Mt 16, 13-19
29 de junio de 2021
Las llaves de Pedro
28 de junio de 2021
Seguir a Cristo supone mucho
Mt 8,18-22
“En aquel
tiempo, viéndose Jesús rodeado de la muchedumbre, mandó pasar a la otra orilla.
Y un escriba se acercó y le dijo: ‘Maestro, te seguiré adondequiera que vayas’.
Dícele Jesús: ‘Las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo nidos; pero el
Hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza’. Otro de los discípulos le
dijo: ‘Señor, déjame ir primero a enterrar a mi padre’. Dícele Jesús: ‘Sígueme,
y deja que los muertos entierren a sus muertos’”.
COMENTARIO
Seguir a Cristo, en aquellos
momentos primeros de su predicación y ahora mismo, supone algo más que sostener
que se es discípulo suyo porque hacer sólo es hacer, exactamente, nada. Y Jesús
lo explica muy bien en este texto del evangelio de san Mateo.
Jesús, para empezar, pone
todas las cartas sobre la mesa. Ha de saber todo aquel que quiera seguirlo que
no va tener una vida fácil. Muchos serán perseguidos porque al Hijo de Dios hay
muchos que no lo quieren. Y a ellos les va a pasar lo mismo. Depende, pues, de
su voluntad.
El caso es que seguir a
Jesús no es poco. Supone, antes que nada, olvidarse de que se ha tenido una
vida anterior, un corazón viejo. Supone, por tanto, tener en cuenta que se ha
venir a tener un corazón nuevo, de carne.
JESÚS,
ayúdanos
a serte fieles.
Eleuterio Fernández Guzmán
27 de junio de 2021
Confianza en Dios
Mc 5,
21-30. 33-43
“21 Jesús pasó de nuevo en la barca a la otra
orilla y se aglomeró junto a él mucha gente; él estaba a la orilla del mar. 22 Llega uno de los jefes de la sinagoga,
llamado Jairo, y al verle, cae a sus pies, 23 y
le suplica con insistencia diciendo: ‘Mi hija está a punto de morir; ven, impón
tus manos sobre ella, para que se salve y viva. 24 Y se fue con él. Le seguía
un gran gentío que le oprimía. 25 Entonces, una mujer que padecía flujo de
sangre desde hacía doce años, 26 y que había sufrido mucho con muchos médicos y
había gastado todos sus bienes sin provecho alguno, antes bien, yendo a peor,
27 habiendo oído lo que se decía de Jesús, se acercó por detrás entre la gente y
tocó su manto.28 Pues decía: ‘Si logro tocar aunque sólo sea sus vestidos, me
salvaré.’ 29 Inmediatamente se le secó la fuente de sangre y sintió en su
cuerpo que quedaba sana del mal. 30 Al instante, Jesús, dándose cuenta de la
fuerza que había salido de él, se volvió entre la gente y decía: ‘¿Quién me ha
tocado los vestidos?’ 33 Entonces, la mujer, viendo lo que le había sucedido,
se acercó atemorizada y temblorosa, se postró ante él y le contó toda la verdad. 34 El le dijo: ‘Hija,
tu fe te ha salvado; vete en paz y queda curada de tu enfermedad.’35 Mientras
estaba hablando llegan de la casa del jefe de la sinagoga unos diciendo: ‘Tu
hija ha muerto; ¿a qué molestar ya al Maestro?’ 36 Jesús que oyó lo que habían
dicho, dice al jefe de la sinagoga: ‘No temas; solamente ten fe.’ 37 Y no
permitió que nadie le acompañara, a no ser Pedro, Santiago y Juan, el hermano
de Santiago.38 Llegan a la casa del jefe de la sinagoga y observa el alboroto,
unos que lloraban y otros que daban grandes alaridos.39 Entra y les dice: ‘¿Por
qué alborotáis y lloráis? La niña no ha muerto; está dormida.’ 40 Y se burlaban
de él. Pero él después de echar fuera a todos, toma consigo al padre de la
niña, a la madre y a los suyos, y entra
donde estaba la niña. 41 Y tomando la
mano de la niña, le dice: ‘= Talitá kum =‘, que quiere decir: ‘Muchacha, a ti
te digo, levántate.’ 42 La muchacha se levantó al instante y se puso a andar,
pues tenía doce años. Quedaron fuera de sí, llenos de estupor. 43 Y es insistió mucho en que nadie lo supiera;
y les dijo que le dieran a ella de comer.”
