25 de octubre de 2026

La verdadera Ley de Dios

 

Mt 22, 34-40


“Mas los fariseos, al enterarse de que había tapado la boca a los saduceos, se reunieron en grupo, y uno de ellos le preguntó con ánimo de ponerle a prueba: ‘Maestro, ¿cuál es el mandamiento mayor de la Ley?’ Él le dijo: ‘Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Este es el mayor y el primer mandamiento. El segundo es semejante a éste: ’Amarás a tu prójimo como a ti mismo.’ De estos dos mandamientos penden toda la Ley y los Profetas’.”

COMENTARIO

Perseguían a Jesús aquellos a los que no les convenía un adoctrina de paz y a los que creían ver perjudicados sus intereses mundanos. Por eso le pregunta cosas como las que hoy trae el evangelio de San Mateo.

Preguntar a Jesús por lo que preguntaron significaba que no lo conocían bien pues, de haberlo conocido jamás se les hubiera ocurrido preguntarle acerca de la Ley, ¡de la Suya!

Jesús les pone, sobre la mesa, una gran verdad: Dios y el prójimo son los mandamientos fundamentales de la Ley del Creador. Pero lo son en tal orden pero sin excluir a ninguno de los dos: Dios, primero pero el prójimo (amor, sobre todo, con el mismo) después.


JESÚS, ayúdanos a no olvidar nunca al Padre y, tampoco, a nuestro prójimo.


Eleuterio Fernández Guzmán

24 de octubre de 2026

La paciencia de Dios

 

Lc 13,1-9


“En aquel tiempo, llegaron algunos que le contaron lo de los galileos, cuya sangre había mezclado Pilato con la de sus sacrificios. Les respondió Jesús: ‘¿Pensáis que esos galileos eran más pecadores que todos los demás galileos, porque han padecido estas cosas? No, os lo aseguro; y si no os convertís, todos pereceréis del mismo modo. O aquellos dieciocho sobre los que se desplomó la torre de Siloé matándolos, ¿pensáis que eran más culpables que los demás hombres que habitaban en Jerusalén? No, os lo aseguro; y si no os convertís, todos pereceréis del mismo modo’. 


Les dijo esta parábola: ‘Un hombre tenía plantada una higuera en su viña, y fue a buscar fruto en ella y no lo encontró. Dijo entonces al viñador: ‘Ya hace tres años que vengo a buscar fruto en esta higuera, y no lo encuentro; córtala; ¿para qué va a cansar la tierra?’. Pero él le respondió: ‘Señor, déjala por este año todavía y mientras tanto cavaré a su alrededor y echaré abono, por si da fruto en adelante; y si no da, la cortas’”.




COMENTARIO


En el pueblo judío había mucha confusión acerca de la Ley de Dios y del cumplimiento de la misma por parte del hombre. Se habían llegado a tener consideraciones sobre la misma que estaban muy equivocadas. Y Jesús las pone sobre la mesa.


Creer que una persona sufría un mal porque era pecadora era un error muy común. Por eso Jesús les dice que no eran más culpables de lo que les había pasado aquellas personas que perecieron a manos de Pilato que ellos mismos.



Jesús predica conversión. Lo hace porque sabe que lo que aquellos que hablan con Él le dicen no es adecuado ni se corresponde con la voluntad de Dios. Por eso el Creador tiene tanta paciencia con sus hijos… porque son y somos tardos en comprender lo que, de verdad, importa.



JESÚS, ayúdanos a comprender, en efecto, que la voluntad de Dios es crucial para nosotros.


Eleuterio Fernández Guzmán


23 de octubre de 2026

Tener en cuenta nuestros pecados

 

Lc 12,54-59


“En aquel tiempo, Jesús decía a la gente: ‘Cuando veis una nube que se levanta en el occidente, al momento decís: ‘Va a llover’, y así sucede. Y cuando sopla el sur, decís: ‘Viene bochorno’, y así sucede. ¡Hipócritas! Sabéis explorar el aspecto de la tierra y del cielo, ¿cómo no exploráis, pues, este tiempo? ¿Por qué no juzgáis por vosotros mismos lo que es justo? Cuando vayas con tu adversario al magistrado, procura en el camino arreglarte con él, no sea que te arrastre ante el juez, y el juez te entregue al alguacil y el alguacil te meta en la cárcel. Te digo que no saldrás de allí hasta que no hayas pagado el último céntimo’”.



