7 de junio de 2018

Mes al Sagrado Corazón de Jesús

Día 7

1. Oración inicial
Oh Cruz, a través de la cual Jesucristo y su Sagrado Corazón nos procuró la salvación eterna; a través de la cual Dios quiso aceptar la inmolación de Su Hijo porque así correspondía a su santa voluntad; a través de la cual el Creador lo conoce todo, lo sabe todo, lo prevé todo; sé, para los discípulos de Quien pendió entre tus maderos, instrumento espiritual de sometimiento del Mal a la voluntad de Bien y prevalencia gozosa ante nuestras conveniencias. Amén.

2. Cita
Nos deseamos mucho que, más firmemente sancionada por nuestra autoridad apostólica, más solemnemente se practique por todo el universo católico. A este fin disponemos y mandamos que cada año en la fiesta del Sacratísimo Corazón de Jesús —fiesta que con esta ocasión ordenamos se eleve al grado litúrgico de doble de primera clase con octava— en todos los templos del mundo se rece solemnemente el acto de reparación al Sacratísimo Corazón de Jesús, cuya oración ponemos al pie de esta carta para que se reparen nuestras culpas y se resarzan los derechos violados de Cristo, Sumo Rey y amantísimo Señor”. Carta Encíclica “Miserentissiums redemptor – Sobre la expiación que todos deben al Sagrado Corazón de Jesús”, 14. Pío XI

3. Reflexión
La Iglesia de Cristo, así lo dijo él mismo cuando profetizó al respecto, iba a ser perseguida. Si el Maestro había sufrido persecución, sus discípulos no iban a ser más que Él en el sentido de no sufrirla. Y, de hecho, así ha sido a lo largo de la historia (la más inmediata a la Resurrección de Cristo, la de después y la de ahora mismo) y así ha de ser pues, en efecto, está escrito.
Sin embargo la Cruz de Cristo y, en ella, el Sagrado Corazón del Mesías, nos ofrecen una posibilidad no desdeñable de terminar, cuando así surja, con todo aquello que vaya en su contra. Y es que si, en principio, pudiera parecer que la Cruz es necedad y necios quienes la siguen, bien que sabemos que en ella Jesucristo venció a la muerte e impuso la voluntad de Dios sobre el Maligno.

4. Nos proponemos hoy
-Propongámonos no olvidar que hay muchos hijos de Dios (todos los somos) que no tienen al Creador por Creador y procuran zaherir a quienes lo tenemos por tal.
-Propongámonos tener a la Cruz como el instrumento espiritual que ha de aplastar el Mal cuando Cristo retorne a terminar la misión encargada por Dios.

5. Oración final
Sagrado Corazón de Jesús: danos fuerza, Señor, para que carguemos nuestra cruz de cada día y sepamos ofrecer todos nuestros actos, junto con tu sacrificio, al Padre.

6. Jaculatoria para hoy
Gloria, amor y gratitud al Sagrado Corazón de Jesús.


Eleuterio Fernández Guzmán

6 de junio de 2018

Mes al Sagrado Corazón de Jesús

Día 6
1. Oración inicial
Oh Cruz, con la que el Hijo de Dios sintió la llamada del Padre para que subiese a su definitivo Reino y con la que atravesó la distancia entre este mundo y el que hay más allá de las tinieblas de la muerte; con la que, también, subió al Cielo para construir, para nosotros, moradas eternas y con la que manifestó fidelidad a Dios; valgan, para nosotros, los maderos cruzados que te dan forman para servirnos de puente que nos lleve a la eternidad soñada. Amén.

2- Cita
Todo su amor a los hombres ha pasado por el Corazón de Jesús para ser todo nuestro bien, para traernos todos los tesoros del cielo, para acercarnos de todas las maneras a Dios. Por eso, ese Corazón de carne que es el símbolo del amor de Jesús, que es el instrumento del amor de Jesús porque en Él tuvieron repercusión todas las grandes emociones de su vida, ese Corazón nos está hablando, de todas las maneras posibles, del gran triunfo del amor, del amor del Padre en el amor de Jesús para con nosotros”. José Antonio Aldama S.I. – Homilías Ciclo C – “El Sagrado Corazón de Jesús”

3.  Reflexión
El creyente católico sabe que tras la muerte no está el vacío sino que hay algo que es mejor que la vida que lleva en este mundo donde todo es perecedero y hay realidades que corroen la existencia. Sabe, por tanto, que hay que pasar, de alguna manera, de esta vida a la otra y que hay que hacerlo teniendo en cuenta lo que eso significa.
Tenemos por verdad, porque lo es al haberlo afirmado Jesucristo, que en el definitivo Reino de Dios no hay polilla que todo lo corroa ni ladrones que roben y que, tampoco existen el sufrimiento o el dolor. La luz de Dios y su divino rostro lo llenan todo. Por eso admitimos que sólo a través de la Cruz podemos dar el paso, que daremos cuando Dios quiera, hacia una realidad magnífica y gozosa donde Dios nos espera y desde donde nos anima a buscarlo y encontrarlo.

