13 de junio de 2023

Ser sal

Mc 5, 13-16


"Jesús dijo a sus discípulos:

'Ustedes son la sal de la tierra. Pero si la sal pierde su sabor ¿con qué se la volverá a salar? Ya no sirve para nada, sino para ser tirada y pisada por los hombres.
Ustedes son la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad situada en la cima de una montaña. Y no se enciende una lámpara para meterla debajo de un cajón, sino que se la pone sobre el candelero para que ilumine a todos los que están en la casa. Así debe brillar ante los ojos de los hombres la luz que hay en ustedes, a fin de que ellos vean sus buenas obras y glorifiquen a su Padre que está en el cielo.'"


COMENTARIO

Como es de imaginar y creer, el Hijo de Dios tenía, por decirlo así, una clara obligación: hacer que los que le había entregado Dios Todopoderoso no se perdieran para siempre. Y el caso es que para eso debía inculcar en sus corazones lo que suponía ser discípulo suyo. 

En realidad, lo que dice Jesucristo es que quien tiene fe no puede comportarse como quien no la tiene. Por eso se debe ser sal que, como bien sabemos, da sabor a los alimentos. Pero aquí se habla de fe y, por tanto, de lo que supone no hacer como si no se tuviera. 

Esconder la fe debajo de un celemín es algo incompresible porque la fe nos procura aliento en la vida y esperanza en lo que he venir. Y ocultar eso es como quitar al prójimo la posibilidad de saber y conocer lo que supone creer. 


JESÚS,  gracias por decir aquello que nos conviene conocer y saber.

Eleuterio Fernández Guzmán

12 de junio de 2023

También es Ley de Dios

Mt 5,1-12

En aquel tiempo, viendo la muchedumbre, subió al monte, se sentó, y sus discípulos se le acercaron. Y tomando la palabra, les enseñaba diciendo: ‘Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos. Bienaventurados los mansos, porque ellos poseerán en herencia la tierra. Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos serán saciados. Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios. Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los Cielos. Bienaventurados seréis cuando os injurien, y os persigan y digan con mentira toda clase de mal contra vosotros por mi causa. Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en los cielos; pues de la misma manera persiguieron a los profetas anteriores a vosotros’.

 

COMENTARIO

 

El Hijo de Dios sabía que era muy difícil que aquellos que le escuchaban comprendiesen totalmente el sentido último de la Ley de Dios, de aquellos Mandamientos que Dios había entregado a Moisés. Por eso, probablemente en momentos distintos, proclama las llamadas Bienaventuranzas.

 

Aquellas sabias palabras contienen lo que el Todopoderoso quiere para sus hijos, en sentido exacto, lo que se ha de cumplir para que quien eso haga alcance la vida eterna. Por eso cada una de ellas es tan verdadera y tan cierta.

 

Todo lo que aquí dice Jesucristo tiene que ver con lo bueno y mejor que el ser humano ha de llevar a cabo para que Dios, su Padre y Señor, sepa que lo tiene en cuenta y lo ama. Por eso era tan importante que se entendieran perfectamente.

 

JESÚS,  ayúdanos a entender bien las Bienaventuranzas.

 

Eleuterio Fernández Guzmánbién es Ley de Dios

Lunes, 12 de junio de 2023

 

Mt 5,1-12

En aquel tiempo, viendo la muchedumbre, subió al monte, se sentó, y sus discípulos se le acercaron. Y tomando la palabra, les enseñaba diciendo: ‘Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos. Bienaventurados los mansos, porque ellos poseerán en herencia la tierra. Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos serán saciados. Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios. Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los Cielos. Bienaventurados seréis cuando os injurien, y os persigan y digan con mentira toda clase de mal contra vosotros por mi causa. Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en los cielos; pues de la misma manera persiguieron a los profetas anteriores a vosotros’.

 

COMENTARIO

 

El Hijo de Dios sabía que era muy difícil que aquellos que le escuchaban comprendiesen totalmente el sentido último de la Ley de Dios, de aquellos Mandamientos que Dios había entregado a Moisés. Por eso, probablemente en momentos distintos, proclama las llamadas Bienaventuranzas.

 

Aquellas sabias palabras contienen lo que el Todopoderoso quiere para sus hijos, en sentido exacto, lo que se ha de cumplir para que quien eso haga alcance la vida eterna. Por eso cada una de ellas es tan verdadera y tan cierta.

 

Todo lo que aquí dice Jesucristo tiene que ver con lo bueno y mejor que el ser humano ha de llevar a cabo para que Dios, su Padre y Señor, sepa que lo tiene en cuenta y lo ama. Por eso era tan importante que se entendieran perfectamente.

 

JESÚS,  ayúdanos a entender bien las Bienaventuranzas.

 

Eleuterio Fernández Guzmán

9 de junio de 2023

Hijo de David

Mc 12, 35-37


"Jesús se puso a enseñar en el templo y preguntaba: '¿Cómo pueden decir los escribas que el Mesías es hijo de David? El mismo David ha dicho, movido por el Espíritu Santo:

'Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mi derecha, hasta que ponga a tus enemigos debajo de tus pies'. Si el mismo David lo llama 'Señor', ¿cómo puede ser hijo suyo?' La multitud escuchaba a Jesús con agrado.'"

COMENTARIO 

La verdad, es que no nos extraña nada de nada que la multitud que escuchaba a Jesús estuviera, sí, entusiasmada con lo que escuchaban pero también es lógico pensar que muchas cosas no las llegaran a entender. 