COMENTARIO
El
caso de la hija de la hemorroísa y el de la hija de Jairo tienen en común algo
que al Hijo de Dios le venía muy bien para enseñar lo que significa creer y
tener fe.
Ambos
casos tienen una característica común: quien pide confía en el poder del Maestro,
de Jesucristo. Y es que tanto la mujer que padecía los flujos de sangre como el
padre de la niña que estaba muy enferma confiaban en la actuación de aquel hombre
del que se decían maravillas porque maravillas hacía.
Jesucristo,
como pasa en muchas otras ocasiones, seguramente los habría curado igual porque
su corazón es el de Dios pero no podemos negar que la concurrencia de fe y
confianza en aquellos dos casos colaboró mucho en la sanación corporal.
JESÚS, gracias por ser Bueno y Misericordioso.
Eleuterio Fernández Guzmán
26 de junio de 2021
Curar por Amor
Mt 8, 5-17
25 de junio de 2021
Limpios por Cristo
Mt 8, 1-4
“Cuando Jesús bajó de la montaña, lo siguió una gran
multitud. Entonces un leproso fue a postrarse ante él y le dijo: ‘Señor, si
quieres, puedes purificarme.’ Jesús extendió la mano y lo tocó, diciendo: ‘Lo
quiero, queda purificado.’ Y al instante quedó purificado de su lepra. Jesús le
dijo: ‘No se lo digas a nadie, pero ve a presentarse al sacerdote y entrega la
ofrenda que ordenó Moisés para que les sirva de testimonio’”.
COMENTARIO
Lo que muchas pasa con el Hijo de Dios es que tiene muy en cuenta a las personas que tienen fe y confían en que es el Enviado de Dios. Y eso es lo que pasa con aquel hombre leproso y apartado de la sociedad por su enfermedad.
La
confianza la expresa en leproso diciendo que si quería Jesucristo podía
curarle. Y el caso es que aquella era la manera de llegar más directamente al
corazón del Mesías. Y llegó.
Y Cristo lo purifica, lo cura de aquella terrible enfermedad que lo apartada de todo y de todos. Pero Cristo no quiere que se sepa que fue Él pues sabe que eso le iba a traer problemas.
JESÚS, gracias por ser bueno y misericordioso.
Eleuterio Fernández Guzmán
24 de junio de 2021
El Precursor de Cristo
Lc 1,57-66.80
“Se le cumplió a Isabel el tiempo de dar a luz, y tuvo un hijo.
Oyeron sus vecinos y parientes que el Señor le había hecho gran misericordia, y
se congratulaban con ella. Y sucedió que al octavo día fueron a circuncidar al
niño, y querían ponerle el nombre de su padre, Zacarías, pero su madre, tomando
la palabra, dijo: ‘No; se ha de llamar Juan’. Le decían: ‘No hay nadie en tu
parentela que tenga ese nombre’. Y preguntaban por señas a su padre cómo quería
que se le llamase. Él pidió una tablilla y escribió: ‘Juan es su nombre’. Y
todos quedaron admirados.
Y al punto se abrió su boca y su lengua, y hablaba bendiciendo a Dios. Invadió
el temor a todos sus vecinos, y en toda la montaña de Judea se comentaban todas
estas cosas; todos los que las oían las grababan en su corazón, diciendo: ‘Pues
¿qué será este niño?’. Porque, en efecto, la mano del Señor estaba con él. El
niño crecía y su espíritu se fortalecía; vivió en los desiertos hasta el día de
su manifestación a Israel.”