4. Nos proponemos hoy
-Propongámonos no olvidar que tras esta vida hay otra que es mejor si es que queremos optar a lo bueno de la misma y no al abismo y la muerte definitiva.
-Propongámonos tener en cuenta, a lo largo de nuestra vida, que la Cruz de Cristo es instrumento-puente que nos permite arribar a las orillas del definitivo Reino de Dios con gozo y seguro paso.

5. Oración final
¡Oh Sagrado Corazón de Jesús!: ayúdanos a cumplir fielmente nuestros deberes, y participa de nuestras alegrías y angustias, de nuestras esperanzas y dudas.

6. Jaculatoria para hoy
Corazón divino de Jesús, convierte a los pecadores, salva a los moribundos, libra a las almas santas del purgatorio

5 de junio de 2018

Mes al Sagrado Corazón de Jesús

Día 5

1. Oración inicial
Oh Cruz que fuiste para Jesucristo instrumento espiritual del que se valió para ascender al Padre; la que el Hijo de Dios adornó con sus muchos méritos; sé, para nosotros, hermanos del Mesías, valimiento para nuestras necesidades, intercesión ante Dios Todopoderoso, influencia santa en nuestro devenir de hijos del Padre. Amén.

 2. Cita
Los abundantes frutos espirituales que ha producido la devoción al Corazón de Jesús son bien reconocidos. Expresándose sobre todo mediante la práctica de la hora santa, de la confesión y de la comunión en los primeros viernes de mes, ella ha contribuido a incitar a generaciones de cristianos a orar más y a participar más frecuentemente en los sacramentos de la Penitencia y de la Eucaristía. Se trata de caminos que es de desear se propaguen también hoy a los fieles”. San Juan Pablo II- Carta al Prepósito de la Compañía de Jesús, 5 de octubre de 1986.

3. Reflexión
Los discípulos de Cristo conocemos y reconocemos la naturaleza que tenemos. No ocultamos, por eso, que somos pecadores porque llevamos impreso el pecado de egoísmo y de falta de confianza en la Providencia de Dios en el que incurrieron nuestros Primeros Padres. Sabemos, por eso mismo, que es una carga muy pesada que sólo podemos sobrellevar con fe y con espíritu de penitencia.
Pero también sabemos que en Jesús tenemos al Maestro que enseña que no es imposible levantarse de una tal caída aunque Él no cayera nunca en pecado. Y nos lo dice con su ejemplo. Así, sólo así, podremos elevarnos sobre el pecado y alcanzando altura espiritual sobrenaturalizar nuestro existir. Y todo ello viendo a la Cruz de Cristo como lo que es: palanca que, sostenida en el Sagrado Corazón del Hijo, nos levanta hacia Dios.

4. Nos proponemos hoy
-Propongámonos no olvidar nunca la naturaleza que tenemos pues, sin olvidarlo no ocultaremos nuestros pecados y teniéndola en cuenta sabremos enfrentarnos al Mal.
-Propongámonos agradecer a Cristo los méritos que ganó en su vida pública y privada porque a través de ellos el Creador perdonó a la humanidad por todas sus caídas y sus miradas, con incomprensible gozo, hacia la fosa de la que tanto habla el salmista.

5. Oración final
Sacratísimo Corazón de Cristo, sé, hoy y siempre, nuestro Guía,  el Jefe protector de nuestro hogar, el Rey y Centro de nuestros corazones.

6. Jaculatoria para hoy
Corazón de Jesús, que os ame y os haga amar.

4 de junio de 2018

Mes al Sagrado Corazón de Jesús


Día 4
1 .Oración inicial
Oh Cruz que fuiste instrumento con el que vencer las asechanzas del Maligno que esperaba vencer, en su muerte, al Hijo de Dios; sé, para nosotros, cauce de lucha, aquello con lo que hermanarnos en la tribulación y la noche oscura con Quien supo vencer al Mal con el Bien. Amén.

2. Cita
"Ni tan siquiera  Dios, porque Dios está irritado por el pecado. ¿Y  cómo sabremos, sin Cristo,  lo que podemos esperar de Dios? Solo es cierto el amor de Cristo...Solo es  incontestable aquello que se  manifestó en la Cruz... Lo que anunciamos a  menudo tan  torpemente, es por tanto la verdad: el Corazón de Jesucristo es el comienzo y el fin de todo". Romano Guardini – “El Señor”.