Que el Mesías fuera hijo de David, el Rey judío que tanto tiene que ver con la historia del pueblo elegido por Dios, era algo que no era fácil de entender. Sin embargo, bien sabemos que no era así la cosa (no podía ser, lógicamente) sino que sería descendencia en el sentido de que José, el padre adoptivo de Jesucristo, era de la familia de David. 


JESÚS, gracias por querer que entendamos acerca de Ti. 

Eleuterio Fernández Guzmán

8 de junio de 2023

Mandamientos que nos llevan al Cielo

 Mc 12, 28b-34


"Un escriba se acercó a Jesús y le preguntó: '¿Cuál es el primero de los mandamientos?'

Jesús respondió: 'El primero es: 'Escucha, Israel: el Señor nuestro Dios es el único Señor; y tú amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón y con toda tu alma, con todo tu espíritu y con todas tus fuerzas'. El segundo es: 'Amarás a tu prójimo como a ti mismo'. No hay otro mandamiento más grande que éstos'.

El escriba le dijo: 'Muy bien, Maestro, tienes razón al decir que hay un solo Dios y no hay otro más que Él, y que amarlo con todo el corazón, con toda la inteligencia y con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a sí mismo, vale más que todos los holocaustos y todos los sacrificios'.
Jesús, al ver que había respondido tan acertadamente, le dijo: 'Tú no estás lejos del Reino de Dios'.

Y nadie se atrevió a hacerle más preguntas." 

COMENTARIO

Es verdad que había muchos que perseguían al Hijo de Dios con preguntas para cogerlo en un renuncio. Sin embargo, había personas que le hacían preguntas porque, de verdad, querían conocer. Y es posible que el escriba que aquí le pregunta a Jesucristo fuera una de ellas por lo que le dice el Mesías al final acerca de que no estaba lejos del Reino de Dios. 

Los Mandamientos más importantes son, como bien sabemos, amar a Dios sobre todas nuestras realidades y amar al prójimo como nos amamos a nosotros mismos que, de no mediar enfermedad mental o algo por el estilo, es casi seguro que es mucho...

El caso es que bien dice Jesucristo que todos los holocaustos (sacrificios de animales) y todos los sacrificios no valen más que amar a Dios y al prójimo. El caso es saber hacerlo siempre...

JESÚS,  gracias por defender lo importante de nuestra fe. 

Eleuterio Fernández Guzmán

7 de junio de 2023

Errores del pensamiento humano

Mc 12,18-27


"Se acercaron a Jesús unos saduceos, que son los que niegan la resurrección, y le propusieron este caso: 'Maestro, Moisés nos ha ordenado lo siguiente: 'Si alguien está casado y muere sin tener hijos, que su hermano, para darle descendencia, se case con la viuda.

Ahora bien, había siete hermanos. El primero se casó y murió sin tener hijos. El segundo se casó con la viuda y también murió sin tener hijos; lo mismo ocurrió con el tercero; y así ninguno de los siete dejó descendencia. Después de todos ellos, murió la mujer. Cuando resuciten los muertos, ¿de quién será esposa, ya que los siete la tuvieron por mujer?'

Jesús les dijo: '¿No será que ustedes están equivocados por no comprender las Escrituras ni el poder de Dios? Cuando resuciten los muertos, ni los hombres ni las mujeres se casarán, sino que serán como ángeles en el cielo. Y con respecto a la resurrección de los muertos, ¿no han leído en el Libro de Moisés, en el pasaje de la zarza, lo que Dios le dijo: 'Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob'? Él no es un Dios de muertos, sino de vivientes. Ustedes están en un grave error'”.



COMENTARIO

Aquellos que perseguían al Hijo de Dios no cejaban y, por eso mismo y como para burlarse de Él, le preguntan acerca de la resurrección porque ellos no creían en ella.

Lo que les dice Jesucristo es seguro que les molestó porque no era bueno escuchados que andaban equivocados según le planteaban el caso. Y es que ellos no tenían en cuenta la Voluntad de Dios que era, como les dice, un Dios de vivos y no de muertos.

Que Dios sea un Dios de vivos y no de muertos es tanto como decir que no va a permitir que las almas, al separarse del cuerpo, queden en la nada o en nada. Pero aquellos que le preguntaban al Hijo de Dios no querían entender nada, eso era seguro...


JESÚS, gracias por decir la verdad, la Verdad.

6 de junio de 2023

Ir a cazar y salir cazados

Mc 12, 13-17


"Le enviaron a Jesús unos fariseos y herodianos para sorprenderlo en alguna de sus afirmaciones. Ellos fueron y le dijeron: 'Maestro, sabemos que eres sincero y no tienes en cuenta la condición de las personas, porque no te fijas en la categoría de nadie, sino que enseñas con toda fidelidad el camino de Dios. ¿Está permitido pagar el impuesto al César o no? ¿Debemos pagarlo o no?'

Pero Él, conociendo su hipocresía, les dijo: '¿Por qué me tienden una trampa? Muéstrenme un denario'.

Cuando se lo mostraron, preguntó: '¿De quién es esta figura y esta inscripción?'.

Respondieron: “'Del César'.

Entonces Jesús les dijo: 'Den al César lo que es del César, y a Dios, lo que es de Dios'.

Y ellos quedaron sorprendidos por la respuesta.

COMENTARIO

Parece sorprende que aquellos que tantas veces querían coger al Hijo de Dios en un renuncio no acabaran de aprender que no era uno de los tantos maestros que había en Israel sino que era el Maestro.

