23 de agosto de 2019

Ley de Dios

Mt 22, 34-40

"34 Mas los fariseos, al enterarse de que había tapado la boca a los saduceos, se reunieron en grupo, 35 y uno de ellos le preguntó con ánimo de ponerle a prueba: 36 'Maestro, ¿cuál es el mandamiento mayor de la Ley?' 37 El le dijo: 'Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. 38 Este es el mayor y el primer mandamiento. 39 El segundo es semejante a éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. 40 De estos dos mandamientos penden toda la Ley y los Profetas".
COMENTARIO

No podemos negar, porque es más que conocido y sabido, que en los últimos tiempos, con la llegada del Mesías, había quien no creía en aquel tipo de Mesías. Por eso procuraban poner trampas espirituales a aquel Maestro que enseñaba con autoridad.
En realidad, estamos más que seguros que aquellos que preguntaban a Jesucristo por el mandamiento mayor de la Ley de Dios no sabían, en verdad, que era el Hijo de Dios. De otra manera, eso no se entiende ni siquiera queriendo tener mala sombra…
Y Jesucristo lo dice todo con bastante claridad: hay dos preceptos o, mejor, dos sentidos, que definen toda la Ley: Amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a nosotros mismos. Y aquello, al parecer, no lo entendían muchos...

JESÚS, gracias por ser tan claro en la expresión de la verdadera Ley de Dios.

Eleuterio Fernández Guzmán

22 de agosto de 2019

La llena de Gracia de Dios

Lc 1, 26-38
"26 Al sexto mes fue enviado por Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, 27 a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María. 28 Y entrando, le dijo: 'Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo'. 29 Ella se conturbó por estas palabras, y discurría qué significaría aquel saludo. 30 El ángel le dijo: 'No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios; 31 vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús. 32 El será grande y será llamado Hijo del Altísimo, y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; 33 reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin'. 34 María respondió al ángel: '¿Cómo será esto, puesto que no conozco varón?' 35 El ángel le respondió: 'El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que ha de nacer será santo y será llamado Hijo de Dios. 36 Mira, también Isabel, tu pariente, ha concebido un hijo en su vejez, y este es ya el sexto mes de aquella que llamaban estéril, 37 porque ninguna cosa es imposible para Dios'. 38 Dijo María: 'He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra'. Y el ángel dejándola se fue."

COMENTARIO

Podemos imaginar la situación en la que se encontraba aquella joven de Nazaret a la que se le envió al Ángel Gabriel. Y es que ella siempre había sido creyente de fe arraigada en el corazón y, aún a pesar de eso, no podemos negar que le debió extrañar aquella visita.
Lo que le dice el Ángel del Señor es algo más que bueno: que tiene la Gracia de Dios, que ha encontrado gracia en el corazón del Padre y que, en fin, va a tener un niño mediando el Espíritu Santo. Casi nada para ser dicho, así, de repente y sin anestesia…
María, aquella joven más que joven sabe, sin embargo, en Quien cree y sabe, eso lo sabe, en qué cree. Y eso no le hace dudar como le pasaría meses antes a Zacarías, el esposo de Isabel, prima de la Virgen. Y se declara, allí mismo y sabiendo qué supone eso, esclava del Señor. Ahí es nada...

JESÚS, gracias por haber escogido una Madre como María.

Eleuterio Fernández Guzmán

21 de agosto de 2019

Bondad y Misericordia de Dios

Mt 20, 1-16
"1 'En efecto, el Reino de los Cielos es semejante a un propietario que salió a primera hora de la mañana a contratar obreros para su viña. 2 Habiéndose ajustado con los obreros en un denario al día, los envió a su viña. 3 Salió luego hacia la hora tercia y al ver a otros que estaban en la plaza parados, 4 les dijo: 'Id también vosotros a mi viña, y os daré lo que sea justo.' 5 Y ellos fueron. Volvió a salir a la hora sexta y a la nona e hizo lo mismo. 6 Todavía salió a eso de la hora undécima y, al encontar a otros que estaban allí, les dice: '¿Por qué estáis aquí todo el día parados?" 7 Dícenle: 'Es que nadie nos ha contratado.'Díceles: 'Id también vosotros a la viña.' 8 Al atardecer, dice el dueño de la viña a su administrador: 'Llama a los obreros y págales el jornal, empezando por los últimos hasta los primeros.' 9 Vinieron, pues, los de la hora undécima y cobraron un denario cada uno. 10 Al venir los primeros pensaron que cobrarían más, pero ellos también cobraron un denario cada uno. 11 Y al cobrarlo, murmuraban contra el propietario, 12 diciendo: 'Estos últimos no han trabajado más que una hora, y les pagas como a nosotros, que hemos aguantado el peso del día y el calor.' 13 Pero él contestó a uno de ellos: 'Amigo, no te hago ninguna injusticia. ¿No te ajustaste conmigo en un denario? 14 Pues toma lo tuyo y vete. Por mi parte, quiero dar a este último lo mismo que a ti. 15 ¿Es que no puedo hacer con lo mío lo que quiero? ¿O va a ser tu ojo malo porque yo soy bueno?'. 16 Así, los últimos serán primeros y los primeros, últimos'".
COMENTARIO

Ya son varios los días, y los que han de venir, en los que el Hijo del Hombre escoge, para terminar determinada conversación, una expresión que nos deja verdaderamente perplejos: “Los últimos serán primeros y los primeros, últimos”. El caso es que está hablando, sin duda alguna, del más allá, de lo que hay después de la muerte.