3. Reflexión
Con naturalidad admitimos los creyentes en Dios Nuestro Señor, en su Hijo Jesucristo y en el Espíritu Santo que debemos enfrentarnos, en franca lucha interior, contra las asechanzas del Mal. Sabemos, además, que eso es lo que debemos esperar porque si el Maestro fue perseguido no otra cosa ha de acaecernos.
Sin embargo tenemos por bueno y mejor que la Cruz también nos es de utilidad espiritual. Lo es porque, por ejemplo, nos ha sido donada por Dios para que, a modo de espada, venzamos al Enemigo y a sus discípulos. Y, aunque espada incruenta (“Quien a hierro mata, a hierro muere”, dijo Cristo a Pedro en Gethsemaní) cumple una finalidad santa proporcionándonos su espíritu, que es el del Mesías, para que con Él salgamos vencedores de una batalla crucial para nuestra vida eterna. Y es que, como muy dijo el Emmanuel, sin Él nada podemos hacer; con Él, todo lo mejor es posible y todo lo bueno está al alcance de nuestro corazón.

4. Nos proponemos hoy
-Propongámonos hacer uso intensivo de la Cruz como instrumento ofrecido por Dios a través de Cristo para no amilanarnos ante lo que nos pueda venir de parte del Mal.
-Propongámonos mostrar espiritual y frontal oposición a todo avance del mundo y sus mundanidades en nuestro corazón. Y hagamos, de la Cruz, un escudo de corazón.

5. Oración final
Sagrado Corazón de Jesús, reina en nuestros corazones por el amor que alimentaremos recibiendo con frecuencia la Sagrada Eucaristía.

6. Jaculatoria para hoy
Corazón de Jesús, convertid a los pobres blasfemos.

3 de junio de 2018

Domingo, 3 de junio de 2018 - Junio del Sagrado Corazón de Jesús



Día 3
1. Oración inicial
Oh Cruz santa donde Cristo admitió ser colgado por bien de la humanidad, balanza donde el Mesías hace efectivo el pago por las deudas que contraemos con Dios por nuestros pecados y donde siempre sus méritos prevalecen sobre los nuestros; ayuda a nuestro corazón a mostrar absoluta confianza en Jesucristo Crucificado. Amén.

2. Cita
“En los Evangelios encontramos diversas referencias al Corazón de Jesús, por ejemplo en el pasaje en el que el mismo Cristo dice: ‘Venid a mí todos los que están afligidos y agobiados, y yo os aliviaré. Cargad mi yugo y aprended de mí, porque soy paciente y humilde de corazón, y así encontraréis vuestro alivio’ (Mt 11,28-29). El relato de la muerte de Cristo según Juan es fundamental. Este evangelista testimonia de hecho aquello que vio en el Calvario, o sea que un soldado, cuando Jesús ya estaba muerto, le atravesó el costado con la lanza, y en seguida brotó sangre y agua (cfr Jn 19,33-34). Juan reconoció en aquel signo, aparentemente casual, el cumplimiento de las profecías: del corazón de Jesús, Cordero inmolado sobre la cruz, brota el perdón y la vida para todos los hombres”. Papa Francisco – Ángelus 9 de junio de 2013.

3. Reflexión
Los discípulos de Cristo tenemos por verdad y bondad que Jesucristo murió por todos para que se salvara el mayor número posible de seres humanos. Pero Jesús debía pagar a Dios para vernos rescatados del abismo en el que había caído la descendencia del Creador. Y puso en la balanza sus méritos y los nuestros, su Sagrado Corazón y nuestros abismos. Y los suyos, que son infinitos, inclinaron el corazón del Todopoderoso hacia el perdón y la misericordia y fuimos rescatados. Nosotros, por eso mismo, debemos agradecer eternamente (la eternidad es lo que ganamos entonces) aquel cumplir de Cristo con la voluntad de Dios.

4. Nos proponemos hoy
-Agradecer a Cristo, en nuestra oración, una entrega tan grande como fue presentar ante Dios sus méritos para que el  Creador no nos condenara para siempre.
-Mirar a la Cruz de Cristo, también, como si de una balanza se tratase. En ella se pesa, se sigue pensando, lo bueno de Jesús, sus méritos, y la voluntad de Dios. Y ahí hay equilibrio porque el Hijo cumple la del Padre.

5. Oración final
Corazón Sagrado de Jesús, que has manifestado a Santa Margarita María el deseo de reinar en las familias cristianas; te pedimos que reines siempre en nuestra familia.