Cuando le preguntan eso de la moneda ellos esperaban que dijera algo para acusarlo, por ejemplo, de decir que se debía pagar los impuestos a Roma. Y eso, en realidad, es lo que dijo.

Dijo, sin embargo, algo que a lo mejor aún les molestaba más: había que dar a Dios lo que era de Dios y eso, incluso para los que se creían tan creyentes, no debía resultar fácil...

JESÚS, gracias por dejar las cosas claras y más que claras. 

Eleuterio Fernández Guzmán

1 de junio de 2023

Santa Misa

Jn 22, 4-20


"Llegada la Hora de pasar de este mundo a su Padre, Jesús se sentó a la mesa con los Apóstoles y les dijo:

'He deseado ardientemente comer esta Pascua con ustedes antes de mi Pasión, porque les aseguro que ya no la comeré más hasta que llegue a su pleno cumplimiento en el Reino de Dios'
.
Y tomando una copa, dio gracias y dijo: 'Tomen y compártanla entre ustedes. Porque les aseguro que desde ahora no beberé más del fruto de la vid hasta que llegue el Reino de Dios'.

Luego tomó el pan, dio gracias, lo partió y lo dio a sus discípulos, diciendo: 'Esto es mi Cuerpo, que se entrega por ustedes. Hagan esto en memoria mía”. Después de la cena, hizo lo mismo con la copa, diciendo: “Esta copa es la Nueva Alianza sellada con mi Sangre, que se derrama por ustedes.'"

COMENTARIO

La Última Cena está llena de cosas nuevas y de simbolismos. Pero podemos decir que si hay algo importante en la misma, en su desarrollo  y en cómo la entendió el Hijo de Dios, no es poco importante que allí mismo, en aquel Cenáculo, se llevara a cabo la primera Santa Misa.

Todo lo que hizo Jesucristo a lo largo de los años que estuvo con sus Apóstoles fue enseñar lo que debían hacer. Pero si hay algo crucial es que les enseñara es cómo recordar aquel momento a través de su Cuerpo y su Sangre.

Nosotros, tantos siglos después de aquella primera Santa Misa no debemos de dejar de dar las gracias, precisamente, por aquella Voluntad de Dios.


JESÚS, gracias por la Santa Misa.

Eleuterio Fernández Guzmán

31 de mayo de 2023

El magnífico Magnificat

Jn 1, 39-56


"María partió y fue sin demora a un pueblo de la montaña de Judá. Entró en la casa de Zacarías y saludó a Isabel.

Apenas ésta oyó el saludo de María, el niño saltó de alegría en su vientre, e Isabel, llena del Espíritu Santo, exclamó:

'¡Tú eres bendita entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo, para que la madre de mi Señor venga a visitarme? Apenas oí tu saludo, el niño saltó de alegría en mi vientre. Feliz de ti por haber creído que se cumplirá lo que te fue anunciado de parte del Señor'.

María dijo entonces:

'Mi alma canta la grandeza del Señor, y mi espíritu se estremece de gozo en Dios, mi Salvador, porque Él miró con bondad la pequeñez de su servidora. En adelante todas las generaciones me llamarán feliz, porque el Todopoderoso ha hecho en mí grandes cosas: ¡su Nombre es santo! Su misericordia se extiende de generación en generación sobre aquéllos que lo temen. Desplegó la fuerza de su brazo, dispersó a los soberbios de corazón. Derribó a los poderosos de su trono y elevó a los humildes. Colmó de bienes a los hambrientos y despidió a los ricos con las manos vacías. Socorrió a Israel, su servidor, acordándose de su misericordia, como lo había prometido a nuestros padres, en favor de Abraham y su descendencia para siempre'.

María permaneció con Isabel unos tres meses y luego regresó a su casa."

COMENTARIO

La primera intención de la Virgen María cuando se fue el Ángel en el momento de la Anunciación fue acudir al pueblo donde vivía su prima Isabel. Estaba embarazada ya de seis meses y ella, de edad avanzada la que llamaban estéril, iba a necesitar ayuda. Y allí que fue.

En realidad, el Espíritu Santo había soplado en el corazón de Isabel. Por eso sabía que su prima María estaba embarazada de su Señor. Y como entonces no habían medios de comunicación como los actuales es cierto y verdad que fue la Tercera Persona de la Santísima Trinidad la que le dijo eso. 

Cuando María escucha lo que le dice su prima proclama el Magnifica que es, en sí mismo, verdaderamente magnifico porque es una historia de la Verdad, así, en pocas palabras pero llenas de gozo de verdad. 


JESÚS, gracias por tu Madre. 

Eleuterio Fernández Guzmán

30 de mayo de 2023

Los últimos serán los primeros Martes

 Jn 10, 28-31


"Pedro le dijo a Jesús: 'Tú sabes que nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido'.

Jesús respondió: 'Les aseguro que el que haya dejado casa, hermanos y hermanas, madre y padre, hijos o campos por mí y por la Buena Noticia, desde ahora, en este mundo, recibirá el ciento por uno en casas, hermanos y hermanas, madres, hijos y campos, en medio de las persecuciones; y en el mundo futuro recibirá la Vida eterna. Muchos de los primeros serán los últimos y los últimos serán los primeros'”.

COMENTARIO 

No es nada extraño que aquellos que habían seguido al Hijo de Dios quisiera saber, humanamente hablando, qué iban a obtener de aquel seguimiento. Y es que aún no acababan de entender bien las cosas. 

