25 de marzo de 2023

Lo incomprensible del poder de Dios

Lc 1, 26-38


"Al sexto mes envió Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María. Y, entrando, le dijo: 'Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.' Ella se conturbó por estas palabras y se preguntaba qué significaría aquel saludo. El ángel le dijo: 'No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios; vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo a quien pondrás por nombre Jesús. Él será grande, se le llamará Hijo del Altísimo y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin.' María respondió al ángel: '¿Cómo será esto, puesto que no conozco varón?' El ángel le respondió: 'El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que ha de nacer será santo y se le llamará Hijo de Dios. Mira, también Isabel, tu pariente, ha concebido un hijo en su vejez y este es ya el sexto mes de la que se decía que era estéril, porque no hay nada imposible para Dios.' Dijo María: 'He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra.' Y el ángel, dejándola, se fue. "

COMENTARIO

No podemos negar que el texto del Evangelio de San Lucas que nos narra la Anunciación es, además de maravilloso, muy incomprensible para nosotros, los simples hijos de Dios. 

Todo lo que aquí nos pone el médico evangelista no somos capaces de entenderlo ni, menos aún, comprenderlo. Y es que el poder de Dios, que se manifiesta en la Encarnación y, también, en el caso de Isabel, la esposa de Zacarías, queda muy lejos de lo que somos capaces de entender. 

De todas formas, no es menos cierto que a nosotros nos basta la fe porque sabemos que Dios todo lo puede y ha dado muestras a lo largo de la historia de la humanidad de eso muchas y más veces.


JESÚS, da gracias a Dios por Ti y por Él. 

Eleuterio Fernández Guzmán

24 de marzo de 2023

Es terrible la verdad

Jn 7, 1-2.10.25-30


"Jesús recorría la Galilea; no quería transitar por Judea porque los judíos intentaban matarlo.

Se acercaba la fiesta judía de las Chozas. Cuando sus hermanos subieron para la fiesta, también Él subió, pero en secreto, sin hacerse ver. Promediaba ya la celebración de la fiesta, cuando Jesús subió al Templo y comenzó a enseñar.

Algunos de Jerusalén decían: '¿No es éste Aquél a quien querían matar? ¡Y miren como habla abiertamente y nadie le dice nada! ¿Habrán reconocido las autoridades que es verdaderamente el Mesías? Pero nosotros sabemos de dónde es éste; en cambio, cuando venga el Mesías, nadie sabrá de dónde es'.

Entonces Jesús, que enseñaba en el Templo, exclamó: '¿Así que ustedes me conocen y saben de dónde soy?
Sin embargo, Yo no vine por mi propia cuenta; pero el que me envió dice la verdad, y ustedes no lo conocen.  Yo sí lo conozco, porque vengo de Él y es Él el que me envió'.

Entonces quisieron detenerlo, pero nadie puso las manos sobre Él, porque todavía no había llegado su hora."

COMENTARIO

No podemos dejar de reconocer que este texto bíblico del Evangelio de San Juan es verdaderamente terrible. Y es que muchas de las palabras que aquí se recogen mueven a espanto. 

Esto lo decimos porque en aquel momento era claro que querían matar al Hijo de Dios. Y eso se dice aquí porque había quien eso decía.

Cuando, por otra parte, Jesucristo, dice de dónde viene y, más que nada, Quién es, hay algunos que se rasgan las vestiduras y quieren, allí mismo, atraparlo. Pero, como dice el texto bíblico, "todavía no había llegado su hora" que, como sabemos, llegó muy pronto.

JESÚS,  gracias por tu valentía. 

Eleuterio Fernández Guzmán

23 de marzo de 2023

Es que era enviado de Dios

Jn  5, 31-47


"Jesús dijo a los judíos:

'Si Yo diera testimonio de mí mismo, mi testimonio no valdría. Pero hay otro que da testimonio de mí, y Yo sé que ese testimonio es verdadero. Ustedes mismos mandaron preguntar a Juan, y él ha dado testimonio de la verdad. No es que Yo dependa del testimonio de un hombre; si digo esto es para la salvación de ustedes. Juan era la lámpara que arde y resplandece, y ustedes han querido gozar un instante de su luz. Pero el testimonio que Yo tengo es mayor que el de Juan: son las obras que el Padre me encargó llevar a cabo. Estas obras que Yo realizo atestiguan que mi Padre me ha enviado. Y el Padre que me envió ha dado testimonio de mí. Ustedes nunca han escuchado su voz ni han visto su rostro, y su palabra no permanece en ustedes, porque no creen al que Él envió. Ustedes examinan las Escrituras, porque en ellas piensan encontrar Vida eterna: ellas dan testimonio de mí, y sin embargo, ustedes no quieren venir a mí para tener Vida. Mi gloria no viene de los hombres. Además, Yo los conozco: el amor de Dios no está en ustedes. He venido en nombre de mi Padre y ustedes no me reciben, pero si otro viene en su propio nombre, a ése sí lo van a recibir. ¿Cómo es posible que crean, ustedes que se glorifican unos a otros y no se preocupan por la gloria que viene del único Dios? No piensen que soy Yo el que los acusaré ante el Padre; el que los acusará será Moisés, en el que ustedes han puesto su esperanza. Si creyeran en Moisés, también creerían en mí, porque él ha escrito acerca de mí. Pero si no creen lo que él ha escrito, ¿cómo creerán lo que Yo les digo?'" 