6. Jaculatoria para hoy
Corazón de Jesús, Ardiente de amor por nosotros, inflama nuestro corazón con tu amor.

2 de junio de 2018

Sábado, 2 de junio de 2018 - Junio del Sagrado Corazón de Jesús



 Día 2
1. Oración inicial
Oh Cruz a través de la cual Jesucristo obtuvo, de Dios, la salvación de sus hermanos los hombres; cruce de maderos por los cuales el definitivo Reino de Dios se alcanza. No te apartes de nuestro corazón para que no equivoquemos nuestra voluntad de alcanzar la vida eterna. Amén.

2.  Cita
“La Iglesia siempre ha tenido y tiene en tan grande estima el culto del Sacratísimo Corazón de Jesús: lo fomenta y propaga entre todos los cristianos, y lo defiende, además, enérgicamente contra las acusaciones del naturalismo y del sentimentalismo; sin embargo, es muy doloroso comprobar cómo, en lo pasado y aun en nuestros días, este nobilísimo culto no es tenido en el debido honor y estimación por algunos cristianos, y a veces ni aun por los que se dicen animados de un sincero celo por la religión católica y por su propia santificación”. Pío XII. Encíclica “Haurietis aquas”, 3

3. Reflexión
Humanamente sabemos que es fácil desviar nuestra mirada de lo que nos conviene. El mundo nos atrae en exceso y no siempre luchamos contra las inclinaciones que se nos proponen siendo, las mismas, nada apropiadas según nuestra fe. Por eso, en muchas ocasiones no queremos llevar nuestra cruz y no vamos hacia Cristo sino, al contrario, hacia un destino equivocado y un final muy alejado de la voluntad de nuestro Creador y Padre.

4. Nos proponemos hoy
-Propongámonos tener en cuenta en nuestra vida lo que supuso, para la vida de la humanidad, aquella Cruz que nuestro hermano Jesús embelleció con su sangre y transformó en instrumento espiritual de salvación eterna.
-Propongámonos no tener otro objetivo que no sea la Cruz de Cristo y evitar, de tal manera, el desvío de nuestro caminar hacia Dios, Padre que, como tal, espera a su descendencia.

5. Oración final
¡Oh Corazón de Jesús!, haced que mi corazón sea el altar de vuestro amor; que mi lengua publique vuestra bondad, que mis ojos estén siempre clavados en vuestra llaga; que todo en mí exprese mi amor a vuestro Corazón ¡oh Jesús!, y que mí corazón esté siempre pronto a sacrificarlo todo por Vos.

6. Jaculatoria para hoy
¡Bendito sea el Sacratísimo Corazón de Jesús en el Santísimo Sacramento!

1 de junio de 2018

Viernes, 1 de junio de 2018 - Junio del Sagrado Corazón de Jesús



1. LA CRUZ


Día 1

1. Oración inicial
Oh, divina Cruz, árbol donde Cristo redimió a la humanidad, donde el tiempo separó lo antiguo de lo nuevo y verdadero, donde el Corazón del Hijo glorificó al Padre. Lignum crucis donde amamos el Corazón de Quien se entregó por sus hermanos los hombres. Te pedimos nos sostengas en la tribulación. Amén.

2. Cita
“Por eso al tratar ahora del Corazón de Jesús, ponemos de manifiesto la certidumbre del amor de Dios y la verdad de su entrega a nosotros. Al recomendar la devoción a ese Sagrado Corazón, estamos recomendando que debemos dirigirnos íntegramente —con todo lo que somos: nuestra alma, nuestros sentimientos, nuestros pensamientos, nuestras palabras y nuestras acciones, nuestros trabajos y nuestras alegrías— a todo Jesús”. San Josemaría Escrivá de Balaguer “Es Cristo que pasa”.

3. Reflexión
En aquella Cruz Cristo Jesús entregó su vida por amor al Padre y por cumplir su voluntad. Todo hijo de Dios y, así, todo hermano de Cristo ha de entregar, a su vez, todo lo que es: todo el amor, todo lo que sale de su propio corazón, todo lo que hace y piensa. Por eso, el discípulo del Emmanuel tiene en cuenta, en su vida, los maderos, aquel árbol de donde Cristo pendió para hacer eterno el gozo de la salvación y, llevándolos a su vida ordinaria, ser ejemplo, ante el prójimo, de lo que es ser hermano de Jesucristo.

4. Nos proponemos hoy   
-Tener en cuenta el significado de la Cruz como instrumento espiritual de redención, de perdón eterno de nuestros pecados.
-Sostener los brazos extendidos de Cristo y hagamos lo posible para hacer lo propio con el prójimo sufriente.

