20 de diciembre de 2022

Un anuncio más que bueno


Lc 1, 26-38

PONER AQUÍ EL TEXTO

COMENTARIO 

Tampoco debería extrañarnos tanto que una joven como era María no acabara de entender qué estaba pasando cuando se le aparece un Ángel. ¿Y es que a alguno de nosotros no le pasaría lo mismo? Pero ella supo reaccionar.

También es cierto que podría haber dicho otra cosa. Eso es seguro que algunas personas lo piensan. Sin embargo, ni Dios se había equivocado al escoger una joven para que fuera su Madre ni ella iba a decir algo contrario a lo que dijo.

Ella se declara esclava del Señor. Y no era una forma de quedar bien con aquel especial enviado sino porque de verdad lo pensaba y lo creía. Y así fue. 

JESÚS,  gracias por haber escogido a María como Madre. 

Eleuterio Fernández Guzmán

15 de diciembre de 2022

Quién era Juan

Lc 7, 24-30


"Cuando los enviados de Juan partieron, Jesús comenzó a hablar de él a la multitud, diciendo:

'¿Qué salieron a ver en el desierto? ¿Una caña agitada por el viento? ¿Qué salieron a ver? ¿Un hombre vestido con refinamiento? Los que llevan suntuosas vestiduras y viven en la opulencia, están en los palacios de los reyes. ¿Qué salieron a ver entonces? ¿Un profeta? Les aseguro que sí, y más que un profeta.

El es aquel de quien está escrito: Yo envío a mi mensajero delante de ti para prepararte el camino.

Les aseguro que no hay ningún hombre más grande que Juan, y sin embargo, el más pequeño en el Reino de Dios es más grande que él.'

Todo el pueblo que lo escuchaba, incluso los publicanos, reconocieron la justicia de Dios, recibiendo el bautismo de Juan. Pero los fariseos y los doctores de la Ley, al no hacerse bautizar por él, frustraron el designio de Dios para con ellos. "

COMENTARIO


Era de esperar que el Hijo de Dios tuviera que decir quién era, en realidad, Juan el Bautista pues había quien no creía que la labor que hacía era buena. Por eso, incluso, hace radicar en las Escrituras Santas su presencia. 

Como todo lo escrito debía cumplirse, también el papel que debía desempeñar aquel que comía saltamontes y miel silvestre para alimentarse iba a ser cumplido. Y Juan lo cumplió como, seguro, se le dijo que hiciera. 

Es cierto, por otra parte, que muchos de los que escuchaban a Juan predicar la necesidad de conversión y del bautizo, no lo creyeron. Y ya sabemos cómo acaba algo cuando los poderosos no quieren que sea como es...



JESÚS,  da las gracias a Juan por la misión que supo cumplir a la perfección.

Eleuterio Fernández Guzmán

14 de diciembre de 2022

Todo lo escrito se estaba cumpliendo

Lc 7, 19-23


"Juan envió a sus discípulos a decir al Señor: '¿Eres tú el que ha de venir, o debemos esperar a otro?" Llegando donde él aquellos hombres, dijeron: 'Juan el Bautista nos ha enviado a decirte: ¿Eres tú el que ha de venir o debemos esperar a otro?' En aquel momento curó a muchos de sus enfermedades y dolencias, y de malos espíritus, y dio vista a muchos ciegos. Y les respondió: 'Id y contad a Juan lo que habéis visto y oído: Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos quedan limpios, los sordos oyen, los muertos resucitan, se anuncia a los pobres la Buena Nueva; ¡y dichoso aquel que no se halle defraudado en mí!'" 

COMENTARIO

Ciertamente, Juan el Bautista y los que le seguían tenían confianza en Dios y sabían que enviaría al Mesías. Por eso van a preguntarle al Hijo de Dios si es Él quien ha de venir. No es que lo dudaran sino que, en verdad, no lo sabían.

Lo que hace Jesucristo no es hacer un gran discurso sino hacer efectivo el "por sus hechos los conoceréis". Y allí mismo cura de muchas enfermedades a los que las tienen para que vean, los enviados por Juan, que se está cumpliendo lo que decía la Escritura judía acerca de que, cuando llegara el Mesías, pasaría lo que, justamente, estaba pasando. 

