4 de julio de 2026

Cuando se fue Cristo

Mt 9, 14-17


"Entonces se le acercan los discípulos de Juan y le dicen: '¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos, y tus discípulos no ayunan?' Jesús les dijo: 'Pueden acaso los invitados a la boda ponerse tristes mientras el novio está con ellos? Días vendrán en que les será arrebatado el novio; entonces ayunarán. Nadie echa un remiendo de paño sin tundir en un vestido viejo, porque lo añadido tira del vestido, y se produce un desgarrón peor. Ni tampoco se echa vino nuevo en pellejos viejos; pues de otro modo, los pellejos revientan, el vino se derrama, y los pellejos se echan a perder; sino que el vino nuevo se echa en pellejos nuevos, y así ambos se conservan'".


COMENTARIO

Aquellos que no querían para nada al Hijo de Dios buscaban cualquier ocasión para dejarlo mal. Y el tema del ayuno cuando estaba prescrito era ocasión propicia para ellos porque veían que los discípulos de Cristo no lo hacían...

Lo que dice Cristo aquí es seguro que ellos no lo entendieron. Es decir, eso de la boda sí es posible que les llegara al corazón pero que estuviera hablando de su muerte y de cómo se iban a sentir sus discípulos entonces... eso es seguro que no lo entendían. 

Y lo nuevo de la doctrina de Cristo, ese vino nuevo, no podía contenerse en corazones viejos como eran, precisamente, los de aquellos que le hacían según qué tipo de preguntas.

JESÚS, gracias por poner las cosa en su exacto sitio. 

Eleuterio Fernández Guzmán

3 de julio de 2026

No seamos incrédulos sino creyentes

Jn 20, 24-29


"Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Los otros discípulos le decían: 'Hemos visto al Señor'. Pero él les contestó: 'Si no veo en sus manos la señal de los clavos y no meto mi dedo en el agujero de los clavos y no meto mi mano en su costado, no creeré'. Ocho días después, estaban otra vez sus discípulos dentro y Tomás con ellos. Se presentó Jesús en medio estando las puertas cerradas, y dijo: 'La paz con vosotros'. Luego dice a Tomás: 'Acerca aquí tu dedo y mira mis manos; trae tu mano y métela en mi costado, y no seas incrédulo sino creyente'. Tomás le contestó: 'Señor mío y Dios mío». Dícele Jesús: 'Porque me has visto has creído. Dichosos los que no han visto y han creído'".

COMENTARIO

Tomás era uno de los doce que no estaba presente cuando el Hijo de Dios se presentó ante ellos. Y como no vio al Señor no creyó que hubiera pasado lo que, con toda seguridad, le contaron sus amigos. 

Cuando se aparece de nuevo, a los ocho días, Cristo se dirige a Tomás para decirle que hiciera lo que había dicho que necesitaría para creer. Pero no hace falta porque ver a Jesús fue suficiente. 

Cristo define a la perfección lo que es la fe: creer sin ver, creer sin ver, creer sin ver. Y lo repetimos por si no ha quedado claro...

JESÚS, gracias por decirnos qué es tener fe, qué creer. 

Eleuterio Fernández Guzmán

1 de julio de 2026

El miedo a la Verdad

Mt 8, 28-34


"En aquel tiempo, llegó Jesús a la otra orilla, a la región de los gadarenos. Vinieron a su encuentro dos endemoniados que salían de los sepulcros, y tan furiosos que nadie era capaz de pasar por aquel camino. Y se pusieron a gritar: -'¿Qué tenemos nosotros contigo, Hijo de Dios? ¿Has venido aquí para atormentarnos antes de tiempo?' Había allí a cierta distancia una gran piara de puercos paciendo. Y le suplicaban los demonios: '-Si nos echas, mándanos a esa piara de puercos'. Él les dijo:' Id. Saliendo ellos, se fueron a los puercos, y de pronto toda la piara se arrojó al mar precipicio abajo, y perecieron en las aguas'. Los porqueros huyeron, y al llegar a la ciudad lo contaron todo y también lo de los endemoniados. Y he aquí que toda la ciudad salió al encuentro de Jesús y, en viéndole, le rogaron que se retirase de su término.