COMENTARIO


Aquellos que perseguían a Jesús porque no era de su agrado lo que decía y lo que hacía al parecer eran expertos en conocer aquellos acontecimientos que la naturaleza les deparaba. Sin embargo, estaban poco atentos a las cosas de Dios y eso les iba a jugar una mala pasada frente a quien conoce la naturaleza de los hombres.


Juzgar sólo puede hacerse cuando se es justo. Por eso Jesús les echa en cara que no son capaces de juzgar acerca de lo que está pasando ante sus propios ojos y que tiene a Él como fundamento y esencia.


Jesús advierte acerca de la importancia de pedir perdón porque es voluntad de Dios que así sea. Cuando vayamos a ser juzgados por el tribunal de Dios mejor nos irá si antes hemos pedido perdón por lo mal que hemos hecho las cosas. Sólo así no recibiremos una grave condena por parte del Creador.




JESÚS, ayúdanos a tener siempre en cuenta nuestro juicio particular.


Eleuterio Fernández Guzmán

22 de octubre de 2026

La santa división de Cristo

 Lc 12, 49-53


"En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: 'He venido a arrojar un fuego sobre la tierra y ¡Cuánto desearía que ya estuviera encendido! Con un bautismo tengo que ser bautizado y ¡qué angustiado estoy hasta que se cumpla! ¿Creéis que estoy aquí para dar paz a la tierra? No, os lo aseguro, sino división. Porque desde ahora habrá cinco en una casa y estarán divididos; tres contra dos, y dos contra tres; estarán divididos el padre contra el hijo y el hijo contra el padre; la madre contra la hija y la hija contra la madre; la suegra contra la nuera y la nuera contra la suegra.'"

COMENTARIO

Es verdad que las palabras que el Evangelio de San Lucas recoge hoy dichas por el Hijo de Dios pudieran parecer algo extrañas. Y es habla de división y eso, así dicho, no parece bueno. 

Sin embargo, en el episodio de la presentación en el Templo de Jerusalén ha dijo el anciano Simeón que aquel niño estaba puesto para ser signo de contradicción. Y eso era exactamente lo que iba a pasar con Jesucristo. 

El caso es que Cristo se refiere a la división entre los que han de ser sus discípulos y los que no han de serlo. Y eso ha pasado, justamente, desde que lo dijo hasta hoy mismo. Y a nosotros, a cada cual de nosotros, nos corresponde decir a qué nos abocamos...

JESÚS, gracias por decir las cosas como deben ser dichas. 

Eleuterio Fernández Guzmán

21 de octubre de 2026

Todo lo que hacemos cuenta

 

Lc 12,39-48



"En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: ‘Entendedlo bien: si el dueño de casa supiese a qué hora iba a venir el ladrón, no dejaría que le horadasen su casa. También vosotros estad preparados, porque en el momento que no penséis, vendrá el Hijo del hombre’.


Dijo Pedro: ‘Señor, ¿dices esta parábola para nosotros o para todos?’. Respondió el Señor:’«¿Quién es, pues, el administrador fiel y prudente a quien el señor pondrá al frente de su servidumbre para darles a su tiempo su ración conveniente? Dichoso aquel siervo a quien su señor, al llegar, encuentre haciéndolo así. De verdad os digo que le pondrá al frente de toda su hacienda. Pero si aquel siervo se dice en su corazón: ‘Mi señor tarda en venir’, y se pone a golpear a los criados y a las criadas, a comer y a beber y a emborracharse, vendrá el señor de aquel siervo el día que no espera y en el momento que no sabe, le separará y le señalará su suerte entre los infieles.


‘Aquel siervo que, conociendo la voluntad de su señor, no ha preparado nada ni ha obrado conforme a su voluntad, recibirá muchos azotes; el que no la conoce y hace cosas dignas de azotes, recibirá pocos; a quien se le dio mucho, se le reclamará mucho; y a quien se confió mucho, se le pedirá más’.



COMENTARIO


Estar atentos a la llegada de Cristo


En muchas ocasiones Jesús nos hace ver que es muy importante tener en cuenta que Él ha de volver y que, entonces, seremos juzgados.



Descuidarse en asuntos espirituales


Es posible que no nos interese estar siempre pendientes de cuál es la voluntad de Dios. Miraremos para otro lado y no atenderemos lo único que nos importa que es, precisamente, nuestra salvación eterna.