5 Oración final
¡Oh Jesús! Yo consagro mi corazón, colocado en el Vuestro, pues sólo en Él quiero vivir y sólo a Él quiero amar; en vuestro Corazón quiero vivir desconocido del mundo y conocido de Vos solo.
6. Jaculatoria para hoy    

Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.


22 de mayo de 2018

Lo que quiere Cristo es lo que quiere Dios mismo



Mc 9, 30-37

“30 Y saliendo de allí, iban caminando por Galilea; él no quería que se
supiera, 31 porque iba enseñando a sus discípulos. Les decía: ‘El Hijo del hombre será entregado en manos de los hombres; le matarán y a los tres días de haber muerto resucitará.’ 32 Pero ellos no entendían lo que les decía y temían preguntarle. 33 Llegaron a Cafarnaúm, y una vez en casa, les preguntaba: ‘¿De qué discutíais por el camino?’
34 Ellos callaron, pues por el camino habían discutido entre sí quién era el mayor. 35 Entonces se sentó, llamó a los Doce, y les dijo: ‘Si uno quiere ser el primero, sea el último de todos y el servidor de todos.’ 36 Y tomando un niño, le puso en medio de ellos, le estrechó entre sus brazos y les dijo: 37 El que reciba a un niño como éste en mi nombre, a mí me recibe; y el que me reciba a mí, no me recibe a mí sino a Aquel que me ha enviado.”


COMENTARIO

Los Apóstoles estaban muy lejos de comprender lo que suponía que el Maestro muriese de la forma cómo decía que iba a morir y que, luego, además, resucitase al tercer día. Aunque nunca sabremos si es que no entendían por su escasez de preparación o porque su corazón no admitía aquello.

El Hijo de Dios, sin embargo, sabía que ellos iban discutiendo sobre el poder y sobre ser el primero. Y Cristo, no para chafarles sus ilusiones sino para mantenerlos dentro de la verdad, les dice eso de que el último es el primero y el primero el último…

Pero, por si acaso ellos no acaban de entender el misterio de ser el primero siendo el último, les pone un ejemplo con el que, seguro, van a comprender. Y es que les pone, ante sí, a un niño (a un ser tan poco apreciado como lo era en aquel tiempo) y pone al mismo nivel tener en cuenta al niño y a Él mismo, el Enviado de Dios.

JESÚS, gracias por hacernos ver las cosas del alma con tanta claridad.


Eleuterio Fernández Guzmán

21 de mayo de 2018

El poder de Dios y de Cristo es el mismo

Mc 9, 15-20a. 22b-29


“15 Toda la gente, al verle, quedó sorprendida y corrieron a saludarle. 16 El les preguntó: ‘¿De qué discutís con ellos?’ 17 Uno de entre la gente le respondió: ‘Maestro, te he traído a mi hijo que tiene un espíritu mudo 18 y, dondequiera que se apodera de él, le derriba, le hace echar espumarajos, rechinar de dientes y le deja rígido. He dicho a tus discípulos que lo expulsaran, pero no han podido.’19 El les responde: ‘¡Oh generación incrédula! ¿Hasta cuándo estaré con vosotros? ¿Hasta cuándo habré de soportaros? ¡Traédmelo!’ 20 Y se lo trajeron. Apenas el espíritu vio a Jesús, agitó violentamente al muchacho y, cayendo en tierra, se revolcaba echando espumarajos. 22 Y muchas veces le ha arrojado al fuego y al agua para acabar con él; pero, si algo puedes, ayúdanos, compadécete de nosotros.’ 23 Jesús le dijo: ‘¡Qué es eso de si puedes! ¡Todo es posible para quien cree!’ 24 Al instante, gritó el padre del muchacho: ‘¡Creo, ayuda a mi poca fe!’ 25 Viendo Jesús que se agolpaba la gente, increpó al espíritu inmundo, diciéndole: ‘Espíritu sordo y mudo, yo te lo mando: sal de él y no entres más en él.’ 26 Y el espíritu salió dando gritos y agitándole con violencia. El muchacho quedó como muerto, hasta el punto de que muchos decían que había muerto. 27 Pero Jesús, tomándole de la mano, le levantó y él se puso en pie. 28 Cuando Jesús entró en casa, le preguntaban en privado sus discípulos: ‘¿Por qué nosotros no pudimos expulsarle?’ 29 Les dijo: ‘Esta clase con nada puede ser arrojada sino con la oración.”

