14 de junio de 2022

Amar al prójimo

Mt 5, 43-48



Jesús dijo a sus discípulos:


‘Ustedes han oído que se dijo: ‘Amarás a tu prójimo’ y odiarás a tu enemigo. Pero Yo les digo: Amen a sus enemigos, rueguen por sus perseguidores; así serán hijos del Padre que está en el cielo, porque Él hace salir el sol sobre malos y buenos y hace caer la lluvia sobre justos e injustos.

Si ustedes aman solamente a quienes los aman, ¿qué recompensa merecen? ¿No hacen lo mismo los publicanos? Y si saludan solamente a sus hermanos, ¿qué hacen de extraordinario? ¿No hacen lo mismo los paganos?
Por lo tanto, sean perfectos como es perfecto el Padre que está en el cielo.’”


COMENTARIO

No podemos negar que el Hijo de Dios pone el listón del comportamiento muy alto porque nosotros somos como somos… Y es que, en verdad, lo que nos dice en este texto del Evangelio de San Mateo tiene mucho para hacernos pensar…

Nos dice Jesucristo que debemos amar a nuestros enemigos y no sólo a nuestros amigos. Y eso, se diga lo que se diga, no es nada fácil sino, al contrario, más que difícil pues somos, en general, egoístas con lo nuestro y con aquello que nos pasa.


Sin embargo, el Hijo de Dios quiere que seamos perfectos. Pero no de cualquier forma sino, nada más y nada menos, como lo es el Todopoderoso. Y, en fin, qué decir sobre esto...



JESÚS, gracias por decirnos la verdad y cómo debemos ser.



Eleuterio Fernández Guzmán

13 de junio de 2022

Cristo riza el rizo


Mt 5, 38-42

 

“Habéis oído que se dijo: Ojo por ojo y diente por diente. Pues yo os digo: no resistáis al mal; antes bien, al que te abofetee en la mejilla derecha ofrécele también la otra; al que quiera pleitear contigo para quitarte la túnica déjale también el manto; y al que te obligue a andar una milla vete con él dos. A quien te pida da, y al que desee que le prestes algo no le vuelvas la espalda.”

 

COMENTARIO

 

Como se diría hoy día, el Hijo de Dios se ha pasado varios pueblos diciendo lo que hoy nos dice porque, aunque se pueda sostener que eso lo dijo hace muchos siglos y las cosas eran muy distintas a las de hoy día, no es menos cierto que vale lo mismo entonces que ahora.

 

El caso es que Jesucristo, diciendo eso, lo de poner la otra mejilla y lo de dar la túnica y el manto está sentando, básicamente y por lo elemental, el principio del amor al prójimo. Y eso, se diga lo que se diga, ni entonces ni ahora es nada fácil según somos.

 

De todas formas, Jesucristo lo dice con toda claridad, ya para terminar: no podemos volverla espalda a quien algo necesita. Y si eso podía resultar difícil en su tiempo… en fin, como que ahora no es tampoco tan fácil de llevar a cabo.

 

 

JESÚS, gracias por enseñarnos un amor que, casi, parece extremo.

 

 

Eleuterio Fernández Guzmán

12 de junio de 2022

Espíritu Santo

Jn 16, 12-15


12 Mucho tengo todavía que deciros, pero ahora no podéis con ello. 13 Cuando venga él, el Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad completa; pues no hablará por su cuenta, sino que hablará lo que oiga, y os anunciará lo que ha de venir. 14 El me dará gloria, porque recibirá de lo mío y os lo anunciará a vosotros. 15 Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso he dicho: Recibirá de lo mío y os lo anunciará a vosotros.”

COMENTARIO

Bien sabía el Hijo de Dios que aquellos que le habían seguido más de cerca no acababan de entender todo lo que estaba pasando y lo que iba a pasar en los próximos tiempos. Por eso dice eso de que no pueden con lo que tiene que decirles.

Sin embargo, no va a abandonar tampoco a los que tanto ama. Y les dice que les va a enviar al Espíritu Santo y que hará lo que tenga que hacer para que acaben de comprender lo que ahora no comprenden.