Jesucristo sabe que Dios, su Padre y el nuestro, tiene todo el poder porque es Todopoderoso. Por eso quiere darnos a entender que su Amor que, además, no tiene límites, lo da de la manera que quiere y tiene por oportuno. Pero hay quien no comprende que lo que debe hace es, eso, hacer lo que le corresponde hacer para alcanzar el definitivo Reino de Dios y no ponerse de malhumor o enfadarse porque ve que Dios es bueno con el prójimo.

JESÚS, gracias por mostrarnos la Bondad y el Corazón tierno de Dios.

Eleuterio Fernández Guzmán

20 de agosto de 2019

Camino hacia el Cielo: cómo

Mt 19, 23-30

"23 Entonces Jesús dijo a sus discípulos: 'Yo os aseguro que un rico difícilmente entrará en el Reino de los Cielos. 24 Os lo repito, es más fácil que un camello entre por el ojo de una aguja, que el que un rico entre en el Reino de los Cielos'. 25 Al oír esto, los discípulos, llenos de asombro, decían: 'Entonces, ¿quién se podrá salvar?' 26 Jesús, mirándolos fijamente, dijo: 'Para los hombres eso es imposible, mas para Dios todo es posible». 27 Entonces Pedro, tomando la palabra, le dijo: 'Ya lo ves, nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido; ¿qué recibiremos, pues?' 28 Jesús les dijo: 'Yo os aseguro que vosotros que me habéis seguido, en la regeneración, cuando el Hijo del hombre se siente en su trono de gloria, os sentaréis también vosotros en doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel. 29 Y todo aquel que haya dejado casas, hermanos, hermanas, padre, madre, hijos o hacienda por mi nombre, recibirá el ciento por uno y heredará vida eterna. 30 'Pero muchos primeros serán últimos y muchos últimos, primeros."

COMENTARIO

Ciertamente, las palabras del Hijo de Dios, en algunas ocasiones, pueden parecer difíciles de entender. Y es que, en verdad, hay que ir más allá del significado común u ordinario de las mismas. Y hoy, por ejemplo, es un día de esos.
En resumidas cuentas: seguir a Jesucristo tiene garantizado un resultado más que bondadoso por parte de Dios: el Cielo. Pero, para eso, debemos tener en cuenta que no todo va a ser fácil sino, al contrario, tan difícil como que un camello entre por el ojo de una aguja.
Y, es más, lo más difícil de comprender es que los últimos han de ser los primeros. Sin duda se ha de referir el Hijo de Dios a muchos que, considerados los últimos son los primeros en el corazón de Dios porque han aceptado la Verdad y Su Palabra. Vamos, los más sencillos.

JESÚS, gracias por mostrarnos el camino hacia el Cielo.

Eleuterio Fernández Guzmán

19 de agosto de 2019

De lo que vale la pena ser rico


Mt 19,16-22

“En aquel tiempo, un joven se acercó a Jesús y le dijo: ‘Maestro, ¿qué he de hacer de bueno para conseguir vida eterna?’. Él le dijo: ‘¿Por qué me preguntas acerca de lo bueno? Uno solo es el Bueno. Mas si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos’. «¿Cuáles?» —le dice él—. Y Jesús dijo: ‘No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no levantarás falso testimonio, honra a tu padre y a tu madre, y amarás a tu prójimo como a ti mismo’. Dícele el joven: ‘Todo eso lo he guardado; ¿qué más me falta?’. Jesús le dijo: Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes y dáselo a los pobres, y tendrás un tesoro en los cielos; luego ven, y sígueme’». Al oír estas palabras, el joven se marchó entristecido, porque tenía muchos bienes.”


COMENTARIO

Aquel joven se las prometía muy felices. Y es que sabía que su vida de fe había sido completa a lo largo de toda su vida. Y sí, al parecer, los preceptos del Decálogo los había cumplido, según la letra, a la perfección.

Como es bien sabido, el Hijo de Dios siempre va más allá de lo que cualquiera pueda creer o pensar. Y no tiene en cuenta sólo la superficie de las cosas sino que ahonda y llega al corazón de la verdad espiritual.

