12 de marzo de 2024

Y cumplió con su misión

Jn 5, 1-16


"Se celebraba una fiesta de los judíos y Jesús subió a Jerusalén.

Junto a la puerta de las Ovejas, en Jerusalén, hay una piscina llamada en hebreo «Betsata», que tiene cinco pórticos. Bajo estos pórticos yacía una multitud de enfermos, ciegos, lisiados y paralíticos.

Había allí un hombre que estaba enfermo desde hacía treinta y ocho años. Al verlo tendido, y sabiendo que hacía tanto tiempo que estaba así, Jesús le preguntó:

'¿Quieres sanarte?'

Él respondió: 'Señor, no tengo a nadie que me sumerja en la piscina cuando el agua comienza a agitarse; mientras yo voy, otro desciende antes'.

Jesús le dijo: 'Levántate, toma tu camilla y camina'.

En seguida el hombre se sanó, tomó su camilla y empezó a caminar.

Era un sábado, y los judíos dijeron entonces al que acababa de ser sanado: 'Es sábado. No te está permitido llevar tu camilla'.

Él les respondió: 'El que me sanó me dijo: 'Toma tu camilla y camina' . Ellos le preguntaron: '¿Quién es ese hombre que te dijo: ‘Toma tu camilla y camina’?'
Pero el enfermo lo ignoraba, porque Jesús había desaparecido entre la multitud que estaba allí.

Después, Jesús lo encontró en el Templo y le dijo: 'Has sido sanado; no vuelvas a pecar, de lo contrario te ocurrirán peores cosas todavía'.

El hombre fue a decir a los judíos que era Jesús el que lo había sanado. Ellos atacaban a Jesús, porque hacía esas cosas en sábado.

Él les respondió: 'Mi Padre trabaja siempre, y Yo también trabajo'. Pero para los judíos ésta era una razón más para matarlo, porque no sólo violaba el sábado, sino que se hacía igual a Dios, llamándolo su propio Padre."

COMENTARIO

Este caso de aquel hombre que, enfermo, no encontraba forma de curarse, muestra muy bien que al Hijo de Dios no le importaba para nada lo que pudieran decir los que consideraban más importante respetar una ley que tener misericordia con una persona.

Jesucristo desapareció del sitio porque sabía muy bien que siempre habrían quien quisiera afearle aquella conducta de decirle a alguien que, en sábado, tomases su camilla y se la llevase pues creían que eso no se podía hacer, precisamente, en aquel día de la semana. 

El caso es que aquellos que no le querían para nada porque les ponía sobre la mesa la Verdad, no podían consentir que hiciera lo que hiciera ni que dijera lo que decía buscaban ocasión para matarlo. Y es cierto que lo consiguieron. 


JESÚS, gracias por cumplir con tu misión pesase a quien pesase.

Eleuterio Fernández Guzmán

10 de marzo de 2024

Ir a la Luz

Jn 3, 14-21


“14 Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así tiene que ser levantado el Hijo del hombre, 15 para que todo el que crea tenga por él vida eterna. 16 Porque tanto amó Dios al mundo  que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna. 17 Porque Dios no ha enviado a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él. 18  El que cree en él, no es juzgado; pero el que no cree, ya está juzgado, porque no ha creído en el Nombre del Hijo único de Dios. 19 Y el juicio está en que vino la luz al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas. 20 Pues todo el que obra el mal aborrece la luz y no va a la luz,  para que no sean censuradas sus obras. 21 Pero el que obra la verdad, va a la luz, para que quede de manifiesto  que sus obras están hechas según Dios.”

COMENTARIO

Podemos decir que son más que terribles las palabras que aquí dice el Hijo de Dios. Y es que se refiere, exactamente, a sí mismo comprendiendo a la perfección lo que suponen las mismas. 

Dios envió a su único Hijo engendrado y no creado. Lo envió para que el mundo se salvase pero hubo muchos hijos del Todopoderoso que no quisieron escucharlo y prefirieron las tinieblas a la Luz. 

Es, por otra parte, muy importante, lo último que recoge el Evangelio de San Juan en estos versículos: ir a la Luz supone cumplir la Voluntad de Dios. Y con está todo dicho.

JESÚS, gracias por mostrarnos la Luz que eres Tú. 

Eleuterio Fernández Guzmán

9 de marzo de 2024

Saber confesar los pecados

Lc 18, 9-14


"Refiriéndose a algunos que se tenían por justos y despreciaban a los demás, Jesús dijo esta parábola: dos hombres subieron al Templo para orar; uno era fariseo y el otro, publicano. El fariseo, de pie, oraba así: 'Dios mío, te doy gracias porque no soy como los demás hombres, que son ladrones, injustos y adúlteros; ni tampoco como ese publicano. Ayuno dos veces por semana y pago la décima parte de todas mis entradas'. En cambio el publicano, manteniéndose a distancia, no se animaba siquiera a levantar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: '¡Dios mío, ten piedad de mí, que soy un pecador!'. Les aseguro que este último volvió a su casa justificado, pero no el primero. Porque todo el que se eleva será humillado, y el que se humilla será elevado.'"