COMENTARIO

Pudiera parecer o dar la impresión de que las personas se habían beneficiado de aquello de los endemoniados. Pero aquellas no pensaban lo mismo por su pensamiento exclusivamente humano. 

Se puede decir que hacer lo que hizo el Hijo de Dios con los endemoniados era buena cosa. Sin embargo, cuando el negocio se pone por medio, que es lo que las cosas no acaban bien para según qué intereses. 

Querían que Jesús dejara sus tierras porque, al parecer, los endemoniados no eran su problema sino perder a los cerdos... En fin...

JESÚS, gracias por actuar como actuaste entonces. 

Eleuterio Fernández Guzmán

24 de junio de 2026

Yojanan

 Lc 1, 57-66.80



"Se le cumplió a Isabel el tiempo de dar a luz, y tuvo un hijo. Oyeron sus vecinos y parientes que el Señor le había hecho gran misericordia, y se congratulaban con ella. Y sucedió que al octavo día fueron a circuncidar al niño, y querían ponerle el nombre de su padre, Zacarías, pero su madre, tomando la palabra, dijo: 'No; se ha de llamar Juan'. Le decían: 'No hay nadie en tu parentela que tenga ese nombre' Y preguntaban por señas a su padre cómo quería que se le llamase. El pidió una tablilla y escribió: 'Juan es su nombre'. Y todos quedaron admirados. Y al punto se abrió su boca y su lengua, y hablaba bendiciendo a Dios. Invadió el temor a todos sus vecinos, y en toda la montaña de Judea se comentaban todas estas cosas; todos los que las oían las grababan en su corazón, diciendo: 'Pues ¿Qué será este niño?»' Porque, en efecto, la mano del Señor estaba con él. El niño crecía y su espíritu se fortalecía; vivió en los desiertos hasta el día de su manifestación a Israel.

COMENTARIO

Resulta curioso el comportamiento de Zacarías. Cuando el ángel Gabriel le anunció que su esposa, a la que llamaban estéril, iba a darle un hijo, no se lo creyó del todo porque, humanamente, era lo que se esperaba de él. Sin embargo, después de unos meses de mudez por no creer y ya está... ahora sí que sabe lo que tiene que hacer: no dudar más de Dios y hacer lo que quiere el Padre que debe hacer. 

Le pone de nombre Juan que, al parecer, no era común en su familia. Pero era lo que debía hacer y ahora sí lo hace con las consecuencias que sabemos:  se le abre la boca y pudo hablar. 

La lección es bien sencilla: la Voluntad de Dios ha de ser siempre respetada por mucho que nos cueste. 

JESÚS, da las gracias a tu primo Juan por todo lo que hizo y lo fielmente que se comportó. 

Eleuterio Fernández Guzmán

23 de junio de 2026

La puerta estrecha

Mt 7, 6.12-14


"'No deis a los perros lo que es santo, ni echéis vuestras perlas delante de los puercos, no sea que las pisoteen con sus patas, y después, volviéndose, os despedacen. Por tanto, todo cuanto queráis que os hagan los hombres, hacédselo también vosotros a ellos; porque ésta es la Ley y los Profetas. 'Entrad por la entrada estrecha; porque ancha es la entrada y espacioso el camino que lleva a la perdición, y son muchos los que entran por ella; mas ¡qué estrecha la entrada y qué angosto el camino que lleva a la Vida!; y poco son los que lo encuentran.'"

COMENTARIO

Es cierto que todo hijo de Dios quiere ir al Cielo. Pero no se va a la Casa de Dios de cualquier forma sino de la forma como el Hijo de Dios aquí nos dice.

Nosotros tenemos dos opciones: escoger la puerta ancha en la que, es seguro, vamos a gozar de la vida sin tener en cuenta nada de lo que eso suponga ni las consecuencias de nuestros actos y escoger la puerta estrecha que conlleva, seguramente, muchos sacrificios...

Es cierto que dice Cristo que pocos encuentran la puerta estrecha. Y es que, como personas, nos corresponde buscarla y no siempre queremos.

JESÚS, gracias por ponernos sobre el aviso de cómo alcanzar el Cielo. 