Jesucristo sabía muy bien que quien lo había seguido no debía preocuparse por las cosas que le estaban diciendo. Y es que las cosas del espíritu no tienen el mismo sentido que las materiales.

Y por último, algo muy importante. Y es que Jesucristo sabe a la perfección de que los que en el mundo son los últimos, en el Cielo han de ser los primeros... y al revés. 


JESÚS,  gracias por decir la verdad. 

Eleuterio Fernández Guzmán

28 de mayo de 2023

Los envió

 Jn 20, 19-23


“19 Al atardecer de aquel día, el primero de la semana, estando cerradas, por miedo a los judíos, las puertas del lugar  donde se encontraban los discípulos, se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: ‘La paz con vosotros.’ 20 Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Los discípulos se alegraron de ver al Señor. 21  Jesús les dijo otra vez: ‘La paz con vosotros. Como el Padre me envió,  también yo os envío.’ 22  Dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: ‘Recibid el Espíritu Santo. 23 A quienes perdonéis los pecados, les quedan perdonados;  a quienes se los retengáis, les quedan retenidos.’”

COMENTARIO 

Ya sabemos que los Apóstoles, y quienes los acompañaran tras la muerte del Hijo de Dios, tenían miedo. Y tenían causas suficientes para tenerla pues ya sabían como eran los compañeros de su antigua fe.  Y para saberlo no tenían más que ver lo que habían hecho con Jesucristo. 

Jesucristo sabe muy bien que debe consolarlos. Y se les aparece cuando nadie esperaba que eso pasara, eso seguro. Y les da la paz. Pero la Paz de Dios y no la del mundo. 

Y luego exhala sobre ellos el Espíritu Santo. Y los envía al mundo a predicar la Buena Noticia y, además, les otorga la posibilidad de perdonar pecados o, también, de retenerlos. Y todo ello quedará así atado y bien atado porque era Voluntad de Dios. 

JESÚS, gracias por enviar a los Apóstoles. Así creemos. 

Eleuterio Fernández Guzmán

27 de mayo de 2023

Sobre Juan, el joven

 Jn 21, 20-25


"Jesús resucitado había anunciado con qué muerte Pedro debía glorificar a Dios.

Pedro, volviéndose, vio que lo seguía el discípulo al que Jesús amaba, el mismo que durante la Cena se había reclinado sobre Jesús y le había preguntado: 'Señor, ¿quién es el que te va a entregar?'

Cuando Pedro lo vio, preguntó a Jesús: 'Señor, ¿y que será de éste?'

Jesús le respondió: 'Si Yo quiero que él quede hasta mi venida, ¿qué te importa? Tú sígueme'.

Entonces se divulgó entre los hermanos el rumor de que aquel discípulo no moriría, pero Jesús no había dicho a Pedro: 'Él no morirá', sino: 'Si yo quiero que él quede hasta mi venida, ¿qué te importa?'

Este mismo discípulo es el que da testimonio de estas cosas y el que las ha escrito, y sabemos que su testimonio es verdadero.

Jesús hizo también muchas otras cosas. Si se las relatara detalladamente, pienso que no bastaría todo el mundo para contener los libros que se escribirían."

COMENTARIO 

No es poco cierto que aquello que sucedió después de la resurrección del Hijo de Dios extraño mucho y más que mucho a tantos que seguían a Cristo que siempre tenía que estar Jesucristo clarificando todo.

A Pedro le preocupaba mucho, al parecer, qué sería de Juan, el más joven de los Apóstoles de Cristo. Y es que seguro que sabía que Jesús amaba mucho a Juan por su forma de ser. 

Las cosas, como suele pasar con el Hijo de Dios, tienen otra forma de ser. Y por eso a Pedro, según el Mesías, no debía importarle nada lo que pudiera ser de Juan pues era Dios quien había determinado lo que sería. A Pedro le bastaba y sobraba con seguir a Cristo. Y eso es lo que hizo. 


JESÚS,  gracias por decir las cosas como deben ser dichas. 

Eleuterio Fernández Guzmán

Yo soy Amigo de Lolo
Lolo, seglar, joven de Acción Católica, periodista y escritor cristiano, inválido total, y ciego, de profundo espíritu eucarístico y mariano, hijo amante de la Iglesia, alegre en el dolor, apóstol y consejero,... ¡Esa es su tarjeta de visita!
Conócelo en http://www.amigosdelolo.com.

26 de mayo de 2023

Y escogió a Pedro

Jn 21, 15-19


"Habiéndose aparecido Jesús resucitado a sus discípulos, después de comer, Jesús dijo a Simón Pedro: 'Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos?'
El le respondió: 'Sí, Señor, Tú sabes que te quiero'.

Jesús le dijo: 'Apacienta mis corderos'.

Le volvió a decir por segunda vez: 'Simón, hijo de Juan, ¿me amas?'

Él le respondió: 'Sí, Señor, sabes que te quiero'. Jesús le dijo: 'Apacienta mis ovejas'.

Le preguntó por tercera vez: 'Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?'

Pedro se entristeció de que por tercera vez le preguntara si lo quería, y le dijo: 'Señor, Tú lo sabes todo; sabes que te quiero'.

Jesús le dijo: 'Apacienta mis ovejas'.

Te aseguro que cuando eras joven, tú mismo te vestías e ibas a donde querías. Pero cuando seas viejo, extenderás tus brazos, y otro te atará y te llevará a donde no quieras'.

De esta manera, indicaba con qué muerte Pedro debía glorificar a Dios. Y después de hablar así, le dijo: 'Sígueme'. 