El caso es que no dice que el Espíritu Santo vaya a actuar por su cuenta como si fuera una Persona, Santísima, tan distinta de la Primera y de la Segunda. No. En realidad forman parte de la Santísima Trinidad y por eso recibirá de Cristo y de Dios y lo anunciará...

JESÚS, gracias por enviar al Espíritu Santo para que nos guíe.



Eleuterio Fernández Guzmán

10 de junio de 2022

Sabios consejos de Cristo

Mt 5, 27-32


Jesús dijo a sus discípulos:


‘Ustedes han oído que se dijo: No cometerás adulterio. Pero yo les digo: El que mira a una mujer deseándola, ya cometió adulterio con ella en su corazón.
Si tu ojo derecho es para ti una ocasión de pecado, arráncalo y arrójalo lejos de ti: es preferible que se pierda uno solo de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea arrojado a la Gehena. Y si tu mano derecha es para ti una ocasión de pecado, córtala y arrójala lejos de ti: es preferible que se pierda uno solo de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea arrojado al infierno.
También se dijo: El que se divorcia de su mujer, debe darle una declaración de divorcio. Pero yo les digo: El que se divorcia de su mujer, excepto en caso de unión ilegal, la expone a cometer adulterio; y el que se casa con una mujer abandonada por su marido, comete adulterio.’


COMENTARIO


No podemos decir que, a veces, las palabras del Hijo de Dios, no sean duras o, al menos, eso nos pueda parecer a nosotros. Y es lo que dice en este Evangelio de San Mateo da mucho que pensar.

El caso es que Jesucristo había sido enviado a que la Ley de Dios se aplicara en su totalidad. Y eso es lo que hace cuando habla del adulterio y que nos debería pensar hasta dónde ha puesto Cristo el listón…

Además, bien dice el Hijo de Dios que cuando haya un sentido que nos pueda afectar tanto que nos haga caer en el Infierno… debemos terminar con él aunque es cierto y verdad que lo debió querer decir es que lo atáramos en corto, por así decirlo.



JESÚS, gracias por darnos tan sabios consejos.



Eleuterio Fernández Guzmán 

9 de junio de 2022

Cristo rogó por todos sus discípulos

Jn 17, 1-2.9.14-26



En aquel tiempo, Jesús, levantando los ojos al cielo, dijo:


‘Padre, ha llegado la hora, glorifica a a tu Hijo, para que tu Hijo te glorifique a ti y, por el poder que tú has dado sobre toda la carne, dé la vida eterna a todos los que le ha dado. Te ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por estos que tú me diste, porque son tuyos.

Yo les he dado tu palabra, y el mundo los ha odiado porque son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. No ruego que los retires del mundo, sino que los guardes del maligno. No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. Santifícalos en la verdad: tu palabra es verdad. Como tú me enviaste al mundo, así yo los envío también al mundo. Y por ellos yo me santifico a mí mismo, para que también ellos sean santificados en la verdad.


No sólo por ellos ruego, sino también por los que crean en mí por la palabra de ellos, para que todos sean uno, como tú, Padre, en mí, y yo en ti, que ellos también sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado.

Yo le he dado la gloria que tú me diste, para que sean uno, como nosotros somos uno; yo en ellos, y tú en mí, para que sean completamente uno, de modo que el mundo sepa que tú me has enviado y que los has amado a ellos como me has amado a mí. Padre, este es mi deseo: que los que me has dado estén conmigo donde yo estoy y contemplen mi gloria, la que me diste, porque me amabas, antes de la fundación del mundo.


Padre justo, si el mundo no te ha conocido, yo te he conocido, y estos han conocido que tú me enviaste. Les de dado a conocer y les daré a conocer tu nombre, para que el amor que me tenías esté en ellos, y yo en ellos’”.


COMENTARIO


En este discurso, que se llama escatológico porque así debe llamarse, el Hijo de Dios se dirige a su Padre del Cielo para pedir por todos los que se le habían entregado para que cuidara de ellos. No quiere Jesucristo que se pierdan sino que, al contrario, acaben encontrándose con Él Cielo.

Ruega por nosotros. E, incluso, muchos siglos después de que, en efecto, aquello sucediera, nosotros nos sentimos concernidos por aquel ruego porque sus discípulos reciben su Gloria lo mismo que aquellos otros.


