pero ha de saber el mundo que amo al Padre y que obro según el Padre me ha ordenado. Levantaos. Vámonos de aquí'".

COMENTARIO

En estas palabras que recoge el Evangelio de San Juan se nota que el Hijo de Dios habla con mucha urgencia sobre lo que debemos tener muy en cuenta. Y aquellos que hoy día las escuchan no las deberían olvidar con facilidad. 

Dice Cristo que debió suceder algo para que aquellos que lo escuchaban acabaran de creer o, en fin, creyeran de verdad por primera vez. Y aquello ya sucedió hace mucho tiempo pero nosotros, hoy día, bien sabemos lo que eso significó entonces y ahora mismo. 

Es seguro que nosotros, que creemos en Cristo, estamos más que seguros de que Él ama al Padre y que nosotros, por tanto, también debemos amarlo como todo buen discípulo hace con la doctrina espiritual que aprende de su Maestro. 


JESÚS, gracias por enseñarnos lo que, de verdad, nos conviene. 

1 de mayo de 2026

Estancias, las estancias de la Vida

Jn 14,1-6


"En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: 'Que no tiemble vuestro corazón; creed en Dios y creed también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas estancias; si no fuera así, ¿os habría dicho que voy a prepararos sitio? Cuando vaya y os prepare sitio, volveré y os llevaré conmigo, para que donde estoy yo, estéis también vosotros. Y adonde yo voy, ya sabéis el camino. Tomás le dice:– "Señor, no sabemos adónde vas, ¿Cómo podemos saber el camino?' Jesús le responde:– "Yo soy el camino, y la verdad, y la vida. Nadie va al Padre, sino por mí.'"

COMENTARIO

Estancias. Cuando escuchamos o leemos que el Hijo de Dios ascendió a los Cielos para prepararnos unas estancias donde poder estar nuestras almas tras nuestra muerte... eso debería hacernos pensar cómo somos y cómo actuamos en este valle de lágrimas por el que pasamos. 

Cristo está cabe Dios, junto a Quien lo ha creado y, siendo tres las Santísimas Personas que conforman la Trinidad, esperan a cada uno de sus hijos, a nosotros, a que aceptemos su venida al mundo, su Palabra y aquello que llevó a cabo... en fin, que lo aceptemos como Quien es. Ni más ni menos. 

El caso es que nosotros sí sabemos dónde fue Cristo y es allí, exactamente donde debemos ir nosotros. 


JESÚS, gracias por prepararnos estancias, gracias. 

Eleuterio Fernández Guzmán

30 de abril de 2026

Yo soy

Jn 13 16-20


"'En verdad, en verdad os digo: no es más el siervo que su amo, ni el enviado más que el que le envía. Sabiendo esto, dichosos seréis si lo cumplís. No me refiero a todos vosotros; yo conozco a los que he elegido; pero tiene que cumplirse la Escritura: 'El que come mi pan ha alzado contra mí su talón'. 'Os lo digo desde ahora, antes de que suceda, para que, cuando suceda, creáis que Yo Soy. En verdad, en verdad os digo: quien acoja al que yo envíe me acoge a mí, y quien me acoja a mí, acoge a Aquel que me ha enviado'".

COMENTARIO

Cuando aquellos que seguían al Hijo de Dios quisieron saber si era el Enviado de Dios es cierto y verdad que muchas veces demostró serlo con sus palabras y sus acciones. Pero en este texto del Evangelio de San Juan lo dice directamente. 

Yo soy es lo que Dios le dice a Abraham cuando este quiere saber, para comunicárselo a los suyos, el nombre e Aquel que le habla. Y eso es lo que aquí dice Jesucristo: "Yo soy". Y eso sólo puede querer decir que es Dios... hecho hombre. 

Por otra parte, acoger a quien envía Cristo es lo mismo que acoger a Dios. Así de sencillo. 


JESÚS, gracias por Ser. 

Eleuterio Fernández Guzmán

29 de abril de 2026

La dulce carga de Cristo

Mt 11, 25-30


"En aquel tiempo, tomando Jesús la palabra, dijo: 'Yo te bendigo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a sabios e inteligentes, y se las has revelado a pequeños. Sí, Padre, pues tal ha sido tu beneplácito. Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce bien al Hijo sino el Padre, ni al Padre le conoce bien nadie sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. 'Venid a mí todos los que estáis fatigados y sobrecargados, y yo os daré descanso. Tomad sobre vosotros mi yugo, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es suave y mi carga ligera'".