COMENTARIO

Como es lógico y natural que pase, a Pedro le pesaba mucho en el corazón la triple traición que hizo recaer en su alma cuando negó tres veces a su Maestro. Y no podemos dudar ni lo más mínimo de que eso era muy duro de llevar.

Jesucristo, claro está, sabía eso a la perfección. Y es por eso que le pide que le responda tres veces (no por casualidad) si lo ama. Y es que al responder las tres veces que sí, quedó sanado de aquella traición. 

Es tal cual lo que pasa porque, a continuación el Hijo de Dios le dice que apaciente a sus ovejas o, en fin, que sea el pastor que necesita su rebaño. Y es que el corazón de Jesucristo es tierno y más que tierno. 

JESÚS,  gracias por perdonar a Pedro de esa manera. 

Eleuterio Fernández Guzmán

25 de mayo de 2023

Que seamos uno

Jn 17, 20-26


"A la Hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús levantó los ojos al cielo, y oró diciendo:

'Padre santo, no ruego solamente por ellos, sino también por los que, gracias a su palabra, creerán en mí. Que todos sean uno: como Tú, Padre, estás en mí y Yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros, para que el mundo crea que Tú me enviaste. Yo les he dado la gloria que Tú me diste, para que sean uno, como nosotros somos uno -Yo en ellos y Tú en mí- para que sean perfectamente uno y el mundo conozca que Tú me has enviado, y que los has amado a ellos como me amaste a mí. Padre, quiero que los que Tú me diste estén conmigo donde Yo esté, para que contemplen la gloria que me has dado, porque ya me amabas antes de la creación del mundo. Padre justo, el mundo no te ha conocido, pero Yo te conocí, y ellos reconocieron que Tú me enviaste. Les di a conocer tu Nombre, y se lo seguiré dando a conocer, para que el amor con que Tú me amaste esté en ellos, y Yo también esté en ellos.'"

COMENTARIO

No es nada de extrañar lo que el Hijo de Dios le pide a su Padre del Cielo. Y es que, dada la dispersión espiritual que había en su tiempo y que, lógicamente, no todos iban a ser discípulos de Jesucristo quiere que todos sean uno.

El Amor de Dios, que acoge a toda la Creación pero, en especial (podemos suponer y creer) a la que es imagen suya, no puede querer que anden dispersos sin unión a su corazón. Y envía al mundo a su Hijo para que el mundo se salve y una a todos bajo sus alas y corazón. 

Sabe Jesucristo que ha hecho su labor a la perfección: ha ensañado a Dios, a la Verdad, la Verdad y, en suma, todo lo que había venido a hacer en el mundo lo hizo y más que lo hizo. Por eso quiere que su Amor y el Amor de Dios esté con sus hermanos los hombres.

JESÚS,  gracias por ser tan bondadoso y misericordioso. 

Eleuterio Fernández Guzmán

24 de mayo de 2023

Oró a Dios


Jn17, 11b-19

"A la Hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús levantó los ojos al cielo, y oró diciendo:

'Padre santo, cuídalos en tu Nombre que me diste para que sean uno, como nosotros.

Mientras estaba con ellos, Yo los cuidaba en tu Nombre que me diste; los protegía y no se perdió ninguno de ellos, excepto el que debía perderse, para que se cumpliera la Escritura. Pero ahora voy a ti, y digo esto estando en el mundo, para que mi gozo sea el de ellos y su gozo sea perfecto. Yo les comuniqué tu palabra, y el mundo los odió porque ellos no son del mundo, como tampoco Yo soy del mundo. No te pido que los saques del mundo, sino que los preserves del Maligno. Ellos no son del mundo, como tampoco Yo soy del mundo. Conságralos en la verdad: tu palabra es verdad. Así como Tú me enviaste al mundo, Yo también los envío al mundo. Por ellos me consagro, para que también ellos sean consagrados en la verdad.'"

COMENTARIO

No es extraño ver al Hijo de Dios dirigirse a su Padre del Cielo, a Dios Todopoderoso. Y es que, como podemos imaginar, les unía mucho y más que mucho. Por eso las palabras que recoge hoy el Evangelio de San Juan son tan importantes. 

Podemos ver con cierta facilidad que el amor que tiene Jesucristo por aquellos que Dios le ha entregado para que no se pierdan es algo más que inmenso. Por eso los pone por encima de todo en la labor que había venido a llevar a cabo en el mundo.

Cristo, sí, sabe que el mundo iba a odiar a sus discípulos pero sabía que, gracias a Él, iban a ser salvados y consagrados. 


JESÚS, gracias por cumplir con tu misión desde el principio hasta el final. 

Eleuterio Fernández Guzmán

19 de mayo de 2023

Entonces lo comprendieron todo

Jn 16, 20-23

"A la Hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús dijo a sus discípulos: 'Les aseguro que ustedes van a llorar y se van a lamentar; el mundo, en cambio, se alegrará. Ustedes estarán tristes, pero esa tristeza se convertirá en gozo. La mujer, cuando va a dar a luz, siente angustia porque le llegó la hora; pero cuando nace el niño, se olvida de su dolor, por la alegría que siente al ver que ha venido un hombre al mundo. También ustedes ahora están tristes, pero Yo los volveré a ver, y tendrán una alegría que nadie les podrá quitar. Aquel día no me harán más preguntas.'"

COMENTARIO

No se puede negar que, a pesar de haber estado algunos años al lado del Hijo de Dios, aquellos que estaban más cerca de Él apenas comprendieron lo que les estaba pasando y, menos aún, lo que iba a pasar. 

