23 de octubre de 2021

La paciencia de Dios

 

Lc 13,1-9

 

En aquel tiempo, llegaron algunos que le contaron lo de los galileos, cuya sangre había mezclado Pilato con la de sus sacrificios. Les respondió Jesús: ‘¿Pensáis que esos galileos eran más pecadores que todos los demás galileos, porque han padecido estas cosas? No, os lo aseguro; y si no os convertís, todos pereceréis del mismo modo. O aquellos dieciocho sobre los que se desplomó la torre de Siloé matándolos, ¿pensáis que eran más culpables que los demás hombres que habitaban en Jerusalén? No, os lo aseguro; y si no os convertís, todos pereceréis del mismo modo’. 

 

Les dijo esta parábola: ‘Un hombre tenía plantada una higuera en su viña, y fue a buscar fruto en ella y no lo encontró. Dijo entonces al viñador: ‘Ya hace tres años que vengo a buscar fruto en esta higuera, y no lo encuentro; córtala; ¿para qué va a cansar la tierra?’. Pero él le respondió: ‘Señor, déjala por este año todavía y mientras tanto cavaré a su alrededor y echaré abono, por si da fruto en adelante; y si no da, la cortas’”.

 

 

 

COMENTARIO

 

En el pueblo judío había mucha confusión acerca de la Ley de Dios y del cumplimiento de la misma por parte del hombre. Se habían llegado a tener consideraciones sobre la misma que estaban muy equivocadas. Y Jesús las pone sobre la mesa.

 

Creer que una persona sufría un mal porque era pecadora era un error muy común. Por eso Jesús les dice que no eran más culpables de lo que les había pasado aquellas personas que perecieron a manos de Pilato que ellos mismos.

 

 

Jesús predica conversión. Lo hace porque sabe que lo que aquellos que hablan con Él le dicen no es adecuado ni se corresponde con la voluntad de Dios. Por eso el Creador tiene tanta paciencia con sus hijos… porque son y somos tardos en comprender lo que, de verdad, importa.

 

 

JESÚS, ayúdanos a comprender, en efecto, que la voluntad de Dios es crucial para nosotros.

 

Eleuterio Fernández Guzmán

 

22 de octubre de 2021

Saber lo que importa

Lc 12, 54-59


"Jesús dijo a la multitud:

Cuando ven que una nube se levanta en occidente, ustedes dicen en seguida que va a llover, y así sucede. Y cuando sopla viento del sur, dicen que hará calor, y así sucede.

¡Hipócritas! Ustedes saben discernir el aspecto de la tierra y del cielo; ¿cómo entonces no saben discernir el tiempo presente?

¿Por qué no juzgan ustedes mismos lo que es justo? Cuando vas con tu adversario a presentarte ante el magistrado, trata de llegar a un acuerdo con él en el camino, no sea que el adversario te lleve ante el juez, y el juez te entregue al guardia, y éste te ponga en la cárcel. Te aseguro que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último centavo.'"

COMENTARIO

Lo que dice aquí el Hijo de Dios pudiera parecer extraño pero, en realidad, sólo constata la realidad de aquellos que creen saber mucho acerca de lo que a naturaleza les ofrece pero luego, a la hora de las cosas del alma, parecen no darse cuenta de nada.

Lo que Jesucristo les dice a los que le escuchaban entonces era que sí, que es muy importante conocer los fenómenos meteorológicos pero lo que en el fondo les debería importarse es darse cuenta de los signos de su tiempo, de Él mismo que les habla.

En realidad, aún les ofrece una posibilidad de redención cuando les dice que cuando tenga un problema es seguro que pueden arreglar las cosas. Más aún cuando se trata de cosas alma.



JESÚS, gracias por aconsejarnos como sólo puede hacerlo Dios.



Eleuterio Fernández Guzmán

20 de octubre de 2021

¿A qué vino Cristo?