COMENTARIO

No podemos decir que el Hijo de Dios estuviera haciendo amigos cuando decía lo que el texto del Evangelio de San Juan de hoy decía. Y es que había muchos que, además, ya iban predispuestos a no creerle. 

Todo lo que dice aquí Jesucristo es la más pura y exacta verdad. El problema es que un hombre dijera que Dios he había dado un encargo y que tal encargo suponía, por ejemplo, aplicar la Ley de Dios letra por letra cuando eso no convenía a algunos... bueno... pues no era lo más recomendable decir. 

Sin embargo, lo bien cierto es que el Hijo de Dios había sido enviado al mundo para hacer y decir tales verdades porque eran la Verdad.  Y que a algunos eso no les gustara tampoco era problema de Jesucristo. Él vino a hacer lo que hizo y bien que hizo. 


JESÚS, gracias por cumplir con tu misión Palabra por Palabra. 

Eleuterio Fernández Guzmán

22 de marzo de 2023

La Verdad total y absoluta

Jn 5, 17-36


"Jesús dijo a los judíos:

'Mi Padre trabaja siempre, y Yo también trabajo'. Pero para los judíos ésta era una razón más para matarlo, porque no sólo violaba el sábado, sino que se hacía igual a Dios, llamándolo su propio Padre.

Entonces Jesús tomó la palabra diciendo: 'Les aseguro que el Hijo no puede hacer nada por sí mismo sino solamente lo que ve hacer al Padre; lo que hace el Padre, lo hace igualmente el Hijo.

Porque el Padre ama al Hijo y le muestra todo lo que hace. Y le mostrará obras más grandes aún, para que ustedes queden maravillados.

Así como el Padre resucita a los muertos y les da vida, del mismo modo el Hijo da vida al que Él quiere. Porque el Padre no juzga a nadie: Él ha puesto todo juicio en manos de su Hijo, para que todos honren al Hijo como honran al Padre.

El que no honra al Hijo, no honra al Padre que lo envió.

Les aseguro que el que escucha mi palabra y cree en Aquél que me ha enviado, tiene Vida eterna y no está sometido al juicio, sino que ya ha pasado de la muerte a la Vida. Les aseguro que la hora se acerca, y ya ha llegado, en que los muertos oirán la voz del Hijo de Dios; y los que la oigan, vivirán.

Así como el Padre tiene la vida en sí mismo, del mismo modo ha concedido a su Hijo tener la vida en sí mismo, y le dio autoridad para juzgar porque Él es el Hijo del hombre.

No se asombren: se acerca la hora en que todos los que están en las tumbas oirán su voz y saldrán de ellas: los que hayan hecho el bien, resucitarán para la Vida; los que hayan hecho el mal, resucitarán para el juicio.

Nada puedo hacer por mí mismo.

Yo juzgo de acuerdo con lo que oigo, y mi juicio es justo, porque lo que Yo busco no es hacer mi voluntad, sino la de Aquél que me envió'”. 


COMENTARIO

Es cierto y verdad que el Hijo de Dios no caía bien a todo el mundo. Es más, había muchas personas que estaban dispuestas a que no les cayera bien nunca. Y ese era un gran problema para ellas.

Cuando Jesucristo se pone a la misma altura de Dios (en realidad, era Él hecho hombre) no es nada extraño que muchos se rasgaran las vestiduras porque sabía que, de aceptar eso también deberían aceptar Su doctrina. Y a eso no estaban dispuestos.

En realidad, no se trataba más que ciegos que querían guiar a otros ciegos. 


JESÚS, gracias por ser tan claro y diáfano al hablar con tanta verdad: la Verdad. 

Eleuterio Fernández Guzmán

21 de marzo de 2023

Es que el Hijo del hombre es Señor del Sábado

Jn 5, 1-16


!En un día de fiesta para los judíos, cuando Jesús subió a Jerusalén. Hay en Jerusalén, junto a la puerta de las ovejas, una piscina llamada Betesdá, en hebreo, con cinco pórticos, bajo las cuales yacía una multitud de enfermos, ciegos, cojos y paralíticos,  que esperaban la agitación del agua. Porque el ángel del Señor descendía de vez en cuando a la piscina, agitaba el agua y, el primero que entraba en la piscina, después de que el agua se agitaba, quedaba curado de cualquier enfermedad que tuviera. Entre ellos estaba un hombre que llevaba treinta y ocho años enfermo.  Al verlo ahí tendido, y sabiendo que llevaba mucho tiempo en tal estado, Jesús le dijo: '¿Quieres curarte?' Le respondió el enfermo: 'Señor, no tengo a nadie que me meta en la piscina cuando se agita el agua. Cuando logro llegar, ya  otro ha bajado antes que yo'. Jesús le dijo: 'Levántate, toma tu camilla y anda'.  Y al momento el hombre quedó curado, tomó su camilla y se puso a andar. Aquel día era sábado, por eso los judíos le dijeron al que había sido curado: 'No te es lícito cargar tu camilla'. Pero él contestó: 'El que me curó me dijo: 'Toma tu camilla y anda'. Ellos le preguntaron: '¿Quién es el que te dijo: 'Toma tu camilla y anda?'. Pero el que había sido curado no lo sabía, porque Jesús había desaparecido entre la muchedumbre. Más tarde lo encontró Jesús en el templo y le dijo: 'Mira, ya quedaste sano. No peques más, no sea que te vaya a suceder algo peor'. Aquel hombre fue y les contó a los judíos que el que lo había curado era Jesús. Por eso los judíos perseguían a Jesús, porque hacía estas cosas en sábado."