COMENTARIO
Que la vida del ser humano está
totalmente relacionada con la voluntad de Dios se comprueba en el caso
particular de Zacarías y de su hijo Juan, que sería llamado el Bautista pues lo
sería, entre otros, del Hijo de Dios.
Se le había dicho a Zacarías que nacería
un hijo de quien llamaban la estéril Isabel. Él no se había fiado del Ángel del
Señor y fue castigado a permanecer mudo hasta que naciera el niño. Y así pasó.
Eso vino a confirmar la voluntad del Padre expresada a través de su Ángel.
No es de extrañar que aquellos que vivían
donde había nacido Juan se preguntarán qué iba a ser de un niño al que tantas
señales apuntaban como ser humano importante. Y llevado de la me mano de Dios
crecía a la espera de la llegada de su momento.
JESÚS, ayúdanos a mantener una fe grande como la de tu primo
Juan.
Eleuterio Fernández Guzmán
23 de junio de 2021
Conocernos por los frutos
Mt 7, 15-20
Al árbol que no produce frutos buenos se lo corta y se lo arroja al fuego. Por sus frutos, entonces, ustedes los reconocerán.'"
22 de junio de 2021
Mucho que aprender
Mt 7, 6.12.14
21 de junio de 2021
No juzgar
Mt 7, 1-5
Jesús dijo a sus
discípulos:
No juzguen, para no ser
juzgados. Porque con el criterio con que ustedes juzguen se los juzgará, y la
medida con que midan se usará para ustedes.
¿Por qué te fijas en la
paja que está en el ojo de tu hermano y no adviertes la viga que está en el
tuyo? ¿Cómo puedes decirle a tu hermano: “Deja que te saque la paja de tu ojo”,
si hay una viga en el tuyo? Hipócrita, saca primero la viga de tu ojo, y
entonces verás claro para sacar la paja del ojo de tu hermano.
COMENTARIO
Lo que dice el Hijo de Dios
en este texto del Evangelio de San Mateo debe ser entendido en la medida de lo
que dice pues, en muchas ocasiones, se entiende mal. Y es que las palabras de
Cristo son como son.
Dice Cristo que es
recomendable no juzgar porque entonces seremos juzgados. Pero lo seremos con la
misma medida con la que nosotros juzguemos. Y si lo hacemos con la medida de
Dios, la del Amor, la comprensión y la misericordia…
Y lo otro. Eso sí que es
importante. Y es que, en muchas ocasiones diera la impresión de que no
conocemos nuestros fallos o que, al menos, nos olvidamos pronto de ellos.
JESÚS, gracias
por decir las como son.
Eleuterio Fernández Guzmán
20 de junio de 2021
El poder de Dios
Mc 4,
35-40
“35 Este día, al atardecer, les dice: ‘Pasemos a la
otra orilla.’ 36 Despiden a la gente y le llevan en la barca, como estaba; e
iban otras barcas con él. 37 En esto, se levantó una fuerte borrasca y las olas
irrumpían en la barca, de suerte que ya se anegaba la barca. 38 Él estaba en
popa, durmiendo sobre un cabezal. Le despiertan y le dicen: ‘Maestro, ¿no te
importa que perezcamos?’ 39 El, habiéndose despertado, increpó al viento y dijo al mar: ‘¡Calla,
enmudece!’ El viento se calmó y sobrevino
una gran bonanza. 40 Y les dijo: ‘¿Por
qué estáis con tanto miedo? ¿Cómo no tenéis fe?’”.
COMENTARIO
La
verdad es que podemos imaginar a los que van en aquella barca cuando se desata
la tormenta. Y el miedo debía ser el comportamiento ordinario pues no era muy
normal no tenerlo. Y ellos lo tienen y bien que lo tienen.
Ellos
deben tener algo de confianza en el Señor porque lo despiertan para preguntarle
si es que a Él le importa poco que perezcan todos por aquella tormenta. Pero ya
podemos imaginar que eso no puede ser así.