Lc 12, 49-53


49 ‘He venido a arrojar un fuego sobre la tierra y ¡cuánto desearía que ya estuviera encendido! 50 Con un bautismo tengo que ser bautizado y ¡que angustiado estoy hasta que se cumpla! 51 ¿Creéis que estoy aquí para dar paz a la tierra? No, os lo aseguro, sino división. 52 Porque dese ahora habrá cinco en una casa y estarán divididos; tres contra dos, y dos contra tres; 53 estarán divididos el padre contra el hijo y el hijo contra el padre; la madre contra la hija y la hija contra la madre; la suegra contra la nuera y la nuera contra la suegra.”


COMENTARIO

No podemos decir que las palabras que pone aquí el Hijo de Dios en los corazones de los que le escuchen sean de las más tranquilizadores de las que pronunció a lo largo de sus años de predicación. Pero son, sin embargo, más que importantes.

Había venido Cristo al mundo a que el mundo se salvase. Pero eso no iba a ser fácil, no lo es ahora mismo, sino que mucho de lo que debía desaparecer bajo el fuego purificador del Espíritu Santo, por decirlo pronto. Y el fuego del que habla Jesucristo sólo puede ser un fuego que limpia y purifica.

El caso es que los ejemplos que pone el Hijo de Dios fueron, y son, los que vienen la mar de bien para comprender lo que pasa porque cuando alguien dice creer en el Hijo de Dios y todo lo que eso supone no es extraño que en el seno de su propia familia haya oposición...



JESÚS, gracias por decir las cosas como deben ser dichas aunque duelan tus palabras.



Eleuterio Fernández Guzmán

Estar preparados


Lc 12, 39-48





COMENTARIO

Ni es la primera vez ni son pocas las veces que el Hijo de Dios tiene y se ve en la obligación de decir que lo que quiere es que nos salvemos. Es decir, que quiere que sus hermanos los hombres no caigan en el foso del tanto habla el salmista al que llamamos, sencillamente, Infierno. Y eso se ha de hacer de una manera que explicita, como decimos, muchas veces: debemos estar preparados y no caer en la molicie espiritual consistente en creer que ya tenemos ganado el Cielo.

Jesucristo sabe más que bien que no podemos descuidar el alma porque, de hacerlo, es seguro que caeremos en tentaciones y la iremos ensuciando. Y eso es lo que aquí nos dice: debemos estar preparados porque no sabremos cuándo seremos llamados.


JESÚS, gracias por advertirnos de lo que verdaderamente importa.


Eleuterio Fernández Guzmán

19 de octubre de 2021

Estar siempre atentos

Lc 12, 35-38



35 ‘Estén ceñidos vuestros lomos y las lámparas encendidas, 36 y sed como hombres que esperan a que su señor vuelva de la boda, para que, en cuanto llegue y llame, al instante le abran. 37 Dichosos los siervos, que el señor al venir encuentre despiertos: yo os aseguro que se ceñirá, los hará ponerse a la mesa y, yendo de uno a otro, les servirá. 38 Que venga en la segunda vigilia o en la tercera,. Si los encuentra así, ¡dichosos de ellos!’”.

COMENTARIO

No es la primera vez que el Hijo del hombre avisa a sus hermanos de algo que debe ser muy importante cuando lo dice tantas veces y de tantas maneras lo dice: hay que estar preparados.

Nosotros entendemos tal preparación en lo referido al espíritu pues se ha de referir a un momento más que determinado. Y es que sin duda quiere decirnos que cuando seamos llamados por Dios a su Tribunal debemos estar preparados.

Insiste mucho Jesucristo en que la preparación no debe ser, digamos, algo así como por casualidad sino que ha de ser consciente y constante pues no sabemos, ciertamente, cuándo seremos llamados por Dios. Y quiere nuestro hermano Cristo que siempre estemos atentos y preparados...


JESÚS, gracias por advertirnos más que bien sobre la necesaria preparación.