Consecuencias de lo que hacemos


Jesús lo dice con toda claridad: lo que hagamos tiene consecuencias para la eternidad: si hacemos bien, seremos recompensados; si hacemos mal, nos espera el llanto y el rechinar de dientes.



JESÚS, ayúdanos a tener siempre en cuenta que nos conviene cumplir la voluntad de Dios.





Eleuterio Fernández Guzmán

20 de octubre de 2026

Hay que velar siempre

 

Lc 12,35-38


“En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: ‘Estén ceñidos vuestros lomos y las lámparas encendidas, y sed como hombres que esperan a que su señor vuelva de la boda, para que, en cuanto llegue y llame, al instante le abran. Dichosos los siervos, que el señor al venir encuentre despiertos: yo os aseguro que se ceñirá, los hará ponerse a la mesa y, yendo de uno a otro, les servirá. Que venga en la segunda vigilia o en la tercera, si los encuentra así, ¡dichosos de ellos!’”.



COMENTARIO


No sabemos cuando va a volver Jesucristo para juzgar a vivos y a muertos. Quiere decir que también habrá personas con vida cuando eso suceda. No lo sabemos y, por eso mismo, Jesús nos avisa de qué es lo que tenemos que hacer al tal respecto.


Podemos optar por no hacer nada, por no limpiar nuestra alma de las suciedades que la “adornan”. Es una forma de actuar bastante ciega porque cuando venga el Juzgador Hijo de Dios no tendremos escapatoria alguna.


Podemos, sin embargo, tener en cuenta que ha de venir. Debemos, entonces, prepararnos para tal fin y cuidar nuestra alma procurando limpiarla en el Sacramento de la Reconciliación o Penitencia. Sólo así podremos ser verdaderamente dichosos.



JESÚS, ayúdanos a darnos cuenta de la necesidad de preparación que tenemos de cara a nuestro juicio particular.


Eleuterio Fernández Guzmán

19 de octubre de 2026

Atesorar para el Cielo

 

Lc 12, 13-21


“Uno de la gente le dijo: ‘Maestro, di a mi hermano que reparta la herencia conmigo.’ Él le respondió: ‘¡Hombre! ¿Quién me ha constituido juez o repartidor entre vosotros?’ Y les dijo: ‘«Mirad y guardaos de toda codicia, porque, aunque alguien posea abundantes riquezas, éstas no le garantizan la vida.’ Les dijo una parábola: ‘Los campos de cierto hombre rico dieron mucho fruto; y pensaba entre sí, diciendo: `¿Qué haré, pues no tengo dónde almacenar mi cosecha?' Y dijo: `Voy a hacer esto: Voy a demoler mis graneros, edificaré otros más grandes, reuniré allí todo mi trigo y mis bienes y diré a mi alma: Alma, tienes muchos bienes en reserva para muchos años. Descansa, come, bebe, banquetea.' Pero Dios le dijo: `¡Necio! Esta misma noche te reclamarán el alma; las cosas que preparaste, ¿para quién serán?' Así es el que atesora riquezas para sí y no se enriquece en orden a Dios.’”



COMENTARIO


Resulta síntoma de andar bastante equivocado con las cosas del espíritu y la vida eterna cuando sólo se piensa en lo del mundo y no, claro, en lo único que debería importarnos. Y eso es lo que hace aquel hombre rico que, seguramente, creía tener fe en Dios aunque, en verdad y según se ve en este texto del Evangelio de San Lucas, era más del mundo y de sus cosas.


El Hijo de Dios, a saber, Jesucristo, sabe más que bien qué es lo que debemos tener en cuenta en la vida y no es, precisamente, el bien material que puede ser robado sino, al contrario, el que lo es espiritual que no puede ser robado. Es decir, Jesucristo nos recomienda que tengamos en cuenta, para atesorar, los bienes que Dios quiere que atesoremos y no los del mundo porque los correo la polilla.




JESÚS, gracias por decir la verdad siempre.