COMENTARIO

Aquel hombre debía estar pasándolo muy. Aquejado por un mal que no lo dejaba tenía difícil solución aquella enfermedad suya. Y, es más, los Apóstoles no pueden terminar, ni con la oración, con aquella enfermedad o posesión diabólica.

El Hijo de Dios sabe más que bien que los que con él viven, en su tiempo, no tienen demasiada confianza ni en Dios ni en su Enviado. Y les dice una verdad muy grave para ellos: con fe todo se puede.

Sus Apóstoles no acaban de entender nada de lo que les pasa. Y es que para poder terminar con aquellas posesiones hacía falta una fe muy grande y una capacidad de orar tan grande como la necesidad de oración que, al parecer, no tenían aquellos que le seguían.

JESÚS,  gracias por demostrar que todo lo puedes.


Eleuterio Fernández Guzmán

20 de mayo de 2018

Resucitó y lo mostró al mundo



Jn 20, 19-23

19 Al atardecer de aquel día, el primero de la semana, estando cerradas, por miedo a los judíos, las puertas del lugar  donde se encontraban los discípulos, se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: ‘La paz con vosotros.’ 20 Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Los discípulos se alegraron de ver al Señor. 21      Jesús les dijo otra vez: ‘La paz con vosotros. Como el Padre me envió,  también yo os envío.’ 22 Dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: ‘Recibid el Espíritu Santo. 23 A quienes perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos.’”


COMENTARIO

Seguramente nadie esperaba que iba a resucitar el Hijo de Dios. Y es que por mucha que fuera su predicación y, sobre todo, las veces que dijo que eso iba a pasar, sus discípulos y, en general, sus Apóstoles, no acababan de entender mucho de lo que decía Cristo.

Jesucristo les da la paz. La paz que da el Hijo de Dios no es una paz cualquiera, no es la paz del mundo. La paz que da Cristo es la que supone tener el corazón de carne para saber perdonar. Y tal es la paz que les entrega cuando vuelve a ver a sus amigos.

Y el Espíritu Santo. No sólo les da la paz sino que exhala sobre ellos el Espíritu Santo. Y, es más, les otorga el don de perdonar los pecados y de retenerlos además de que eso tenga consecuencias en el Cielo.

JESÚS, gracias por haber cumplido tu palabra y resucitar de entre los muertos.

Eleuterio Fernández Guzmán


19 de mayo de 2018

La voluntad de Cristo


Jn 21,20-25

En aquel tiempo, volviéndose Pedro vio que le seguía aquel discípulo a quién Jesús amaba, que además durante la cena se había recostado en su pecho y le había dicho: ‘Señor, ¿quién es el que te va a entregar?’. Viéndole Pedro, dice a Jesús: ‘Señor, y éste, ¿qué?’. Jesús le respondió: ‘Si quiero que se quede hasta que yo venga, ¿qué te importa? Tú, sígueme’. Corrió, pues, entre los hermanos la voz de que este discípulo no moriría. Pero Jesús no había dicho a Pedro: ‘No morirá’, sino: ‘Si quiero que se quede hasta que yo venga’. 

Éste es el discípulo que da testimonio de estas cosas y que las ha escrito, y nosotros sabemos que su testimonio es verdadero. Hay además otras muchas cosas que hizo Jesús. Si se escribieran una por una, pienso que ni todo el mundo bastaría para contener los libros que se escribieran’”.


COMENTARIO

Por si había alguna duda acerca de que es Jesús quien escoge a sus discípulos el caso que nos presenta este evangelio de san Juan es ejemplo de eso. Pedro se queja de Juan, el más joven de entre ellos, porque no sabe la razón por la que tenga que estar con ellos.

Jesús, sin embargo, conoce, sabe, que determinadas personas son muy especiales. Pero a Pedro le queda una misión muy importante que cumplir. Por eso le dice el Maestro que le siga.

San Juan tiene algo muy importante que decir. Tiene relación con lo que Jesús llevó a cabo a lo largo de su vida llamada pública. El caso es que no todo, seguramente, se escribió y todo lo que no se escribió tuvo que ser crucial para la vida del discípulo. Y aquello quedó en el corazón de Juan, a quien Jesús quería.

JESÚS, ayúdanos a saber ser de los escogidos por Ti.

Eleuterio Fernández Guzmán

18 de mayo de 2018

La curación espiritual de Pedro


Jn 21,15-19

Habiéndose aparecido Jesús a sus discípulos y comiendo con ellos, dice Jesús a Simón Pedro: ‘Simón de Juan, ¿me amas más que éstos?’ Le dice él: ‘Sí, Señor, tú sabes que te quiero’. Le dice Jesús: ‘Apacienta mis corderos’. Vuelve a decirle por segunda vez: ‘Simón de Juan, ¿me amas?’. Le dice él: ‘Sí, Señor, tú sabes que te quiero’. Le dice Jesús: ‘Apacienta mis ovejas’. 