Eleuterio Fernández Guzmán

18 de octubre de 2021

Mies y lobos

 

Lc 10,1-9

 

“En aquel tiempo, el Señor designó a otros setenta y dos, y los envió de dos en dos delante de sí, a todas las ciudades y sitios a donde él había de ir. Y les dijo: ‘La mies es mucha, y los obreros pocos. Rogad, pues, al dueño de la mies que envíe obreros a su mies. Id; mirad que os envío como corderos en medio de lobos. No llevéis bolsa, ni alforja, ni sandalias. Y no saludéis a nadie en el camino. 

‘En la casa en que entréis, decid primero: ‘Paz a esta casa’. Y si hubiere allí un hijo de paz, vuestra paz reposará sobre él; si no, se volverá a vosotros. Permaneced en la misma casa, comiendo y bebiendo lo que tengan, porque el obrero merece su salario. No vayáis de casa en casa. En la ciudad en que entréis y os reciban, comed lo que os pongan; curad los enfermos que haya en ella, y decidles: ‘El Reino de Dios está cerca de vosotros’’”.

 

 

COMENTARIO

 

Mies y trabajadores

 

Jesús sabe que transmitir la Palabra de Dios supone que haya personas dispuestas a hacer tal cosa. Por eso pide a sus discípulos que pidan al Creador, en oración, que suscite, de entre ellos, a los que vayan a cumplir tal misión.

 

Lobos y ovejas

 

Sabe, de todas formas, Cristo, que allí donde van a ir aquellos enviados habrá muchas personas que no acepten el mensaje que llevan. Pero ellos, sus enviados, deben comportarse con total sometimiento a la Providencia de Dios.

 

Libertad de espíritu

 

Sin embargo, el Hijo de Dios, que sabe que el ser humano es libre para aceptar, o no, su mensaje, no les dice a sus enviados que obliguen a aceptar la Buena Noticia. Ellos harán lo que buenamente Dios quiera que hagan.

 

 

JESÚS, ayúdanos a ser trabajadores de la mies del Señor y a serlo en el ámbito en el que nos movemos, estamos y existimos.

 

Eleuterio Fernández Guzmán

 

17 de octubre de 2021

Ser el último

Mc 10, 35-45

 

35 Se acercan a él Santiago y Juan, los hijos de Zebedeo, y le dicen: ‘Maestro, queremos, nos concedas lo que te pidamos.’ 36 Él les dijo: ¿Qué queréis que os conceda?’ 37 Ellos le respondieron: 'Concédenos que nos sentemos en tu gloria, uno a tu derecha y otro a tu izquierda.’ 38 Jesús les dijo: ‘No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber la copa que yo voy a beber, o ser bautizados con el bautismo con que yo voy a ser bautizado?’ 39 Ellos le dijeron: ‘Sí, podemos.» Jesús les dijo: ‘La copa que yo voy a beber, sí la beberéis y también seréis bautizados con el bautismo con que yo voy a ser bautizado; 40 pero, sentarse a mi derecha o a mi izquierda no es cosa mía el concederlo, sino que es para quienes está preparado.’ 41 Al oír esto los otros diez, empezaron a indignarse contra Santiago y Juan.42 Jesús, llamándoles, les dice: ‘Sabéis que los que son tenidos como jefes de las naciones, las dominan como señores  absolutos y sus grandes las oprimen con su poder. 43 Pero no ha de ser así entre vosotros, sino que el que quiera llegar a ser grande entre vosotros, será vuestro servidor, 44 y el que quiera ser el primero entre vosotros, será esclavo de todos, 45 que tampoco el Hijo del hombre ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida como rescate por muchos.’”

 

 

 

COMENTARIO

 

La verdad es que no nos extraña nada de nada que los Zebedeos quisieran estar a la derecha y a la izquierda de Cristo en su Reino. Y es que humanamente entendible que eso quisieran aquellos arrojados hombres.

 

Cristo, de todas formas, les pone una condición que ellos iban a cumplir con el tiempo: beber el cáliz que él iba a beber. De todas formas, aún debían escuchar algo que era muy importante y que siempre deberían tener en cuenta.