Jesucristo les explica que comprende a la perfección que, cuando lo ven morir, ellos se van a entristecer mucho (¿Quién no?) Pero, sin embargo, eso cambiará muy pronto por lo que sucedería que no es otra cosa que su Resurrección. 

Todo iba a cambiar: de estar tristes iban a pasar a gozar con aquel momento de volver a ver al Maestro y eso era algo que, a lo mejor, entonces no acababan de entender pero cuando llegara el momento del que les habla ahora... entonces... entonces no serán necesarias más preguntas. 

JESÚS, gracias por ser tan franco con sus discípulos. 

Eleuterio Fernández Guzmán

18 de mayo de 2023

Y no es que no lo dijera Cristo

Jn 16, 16-20


"A la Hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús dijo a sus discípulos: 'Dentro de poco, ya no me verán, y poco después, me volverán a ver'.

Entonces algunos de sus discípulos comentaban entre sí: '¿Qué significa esto que nos dice: 'Dentro de poco ya no me verán, y poco después, me volverán a ver'? ¿Y qué significa: 'Yo me voy al Padre'?' Decían: '¿Qué es este poco de tiempo? No entendemos lo que quiere decir'.

Jesús se dio cuenta de que deseaban interrogarlo y les dijo: 'Ustedes se preguntan entre sí qué significan mis palabras: 'Dentro de poco, ya no me verán, y poco después, me volverán a ver'. Les aseguro que ustedes van a llorar y se van a lamentar; el mundo, en cambio, se alegrará. Ustedes estarán tristes, pero esa tristeza se convertirá en gozo'”.

COMENTARIO

En realidad, aquello que este texto del Evangelio de San Juan dice que dijo el Hijo de Dios no era nada nuevo porque en otras ocasiones les había dicho lo que iba a pasar con su vida. Ellos, sin embargo, como ahora, no entendieron nada o poco o muy poco

Está claro para nosotros, y poco después para ellos mismos, que el Maestro iba a subir a la Casa del Padre, de Su Padre. Y eso significaba, por ejemplo, que iba a enviar al Espíritu Santo, como hemos visto hace bien poco en otros textos bíblicos. 

Y no es poco cierto que lo que dice Jesucristo se iba a cumplir: ellos, en principio, iban a estar muy tristes cuando muriera en la Cruz pero luego, al volverlo a ver, estarán alegros y su gozo sería inmenso. 


JESÚS, gracias por ser tan fiel con tus discípulos.

Eleuterio Fernández Guzmán

17 de mayo de 2023

Espíritu Santo

Jn 16,12-15


"A la Hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús dijo a sus discípulos: 'Todavía tengo muchas cosas que decirles, pero ustedes no las pueden comprender ahora. Cuando venga el Espíritu de la Verdad, Él los introducirá en toda la verdad, porque no hablará por sí mismo, sino que dirá lo que ha oído y les anunciará lo que irá sucediendo. Él me glorificará, porque recibirá de lo mío y se lo anunciará a ustedes. Todo lo que es del Padre es mío. Por eso les digo: 'Recibirá de lo mío y se lo anunciará a ustedes'”.


COMENTARIO 

Es cierto y verdad que muchas de las cosas que habían pasado durante el tiempo que estuvieron juntos el Hijo de Dios y sus Apóstoles no las comprendieron éstos. Y no era de extrañar que otras muchas cosas tampoco las iban a entender de decírselas Jesucristo.

Jesucristo vuelve a insistir acerca de la importancia que tiene que el Espíritu Santo sea enviado cuando Él suba a la Casa de Su Padre. Y es que la función que cumplirá en lo sucesivo iba a ser muy importante. 

Aquí hace referencia el Hijo de Dios a la Santísima Trinidad: Dios-Hijo-Espíritu Santo. Por eso dice que todo lo que es del Padre es suyo. 


JESÚS, gracias por hablar en verdad y con la Verdad. 

Eleuterio Fernández Guzmán

16 de mayo de 2023

Envió al Paráclito

Jn 16, 5-11


"A la Hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús dijo a sus discípulos: 'Ahora me voy al que me envió, y ninguno de ustedes me pregunta: “¿A dónde vas?” Pero al decirles esto, ustedes se han entristecido. Sin embargo, les digo la verdad: les conviene que Yo me vaya, porque si no me voy, el Paráclito no vendrá a ustedes. Pero si me voy, se lo enviaré. Y cuando Él venga, probará al mundo dónde está el pecado, dónde está la justicia y cuál es el juicio. El pecado está en no haber creído en mí. La justicia, en que Yo me voy al Padre y ustedes ya no me verán. Y el juicio, en que el Príncipe de este mundo ya ha sido condenado. '"

COMENTARIO 

No es nada extraño que los discípulos más allegados del Hijo de Dios se entristeciesen al saber que no lo iban a ver más. Y es que habían pasado unos años gozosos a su lado y la idea de perderlo entristecía su corazón. 

Jesucristo, sin embargo, tenía una gran noticia que darles: les iba a enviar al Paráclito, al Defensor, al Espíritu Santo. Y eso debía alegrarles el corazón porque no iba a venir para nada sino, al contrario, para mucho y más que mucho.

El Paráclito iba a hacer todo lo que el Hijo de Dios decía que iba a hacer. Sin embargo, para eso, era necesario que el Maestro subiera al Cielo, junto a Quien lo había enviado, Dios Todopoderoso. Y sin eso nada de lo que luego pasó hubiera pasado. 