Le dice por tercera vez: ‘Simón de Juan, ¿me quieres?’. Se entristeció Pedro de que le preguntase por tercera vez: ‘¿Me quieres?’ y le dijo: ‘Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te quiero’. Le dice Jesús: ‘Apacienta mis ovejas. En verdad, en verdad te digo: cuando eras joven, tú mismo te ceñías, e ibas a donde querías; pero cuando llegues a viejo, extenderás tus manos y otro te ceñirá y te llevará a donde tú no quieras’. Con esto indicaba la clase de muerte con que iba a glorificar a Dios. Dicho esto, añadió: ‘Sígueme’”.
  

COMENTARIO

Cuando Pedro, aquel que había prometido a Jesús seguirlo hasta la muerte, lo negó las mismas veces que Jesús le dijo que le negaría, se abrió en su corazón y en su alma una herida muy grande que sólo podía curar quien era el origen de la misma.

Jesús sabe que Pedro necesita curar aquella herida. Por eso le pregunta las mismas veces que Cefas lo negó, tres, para perdonarlo las mismas veces. Y Pedro responde con el corazón: sabe que quiere al Hijo de Dios y, ahora, aún más. Y Jesús le pide algo más: que conduzca a sus ovejas hasta el definitivo Reino de Dios.

Pero Jesús añade algo más que es muy importante para la vida de Pedro. Le dice cómo ha de morir: lo hará conducido por otros, sus matarifes, hacia el martirio. Y le añade, a pesar de eso: sígueme. Y Pedro lo siguió hasta, precisamente, su martirio.


JESÚS, ayúdanos a no negarte nunca.

Eleuterio Fernández Guzmán


16 de mayo de 2018

Cristo nos ha regalado la Palabra de Dios



Jn 17,11b-19

En aquel tiempo, Jesús, alzando los ojos al cielo, dijo: ‘Padre santo, cuida en tu nombre a los que me has dado, para que sean uno como nosotros. Cuando estaba yo con ellos, yo cuidaba en tu nombre a los que me habías dado. He velado por ellos y ninguno se ha perdido, salvo el hijo de perdición, para que se cumpliera la Escritura. 

‘Pero ahora voy a ti, y digo estas cosas en el mundo para que tengan en sí mismos mi alegría colmada. Yo les he dado tu Palabra, y el mundo los ha odiado, porque no son del mundo, como yo no soy del mundo. No te pido que los retires del mundo, sino que los guardes del Maligno. Ellos no son del mundo, como yo no soy del mundo. Santifícalos en la verdad: tu Palabra es verdad. Como tú me has enviado al mundo, yo también los he enviado al mundo. Y por ellos me santifico a mí mismo, para que ellos también sean santificados en la verdad’”.


COMENTARIO

La voluntad de Dios es tener a todos sus hijos bajo sus manos y en su corazón. En su corazón ya los tiene pero depende mucho de la voluntad de los mismos el tenerlos bajo sus manos. Jesús le pide al Todopoderoso para que eso sea posible.

Jesús sabe que sólo Satanás se perdió de entre los hijos de Dios. Por eso sufre condena eterna. Pero no quiere que sus hermanos los hombres sigan el mismo camino que el caído. Y, aún sabiendo que no somos del mundo quiere que estando en él, mientras estemos, seamos cuidados por el Padre.

En la Palabra de Dios está la verdad. Por eso Jesucristo transmitió la Palabra y con ella la Verdad del Creador y Todopoderoso (¡Alabado sea por siempre!) Por eso Jesús anhela ser santificado y que todos nosotros, sus hermanos, lo seamos también.



JESÚS, ayúdanos a procurar nuestra propia santificación.

Eleuterio Fernández Guzmán


15 de mayo de 2018

Cristo rogó por nosotros



Jn 17,1-11a

En aquel tiempo, Jesús, alzando los ojos al cielo, dijo: ‘Padre, ha llegado la hora; glorifica a tu Hijo, para que tu Hijo te glorifique a ti. Y que según el poder que le has dado sobre toda carne, dé también vida eterna a todos los que tú le has dado. Ésta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y al que tú has enviado, Jesucristo. Yo te he glorificado en la tierra, llevando a cabo la obra que me encomendaste realizar. 