COMENTARIO

Cristo nos llama. Es decir, el Hijo de Dios nos quiere cabe sí porque todos nosotros, sus discípulos, les fuimos entregados por el Padre Eterno para que, en todo caso, sólo se perdiera el hijo de la perdición...

Estamos muchas veces cansados y también fatigados y sobrecargados. Pues entonces es cuando debemos acudir a Jesucristo para que nos sane y, en todo caso, nos salve. También cuando es para dar gracias por lo bueno que nos acaece...

Acudir a Cristo no es nada, digamos, pesado sino que la "carga" que con eso podemos llevar es la carga más dulce que pueda haber en el mundo: es Cristo mismo que nos lleva y acompaña.

Amén.


JESÚS, gracias por querer que acudamos a ti en nuestras tribulaciones. 

28 de abril de 2026

Ellos querían saber

Jn 10, 22-30


"Se celebraba por entonces en Jerusalén la fiesta de la Dedicación. Era invierno. Jesús se paseaba por el Templo, en el pórtico de Salomón. Le rodearon los judíos, y le decían: '¿Hasta cuándo vas a tenernos en vilo? Si tú eres el Cristo, dínoslo abiertamente'. Jesús les respondió: 'Ya os lo he dicho, pero no me creéis. Las obras que hago en nombre de mi Padre son las que dan testimonio de mí; pero vosotros no creéis porque no sois de mis ovejas. Mis ovejas escuchan mi voz; yo las conozco y ellas mi siguen. Yo les doy vida eterna y no perecerán jamás, y nadie las arrebatará de mi mano. El Padre, que me las ha dado, es más grande que todos, y nadie puede arrebatar nada de la mano del Padre. Yo y el Padre somos uno.'"

COMENTARIO

En realidad, no debe extrañarnos que aquellos que veían lo que hacía y decía el Hijo de Dios quisiesen saber si era el Mesías pues aquello no era, digamos, de lo más normal.

Jesucristo, sin embargo, les dice que otras veces ya lo había dicho que era el Enviado de Dios pero ellos no lo creían del todo. Y era aquello que hacía lo que, precisamente, mostraba que lo era pero ellos, que no eran de las ovejas de Cristo, no lo creían porque, en efecto, no lo eran pues todos están escogidos para serlo desde el principio de los tiempos, antes que nada de lo que es... existiera. 

Sin embargo, como muy bien dice Cristo aquí mismo, no hay nadie que pueda arrebatar a los que Dios ha dado como suyos a Su Hijo. Pero nadie, nadie.


JESÚS, gracias por ser claro en tus palabras. 

Eleuterio Fernández Guzmán

23 de abril de 2026

Creer para salvarse

Jn 6, 44-51


"'Nadie puede venir a mí, si el Padre que me ha enviado no lo atrae; y yo le resucitaré el último día. Está escrito en los profetas: serán todos enseñados por Dios. Todo el que escucha al Padre y aprende, viene a mí. No es que alguien haya visto al Padre; sino aquel que ha venido de Dios, ése ha visto al Padre. En verdad, en verdad os digo: el que cree, tiene vida eterna. Yo soy el pan de la vida. Vuestros padres comieron el maná en el desierto y murieron; este es el pan que baja del cielo, para que quien lo coma no muera. Yo soy el pan vivo, bajado del cielo. Si uno come de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo le voy a dar, es mi carne por la vida del mundo.'"

COMENTARIO

Al Hijo de Dios sólo le faltaba desgañitarse para decir las cosas. Es decir, no es una ni dos ni tres las veces que insiste en esto que hoy trae el Evangelio de San Juan. Y es tan importante que debería estar inscrito con letras en piedra...

Nos salvamos sólo de una forma o, mejor, teniendo en cuenta algo: Jesucristo es el Enviado de Dios y es Dios mismo hecho hombre. No hay otra.

Lo dice muchas veces: es el Pan de Vida, de la vida eterna que, es seguro, cualquiera que conozca de lo que esto trata, quiere. Es, también, el Pan bajado del Cielo y quien come de él vivirá para siempre. Para siempre...


JESÚS, gracias por insistir tanto por la dureza de nuestro corazón.