 

Con esto último queremos decir que el Hijo de Dios les dice y nos dice que nunca debemos olvidar: quien quiera ser el primero en el definitivo Reino de Dios o, al menos, ocupar un buen lugar, debe ser servidor, aquí en la Tierra, de sus hermanos los hombres.

 

 

JESÚS,  gracias por marcarnos el camino hacia el Cielo.

 

Eleuterio Fernández Guzmán


16 de octubre de 2021

Espíritu Santo

Lc 12, 8-12


"Jesús dijo a sus discípulos:

'Les aseguro que aquél que me reconozca abiertamente delante de los hombres, el Hijo del hombre lo reconocerá ante los ángeles de Dios. Pero el que no me reconozca delante de los hombres no será reconocido ante los ángeles de Dios.

Al que diga una palabra contra el Hijo del hombre se le perdonará; pero al que blasfeme contra el Espíritu Santo no se le perdonará.

Cuando los lleven ante las sinagogas, ante los magistrados y las autoridades, no se preocupen de cómo se van a defender o qué van a decir, porque el Espíritu Santo les enseñará en ese momento lo que deban decir.'" 

COMENTARIO

En determinadas ocasiones, las palabras del Hijo de Dios parecen muy duras a los oídos de los que se conforman con poca cosa a la hora de entender su relación Dios y con su hermano Jesucristo.

Es verdad que no en pocas ocasiones no entendemos al Espíritu Santo. Y es que somos duros de corazón y no acabamos de aceptar que el nuestro es Su templo y que, por eso mismo, no podemos dejar de aceptar sus gemidos inefables.

Dice Cristo algo que es terrible: no se perdona la blasfemia contra el Espíritu Santo. Y en otro lugar de la Sagrada Escritura se dice que no se perdonará “ni en está vida ni en la otra” con lo cual nos dice Jesucristo que hay otra vida y que no nos conviene, para nada, hacer eso contra el Espíritu Santo-Dios.



JESÚS, gracias por decir las cosas como deben ser dichas aunque duelan.



Eleuterio Fernández Guzmán

15 de octubre de 2021

Descansar en Cristo

Mt 11, 25-30


"!Jesús dijo:

'Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque habiendo ocultado estas cosas a los sabios y a los prudentes, las has revelado a los pequeños. Sí, Padre, porque así lo has querido.

Todo me ha sido dado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo sino el Padre, así como nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquél a quien el Hijo se lo quiera revelar.

Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y Yo los aliviaré. Carguen sobre ustedes mi yugo y aprendan de mí, porque soy paciente y humilde de corazón, y así encontraran alivio. Porque mi yugo es suave y mi carga liviana.'"

COMENTARIO

Podemos decir, sin temor a equivocarnos, que en este texto del Evangelio de San Mateo, el Hijo de Dios hace un llamamiento más que claro a sus hermanos los hombres. Y lo hace a acercarse a Él y a descansar en Él.

En realidad, lo que dice no es nada raro porque nosotros sabemos que es Dios hecho hombre. Pero escuchar eso en aquel tiempo es seguro que produjo malestar en muchos pero gozo en otros tantos.

El caso es que Jesucristo se ofrece a que descansemos en Él porque sabe que muchas veces vamos a estar cansados y agobiados. Por eso ofrece su corazón y, además, nos dice que ir con Él no es tan duro como podría parecer...



JESÚS, gracias por ofrecernos tu corazón.



Eleuterio Fernández Guzmán

14 de octubre de 2021

La insidia tiene las patas cortas

Lc 11, 47-54


"Jesús dijo a los fariseos y a los doctores de la Ley: '¡Ay de ustedes, que construyen los sepulcros de los profetas, a quienes sus mismos padres han matado! Así se convierten en testigos y aprueban los actos de sus padres: ellos los mataron y ustedes les construyen sepulcros.

