15 de octubre de 2022

Ir a Cristo

 Lc 12, 1-7


Jesús dijo:


‘Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque habiendo ocultado estas cosas a los sabios y a los prudentes, las has revelado a los pequeños. Sí, Padre, porque así lo has querido.


Todo me ha sido dado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo sino el Padre, así como nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquél a quien el Hijo se lo quiera revelar.


Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y Yo los aliviaré. Carguen sobre ustedes mi yugo y aprendan de mí, porque soy paciente y humilde de corazón, y así encontraran alivio. Porque mi yugo es suave y mi carga liviana.’



COMENTARIO

Cuando el Hijo de Dios se dirige al Padre, a Su Padre y al nuestro, como lo hace en este texto del Evangelio de San Lucas, es cierto y verdad que lo que dice ha de interesarnos e importarnos. Y, por eso, cuando le dice que las cosas que importan, aquellas que son cruciales para nuestra salvación, las ha ocultado a los que se consideran sabios en la Tierra y que, sin embargo, se las ha revelado a los pequeños, a los sencillos de corazón… debemos, entonces, alegrarnos de querer ser pequeños y sencillos y de tener el corazón preparado para aceptar la semilla del Padre en el mismo.

Nos dice, sin embargo, algo que también es muy importante y es que podemos acudir a Él, a Jesucristo (y, por tanto, a Dios mismo) cuando nos sintamos agobiados o afligidos porque siempre nos escuchar y quiere lo mejor para nosotros. Y es que, aunque podamos llegar a creer que su carga es muy pesada… seguro que no lo es.



JESÚS, gracias por ser tan bueno y misericordioso con nosotros.



Eleuterio Fernández Guzmán

14 de octubre de 2022

Muy sabias palabras de Cristo

Lc 12, 1-7




“En aquel tiempo, se reunieron miles de personas, hasta el punto de atropellarse unos a otros. Jesús comenzó a decir, dirigiéndose primero a sus discípulos: ‘iCuídense de la levadura de los fariseos, que es la hipocresía. No hay nada oculto que no deba ser revelado, ni nada secreto que no deba ser conocido. Por eso, todo lo que ustedes han dicho en la oscuridad será escuchado en pleno día; y lo que han hablado al oído, en las habitaciones más ocultas, será proclamado desde lo alto de las casas.


A ustedes, mis amigos, les digo: No teman a los que matan el cuerpo y después no pueden hacer nada más. Yo les indicaré a quién deben temer: teman a aquél que, después de matar, tiene el poder de arrojar al infierno. Sí, les repito, teman a ése.


¿No se venden acaso cinco pájaros por dos monedas? Sin embargo, Dios no olvida a ninguno de ellos. Ustedes tienen contados todos sus cabellos: no teman, porque valen más que muchos pájaros’”.



COMENTARIO


El Hijo de Dios, en determinadas ocasiones como ésta abunda en realidades espirituales que con totalmente importantes para sus discípulos. Y es que, por ejemplo, no es poca cosa que nos diga que debemos cuidarnos de aquellos que quieren engañarnos pero tampoco que seamos conscientes de que Dios todo lo ve y todo lo sabe.


Debemos también tener en cuenta que es más que importante estar atentos a los que pueden matar nuestra alma pues entre el cuerpo y ésta es la última la que quedará después de nuestra alma y si está muerta y en el infierno…


Hay, sin embargo, algo más. Y es que Dios conoce a los que son sus hijos que han aceptado que su Padre es el Todopoderoso. Y a esos, a nosotros, nos conoce a la perfección.




JESÚS, gracias por hablarnos con tanta claridad.



Eleuterio Fernández Guzmán

13 de octubre de 2022

Para no sentirse señalado por Cristo

 

Lc 11, 47-54

 

“¡Ay de vosotros, porque edificáis los sepulcros de los profetas que vuestros padres mataron! Por tanto, sois testigos y estáis de acuerdo con las obras de vuestros padres; porque ellos los mataron y vosotros edificáis.  Por eso dijo la Sabiduría de Dios: Les enviaré profetas y apóstoles, y a algunos los matarán y perseguirán, para que se pidan cuentas a esta generación de la sangre de todos los profetas derramada desde la creación del mundo, desde la sangre de Abel hasta la sangre de Zacarías, el que pereció entre el altar y el Santuario. Sí, os aseguro que se pedirán cuentas a esta generación.

 

‘¡Ay de vosotros, los legistas, que os habéis llevado la llave de la ciencia! No entrasteis vosotros, y a los que están entrando se lo habéis impedido.’

 

Y cuando salió de allí, comenzaron los escribas y fariseos a acosarle implacablemente y hacerle hablar de muchas cosas, buscando, con insidias, cazar alguna palabra de su boca.”

 

COMENTARIO

 

La misión que había venido Cristo a llevar a cabo en el mundo requería de tener mucho aplomo y mucha personalidad. Por eso el Hijo de Dios no tiene respeto humano alguno y no tiene comportamientos políticamente correctos: dice lo que debe decir y lo que es necesario que se sepa.