18 de octubre de 2026

Dar a Dios lo que es de Dios

Mt 22, 15-21


"Entonces los fariseos se fueron y celebraron consejo sobre la forma de sorprenderle en alguna palabra. Y le envían sus discípulos, junto con los herodianos, a decirle: 'Maestro, sabemos que eres veraz y que enseñas el camino de Dios con franqueza y que no te importa por nadie, porque no miras la condición de las personas. Dinos, pues, qué te parece, ¿es lícito pagar tributo al César o no?' Mas Jesús, conociendo su malicia, dijo: 'Hipócritas, ¿por qué me tentáis? Mostradme la moneda del tributo." Ellos le presentaron un denario. Y les dice: "¿De quién es esta imagen y la inscripción?' Dícenle: 'Del César.' Entonces les dice: 'Pues lo del César devolvédselo al César, y lo de Dios a Dios.'"

COMENTARIO

Lo dice claramente este texto: los fariseos buscaba cómo sorprender al Hijo de Dios en alguna de las cosas de las que hablaba porque era la forma de acusarlo de blasfemar o de cualquier cosa que se les pudiera ocurrir...

Aquello de la moneda mostró, una vez más, que en realidad no conocían para nada a Jesucristo pues, de haberlo conocido, no hubieran caído en su propia trampa al hacer aquella pregunta que, cómo no, tenía que ver con el dinero...

Cristo les responde de forma clara: sí, al César hay que dar lo que sea suyo pero a Dios... también hay que darle lo que es suyo que es, esencialmente, todo y toda nuestra vida...


JESÚS, gracias por poner sobre la mesa la verdad.

Eleuterio Fernández Guzmán

16 de octubre de 2026

Matar el alma

Lc 12, 1-7


"Se reunieron miles de personas, hasta el punto de atropellarse unos a otros. Jesús comenzó a decir, dirigiéndose primero a sus discípulos: 'Cuídense de la levadura de los fariseos, que es la hipocresía. No hay nada oculto que no deba ser revelado, ni nada secreto que no deba ser conocido. Por eso, todo lo que ustedes han dicho en la oscuridad, será escuchado en pleno día; y lo que han hablado al oído, en las habitaciones más ocultas, será proclamado desde lo alto de las casas. A ustedes, mis amigos, les digo: No teman a los que matan el cuerpo y después no pueden hacer nada más. Yo les indicaré a quién deben temer: teman aquel que, después de matar, tiene el poder de arrojar a la Gehena. Sí, les repito, teman a ese. ¿No se venden acaso cinco pájaros por dos monedas? Sin embargo, Dios no olvida a ninguno de ellos. Ustedes tienen contados todos sus cabellos: no teman, porque valen más que muchos pájaros.'"

COMENTARIO

Este texto que recoge el Evangelio de San Lucas es, sin duda, uno que es crucial para nuestra vida de fe cristiana y, aquí, católica. Y no es que hable el Hijo de Dios de algo que pudiera tener más o menos importancia para nosotros sino que lo que dice es tan fundamental que nunca debías ser olvidado.

El caso es que se dirige, primero, a sus Apóstoles por ser ellos quienes, con el tiempo, debían transmitir la Buena Noticia y predicar acerca de Sus palabras y del verdadero contenido de la Ley y Voluntad de Dios. 

Lo que dice es lo siguiente: debemos cuidar el alma para que no la maten aquellos que quieren matarla porque el cuerpo puede ser atacado pero al morir se convierte el polvo mientras que el alma queda después de la muerte y si consentimos que la maten... seré el llanto y el rechinar de dientes. 


JESÚS, gracias por esta enseñanza tan valiosa. 

Eleuterio Fernández Guzmán 

15 de octubre de 2026

Ir a Cristo

Mt 11, 25-30


"En aquel tiempo, tomando Jesús la palabra, dijo: 'Yo te bendigo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a sabios e inteligentes, y se las has revelado a pequeños. Sí, Padre, pues tal ha sido tu beneplácito. Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce bien al Hijo sino el Padre, ni al Padre le conoce bien nadie sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. 'Venid a mí todos los que estáis fatigados y sobrecargados, y yo os daré descanso. Tomad sobre vosotros mi yugo, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es suave y mi carga ligera'".

COMENTARIO 

Lo que nos dice el Hijo de Dios en este texto del Evangelio de San Mateo nos sirve muy bien para tranquilizar nuestra alma porque nos muestra el amor que tiene a sus hermanos los hombres. 

A nosotros nos gusta creer que somos de los pequeños que hemos aceptado la verdad según la cual aquel Niño que nació en Belén era el Mesías y vino al mundo para que el mundo se salvase. Y por eso estamos en su redil y somos sus discípulos; por eso. 