JESÚS,  gracias por haber ido a Tu Padre y enviado al Espíritu Santo.

Eleuterio Fernández Guzmán

13 de mayo de 2023

Ser perseguidos con gozo

Jn 15,18-21


"A la Hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús dijo a sus discípulos: 'Si el mundo los odia, sepan que antes me ha odiado a mí. Si ustedes fueran del mundo, el mundo los amaría como cosa suya. Pero como no son del mundo, sino que Yo los elegí y los saqué de él, el mundo los odia. Acuérdense de lo que les dije: el servidor no es más grande que su señor. Si me persiguieron a mí, también los perseguirán a ustedes; si fueron fieles a mi palabra, también serán fieles a la de ustedes. Pero los tratarán así a causa de mi Nombre, porque no conocen al que me envió.'"

COMENTARIO

Podemos decir, sin temor a equivocarnos, que este texto del Evangelio de San Juan es rico en principios que debemos seguir todos los discípulos de Cristo si es que amamos al Hijo de Dios y es que sabemos lo que nos conviene...

En realidad, todo es crucial para nuestra vida espiritual: saber que seremos odiados por seguir a Cristo, saber que no somos de este mundo sino del Cielo, saber que no somos más que Cristo y que, por eso, seremos perseguidos con gozo por nuestra parte por tal causa y razón y, en fin, que nuestra persecución tiene razón de ser en que en realidad hay quien no conoce a Dios o no quiere conocerlo.

Ciertamente, este texto bíblico es un tesoro de dimensiones más que grandes. 

JESÚS,  gracias por revelarnos tantas verdades.

Eleuterio Fernández Guzmán

12 de mayo de 2023

Amarse como Cristo nos ama

Jn 15, 12-17


"Jesús dijo a sus discípulos:

'Este es mi mandamiento: Ámense los unos a los otros, como yo los he amado. No hay amor más grande que dar la vida por los amigos. Ustedes son mis amigos si hacen lo que yo les mando. Ya no los llamo servidores, porque el servidor ignora lo que hace su señor; yo los llamo amigos, porque les he dado a conocer todo lo que oí de mi Padre. No son ustedes los que me eligieron a mí, sino yo el que los elegí a ustedes, y los destiné para que vayan y den fruto, y ese fruto sea duradero. Así todo lo que pidan al Padre en mi Nombre, él se lo concederá. Lo que yo les mando es que se amen los unos a los otros'"

COMENTARIO

Francamente, este texto del Evangelio de San Juan pone sobre la mesa un tema tan importante que es más que probable que llegue a avergonzarnos.  Y es que lo que nos pide el Hijo de Dios pone muy algo el listón de nuestra vida espiritual.

Nos pide Jesucristo que nos amemos. Pero no de cualquier forma sino como El nos ha amado y, claro, sigue amándonos. Y es tal es el Mandamiento, llamado nuevo aunque siempre ha sido la Voluntad de Dios. 

Y, para darnos confianza, nos dice Cristo que somos sus amigos porque Él nos ha elegido. Y eso, si lo miramos como debemos mirarnos, es una gracia de parte de Dios. 


JESÚS, gracias por ser Amor, el Amor. 

Eleuterio Fernández Guzmán

10 de mayo de 2023

Vid y sarmientos

Jn 15, 1-8


"A la Hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús dijo a sus discípulos: 'Yo soy la verdadera vid y mi Padre es el viñador. Él corta todos mis sarmientos que no dan fruto; al que da fruto, lo poda para que dé más todavía. Ustedes ya están limpios por la palabra que Yo les anuncié. Permanezcan en mí, como Yo permanezco en ustedes. Así como el sarmiento no puede dar fruto si no permanece en la vid, tampoco ustedes, si no permanecen en mí. Yo soy la vid, ustedes los sarmientos. El que permanece en mí, y Yo en él, da mucho fruto, porque separados de mí, nada pueden hacer. Pero el que no permanece en mí, es como el sarmiento que se tira y se seca; después se recoge, se arroja al fuego y arde. Si ustedes permanecen en mí y mis palabras permanecen en ustedes, pidan lo que quieran y lo obtendrán. La gloria de mi Padre consiste en que ustedes den fruto abundante, y así sean mis discípulos.'"

COMENTARIO 

Seguramente, este texto del Evangelio de San Juan es, además de muy inspirado, uno de los que marca a la perfección lo que somos los discípulos de Cristo y Quién es, precisamente, el Hijo de Dios. Y es que haciendo uso de una imagen como es la viña (muy utilizada a lo largo de la historia del propio pueblo de Israel) nos pone en nuestro sitio para que nadie se crea que es más de lo que es.

En efecto, nosotros somos como los sarmientos que no pueden vivir, salvo un escaso tiempo, separados dela viña. Y por eso debemos permanecer en la viña (por seguir con la imagen que plantea Cristo).

Y algo que es muy importante: Dios no nos ha puesto en el mundo para que pasemos por él como si nada. No. Y lo dice con toda claridad el Hijo de Dios: debemos dar fruto en abundancia...



JESÚS,  gracias por ser tan claro con lo que debemos saber. 