Por eso la Sabiduría de Dios ha dicho: 'Yo les enviaré profetas y apóstoles: matarán y perseguirán a muchos de ellos». Así se pedirá cuenta a esta generación de la sangre de todos los profetas, que ha sido derramada desde la creación del mundo: desde la sangre de Abel hasta la sangre de Zacarías, que fue asesinado entre el altar y el santuario. Sí, les aseguro que a esta generación se le pedirá cuenta de todo esto.

¡Ay de ustedes, doctores de la Ley, porque se han apoderado de la llave de la ciencia! No han entrado ustedes, y a los que quieren entrar, se lo impiden'”.

Cuando Jesús salió de allí, los escribas y los fariseos comenzaron a acosarlo, exigiéndole respuesta sobre muchas cosas y tendiéndole trampas para sorprenderlo en alguna afirmación."



COMENTARIO

Como es más que sabido, cuando el Hijo de Dios fue enviado al mundo por el Todopoderoso había quien, en el pueblo judío, tenía el control de lo espiritual y todo el pueblo había acabado aceptando lo que decían fariseos, legistas, etc. Sin embargo, Jesucristo vino para corregir muchas cosas y formas de hacerlas.

Cuando Jesucristo les habla, a los poderosos en cuanto al espíritu de su tiempo, de cosas que ellos no quieren escuchar, no hace nada malo ni es porque les tenga manía. Lo que para es que había sido enviado al mundo para corregir lo que estaba mal.

Ya podemos imaginar que cuando les echaba en cara que sus contemporáneos mostraban acuerdo con sus antepasados que mataron a muchos profetas, eso no les hacía gracia alguna. Por eso, y por otras verdades que decía Cristo, querían perseguirlo… hasta matarlo.


JESÚS, gracias por ser fuerte y decir las cosas como deben ser dichas.



Eleuterio Fernández Guzmán

13 de octubre de 2021

No olvidemos que Dios lo conoce todo


Lc 11,42-46

 

“En aquel tiempo, el Señor dijo: ‘¡Ay de vosotros, los fariseos, que pagáis el diezmo de la menta, de la ruda y de toda hortaliza, y dejáis a un lado la justicia y el amor a Dios! Esto es lo que había que practicar aunque sin omitir aquello. ¡Ay de vosotros, los fariseos, que amáis el primer asiento en las sinagogas y que se os salude en las plazas! ¡Ay de vosotros, pues sois como los sepulcros que no se ven, sobre los que andan los hombres sin saberlo!’. Uno de los legistas le respondió: ‘¡Maestro, diciendo estas cosas, también nos injurias a nosotros!’. Pero Él dijo: ‘¡Ay también de vosotros, los legistas, que imponéis a los hombres cargas intolerables, y vosotros no las tocáis ni con uno de vuestros dedos!’.

 

 

COMENTARIO

 

Entre los que escuchaban a Jesús también se encontraban aquellos que eran considerados conocedores de la Palabra de Dios y, en general, “sabios”. Creían tener, en su corazón, la Verdad y por eso actuaban, muchas veces, de forma poco de acuerdo a la voluntad del Creador.

 

Jesús, sin embargo, bien que los conoce. Sabe que en sus corazones no tienen más que rapiña y que saben menos de lo que creen saber acerca de lo que Dios quiere de ellos. Y siempre que tiene ocasión les echa en cara, para que sepan lo que es la Verdad, sus mentiras y sus manipulaciones.

 

Si había algo que Jesús, siendo Dios hecho hombre, no podía soportar, era el abuso de alguien cuando lo sostenía en el Creador y en su Ley. Por eso llama la atención, por ejemplo, a los legistas que hacían lo posible para que los demás, no ellos, soportasen pesadas cargas.

 

JESÚS, ayúdanos a cumplir la voluntad de Dios por mucho que sea muy contraria a la nuestra.

 

Eleuterio Fernández Guzmán

12 de octubre de 2021

Las cosas claras

Lc 11, 27-28



27 Sucedió que, estando él diciendo estas cosas, alzó la voz una mujer de entre la gente, y dijo: ‘¡Dichoso el seno que te llevó y los pechos que te criaron! 28 Pero él dijo: ‘Dichosos más bien los que oyen la Palabra de Dios y la guardan.’”