 

No por casualidad los que no querían ver a Cristo ni en pintura eran de los más poderosos. Por eso cuando el Hijo de Dios les pone, ante sus ojos, la verdad de lo que con ellos pasa, se enfadan tanto y buscan ocasión para acusarlo.

 

De todas formas, lo que dice Jesús no está nada alejado de la realidad. Ellos se sienten retratados y se dan cuenta de que el pueblo está empezando a entender lo que han sido sus vidas en manos de unos individuos a los que Cristo llama sepulcros blanqueados. Y, entonces, que quieran matarlo no es nada extraño.

 

 

JESÚS, ayúdanos a no ser como aquellos que ocultan la Verdad a su prójimo.

 

 

Eleuterio Fernández Guzmán

12 de octubre de 2022

Escuchar a Dios

Lc 11, 27-28



Jesús estaba hablando y una mujer levantó la voz en medio de la multitud y le dijo: ‘¡Feliz el vientre que te llevó y los pechos que te amamantaron!’


Jesús le respondió: ‘Felices más bien los que escuchan la Palabra de Dios y la practican’.



COMENTARIO


Es verdad que al escuchar estas palabras del Hijo de Dios sobre su Madre cualquiera puede pensar que la está haciendo de menos al decir eso que dice. Sin embargo, como podemos imaginar, no iba a hacer Jesucristo eso acerca de quien era la Madre de Dios y, claro, no lo hace.

Es lógico, por otra parte, que quien dice aquellas palabras sobre el vientre de María quería alagar a la Madre. Y dice lo que dice porque lo piensa y cree de verdad.


Sin embargo, el Hijo de Dios alaba mucho a María cuando dice que son felices aquellos que escuchan la Palabra de Dios y no se limitan a quedar admirados sino que, la llevan a la práctica y ¿en eso alguien podía ganar a María? No. Pues eso...


JESÚS, gracias por definir tan bien a tu Madre.


Eleuterio Fernández Guzmán

11 de octubre de 2022

No ser como fariseos

Lc 11, 37-41




Un fariseo invitó a Jesús a cenar a su casa. Jesús entró y se sentó a la mesa. El fariseo se extrañó de que no se lavara antes de comer.


Pero el Señor le dijo: ‘¡Así son ustedes, los fariseos! Purifican por fuera la copa y el plato, y por dentro están llenos de voracidad y perfidia. ¡Insensatos! El que hizo lo de afuera, ¿no hizo también lo de adentro? Den más bien como limosna lo que tienen y todo será puro’”.



COMENTARIO


Había muchos que, en tiempos de la primera venida al mundo del Hijo de Dios, no querían para nada escuchar, siquiera, las palabras que tenía que decir Jesucristo porque era posible que eso les hiciera cambiar y no querían hacerlo.

Las formas era, supuestamente, muy tenidas en cuenta. Por eso se extraña aquel fariseo de que no se lave antes de comer Jesucristo. Pero no es que no se lave, digamos, las manos, sino que no hiciera las correspondientes abluciones.

En realidad, sabía muy bien el Hijo de Dios que lo que importa, al fin y al cabo, no es lo de fuera sino el corazón y, por tanto, lo de dentro. Y por eso les pone sobre la mesa la verdad de las cosas: están llenos de voracidad y perfidia. Y es seguro que eso no les gustó nada de nada...


JESÚS, gracias por poner las cosas en su sitio.



Eleuterio Fernández Guzmán

10 de octubre de 2022

Lo que, al fin y al cabo, valdrá y servirá

Lc 11, 29-32

 

“Habiéndose reunido la gente, comenzó a decir: ‘Esta generación es una generación malvada; pide una señal, y no se le dará otra señal que la señal de Jonás. Porque, así como Jonás fue señal para los ninivitas, así lo será el Hijo del hombre para esta generación. La reina del Mediodía se levantará en el Juicio con los hombres de esta generación y los condenará: porque ella vino de los confines de la tierra a oír la sabiduría de Salomón, y aquí hay algo más que Salomón. Los ninivitas se levantarán en el Juicio con esta generación y la condenarán; porque ellos se convirtieron por la predicación de Jonás, y aquí hay algo más que Jonás.”

 

COMENTARIO

 

En tiempos de Cristo, dar una señal de lo que se decía ser era la muestra más cierta y comprensible de que, en efecto, se era lo que se decía que se era. Y a Jesús le piden una señal para creer que es el Mesías enviado por Dios.

 

Jesús da una pista. Y es que Jonás estuvo tres días en el estómago de una ballena y Él va a estar tres días muerto para luego resucitar. Y tal será la señal más evidente de que estaban ante el Hijo de Dios y que lo habían dejado pasar.

 

Además, hace Cristo una advertencia. Se la hace a los que le escuchaban pero vale también para hoy. Y es que quien no se convierta a Cristo como Hijo de Dios perecerá en el abismo del Infierno por no haber confesado Quién era.

 

 

JESÚS, ayúdanos a creer en Ti y tu envío mesiánico.

 

Eleuterio Fernández Guzmán