Que Cristo permanezca en nosotros es primordial para nuestro corazón y para nuestra alma.


JESÚS, gracias por cumplir tu misión tan a la perfección.


Eleuterio Fernández Guzmán

8 de junio de 2022

La Ley de Dios

Mt 5, 17-19



Jesús dijo a sus discípulos:

‘No piensen que vine para abolir la Ley o los Profetas: Yo no he venido a abolir, sino a dar cumplimiento. Les aseguro que no quedarán ni una i ni una coma de la Ley sin cumplirse, antes que desaparezcan el cielo y la tierra.
El que no cumpla el más pequeño de estos mandamientos, y enseñe a los otros a hacer lo mismo, será considerado el menor en el Reino de los Cielos. En cambio, el que los cumpla y enseñe, será considerado grande en el Reino de los Cielos.’”


COMENTARIO

Había muchos en el tiempo del Hijo de Dios que creían que el Mesías iba a ser un enviado de Dios, sí, pero con ansia de venganza contra quien oprimía al pueblo escogido por el Todopoderoso.

Jesucristo sabía perfectamente para qué había sido enviado por la Primera Persona de la Santísima Trinidad y no iba a hacer nada distinto de eso: que se cumpla, de verdad, la ley de Dios. Nada más y nada menos que eso.

Sin embargo, como suele ser habitual, había que no hacía lo que debía a tal respecto. Y Cristo se encarga de poner sobre la mesa lo que entonces va a pasar: ser considerados pequeños en el Cielo; lo contrario, claro, tiene consecuencias contrarias.



JESÚS, gracias por ponernos sobre el camino hacia el Cielo.



Eleuterio Fernández Guzmán

7 de junio de 2022

Ser sal y luz

Mt 5, 13-16



Jesús dijo a sus discípulos:


‘Ustedes son la sal de la tierra. Pero si la sal pierde su sabor ¿con qué se la volverá a salar? Ya no sirve para nada, sino para ser tirada y pisada por los hombres.


Ustedes son la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad situada en la cima de una montaña. Y no se enciende una lámpara para meterla debajo de un cajón, sino que se la pone sobre el candelero para que ilumine a todos los que están en la casa.


Así debe brillar ante los ojos de los hombres la luz que hay en ustedes, a fin de que ellos vean sus buenas obras y glorifiquen a su Padre que está en el cielo.’”


COMENTARIO


Lo que dice el Hijo de Dios en este texto del Evangelio de San Mateo tiene todo que ver con cómo han de ser sus discípulos pues en algo se ha manifestar que lo son. Y lo de la sal y la luz es una forma de decir las cosas que dice mucho.


Ser sal y ser luz supone haberse dado cuenta de que la Palabra de Dios no es algo que se dice para no ser tenido en cuenta sino, justamente, para todo lo contrario. Y por eso no debemos perder el sabor de ser sal y la posibilidad de ser luz.


Por otra parte, lo que aquí importa es lo que dice Jesucristo al final de este texto bíblico: se ha de ver que somos sus discípulos y otra cosa ni vale ni sirve.



JESÚS, gracias por aleccionarnos de cómo debe ser nuestra forma de ser discípulos tuyos.



Eleuterio Fernández Guzmán

6 de junio de 2022

Bienaventurados seamos


Mt 5,1-12

En aquel tiempo, viendo la muchedumbre, subió al monte, se sentó, y sus discípulos se le acercaron. Y tomando la palabra, les enseñaba diciendo: ‘Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos. Bienaventurados los mansos, porque ellos poseerán en herencia la tierra. Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos serán saciados. Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios. Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los Cielos. Bienaventurados seréis cuando os injurien, y os persigan y digan con mentira toda clase de mal contra vosotros por mi causa. Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en los cielos; pues de la misma manera persiguieron a los profetas anteriores a vosotros’.

 

COMENTARIO

 

Se suele suponer que, como recoge San Mateo, el Hijo de Dios en un momento determinado proclamó las Bienaventuranzas, digamos, seguidas como recoge su Evangelio aunque es posible que el autor de este texto recopilara las que dijo en otras ocasiones. Sin embargo, eso importa bien poco porque lo que de verdad importa es que Jesucristo dijo algo que es de vital importancia para sus discípulos.