Ciertamente, el corazón de la verdad espiritual hace que aquel joven se dé cuenta de que, en el fondo, no ha llegado al fondo de las cosas. O, también es posible, que se diera cuenta, sólo, de que iba a dejar de ser rico…

JESÚS, gracias por poner los puntos sobre todas las íes.

Eleuterio Fernández Guzmán

18 de agosto de 2019

Fuego purificador


Lc 12, 49-53

“Dijo Jesús a sus discípulos: ‘He venido al mundo a prender fuego a la tierra; ¡y cuánto deseo que ya esté ardiendo! Con un bautismo tengo que ser bautizado, ¡y qué angustia sufro hasta que se cumpla! ¿Pensáis que he venido a traer paz a la tierra? Desde ahora estarán cinco en una casa: tres contra dos y dos contra tres; estarán divididos el padre contra el hijo y el hijo contra el padre, la madre contra la hija y la hija contra la madre, la suegra contra su nuera y la nuera contra la suegra’”


COMENTARIO

No podemos negar que en estas palabras de Jesucristo hay cierta dureza.

Decir que ha venido al mundo a que el mundo arda… en fin, no es lo más tranquilizador. Hay, sin embargo, que entender qué quiere decir eso del fuego que ha venido a prender y es que tiene relación con el sentido exacto del fuego o, al menos, uno de ellos: purifica.

La purificación no siempre es fácil. Y queremos decir con esto que es más que posible que, como dice el Hijo de Dios unos vayan contra otros por su nombre y por su persona. Y es que, podemos decir, el Enviado del Todopoderoso no iba a dejar indiferente a nadie y eso haría, como hizo y hace hoy mismo, que haya muchos que no lo quieran y no tengan a bien que otros sí lo quieran.


JESÚS,  gracias por ser tan franco al hablar de ti y de las consecuencias que tiene seguirte.

Eleuterio Fernández Guzmán

17 de agosto de 2019

Ser como niños

Mt 19, 13-15

13 Entonces le fueron presentando unos niños para que les impusiera las manos y orase;pero los discípulos les reñían. 14 Mas Jesús les dijo: ‘Dejad que los niños se acerquen a mí, y no se lo impidáis porque de los que son como éstos es el Reino de los Cielos’. 15 Y, después de imponerles las manos, se fuera de allí.”

COMENTARIO

Podemos imaginar, en tiempos en los el niño era poco considerado o no muy bien considerado, que los que acompañaban al Hijo de Dios no querían, para nada, que molestasen a su Maestro. Y es que la mentalidad era la que era y así se manifestaba.

Jesucristo, al contrario de lo que pensaban y creían muchos de sus discípulos que aún no habían llegado a entender lo que quería decirles cuando les hablaba, tenía por los niños un amor muy especial. Y es que sabía que, precisamente, no eran muy bien considerados.

Es cierto que las palabras de Jesucristo tienen el máximo valor porque son palabras de Dios mismo. Por eso, cuando nos dice que debemos ser como los niños para entrar en el Reino de los Cielos…, en fin, a lo mejor deberíamos cambiar muchas de las formas de hacer que llevamos por la vida.


JESÚS, gracias por hablarnos con toda claridad acerca de cómo debemos ser.


Eleuterio Fernández Guzmán

16 de agosto de 2019

La verdadera Ley de Dios


Mt 19,3-12

En aquel tiempo, se acercaron a Jesús unos fariseos que, para ponerle a prueba, le dijeron: ‘¿Puede uno repudiar a su mujer por un motivo cualquiera?’. Él respondió: ‘¿No habéis leído que el Creador, desde el comienzo, los hizo varón y hembra, y que dijo: Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y los dos se harán una sola carne? De manera que ya no son dos, sino una sola carne. Pues bien, lo que Dios unió no lo separe el hombre’. 

Dícenle: ‘Pues ¿por qué Moisés prescribió dar acta de divorcio y repudiarla?’. Díceles: ‘Moisés, teniendo en cuenta la dureza de vuestro corazón, os permitió repudiar a vuestras mujeres; pero al principio no fue así. Ahora bien, os digo que quien repudie a su mujer -no por fornicación- y se case con otra, comete adulterio’. 

Dícenle sus discípulos: ‘Si tal es la condición del hombre respecto de su mujer, no trae cuenta casarse’. Pero Él les dijo: ‘No todos entienden este lenguaje, sino aquellos a quienes se les ha concedido. Porque hay eunucos que nacieron así del seno materno, y hay eunucos que se hicieron tales a sí mismos por el Reino de los Cielos. Quien pueda entender, que entienda’”.


COMENTARIO

Como sabemos había muchos que querían poner a prueba a Jesús. Le tentaban con pruebas relacionadas con la fe que decían tener aquellos que habían hecho de la Ley de Dios un artificio difícil de cumplir.