COMENTARIO

Es más que seguro que aquella mujer se llevara algo así como una desilusión cuando quiso decir algo que a ella le parecía importante. Y, en realidad lo era pues suponía alabar a la Virgen María aunque ella, seguramente, no supiera quien era. Ella quería dejar claro que había quien merecía un respeto muy algo y así lo hacía saber.

Ciertamente, no es poco importante alabar a la madre de alguien pues supone eso que hay cierta querencia por ella aunque no se la conozca. Sin embargo, como tantas veces sucede, el Hijo de Dios ve las osas de otra manera y no siempre está de acuerdo con quien dice algo que, en principio, se puede recibir como cosa buena.

El caso es que para Jesucristo es importante quien al escuchar la Palabra de Dios no dice algo así como “qué bonita es” sino que la tiene por Verdad (y es que lo es) y,acto seguido, como dice Cristo, la guarda. Pero no la guarda para esconderla debajo de ningún celemín sino que lo hace para ponerla en su corazón y, desde ahí, llenar de vida todo el ser. Y eso es lo que hizo María.



JESÚSgracias por poner en un punto tal alto a tu Madre.




Eleuterio Fernández Guzmán

11 de octubre de 2021

¿Qué signo más que Cristo?

Lc 11, 29-32

 

”’La gente seguía agolpándose a su alrededor y Él se puso a decirles: ‘Esta generación es una generación perversa. Pide un signo, pero no se le dará más signo que el signo de Jonás. Como Jonás fue un signo para los habitantes de Nínive, lo mismo será el Hijo del hombre para esta generación. Cuando sean juzgados los hombres de esta generación, la reina del Sur se levantará y hará que los condenen; porque ella vino desde los confines de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, hay uno que es más que Salomón. Cuando sea juzgada esta generación, los hombres de Nínive se alzarán y harán que los condenen; porque ellos se convirtieron con la predilección de Jonás y aquí hay uno que es más que Jonás”.

 

COMENTARIO

Los que seguían a Jesús no siempre lo hacían porque confiaran totalmente en su persona y en lo que decía y hacía. Muchas veces querían que hiciera patente Quien era. No confiaban, pues, en su persona.

Jesús sabe que Él mismo es el signo primordial de Dios y que les debería bastar con lo que estaban viendo y oyendo porque era la mejor manera de que ver que se cumplía la Ley.

Jesús sabe qué ha de pasar cuando llegue el Juicio particular y el Juicio final. Por eso previene a los que necesitan más de lo que ya tienen que deberían tener más en cuenta lo que hace el Mesías y menos sus propias intenciones y voluntades.

 

 

 

JESÚS, ayúdanos a confiar en Ti y a no buscar más allá de Quien eres.

 

Eleuterio Fernández Guzmán

 

 

 

10 de octubre de 2021

El verdadero amor

 

Mc 10, 17-30

 