Eleuterio Fernández Guzmán

22 de abril de 2026

El Pan de la Vida

Jn 6, 35-40


"En aquel tiempo dijo Jesús a la gente: 'Yo soy el pan de la vida. El que venga a mí, no tendrá hambre, y el que crea en mí, no tendrá nunca sed. Pero ya os lo he dicho: Me habéis visto y no creéis. Todo lo que me dé el Padre vendrá a mí, y al que venga a mí no lo echaré fuera; porque he bajado del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me ha enviado. Y esta es la voluntad del que me ha enviado; que no pierda nada de lo que él me ha dado, sino que lo resucite el último día. Porque esta es la voluntad de mi Padre: que todo el que vea al Hijo y crea en él, tenga vida eterna y que yo le resucite el último día."

COMENTARIO

Es verdaderamente sorprendente que aquellos que habían visto al Hijo de Dios llevando a cabo actos extraordinarios y pronunciado palabras importantes no creyeran o que, al menos, muchos de ellos no creyeran que era el Enviado de Dios. Y eso, al fin y al cabo, sorprende a Cristo. 

Jesucristo lo dice con toda claridad: es el Pan de la Vida. Y quien vaya a Él no tendrá ni hambre ni sed... pero hay que ir a Él pues, de otra forma, se tendrá hambre y sed.

Algo, de todas formas, muy importantes: creer en Jesucristo es alcanzar la vida eterna cuando seamos llamados por Dios. 


JESÚS, gracias por ponernos sobre el aviso de cómo alcanzar la vida eterna. 

Eleuterio Fernández Guzmán

21 de abril de 2026

No tener nunca sed

Jn 6, 30-35


"Ellos entonces le dijeron: '¿Qué señal haces para que viéndola creamos en ti? ¿Qué obra realizas? Nuestros padres comieron el maná en el desierto, según está escrito: Pan del cielo les dio a comer'. Jesús les respondió: 'En verdad, en verdad os digo: No fue Moisés quien os dio el pan del cielo; es mi Padre el que os da el verdadero pan del cielo; porque el pan de Dios es el que baja del cielo y da la vida al mundo. Entonces le dijeron: Señor, danos siempre de ese pan. Les dijo Jesús: Yo soy el pan de la vida. El que venga a mí, no tendrá hambre, y el que crea en mí, no tendrá nunca sed.'

COMENTARIO

En tiempos del Hijo de Dios era esperable que aquellos que lo escuchaban pidieran algún signo que confirmara lo que decía. Sin embargo, Jesucristo sabía muy bien Quién era el que todo lo hacía y no era, precisamente, ni Moisés ni ninguno de los otros grandes profetas. 

Dios es quien todo lo hace. Y tanto salvar al pueblo elegido de la esclavitud en Egipto como alimentarlos con el maná del Cielo... todo aquello está hecho por Aquel que todo lo creo y mantiene. 

Pero, es más, Cristo nos dice algo que es tan importante que nunca deberíamos olvidar: a través de Él encontramos la salvación porque es el pan de la vida eterna. Así de sencillo.



JESÚS, gracias por ser el pan que nos lleva a la vida eterna. 

Eleuterio Fernández Guzmán

18 de abril de 2026

Tuvieron miedo

Jn 6, 16-21


"Al atardecer, bajaron sus discípulos a la orilla del mar, y subiendo a una barca, se dirigían al otro lado del mar, a Cafarnaúm. Había ya oscurecido, y Jesús todavía no había venido donde ellos; soplaba un fuerte viento y el mar comenzó a encresparse. Cuando habían remado unos veinticinco o treinta estadios, ven a Jesús que caminaba sobre el mar y se acercaba a la barca, y tuvieron miedo. Pero él les dijo: 'Soy yo. No temáis'. Quisieron recogerle en la barca, pero en seguida la barca tocó tierra en el lugar a donde se dirigían."


COMENTARIO

No podemos negar que, humanamente hablando, aquellos que habían estado muy cerca del Hijo de Dios durante, al menos, tres años, se sentían tristes cuando se dieron cuenta de que, en efecto y como había dicho que pasaría, había muerto. 

Ellos volvieron a sus labores de antes de haberlo conocido: pescar. Y es que, aunque creyeran mucho de lo que les había dicho... la realidad, aún para ellos, era la que era. 