La pregunta sobre el divorcio tenía trampa. Querían ver si Jesús conocía la norma establecida según la cual el hombre puede repudiar a su esposa. Sin embargo Jesús sabe que Dios no quiso que eso pudiera llevarse a cabo y fue la dureza del corazón lo que posibilitó que Moisés admitiera tal actitud.

Jesús lanza una propuesta: quien quiera entregarse a Dios de una forma total y no contraigan matrimonio puede hacerlo. De todas formas deben saber que es el Creador quien escoge a los que eso deben llevar a cabo.


JESÚS, ayúdanos a comprender la Palabra de tu Padre.


Eleuterio Fernández Guzmán


15 de agosto de 2019

Ascensión de María a los Cielos en cuerpo y alma

Lc 1, 39-56
39 En aquellos días, se levantó María y se fue con prontitud a la región montañosa, a una de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. Y sucedió que, en cuanto oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su, e Isabel quedó llena de Espíritu Santo;y exclamando con gran voz, dijo: «Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu;y ¿de dónde a mí que la madre de mi Señor venga a mí?Porque, apenas llegó a mis oídos la voz de tu saludo, saltó de gozo el niño en mi seno.¡Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte delY dijo María: «Engrandece mi alma al Señory mi espíritu se alegra en Dios mi salvadorporque ha puesto los ojos en la humildad de su esclava, por eso desde ahora todas las me llamarán bienaventurada, 49 porque ha hecho en mi favor maravillas el Poderoso, Santo es su nombrey su misericordia alcanza de generación en generación a los que le temen.Desplegó la fuerza de su brazo, dispersó a los que son soberbios en su propio corazón.Derribó a los potentados de sus tronos y exaltó a los humildes.A los hambrientos colmó de bienes y despidió a los ricos sin nada.Acogió a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia- como había anunciado a nuestros padres - en favor de Abraham y de su linaje por los siglos».María permanceció con ella unos tres meses, y se volvió a su casa."

COMENTARIO

Es bien sabido que el Calendario Litúrgico nos tiene reservado para hoy, 15 de agosto, el texto del Evangelio de San Lucas en el que se nos hace presenta la visitación de la Virgen María a su prima Isabel. Sabe, se lo ha dicho el Ángel Gabriel en el episodio de la Anunciación, que está embarazada y que, por ser de avanzada edad, puede tener problemas.
Sin embargo, hoy celebramos la Asunción de María a los Cielos en cuerpo y alma. Y sí, es cierto que tal episodio no consta en las Sagradas Escrituras pero nosotros, creyentes católicos al menos, estamos más que seguros que Dios no podía querer la corrupción del cuerpo de su Madre. Por eso sólo pudo pasar lo que nuestra fe nos dice: María ascendió al definitivo Reino de Dios. Y lo hizo en cuerpo que no se corrompió y en alma que mantuvo sin mancha desde su misma concepción.
Y eso es lo que hoy celebramos.

JESÚS, agradece a tu Madre haber sido tan fiel y tan buena hija de Dios.

Eleuterio Fernández Guzmán

14 de agosto de 2019

Hay que escuchar muy bien esto

Mt 18, 15-20
"15 'Si tu hermano llega a pecar, vete y repréndele, a solas tú con él. Si te escucha, habrás  ganado a tu hermano. 16 Si no te escucha, toma todavía contigo uno o dos, para que todo asunto quede zanjado por la palabra de dos o tres testigos. 17 Si les desoye a ellos, díselo a la comunidad. Y si hasta a la comunidad desoye, sea para ti como el gentil y el publicano. 18 'Yo os aseguro: todo lo que atéis en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desatéis en la tierra quedará desatado en el cielo. 19 'Os aseguro también que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, sea lo que fuere, lo conseguirán de mi Padre que está en los cielos. 20 Porque donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos'".

COMENTARIO

Este texto del Evangelio de San Mateo lo es de amor, de distancia y de perseverancia en la fe. Y es que el Hijo de Dios, conocimiento a la perfección su destino final, nos aconseja acerca de cómo debemos actuar en materia espiritual.
Corregir no es malo. Es decir, cuando se ha de cortar por lo insano no puede ser contrario a la Voluntad de Dios hacerlo. Por eso Jesucristo nos recomienda procurar corregir a quien esté equivocado en este tipo de realidades espirituales. Y lo hace con poca radicalidad porque, en realidad, se ha de llegar a la misma raíz de nuestra fe católica.
Debemos, por otra parte, conocer y reconocer que Dios, Nuestro Señor, siempre está a la espera de lo que sus hijos demanden de su corazón y de su Amor. Pero, para eso, se ha de estar de acuerdo, debemos estar de acuerdo, en lo que pedimos y eso, como suele decirse, no siempre se cumple...

JESÚS, gracias por ponernos sobre la pista de qué es lo que debe ser importante para nosotros.