COMENTARIO

La verdad es que resulta difícil comprender que, en tiempos de la primera venida al mundo del Hijo de Dios hubiese tantas personas que estaban ciegas ante lo que era la Voluntad de Dios. Y es que la misma no tenía nada que ver con el egoísmo o con entender mal las cosas que debían importar.

Aquel hombre enferme estaba muy necesitado de una mano amiga. Y se encontró con la de Jesucristo que, de ninguna de las maneras, iba a consentir que en enfermo siguiera siéndolo por mucho que fuera sábado aquel día de la curación. 

Había, sin embargo, quien sólo miraba la letra de la ley tergiversada por el hombre. Y tales personas eran las mismas que no querían, para nada, al Hijo de Dios. 

JESÚS, gracias por ser, otra vez, digno Hijo de Dios. 

Eleuterio Fernández Guzmán

15 de marzo de 2023

Un aviso a navegantes espirituales

Mt 5, 17-19


"Jesús dijo a sus discípulos:

'No piensen que vine para abolir la Ley o los Profetas: Yo no he venido a abolir, sino a dar cumplimiento. Les aseguro que no quedarán ni una i ni una coma de la Ley sin cumplirse, antes que desaparezcan el cielo y la tierra.

El que no cumpla el más pequeño de estos mandamientos, y enseñe a los otros a hacer lo mismo, será considerado el menor en el Reino de los Cielos. En cambio, el que los cumpla y enseñe, será considerado grande en el Reino de los Cielos.'"

COMENTARIO

En este texto bíblico aparece un término que debería hacernos pensar mucho: "Reino de los Cielos". Pero no aparece solo sino que está emparejado, por así decirlo, con algo que nos corresponde a cada uno de nosotros.

El caso es que el Hijo de Dios no había venido al mundo, precisamente, a que no se cumpliese la Ley de Dios sino, justamente, a lo contrario. Y eso es lo que hizo al ponerla sobre la mesa y advertir, tantas veces, de qué pasaría si se incumplía.

Aquí lo dice con toda claridad Jesucristo: quien no cumpla hasta lo más pequeño que pueda haber en la Ley de Dios será considerado poco en el Reino de los Cielos; al contrario quien al contrario haga y actúe.

No podemos negar que esto, no sólo, es importante sino que, además, está en nuestras manos y corazones hacerlo bien y así como Dios quiere que lo hagamos.


JESÚS, gracias por ponerlos las cosas tan fácil al advertirnos de lo que, verdaderamente, importa. 

Eleuterio Fernández Guzmán

14 de marzo de 2023

Ser consecuentes

Mt 18, 21-35


"Se acercó Pedro y dijo a Jesús: 'Señor, ¿cuántas veces tendré que perdonar a mi hermano las ofensas que me haga? ¿Hasta siete veces?'

Jesús le respondió: 'No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.

Por eso, el Reino de los Cielos se parece a un rey que quiso arreglar las cuentas con sus servidores. Comenzada la tarea, le presentaron a uno que debía diez mil talentos. Como no podía pagar, el rey mandó que fuera vendido junto con su mujer, sus hijos y todo lo que tenía, para saldar la deuda. El servidor se arrojó a sus pies, diciéndole: 'Dame un plazo y te pagaré todo'. El rey se compadeció, lo dejó ir y, además, le perdonó la deuda.

Al salir, este servidor encontró a uno de sus compañeros que le debía cien denarios y, tomándolo del cuello hasta ahogarlo, le dijo: 'Págame lo que me debes'. El otro se arrojó a sus pies y le suplicó: 'Dame un plazo y te pagaré la deuda'. Pero él no quiso, sino que lo hizo poner en la cárcel hasta que pagara lo que debía.

Los demás servidores, al ver lo que había sucedido, se apenaron mucho y fueron a contarlo a su señor. Este lo mandó llamar y le dijo:  '¡Miserable! Me suplicaste, y te perdoné la deuda. ¿No debías también tú tener compasión de tu compañero, como yo me compadecí de ti?' E indignado, el rey lo entregó en manos de los verdugos hasta que pagara todo lo que debía.

Lo mismo hará también mi Padre celestial con ustedes, si no perdonan de corazón a sus hermanos'”. 

COMENTARIO

No es poco lo que nos dice el Hijo de Dios cuando nos plantea el caso de aquel deudor que no supo ser misericordioso. Y es que es un buen ejemplo para que veamos que el bien que nos hacen a nosotros es posible que nosotros tengamos que hacerlo al prójimo. 