Ellos tenían miedo. Y es que no es nada extrañar que lo tuviera porque ver a alguien al que sabían muerto... Pero Jesús, seguro, los calmó al decirles que era El y que no tuvieran miedo. 


JESÚS, gracias por calmar a los que tanto te querían. 


Eleuterio Fernández Guzmán

16 de abril de 2026

El Enviado de Dios

Jn 3, 31-36


"En aquel tiempo dijo Jesús a Nicodemo: 'El que viene de arriba está por encima de todos: el que es de la tierra, es de la tierra y habla de la tierra. El que viene del cielo, da testimonio de lo que ha visto y oído, y su testimonio nadie lo acepta. El que acepta su testimonio certifica que Dios es veraz. Porque aquel a quien Dios ha enviado habla las palabras de Dios, porque da el Espíritu sin medida. El Padre ama al Hijo y ha puesto todo en su mano. El que cree en el Hijo tiene vida eterna; el que rehúsa creer en el Hijo, no verá la vida, sino que la cólera de Dios permanece sobre él.'"

COMENTARIO

Cuando Nicodemo habla con el Hijo de Dios lo hace porque está seguro que es el Enviado de Dios, el Mesías. Y aunque lo pudiera hacer en secreto por miedo a sus compañeros de la, hasta entonces, fe, es algo que hacía de verdad y para comprender y aprender. 

Lo que Jesucristo le dice en esta conversación está más que claro: hay que aceptarlo a Él para, así, hacer lo propio con Dios que es quien lo ha enviado. Así de sencillo. 

Y otra cosa: quien no cree en Jesucristo no cree, tampoco, en Dios y eso, como es comprensible, ha de tener muy graves consecuencias...


JESÚS, gracias por decir las cosas de forma tan meridianamente clara. 

Eleuterio Fernández Guzmán

15 de abril de 2026

Creer en Cristo


Jn 3, 16-21

"Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no ha enviado a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él. El que cree en él, no es juzgado; pero el que no cree, ya está juzgado, porque no ha creído en el Nombre del Hijo único de Dios. Y el juicio está en que vino la luz al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas. Pues todo el que obra el mal aborrece la luz y no va a la luz, para que no sean censuradas sus obras. Pero el que obra la verdad, va a la luz, para que quede de manifiesto que sus obras están hechas según Dios."

COMENTARIO


Creer en Cristo. En eso podemos resumir todo lo que aquí se nos dice. Porque Dios, que envío a Su único Hijo al mundo para que el mundo se salvase quería que el mundo se salvase y, para eso, era y es imprescindible creer en que Cristo es el Enviado de Dios y aceptarlo en nuestros corazones. 

Muchos, es verdad, no lo recibieron entonces y ahora tampoco lo reciben. Y prefirieron y prefieren las obras de las tinieblas y en ellas viven. 

Nosotros, sin embargo, los discípulos de Cristo, sabemos Quién es la Luz y a ella vamos. Así de sencillo y así hay que aceptarlo. 


JESÚS,  gracias por ser nuestra Luz. 


Eleuterio Fernández Guzmán

9 de abril de 2026

Todo se cumplió

 

Lc 24, 35-48

"Ellos, por su parte, contaron lo que había pasado en el camino y cómo le habían conocido en la fracción del pan. Estaban hablando de éstas cosas, cuando él se presentó en medio de ellos y les dijo: 'La paz con vosotros'. Sobresaltados y asustados, creían ver un espíritu. Pero él les dijo: '¿Por qué os turbáis, y por qué se suscitan dudas en vuestro corazón? Mirad mis manos y mis pies; soy yo mismo. Palpadme y ved que un espíritu no tiene carne y huesos como véis que yo tengo'. Y, diciendo esto, los mostró las manos y los pies. Como ellos no acabasen de creerlo a causa de la alegría y estuviesen asombrados, les dijo: '¿Tenéis aquí algo de comer?' Ellos le ofrecieron parte de un pez asado. Lo tomó y comió delante de ellos. Después les dijo: 'Estas son aquellas palabras mías que os hablé cuando todavía estaba con vosotros: 'Es necesario que se cumpla todo lo que está escrito en la Ley de Moisés, en los Profetas y en los Salmos acerca de mí.' Y, entonces, abrió sus inteligencias para que comprendieran las Escrituras, y les dijo: 'Así está escrito que el Cristo padeciera y resucitara de entre los muertos al tercer día y se predicara en su nombre la conversión para perdón de los pecados a todas las naciones, empezando desde Jerusalén. Vosotros sois testigos de estas cosas.'"