Y luego... la carga de Cristo. Que Jesucristo nos diga que su carga es ligera y que su yugo es suave es una clara invitación a ira a Él y, luego, a no abandonar nunca el corazón más tierno que jamás ha habido en el mundo. Y es que es un corazón divino... el de Dios mismo. 

JESÚS, gracias, gracias, gracias por todo.

Eleuterio Fernández Guzmán

14 de octubre de 2026

Un repaso en toda regla

Lc 11, 42-46


"'Pero, ¡ay de vosotros, los fariseos, que pagáis el diezmo de la menta, de la ruda y de toda hortaliza, y dejáis a un lado la justicia y el amor a Dios! Esto es lo que había que practicar aunque sin omitir aquello. ¡Ay de vosotros, los fariseos, que amáis el primer asiento en las sinagogas y que se os salude en las plazas! ¡Ay de vosotros, pues sois como los sepulcros que no se ven, sobre los que andan los hombres sin saberlo!' Uno de los legistas le respondió: '¡Maestro, diciendo estas cosas, también nos injurias a nosotros!» Pero él dijo: '¡Ay también de vosotros, los legistas, que imponéis a los hombres cargas intolerables, y vosotros no las tocáis ni con uno de vuestros dedos!'"

COMENTARIO

Podemos decir sin temor a equivocarnos que cuando el Hijo de Dios dio comienzo a su etapa de predicación sabía muy bien lo que no estaba de acuerdo con la Voluntad de Dios.

Expresiones como las que recoge hoy el Evangelio de San Lucas no eran agradables de escuchar por los fariseos porque ellos sabían que eran considerados los sabios de entre los elegidos del pueblo de Israel. 

Es verdad que las palabras dichas no eran agradables. Sin embargo, Jesucristo no tenía más remedio que ponerlas sobre la mesa para que se dieran cuenta de sus errores y, si eso era posible, cambiaran su forma de hacer y de ser. 


JESÚS,  gracias por hablar como se tenía que hablar. 

Eleuterio Fernández Guzman

12 de octubre de 2026

Entender a Cristo

 

Lc 11, 27-28


“Sucedió que, estando él diciendo estas cosas, alzó la voz una mujer de entre la gente, y dijo: ‘¡Dichoso el seno que te llevó y los pechos que te criaron!’ Pero él dijo: ‘Dichosos más bien los que oyen la Palabra de Dios y la guardan.’


COMENTARIO


Hay quien pudiera pensar que Jesucristo se muestra desabrido con su Madre que, al fin y al cabo, es la Madre de Dios. Sin embargo, es muy importante entender lo que nos quiere decir el Maestro cuando, en apariencia, hace de menos a quien lo trajo al mundo.


En primer lugar, aquellos que le dicen lo que le dicen a Cristo no hacen nada malo. Aquella mujer, en concreto, agradece a María que llevar a Jesús en su seno y que lo criara. Y eso, en sí mismo, no es nada malo.


Jesús, sin embargo, ahonda en aquella situación. En realidad, hace mucho de más a su Madre y no de menos. Y eso es así porque su Madre es quien escucha la Palabra de Dios y la guarda en su corazón poniéndola en práctica. Y eso la pone por encima de su naturaleza de madre, digamos, natural, porque la eleva al mismo Cielo.



JESÚS, ayúdanos a ser como María, Madre tuya y Madre nuestra por gracia de Dios.


Eleuterio Fernández Guzmán


9 de octubre de 2026

Recoger con Cristo y no desparramar

Lc 11, 15-26


"En aquel tiempo, cuando Jesús expulsó a un demonio, algunos dijeron: 'Éste expulsa a los demonios con el poder de Satanás'. Otros, para ponerle a prueba, le pedían una señal del cielo. Pero Él, conociendo sus pensamientos, les dijo: 'Todo reino dividido contra sí mismo queda asolado, y casa contra casa, cae. Si, pues, también Satanás está dividido contra sí mismo, ¿Cómo va a subsistir su reino?.. porque decís que yo expulso los demonios por Beelzebul. Si yo expulso los demonios por Beelzebul, ¿por quién los expulsan vuestros hijos? Por eso, ellos serán vuestros jueces. Pero si por el dedo de Dios expulso yo los demonios, es que ha llegado a vosotros el Reino de Dios. Cuando uno fuerte y bien armado custodia su palacio, sus bienes están en seguro; pero si llega uno más fuerte que él y le vence, le quita las armas en las que estaba confiado y reparte sus despojos'. 'El que no está conmigo, está contra mí, y el que no recoge conmigo, desparrama. 'Cuando el espíritu inmundo sale del hombre, anda vagando por lugares áridos, en busca de reposo; y, al no encontrarlo, dice: 'Me volveré a mi casa, de donde salí.' Y al llegar la encuentra barrida y en orden. Entonces va y toma otros siete espíritus peores que él; entran y se instalan allí, y el final de aquel hombre viene a ser peor que el principio'".