Eleuterio Fernández Guzmán

13 de agosto de 2019

Lo que verdaderamente importa

Mt 17, 22-27
"22 Yendo un día juntos por Galilea, les dijo Jesús: 'El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres; 23 le matarán, y al tercer día resucitará». Y se entristecieron mucho. 24 Cuando entraron en Cafarnaúm, se acercaron a Pedro los que cobraban el didracma y le dijeron: '¿No paga vuestro Maestro el didracma?' 25 Dice él: 'Sí'. Y cuando llegó a casa, se anticipó Jesús a decirle: '¿Qué te parece, Simón?; los reyes de la tierra, ¿de quién cobran tasas o tributo, de sus hijos o de los extraños?» 26 Al contestar él: 'De los extraños', Jesús le dijo: 'Por tanto, libres están los hijos. 27 Sin embargo, para que no les sirvamos de escándalo, vete al mar, echa el anzuelo, y el primer pez que salga, cógelo, ábrele la boca y encontrarás un estáter. Tómalo y dáselo por mí y por ti'".

COMENTARIO

¿A quién puede extrañar que cuando Jesucristo dice a sus Apóstoles la forma de morir que le va a acaecer ellos entristezcan? Y es que, ciertamente, era más que triste que su Maestro, su guía espiritual y su Señor fuera morir por mucho que luego resucitara…
Pero los hombres tienen otros planes para el Hijo de Dios. Y no hay quien no quiera hacer ver que las cosas del mundo, al parecer, son más importantes que las del Cielo o definitivo Reino de Dios. Por eso andan a lo suyo y le reclaman el impuesto….
Jesucristo, sin embargo, que tiene el poder de Dios por ser Dios hecho hombre, sabe cómo responde a la provocación que suponía preguntarle si no iba a pagar aquel impuesto por estar donde estaba. Y pagó porque no quería ocasionar escándalo con algo del mundo.

JESÚS, gracias por hacernos ver lo que verdaderamente importa.

Eleuterio Fernández Guzmán

12 de agosto de 2019

Lo que debe importarnos

Mt 17, 22-27

“22 Yendo un día juntos por Galilea, les dijo Jesús: ‘El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres; 23 le matarán, y al tercer día resucitará.’ Y se entristecieron mucho. 24 Cuando entraron en Cafarnaúm, se acercaron a Pedro los que cobraban el didracma y le dijeron: ‘¿No paga vuestro Maestro el didracma?’.

25 Dice él: ‘Sí.’ Y cuando llegó a casa, se anticipó Jesús a decirle: ‘¿Qué te parece, Simón?; los reyes de la tierra, ¿de quién cobran tasas o tributo, de sus hijos o de los extraños?’ 26 Al contestar él: ‘De los extraños’, Jesús le dijo: ‘Por tanto, libres están los hijos. 27 Sin embargo, para que no les sirvamos de escándalo, vete al mar, echa el anzuelo, y el primer pez que salga, cógelo, ábrele la boca y encontrarás un estáter. Tómalo y dáselo por mí y por ti.’”

COMENTARIO

¡Hay que ver! Mientras que el Hijo de Dios está informando a sus Apóstoles de lo que va a pasar con su persona y lo que supone eso para ellos mismos, hay quien se preocupa porque paguen un impuesto…

Pero Jesús conoce el corazón de los hombres y no se preocupa por una cosa tan de poca importancia. Prefiere aprovechar el momento para enseñar a quien le sigue qué es lo que importa para que comprendan que las cosas tienen su importancia según sean éstas.

Si los hijos de los reyes no pagan tributos ¿cómo iban a hacer los hijos de Dios, que es Rey de Reyes? Cada cosa, por tanto, debe estar en su lugar y cada momento tiene su propio afán. Y el que ahora se nos narra tiene que ver con lo que, verdaderamente, debe importarnos.


JESÚS, ayúdanos que confiemos en lo que debe importarnos.

Eleuterio Fernández Guzmán


11 de agosto de 2019

Estar preparados

Lc 12, 32-48

“32 ‘No temas, pequeño rebaño, porque a vuestro Padre le ha parecido bien daros a vosotros el Reino. 33 Vended vuestros bienes y dad limosna. Haceos bolsas que no se deterioran, un tesoro inagotable en los cielos, donde no llega el ladrón, ni la polilla; 34 porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.