COMENTARIO

Podemos imaginar la turbación de los discípulos del Hijo de Dios cuando se dieron cuenta, según ellos, que su relación con el Maestro había terminado apenas unas horas antes. Y que estuvieran escondidos era lo mas esperable porque sabían muy bien cómo se las gastaban sus antiguos amigos de religión. 

Cristo se presentó en medio de ellos porque ya tenía las cualidades del cuerpo glorioso que era el suyo. Y los calma porque sabía que sus corazones debían estar más que turbados al verlo allí mismo y comprendiendo, seguramente, que todo lo que les había dicho era verdad. 

El caso es que podemos decir que en aquel momento Cristo los envía al mundo a predicar la Buena Noticia Y es que ellos, de verdad, habían sido testigos privilegiados de todo lo que había pasado y testimonio para lo que iba a pasar.


JESÚS, gracias por calmar los corazones de tus discípulos más allegados. 

Eleuterio Fernández Guzmán

2 de abril de 2026

Servir así

Jn 13, 1-15


"Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que había llegado su hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo. Durante la cena, cuando ya el diablo había puesto en el corazón a Judas Iscariote, hijo de Simón, el propósito de entregarle, sabiendo que el Padre le había puesto todo en sus manos y que había salido de Dios y a Dios volvía, se levanta de la mesa, se quita sus vestidos y, tomando una toalla, se la ciñó. Luego echa agua en un lebrillo y se puso a lavar los pies de los discípulos y a secárselos con la toalla con que estaba ceñido. Llega a Simón Pedro; éste le dice: 'Señor, ¿tú lavarme a mí los pies?' Jesús le respondió: 'Lo que yo hago, tú no lo entiendes ahora: lo comprenderás más tarde'. Le dice Pedro: 'No me lavarás los pies jamás'. Jesús le respondió: 'Si no te lavo, no tienes parte conmigo'. Le dice Simón Pedro: 'Señor, no sólo los pies, sino hasta las manos y la cabeza'. Jesús le dice: 'El que se ha bañado, no necesita lavarse; está del todo limpio. Y vosotros estáis limpios, aunque no todos'. Sabía quién le iba a entregar, y por eso dijo: 'No estáis limpios todos'. Después que les lavó los pies, tomó sus vestidos, volvió a la mesa, y les dijo: '¿Comprendéis lo que he hecho con vosotros? Vosotros me llamáis 'el Maestro' y 'el Señor', y decís bien, porque lo soy. Pues si yo, el Señor y el Maestro, os he lavado los pies, vosotros también debéis lavaros los pies unos a otros. Porque os he dado ejemplo, para que también vosotros hagáis como yo he hecho con vosotros.'"

COMENTARIO

Ya podemos imaginar la sorpresa que se llevaron los discípulos del Hijo de Dios cuando lo vieron que iba a lavarles los pies que era cosa propia de los esclavos de la casa o, en todo caso, no del señor de la casa. Pero ellos, como bien dice Cristo, no entendían aún lo que iba a hacer con ellos. 

Pedro se solivianta porque no imagina razones para que su Maestro le lave los pies a él y no se al revés. Pero es que las cosas de Dios no siempre acuerdan con las nuestras...

El ejemplo que nos da Jesucristo aquí está más que claro: debemos servir al prójimo como sirvió nuestro Maestro. Así de sencillo.


JESÚS,  gracias por enseñarnos a servir. 

Eleuterio Fernández Guzmán

1 de abril de 2026

Cristo sabe que ya no son judíos

Jn 13, 21-33. 36-38


"En aquel tiempo, cuando Jesús estaba a la mesa con sus discípulos, se conmovió profundamente y declaró: 'Yo les aseguro que uno de ustedes me va a entregar”. Los discípulos se miraron perplejos unos a otros, porque no sabían de quién hablaba. Uno de ellos, al que Jesús tanto amaba, se hallaba reclinado a su derecha. Simón Pedro le hizo una seña y le preguntó: '¿De quién lo dice?'. Entonces él, apoyándose en el pecho de Jesús, le preguntó: 'Señor, ¿Quién es?'. Le contestó Jesús: 'Aquel a quien yo le dé este trozo de pan, que voy a mojar'. Mojó el pan y se lo dio a Judas, hijo de Simón el Iscariote; y tras el bocado, entró en él Satanás.