Eleuterio Fernández Guzmán

18 de junio de 2026

Padre Nuestro

Mt 6, 7-15


"En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: 'Y al orar, no charléis mucho, como los gentiles, que se figuran que por su palabrería van a ser escuchados. No seáis como ellos, porque vuestro Padre sabe lo que necesitáis antes de pedírselo. Vosotros, pues, orad así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu Nombre; venga tu Reino; hágase tu Voluntad así en la tierra como en el cielo. Nuestro pan cotidiano dánosle hoy; y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros hemos perdonado a nuestros deudores; y no nos dejes caer en tentación, mas líbranos del mal. Que si vosotros perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; pero si no perdonáis a los hombres, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras ofensas.'

COMENTARIO

Podemos imaginar que los discípulos del Hijo de Dios querían aprender a orar. Por eso Jesucristo les enseña la oración más importante pues era la dirigida a su Padre del Cielo.

En el Padre Nuestro nosotros le pedimos a Dios por aquello que resulta de lo más importante. Y es que nuestro corazón y nuestra alma necesita dirigirse al Creador porque es así como nos dijo Cristo que debíamos hacerlo siendo consecuentes con lo que decimos. 

Padre Nuestro. Dios es nuestro Padre. ¿Habrá algo mejor que hacer que dirigirnos a su tierno corazón?

JESÚS, gracias por enseñarnos a pedir a Dios por lo que es importante para nosotros. 

Eleuterio Fernández Guzmán

17 de junio de 2026

Dios conoce en lo secreto

Mt 6, 1-6.16-18


"En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:' Cuidad de no practicar vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos; de lo contrario no tendréis recompensa de vuestro Padre celestial. Por tanto, cuando hagas limosna, no lo vayas trompeteando por delante como hacen los hipócritas en las sinagogas y por las calles, con el fin de ser honrados por los hombres; en verdad os digo que ya reciben su paga. Tú, en cambio, cuando hagas limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha; así tu limosna quedará en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará. Y cuando oréis, no seáis como los hipócritas, que gustan de orar en las sinagogas y en las esquinas de las plazas bien plantados para ser vistos de los hombres; en verdad os digo que ya reciben su paga. Tú, en cambio, cuando vayas a orar, entra en tu aposento y, después de cerrar la puerta, ora a tu Padre, que está allí, en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará. Cuando ayunéis, no pongáis cara triste, como los hipócritas, que desfiguran su rostro para que los hombres vean que ayunan; en verdad os digo que ya reciben su paga. Tú, en cambio, cuando ayunes, perfuma tu cabeza y lava tu rostro, para que tu ayuno sea visto, no por los hombres, sino por tu Padre que está allí, en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.'"

COMENTARIO

Hay textos bíblicos que, como éste, son un verdadero aviso para todos los hijos de Dios que, siendo discípulos de Cristo, debemos tener más que claro cuál es la verdad de nuestra fe para no confundirnos con lo que nos pasa. 

El caso es que el Hijo de Dios enseñó, en su primera venida al mundo, lo que debía ser conocido y creído para salvarse. Y una de las cosas es que Dios todo lo conoce, que ve en lo secreto de nuestro corazón. 

Esto, dicho así, está muy bien pero es que supone que nuestro Creador conoce todo lo que nosotros, a veces, queremos ocultar en el fondo del corazón para que no se sepa. Que lo sabe todo...

JESÚS, gracias por darnos a entender que tu Padre lo conoce todo. 

Eleuterio Fernández Guzmán

9 de junio de 2026

La fe debe alumbrar

Mt 5, 13-16


"'Vosotros sois la sal de la tierra. Mas si la sal se desvirtúa, ¿con qué se la salará? Ya no sirve para nada más que para ser tirada afuera y pisoteada por los hombres. Vosotros sois la luz del mundo. No puede ocultarse una ciudad situada en la cima de un monte. Ni tampoco se enciende una lámpara y la ponen debajo del celemín, sino sobre el candelero, para que alumbre a todos los que están en la casa. Brille así vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.'"

COMENTARIO

Es cierto y verdad que si entonces, en tiempos del Hijo de Dios y de su primera venida al mundo, podía resultar difícil manifestar que se era discípulo suyo no podemos decir que hoy día sea mucho más fácil. Sin embargo, las palabras de Cristo son determinantes y claras. 

