18 de abril de 2026

Tuvieron miedo

Jn 6, 16-21


"Al atardecer, bajaron sus discípulos a la orilla del mar, y subiendo a una barca, se dirigían al otro lado del mar, a Cafarnaúm. Había ya oscurecido, y Jesús todavía no había venido donde ellos; soplaba un fuerte viento y el mar comenzó a encresparse. Cuando habían remado unos veinticinco o treinta estadios, ven a Jesús que caminaba sobre el mar y se acercaba a la barca, y tuvieron miedo. Pero él les dijo: 'Soy yo. No temáis'. Quisieron recogerle en la barca, pero en seguida la barca tocó tierra en el lugar a donde se dirigían."


COMENTARIO

No podemos negar que, humanamente hablando, aquellos que habían estado muy cerca del Hijo de Dios durante, al menos, tres años, se sentían tristes cuando se dieron cuenta de que, en efecto y como había dicho que pasaría, había muerto. 

Ellos volvieron a sus labores de antes de haberlo conocido: pescar. Y es que, aunque creyeran mucho de lo que les había dicho... la realidad, aún para ellos, era la que era. 

Ellos tenían miedo. Y es que no es nada extrañar que lo tuviera porque ver a alguien al que sabían muerto... Pero Jesús, seguro, los calmó al decirles que era El y que no tuvieran miedo. 


JESÚS, gracias por calmar a los que tanto te querían. 


Eleuterio Fernández Guzmán

16 de abril de 2026

El Enviado de Dios

Jn 3, 31-36


"En aquel tiempo dijo Jesús a Nicodemo: 'El que viene de arriba está por encima de todos: el que es de la tierra, es de la tierra y habla de la tierra. El que viene del cielo, da testimonio de lo que ha visto y oído, y su testimonio nadie lo acepta. El que acepta su testimonio certifica que Dios es veraz. Porque aquel a quien Dios ha enviado habla las palabras de Dios, porque da el Espíritu sin medida. El Padre ama al Hijo y ha puesto todo en su mano. El que cree en el Hijo tiene vida eterna; el que rehúsa creer en el Hijo, no verá la vida, sino que la cólera de Dios permanece sobre él.'"

COMENTARIO

Cuando Nicodemo habla con el Hijo de Dios lo hace porque está seguro que es el Enviado de Dios, el Mesías. Y aunque lo pudiera hacer en secreto por miedo a sus compañeros de la, hasta entonces, fe, es algo que hacía de verdad y para comprender y aprender. 

Lo que Jesucristo le dice en esta conversación está más que claro: hay que aceptarlo a Él para, así, hacer lo propio con Dios que es quien lo ha enviado. Así de sencillo. 

Y otra cosa: quien no cree en Jesucristo no cree, tampoco, en Dios y eso, como es comprensible, ha de tener muy graves consecuencias...


JESÚS, gracias por decir las cosas de forma tan meridianamente clara. 

Eleuterio Fernández Guzmán

15 de abril de 2026

Creer en Cristo


Jn 3, 16-21

"Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no ha enviado a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él. El que cree en él, no es juzgado; pero el que no cree, ya está juzgado, porque no ha creído en el Nombre del Hijo único de Dios. Y el juicio está en que vino la luz al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas. Pues todo el que obra el mal aborrece la luz y no va a la luz, para que no sean censuradas sus obras. Pero el que obra la verdad, va a la luz, para que quede de manifiesto que sus obras están hechas según Dios."

COMENTARIO


Creer en Cristo. En eso podemos resumir todo lo que aquí se nos dice. Porque Dios, que envío a Su único Hijo al mundo para que el mundo se salvase quería que el mundo se salvase y, para eso, era y es imprescindible creer en que Cristo es el Enviado de Dios y aceptarlo en nuestros corazones. 

Muchos, es verdad, no lo recibieron entonces y ahora tampoco lo reciben. Y prefirieron y prefieren las obras de las tinieblas y en ellas viven. 

Nosotros, sin embargo, los discípulos de Cristo, sabemos Quién es la Luz y a ella vamos. Así de sencillo y así hay que aceptarlo. 


JESÚS,  gracias por ser nuestra Luz. 


Eleuterio Fernández Guzmán