COMENTARIO

La parábola que el Hijo de Dios pone sobre la mesa es lo mismo que decir que, ante Dios, podemos tener una actitud u otra. Y la ponía sobre la mesa porque habían quien se creía justo cuando, al parecer, no lo eran..

Podemos decir que cuando Jesucristo habla de aquel fariseo y de aquel publicano nos está diciendo que nosotros podemos ser o, al menos, podemos tener una actitud u otra y que, ciertamente, debemos escoger entre una y otra...

Ser como el fariseo no es nada poco común porque muchas veces nos creemos mejores que otros... Ser como el publicano no es algo a lo que estemos demasiado acostumbrados porque no alcanzamos a comprender lo que supone eso. 


JESÚS,  gracias por poner unos ejemplos tan claros sobre cómo debemos ser y actuar.

Eleuterio Fernández Guzmán

8 de marzo de 2024

Así enseña Cristo

Mc 12, 28b-34


"Un escriba se acercó a Jesús y le preguntó: '¿Cuál es el primero de los mandamientos?'

Jesús respondió: 'El primero es: 'Escucha, Israel: el Señor nuestro Dios es el único Señor; y tú amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón y con toda tu alma, con todo tu espíritu y con todas tus fuerzas'. El segundo es: 'Amarás a tu prójimo como a ti mismo'. No hay otro mandamiento más grande que éstos'.
El escriba le dijo: 'Muy bien, Maestro, tienes razón al decir que hay un solo Dios y no hay otro más que Él, y que amarlo con todo el corazón, con toda la inteligencia y con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a sí mismo, vale más que todos los holocaustos y todos los sacrificios'.
Jesús, al ver que había respondido tan acertadamente, le dijo: 'Tú no estás lejos del Reino de Dios'.
Y nadie se atrevió a hacerle más preguntas.'"

COMENTARIO

Muchas veces podemos pensar que aquellos que preguntaban al Hijo de Dios sobre la materia que fuese no creían, de verdad, que era el Hijo de Dios ni sabían que era Dios mismo hecho hombre. 

Esto de arriba lo decimos porque sería del todo absurdo preguntarle a Dios mismo por sus propios Mandamientos. Pero ellos lo hacen y, a lo mejor, es que ignoraban del todo Quien era. 

La conclusión que sacan los que preguntan es clara: no podemos preguntarle nada más porque siempre va a salir con la verdad y, a lo mejor, no podemos soportarla. Y eso es lo que hicieron.

JESÚS,  gracias por enseñar de esa forma tan directa. 

Eleuterio Fernández Guzmán

7 de marzo de 2024

Así enseña Cristo

Lc 11, 14-23


"Jesús estaba expulsando a un demonio que era mudo. Apenas salió el demonio, el mudo empezó a hablar. La muchedumbre quedó admirada, pero algunos de ellos decían: 'Éste expulsa a los demonios por el poder de Belzebul, el Príncipe de los demonios'. Otros, para ponerlo a prueba, exigían de Él un signo que viniera del cielo.

Jesús, que conocía sus pensamientos, les dijo: 'Un reino donde hay luchas internas va a la ruina y sus casas caen una sobre otra. Si Satanás lucha contra sí mismo, ¿Cómo podrá subsistir su reino? Porque -como ustedes dicen- Yo expulso a los demonios con el poder de Belzebul. Si Yo expulso a los demonios con el poder de Belzebul, ¿con qué poder los expulsan los discípulos de ustedes? Por eso, ustedes los tendrán a ellos como jueces. Pero si Yo expulso a los demonios con la fuerza de Dios, quiere decir que el Reino de Dios ha llegado a ustedes. Cuando un hombre fuerte y bien armado hace guardia en su palacio, todas sus posesiones están seguras, pero si viene otro más fuerte que él y lo domina, le quita las armas en las que confiaba y reparte sus bienes. El que no está conmigo, está contra mí; y el que no recoge conmigo, desparrama'”.  

COMENTARIO

Era de lo más normal que aquellos que no querían, para nada, al Hijo de Dios ni querían escuchar lo que decían, aprovecharan cada ocasión para tratar de zaherirlo. Sin embargo, como siempre pasa, cuando eso intentaban salían siempre escaldados...

Que Jesucristo dominaba a los demonios no era nada raro porque era Dios hecho hombre. Pero eso, que tan sencillo es de entender, habían quien no quería entenderlo y lo tenían, ¡qué barbaridad!, por discípulo de Satanás. En fin...