Lo que nos dice Jesucristo es que si se tiene fe y se cree en Dios, en su Hijo y, en fin, en todo lo que eso supone, no podemos hacer como si la cosa no fuera con nosotros y ocultar esa fe que decimos tener. 

Podemos decir, además, que lo que quiere Cristo es que se note que tenemos fe y que nuestras obras demuestren que la tenemos. Vamos, que de fruto. 


JESÚS, gracias por ser tan claro y diáfano en tus palabras. 

Eleuterio Fernández Guzmán

7 de junio de 2026

Cuerpo y Sangre de Cristo

 Jn 6, 51-58


"'Yo soy el pan vivo, bajado del cielo. Si uno come de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo le voy a dar, es mi carne por la vida del mundo.' Discutían entre sí los judíos y decían: '¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?' Jesús les dijo: 'En verdad, en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del hombre, y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna, y yo le resucitaré el último día. Porque mi carne es verdadera comida y mi sangre verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí, y yo en él. Lo mismo que el Padre, que vive, me ha enviado y yo vivo por el Padre, también el que me coma vivirá por mí. Este es el pan bajado del cielo; no como el que comieron vuestros padres, y murieron; el que coma este pan vivirá para siempre.'"


COMENTARIO 

Aquellos que no querían mucho al Hijo de Dios no entendieron lo que quería decir cuando hablaba de su Cuerpo. Nosotros, tantos siglos después, comprendemos muy bien que se refería a la santísima comunión pero ellos, ellos no entendieron y se escandalizaron mucho. 

Lo que Cristo es claro: quien come su Cuerpo y bebe su Sangre tendrá vid eterna. No cabe expresión mejor ni más beneficiosa para sus discípulos. 

Cuerpo y Sangre de Cristo. Vida eterna. Nada mejor.


JESÚS, gracias por entregar tu Cuerpo y tu Sangre y hacerlo por nosotros. Gracias. 

Eleuterio Fernández Guzmán

5 de junio de 2026

Escuchar a Cristo


Mc 12, 35-37

"En aquel tiempo, mientras enseñaba en el templo, Jesús preguntó: '¿Cómo dicen los escribas que el Mesías es hijo de David? El mismo David, inspirado por el Espíritu Santo, dice: 'Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mi derecha, y haré de tus enemigos estrado de tus pies.' Si el mismo David lo llama Señor, ¿Cómo puede ser hijo suyo?' La gente, que era mucha, disfrutaba escuchándolo."

COMENTARIO

No es poco cierto que, siendo verdad que muchos querían mal al Hijo de Dios había otros que, al contrario, lo apreciaban y lo consideraban el Mesías, en Enviado de Dios. 

Cristo ha de explicar lo que estaba escrito para que fuera comprendido por el mayor número de creyentes judíos. Y por eso hablaba en Parábolas y por eso trataba de que comprendiesen lo que era importante. 

Y sobre el linaje del Mesías era cierto que iba a ser hijo de David pero, como podemos comprender no iba a serlo, digamos, de forma directa sino a través de su linaje y por eso mismo aquel hombre llamado José, que se convirtió en el padre adoptivo del Mesías era, precisamente, de la familia de David. Todo, pues, estaba escrito. 

JESÚS, gracias por hablar de esa forma tan cercana y verdadera. 

Eleuterio Fernández Guzmán

4 de junio de 2026

Estaba cerca del Reino de Dios

Mc 12, 28-34


"En aquel tiempo, uno de los escribas se acercó a Jesús y le preguntó: '¿Cuál es el primero de todos los mandamientos?'. Jesús le respondió: 'El primero es: Escucha, Israel: El Señor, nuestro Dios, es el único Señor; amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas. El segundo es éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay ningún mandamiento mayor que éstos'.

El escriba replicó: 'Muy bien, Maestro. Tienes razón, cuando dices que el Señor es único y que no hay otro fuera de él, y amarlo con todo el corazón, con toda el alma, con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a uno mismo, vale más que todos los holocaustos y sacrificios'.

Jesús, viendo que había hablado sensatamente, le dijo: 'No estás lejos del Reino de Dios'. Y ya nadie se atrevió a hacerle más preguntas."