COMENTARIO

Estaba claro que aquellos que perseguían al Hijo de Dios iban a aprovechar una ocasión como la que se les presentaba cuando expulsa un demonio de un endemoniado. Y es que ellos, que no querían creer que era el Mesías, sólo podían sostener que lo hacía porque era discípulo de Satanás...

Aquella barbaridad, muy propia de quienes se empecinaban en quitar de en medio a Cristo, tuvo la respuesta adecuada para que sus corazones, a lo mejor, discurriesen algo bueno a su favor. 

El caso es que en este texto del Evangelio de San Lucas, el Hijo de Dios dice algo que es muy importante y que nos debería hacer pensar. Y es que quien no recoge con Él, acaba desparramando todo y, claro, perdiéndolo. Y eso es una señal de a Quién nos debemos encomendar y seguir.


JESÚS, gracias por hablar tan claro para quien te quiere entender...

Eleuterio Fernández Guzmán

8 de octubre de 2026

Pedir aunque seamos malos

Lc 11, 5-13


"En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: 'Supongan que alguno de ustedes tiene un amigo que viene a medianoche a decirle: ‘Préstame, por favor, tres panes, pues un amigo mío ha venido de viaje y no tengo nada que ofrecerle’. Pero él le responde desde dentro: ‘No me molestes. No puedo levantarme a dártelos, porque la puerta ya está cerrada y mis hijos y yo estamos acostados’. Si el otro sigue tocando, yo les aseguro que, aunque no se levante a dárselos por ser su amigo, sin embargo, por su molesta insistencia, sí se levantará y le dará cuanto necesite.

Así también les digo a ustedes: Pidan y se les dará, busquen y encontrarán, toquen y se les abrirá. Porque quien pide, recibe; quien busca, encuentra y al que toca, se le abre. ¿Habrá entre ustedes algún padre que, cuando su hijo le pida pan, ¿le dé una piedra? ¿O cuando le pida pescado, le dé una víbora? ¿O cuando le pida huevo, le dé un alacrán?

Pues, si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¿Cuánto más el Padre celestial les dará el Espíritu Santo a quienes se lo pidan?”.

COMENTARIO

Este texto del Evangelio de San Lucas retrata a la perfección a los hijos de Dios, es decir, a nosotros mismos. Y es que el Hijo del Todopoderoso nos dice algo que nunca deberíamos olvidar: nosotros somos malos. 

A pesar, sin embargo, de ser malos, no por eso Dios va a dejar de escuchar a su descendencia pues, de haberlo hecho así desde el principio de los tiempos... en fin.. que la cosa no nos hubiera ido demasiado bien. 

Pedir. Eso es lo que nos dice Cristo. Nosotros debemos pedir pero no hacerlo de cualquier forma ni con una intención que no sea adecuado. Ahí está la cuestión y el asunto de todo eso.


JESÚS, gracias por hablarnos con toda claridad. 

Eleuterio Fernández Guzmán

7 de octubre de 2026

El sí de María

Lc 1, 26-38


"Al sexto mes fue enviado por Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María. Y entrando, le dijo: 'Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo'. Ella se conturbó por estas palabras, y discurría qué significaría aquel saludo. El ángel le dijo: 'No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios; vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús. El será grande y será llamado Hijo del Altísimo, y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin'. María respondió al ángel: '¿Cómo será esto, puesto que no conozco varón?' El ángel le respondió: 'El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que ha de nacer será santo y será llamado Hijo de Dios. Mira, también Isabel, tu pariente, ha concebido un hijo en su vejez, y este es ya el sexto mes de aquella que llamaban estéril, porque ninguna cosa es imposible para Dios'. Dijo María: 'He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra'. Y el ángel dejándola se fue."