Ciertamente, aquel hombre que tanto debía no tenía un corazón misericordioso. Y es que si, al menos, se hubiera dado cuenta del bien que le había hecho su acreedor, si de verdad lo hubiese comprendido (lo libró de la cárcel donde, difícilmente, podría haberle devuelto el dinero que debía) hubiera actuado de forma muy distinta a como actuó con quien era su deudor pero, claro, de muchísimo menos de lo que él debía.

En realidad, deberíamos ser consecuentes con lo que nos pasa. Así de sencillo. 

JESÚS, gracias por enseñarnos lo que puede ser la misericordia. 

Eleuterio Fernández Guzmán

10 de marzo de 2023

No ser nunca de los que mataron al hijo

Mt 21, 33-46


"Jesús dijo a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo:

'Escuchen otra parábola: Un hombre poseía una tierra y allí plantó una viña, la cercó, cavó un lagar y construyó una torre de vigilancia. Después la arrendó a unos viñadores y se fue al extranjero. Cuando llegó el tiempo de la vendimia, envió a sus servidores para percibir los frutos. Pero los viñadores se apoderaron de ellos, y a uno lo golpearon, a otro lo mataron y al tercero lo apedrearon. El propietario volvió a enviar a otros servidores, en mayor número que los primeros, pero los trataron de la misma manera. Finalmente, les envió a su propio hijo, pensando: 'Respetarán a mi hijo'. Pero, al verlo, los viñadores se dijeron: 'Este es el heredero: vamos a matarlo para quedarnos con su herencia'. Y apoderándose de él, lo arrojaron fuera de la viña y lo mataron.

'Cuando vuelva el dueño, ¿qué les parece que hará con aquellos viñadores?'. Le respondieron: 'Acabará con esos miserables y arrendará la viña a otros, que le entregarán el fruto a su debido tiempo'.

Jesús agregó: '¿No han leído nunca en las Escrituras: ‘La piedra que los constructores rechazaron ha llegado a ser la piedra angular: esta es la obra del Señor, admirable a nuestros ojos?’. El que caiga sobre esta piedra quedará destrozado, y aquel sobre quien ella caiga será aplastado. Por eso les digo que el Reino de Dios les será quitado a ustedes, para ser entregado a un pueblo que le hará producir sus frutos”. Los sumos sacerdotes y los fariseos, al oír estas parábolas, comprendieron que se refería a ellos. Entonces buscaron el modo de detenerlo, pero temían a la multitud, que lo consideraba un profeta.'"


COMENTARIO 

No nos extraña nada que algunos de lo que escuchaban al Hijo de Dios hablar sobre aquella viña, el propietario y los trabajadores que tenían que pagar lo que les correspondía pagar, no gustara mucho porque se refería a muchos de los que eso escuchaban. 

Parece que todos tenían claro que se debía hacer justicia y que la justicia debía ser sangrienta. Pero Jesucristo no lo tiene muy claro y, es más, piensa todo lo contrario. Y eso a ellos no les gusta nada de nada. 

Querían detener al Hijo de Dios. Y es debían pensar que la mejor manera de que nadie escuchara sus palabras era apresarlo y, luego, matarlo...

JESÚS, gracias por ser fiel a tu misión hasta las últimas consecuencias. 

Eleuterio Fernández Guzmán

9 de marzo de 2023

Según hayamos sido... recibiremos

Lc 16, 19-31


"Jesús dijo a los fariseos:

'Había un hombre rico que se vestía de púrpura y lino finísimo y cada día hacía espléndidos banquetes. A su puerta, cubierto de llagas, yacía un pobre llamado Lázaro, que ansiaba saciarse con lo que caía de la mesa del rico; y hasta los perros iban a lamer sus llagas.

El pobre murió y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham. El rico también murió y fue sepultado.

En la morada de los muertos, en medio de los tormentos, levantó los ojos y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro junto a él.

Entonces exclamó: 'Padre Abraham, ten piedad de mí y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en el agua y refresque mi lengua, porque estas llamas me atormentan'.

'Hijo mío, respondió Abraham, recuerda que has recibido tus bienes en vida y Lázaro, en cambio, recibió males; ahora él encuentra aquí su consuelo, y tú, el tormento. Además, entre ustedes y nosotros se abre un gran abismo. De manera que los que quieren pasar de aquí hasta allí no pueden hacerlo, y tampoco se puede pasar de allí hasta aquí'.

El rico contestó: 'Te ruego entonces, padre, que envíes a Lázaro a la casa de mi padre, porque tengo cinco hermanos: que él los prevenga, no sea que ellos también caigan en este lugar de tormento'.

Abraham respondió: 'Tienen a Moisés y a los Profetas; que los escuchen'.

'No, padre Abraham, insistió el rico. Pero si alguno de los muertos va a verlos, se arrepentirán'.

Pero Abraham respondió: 'Si no escuchan a Moisés y a los Profetas, aunque resucite alguno de entre los muertos, tampoco se convencerán'”. 


COMENTARIO

Es cierto y verdad que no todas las personas pueden ser como el rico del que habla el Hijo de Dios en esto que dice a los que le escuchan y, por eso mismo, a nosotros mismos. Sin embargo, hay algo que es común a todos nosotros.