COMENTARIO

Podemos decir que el atrevimiento de los escribas era grande porque preguntarle al Hijo de Dios por el mandamiento más importante de Dios era, verdaderamente, de traca...

La respuesta de Cristo era la que tenía que ser: amor a Dios y amor al prójimo. Y resulta curioso que Cristo le dijera al escriba que estaba "cerca" del Reino de Dios porque aunque estuviera de acuerdo con eso no era menos cierto que aún le faltaba mucho...

Nadie se atrevió a preguntarle más. En aquel momento, claro...


JESÚS, gracias por responder como respondiste a aquel escriba. 

Eleuterio Fernández Guzmán

2 de junio de 2026

A Dios lo que es de Dios

Mc, 12, 13-17


"Le enviaron después a unos fariseos y herodianos para sorprenderlo en alguna de sus afirmaciones. Ellos fueron y le dijeron: 'Maestro, sabemos que eres sincero y no tienes en cuenta la condición de las personas, porque no te fijas en la categoría de nadie, sino que enseñas con toda fidelidad el camino de Dios. ¿Está permitido pagar el impuesto al César o no? ¿Debemos pagarla o no?'. Pero él, conociendo su hipocresía, les dijo: '¿Por qué me tienden una trampa? Muéstrenme un denario'. Cuando se lo mostraron, preguntó: '¿De quién es esta figura y esta inscripción?'. Respondieron: 'Del César». Entonces Jesús les dijo: 'Den al César lo que es del César, y a Dios, lo que es de Dios'. Y ellos quedaron sorprendidos por al respuesta."

COMENTARIO

Es terrible lo que nos dice San Marcos en esta parte de su Evangelio: había quien tramaba la muerte del Hijo de Dios y buscaban tenderle una trampa. Terrible es. 

Lo que ellos quieren es que diga, a lo mejor, que no ha que hay que pagar el impuesto o que sí que haya que pagarlo. De todas formas, diga lo que diga se lo podrán echar en cara. 

La respuesta de Cristo es propia, claro, de Dios: a cada cual hay que darle lo que le corresponde. Pero a Dios hay que darle lo que es suyo y eso, ellos, seguro que no lo entendían...


JESÚS, gracias por responder con santas palabras. 

Eleuterio Fernández Guzmán

30 de mayo de 2026

Con la autoridad de Dios

Mc 11, 27-33


"Y llegaron de nuevo a Jerusalén. Mientras Jesús caminaba por el Templo, los sumos sacerdotes, los escribas y los ancianos se acercaron a él y le dijeron: '¿Con qué autoridad haces estas cosas? ¿O quién te dio autoridad para hacerlo?'. Jesús les respondió: 'Yo también quiero hacerles una sola pregunta. Si me responden, les diré con qué autoridad hago estas cosas. Díganme: el bautismo de Juan, ¿venía del cielo o de los hombres?'. Ellos se hacían este razonamiento: 'Si contestamos: 'Del cielo', él nos dirá: '¿Por qué no creyeron en él?'. ¿Diremos entonces: 'De los hombres'?'. Pero como temían al pueblo, porque todos consideraban que Juan había sido realmente un profeta, respondieron a Jesús: 'No sabemos'. Y él les respondió: 'Yo tampoco les diré con qué autoridad hago estas cosas'".

COMENTARIO


No era nada extraño que aquellos que querían que el Hijo de Dios desapareciera de sus vidas quisieran saber mucho o, mejor, quisieran preguntar mucho a Cristo para ver si lo podían coger en algún tipo de renuncio espiritual. 

Preguntar a Cristo por la autoridad por la que hacía lo que hacía era lo mismo que esperar que su respuesta fuera, por ejemplo, "por Dios". En tal caso seguro es que podrían acusarlo de algo. Sin embargo, Jesucristo no les contesta porque ellos tampoco quieren revelar su verdadero pensamiento. 

El silencio de Jesucristo, en ese momento, era más acusador que otra cosa. Y ellos lo sabían.


JESÚS, gracias por no contestar nada a los que te querían mal. 