 

Cada una de las bienaventuranzas tiene todo que ver con el amor que se tiene a Dios. Y es cada una de ellas nos muestra una forma de cumplir con la Voluntad del Todopoderoso.

 

Además, nos dice Jesucristo que debemos estar felices, y serlo, cuando nos persigan por su causa. Y sí, eso es lo que ha pasado muchas veces y muchas veces sigue pasando.

 

 

JESÚS, gracias por las Bienaventuranzas; gracias.

 

Eleuterio Fernández Guzmán

4 de junio de 2022

Todo lo que hizo Cristo

Jn 21, 20-25



Pedro, volviéndose, vio que lo seguía el discípulo al que Jesús amaba, el mismo que durante la Cena se había reclinado sobre Jesús y le había preguntado: ‘Señor, ¿quién es el que te va a entregar?’

Cuando Pedro lo vio, preguntó a Jesús: ‘Señor, ¿y qué será de este?’


Jesús le respondió: ‘Si yo quiero que él quede hasta mi venida, ¿qué importa? Tú sígueme.’


Entonces se divulgó entre los hermanos el rumor de que aquel discípulo no moriría, pero Jesús no había dicho a Pedro: ‘El no morirá», sino: ‘Si yo quiero que él quede hasta mi venida, ¿qué te importa?’


Este mismo discípulo es el que da testimonio de estas cosas y el que las ha escrito, y sabemos que su testimonio es verdadero.


Jesús hizo también muchas otras cosas. Si se las relata detalladamente, pienso que no bastaría todo el mundo para contener los libros que se escribirían.’”



COMENTARIO


El texto que nos tiene reservado para hoy el Calendario Litúrgico es, nada más y nada menos, el final del Evangelio de San Juan y, teniendo en cuenta la especial revelación que tuvo el joven Zebedeo y que le llevó a escribir el Apocalipsis, debemos prestar mucha atención a las palabras con las que termina su obra escrita.

Lo que le pasa a Pedro es que está preocupado por su propio papel y por la situación de Juan. Y le pasa eso porque sabe muy bien, todos los saben, que Juan es un discípulo muy querido por el Maestro. Y a lo mejor cree que le va a quitar el lugar que le corresponde.

De todas formas, en este texto con el finaliza Juan su obra dice algo muy importante: el Hijo de Dios hizo muchas más cosas que no han sido recogidos en ninguno de los libros, llamados canónicos, que tenemos a nuestra disposición. Y eso debería hacernos pensar hasta qué punto cumplió Jesucristo con la misión encomendada por Dios.



JESÚS, gracias por haber cumplido hasta el extremo con tu misión.



Eleuterio Fernández Guzmán

3 de junio de 2022

Y Pedro lo siguió


Jn 21, 1519


Habiéndose aparecido Jesús resucitado a sus discípulos, después de comer, Jesús dijo a Simón Pedro: ‘Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos?’

El le respondió: ‘Sí, Señor, Tú sabes que te quiero’.


Jesús le dijo: ‘Apacienta mis corderos’.


Le volvió a decir por segunda vez: ‘Simón, hijo de Juan, ¿me amas?’


Él le respondió: ‘Sí, Señor, sabes que te quiero’. Jesús le dijo:

Apacienta mis ovejas’.


Le preguntó por tercera vez: ‘Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?’
Pedro se entristeció de que por tercera vez le preguntara si lo quería, y le dijo: ‘Señor, Tú lo sabes todo; sabes que te quiero’.


Jesús le dijo: ‘Apacienta mis ovejas.


Te aseguro que cuando eras joven, tú mismo te vestías e ibas a donde querías. Pero cuando seas viejo, extenderás tus brazos, y otro te atará y te llevará a donde no quieras’.


De esta manera, indicaba con qué muerte Pedro debía glorificar a Dios. Y después de hablar así, le dijo: ‘Sígueme’”.