Jesús le dijo entonces a Judas: 'Lo que tienes que hacer, hazlo pronto'. Pero ninguno de los comensales entendió a qué se refería; algunos supusieron que, como Judas tenía a su cargo la bolsa, Jesús le había encomendado comprar lo necesario para la fiesta o dar algo a los pobres. Judas, después de tomar el bocado, salió inmediatamente. Era de noche.

Una vez que Judas se fue, Jesús dijo: 'Ahora ha sido glorificado el Hijo del hombre y Dios ha sido glorificado en él. Si Dios ha sido glorificado en él, también Dios lo glorificará en sí mismo y pronto lo glorificará.

'Hijitos, todavía estaré un poco con ustedes. Me buscarán, pero como les dije a los judíos, así se lo digo a ustedes ahora: ‘A donde yo voy, ustedes no pueden ir’ . Simón Pedro le dijo: 'Señor, ¿A dónde vas?'. Jesús le respondió: 'A donde yo voy no me puedes seguir ahora, me seguirás más tarde'. Pedro replico: Señor, ¿por qué no puedo seguirte ahora? Yo daré mi vida por ti”. Jesús le contestó: '¿Con que darás tu vida por mí? Yo te aseguro que no cantará el gallo, antes de que me hayas negado tres veces”.

COMENTARIO 

Resulta curioso un detalle que, a lo mejor, pasa un poco desapercibido. Y es que, en el contexto de la Última Cena, el Hijo de Dios distingue entre los judíos y, sus discípulos, que ya no lo son. Y es que dice "como les dije a los judíos, así se lo digo a ustedes ahora". Y es que sabe perfectamente que aquellos que le siguen y le sigan ya no pertenecerán a la religión judía sino que serán cristianos. Y es que Cristo, siendo Dios hecho hombre, lo sabe todo del pasado, del presente y del futuro. 

Por otra parte, es más que conocida la escena. Judas va a entregar a su Maestro y el Maestro lo sabe perfectamente. Y, además, el pobre discípulo Pedro que está muy seguro de su fidelidad a Cristo es cierto y verdad que pronto se dará cuenta de sus muchas flaquezas. 

Todo, además, ya estaba escrito. 


JESÚS, gracias por cumplir con tu misión hasta las últimas consecuencias. 

Eleuterio Fernández Guzmán

28 de marzo de 2026

Cómo trabaja el Mal

Jn 11 45-56


"Muchos de los judíos que habían venido a casa de María, viendo lo que había hecho, creyeron en él. Pero algunos de ellos fueron donde los fariseos y les contaron lo que había hecho Jesús. Entonces los sumos sacerdotes y los fariseos convocaron consejo y decían: '¿Qué hacemos? Porque este hombre realiza muchas señales. Si le dejamos que siga así, todos creerán en él y vendrán los romanos y destruirán nuestro Lugar Santo y nuestra nación.' Pero uno de ellos, Caifás, que era el Sumo Sacerdote de aquel año, les dijo: 'Vosotros no sabéis nada, ni caéis en la cuenta que os conviene que muera uno solo por el pueblo y no perezca toda la nación.' Esto no lo dijo por su propia cuenta, sino que, como era Sumo Sacerdote aquel año, profetizó que Jesús iba a morir por la nación y no sólo por la nación, sino también para reunir en uno a los hijos de Dios que estaban dispersos. Desde este día, decidieron darle muerte. Por eso Jesús no andaba ya en público entre los judíos, sino que se retiró de allí a la región cercana al desierto, a una ciudad llamada Efraím, y allí residía con sus discípulos. Estaba cerca la Pascua de los judíos, y muchos del país habían subido a Jerusalén, antes de la Pascua para purificarse. Buscaban a Jesús y se decían unos a otros estando en el Templo: '¿Qué os parece? ¿Qué no vendrá a la fiesta?' Los sumos sacerdotes y los fariseos habían dado órdenes de que, si alguno sabía dónde estaba, lo notificara para detenerle."

COMENTARIO

Poco a poco se acerba el momento que ya había sido descrito, por ejemplo, por el profeta Isaías. Y es que no iba a dejarse de cumplir lo que Dios quería que se cumpliese aunque eso fuera que su Único Hijo muriera de la forma que iba a morir. 