Pero lo mejor viene al final cuando el Hijo de Dios dice eso de que "el que no recoge conmigo, desparrama". Y eso, que es tan importante para poder situarnos donde nos corresponde situarnos (detrás de Él y a su lado) habían quien no quería entenderlo porque, pensaban, no les convenía para nada...

JESÚS, gracias por enseñarnos con tanta claridad. 

Eleuterio Fernández Guzmán

6 de marzo de 2024

Eso es la verdad, la Verdad

 

Mt 5, 17-19

"Jesús dijo a sus discípulos:

'No piensen que vine para abolir la Ley o los Profetas: Yo no he venido a abolir, sino a dar cumplimiento. Les aseguro que no quedarán ni una i ni una coma de la Ley sin cumplirse, antes que desaparezcan el cielo y la tierra. El que no cumpla el más pequeño de estos mandamientos, y enseñe a los otros a hacer lo mismo, será considerado el menor en el Reino de los Cielos. En cambio, el que los cumpla y enseñe, será considerado grande en el Reino de los Cielos.'"

COMENTARIO 

Había quien creía que el Mesías iba a venir al mundo a destruir todo lo que no fuera de conveniencia del pueblo judío e, incluso, la Ley podría derogarla.

El Hijo de Dios no había venido al mundo a abolir leyes o normas de los Profetas. Es más, había venido justamente para lo contrario: para que se cumpliesen unas y otras  porque, al parecer, no se cumplían del todo...

Y lo último que dice Jesucristo no deberíamos olvidarlo nunca: cumplir y enseñar la verdadera Ley de Dios es tan importante para sus discípulos que hacer otra cosa no nos beneficia, de cara a la vida eterna, nada de nada. 

JESÚS, gracias por enseñar las cosas importantes de nuestra vida espiritual.

Eleuterio Fernández Guzmán

5 de marzo de 2024

Perdonar siempre...

Mt 18, 21-35


"Se acercó Pedro y dijo a Jesús: 'Señor, ¿Cuántas veces tendré que perdonar a mi hermano las ofensas que me haga? ¿Hasta siete veces?'
Jesús le respondió: 'No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.

Por eso, el Reino de los Cielos se parece a un rey que quiso arreglar las cuentas con sus servidores. Comenzada la tarea, le presentaron a uno que debía diez mil talentos. Como no podía pagar, el rey mandó que fuera vendido junto con su mujer, sus hijos y todo lo que tenía, para saldar la deuda. El servidor se arrojó a sus pies, diciéndole: 'Dame un plazo y te pagaré todo'. El rey se compadeció, lo dejó ir y, además, le perdonó la deuda.

Al salir, este servidor encontró a uno de sus compañeros que le debía cien denarios y, tomándolo del cuello hasta ahogarlo, le dijo: 'Págame lo que me debes'. El otro se arrojó a sus pies y le suplicó: 'Dame un plazo y te pagaré la deuda'. Pero él no quiso, sino que lo hizo poner en la cárcel hasta que pagara lo que debía.
Los demás servidores, al ver lo que había sucedido, se apenaron mucho y fueron a contarlo a su señor. Este lo mandó llamar y le dijo: ' ¡Miserable! Me suplicaste, y te perdoné la deuda. ¿No debías también tú tener compasión de tu compañero, como yo me compadecí de ti?' E indignado, el rey lo entregó en manos de los verdugos hasta que pagara todo lo que debía.

Lo mismo hará también mi Padre celestial con ustedes, si no perdonan de corazón a sus hermanos'."

COMENTARIO

Sabemos que la parábola que aquí pone el Hijo de Dios tiene todo que ver con lo que supone no ser hipócrita y ser, sobre todo, perdonador. Y es que aquel que tanto debía y que fue perdonado no debería haber olvidado tan pronto que le habían perdonado la vida por tanto como él debía. 

El Rey que perdonó una deuda tan grande era un Rey bueno y generoso. Y eso es lo que debía haber hecho aquel hombre. Y, sin embargo, no fue eso lo que hizo...

Y todo esto porque Pedro quiere saber cuántas veces debe perdonar pues, al parecer, necesitaba un número y lo que obtuvo fue un "siempre" por si no le había quedado claro que eso de perdonar no ha de tener límite aunque nosotros creamos lo contrario. 

JESÚS, gracias por enseñarnos que el perdón no debe tener límites. 