Es seguro que los discípulos de Juan entendieron a la perfección que sí, que Jesús era el Mesías. 


JESÚS, gracias por mostrar con hechos la Verdad.

Eleuterio Fernández Guzmán

13 de diciembre de 2022

¿Trampas a Dios?

Mt 21, 23-27


"Jesús entró en el Templo y, mientras enseñaba, se le acercaron los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo, para decirle: '¿Con qué autoridad haces estas cosas? ¿Y quién te ha dado esa autoridad?'

Jesús les respondió: 'Yo también quiero hacerles una pregunta. Si me responden, les diré con qué autoridad hago estas cosas. El bautismo de Juan, ¿de dónde era? ¿Del cielo o de los hombres?'

Ellos se hacían este razonamiento: 'Si respondemos: 'Del cielo', Él nos dirá: 'Entonces, ¿por qué no le creyeron?' Y si decimos: 'De los hombres', debemos temer a la multitud, porque todos consideran a Juan un profeta'.

Por eso respondieron a Jesús: 'No sabemos'.

Él, por su parte, les respondió: 'Entonces Yo tampoco les diré con qué autoridad hago esto'. 

COMENTARIO

Es cierto y verdad que aquellos que no querían, para nada, al Hijo de Dios ni aceptaban su Palabra ni nada de lo que hacía, no iban a contestar aquella pregunta que les hacía Jesucristo.  Y es que sería caer ellos en la trampa que querían tenderle a Quien había sido enviado por Dios. 

De sobra sabían ellos que Juan el Bautista tenía mandato del Cielo. Lo que pasa es que no podían reconocer tal cosa porque, entonces, deberían aceptar como bueno todo lo que hacía y decía el Maestro de Nazaret. 

Aquellos, sí, querían tender una trampa al Hijo de Dios, Dios mismo hecho hombre, pero no sabían o a lo mejor sí, que iban a caer ellos en la misma. 

JESÚS, gracias por tratar a aquellas personas como se merecían. 

Eleuterio Fernández Guzmán

11 de diciembre de 2022

Juan, el fiel


Mt 11, 2-11

 

“2 Juan, que en la cárcel había oído hablar de las obras de Cristo, envió a sus discípulos a decirle: 3  ‘¿Eres tú el que ha de venir, o debemos esperar a otro?’ 4 Jesús les respondió: ‘Id y contad a Juan lo que oís y veis: 5 los ciegos ven y los cojos andan, los leprosos quedan limpios y los sordos oyen, los muertos resucitan y se anuncia a los pobres la Buena Nueva; 6 ¡y dichoso aquel que no halle escándalo en mí!’ 7 Cuando éstos se marchaban, se puso Jesús a hablar de Juan a la gente: ‘¿Qué salisteis a ver en el desierto? ¿Una caña agitada por el viento? 8 ¿Qué salisteis a ver, si no? ¿Un hombre elegantemente vestido? ¡No! Los que visten con elegancia están en los palacios de los reyes. 9 Entonces ¿a qué salisteis? ¿A ver un profeta? Sí, os digo, y más que un profeta. 10 Este es de quien está escrito: = He aquí que yo envío mi mensajero delante de ti, que preparará por delante tu camino. = 11 ‘En verdad os digo que no ha surgido entre los nacidos de mujer uno mayor que Juan el Bautista; sin embargo, el más pequeño en el Reino de los Cielos es mayor que él.’”

 

COMENTARIO

 

 

Cualquiera podría preguntarse las razones por las cuales Juan, primo de Jesús, no sabía si era su primo el Mesías. Sin embargo, eso no debe ser problema alguno pues lo escrito, escrito está.

 

Lo que dice el Hijo de Dios acerca del Bautista tiene todo que ver con la concepción que tenían otros de él; sin embargo, ellos no entendían ni quién era Juan ni qué había venido a cumplir.

 

Juan el Bautista fue suscitado por Dios de entre sus hijos. Y él, que siempre había sido fiel al Todopoderoso no iba a dejar de serlo ahora. Y lo fue… hasta la muerte lo fue.

 

 

JESÚS, gracias por hablarnos así de Juan.