COMENTARIO

Este episodio que recoge el Evangelio de San Lucas es absolutamente fundamental para la historia de la salvación porque fue el principio de todo. El Ángel Gabriel cumplió la misión para la que había sido enviado. 

Tampoco es nada extraño que aquella joven de Nazaret se turbara ante la presencia del Ángel porque ya podemos imaginar que eso no pasa todos los días en la vida de un creyente. 

Lo que dice María es, también, fundamental. Y es que dice sí a lo que le propone Gabriel y, gracias a eso, nosotros estamos salvados...

JESÚS, gracias por haber escogido una Madre así. 

Eleuterio Fernández Guzmán

6 de octubre de 2026

Marta y María; nosotros mismos

Lc 10, 38-42


"Yendo ellos de camino, entró en un pueblo; y una mujer, llamada Marta, le recibió en su casa. Tenía ella una hermana llamada María, que, sentada a los pies del Señor, escuchaba su Palabra, mientras Marta estaba atareada en muchos quehaceres. Acercándose, pues, dijo: 'Señor, ¿no te importa que mi hermana me deje sola en el trabajo? Dile, pues, que me ayude'. Le respondió el Señor: 'Marta, Marta, te preocupas y te agitas por muchas cosas; y hay necesidad de pocas, o mejor, de una sola. María ha elegido la parte buena, que no le será quitada.'"

COMENTARIO

Es realmente curiosa la forma que tiene San Lucas de referirse a las hermanas Marta y María. Y es que pudiera dar la impresión de que no las conocía o algo así...

En realidad, Jesús conocía muy bien a sus amigos de Betania. Y podemos imaginar que más de una vez se acercó para estar con ellos. Y ahora Marta se ve muy atareada con el trabajo que les da la visita de Jesús y de sus discípulos. 

Sin embargo, aquí hay dos actitudes: la de quien sólo se preocupa de las cosas del mundo y la de quien se ocupa de las cosas de Dior: Marta, pues, y María. Y lo mismo debemos preguntarnos nosotros: ¿Qué es lo que más nos interesa?


JESÚS, gracias por mostrarnos entre qué debemos escoger. 

Eleuterio Fernández Guzmán

1 de octubre de 2026

Es que hay que aceptar a Cristo

Lc 10, 1-12


"En aquel tiempo, designó el Señor otros setenta y dos, y los envió de dos en dos delante de sí, a todas las ciudades y sitios a donde él había de ir. Y les dijo: 'La mies es mucha, y los obreros pocos. Rogad, pues, al Dueño de la mies que envíe obreros a su mies. Id; mirad que os envío como corderos en medio de lobos. No llevéis bolsa, ni alforja, ni sandalias. Y no saludéis a nadie en el camino. En la casa en que entréis, decid primero: 'Paz a esta casa.' Y si hubiere allí un hijo de paz, vuestra paz reposará sobre él; si no, se volverá a vosotros. Permaneced en la misma casa, comiendo y bebiendo lo que tengan, porque el obrero merece su salario. No vayáis de casa en casa. En la ciudad en que entréis y os reciban, comed lo que os pongan; curad los enfermos que haya en ella, y decidles: 'El Reino de Dios está cerca de vosotros.' En la ciudad en que entréis y no os reciban, salid a sus plazas y decid: 'Hasta el polvo de vuestra ciudad que se nos ha pegado a los pies, os lo sacudimos. Pero sabed, con todo, que el Reino de Dios está cerca.' Os digo que en aquel Día habrá menos rigor para Sodoma que para aquella ciudad"

COMENTARIO

Cuando el Hijo de Dios envía a aquellos primeros setenta y dos predicadores del Reino de Dios sabía que no en todos sitios los iban a aceptar. Sin embargo, también sabía que era necesario que se adelantaran a su llegada para, digamos, preparar a las almas para recibirlo.

El caso es que, como decimos, habría lugares donde los iban a recibir bien. En aquellos lugares la paz de Dios llegaría a sus casas y serían bendecidos porque los aceptarían y les darían aquello que fuera necesario.

Sin embargo, Cristo advierte con mucha claridad que aquellos lugares que nos los acepten no saldrán bien parados porque el día del Juicio saldrán más perjudicadas, incluso, que Sodoma donde todos los infieles fueron destruidos...


JESÚS, gracias por advertirnos con toda claridad sobre lo que nos conviene aceparte.