Eleuterio Fernández Guzmán

1 de marzo de 2024

Es Cristo mismo

Mt 21, 33-43.45-46


"Jesús dijo a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo:

'Escuchen otra parábola: un hombre poseía una tierra y allí plantó una viña, la cercó, cavó un lagar y construyó una torre de vigilancia. Después la arrendó a unos viñadores y se fue al extranjero. Cuando llegó el tiempo de la vendimia, envió a sus servidores para percibir los frutos. Pero los viñadores se apoderaron de ellos, y a uno lo golpearon, a otro lo mataron y al tercero lo apedrearon. El propietario volvió a enviar a otros servidores, en mayor número que los primeros, pero los trataron de la misma manera. Finalmente, les envió a su propio hijo, pensando: 'Respetarán a mi hijo'. Pero, al verlo, los viñadores se dijeron: 'Este es el heredero: vamos a matarlo para quedarnos con su herencia'. Y apoderándose de él, lo arrojaron fuera de la viña y lo mataron.

Cuando vuelva el dueño, ¿qué les parece que hará con aquellos viñadores?'. Le respondieron: 'Acabará con esos miserables y arrendará la viña a otros, que le entregarán el fruto a su debido tiempo'.

Jesús agregó: '¿No han leído nunca en las Escrituras: ‘La piedra que los constructores rechazaron ha llegado a ser la piedra angular: esta es la obra del Señor, admirable a nuestros ojos?’. El que caiga sobre esta piedra quedará destrozado, y aquel sobre quien ella caiga será aplastado. Por eso les digo que el Reino de Dios les será quitado a ustedes, para ser entregado a un pueblo que le hará producir sus frutos”. Los sumos sacerdotes y los fariseos, al oír estas parábolas, comprendieron que se refería a ellos. Entonces buscaron el modo de detenerlo, pero temían a la multitud, que lo consideraba un profeta.'"

COMENTARIO

Todo lo que aquí dice el Hijo de Dios tiene que ver, nada más y nada menos, con con Él mismo. Y es que bien podemos imaginar que Dios plantó una viña en Israel, envió a Su Hijo Único engendrado y no creado y, cuando llegó el momento, lo mataron. Todo esto, terriblemente pensado, es exactamente lo que le pasó a Jesucristo. 

Pero hay más. Cuando habla Cristo de la piedra que pasa a ser la angular también lo hace refiriéndose a sí mismo pues, en efecto, fue rechazado por muchos pero era Quien tenía que ser: la piedra angular sobre la que todo hijo de Dios ha de construir su vida. 

JESÚS, gracias por haber sido Quien eres. 

Eleuterio Fernández Guzmán

29 de febrero de 2024

Escuchar a Cristo

Lc  16, 19-31


"Jesús dijo a los fariseos:

'Había un hombre rico que se vestía de púrpura y lino finísimo y cada día hacía espléndidos banquetes. A su puerta, cubierto de llagas, yacía un pobre llamado Lázaro, que ansiaba saciarse con lo que caía de la mesa del rico; y hasta los perros iban a lamer sus llagas. El pobre murió y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham. El rico también murió y fue sepultado. En la morada de los muertos, en medio de los tormentos, levantó los ojos y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro junto a él. Entonces exclamó: 'Padre Abraham, ten piedad de mí y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en el agua y refresque mi lengua, porque estas llamas me atormentan'.

'Hijo mío, respondió Abraham, recuerda que has recibido tus bienes en vida y Lázaro, en cambio, recibió males; ahora él encuentra aquí su consuelo, y tú, el tormento. Además, entre ustedes y nosotros se abre un gran abismo. De manera que los que quieren pasar de aquí hasta allí no pueden hacerlo, y tampoco se puede pasar de allí hasta aquí'.

El rico contestó: 'Te ruego entonces, padre, que envíes a Lázaro a la casa de mi padre, porque tengo cinco hermanos: que él los prevenga, no sea que ellos también caigan en este lugar de tormento'.

Abraham respondió: 'Tienen a Moisés y a los Profetas; que los escuchen'.

'No, padre Abraham, insistió el rico. Pero si alguno de los muertos va a verlos, se arrepentirán'.

Pero Abraham respondió: 'Si no escuchan a Moisés y a los Profetas, aunque resucite alguno de entre los muertos, tampoco se convencerán'."

COMENTARIO 

Este texto del Evangelio de San Lucas es rico en lo referido a lo espiritual porque nos plantea muchas realidades que nunca deberíamos olvidar. 

Aquel hombre, Lázaro, no llevaba una vida demasiado buena. Fue premiado en el Cielo o, por decirlo de otra forma, en el seno de Abrahám. El rico, sin embargo, fue condenado al infierno no por serlo sino por haber utilizado parte de su riqueza en bien del prójimo necesitado. 

Y lo último que se nos dice es más que importante: tenemos a Quien escuchar y hacerlo es responsabilidad nuestro. 


JESÚS, gracias por decir las cosas como deben ser dichas. 