El
Hijo de Dios sabía que nada debían temer porque tenía el poder decirle al mal
que enmudeciera. Y es lo que hace. De todas formas, les afea la conducta tenida
pues su fe, al parecer, aún no era muy grande.
JESÚS, gracias por manifestar el poder de Dios.
Eleuterio Fernández Guzmán
19 de junio de 2021
Pero no se perdió Cristo
Lc 2, 41-51
18 de junio de 2021
Sagrado Corazón de Jesús
Jn 19, 31-37
“31 Los
judíos, como era el día de la Preparación, para que no quedasen los cuerpos en
la cruz el sábado - porque aquel sábado era muy solemne - rogaron a Pilato que
les quebraran las piernas y los retiraran. 32 Fueron, pues, los soldados y
quebraron las piernas del primero y del otro crucificado con él. 33 Pero al
llegar a Jesús, como lo vieron ya muerto, no le quebraron las piernas, 34 sino
que uno de los soldados le atravesó el costado con una lanza y al instante
salió sangre y agua. 35 El que lo vio lo atestigua y su testimonio es válido, y
él sabe que dice la verdad, para que también vosotros creáis. 36 Y todo esto
sucedió para que se cumpliera la Escritura: ‘No se le quebrará hueso alguno.’ 37 Y también otra Escritura dice: ‘Mirarán al que traspasaron.’”
COMENTARIO
Un
día como hoy, en el que celebramos al Sagrado Corazón de Jesús, sólo podemos
dar gracias a Dios, a Cristo, su Hijo. Y debemos hacerlo porque aquella sangre
que fue vertida y que, en realidad, dio por cada uno de nosotros, sus hermanos,
lo fue porque era la única manera de limpiar los muchos pecados que el hombre
había cometido contra su Creador, contra el mundo y, en fin, contra la santísima
Voluntad de Dios.
Sagrado
Corazón de Jesús, acompáñanos siempre.
JESÚS, gracias, gracias y gracias.
Eleuterio Fernández Guzmán
17 de junio de 2021
Padre y Nuestro
Mt 6, 7-15
16 de junio de 2021
No ser escuchado
Mc 6, 1-6.16-18
15 de junio de 2021
Amar al enemigo
14 de junio de 2021
Presenta la otra mejilla
Mt 5, 38-42
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos:
“Ustedes han oído que se dijo: Ojo por ojo, diente por diente; pero yo les digo
que no hagan resistencia al hombre malo. Si alguno te golpea en la mejilla
derecha, preséntale también la izquierda; al que te quiera demandar en juicio
para quitarte la túnica, cédele también el manto. Si alguno te obliga a caminar
mil pasos en su servicio, camina con él dos mil. Al que te pide, dale; y al que
quiere que le prestes, no le vuelvas la espalda”.
COMENTARIO
No
podemos dejar de reconocer que por cosas como la que hoy nos trae el Evangelio
de San Mateo hubo muchos que dejaron de seguir al Hijo de Dios pues no es poco
lo que dice sino mucho y muy mucho.
Es
cierto y verdad que para Jesucristo la misericordia no era una simple palabra
sino expresión de la exacta voluntad de Dios. Y eso es lo que siempre recomienda
a sus discípulos.
Presentar
la mejilla a quien te ha abofeteado la otra no es cosa fácil sino, en extremo,
difícil. Sin embargo, eso junto a lo otro que también nos dice Jesucristo, es
el exacto camino que lleva al definitivo Reino de Dios llamado Cielo.
JESÚS, gracias por decir las cosas con tanta claridad.