 

Eleuterio Fernández Guzmán

10 de diciembre de 2022

El Bautista

Mt 17, 10-13


"Los discípulos preguntaron a Jesús:

'¿Por qué dicen los escribas que primero debe venir Elías?' Él respondió: 'Sí, Elías debe venir a poner en orden todas las cosas; pero les aseguro que Elías ya ha venido, y no lo han reconocido, sino que hicieron con él lo que quisieron. Así también harán padecer al Hijo del hombre'. Los discípulos comprendieron entonces que Jesús se refería a Juan el Bautista." 

COMENTARIO

La verdad es que podemos entender que aquellos que le preguntaban al Hijo de Dios acerca de que debía venir antes el profeta Elías antes que el Mesías quedasen extrañados de aquellas palabras pues no eran poco extrañas. ¿Acaso estaba hablando Jesucristo de reencarnación o algo así?

La respuesta es no. Y no hablaba de algo así como la reencarnación sino que se quería referir a que el espíritu de Elías estaba en Juan el Bautista. Y tampoco quería decir como que lo hubiera poseído o algo así sino que el qué de Elías, lo que quería decir y dijo y, en fin, la Voluntad de Dios en él era lo que estaba en Juan el Bautista. 

Es cierto que luego nos dice el texto bíblico que los discípulos del Hijo de Dios acabaron de entender las palabras que les acababa de decir. 


JESÚS, gracias por dar cumplida explicación acerca de la labor de Juan el Bautista. 

Eleuterio Fernández Guzmán

9 de diciembre de 2022

Las obras que justifican

Mt 11, 16-19

 

 

“Jesús dijo a la multitud:


¡¿Con quién puedo comparar a esta generación? Se parece a esos muchachos que, sentados en la plaza, gritan a los otros: “¡Les tocamos la flauta, y ustedes no bailaron! ¡Entonamos cantos fúnebres, y no lloraron!”


Porque llegó Juan el Bautista, que no come ni bebe, y ustedes dicen: ‘¡Está endemoniado!’ Llegó el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: ‘Es un glotón y un borracho, amigo de publicanos y pecadores’. Pero la Sabiduría ha quedado justificada por sus obras.

 

 

COMENTARIO

 

Es verdad que cuando vino por primera vez el Hijo de Dios al mundo había muchas personas, creyentes de la fe judía, que no querían saber nada de Él porque no aceptaban ni su mensaje ni sus obras.

 

En realidad, habían hecho lo mismo con su primo Juan, llamado Bautista porque bautizada con agua en el Jordán. Y es el mensaje de conversión que predicaba no era del gusto de los poderosos.

 

Y, sin embargo, ni siquiera con Jesucristo son capaces de aceptar lo que hace o lo que dice. Y quieren matarlo porque no comprendían sus obras y no acababan de darse cuenta de que el Amor estaba entre ellos.

 

JESÚS, gracias por ser franco y verdadero.

 

Eleuterio Fernández Guzmán

7 de diciembre de 2022

Acudir siempre a Cristo

Mt 11,28-30

 

“Jesús tomó la palabra y dijo:

 ‘Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y Yo los aliviaré. Carguen sobre ustedes mi yugo y aprendan de mí, porque soy paciente y humilde de corazón, y así encontrarán alivio. Porque mi yugo es suave y mi carga liviana.’”

  

COMENTARIO

 

Todo lo que nos dice el Hijo de Dios en este texto del Evangelio de San Mateo es muestra exacta de su Bondad y de su Misericordia hacia aquellos que Dios le entregó para que no se perdiera ni uno de ellos. 

Jesucristo ofrece su corazón porque es de carne y es más que compresivo y tierno. Por eso se pone a disposición de todos aquellos que se encuentren en un mal momento y se sientan desfallecer. Y allí está Él.

Es más, bien nos dice que estar junto a Él y compartir su carga no es algo imposible sino que es suave y, además, liviana. Nos llama porque sabe que deberíamos querer estar cabe sí.

  

JESÚS, gracias por ofrecerte con tanto Amor y Misericordia.