35 ‘Estén ceñidos vuestros lomos y las lámparas encendidas, 36 y sed como hombres que esperan a que su señor vuelva de la boda, para que, en cuanto llegue y llame, al instante le abran. 37 Dichosos los siervos, que el señor al venir encuentre despiertos: yo os aseguro que se ceñirá, los hará ponerse a la mesa y, yendo de uno a otro, les servirá. 38 Que venga en la segunda vigilia o en la tercera, si los encuentra así, ¡dichosos de ellos! 39 Entendedlo bien: si el dueño de casa supiese a qué hora iba a venir el ladrón, no dejaría que le horadasen su casa. 40 También vosotros estad preparados, porque en el momento que no penséis, vendrá el Hijo del hombre.’ 41 Dijo Pedro: ‘Señor, ¿dices esta parábola para nosotros o para todos?,’

42 Respondió el Señor: ¿Quién es, pues, el administrador fiel y prudente a quien el señor pondrá al frente de su servidumbre para darles a su tiempo su ración conveniente? 43 Dichoso aquel siervo a quien su señor, al llegar, encuentre haciéndolo así. 44 De verdad os digo que le pondrá al frente de toda su hacienda. 45 Pero si aquel siervo se dice en su corazón: “Mi señor tarda en venir”, y se pone a golpear a los criados y a las criadas, a comer y a beber y a emborracharse, 46 vendrá el señor de aquel siervo el día que no espera y en el momento que no sabe, le separará y le señalará su suerte entre los infieles. 47 ‘Aquel siervo que, conociendo la voluntad de su señor, no ha preparado nada ni ha obrado conforme a su voluntad, recibirá muchos azotes; 48 el que no la conoce y hace cosas dignas de azotes, recibirá pocos; a quien se le dio mucho, se le reclamará mucho; y a quien se confió mucho, se le pedirá más”.




COMENTARIO


No podemos decir que el Hijo de Dios no nos advierta muchas veces acerca de lo que debemos hacer según qué es lo que anhelamos y queremos. Y es que tiene muy claro que Él nos quiere cabe sí o, lo que es lo mismo, al lado del Todopoderoso.
Debemos prepararnos o, mejor y para más acercarnos a las palabras de Cristo, debemos estar preparados. Y, para eso, no podemos hacer como si el Hijo de Dios no fuera a volver porque sabemos que lo ha de hacer y, sobre todo, que no sabemos cuándo será eso.

Para una buena preparación debemos tener muy claro que hemos de ser juzgados por el Tribunal de Dios. Por eso nuestra alma ha de estar lo más limpia posible. Y, es más, cuantos más dones se nos entreguen, más se nos pedirá.


JESÚS,  ayúdanos a preparar nuestro corazón y nuestra alma.

Eleuterio Fernández Guzmán

10 de agosto de 2019

Dar fruto

Jn 12, 24-24

24 ‘En verdad, en verdad os digo: si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda él solo; pero si muere, da mucho fruto. 25 El que ama su vida, la pierde; y el que odia su vida en este mundo, la guardará para una vida eterna. 26 Si alguno me sirve, que me siga, y sonde yo esté, allí estará siempre mi servidor. Si alguno me sirve, el Padre le honrará.”

COMENTARIO

Este texto, corto, del Evangelio de San Juan contiene, sin embargo grandes verdades que nunca deberíamos olvidar. Y es que, por ejemplo, nos dice que debemos dar fruto muriendo al hombre viejo que no puede producirlo.

Pero, también, que debemos perder la vida de este mundo porque es la única forma de alcanzar la vida eterna. Y es que el Hijo de Dios sabe que en este mundo hay ladrones que quieren robar el alma y eso no nos conviene nada de nada.

Y, por si esto no fuera ya suficiente, Jesucristo nos dice que debemos seguirlo y servirlo. Y esto es algo más que un consejo porque supone poner las cosas en su sitio: nosotros somos, en todo caso, siervos malos, como bien sabemos; siervos, de todas formas, debemos ser.


JESÚS, gracias por ponérnoslo todo tan fácil con tu Palabra.

Eleuterio Fernández Guzmán

9 de agosto de 2019

Mucho mejor es no ser necios

Mt 25, 1-13
"1 'Entonces el Reino de los Cielos será semejante a diez vírgenes, que, con su lámpara en la mano, salieron al encuentro del novio. 2 Cinco de ellas eran necias, y cinco prudentes. 3 Las necias, en efecto, al tomar sus lámparas, no se proveyeron de aceite; 4 las prudentes, en cambio, junto con sus lámparas tomaron aceite en las alcuzas. 5 Como el novio tardara, se adormilaron todas y se durmieron. 6 Mas a media noche se oyó un grito: '¡Ya está aquí el novio! ¡Salid a su encuentro!' 7 Entonces todas aquellas vírgenes se levantaron y arreglaron sus lámparas. 8 Y las necias dijeron a las prudentes: 'Dadnos de vuestro aceite, que nuestras lámparas se apagan.' 9 Pero las prudentes replicaron: 'No, no sea que no alcance para nosotras y para vosotras; es mejor que vayáis donde los vendedores y os lo compréis.'10 Mientras iban a comprarlo, llegó el novio, y las que estaban preparadas entraron con él al banquete de boda, y se cerró la puerta. 11 Más tarde llegaron las otras vírgenes diciendo: '¡Señor, señor, ábrenos!'' 12 Pero él respondió: 'En verdad os digo que no os conozco.' 13 Velad, pues, porque no sabéis ni el día ni la hora.·

COMENTARIO

A veces pudiera dar la impresión de que el Hijo de Dios se dirige a sus discípulos, por medio de parábolas o de la forma que sea, para zaherirlos. Y el caso es que tiene mucha razón para hacerlo así porque ya sabemos lo duros de corazón y de mollera que podemos llegar a ser.