Eleuterio Fernández Guzmán

26 de febrero de 2024

Misericordioso ha de ser nuestro corazón


Lc 6, 36-38

 

“36 ‘Sed compasivos, como vuestro Padre es compasivo. 37 No juzguéis y no seréis juzgados, no condenéis y no seréis condenados; perdonad y seréis perdonados. 38 Dad y se os dará; una medida buena, apretada, remecida, rebosante pondrán en el halda de vuestros vestidos. Porque con la medida con que midáis se os medirá.’”

 

COMENTARIO

 

Lo que el Hijo de Dios nos dice en este texto del Evangelio de San Lucas es la base, sencillamente, de nuestra fe católica. Y es que son palabras que van, directamente, al corazón.

 

Debemos ser compasivos. Y lo debemos ser porque nuestro Padre del Cielo lo es con nosotros, que en tantas tentaciones caemos y tantos pecados cometemos mientras que el Señor nos perdona por tener un corazón de carne.

 

Hay algo, sin embargo, que debemos tener en cuenta. Y es que según hagamos nosotros al respecto de nuestro prójimo así seremos tratados por Dios. Y eso debería ser más que suficiente como para tomar según qué decisiones y llevar a cabo según qué acciones.

 

 

JESÚS, ayúdanos a tener fe y a actuar en consecuencia.

 

Eleuterio Fernández Guzmán

25 de febrero de 2024

Y ellos entendieron más bien poco

Mc 9, 2-10


"Seis días después, Jesús tomó a Pedro, Santiago y Juan, y los llevó a ellos solos a un monte elevado. Allí se transfiguró en presencia de ellos. Sus vestiduras se volvieron resplandecientes, tan blancas como nadie en el mundo podría blanquearlas. Y se les aparecieron Elías y Moisés, conversando con Jesús. Pedro dijo a Jesús: “Maestro, ¡qué bien estamos aquí! Hagamos tres carpas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías". Pedro no sabía qué decir, porque estaban llenos de temor.  Entonces una nube los cubrió con su sombra, y salió de ella una voz: “Este es mi Hijo muy querido, escúchenlo". De pronto miraron a su alrededor y no vieron a nadie, sino a Jesús solo con ellos. Mientras bajaban del monte, Jesús les prohibió contar lo que habían visto, hasta que el Hijo del  hombre resucitara de entre los muertos.  Ellos cumplieron esta orden, pero se preguntaban qué significaría “resucitar de entre los muertos".

COMENTARIO

Ya podemos imaginar cómo estaban aquellos testigos de la Transfiguración del Hijo de Dios. Y es que, en realidad, no acababan de comprender lo que estaban viendo con sus propios ojos aunque reconocieran tanto a Elías como a Moisés no por haberlos visto nunca sino por lo que de ellos decían sus Sagradas Escrituras y su misma tradición como pueblo escogido por Dios. 

Es cierto y verdad que no comprendieron mucho porque aquello los superaba más que mucho. Y encima, por si eso no fuera ya suficiente, podemos creer que cuando Jesucristo les dijo eso de su resurrección... vamos, como que acababan de entender mucho. Y eso, claro, se remedió cuando, en efecto, resucitó el hijo de Dios y ellos acabaron de atar los muchos cabos que tenían sueltos en su corazón. 

JESÚS, gracias por aquel episodio de gloria. 

Eleuterio Fernández Guzmán

22 de febrero de 2024

Y Pedro acertó de pleno

Mt 16, 13-19


"Al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos: '¿Qué dice la gente sobre el Hijo del hombre? ¿Quién dicen que es?'.

Ellos le respondieron: 'Unos dicen que es Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, Jeremías o alguno de los profetas'.

'Y ustedes, les preguntó, ¿quién dicen que soy?'.

Tomando la palabra, Simón Pedro respondió: 'Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo'.

Y Jesús le dijo: 'Feliz de ti, Simón, hijo de Jonás, porque esto no te lo ha revelado ni la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en el cielo. Y Yo te digo: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder de la muerte no prevalecerá contra ella. Yo te daré las llaves del Reino de los Cielos. Todo lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra, quedará desatado en el cielo”'."

COMENTARIO 

Podría pensarse que es extraño que el Hijo de Dios pregunte acerca de lo dice la gente sobre él. Pero, en realidad, lo que quiere es otra cosa que muy recoge este texto del Evangelio de San Mateo.

En cuanto a la gente, por lo general, había un gran despiste sobre Él. Y es que tenían por alguna persona ya muerta y, al parecer, había revivido para transmitir un mensaje. 

En realidad, Pedro lo dice muy bien porque sabe a ciencia cierta que es el Hijo de Dios vivo. Y eso hace que su papel en la historia de la salvación vaya a ser crucial, así, hasta hoy mismo. 

JESÚS, gracias por haber escogido a Pedro. 