COMENTARIO



Es cierto y verdad que a Pedro le debía pesar mucho y más que mucho aquella traición que perpetró contra su Maestro la noche de la Pasión del Hijo de Dios. Y seguros estamos de que quería que aquello sanara en su corazón


Jesucristo, que debía ser conocedor de lo que le pasaba a Cefas quiso perdonarlo de una forma clara. Por eso le pregunta tres veces si lo ama. Y por tres veces Pedro dice que sí y que, además, sabe muy bien Jesús que lo ama…


No nos extraña que Pedro dijera a todo que sí y que estuviera dispuesto a pastorear a las ovejas del Hijo de Dios y, claro, que lo siguiera, justamente, hasta el Cielo.



JESÚS, gracias por perdonar a Pedro de esa manera.



Eleuterio Fernández Guzmán

2 de junio de 2022

Ut unum sint

Jn 17, 20-26



A la Hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús levantó los ojos al cielo, y oró diciendo:

‘Padre santo, no ruego solamente por ellos, sino también por los que, gracias a su palabra, creerán en mí.


Que todos sean uno: como Tú, Padre, estás en mí y Yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros, para que el mundo crea que Tú me enviaste.
Yo les he dado la gloria que Tú me diste, para que sean uno, como nosotros somos uno -Yo en ellos y Tú en mí- para que sean perfectamente uno y el mundo conozca que Tú me has enviado, y que los has amado a ellos como me amaste a mí.


Padre, quiero que los que Tú me diste estén conmigo donde Yo esté, para que contemplen la gloria que me has dado, porque ya me amabas antes de la creación del mundo.


Padre justo, el mundo no te ha conocido, pero Yo te conocí, y ellos reconocieron que Tú me enviaste.


Les di a conocer tu Nombre, y se lo seguiré dando a conocer, para que el amor con que Tú me amaste esté en ellos, y Yo también esté en ellos.’”


COMENTARIO


Podemos decir, sin temor a equivocarnos, que el Hijo de Dios amaba profundamente a los que su Padre del Cielo le había entregado para que no se perdieran. Y es que son muchas las veces en las que demuestra que quiere lo mejor para ellos porque son, al fin y cabo, hijos del Todopoderoso.

Sabe Jesucristo que aquellos que habían sido sus discípulos iban a transmitir al mundo la Buena Noticia del Reino de Dios y, por tanto, necesita la protección del Creador porque también sabe que el mundo los va a perseguir.

Quiere, en resumidas cuentas, que todos los que lo confiesan como el Mesías e Hijo de Dios, estén en el Cielo como Él está. Así podrán contemplar la Gloria de Dios y serán felices para siempre, siempre, siempre.


JESÚS, gracias por querer siempre ser sostén de tus hermanos.



Eleuterio Fernández Guzmán

1 de junio de 2022

Dios nos cuida


Jn 17, 11b-19


A la Hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús levantó los ojos al cielo, y oró diciendo:


‘Padre santo, cuídalos en tu Nombre que me diste para que sean uno, como nosotros.

Mientras estaba con ellos, Yo los cuidaba en tu Nombre que me diste; los protegía y no se perdió ninguno de ellos, excepto el que debía perderse, para que se cumpliera la Escritura. Pero ahora voy a ti, y digo esto estando en el mundo, para que mi gozo sea el de ellos y su gozo sea perfecto.
Yo les comuniqué tu palabra, y el mundo los odió porque ellos no son del mundo, como tampoco Yo soy del mundo. No te pido que los saques del mundo, sino que los preserves del Maligno.


Ellos no son del mundo, como tampoco Yo soy del mundo. Conságralos en la verdad: tu palabra es verdad.


Así como Tú me enviaste al mundo, Yo también los envío al mundo. Por ellos me consagro, para que también ellos sean consagrados en la verdad.’”


COMENTARIO


Cuando el Hijo de Dios se dirige a Su Padre lo hace porque, de verdad, quiere que sus hermanos, aquellos que les entregó Dios Todopoderoso, no se pierdan ya para siempre y sean cuidados por Aquel que los ha creado.

Jesucristo sabe lo que va a pasar, lo que le va a pasar. Por eso ora a Dios para que su Padre haga todo lo que puede hacer para que sus discípulos sigan por el buen camino y alcancen la vida eterna. Y para eso debe protegerlos del mundo porque el mundo los odia por ser discípulos del Hijo del Creador.

Hay algo aquí muy importante: no somos del mundo los discípulos de Cristo. Y eso debería hacer que pensásemos que, como no somos del mundo, no debemos seguir las instrucciones y tentaciones del mundo.




