19 de octubre de 2026

Atesorar para el Cielo

 

Lc 12, 13-21


“Uno de la gente le dijo: ‘Maestro, di a mi hermano que reparta la herencia conmigo.’ Él le respondió: ‘¡Hombre! ¿Quién me ha constituido juez o repartidor entre vosotros?’ Y les dijo: ‘«Mirad y guardaos de toda codicia, porque, aunque alguien posea abundantes riquezas, éstas no le garantizan la vida.’ Les dijo una parábola: ‘Los campos de cierto hombre rico dieron mucho fruto; y pensaba entre sí, diciendo: `¿Qué haré, pues no tengo dónde almacenar mi cosecha?' Y dijo: `Voy a hacer esto: Voy a demoler mis graneros, edificaré otros más grandes, reuniré allí todo mi trigo y mis bienes y diré a mi alma: Alma, tienes muchos bienes en reserva para muchos años. Descansa, come, bebe, banquetea.' Pero Dios le dijo: `¡Necio! Esta misma noche te reclamarán el alma; las cosas que preparaste, ¿para quién serán?' Así es el que atesora riquezas para sí y no se enriquece en orden a Dios.’”



COMENTARIO


Resulta síntoma de andar bastante equivocado con las cosas del espíritu y la vida eterna cuando sólo se piensa en lo del mundo y no, claro, en lo único que debería importarnos. Y eso es lo que hace aquel hombre rico que, seguramente, creía tener fe en Dios aunque, en verdad y según se ve en este texto del Evangelio de San Lucas, era más del mundo y de sus cosas.


El Hijo de Dios, a saber, Jesucristo, sabe más que bien qué es lo que debemos tener en cuenta en la vida y no es, precisamente, el bien material que puede ser robado sino, al contrario, el que lo es espiritual que no puede ser robado. Es decir, Jesucristo nos recomienda que tengamos en cuenta, para atesorar, los bienes que Dios quiere que atesoremos y no los del mundo porque los correo la polilla.




JESÚS, gracias por decir la verdad siempre.


18 de octubre de 2026

Dar a Dios lo que es de Dios

Mt 22, 15-21


"Entonces los fariseos se fueron y celebraron consejo sobre la forma de sorprenderle en alguna palabra. Y le envían sus discípulos, junto con los herodianos, a decirle: 'Maestro, sabemos que eres veraz y que enseñas el camino de Dios con franqueza y que no te importa por nadie, porque no miras la condición de las personas. Dinos, pues, qué te parece, ¿es lícito pagar tributo al César o no?' Mas Jesús, conociendo su malicia, dijo: 'Hipócritas, ¿por qué me tentáis? Mostradme la moneda del tributo." Ellos le presentaron un denario. Y les dice: "¿De quién es esta imagen y la inscripción?' Dícenle: 'Del César.' Entonces les dice: 'Pues lo del César devolvédselo al César, y lo de Dios a Dios.'"

COMENTARIO

Lo dice claramente este texto: los fariseos buscaba cómo sorprender al Hijo de Dios en alguna de las cosas de las que hablaba porque era la forma de acusarlo de blasfemar o de cualquier cosa que se les pudiera ocurrir...

Aquello de la moneda mostró, una vez más, que en realidad no conocían para nada a Jesucristo pues, de haberlo conocido, no hubieran caído en su propia trampa al hacer aquella pregunta que, cómo no, tenía que ver con el dinero...

Cristo les responde de forma clara: sí, al César hay que dar lo que sea suyo pero a Dios... también hay que darle lo que es suyo que es, esencialmente, todo y toda nuestra vida...


JESÚS, gracias por poner sobre la mesa la verdad.

Eleuterio Fernández Guzmán