23 de abril de 2026

Creer para salvarse

Jn 6, 44-51


"'Nadie puede venir a mí, si el Padre que me ha enviado no lo atrae; y yo le resucitaré el último día. Está escrito en los profetas: serán todos enseñados por Dios. Todo el que escucha al Padre y aprende, viene a mí. No es que alguien haya visto al Padre; sino aquel que ha venido de Dios, ése ha visto al Padre. En verdad, en verdad os digo: el que cree, tiene vida eterna. Yo soy el pan de la vida. Vuestros padres comieron el maná en el desierto y murieron; este es el pan que baja del cielo, para que quien lo coma no muera. Yo soy el pan vivo, bajado del cielo. Si uno come de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo le voy a dar, es mi carne por la vida del mundo.'"

COMENTARIO

Al Hijo de Dios sólo le faltaba desgañitarse para decir las cosas. Es decir, no es una ni dos ni tres las veces que insiste en esto que hoy trae el Evangelio de San Juan. Y es tan importante que debería estar inscrito con letras en piedra...

Nos salvamos sólo de una forma o, mejor, teniendo en cuenta algo: Jesucristo es el Enviado de Dios y es Dios mismo hecho hombre. No hay otra.

Lo dice muchas veces: es el Pan de Vida, de la vida eterna que, es seguro, cualquiera que conozca de lo que esto trata, quiere. Es, también, el Pan bajado del Cielo y quien come de él vivirá para siempre. Para siempre...


JESÚS, gracias por insistir tanto por la dureza de nuestro corazón.

Eleuterio Fernández Guzmán

22 de abril de 2026

El Pan de la Vida

Jn 6, 35-40


"En aquel tiempo dijo Jesús a la gente: 'Yo soy el pan de la vida. El que venga a mí, no tendrá hambre, y el que crea en mí, no tendrá nunca sed. Pero ya os lo he dicho: Me habéis visto y no creéis. Todo lo que me dé el Padre vendrá a mí, y al que venga a mí no lo echaré fuera; porque he bajado del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me ha enviado. Y esta es la voluntad del que me ha enviado; que no pierda nada de lo que él me ha dado, sino que lo resucite el último día. Porque esta es la voluntad de mi Padre: que todo el que vea al Hijo y crea en él, tenga vida eterna y que yo le resucite el último día."

COMENTARIO

Es verdaderamente sorprendente que aquellos que habían visto al Hijo de Dios llevando a cabo actos extraordinarios y pronunciado palabras importantes no creyeran o que, al menos, muchos de ellos no creyeran que era el Enviado de Dios. Y eso, al fin y al cabo, sorprende a Cristo. 

Jesucristo lo dice con toda claridad: es el Pan de la Vida. Y quien vaya a Él no tendrá ni hambre ni sed... pero hay que ir a Él pues, de otra forma, se tendrá hambre y sed.

Algo, de todas formas, muy importantes: creer en Jesucristo es alcanzar la vida eterna cuando seamos llamados por Dios. 


JESÚS, gracias por ponernos sobre el aviso de cómo alcanzar la vida eterna. 

Eleuterio Fernández Guzmán

21 de abril de 2026

No tener nunca sed

Jn 6, 30-35


"Ellos entonces le dijeron: '¿Qué señal haces para que viéndola creamos en ti? ¿Qué obra realizas? Nuestros padres comieron el maná en el desierto, según está escrito: Pan del cielo les dio a comer'. Jesús les respondió: 'En verdad, en verdad os digo: No fue Moisés quien os dio el pan del cielo; es mi Padre el que os da el verdadero pan del cielo; porque el pan de Dios es el que baja del cielo y da la vida al mundo. Entonces le dijeron: Señor, danos siempre de ese pan. Les dijo Jesús: Yo soy el pan de la vida. El que venga a mí, no tendrá hambre, y el que crea en mí, no tendrá nunca sed.'

COMENTARIO

En tiempos del Hijo de Dios era esperable que aquellos que lo escuchaban pidieran algún signo que confirmara lo que decía. Sin embargo, Jesucristo sabía muy bien Quién era el que todo lo hacía y no era, precisamente, ni Moisés ni ninguno de los otros grandes profetas. 

Dios es quien todo lo hace. Y tanto salvar al pueblo elegido de la esclavitud en Egipto como alimentarlos con el maná del Cielo... todo aquello está hecho por Aquel que todo lo creo y mantiene. 

Pero, es más, Cristo nos dice algo que es tan importante que nunca deberíamos olvidar: a través de Él encontramos la salvación porque es el pan de la vida eterna. Así de sencillo.



JESÚS, gracias por ser el pan que nos lleva a la vida eterna. 

Eleuterio Fernández Guzmán