Aquellos que no querían para nada a Jesucristo era de esperar que quisieran apresarlo porque tenían mucho miedo de que el pueblo creyera en Él y dejar de hacerlo con ellos. Y es que su forma de vida y existencia iba a dar al traste de seguir permitiendo que pasara lo que estaba pasando. 

Traman un mal final para Cristo sin saber, o a lo mejor sí, que eso estaba escrito y que, en efecto, por eso mismo, aquel hombre era el Mesías...


JESÚS, gracias por cumplir con tu misión hasta las últimas consecuencias. 

Eleuterio Fernández Guzmán

26 de marzo de 2026

Yo Soy

Jn 8, 51-59


"Les aseguro que el que es fiel a mi palabra, no morirá jamás. Los judíos le dijeron: 'Ahora sí estamos seguros de que estás endemoniado. Abraham murió, los profetas también, y tú dices: 'El que es fiel a mi palabra, no morirá jamás'. ¿Acaso eres más grande que nuestro padre Abraham, el cual murió? Los profetas también murieron. ¿Quién pretendes ser tú?' Jesús respondió: 'Si yo me glorificara a mí mismo, mi gloria no valdría nada. Es mi Padre el que me glorifica, el mismo al que ustedes llaman 'nuestro Dios', y al que, sin embargo, no conocen. Yo lo conozco y si dijera: 'No lo conozco', sería, como ustedes, un mentiroso. Pero yo lo conozco y soy fiel a su palabra. Abraham, el padre de ustedes, se estremeció de gozo, esperando ver mi Día: lo vio y se llenó de alegría'. Los judíos le dijeron: 'Todavía no tienes cincuenta años ¿y has visto a Abraham'. Jesús respondió: 'Les aseguro que desde antes que naciera Abraham, Yo Soy'. Entonces tomaron piedras para apedrearlo, pero Jesús se escondió y salió del Templo."

COMENTARIO

Ciertamente, el Hijo de Dios tenía que vérselas con muchas personas que no lo aceptaban como el Enviado de Dios, el Mesías. Y siempre trataban de hacerlo quedar mal e, incluso, de llamarlo endemoniado...

Jesucristo, que sabía muy bien que era el Mesías no dejaba de dar pruebas de ellos pero tales personas hacían oídos y vista sordos porque no les convenía lo que les decía. 

Sin embargo, Cristo lo deja bien claro: quien es fiel a su Palabra, no morirá jamás porque Él hacía lo que le decía debía hacer Quien lo había enviado que era Dios mismo. Y por decir eso querían apedrearlo. En fin...


JESÚS, gracias por ser Tú.

Eleuterio Fernández Guzmán

25 de marzo de 2026

Así empezó todo

Lc 1, 26-38


"Al sexto mes fue enviado por Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María. Y entrando, le dijo: 'Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo'. Ella se conturbó por estas palabras, y discurría qué significaría aquel saludo. El ángel le dijo: 'No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios; vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús. El será grande y será llamado Hijo del Altísimo, y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin'. María respondió al ángel: '¿Cómo será esto, puesto que no conozco varón?' El ángel le respondió: 'El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que ha de nacer será santo y será llamado Hijo de Dios. Mira, también Isabel, tu pariente, ha concebido un hijo en su vejez, y este es ya el sexto mes de aquella que llamaban estéril, porque ninguna cosa es imposible para Dios'. Dijo María: 'He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra'. Y el ángel dejándola se fue."

COMENTARIO


Podemos imaginar la situación de aquella jovencita de Nazaret. A sus aposentos llega un ángel lo cual, para empezar, no debía ser lo más normal ni ordinario. Y, además, lo que le dice la deja pensando qué era aquello que le estaba sucediendo. 

Gabriel, que era el Ángel enviado por Dios a aquella pequeña aldea de Israel, sabe a qué ha sido enviado y cumple su misión a la perfección. Y es que le dice a María lo que va a pasar, lo que puede pasar, si ella acepta sus palabras que son, digamos, el mensaje de Dios. 

María, que se había entregado al Todopoderoso desde que tenía uso de razón no lo duda lo más mínimo y se declara esclava del Señor. Y como tal actuaría el resto de su vida. 

Y gracias a su sí, todo empezó entonces y allí; nuestra salvación, en suma. 


JESÚS, gracias, gracias y gracias por todo. 

Eleuterio Fernández Guzmán