Eleuterio Fernández Guzmán

21 de febrero de 2024

La verdad siempre por delante

Lc 11, 29-32


"Al ver Jesús que la multitud se apretujaba, comenzó a decir:

'Esta es una generación malvada. Pide un signo y no le será dado otro que el de Jonás. Así como Jonás fue un signo para los ninivitas, también el Hijo del hombre lo será para esta generación. El día del Juicio, la Reina del Sur se levantará contra los hombres de esta generación y los condenará, porque ella vino de los confines de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón y aquí hay Alguien que es más que Salomón. El día del Juicio, los hombres de Nínive se levantarán contra esta generación y la condenarán, porque ellos se convirtieron por la predicación de Jonás y aquí hay Alguien que es más que Jonás'."

COMENTARIO 

No podemos negar que las palabras que el Hijo de Dios dice en este texto del Evangelio de San Lucas son verdaderamente terribles. Y lo son más aún si las escuchaban muchos de los que creían que Dios era sólo suyo, que sólo el pueblo judío tenía derecho a sus bienes y sus gracias.

Jesucristo que siendo Dios hecho hombre sabía más que bien que eso no era así no podía, ni quería, dejar de decir siempre la verdad aunque la misma pudiera doler a los más "sensibles" de entre sus hermanos. 

Hay aquí, sin embargo, algo muy importante. Y es que Cristo habla del "día del Juicio" con lo cual les estaba diciendo que sí, que habría un Juicio y que algunos no saldrían bien parados...

JESÚS, gracias por decir la verdad pese a quien pese. 

Eleuterio Fernández Guzmán

20 de febrero de 2024

Conocer muy bien a sus hermanos

Lc 11, 29-32


"Al ver Jesús que la multitud se apretujaba, comenzó a decir:

“Esta es una generación malvada. Pide un signo y no le será dado otro que el de Jonás. Así como Jonás fue un signo para los ninivitas, también el Hijo del hombre lo será para esta generación. El día del Juicio, la Reina del Sur se levantará contra los hombres de esta generación y los condenará, porque ella vino de los confines de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón y aquí hay Alguien que es más que Salomón. El día del Juicio, los hombres de Nínive se levantarán contra esta generación y la condenarán, porque ellos se convirtieron por la predicación de Jonás y aquí hay Alguien que es más que Jonás”."

COMENTARIO

En este texto del Evangelio de San Lucas podemos contemplar al Hijo de Dios manifestando el conocimiento tan grande que tenía de aquellos que Dios le había entregado para que no se perdiese ninguno. 

Aquellos a los Jesucristo tanto amaba necesitaban signos. Es decir, para demostrar las palabras, al parecer, necesitaban de algo más. Y eso es lo que a Cristo le hace decir que ellos no alcanzarán tan fácilmente el Cielo. 

Jesucristo es mucho más que Salomón y mucho más que Jonás. Pero entonces, y ahora mismo, hay quien eso no lo tiene claro. 

JESÚS, gracias por decir las cosas como tienen que ser dichas. 

Eleuterio Fernández Guzmán

19 de febrero de 2024

Tener en cuenta al prójimo

Mt 25, 3-43.46

 

“31 ‘Cuando el Hijo del hombre venga en su gloria acompañado de todos sus ángeles, entonces se sentará en su trono de gloria. 32 Serán congregadas delante de él todas las naciones, y él separará a los unos de los otros, como el pastor separa las ovejas de los cabritos. 33 Pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda. 34 Entonces dirá el Rey a los de su derecha: ‘Venid, benditos de mi Padre, recibid la herencia del Reino preparado para vosotros desde la creación del mundo.

35 Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; era forastero, y me acogisteis; 36 estaba desnudo, y me vestisteis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a verme.’ 37 Entonces los justos le responderán: ‘Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te dimos de comer; o sediento, y te dimos de beber? 38 ¿Cuándo te vimos forastero, y te acogimos; o desnudo, y te vestimos? 39 ¿Cuándo te vimos enfermo o en la cárcel, y fuimos a verte?’ 40 Y el Rey les dirá: ‘En verdad os digo que cuanto hicisteis a unos de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicisteis.’ 41 Entonces dirá también a los de su izquierda: ‘Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el Diablo y sus ángeles. 42 Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber; 43 era forastero, y no me acogisteis; estaba desnudo, y no me vestisteis; enfermo y en la cárcel, y no me visitasteis.’ 46 E irán éstos a un castigo eterno, y los justos a una vida eterna.’”

 

COMENTARIO

 

Lo que el Hijo de Dios dice en este texto del Evangelio de San Mateo es una advertencia que no debemos dejar caer en saco roto. Y es que nos pone sobre la pista acerca de cómo ha de ser nuestro comportamiento en la vida.

 

Los hay que actúan como quiere Dios que actúen. Son aquellas personas que tienen en cuenta a su prójimo y, en cuanto el mismo se ve necesitado de auxilio, acuden en tal sentido. Y tales personas irán a la vida eterna.