17 Se ponía ya en camino cuando uno corrió a su encuentro y arrodillándose ante él, le preguntó: ’Maestro bueno, ¿qué he de hacer para tener en herencia vida eterna?’ 18 Jesús le dijo: ‘¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno sino sólo Dios. 19 Ya sabes los mandamientos: = No mates, no cometas adulterio, no robes, no levantes falso testimonio, = no seas injusto, = honra a tu padre y a tu madre.’= 20 El, entonces, le dijo: ‘Maestro, todo eso lo he guardado desde mi juventud.’ 21 Jesús, fijando en él su mirada, le amó y le dijo: ‘Una cosa te falta: anda, cuanto tienes véndelo y dáselo a los  pobres y tendrás un tesoro en el cielo; luego, ven y sígueme.’ 22 Pero él, abatido por estas palabras, se marchó entristecido, porque tenía muchos bienes. 23 Jesús, mirando a su alrededor, dice a sus discípulos: ‘¡Qué difícil es que los que tienen riquezas entren en el  Reino de Dios!’ 24 Los discípulos quedaron sorprendidos al oírle estas palabras. Mas Jesús, tomando de nuevo la palabra, les dijo: ‘¡Hijos, qué difícil es entrar en el Reino de Dios! 25 Es más fácil que un camello pase por el ojo de la aguja, que el que un rico entre en el Reino de Dios.’ 26 Pero ellos se asombraban aún más y se decían unos a otros: ‘Y ¿quién se podrá salvar?’ 27 Jesús, mirándolos fijamente, dice: ‘Para los hombres, imposible; pero no para Dios, porque todo es posible para  Dios.’ 28 Pedro se puso a decirle: ‘Ya lo ves, nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido.’ 29 Jesús dijo: ‘Yo os aseguro: nadie que haya dejado casa, hermanos, hermanas, madre, padre, hijos o hacienda por mí y por el Evangelio,      30 quedará sin recibir el ciento por uno: ahora al presente, casas, hermanos, hermanas, madres, hijos y hacienda, con persecuciones; y en el mundo venidero, vida eterna.’”

 

 

 

COMENTARIO

 

Cuando el Hijo de Dios dice algo con relación a lo que supone seguirlo lo hace porque sabe que es importante que aquellos que van con él y aquellos que creen en su mensaje, sepan la verdad de las cosas aunque pueda doler tal verdad.

 

Aquel joven era rico. Y eso, en sí mismo, ni era problema entonces ni puede serlo ahora mismo. Sin embargo, Jesucristo, portados de la Verdad, sabe que eso no es suficiente sino que se ha de dar un paso más amando a su prójimo y haciendo lo posible para echarle una mano cuando eso sea necesario.

 

Y, el final de este texto, lo mejor: quien sigue al Hijo de Dios y sabe y cree que es el Mesías enviado por el Todopoderoso, es posible que pueda perderlo todo en el mundo pero, luego, en el otro mundo, todo lo tendrá. Y, es más, también en éste.

 

JESÚS,  gracias por poner sobre la mesa la verdad de las cosas.

 

Eleuterio Fernández Guzmán

9 de octubre de 2021

Escuchar y actuar según se escucha


Lc 11, 27-28

 

“27 Sucedió que, estando él diciendo estas cosas, alzó la voz una mujer de entre la gente, y dijo: '¡Dichoso el seno que te llevó y los pechos que te criaron!. 28 Pero él dijo: 'dichosos más bien los que oyen la Palabra de Dios y la guardan'.”

 

 

COMENTARIO

 

Es bien cierto que, muchos de los que escuchaban al Hijo de Dios lo hacían con gozo y gusto. También había, claro, quien no lo escuchaba ni con gozo ni con gusto sino con bastante preocupación. Y, seguramente, lo que dice ahora mismo preocupó a más de uno.

 

No es poco decir que las palabras que le dicen a Jesucristo acerca de su Madre, María, son bonitas. Es decir, que se trata de algo que cualquiera querría escuchar acerca de la suya. Y eso no lo hacían con segundas ni nada por el estilo sino porque, de verdad, lo creían y pensaban.

 

Jesucristo, sin embargo, miraba las cosas de forma distinta. Y no es que no tenga en cuenta a su Madre María sino, justamente al contrario. Y es que sabe Él que su Madre ha escuchado la Palabra de Dios y siempre la ha guardado en su corazón. Y no es, como pudiera pensarse, algún tipo de desprecio hacia quien lo trajo al mundo sino, justamente, al contrario: un gran elogio.

 

 

JESÚS, gracias por hacernos ver la verdad de las cosas del alma.