Eleuterio Fernández Guzmán

28 de mayo de 2026

Hágase Tu Voluntad

Mt  26, 36-42


"36 Entonces Jesús fue con ellos a un huerto, llamado Getsemaní, y dijo a los discípulos: 'Sentaos aquí, mientras voy allá a orar'. 37 Y llevándose a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, empezó a sentir tristeza y angustia. 38 Entonces les dijo: 'Mi alma está triste hasta la muerte; quedaos aquí y velad conmigo'. 39 Y adelantándose un poco cayó rostro en tierra y oraba diciendo: 'Padre mío, si es posible, que pase de mí este cáliz. Pero no se haga como yo quiero, sino como quieres tú'. 40 Y volvió a los discípulos y los encontró dormidos. Dijo a Pedro: '¿No habéis podido velar una hora conmigo? 41 Velad y orad para no caer en la tentación, pues el espíritu está pronto, pero la carne es débil'. 42 De nuevo se apartó por segunda vez y oraba diciendo: 'Padre mío, si este cáliz no puede pasar sin que yo lo beba, hágase tu voluntad'".

COMENTARIO

Aquellos tres discípulos, Pedro, Juan y Santiago, habían sido privilegiados una vez más al ser los elegidos para acompañar al Hijo de Dios al huerto de los olivos. Pero ellos, al parecer, tenían sueño y no fueron capaces de velar, siquiera, una hora. 

Jesucristo, sin embargo, no pudo dormirse. En aquellos momentos decisivos de la historia de la salvación, pide a Dios. Sin embargo, pide que se cumpla la Voluntad de su Padre. Y es que sabe muy bien que siempre ha de cumplirla todo buen hijo. 

El Hijo de Dios sabe más que bien lo que ha de pasar. Todo aquello, además, ya estaba escrito y no iba a venir ahora Él a desdecir lo que el Creador tenía previsto que pasara. 


JESÚS, gracias por cumplir hasta el final la Voluntad de Dios. 

Eleuterio Fernández Guzmán

26 de mayo de 2026

De los últimos nos conviene ser

Mc 10, 28-31


"Entonces Pedro le dijo: 'Nosotros lo hemos dejado todo para seguirte'. Y Jesús contestó: 'En verdad les digo: Ninguno que haya dejado casa, hermanos, hermanas, madre, padre, hijos o campos por mi causa y por el Evangelio quedará sin recompensa. Pues, aun con persecuciones, recibirá cien veces más en la presente vida en casas, hermanos, hermanas, hijos y campos, y en el mundo venidero la vida eterna. Entonces muchos que ahora son primeros serán últimos, y los que son ahora últimos serán primeros.'"

COMENTARIO

Ciertamente, Pedro y los demás Apóstoles lo habían dejado todo para seguir al Hijo de Dios. Y es que aquel seguimiento requería, precisamente, no mirar atrás y sólo mirar con Quien se caminaba. 

Jesucristo, que conocía aquella especial preocupación de Pedro, sabe que ellos van a obtener mucho más de lo que habían dejado atrás porque iban a tener muchos más hermanos, muchas más casas y, en fin, todo lo que habían dejado atrás multiplicado hasta el infinito. 

Pero lo más importante es casi lo último que nos dice Cristo: quien le siga alcanzará la vida eterna. Y a eso nada se le puede comparar. Por eso nos conviene ser, en este mundo, de los últimos para luego, cuando de verdad va a importar, ser los primeros. 


JESÚS, gracias por obtenernos la vida eterna. 

Eleuterio Fernández Guzmán

23 de mayo de 2026

El testimonio de Juan

Jn 21, 20-25


"En aquel tiempo dijo Jesús a Pedro: 'Sígueme. Pedro entonces, volviéndose, vio que los seguía el discípulo a quien Jesús tanto quería el mismo que en la cena se había recostado en su pecho y le había dicho: 'Señor, ¿Quién es el que te va a entregar?' Al verlo, Pedro dice a Jesús: 'Señor, y éste, ¿qué?' Jesús le respondió:' Si quiero que se quede hasta que yo venga, ¿Qué te importa? Tú, sígueme'. Corrió, pues, entre los hermanos la voz de que este discípulo no moriría. Pero Jesús no había dicho a Pedro: No morirá, sino: 'Si quiero que se quede hasta que yo venga'. Este es el discípulo que da testimonio de estas cosas y que las ha escrito, y nosotros sabemos que su testimonio es verdadero. Hay además otras muchas cosas que hizo Jesús. Si se escribieran una por una, pienso que ni todo el mundo bastaría para contener los libros que se escribieran."