‘Ahora, Padre, glorifícame tú, junto a ti, con la gloria que tenía a tu lado antes que el mundo fuese. He manifestado tu Nombre a los hombres que tú me has dado tomándolos del mundo. Tuyos eran y tú me los has dado; y han guardado tu Palabra. Ahora ya saben que todo lo que me has dado viene de ti; porque las palabras que tú me diste se las he dado a ellos, y ellos las han aceptado y han reconocido verdaderamente que vengo de ti, y han creído que tú me has enviado. 

‘Por ellos ruego; no ruego por el mundo, sino por los que tú me has dado, porque son tuyos; y todo lo mío es tuyo y todo lo tuyo es mío; y yo he sido glorificado en ellos. Yo ya no estoy en el mundo, pero ellos sí están en el mundo, y yo voy a ti’”
.



COMENTARIO

Ha llegado la hora”. Jesús sabe que en aquel momento, se está celebrando la Última Cena, es el adecuado para reverlo todo, para decir a los que le escuchan que todo lo que les había dicho, se va a confirmar.

Nos dice Jesús, con claridad, que la vida eterna tiene un núcleo esencial y que se corresponde con conocer a Dios a través del conocimiento del Cristo, de su Enviado. Por eso iba a morir y por so glorificaba a su Padre.

Jesús ruega por todos los que Dios le había dado y, también, por todos aquellos que iban a ser discípulos suyos a través de la historia por venir. Jesús sabe que sus discípulos, que viven el mundo aunque no sean del mismo, van a necesitar el auxilio del Padre. Y se lo pide.


JESÚS, ayúdanos a glorificarte a Ti y a Dios.

Eleuterio Fernández Guzmán


14 de mayo de 2018

El Amor de Cristo



Jn 15,9-17

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: ‘Como el Padre me amó, yo también os he amado a vosotros; permaneced en mi amor. Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor, como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor. 

‘Os he dicho esto, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea colmado. Este es el mandamiento mío: que os améis los unos a los otros como yo os he amado. Nadie tiene mayor amor que el que da su vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. No os llamo ya siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su amo; a vosotros os he llamado amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer. 

‘No me habéis elegido vosotros a mí, sino que yo os he elegido a vosotros, y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y que vuestro fruto permanezca; de modo que todo lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo conceda. Lo que os mando es que os améis los unos a los otros’”.


COMENTARIO

El Amor de Cristo

Jesús dejó un mandamiento que es el primero de la Ley de Dios, aquel que muestra que somos hermanos suyos y discípulos del Hijo del hombre: el amor. Y debemos amar como Cristo nos amó… hasta el extremo.

Somos amigos de Cristo

Aquellos que nos consideramos discípulos de Cristo podemos gloriarnos de que nos llamara “amigos”. Por eso dio su vida y por eso, precisamente por eso, somos hermanos unos de otros.

Cristo nos ha elegido

Aunque alguien pueda pensar otra cosa, no es uno quien elige a Cristo sino que es el Hijo de Dios quien nos elige a cada uno de nosotros. Y no lo hace para nada sino, al contrario, para que demos fruto abundante y, además, nuestro fruto permanezca en el corazón de Dios.

JESÚS, ayúdanos a permanecer siempre en tu amor.


Eleuterio Fernández Guzmán


13 de mayo de 2018

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Mc 16, 15-20

Y les dijo: ‘Id por todo el mundo y proclamad la Buena Nueva a toda la creación. El que crea y sea bautizado, se salvará; el que no crea, se condenará.  Estas son las señales que acompañarán a los que crean: en mi nombre expulsarán demonios, hablarán en lenguas nuevas, agarrarán serpientes en sus manos y aunque beban veneno no les hará daño; impondrán las manos sobre los enfermos y se pondrán bien.’ Con esto, el Señor Jesús, después de hablarles, fue elevado al cielo y se sentó a la diestra de Dios.  Ellos salieron a predicar por todas partes, colaborando el Señor con ellos y confirmando la Palabra con las señales  que la acompañaban.”


COMENTARIO


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Jesús envía a sus discípulos más allegados, a sus apóstoles, a ir por el mundo a transmitir la Buena Noticia de que el Reino de  Dios había llegado. Era una misión que debían cumplir a rajatabla y sin demora.

Creer y salvarse

Jesús dice algo que es muy importante. En realidad es lo que debían enseñar a todo aquel que quisiese conocer a Dios mismo hecho hombre: hay que creer en Cristo Jesús porque tal creencia supone, nada más y nada menos, que la salvación eterna.

No creer y condenarse

Sin embargo, también les informa de algo muy importante y que tiene que ver con lo único que debe importar al ser humano: no creer en Él supone, ni más ni manos, la muerte eterna, el Infierno para siempre, siempre, siempre.

JESÚS, queremos creer en Ti, creemos en Ti.

Eleuterio Fernández Guzmán