Eleuterio Fernández Guzmán

30 de septiembre de 2026

Creer

Jn 1, 47-51


"Vio Jesús que se acercaba Natanael y dijo de él: 'Ahí tenéis a un israelita de verdad, en quien no hay engaño'. Le dice Natanael: '¿De qué me conoces?' Le respondió Jesús: 'Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi'. Le respondió Natanael: 'Rabbí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel'. Jesús le contestó: '¿Por haberte dicho que te vi debajo de la higuera, crees? Has de ver cosas mayores.' Y le añadió: 'En verdad, en verdad os digo: veréis el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre.'

COMENTARIO

Es seguro que Natanael habría oído hablar de aquel Maestro de Nazaret que era tenido por persona que habla con autoridad. Sin embargo, es posible que aún no lo hubiera visto antes de este encuentro del que nos habla el Evangelio de San Juan.

Aquel hombre había llegado a una clara conclusión: si Jesús le decía que lo había visto y él no lo veía era porque tenía un poder muy superior a todo lo que se pudiera comprender. Sin embargo, era posible que lo viera Jesús a una buena distancia suficiente como para que Natanael no lo viera...

Sin embargo, seguro que esto no es lo más importante. Lo aquí resulta crucial es que el Hijo de Dios les dice a los presentes que ellos verán el cielo abierto y a los ángeles subir y bajar sobre Él. Y ellos es probable que no acabaran de entender del todo.


JESÚS, gracias por tratar de explicarnos lo que es importante para creer en Ti. 

Eleuterio Fernández Guzmán

27 de septiembre de 2026

¿Qué hijo queremos ser?

Mt 21, 28-32


"'Pero ¿Qué os parece? Un hombre tenía dos hijos. Llegándose al primero, le dijo: Hijo, vete hoy a trabajar en la viña. Y él respondió: No quiero, pero después se arrepintió y fue. Llegándose al segundo, le dijo lo mismo. Y él respondió: Voy, Señor, y no fue. ¿Cuál de los dos hizo la voluntad del padre?' - 'El primero' - le dicen. Díceles Jesús: 'En verdad os digo que los publicanos y las rameras llegan antes que vosotros al Reino de Dios. Porque vino Juan a vosotros por camino de justicia, y no creísteis en Él, mientras que los publicanos y las rameras creyeron en Él. Y vosotros, ni viéndolo, os arrepentisteis después, para creer en Él.'

COMENTARIO


No podemos negar que, en muchas ocasiones, las palabras del Hijo de Dios no era demasiado tranquilizadoras para algunas personas. El caso es que Él había venido al mundo a decir las cosas como debían ser dichas para que el mundo se salvase. 

La parábola de los dos hijos nos viene la mar de bien para que nos planteemos cuál de los dos hijos queremos ser: quien dice pero no hace o quien no dice pero hace... La voluntad de Dios es, sin duda, que hagamos..

Lo último seguro que fue muy duro para algunos oídos. Y es que tener que escuchar que a los que muchos consideraban pecadores iban a entrar antes en el Reino de Dios que los considerados sabios de entre ellos... en fin... que no era para tener el corazón y el alma demasiado tranquilos. 


JESÚS, gracias por decir las cosas como debían ser dichas. 

Eleuterio Fernández Guzmán

26 de septiembre de 2026

Lo que estaba escrito

Lc 9, 43-45


"En aquel tiempo, entre la admiración general por lo que hacía, Jesús dijo a sus discípulos: 'Poned en vuestros oídos estas palabras: el Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres.' Pero ellos no entendían lo que les decía; les estaba velado de modo que no lo comprendían y temían preguntarle acerca de este asunto.

COMENTARIO

Este texto del Evangelio de San Lucas nos muestra que, aunque las cosas podían ir bien para el Hijo de Dios y sus Apóstoles, la realidad de lo que debía pasar siempre estaba ahí... acechando.

Jesucristo, al hablar con aquellos discípulos que tenía más cerca, no duda lo más mínimo en decirles todo lo que le ha de pasar aunque ellos, como aquí mismo se dice, no acababan de entender...

Que les estaba, por decirlo así, prohibido entender lo que les decía Cristo no es nada extraño porque aún no había llegado el momento de que, en verdad, comprendieran y ataran cabos de todo lo que les estaba pasando. Pero el momento llegaría, como bien sabemos.


JESÚS, gracias por hablar a tus Apóstoles con toda la verdad aunque fuera muy cruda. 

Eleuterio Fernández Guzmán