Eleuterio Fernández Guzmán

9 de mayo de 2023

Como Dios quiere

Jn 4, 27-31a


"Jesús dijo a sus discípulos: 'Les dejo la paz, les doy mi paz, pero no como la da el mundo. ¡No se inquieten ni teman! Me han oído decir: ‘Me voy y volveré a ustedes’. Si me amaran, se alegrarían de que vuelva junto al Padre, porque el Padre es más grande que yo. Les he dicho esto antes que suceda, para que cuando se cumpla, ustedes crean. Ya no hablaré mucho más con ustedes, porque está por llegar el Príncipe de este mundo: él nada puede hacer contra mí, pero es necesario que el mundo sepa que yo amo al Padre y obro como él me ha ordenado.'"


COMENTARIO 

Ya podemos imaginar cómo se encontraban aquellos que estaban más cerca del Hijo de Dios. Cuando se dan cuenta de que, en efecto, va a morir... ciertamente sus corazones se vinieron abajo como, humanamente, es comprensible.

Jesucristo tranquiliza sus corazones porque sabe muy bien que es lo que debe hacer. Incluso les dice que deberían alegrarse por lo que va a pasar aunque, es seguro, su estado de ánimo no era, precisamente, de alegría.

El caso es que lo que pasaba era, sencillamente, que aún no habían acabado de comprender todo lo que les había dicho el Hijos de Dios. Y por eso Jesucristo trataba de que comprendieran, al menos, lo elemental: un día creerán en todo.


JESÚS, gracias por tratar de explicar lo que, para nosotros, es inexplicable...

Eleuterio Fernández Guzmán

7 de mayo de 2023

Las mansiones del Cielo; nuestras mansiones

Jn 14, 1-12

  
“1 ‘No se turbe vuestro corazón.  Creéis en Dios: creed también en mí.   2 En la casa de mi Padre hay muchas mansiones; si no, os lo habría dicho;  porque voy a prepararos un lugar. 3 Y cuando haya ido y os haya preparado un lugar, volveré y os tomaré conmigo, para que donde esté yo estéis también vosotros. 4Y adonde yo voy sabéis el camino.’ 5 Le dice Tomás: ‘Señor, no sabemos a dónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?’ 6 Le dice Jesús: ‘Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida.  Nadie va al Padre sino por mí. 7 Si me conocéis a mí, conoceréis también a mi Padre; desde ahora lo conocéis y lo habéis visto.’  8 Le dice Felipe: ‘Señor, muéstranos al Padre y nos basta.’ 9 Le dice Jesús: ‘¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros y no me conoces Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: ‘Muéstranos al Padre’? 10 ¿No crees que yo estoy en el Padre y el Padre está en mí? Las palabras que os digo, no las digo por mi cuenta; el Padre que permanece en mí es el que realiza las obras.  11 Creedme: yo estoy en el Padre y el Padre está en mí.  Al menos, creedlo por las obras.  12 En verdad, en verdad os digo: el que crea en mí, hará él también las obras que yo hago, y hará mayores aún,  porque yo voy al Padre.’”

COMENTARIO

Este texto del Evangelio de San Juan es, para los discípulos de Cristo, uno que está lleno de esperanza y de todo aquello que debe anhelar todo aquel que se sepa hijo de Dios. Y es que Jesucristo nos habla, aquí mismo, de las moradas que fue a preparar al Cielo y que tales moradas tienen unos destinatarios que somos nosotros, sus hermanos. 

En realidad lo que nos está diciendo es que no podemos actuar de cualquiera manera a lo largo de nuestra vida en el mundo. Y es que nosotros, como también se dice en la Biblia, no somos de este mundo sino del Cielo. Pero, para eso, nuestro devenir no puede ser el de alguien que no sabe a dónde pertenece y a dónde quiere ir...


JESÚS, gracias por mostrarnos el camino. 

Eleuterio Fernández Guzmán

6 de mayo de 2023

Pedir en nombre de Cristo

Jn 14, 7-14


"A la Hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús dijo a sus discípulos: 'Si ustedes me conocen, conocerán también a mi Padre. Ya desde ahora lo conocen y lo han visto'.

Felipe le dijo: 'Señor, muéstranos al Padre y eso nos basta'.

Jesús le respondió: 'Felipe, hace tanto tiempo que estoy con ustedes, ¿y todavía no me conocen?

El que me ha visto, ha visto al Padre. ¿Cómo dices: 'Muéstranos al Padre'? ¿No crees que Yo estoy en el Padre y que el Padre está en mí? Las palabras que digo no son mías: el Padre que habita en mí es el que hace las obras. Créanme: Yo estoy en el Padre y el Padre está en mí. Créanlo, al menos, por las obras. Les aseguro que el que cree en mí hará también las obras que Yo hago, y aún mayores, porque Yo me voy al Padre. Y Yo haré todo lo que ustedes pidan en mi Nombre, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si ustedes me piden algo en mi Nombre, Yo lo haré'”. 

COMENTARIO 

Lo dice con toda claridad: debemos creer en Él, en el Mesías, en el Enviado de Dios y, en suma, en el Hijo del Todopoderoso porque eso nos alcanzará muchos bienes espirituales que no estarán para nosotros si no lo hacemos. 

El caso es que aquellos que habían estado algunos años al lado, física y espiritualmente, de Jesucristo, parecían que no habían acabado de comprender de Quién se trataba. Y el Hijo de Dios, con paciencia infinita, se lo vuelve a decir. 

Como nos dice Cristo, el Padre es glorificado cuando el Hijo hace en bien de su prójimo. Y lo es porque tal es Su santísima Voluntad. Por eso quiere Jesucristo que pidamos en su nombre. 


JESÚS, gracias por ser tan franco con todos los tuyos. 

Eleuterio Fernández Guzmán