Con de arriba queremos decir que todos podemos encontrarnos con personas que pueden necesitar de nuestra ayuda y ante la cual pasamos de largo (se eso en el sentido que sea).

Jesucristo dice con verdad que, incluso con la resurrección de un muerto muchos no harán caso a lo que diga tal muerto. Y es que es, exactamente, lo que le pasó a Él mismo entonces y ahora mismo.


JESUS, gracias por ser tan franco cuando nos hablas, sin dobleces ni nada por el estilo. Y es que eres Dios mismo. 

Eleuterio Fernández Guzmán

8 de marzo de 2023

Beber el cáliz de Cristo

Mt 20, 17-28


"Mientras Jesús subía a Jerusalén, llevó consigo a los Doce, y en el camino les dijo: 'Ahora subimos a Jerusalén, donde el Hijo del hombre va a ser entregado a los sumos sacerdotes y a los escribas. Ellos lo condenarán a muerte y lo entregarán a los paganos para que se burlen de Él, lo azoten y lo crucifiquen, pero al tercer día resucitará'.

Entonces la madre de los hijos de Zebedeo se acercó a Jesús, junto con sus hijos, y se postró ante Él para pedirle algo.

'¿Qué quieres?', le preguntó Jesús.

Ella le dijo: 'Manda que mis dos hijos se sienten en tu Reino, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda'.

“No saben lo que piden”, respondió Jesús. '¿Pueden beber el cáliz que Yo beberé?'

'Podemos', le respondieron.

'Está bien, les dijo Jesús, ustedes beberán mi cáliz. En cuanto a sentarse a mi derecha o a mi izquierda, no me toca a mí concederlo, sino que esos puestos son para quienes se los ha destinado mi Padre'.

Al oír esto, los otros diez se indignaron contra los dos hermanos. Pero Jesús los llamó y les dijo: 'Ustedes saben que los jefes de las naciones dominan sobre ellas y los poderosos les hacen sentir su autoridad. Entre ustedes no debe suceder así. Al contrario, el que quiera ser grande, que se haga servidor de ustedes; y el que quiera ser el primero, que se haga su esclavo: como el Hijo del hombre, que no vino para ser servido, sino para servir y dar su vida en rescate por una multitud'”.

COMENTARIO

Resulta curioso que ante lo que dice el Hijo de Dios acerca de lo que le va a pasar que es, nada más y nada menos que su muerte, la madre de los Zebedeos sólo se preocupe del lugar que quieren ocupar sus hijos...

Sabe Jesucristo que tanto Juan como Santiago van a beber su cáliz aunque cada uno a su momento. Pero hay algo que debe dejar a voluntad de Su Padre del Cielo: el lugar que van a ocupar esos dos hermanos. 

De todas formas, aún tenía que decir algo muy importante el hijo del hombre: debemos servir para ser los primeros en el Reino de los cielos pues él, como bien dice, vino a servir y no a ser servido. Y bien que lo hizo...


JESÚS, gracias por poner las cartas sobre la mesa para que nadie se lleve a engaño. 

Eleuterio Fernández Guzmán

7 de marzo de 2023

Saber humillarse

Mt 23,1-12


"Los escribas y fariseos ocupan la cátedra de Moisés; ustedes hagan y cumplan todo lo que ellos les digan, pero no se guíen por sus obras, porque no hacen lo que dicen. Atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los demás, mientras que ellos no quieren moverlas ni siquiera con el dedo.

Todo lo hacen para que los vean: agrandan las filacterias y alargan los flecos de sus mantos; les gusta ocupar los primeros puestos en los banquetes y los primeros asientos en las sinagogas, ser saludados en las plazas y oírse llamar 'mi maestro' por la gente.

En cuanto a ustedes, no se hagan llamar 'maestro', porque no tienen más que un Maestro y todos ustedes son hermanos. A nadie en el mundo llamen 'padre', porque no tienen sino uno, el Padre celestial. No se dejen llamar tampoco 'doctores', porque sólo tienen un Doctor, que es el Mesías.

El mayor entre ustedes será el que los sirve, porque el que se eleva será humillado, y el que se humilla será elevado."

COMENTARIO

Es verdad que el Hijo de Dios vino al mundo para que el mundo se salvase. Y para eso, como podría decirse, debía cascar más de un huevo pues había muchos que estaba podridos por dentro...

Jesucristo sabía muy bien que los llamados "sabios" de entre los que formaban parte del pueblo judío no hacían muchas veces eso que predicaban sino, justamente, lo contrario. Y ante eso debían estar atentos los discípulos de Cristo.

Y, por último, un claro mensaje: quien se humilla será elevado. Y eso sólo puede querer decir que debemos saber cómo es conveniente que nos humillemos para que no parezca que lo hacemos mintiendo...


JESÚS,  gracias por indicarnos el camino hacia el Cielo. 

Eleuterio Fernández Guzmán

2 de marzo de 2023

Dice Cristo que somos malos... y es que nos conoce bien

Mt 7, 7-12


"Jesús dijo a sus discípulos:

'Pidan y se les dará; busquen y encontrarán; llamen y se les abrirá. Porque todo el que pide, recibe; el que busca, encuentra; y al que llama, se le abrirá.