 

Eleuterio Fernández Guzmán

7 de octubre de 2021

Esclava del Señor

Lc 1,26-38


"Al sexto mes envió Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María. Y, entrando, le dijo: 'Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.' Ella se conturbó por estas palabras y se preguntaba qué significaría aquel saludo. El ángel le dijo: 'No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios; vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo a quien pondrás por nombre Jesús. Él será grande, se le llamará Hijo del Altísimo y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin.' María respondió al ángel: '¿Cómo será esto, puesto que no conozco varón?' El ángel le respondió: 'El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que ha de nacer será santo y se le llamará Hijo de Dios. Mira, también Isabel, tu pariente, ha concebido un hijo en su vejez y este es ya el sexto mes de la que se decía que era estéril, porque no hay nada imposible para Dios.' Dijo María: 'He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra.' Y el ángel, dejándola, se fue."



COMENTARIO

No podemos negar que el comienzo de este texto más que reconocido es más que prometedor: Dios envía al Ángel Gabriel. Y lo envía porque tiene una intención más que buena en su corazón: quiere encontrar una madre para su Hijo y, así, para sí mismo, por muy misterioso que eso nos pueda parecer pues lo es…

Ciertamente, aquella joven de Nazaret era poco conocida. Salvo en aquella aldea de Israel nadie salvo sus propios familiares y Dios mismo la conocían. Pero debía tener una vida de fe muy profunda para que el Todopoderoso la escogiese como Madre.

Es verdad que María podría haber dicho que no. Pero la cosa no resulta tan fácil de defender porque, primero, Dios nunca se equivoca y, segundo, porque aquella joven hacía mucho tiempo que se había entregado al Creador en cuerpo y alma.



JESÚS, gracias por escoger una Madre como María.

6 de octubre de 2021

Padre Nuestro

Lc 11, 1-4



1 Y sucedió que, estando él orando en cierto lugar, cuando terminó, le dijo uno e sus discípulos: ‘Señor, enséñanos a orar, como enseñó Juan a sus discípulos’. 2 Él les dijo: ‘Cuando oréis: Padre, santificado sea tu Nombre, venta tu Reino, 3 danos cada día nuestro pan cotidiano, 4 y perdónanos nuestros pecados porque también nosotros perdonamos a todo el que nos debe, y no nos dejes caer en tentación.’”


COMENTARIO

Hay discípulos del Hijo de Dios que ansían aprender a orar. Y es que ven cómo lo hace su Maestro y se dan cuenta de que cuando lo hace está muy cerca de Dios. Y ellos quieren hacer lo mismo.

Cuando Jesucristo conoce la intención de aquellos que le siguen más de cerca sabe que tiene una buena oportunidad para enseñar aquello que es esencial sin irse por las ramas en la oración ni nada por el estilo. Y les enseña el Padre Nuestro…

Todo lo que se dice y repite, desde entonces, cuando rezamos el Padre Nuestro es la Verdad y es, además, lo que nos conviene a los hijos de Dios. Nada más y nada menos.



JESÚS, gracias por enseñarnos a orar como Dios quiere que oremos.

5 de octubre de 2021

Dice Cristo que somos malos

Mt 7, 7-11



7 “’Pedid y se os dará; buscar y hallaréis; llamad y se os abrirá. 8 Porque todo el que pide recibe; el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. 9 ¿O acaso alguno entre vosotros que al hijo le pide pan le dé una piedra; 10 o si le pide un pez, le dé una culebra? 11 Si, pues, vosotros, siendo malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¡cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará cosas buenas a los que se las pidan!’”


COMENTARIO

Es verdad que lo que dice el Hijo de Dios tiene todo que ver con nuestra forma de ser y que es que, como suele decirse, tenía calados a los de su tiempo e, incluso, a nosotros mismos. Y es que sabe que somos malos…

De todas formas, no es poco generoso Jesucristo porque sabe que su Padre y el nuestro es bueno y misericordioso y cada vez que un hijo suyo le pide algo que le conviene recibir… lo otorga sin problema alguno.

El ejemplo que pone el Hijo de Dios es síntoma de que conoce muy bien a sus hermanos los hombres. Y es que nadie, que esté en su sano juicio, dará algo malo a alguno de sus hijos ni tendrá intención mala contra él.


JESÚS, gracias por decir las cosas como son aunque puedan dolernos.



Eleuterio Fernández Guzmán