 

Pero los hay que, al contrario que los primeros, hacen caso omiso a su obligación de tener en cuenta las necesidades de su prójimo. Y tales personas, que no echan una mano cuando la misma es necesaria, no van a ser muy bien considerados por Dios.

 

 

JESÚS,  ayúdanos a ser de los que ayudan.

 

Eleuterio Fernández Guzmán

17 de febrero de 2024

Cristo nos salva

Lc 5, 27-32


"Jesús salió y vio a un publicano llamado Leví, que estaba sentado junto a la mesa de recaudación de impuestos, y le dijo: 'Sígueme'. Él, dejándolo todo, se levantó y lo siguió.

Leví ofreció a Jesús un gran banquete en su casa. Había numerosos publicanos y otras personas que estaban a la mesa con ellos. Los fariseos y sus escribas murmuraban y decían a los discípulos de Jesús: '¿Por qué ustedes comen y beben con publicanos y pecadores?'

Pero Jesús tomó la palabra y les dijo: 'No son los sanos los que tienen necesidad del médico, sino los enfermos. Yo no he venido a llamar a justos, sino a pecadores, para que se conviertan'"

COMENTARIO 

Como era de esperar, a la más mínima ocasión de poder criticar al Hijo de Dios había siempre gente dispuesta a hacerlo. Y es que aquellos fariseos y escribas no podían entender cómo se sentada Jesucristo en la mesa de un pecador.

Aquellos pensamientos no era nada raros porque ellos se sentían "superiores" a los que llamaban pecadores. Y, sin embargo, y como también era de esperar, el Hijo de Dios tenía la respuesta adecuada para el momento apropiado.

En realidad decía la verdad, la Verdad. Y es que había venido al mundo a salvar a quien necesitaba ser salvado y aquellos que no necesitaban salvación no era necesario que los salvara. Y ellos, los que lo criticaban, estuvieron seguros de que ellos no la necesitaban...


JESÚS, gracias por salvarnos. 

Eleuterio Fernández Guzmán

16 de febrero de 2024

Cristo, Esposo de la Iglesia

Mt 9, 14-15


"Se acercaron a Jesús los discípulos de Juan el Bautista y le dijeron: '¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos mucho mientras que tus discípulos no ayunan?'

Jesús les respondió: '¿Acaso los amigos del esposo pueden estar tristes mientras el esposo está con ellos? Llegará el momento en que el esposo les será quitado, y entonces ayunarán'."

COMENTARIO

No debe extrañarnos que fueran los discípulos del Bautista a preguntarle al Hijo de Dios las razones por las que sus discípulos no ayunaban. Y es que era algo muy asumido por el pueblo judío y, más aún, por aquellos que conocían su fe más que bien. 

La respuesta de Jesucristo debió dejarlos algo perplejos porque no dijo algo así como "porque lo digo yo" sino que entró en un mundo que ellos aún no comprendían. 

El ayuno sería, de todas formas, cuando se llevaran al novio que no era otro que Cristo, Esposo de la Iglesia. Y es seguro que no entendieron eso hasta que, en efecto, se llevaron al novio...


JESÚS, gracias por querer que entendamos lo que significó su muerte en Cruz. 

Eleuterio Fernández Guzmán

8 de febrero de 2024

Todo lo puede la fe

Mc 7, 24-30


"Jesús fue a la región de Tiro. Entró en una casa y no quiso que nadie lo supiera, pero no pudo permanecer oculto.

En seguida una mujer cuya hija estaba poseída por un espíritu impuro, oyó hablar de Él y fue a postrarse a sus pies. Esta mujer, que era pagana y de origen sirofenicio, le pidió que expulsara de su hija al demonio.

Él le respondió: 'Deja que antes se sacien los hijos; no está bien tomar el pan de los hijos para tirárselo a los cachorros'.

Pero ella le respondió: 'Es verdad, Señor, pero los cachorros, debajo de la mesa, comen las migajas que dejan caer los hijos'.

Entonces Él le dijo: 'A causa de lo que has dicho, puedes irte: el demonio ha salido de tu hija'. Ella regresó a su casa y encontró a la niña acostada en la cama y liberada del demonio."

COMENTARIO

Es verdad que el Hijo de Dios había sido enviado al mundo a salvar al mundo y, como podemos imaginar, eso quería decir que muchas personas debían ser liberadas de sus enfermedades y, más aún, si eso suponía que se tenía un demonio dentro...

Aquella mujer que le pide eso a Jesucristo era, además, pagana o, lo que es lo mismo, no pertenecía al pueblo judío. Sin embargo, el Mesías no hacía distinción entre personas por su religión o situación personal sino que, quien lo necesitaba... ahí lo tenía.