 

Eleuterio Fernández Guzmán

6 de diciembre de 2022

Que no se pierda ni uno

Mt 18, 12-14


"Jesús dijo a sus discípulos:

'¿Qué les parece? Si un hombre tiene cien ovejas, y una de ellas se pierde, ¿no deja las noventa y nueve restantes en la montaña, para ir a buscar la que se extravió? Y si llega a encontrarla, les aseguro que se alegrará más por ella que por las noventa y nueve que no se extraviaron. De la misma manera, el Padre de ustedes, que está en el cielo no quiere que se pierda ni uno solo de estos pequeños.'" 


COMENTARIO

Como hace muchas veces, el Hijo de Dios hace uso de aquello que tiene más mano o, lo que es lo mismo, de aquello que todos los que le escuchan pueden entender. Y es seguro que lo de las ovejas todos lo entendía. 

El caso del pastor que ha perdido una oveja lo utiliza Jesucristo para decirnos que también nosotros podemos perdernos del camino que nos lleva al definitivo Reino de Dios, el Cielo. De todas formas, hay Quien nos busca y nos llevará de la mano al mismo. 

Es cierto y verdad, como se dice en otro lado de la Sagrada Escritura, que hay alegría en el Cielo cuando alguien se convierte o, aquí, cuando alguien se pierde y es recuperado. 


JESÚS, 

Eleuterio Fernández Guzmán

5 de diciembre de 2022

La fe mueve montañas y corazones

Lc 5, 17-26

 

 

“Un día, mientras Jesús enseñaba, había entre los presentes algunos fariseos y doctores de la Ley, llegados de todas las regiones de Galilea, de Judea y de Jerusalén. La fuerza del Señor le daba poder para sanar. Llegaron entonces unas personas trayendo a un paralítico sobre una camilla y buscaban el modo de entrar, para ponerlo delante de Jesús. Como no sabían por dónde introducirlo a causa de la multitud, subieron a la terraza y, desde el techo, lo bajaron por entre las tejas con su camilla en medio de la concurrencia y lo pusieron delante de Jesús.


Al ver la fe de ellos, Jesús le dijo: ‘Hombre, tus pecados te son perdonados’.


Los escribas y los fariseos comenzaron a preguntarse: ‘¿Quién es éste que blasfema? ¿Quién puede perdonar los pecados, sino sólo Dios?’ Pero Jesús, conociendo sus pensamientos, les dijo: ‘¿Qué es lo que están pensando? ¿Qué es más fácil decir: ‘Tus pecados están perdonados’, o ‘Levántate y camina’? Para que ustedes sepan que el Hijo del hombre tiene sobre la tierra el poder de perdonar los pecados -dijo al paralítico- a ti te digo, levántate, toma tu camilla y vuelve a tu casa”.


Inmediatamente se levantó a la vista de todos, tomó su camilla y se fue a su casa alabando a Dios. Todos quedaron llenos de asombro y glorificaban a Dios, diciendo con gran temor: ‘Hoy hemos visto cosas maravillosas’.

 

COMENTARIO

 

No podemos negar que aquellos hombres querían mucho a su amigo que, a lo mejor, bien nunca había sido paralitico o lo había sido tiempo después de haberlo no sido. El caso es que ellos sabían que si acercaban al amigo a Jesús podía ser curarlo.

 

Allí había quien no estaba de acuerdo con que dijera lo dijo el Mesías pues era cosa de Dios perdonar los pecados. Sin embargo, al parecer, ellos no sabían que Aquel que allí estaba era Dios hecho hombre.

Y aquellos amigos y, seguro, la del enfermo, acabó obrando el milagro. Y aquellos que se dieron cuenta de lo que había pasado exclamaron una gran verdad acerca de que había visto cosas maravillosas.

 

 

JESÚS, gracias por cumplir con tui misión de forma tan perfecta.

 

Eleuterio Fernández Guzmán

3 de diciembre de 2022

Dar gratis...

Mt 9, 35.10,1.5a.6-8



"Jesús recorría todas las ciudades y los pueblos, enseñando en las sinagogas de ellos, proclamando la Buena Noticia del Reino y sanando todas las enfermedades y dolencias. Al ver a la multitud, tuvo compasión, porque estaban fatigados y abatidos, como ovejas que no tienen pastor. Entonces dijo a sus discípulos:

'La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos. Rueguen al dueño de los sembrados que envíe trabajadores para la cosecha'.

