9 de septiembre de 2026

Debemos ser bienaventurados

Lc 6, 20-26 



"En aquel tiempo Jesús alzando los ojos hacia sus discípulos, decía: 'Bienaventurados los pobres, porque vuestro es el Reino de Dios. Bienaventurados los que tenéis hambre ahora, porque seréis saciados. Bienaventurados los que lloráis ahora, porque reiréis. Bienaventurados seréis cuando los hombres os odien, cuando os expulsen, os injurien y proscriban vuestro nombre como malo, por causa del Hijo del hombre. Alegraos ese día y saltad de gozo, que vuestra recompensa será grande en el cielo. Pues de ese modo trataban sus padres a los profetas'. 'Pero ¡ay de vosotros, los ricos!, porque habéis recibido vuestro consuelo. ¡Ay de vosotros, los que ahora estáis hartos!, porque tendréis hambre. ¡Ay de los que reís ahora!, porque tendréis aflicción y llanto. ¡Ay cuando todos los hombres hablen bien de vosotros!, pues de ese modo trataban sus padres a los falsos profetas.'

COMENTARIO

San Lucas también recoge esos retazos de Verdad que el Hijo de Dios supo enviar al mundo. Es decir, las bienaventuranzas nos ponen sobre la pista, en definitiva, de cómo debemos ser. 

Los pobres, los que lloran y los que son perseguidos por causa del Hijo del hombre... Tales casos son, precisamente, los que nos muestran qué debemos hacer y hacia dónde debemos ir.

Hay, sin embargo, quien no actúa así y se opone, para sí mismo, al camino que lleva al definitivo Reino de Dios llamado Cielo. No seamos nosotros unos de esos...


JESÚS, gracias por hacernos ver lo que, verdaderamente, nos conviene porque debemos ser de los bienaventurados. 

Eleuterio Fernández Guzmán

8 de septiembre de 2026

De dónde viene Cristo para el hombre y para Dios

Mt 1,1-16.18-23


"Genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abrahán. Abrahán engendró a Isaac, Isaac a Jacob, Jacob a Judá y a sus hermanos. Judá engendró, de Tamar, a Farés y a Zará, Farés a Esrón, Esrón a Aram, Aram a Aminadab, Aminadab a Naasón, Naasón a Salmón, Salmón engendró, de Rahab, a Booz; Booz engendró, de Rut, a Obed; Obed a Jesé, Jesé engendró a David, el rey.

David, de la mujer de Urías, engendró a Salomón, Salomón a Roboam, Roboam a Abías, Abías a Asaf, Asaf a Josafat, Josafat a Joram, Joram a Ozías, Ozías a Joatán, Joatán a Acaz, Acaz a Ezequías, Ezequías engendró a Manasés, Manasés a Amós, Amos a Josías; Josías engendró a Jeconías y a sus hermanos, cuando el destierro de Babilonia.

Después del destierro de Babilonia, Jeconías engendró a Salatiel, Salatiel a Zorobabel, Zorobabel a Abiud, Abiud a Eliaquín, Eliaquín a Azor, Azor a Sadoc, Sadoc a Aquim, Aquim a Eliud, Eliud a Eleazar, Eleazar a Matán, Matán a Jacob; y Jacob engendró a José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, llamado Cristo."

COMENTARIO

Resulta bien curioso que hoy, 8 de septiembre, que se celebra el día del nacimiento de la Virgen María el Calendario Litúrgico nos reserve un texto del Evangelio de San Mateo dedicado a la genealogía de Cristo, el Salvador. 

La nota que debemos tener muy en cuenta es que el que fuera recaudador de impuestos no dice que Jesucristo fuera engendrado por José sino que nació de María. Y eso apunta directamente al momento de la Encarnación cuando el Ángel Gabriel le dijo a María que el Espíritu Santo la cubriría con su sombra y que no debía preocuparse por no haber "conocido" varón porque nada hay imposible para Dios. 

El caso es que, como todos sabían, el Mesías debía pertenecer a la casa de David y exactamente eso fue lo que pasó como bien dice esta genealogía porque, en realidad, todo se iba a cumplir según la santísima Voluntad de Dios. 

JESÚS, todo se cumplió según quería tu Padre del Cielo.

Eleuterio Fernández Guzmán