La mujer confiaba en Cristo aún sabiendo que no era de su misma religión. Pero supo responder muy bien al decir, referido a la fe misma, que aún con algo de la que pudiera tener ella, de la confianza que mostraba al dirigirse a Cristo y no a otra persona, sería suficiente para conseguir su propósito de liberar a su hija del demonio que la poseía. Y eso fue lo que pasó, exactamente eso. 

JESÚS,  gracias por atender al corazón de la persona. 

Eleuterio Fernández Guzmán

7 de febrero de 2024

Del corazón salen las obras

Mc 7, 14-23


"Jesús, llamando a la gente, les dijo: 'Escúchenme todos y entiéndanlo bien. Ninguna cosa externa que entra en el hombre puede mancharlo; lo que lo hace impuro es aquello que sale del hombre. ¡Si alguien tiene oídos para oír, que oiga!'

Cuando se apartó de la multitud y entró en la casa, sus discípulos le preguntaron por el sentido de esa parábola. Él les dijo: '¿Ni siquiera ustedes son capaces de comprender? ¿No saben que nada de lo que entra de afuera en el hombre puede mancharlo, porque eso no va al corazón sino al vientre, y después se elimina en lugares retirados?” Así Jesús declaraba que eran puros todos los alimentos.

Luego agregó: 'Lo que sale del hombre es lo que lo hace impuro. Porque es del interior, del corazón de los hombres, de donde provienen las malas intenciones, las fornicaciones, los robos, los homicidios, los adulterios, la avaricia, la maldad, los engaños, las deshonestidades, la envidia, la difamación, el orgullo, el desatino.

Todas estas cosas malas proceden del interior y son las que manchan al hombre'."

COMENTARIO

Es cierto que el pueblo judío tenía una concepción del pecado que no era demasiado atinada según lo entendía el Hijo de Dios. Y es que había convertido la Ley de Dios en un trasunto de los hombres. 

Jesucristo que, como Dios que era, conocía muy bien la voluntad del Todopoderoso, sabía a la perfección que lo que pueda hacer mala a una persona no puede tener relación con lo que le pueda venir de fuera aunque tampoco podemos descartar que eso pueda ayudar. 

En realidad, salen del corazón de la persona las obras que hace: las buenas y las malas. Y eso, además, venía muy bien para eso de los alimentos impuros así considerados...

JESÚS, gracias por poner los puntos sobre las vocales necesarias...

Eleuterio Fernández Guzmán

6 de febrero de 2024

La verdad de las cosas

Mc 7, 1-13


"Los fariseos con algunos escribas llegados de Jerusalén se acercaron a Jesús, y vieron que algunos de sus discípulos comían con las manos impuras, es decir, sin lavar.

Los fariseos, en efecto, y los judíos en general, no comen sin lavarse antes cuidadosamente las manos, siguiendo la tradición de sus antepasados; y al volver del mercado, no comen sin hacer primero las abluciones. Además, hay muchas otras prácticas, a las que están aferrados por tradición, como el lavado de los vasos, de las jarras, de la vajilla de bronce y de las camas.

Entonces los fariseos y los escribas preguntaron a Jesús: '¿Por qué tus discípulos no proceden de acuerdo con la tradición de nuestros antepasados, sino que comen con las manos impuras?' Él les respondió: '¡Hipócritas! Bien profetizó de ustedes Isaías, en el pasaje de la Escritura que dice:
“Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí.

En vano me rinde culto: las doctrinas que enseñan no son sino preceptos humanos'.

Ustedes dejan de lado el mandamiento de Dios, por seguir la tradición de los hombres'.

Y les decía: 'Por mantenerse fieles a su tradición, ustedes descartan tranquilamente el mandamiento de Dios. Porque Moisés dijo: 'Honra a tu padre y a tu madre', y además: “El que maldice a su padre y a su madre será condenado a muerte'. En cambio, ustedes afirman: 'Si alguien dice a su padre o a su madre: Declaro corbán -es decir, ofrenda sagrada- todo aquello con lo que podría ayudarte…'. En ese caso, le permiten no hacer nada más por su padre o por su madre. Así anulan la palabra de Dios por la tradición que ustedes mismos se han transmitido. ¡Y como éstas, hacen muchas otras cosas!'”

COMENTARIO

Ciertamente podemos decir que el Hijo de Dios no iba a hacer grandes amigos entre los poderosos de su tiempo.

En realidad, no necesitaba hacer tales tipos de amigos sino salvar a quien necesitaba ser salvado.

Jesucristo sabía cuál era la Voluntad de Dios y por eso debía poner las cosas en su sitio y las puso.

Jesucristo se ganó muchos enemigos con tales cosas pero es que era lo que debía hacer... y lo hizo. 

JESÚS, gracias por cumplir con la Voluntad de Dios. 

Eleuterio Fernández Guzmán