Jesús convocó a sus doce discípulos y les dio el poder de expulsar a los espíritus impuros y de sanar cualquier enfermedad o dolencia.

A estos Doce, Jesús los envió con las siguientes instrucciones:

'Vayan a las ovejas perdidas del pueblo de Israel. Por el camino, proclamen que el Reino de los Cielos está cerca. Sanen a los enfermos, resuciten a los muertos, purifiquen a los leprosos, expulsen a los demonios. Ustedes han recibido gratuitamente, den también gratuitamente'”. 

COMENTARIO

En realidad, lo que quería el Hijo de Dios es que el Padre suscitara, entre sus hijos, a los que iban a evangelizar y a transmitir la Buena Noticia al mundo. Por eso envía a los que Él había escogido y lo hace para que todo aquel que los escuchara supiera que el Reino de Dios era ya posible, que estaba ya entre ellos. 

Las instrucciones que les da Jesucristo son claras: deben dar muestras de que la Buena Noticia es cierta y verdad y que Dios envió a Su Hijo al mundo, a Él mismo, para que el mundo supiese que el Bien había sido implantado en la Tierra y que debían creer en Él.

Pero, además, les dice algo que muchas veces no entendemos: lo que hemos recibido gratis debemos darlo gratis. Así de sencillo...



JESÚS, gracias por dar gratis lo que recibiste de parte del Padre. 

Eleuterio Fernández Guzmán

2 de diciembre de 2022

No pudieron callar

Mt 9, 27-31


"Dos ciegos siguieron a Jesús, gritando: 'Ten piedad de nosotros, Hijo de David'. Al llegar a la casa, los ciegos se le acercaron, y él les preguntó: '¿Creen que yo puedo hacer lo que me piden?' Ellos le respondieron: 'Sí, Señor'. Jesús les tocó los ojos, diciendo: 'Que suceda como ustedes han creído'. Y se les abrieron sus ojos. Entonces Jesús los conminó: '¡Cuidado! Que nadie lo sepa'. Pero ellos, apenas salieron, difundieron su fama por toda aquella región. "

COMENTARIO

Podemos imaginar, entonces y ahora, que la vida de una persona ciega no puede ser nada fácil. Pero en tiempos del Hijo de Dios aún lo era más porque no había los medios que en la actualidad hay. Por eso, aquellas personas que seguían a Jesús querían ser curadas de aquel, tan terrible, mal. 

Ellos gritan. Y no es para menos porque necesitaban la ayuda del Mesías. Y ellos hacen lo único que pueden hacer: manifiestan su confianza en Jesucristo porque saben que sólo él puede curarlos. 

El Hijo de Dios, como no puede ser de otra manera, los cura. Y lo hace, primero, porque es misericordioso y bueno pero, luego, porque se ha dado cuenta de que los dos ciegos confían en Él y, por tanto, tienen fe. 



JESÚS,  gracias por volver a demostrar que eres bueno.

Eleuterio Fernández Guzmán

1 de diciembre de 2022

Construir sobre la Roca que es Cristo

Mt 7, 21.24-27


"Jesús dijo a sus discípulos:

'No son los que me dicen: 'Señor, Señor', los que entrarán en el Reino de los Cielos, sino los que cumplen la voluntad de mi Padre que está en el cielo.

Así, todo el que escucha las palabras que acabo de decir y las pone en práctica, puede compararse a un hombre sensato que edificó su casa sobre roca. Cayeron las lluvias, se precipitaron los torrentes, soplaron los vientos y sacudieron la casa; pero ésta no se derrumbó, porque estaba construida sobre roca.

Al contrario, el que escucha mis palabras y no las practica, puede compararse a un hombre insensato, que edificó su casa sobre arena. Cayeron las lluvias, se precipitaron los torrentes, soplaron los vientos y sacudieron la casa: ésta se derrumbó, y su ruina fue grande.'"