¿Quién de ustedes, cuando su hijo le pide pan, le da una piedra? ¿O si le pide un pez, le da una serpiente? Si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡cuánto más el Padre de ustedes que está en el Cielo dará cosas buenas a aquéllos que se las pidan!

Todo lo que deseen que los demás hagan por ustedes, háganlo por ellos: en esto consiste la Ley y los Profetas.'"

COMENTARIO

Este texto del Evangelio de San Mateo debería servir para que más de un creyente se quitara el velo del corazón y se diese cuenta de la verdad, de su propia verdad. 

El caso es que, en un momento determinado, dice el Hijo de Dios que somos malos pero que, a pesar de eso, hacemos cosas buenas. Pero que somos malos es algo que dice con toda claridad. 

Y luego... la regla fundamental de vida que debería seguida no sólo por los discípulos de Cristo sino por toda persona con el corazón limpio: debemos hacer a los demás lo que a nosotros nos gustaría que nos hiciesen.  Así de sencillo y así de difícil.


JESÚS, gracias por enseñarnos este buen camino que lleva al Cielo. 

Eleuterio Fernández Guzmán

1 de marzo de 2023

La exacta Ley de Dios

Mt 5, 20-26


"Jesús dijo a sus discípulos:

'Les aseguro que si la justicia de ustedes no es superior a la de los escribas y fariseos, no entrarán en el Reino de los Cielos.

Ustedes han oído que se dijo a los antepasados: 'No matarás', y el que mata, debe ser llevado ante el tribunal. Pero Yo les digo que todo aquél que se irrita contra su hermano, merece ser condenado por un tribunal. Y todo aquél que lo insulta, merece ser castigado por el Tribunal. Y el que lo maldice, merece el infierno. Por lo tanto, si al presentar tu ofrenda en el altar, te acuerdas de que tu hermano tiene alguna queja contra ti, deja tu ofrenda ante el altar, ve a reconciliarte con tu hermano, y sólo entonces vuelve a presentar tu ofrenda. Trata de llegar en seguida a un acuerdo con tu adversario, mientras vas caminando con él, no sea que el adversario te entregue al juez, y el juez al guardia, y te pongan preso. Te aseguro que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último centavo'".

COMENTARIO

No debe extrañarnos que hubiera quien, en tiempos de la primera venida del Hijo de Dios, no estuviese de acuerdo con lo que decía porque no acordaba con lo que era un comportamiento que se tenía por bueno y mejor. 

El caso es que Jesucristo había sido enviado al mundo para que se cumpliese hasta la última tilde (acento) de la Ley de Dios. Y eso, como era de esperar, iba a chocar con lo que dicho arriba. Pero, sin duda alguna, Dios es Dios y el hombre... bueno... pues es el hombre. 

Lo que aquí dice Jesucristo debe tenido en cuenta porque, de lo contrario, es seguro que vamos a caer muchas veces en pecado. Lo que pasa es que a nosotros, las más de las veces, nos pasa como aquellos que no querían atender a las palabras de Cristos. 

JESÚS, gracias por enseñarnos las verdadera Ley de Dios. 

Eleuterio Fernández Guzmán

28 de febrero de 2023

Padre nuestro

 Mt 6, 7-15


"Jesús dijo a sus discípulos: 'Cuando oren, no hablen mucho, como hacen los paganos: ellos creen que por mucho hablar serán escuchados. No hagan como ellos, porque el Padre que está en el cielo sabe bien qué es lo que les hace falta, antes de que se lo pidan. Ustedes oren de esta manera: Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre, que venga tu Reino, que se haga tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas, como nosotros perdonamos a los que nos han ofendido. No nos dejes caer en la tentación, sino líbranos del mal. Si perdonan sus faltas a los demás, el Padre que está en el cielo también los perdonará a ustedes. Pero si no perdonan a los demás, tampoco el Padre los perdonará a ustedes'”.


COMENTARIO

Es cierto y verdad que, aunque tal parte aquí no aparezca, los discípulos más allegados le piden al Hijo de Dios que les enseñe a orar podemos imaginar que Jesucristo supo que aquel sería un momento muy importante para ellos porque iban a aprender cómo Dios quiere que sus criaturas humanas a Su corazón. 

La oración que les enseña y que ha quedado para siempre como la necesaria para dirigirse al Todopoderoso, es el Padre Nuestro. Y es que, como es fácil entender, Jesucristo sabía muy bien con qué palabras dirigirse al Todopoderoso.

Cada una de las peticiones que dirigimos a Dios tienen todo que ver con nuestro bien y con aquello que, de verdad, nos conviene.

JESÚS, gracias por enseñarnos el Padre nuestro. 


Eleuterio Fernández Guzmán

27 de febrero de 2023

Debemos tener cuidado con lo que creemos es fe...

 Mt 25, 31-46

"Cuando el Hijo del hombre venga en su gloria rodeado de todos los ángeles, se sentará en su trono glorioso. Todas las naciones serán reunidas en su presencia, y Él separará a unos de otros, como el pastor separa las ovejas de los cabritos, y pondrá a aquéllas a su derecha y a éstos a su izquierda.