Eleuterio Fernández Guzmán
13 de junio de 2021
El pequeño grano de mostaza
Mc 4, 26-34
12 de junio de 2021
Sí y no
Mt 5, 33-37
11 de junio de 2021
La Providencia de Dios
10 de junio de 2021
La verdad de la Voluntad de Dios
Mt 5, 20-26
9 de junio de 2021
Cumplir con la Voluntad de Dios
Mt 5, 17-19
8 de junio de 2021
Ser lo que debemos ser
Mt 5, 13-16
7 de junio de 2021
Bienaventurados
Mt 5,1-12
“1 Viendo la muchedumbre, subió al monte, se sentó, y sus discípulos se le acercaron. 2 Y tomando la palabra, les enseñaba diciendo: 3 ‘Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos. 4 Bienaventurados = los mansos =, porque = ellos poseerán en herencia la tierra. = 5 Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados. 6 Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos serán saciados. 7 Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. 9 Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios. 10 Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los Cielos. 11 Bienaventurados seréis cuando os injurien, y os persigan y digan con mentira toda clase de mal contra vosotros por mi causa. 12 Alegráos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en los cielos; pues de la misma manera persiguieron a los profetas anteriores a vosotros.’”
COMENTARIO
En
realidad, aquellas palabras que, seguramente, juntó el evangelista Mateo para
formar esto que podemos considerar casi un listado de cosas buenas, no es más
que el consejo de Dios a sus hijos. Por eso se refieren a todo lo que, de una
manera o, de otra, debemos ser y hacer.
En
realidad, las Bienaventuranzas no vienen a terminar con los Mandamientos sino,
al contrario, a confirmar que la Voluntad de Dios era la que fue en su momento
y sigue siendo la misma.
En
realidad, siendo mandos, pidiendo justicia y trabajar por la paz, además de
todo lo demás, no es más (ni menos) que la plasmación del camino que nos lleva
al definitivo Reino de Dios llamado Cielo.
JESÚS,
gracias por querer que seamos bienaventurados.
Eleuterio Fernández
6 de junio de 2021
La Sangre y el Cuerpo de Cristo
Mc 14, 12-16. 22-26
“12 El primer día de los Ázimos, cuando se
sacrificaba el cordero pascual, le dicen sus discípulos: ‘¿Dónde quieres que
vayamos a hacer los preparativos para que comas el cordero de Pascua?’ 13 Entonces,
envía a dos de sus discípulos y les dice: ‘Id a la ciudad; os saldrá al
encuentro un hombre llevando un cántaro de agua; seguidle 14 y allí donde
entre, decid al dueño de la casa: ‘El Maestro dice: ¿Dónde está mi sala, donde
pueda comer la Pascua con mis discípulos?’ 15 Él os enseñará en el piso
superior una sala grande, ya dispuesta y preparada; haced allí los preparativos
para nosotros.’ 16 Los discípulos salieron,
llegaron a la ciudad, lo encontraron tal como les había dicho, y prepararon la
Pascua. 22 Y mientras estaban comiendo, tomó pan, lo bendijo, lo partió y se lo
dio y dijo: ‘Tomad, este es mi cuerpo.’ 23 Tomó luego una copa y, dadas las
gracias, se la dio, y bebieron todos de ella. 24Y les dijo: ‘Esta es mi sangre
de la Alianza, que es derramada por muchos. 25 Yo os aseguro que ya no beberé
del producto de la vid hasta el día en que lo beba nuevo en el Reino de Dios.’
26 Y cantados los himnos, salieron hacia el monte de los Olivos.”
COMENTARIO
Como
es natural, el Hijo de Dios, que conocía más que bien lo que le iba a pasar
(recordemos que todo estaba escrito), no duda lo más mínimo en prepararlo todo
de forma adecuada. Y aquellos que son enviados, estamos seguros de que se
preguntaban qué era todo aquello que les decía su Maestro.
Lo
que sucede en la llamada Última Cena es lo conocido: Cristo instaura la Santa
Misa con aquel dar su Cuerpo y dar su Sangre. Y así debería repetirse en lo
sucesivo hasta que volviese en su Parusía.
Y
luego… marcharon al Huerto de los Olivos donde se iba a consumar la traición.
JESÚS, gracias por cumplir del todo con tu misión.
Eleuterio Fernández Guzmán