Aquellas mujeres habían llegado a un momento muy importante para sus vidas. Y es que iban a contraer matrimonio. Pero debían esperar y, para eso, no lo podían hacer de forma descuidada sino, al contrario, bien preparadas que es la misma forma que se nos pide a los hermanos de Jesucristo: estar preparados.

Muchas se prepararon para tal momento y muchos, hoy mismo, se preparan a conciencia para cuando llegue el momento para ser llamados por Dios. Otras, sin embargo, y otros hoy mismo, parece que se duermen en los laureles de ser hijos del Todopoderoso y no hacen lo que deben, no hacemos lo que debemos hacer...


JESÚS, gracias por decir, con toda claridad, lo que nos conviene escuchar.

Eleuterio Fernández Guzmán

7 de agosto de 2019

La fe grande de quien confía

Mt 15, 21-28
"21 Saliendo de allí Jesús se retiró hacia la región de Tiro y de Sidón. 22 En esto, una mujer cananea, que había salido de aquel territorio, gritaba diciendo: '¡Ten piedad de mí, Señor, hijo de David! Mi hija está malamente endemoniada'. 23 Pero él no le respondió palabra. Sus discípulos, acercándose, le rogaban: 'Concédeselo,
que viene gritando detrás de nosotros'. 24 Respondió él: 'No he sido enviado más que a las ovejas perdidas de la casa de Israel'. 25 Ella, no obstante, vino a postrarse ante él y le dijo: '¡Señor, socórreme!' 26 El respondió: 'No está bien tomar el pan de los hijos y echárselo a los perritos'. 27 'Sí, Señor - repuso ella -, pero también los perritos comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos'. 28 Entonces Jesús le respondió: 'Mujer, grande es tu fe; que te suceda como deseas'. Y desde aquel momento quedó curada su hija."

COMENTARIO

Debemos darnos cuenta de la diferencia que había entre la mujer que imploraba la intervención de Jesucristo y sus Apóstoles. Es decir, cómo cada cual defendía sus intereses aunque los de aquella mujer eran bien diferentes que los de los discípulos más cercanos a Jesús.
La mujer quería ayuda no para ella. Y queremos decir con esto que era su hija quien estaba endemoniada. Y ella, como buena madre, sólo quiere lo mejor para su descendencia. Y se arriesga a que la llamen de todo porque va gritando tras el Maestro.
Los otros, aquellos que seguían más de cerca a Jesús, al parecer, les molesta que vaya gritando tras ellos. Y es que no comprendían la necesidad que tenían aquella mujer pero, sobre todo, no acababan de comprender el grado de confianza que tenía ella hacia su querido Maestro.

JESÚS, gracias por dar aquella lección de Amor en respuesta a la fe.

Eleuterio Fernández Guzmán

6 de agosto de 2019

Transfiguración

Lc 9, 28b-36
"28 Sucedió que unos ocho días después de estas palabras, tomó consigo a Pedro, Juan y Santiago, y subió al monte a orar. 29 Y sucedió que, mientras oraba, el aspecto de su rostro se mudó, y sus vestidos eran de una blancura fulgurante, 30 y he aquí que conversaban con él dos hombres, que eran Moisés y Elías; 31 los cuales aparecían en gloria, y hablaban de su partida, que iba a cumplir en Jerusalén. 32 Pedro y sus compañeros estaban cargados de sueño, pero permanecían despiertos, y vieron su gloria y a los dos hombres que estaban con él. 33 Y sucedió que, al separarse ellos de él, dijo Pedro a Jesús: «Maestro, bueno es estarnos aquí. Vamos a hacer tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías», sin saber lo que decía. 34 Estaba diciendo estas cosas cuando se formó una nube y los cubrió con su sombra; y al entrar en la nube, se llenaron de temor. 35 Y vino una voz desde la nube, que decía: 'Este es mi Hijo, mi Elegido; escuchadle'. 36 Y cuando la voz hubo sonado, se encontró Jesús solo. Ellos callaron y, por aquellos días, no dijeron a nadie nada de lo que habían visto."
COMENTARIO

En realidad, no es nada extraño que la cosa acabara de aquella manera: los Apóstoles allí presentes no se enteraron de nada de lo que estaba pasando pero, al parecer, estaba pasando algo muy bueno porque uno de ellos quería quedarse allí haciendo tres tiendas.

La Transfiguración del Señor es un episodio espiritual que debía significar mucho para los hombres escogidos por Jesucristo para presenciarlo. Y es que se aparecieran dos profetas y conversaran con su Maestro no era la cosa más natural del mundo. Ellos debían comprender.