Entonces el Rey dirá a los que tenga a su derecha: 'Vengan, benditos de mi Padre, y reciban en herencia el Reino que les fue preparado desde el comienzo del mundo, porque tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; era forastero, y me alojaron; estaba desnudo, y me vistieron; enfermo, y me visitaron; preso, y me vinieron a ver'.

Los justos le responderán: 'Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te dimos de comer; sediento, y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos forastero, y te alojamos; desnudo, y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o preso, y fuimos a verte?'

Y el Rey les responderá: 'Les aseguro que cada vez que lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, lo hicieron conmigo'.

Luego dirá a los de su izquierda: 'Aléjense de mí, malditos; vayan al fuego eterno que fue preparado para el demonio y sus ángeles, porque tuve hambre, y ustedes no me dieron de comer; tuve sed, y no me dieron de beber; era forastero, y no me alojaron; estaba desnudo, y no me vistieron; enfermo y preso, y no me visitaron'.

Éstos, a su vez, le preguntarán: ' Señor, ¿cuándo te vimos hambriento o sediento, forastero o desnudo, enfermo o preso, y no te hemos socorrido?”        '            

Y Él les responderá: 'Les aseguro que cada vez que no lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, tampoco lo hicieron conmigo'.

Éstos irán al castigo eterno, y los justos a la Vida eterna."

COMENTARIO

No podemos negar, que este texto del Evangelio de San Mateo es una serie advertencia para todo aquel creyente que crea que hace las cosas muy bien cuando, a lo mejor, no es así. 

Lo que dice aquí el Hijo de Dios nos debe hacer pensar que en muchas ocasiones no hacemos la Voluntad de Dios sino, sólo y exclusivamente, la nuestra. 

Lo que nos quiere decir Jesucristo es que debemos tener muy en cuenta a nuestro prójimo porque así mostramos amor hacia quien ha puesto el Todopoderoso a nuestro lado y, por eso mismo, debe ser atendido. 

JESÚS, gracias por poner sobre la mesa la verdad de nuestra fe. 

Eleuterio Fernández Guzmán

26 de febrero de 2023

No caer en la tentación

 Mt 4, 1-11

“1 Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto para ser tentado por el diablo. 2 Y después de hacer un ayuno de cuarenta días y cuarenta noches, al fin sintió hambre. 3 Y acercándose el tentador, le dijo: ‘Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en panes.’ 4 Mas él respondió: ‘Está escrito: = No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.’ = 5 Entonces el diablo le lleva consigo a la Ciudad Santa, le pone sobre el alero del Templo, 6 y le dice: ‘Si eres Hijo de Dios, tírate abajo, porque está escrito: = A sus ángeles te encomendará, y en sus manos te llevarán, para que no tropiece tu pie en piedra alguna.’ = 7 Jesús le dijo: ‘También está escrito: = No tentarás al Señor tu Dios.’ = 8 Todavía le lleva consigo el diablo a un monte muy alto, le muestra todos los reinos del mundo y su gloria, 9 y le dice: ‘Todo esto te daré si postrándote me adoras.’ 10 Dícele entonces Jesús: ‘Apártate, Satanás, porque está escrito: = Al Señor tu Dios adorarás, y sólo a él darás culto.’ = 11 Entonces el diablo le deja. Y he aquí que se acercaron unos ángeles y le servían.”

COMENTARIO

El episodio de las tentaciones por las que debe pasar el Hijo de Dios nos muestra, primero, que nadie hay capaz de poder contra el Todopoderoso; luego también nos muestra un claro ejemplo de cómo debemos actuar ante ellas. 

Jesucristo no se iba a dejar vencer por un Ángel caído. Y sabiendo cómo se las gasta el Maligno, era de todo punto imposible que cayera en alguna de las tentaciones que le plantea. 

A nosotros nos resulta de lo más claro y estimulante saber a Quién debemos imitar y en Quién debemos mirarnos como en un espejo. 

JESÚS, gracias por no caer en ninguna de aquellas burdas tentaciones. 

Eleuterio Fernández Guzmán

25 de febrero de 2023

Querer ser sanados

Lc  5,27-32


"Después Jesús salió y vio a un publicano llamado Leví, que estaba sentado junto a la mesa de recaudación de impuestos, y le dijo: 'Sígueme'. El, dejándolo todo, se levantó y lo siguió. Leví ofreció a Jesús un gran banquete en su casa. Había numerosos publicanos y otras personas que estaban a la mesa con ellos. Los fariseos y los escribas murmuraban y decían a los discípulos de Jesús: '¿Por qué ustedes comen y beben con publicanos y pecadores?'. Pero Jesús tomó la palabra y les dijo: 'No son los sanos los que tienen necesidad del médico, sino los enfermos. Yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores, para que se conviertan'". 

COMENTARIO

No debe extrañarnos nada de nada que el Hijo de Dios se encontrase con personas que no aprobaban lo que hacía. El caso es que muchos creyentes judíos no querían verlo ni escucharlo y eso trajo, como bien sabemos sus consecuencias. 