COMENTARIO

Aquel Apóstol llamado Juan era el más joven de aquellos a los que había elegido el Hijo de Dios. Y lo había elegido más que bien porque sería el único que estaría a los pies de la cruz junto a la Madre de Cristo. 

El papel que le tenía reservado a Juan era muy especial. A él se le revelaría lo que recogería en el libro del Apocalipsis y escribiría el Evangelio, digamos, más tierno y cercano a Jesucristo. 

Debe ser cierto lo que nos dice Juan acerca de que si se tuviera que escribir todo lo que hizo Cristo no habría lugar para contenerlo. 


JESÚS, gracias por haber escogido a Juan, el Zebedeo. 

Eleuterio Fernández Guzmán

22 de mayo de 2026

Curando a Pedro

Jn 21, 15-19


"Después de haber comido, dice Jesús a Simón Pedro: 'Simón de Juan, ¿me amas más que éstos?' Le dice él: 'Sí, Señor, tú sabes que te quiero'. Le dice Jesús: 'Apacienta mis ovejas'. Vuelve a decirle por segunda vez: 'Simón de Juan, ¿me amas? ' Le dice él: 'Sí, Señor, tú sabes que te quiero'. Le dice Jesús: 'Apacienta mis ovejas'. Le dice por tercera vez: 'Simón de Juan, ¿me quieres?' Se entristeció Pedro de que le preguntase por tercera vez: '¿Me quieres?'  y le dijo: 'Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te quiero'. Le dice Jesús: 'Apacienta mis ovejas. 'En verdad, en verdad te digo: cuando eras joven, tú mismo te ceñías, e ibas adonde querías; pero cuando llegues a viejo, extenderás tus manos y otro te ceñirá y te llevará adonde tú no quieras'. Con esto indicaba la clase de muerte con que iba a glorificar a Dios. Dicho esto, añadió: 'Sígueme'".

COMENTARIO

Aunque es evidente que todo creyente cristiano conoce muy bien lo que sucedió entre Pedro y el Hijo de Dios no es menos cierto que ellos mismos lo conocieron, digamos, de forma directa y les afectaba ambos. 

Pedro había negado tres veces al Señor. Y es curado de aquello que tanto le pesaba en el corazón respondiendo tres veces a Cristo que lo quería. Es la forma de proceder del Hijo de Dios que perdona si se admite el error y se pide perdón.

Algo más. Le dice a Pedro lo que le pasara cuando sea viejo y no será, para él, nada agradable pero lo acatará con gusto por ser la voluntad misma de Dios.



JESÚS, gracias por perdonar de esa manera a Pedro. 

Eleuterio Fernández Guzmán

21 de mayo de 2026

El inconmensurable amor de Cristo

 Jn 17, 20-26


"En aquel tiempo, Jesús levantó los ojos al cielo y dijo: 'Padre, no sólo te pido por mis discípulos, sino también por los que van a creer en mí por la palabra de ellos, para que todos sean uno, como tú, Padre, en mí y yo en ti somos uno, a fin de que sean uno en nosotros y el mundo crea que tú me has enviado. Yo les he dado la gloria que tú me diste, para que sean uno, como nosotros somos uno. Yo en ellos y tú en mí para que su unidad sea perfecta y así el mundo conozca que tú me has enviado y que los amas, como me amas a mí. Padre, quiero que donde esté yo, estén también conmigo los que me has dado, para que contemplen mi gloria, la que me diste, porque me has amado desde antes de la creación del mundo. Padre justo, el mundo no te ha conocido; pero yo sí te conozco y estos han conocido que tú me enviaste. Yo les he dado a conocer tu nombre y se lo seguiré dando a conocer, para que el amor con que me amas está en ellos y yo también en ellos.'"

COMENTARIO

No podemos negar que nuestro hermano Jesucristo, Hijo de Dios engendrado y no creado, nos ama por encima de todo. Y por eso cuando se dirige a su Padre le habla como le habla en bien nuestro.