JESÚS, gracias por pedir por nosotros.



Eleuterio Fernández Guzmán

31 de mayo de 2022

Magnífica María

Lc 1, 39-56



María partió y fue sin demora a un pueblo de la montaña de Judá. Entró en la casa de Zacarías y saludó a Isabel.

Apenas ésta oyó el saludo de María, el niño saltó de alegría en su vientre, e Isabel, llena del Espíritu Santo, exclamó:
‘¡Tú eres bendita entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo, para que la madre de mi Señor venga a visitarme? Apenas oí tu saludo, el niño saltó de alegría en mi vientre. Feliz de ti por haber creído que se cumplirá lo que te fue anunciado de parte del Señor’.

María dijo entonces:


‘Mi alma canta la grandeza del Señor, y mi espíritu se estremece de gozo en Dios, mi Salvador, porque Él miró con bondad la pequeñez de su servidora. En adelante todas las generaciones me llamarán feliz, porque el Todopoderoso ha hecho en mí grandes cosas: ¡su Nombre es santo! Su misericordia se extiende de generación en generación sobre aquéllos que lo temen. Desplegó la fuerza de su brazo, dispersó a los soberbios de corazón. Derribó a los poderosos de su trono y elevó a los humildes. Colmó de bienes a los hambrientos y despidió a los ricos con las manos vacías. Socorrió a Israel, su servidor, acordándose de su misericordia, como lo había prometido a nuestros padres, en favor de Abraham y su descendencia para siempre’.


María permaneció con Isabel unos tres meses y luego regresó a su casa.”


COMENTARIO

En el momento de la Anunciación conoce María que su prima Isabel se encuentra embarazada y que sólo le faltan 3 meses para dar a luz. Y ella, joven pero valiente se encamina hacia donde vive Isabel. Y cuando llega ha de ser cierto que se le debió revelar a la esposa de Zacarías que su prima estaba embarazada, nada más y nada menos, que del Salvador del mundo.

Ciertamente que es lógico lo que dice Isabel: ¿quién es ella? Es que se siente nadie ante Dios mismo que se ha encarnado y viene en el seno de María. Por eso sabe que todo lo que Dios le ha prometido a María se va a cumplir pues el Creador nunca falta a su Palabra.

El resto es más que conocido: el Magnifica u oración que proclama la Virgen María no hace más que apuntar hacia que sí, que todo lo que se le ha dicho a través del Ángel Gabriel, se ha de cumplir.


JESÚS, gracias por haber aceptado todo como buen Hijo.


Eleuterio Fernández Guzmán

27 de mayo de 2022

Cuando la tristeza de convirtió en gozo

Jn 16, 20-23a



A la Hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús dijo a sus discípulos: ‘Les aseguro que ustedes van a llorar y se van a lamentar; el mundo, en cambio, se alegrará. Ustedes estarán tristes, pero esa tristeza se convertirá en gozo. La mujer, cuando va a dar a luz, siente angustia porque le llegó la hora; pero cuando nace el niño, se olvida de su dolor, por la alegría que siente al ver que ha venido un hombre al mundo. También ustedes ahora están tristes, pero Yo los volveré a ver, y tendrán una alegría que nadie les podrá quitar.
Aquel día no me harán más preguntas.’”


COMENTARIO

No podemos negar que aquella noche el Hijo de Dios estaba poniendo a sus discípulos en un brete por todo lo que les estaba diciendo. Y por eso no nos extraña nada de nada que muchos no acabaran de comprender mucho de todo aquello que, por cierto, tan importante era.

Lo que les dice ahora, y que recoge el Evangelio de San Juan, seguramente les llegó al centro mismo del corazón. Y es que saben que su Maestro va a morir pronto y eso les entristece… como les dice el mismo Jesucristo.

Todo, sin embargo, tiene que ver con la esperanza que nunca han de perder porque por ella han de saber que su tristeza se ha de convertir en gozo cuando vean que Cristo ha resucitado y nunca más el miedo se va a apoderar de sus corazones.



JESÚS, gracias por tranquilizar el corazón de tus discípulos.