COMENTARIO

Como es más que sabido, el Hijo de Dios siempre hacía uso de temas, digamos, relacionados con la más inmediata realidad para que se comprendiese el mensaje que quería poner en el corazón de aquellos que le escuchaban, 

Es verdad que algunas veces (quizá muchas) creamos que con decir "Señor, Señor" es suficiente para que el Padre, Dios Todopoderoso, nos haga entrar en el Reino de los Cielos. Sin embargo, como suele pasar muchas veces, eso no es suficiente. 

Lo que, en verdad, nos conviene es escuchar la Palabra de Dios pero luego ponerla en práctica. Y es que no debemos ser como aquel que construye sobre arena...


JESÚS, gracias por querer enseñarnos de forma tan maravillosa. 

Eleuterio Fernández Guzmán

30 de noviembre de 2022

Pescadores de hombres

Mt 4, 18-22


"Mientras caminaba a orillas del mar de Galilea, Jesús vio a dos hermanos: a Simón, llamado Pedro, y a su hermano Andrés, que echaban las redes al mar porque eran pescadores. Entonces les dijo: 'Síganme, y Yo los haré pescadores de hombres'.

Inmediatamente, ellos dejaron las redes y lo siguieron.

Continuando su camino, vio a otros dos hermanos: a Santiago, hijo de Zebedeo, y a su hermano Juan, que estaban en la barca con Zebedeo, su padre, arreglando las redes; y Jesús los llamó.

Inmediatamente, ellos dejaron la barca y a su padre, y lo siguieron."

COMENTARIO

No es nada extraño que el Hijo de Dios tuviera necesidad de que aquello que iba a transmitir llegara lo más lejos posible. Por eso va, poco a poco, escogiendo a los que serían sus Apóstoles. Y no los escoge entre los que eran considerados sabios por la sociedad sino, precisamente, entre los más sencillos pero con el corazón preparado para la Buena Noticia.

El caso es que todos aquellos a los, digamos, llama, dejan todo lo que están haciendo y lo siguen. Ellos han comprendido, de una forma muy temprana, que aquel hombre, aquel Maestro, vale la pena. 

A cada uno de nosotros también nos llama Jesucristo. Y lo hace, por ejemplo, desde las Santas Escrituras donde está aquello que dijo y que hizo. Y sí, nosotros también podemos dejar lo que nos sobra atrás y seguirlo. 

JESÚS, gracias por llamar, gracias por llamarnos. 

Eleuterio Fernández Guzmán

29 de noviembre de 2022

Somos dichosos


Lc 10, 21-24

"Al regresar los setenta y dos discípulos de su misión, Jesús se estremeció de gozo, movido por el Espíritu Santo, y dijo:

'Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque, habiendo ocultado estas cosas a los sabios y a los prudentes, las has revelado a los pequeños. Sí, Padre, porque así lo has querido. Todo me ha sido dado por mi Padre, y nadie sabe quién es el Hijo, sino el Padre, como nadie sabe quién es el Padre, sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar'.

Después, volviéndose hacia sus discípulos, Jesús les dijo a ellos solos:

'¡Felices los ojos que ven lo que ustedes ven! Porque les digo que muchos profetas y reyes quisieron ver lo que ustedes ven y no lo vieron, oír lo que ustedes oyen y no lo oyeron'”. 

COMENTARIO 

Cuando volvieron los que había enviado el Hijo de Dios para predicar la Buena Noticia se alegró Jesucristo del resultado de aquella especial misión. Por eso se dirige a su Padre del Cielo para agradecer que, en el fondo, lo mejor lo haya reservado para aquellos que Él consideraba "pequeños" porque no se creían sabios al estilo de otros. 

Nos revela Jesucristo que sólo Él sabe Quién es el Padre. Y lo dice porque, como sabemos, sólo con su muerte y resurrección se abriría el Cielo y, desde entonces, muchas almas deben haber conocido a Dios. Pero entonces eso no pasaba...

Y lo último: al igual que el Hijo de Dios les dice, a los que le escuchan, que debe alegrarse por ver lo que están viendo y oyendo, lo mismo podemos entender nosotros que, por lo menos, lo hemos leído y/o escuchado. 



JESÚS, gracias por reservar lo mejor para los pequeños en la fe. 

Eleuterio Fernández Guzmán