Quiere Cristo que nosotros seamos uno con Él porque siéndolo también lo seremos con Dios mismo. Así glorificaremos al Todopoderoso como se merece ser glorificado. 

Cristo le pide a Dios que tenga en cuenta a los que le había entregado porque hemos aceptado que es el Mesías y es Hijo de Dios.


JESÚS, gracias por tu amor. 

Eleuterio Fernández Guzmán

20 de mayo de 2026

Palabras salvadoras de Cristo

Jn 17, 11-19


"'Padre santo, cuida en tu nombre a los que me has dado, para que sean uno como nosotros. Cuando estaba yo con ellos, yo cuidaba en tu nombre a los que me habías dado. He velado por ellos y ninguno se ha perdido, salvo el hijo de perdición, para que se cumpliera la Escritura. Pero ahora voy a ti, y digo estas cosas en el mundo para que tengan en sí mismos mi alegría colmada. Yo les he dado tu Palabra, y el mundo los ha odiado, porque no son del mundo, como yo no soy del mundo. No te pido que los retires del mundo, sino que los guardes del Maligno. Ellos no son del mundo, como yo no soy del mundo. Santifícalos en la verdad: tu Palabra es verdad. Como tú me has enviado al mundo, yo también los he enviado al mundo. Y por ellos me santifico a mí mismo, para que ellos también sean santificados en la verdad.'"

COMENTARIO

No podemos negar que cuando el Hijo de Dios hablaba, en aquella su primera venida al mundo, lo hacía de todo corazón y nada de lo dicho por su santísima boca se puede tener como poco importante. 

Quiere Cristo que seamos uno con Él,
sabe Cristo que podemos salvarnos a excepción de aquel que lo traicionó, 
conoce muy bien Cristo el odio del mundo hacia él y que a sus discípulos les va a pasar lo mismo, 
certifica Cristo que no somos del mundo sino del Cielo.

El Hijo de Dios envío a los suyos a dar la Buena Noticia del Reino de Dios. Y hoy, hoy mismo, aún estamos difundiéndola. 



JESÚS,  gracias por tus palabras santas y certeras. 

19 de mayo de 2026

Aceptar a Cristo

Jn 17, 1-11


"Así habló Jesús, y alzando los ojos al cielo, dijo: 'Padre, ha llegado la hora; glorifica a tu Hijo, para que tu Hijo te glorifique a ti. Y que según el poder que le has dado sobre toda carne, dé también vida eterna a todos los que tú le has dado. Esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y al que tú has enviado, Jesucristo. Yo te he glorificado en la tierra, llevando a cabo la obra que me encomendaste realizar. Ahora, Padre, glorifícame tú, junto a ti, con la gloria que tenía a tu lado antes que el mundo fuese. He manifestado tu Nombre a los hombres que tú me has dado tomándolos del mundo. Tuyos eran y tú me los has dado; y han guardado tu Palabra. Ahora ya saben que todo lo que me has dado viene de ti; porque las palabras que tú me diste se las he dado a ellos, y ellos las han aceptado y han reconocido verdaderamente que vengo de ti, y han creído que tú me has enviado. Por ellos ruego; no ruego por el mundo, sino por los que tú me has dado, porque son tuyos; y todo lo mío es tuyo y todo lo tuyo es mío; y yo he sido glorificado en ellos. Yo ya no estoy en el mundo, pero ellos sí están en el mundo, y yo voy a ti. Padre santo, cuida en tu nombre a los que me has dado, para que sean uno como nosotros.'"

COMENTARIO

Dice el Hijo de Dios que no ruega a Dios por el mundo porque sabe que el mundo, con sus carnalidades y maldades, no lo acepta ni nunca lo aceptará. No. Pide por aquellos que su Padre le ha entregado para que se salven a excepción del hijo de la perdición. 

Sabe Cristo, para defender a aquellos que le habían sido entregados, que muchos sí lo aceptaron y es a por esos por los que pide a Dios que los conserve y los libre de todo mal. 

Quiere el hijo de Dios que todos sus hermanos tengan vida eterna y estén con Él en el Cielo. Y por eso lo pide a Dios quien, con su poder, con todo el poder imaginable, puede hacerlo. 


JESÚS,  gracias por pedir por nosotros. 

Eleuterio Fernández Guzmán