Eleuterio Fernández Guzmán

26 de mayo de 2022

Alegría gozosa

Jn 16, 16-20



A la Hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús dijo a sus discípulos: ‘Dentro de poco, ya no me verán, y poco después, me volverán a ver’.
Entonces algunos de sus discípulos comentaban entre sí: ‘¿Qué significa esto que nos dice: ‘Dentro de poco ya no me verán, y poco después, me volverán a ver’? ¿Y qué significa: ‘Yo me voy al Padre’?’ Decían: ‘¿Qué es este poco de tiempo? No entendemos lo que quiere decir’.


Jesús se dio cuenta de que deseaban interrogarlo y les dijo: ‘Ustedes se preguntan entre sí qué significan mis palabras: ‘Dentro de poco, ya no me verán, y poco después, me volverán a ver’.


Les aseguro que ustedes van a llorar y se van a lamentar; el mundo, en cambio, se alegrará.


Ustedes estarán tristes, pero esa tristeza se convertirá en gozo’”. 


COMENTARIO


Es cierto y verdad que aquellos discípulos que escuchan decir lo que recoge este Evangelio de San Juan no podían acabar de entender qué les estaba diciendo ni a qué se refería. Y es que aquellas palabras eran bastante enigmáticas y sólo podían llevarlos a hacerse muchas preguntas para las que no tenían respuesta. Sin embargo, Jesucristo sabía muy bien a qué se refería y por eso trata de tranquilizar sus corazones para que no cunda en ellos la zozobra.

Aún más enigmático sería aquello de que su tristeza se iba a convertir en gozo. Y aunque nosotros sabemos a qué se refería pues conocemos desde hace mucho tiempo lo que pasó después de su muerte, aquellos que lo escuchaban aún no tenían nada claro. Aún...


JESÚS, gracias por ser totalmente franco con tus discípulos.



Eleuterio Fernández Guzmán

25 de mayo de 2022

Espíritu Santo

Jn 16, 12-15



A la Hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús dijo a sus discípulos: ‘Todavía tengo muchas cosas que decirles, pero ustedes no las pueden comprender ahora. Cuando venga el Espíritu de la Verdad, Él los introducirá en toda la verdad, porque no hablará por sí mismo, sino que dirá lo que ha oído y les anunciará lo que irá sucediendo. Él me glorificará, porque recibirá de lo mío y se lo anunciará a ustedes. Todo lo que es del Padre es mío. Por eso les digo: ‘Recibirá de lo mío y se lo anunciará a ustedes’. 



COMENTARIO

No son pocas las ocasiones en las que el Hijo de Dios habla de la Tercera Persona de la Santísima Trinidad, a saber, el Espíritu Santo. Y es que iba a jugar un papel muy importante en la historia de la salvación.

Es cierto y verdad que, por mucho que quisiera Jesucristo que sus discípulos comprendiesen lo que les tenía que decir, no iban a ser capaces, eso, de comprender casi nada. Por eso les emplaza a la llegada del Espíritu Santo, el Paráclito, el Defensor.

Lo dice con toda claridad: lo mismo que el Hijo de Dios hacía la Voluntad de Su Padre del Cielo eso es lo que hará el Espiritu Santo al respecto del Hijo. Y es que es que entre las tres Personas de la Santísima Trinidad hay una comunicación que sólo podemos calificar de perfecta.



JESÚS, gracias por haber enviado al Paráclito.



Eleuterio Fernández Guzmán

24 de mayo de 2022

Gracias a Cristo

Jn 16, 5-11



A la Hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús dijo a sus discípulos: Ahora me voy al que me envió, y ninguno de ustedes me pregunta: ‘¿A dónde vas?’ Pero al decirles esto, ustedes se han entristecido.

Sin embargo, les digo la verdad: les conviene que Yo me vaya, porque si no me voy, el Paráclito no vendrá a ustedes.

Pero si me voy, se lo enviaré.

Y cuando Él venga, probará al mundo dónde está el pecado, dónde está la justicia y cuál es el juicio.


El pecado está en no haber creído en mí. La justicia, en que Yo me voy al Padre y ustedes ya no me verán.


Y el juicio, en que el Príncipe de este mundo ya ha sido condenado.’”