Estamos seguros de que Pedro, Juan y Santiago guardaron aquello en su corazón. Y, es más, más seguros estamos todavía que sólo cuando vieron resucitado al Hijo de Dios hilaron lo suficientemente fino como para darse cuenta de que, en aquel monte, se les había dicho mucho.

JESÚS, gracias por haber tratado, al menos, que aquellos discípulos tuyos comprendiesen lo que tenía que venir.

Eleuterio Fernández Guzmán

5 de agosto de 2019

Confiar siempre en Cristo

Mt 14, 13-21

“13 Al oírlo Jesús, se retiró de allí en una barca, aparte, a un lugar solitario. En cuanto lo supieron las gentes, salieron tras él viniendo a pie de las ciudades.
14 Al desembarcar, vio mucha gente, sintió compasión de ellos y curó
a sus enfermos.
15 Al atardecer se le acercaron los discípulos diciendo: ‘El lugar está
deshabitado, y la hora es ya pasada. Despide, pues, a la gente, para que vayan a los pueblos y se compren comida.’ 16 Mas Jesús les dijo: ‘No tienen por qué marcharse; dadles vosotros de comer.’ 17 Dícenle ellos: ‘No tenemos aquí más que cinco panes y dos peces.’ 18 Él dijo: ‘Traédmelos acá.’ 19 Y ordenó a la gente reclinarse sobre la hierba; tomó luego los cinco panes y los dos peces, y levantando los ojos al cielo, pronunció la bendición y, partiendo los panes, se los dio a los discípulos y los discípulos a la gente. 20 Comieron todos y se saciaron, y recogieron de los trozos sobrantes doce canastos llenos. 21 Y los que habían comido eran unos 5.000 hombres, sin contar mujeres y niños.”


COMENTARIO

Podemos imaginar que cuando Jesús se entera de la muerte de su primo Juan, El Bautista, sabe que había llegado un momento muy importante para Él. Se va a lugar desierto para orar y dirigirse a su Padre. Pero muchos se dan cuenta y le siguen.

Es bien cierto que le seguían miles y miles de personas. Nos dice San Matero que eran más de 5000 los que allí se encontraban. Ciertamente, un número tan importante de personas necesitan mucho para alimentarse.

Jesús prueba a sus Apóstoles. Ellos no atinan con la solución a lo que se les había planteado. Piensan como hombres y no lo hacen de forma espiritual. Jesús, en cambio, se dirige a Dios porque sabe que su prójimo está necesitado. Y todos se sacian de comida cumpliendo, así, su misión.

JESÚS,  ayúdanos a confiar siempre en tus fuerzas.


Eleuterio Fernández Guzmán


3 de agosto de 2019

Un mártir como El Bautista

Mt 14, 1-12

"1 En aquel tiempo se enteró el tetrarca Herodes de la fama de Jesús, 2 y dijo a sus criados: 'Ese es Juan el Bautista; él ha resucitado de entre los muertos, y por eso actúan en él fuerzas milagrosas'. 3 Es que Herodes había prendido a Juan, le había encadenado y puesto en la cárcel, por causa de Herodías, la mujer de su hermano Filipo. 4 Porque Juan le decía: 'No te es lícito tenerla'. 5 Y aunque quería matarle, temió a la gente, porque le tenían por profeta. 6 Mas llegado el cumpleaños de Herodes, la hija de Herodías danzó en medio de todos gustando tanto a Herodes, 7 que éste le prometió bajo juramento darle lo que pidiese. 8 Ella, instigada por su madre, 'dame aquí, dijo, en una bandeja, la cabeza de Juan el Bautista'. 9 Entristecióse el rey, pero, a causa del juramento y de los comensales, ordenó que se le diese, 10 y envió a decapitar a Juan en la cárcel. 11 Su cabeza fue traída en una bandeja y entregada a la muchacha, la cual se la llevó a su madre. 12 Llegando después sus discípulos, recogieron el cadáver y lo sepultaron; y fueron a informar a Jesús."

COMENTARIO

El texto del Evangelio de San Mateo que hoy nos trae el Calendario Litúrgico muestra hasta dónde es posible que un creyente en Dios Todopoderoso lleve tal creencia. Y es que Juan, el primo del Hijo de Dios y, además, último profeta del Antiguo Testamento, dio su vida por ser consecuente con la misión que debía cumplir. Por eso Herodes, que está controlado por el mundo y por el qué dirán, se ve obligado a entregar la cabeza del Bautista muy a pesar de que sabía que era un sabio y un profeta. Y es que, por decirlo de alguna manera que se entienda, lo políticamente correcto hace muchos siglos que viene causando estragos en el corazón de los hijos de Dios.

JESÚS, agradece, en el Cielo, a tu primo Juan, que fuera tan fiel.

Eleuterio Fernández Guzmán