Hay algo de lo que dice Jesucristo que es normal y es de esperar. Y es que es de recibo que las personas sanas no necesitan médico sino que sólo las enfermas lo necesitan. Y eso es lo que pasa a nivel espiritual: quien tiene el alma limpia no necesitan que la saneen pero quien la tiene sucia...

De todas formas, es cierto y verdad que a nosotros nos conviene mucho y muy mucho, por cómo somos, que nos salve Cristo.


JESÚS, gracias por ser bueno y misericordioso. 

Eleuterio Fernández Guzmán

24 de febrero de 2023

Ayunar con sentido


Mt 9, 14-15

"Se acercaron a Jesús los discípulos de Juan el Bautista y le dijeron: '¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos mucho mientras que tus discípulos no ayunan?'

Jesús les respondió: '¿Acaso los amigos del esposo pueden estar tristes mientras el esposo está con ellos? Llegará el momento en que el esposo les será quitado, y entonces ayunarán'”. 

COMENTARIO

Siguiendo las costumbres y las normas, había quien se preguntaba cómo era posible que unos que se consideraban judíos y miembros del pueblo elegido por Dios no siguiesen aquellas. Por eso preguntan cómo era posible aquello. 

Ciertamente, el Hijo de Dios sabía muy bien qué era lo que valía la pena. Y Él, siendo el Enviado de Dios, tenía muy claro que cuando muriera sería el momento de ayunar en un sentido correcto. 

Es cierto que, a lo mejor, con eso del esposo, hubo quien no entendió aquello. Sin embargo, nosotros, hoy día, sí lo deberíamos entender a la perfección. 

JESÚS,  gracias por decir las cosas como deben ser dichas.

Eleuterio Fernández Guzmán

23 de febrero de 2023

Renunciar por Cristo

Lc 9, 22-35


"Jesús dijo a sus discípulos:

'El Hijo del hombre debe sufrir mucho, ser rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, ser condenado a muerte y resucitar al tercer día'.

Después dijo a todos: 'El que quiere venir detrás de mí, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz cada día y me siga. Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; y el que pierda su vida por mí, la salvará. ¿De qué le servirá al hombre ganar el mundo entero, si se pierde o se arruina a sí mismo?' 

COMENTARIO

Solemos creer, o a veces se suele creer, que seguir a Jesucristo es algo fantástico. Y eso es cierto. Sin embargo, como también suele suceder en materia que lo es espiritual, las cosas no son como parecen. Y el Hijo de Dios bien que lo dice aquí.

Lo primero que hace es ponerse en primer lugar, antes, el primero de los que van a sufrir: va a morir de una forma terrible pero resucitará al tercer día. 

Luego, para apuntar a la verdad de las cosas, nos dice lo que supone seguirlo. Y no es fácil lo que dice pero, siendo Quien es quien lo dice, debemos tener muy en cuenta eso que nos dice acerca de perder la vida por Él, cargar con nuestra cruz. Y, entonces, de hacer eso, seremos verdaderos discípulos suyos. 

JESÚS, gracias por indicarnos el camino hacia el Cielo. 

Eleuterio Fernández Guzmán

22 de febrero de 2023

Tu Padre del Cielo te recompensará

Mc 6, 1-6.16-18


"Jesús dijo a sus discípulos:

'Tengan cuidado de no practicar su justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos: de lo contrario, no recibirán ninguna recompensa del Padre de ustedes que está en el cielo. Por lo tanto, cuando des limosna, no lo vayas pregonando delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser honrados por los hombres. Les aseguro que ellos ya tienen su recompensa.

Cuando tú des limosna, que tu mano izquierda ignore lo que hace la derecha, para que tu limosna quede en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.

Cuando ustedes oren, no hagan como los hipócritas: a ellos les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos por los hombres. Les aseguro que ellos ya tienen su recompensa.

Tú, en cambio, cuando ores, retírate a tu habitación, cierra la puerta y ora a tu Padre que está en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.

Cuando ustedes ayunen, no pongan cara triste, como hacen los hipócritas, que desfiguran su rostro para que los hombres noten que ayunan. Les aseguro que con eso, ya han recibido su recompensa.

Tú, en cambio, cuando ayunes, perfuma tu cabeza y lava tu rostro, para que tu ayuno no sea conocido por los hombres, sino por tu Padre que está en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.'"


COMENTARIO

Es verdad que en demasiadas ocasiones, y no sólo en los tiempos del Hijo de Dios venido por primera vez al mundo, no tenemos en cuenta la Voluntad del Todopoderoso sino que, por decirlo pronto, hacemos lo que nos parece. Y ese es el caso, todos los casos, de los que habla Jesucristo en este texto del Evangelio de san Marcos. 

Ciertamente solemos hacer como los hipócritas de los que habla Cristo: querer aparentar lo que, en definitiva, no somos y querer engañar al prójimo con eso que hacemos según las circunstancias a las que se refiere Jesucristo.

Nosotros debemos, como muy bien dice Quien eso sabe, tener en cuenta que Dios ve en nuestro corazón, ahí en lo secreto. Por eso debemos de hacer según qué cosas de otra forma...


JESÚS, gracias por darnos tantas pistas válidas para nuestra salvación. 

Eleuterio Fernández Guzmán