COMENTARIO


No podemos negar que la situación por la que debieron pasar aquellos que estaban más cerca del Hijo de Dios no debía ser la mejor. Y es que cuando insistió Jesucristo en su partida de este mundo… en fin, como que no debieron quedar muy felices…

Jesucristo, sin embargo, sabía que tal era la Voluntad de Dios y que debía cumplir la misma. Y es que todo estaba escrito y todo debía ser cumplido y aunque eso afectara a los corazones de sus Apóstoles nada de eso iba a dejar de cumplirse.

Además, el Hijo de Dios iba a enviar, desde el seno del Padre, a la Tercera Persona de la Santísima Trinidad, el Espíritu Santo y, para eso, debía dejar este mundo para ir al lado de Dios Todopoderoso. Y a nosotros tampoco nos extraña mucho que no entendieran aquello.



JESÚS, gracias por tratar de que tus Apóstoles entendieran bien lo que iba a pasar.



Eleuterio Fernández Guzmán

23 de mayo de 2022

Nuestro Defensor


Jn 15,26—16,4

 

“En aquel tiempo, Jesús habló así a sus discípulos: ‘Cuando venga el Paráclito, que yo os enviaré desde el Padre, el Espíritu de la verdad, que procede del Padre, Él dará testimonio de mí. Pero también vosotros daréis testimonio, porque estáis conmigo desde el principio. Os he dicho esto para que no os escandalicéis. Os expulsarán de las sinagogas. E incluso llegará la hora en que todo el que os mate piense que da culto a Dios. Y esto lo harán porque no han conocido ni al Padre ni a mí. Os he dicho esto para que, cuando llegue la hora, os acordéis de que ya os lo había dicho’”.

 

COMENTARIO

 

Jesús sabe que marcharse a la Casa del Padre es más que importante para la humanidad, para sus hermanos los hombres. Y es que cuando eso suceda enviará al Defensor, al Espíritu Santo para que colabore con el hombre en su salvación.

 

También sabe Jesús que sus discípulos lo van a pasar, muchas veces, muy mal. Habrá persecuciones y muchas muertes a causa de la fe en el Hijo de Dios. Y muchos males caerán sobre ellos.

 

Jesús pretende que aquellos que escuchan aquello sobre lo que ha de venir se tranquilicen. El Espíritu Santo será de una gran ayuda y, actuando en favor del hombre, lo ayudará en su camino al definitivo Reino de Dios.

 

 

 

JESÚS,  ayúdanos a recibir con fe al Espíritu Santo.

 

Eleuterio Fernández Guzmán

 

22 de mayo de 2022

Guardar y creer en la Palabra de Dios

 Jn 14, 23-29


"23 Jesús le respondió: ‘Si alguno me ama, guardará mi Palabra, y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada en él. 24 El que no me ama no guarda mis palabras. Y la palabra que escucháis no es mía, sino del Padre que me ha enviado. 25 Os he dicho estas cosas estando entre vosotros. 26 Pero el Paráclito, el Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi nombre, os lo enseñará todo y os recordará todo lo que yo os he dicho. 27 Os dejo la paz, mi paz os doy; no os la doy como la da el mundo. No se turbe vuestro corazón ni se acobarde. 28 Habéis oído que os he dicho: ‘Me voy y volveré a vosotros.’ Si me amarais, os alegraríais de que me fuera al Padre, porque el Padre es más grande que yo. 29 Y os lo digo ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda creáis.’”


COMENTARIO


El Hijo de Dios pone sobre la realidad más terrible: tiene que irse al Cielo pero quiere que sus discípulos no tenga impresión de miedo o algo por el estilo. Y es que sabe que ellos deben tener el corazón preparado para un momento así.


El caso es que Jesucristo lo dice con toda claridad: debemos guardar Su Palabra porque es Palabra de Dios. Y es que, en realidad, una cosa es escucharla, sí, con interés, pero otra es, en fin, guardarla en su corazón y, luego, ponerla por obra.


Pero lo más terrible es que Jesucristo hace uso del condicional “si” cuando les dice a sus discípulos que si le amaran… Y el caso es que ellos aún no habían comprendido del todo a qué se refería. Haría falta su resurrección...





JESÚS, gracias por decir las cosas como deben ser dichas.



Eleuterio Fernández Guzmán