30 de julio de 2014

Qué es el Reino de los Cielos


Mt 13,44-46


En aquel tiempo, Jesús dijo a la gente: 'El Reino de los Cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo que, al encontrarlo un hombre, vuelve a esconderlo y, por la alegría que le da, va, vende todo lo que tiene y compra el campo aquel. 
'También es semejante el Reino de los Cielos a un mercader que anda buscando perlas finas, y que, al encontrar una perla de gran valor, va, vende todo lo que tiene y la compra'”.


COMENTARIO

Es cierto que muchos de los judíos que vivían en tiempo de Jesús anhelaban el Reino de Dios y lo esperaban con ansia. Muchos soñaban co ver al Mesías que Dios había prometido enviar al mundo.

Encontrar el Reino de Dios suponía haber llegado a lo máximo de la espiritualidad de los hijos de Dios. Por eso Jesús habla de cómo darse cuenta de eso, de qué es el Reino de los cielos.

Quien encuentra el Reino de Dios hace bien en dejar todo lo que antes era importante en su vida.Todo se deja atrás porque sólo importa el definitivo Reino del Padre. Entonces, se sabe que se ha encontrado algo de mucho valor y se da todo por el mismo.


JESÚS, nos quieres simpre contido y con el Padre. Por eso nos hablas de forma que podamos entender lo que eso significa. Ayúdanos a entender tu Palabra que es la de Dios.




Eleuterio Fernández Guzmán


29 de julio de 2014

Lo que más nos conviene




Lc 10,38-42


En aquel tiempo, Jesús entró en un pueblo; y una mujer, llamada Marta, le recibió en su casa. Tenía ella una hermana llamada María, que, sentada a los pies del Señor, escuchaba su Palabra, mientras Marta estaba atareada en muchos quehaceres. Acercándose, pues, dijo: 'Señor, ¿no te importa que mi hermana me deje sola en el trabajo? Dile, pues, que me ayude'. Le respondió el Señor: 'Marta, Marta, te preocupas y te agitas por muchas cosas; y hay necesidad de pocas, o mejor, de una sola. María ha elegido la parte buena, que no le será quitada'”.


COMENTARIO

Pensamos, porque sería la verdad, que cuando Jesús iba a visitar a alguien no iba solo. Muchas personas lo seguirían y no sólo sus discípulos. Por eso cuando va a visitar a María, Marta y Lázaro otros muchos irían con Él.

Marta tenía mucho trabajo. Cumplía muy bien con la función que tenía asignada en aquella casa. Pero se molestaba porque su hermana María no hacía más que escuchar a Jesús y eso molestaba a Marta que veía como todo recaía sobre sus espaldas.

Pero Jesús sabe lo que es importante. Aquello que hacía Marta estaba muy bien pero era primordial saber lo que tenía que decirles Jesús. Con aquello podrían llevar a cabo lo que tenían que hacer.


JESÚS, sabes lo que es importante para nosotros. Ayúdanos a escucharte por encima del mundo y sus mundanidades.




Eleuterio Fernández Guzmán


28 de julio de 2014

Como lo pequeño es grande




Mt 13, 31-35

Otra parábola les propuso: 'El Reino de los Cielos es semejante a un grano de mostaza que tomó un hombre y lo sembró en su campo. Es ciertamente más pequeña que cualquier semilla, pero cuando crece es mayor que las hortalizas, y se hace árbol, hasta el punto de que las aves del cielo vienen y anidan en sus ramas.' Les dijo otra parábola: 'El Reino de los Cielos es semejante a la levadura que tomó una mujer y la metió en tres medidas de harina, hasta que fermentó todo'. Todo esto dijo Jesús en parábolas a la gente, y nada les hablaba sin parábolas, para que se cumpliese el oráculo del profeta: = Abriré en parábolas mi boca, publicaré lo que estaba oculto desde la creación del mundo. =”

COMENTARIO

Jesús habla de mejor forma para ser entendido. Como en su tiempo había muchas personas que no sabían leer Él les transmite el mensaje de Dios de una forma sencilla a través de las parábolas. Así, además, se cumplía lo que estaba escrito.

De lo pequeño puede devenir lo grande. Eso es lo que quiere decir Jesús cuando pone el ejemplo de la semilla de mostaza o la levadura. Ejemplos, todos estos, de la vida ordinaria que Jesús habría visto en su diario existir. Por eso era entendido por los más sencillos.

Dios quiere que los sencillos en la fe entiendan lo que, en verdad, es importante. Jesús les habla en parábolas pero, a través de aquella forma de hablar sin mucha complicación, les dice lo que debe saber y conocer para alcanzar la vida eterna.


JESÚS, lo que nos enseñas lo haces de la mejor forma para nuestros corazones y nuestra mente. Ayúdanos a no olvidar nunca tus consejos y recomendaciones.


Eleuterio Fernández Guzmán


27 de julio de 2014

Para no caer en el fuego eterno


Mt 13, 44-52


El Reino de los Cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo que, al encontrarlo un hombre, vuelve a esconderlo y, por la alegría que le da, va, vende todo lo que tiene y compra el campo aquel.' 'También es semejante el Reino de los Cielos a un mercader que anda buscando perlas finas, y que, al encontrar una perla de gran valor, va, vende todo lo que tiene y la compra. 'También es semejante el Reino de los Cielos a una red que se echa en el mar y recoge peces de todas clases; y cuando está llena, la sacan a la orilla, se sientan, y recogen en cestos los buenos y tiran los malos. Así sucederá al fin del mundo: saldrán los ángeles, separarán a los malos de entre los justos y los echarán en el horno de fuego; allí será el llanto y el rechinar de dientes. '¿Habéis entendido todo esto? Dícenle: 'Sí'. Y él les dijo: 'Así, todo escriba que se ha hecho discípulo del Reino de los Cielos es semejante al dueño de una casa que saca de sus arcas lo nuevo y lo viejo.'”




COMENTARIO

Encontrar a Cristo

El hijo de Dios, ser humano creado a imagen y semejanza del Creador, necesita reconocer que cuando ha encontrado a Cristo debe dejar todo lo anterior y, cambiando el corazon, seguirlo en forma y modo correspondiente a su forma de vida.

Un aviso del Hijo de Dios

Jesús nos pone sobre la pista de algo muy importante: lo que hacemos tiene eco en la eternidad. Por eso quien sea justo en este valle de lágrimas alcanzará la vida eterna y quien no sea, alcanzará la muerte eterna.



Saber lo que nos conviene

Entender lo que quiere decir Cristo cuando habla del rechinar de dientes es crucial para nuestra vida futura. Tras nuestra muerte cosecharemos según hayamos sembrado.

JESÚS, no quieres que caigamos en el fuego eterno. Por eso nos recomiendas actuar según actúa un hijo de Dios. Ayúdanos a no caer en las trampas del Maligno.




Eleuterio Fernández Guzmán


26 de julio de 2014

Ser trigo o cizaña



Sábado XVI del tiempo ordinario








Mt 13,24-30

En aquel tiempo, Jesús propuso a las gentes otra parábola, diciendo: 'El Reino de los Cielos es semejante a un hombre que sembró buena semilla en su campo. Pero, mientras su gente dormía, vino su enemigo, sembró encima cizaña entre el trigo, y se fue. Cuando brotó la hierba y produjo fruto, apareció entonces también la cizaña. Los siervos del amo se acercaron a decirle: ‘Señor, ¿no sembraste semilla buena en tu campo? ¿Cómo es que tiene cizaña?’. Él les contestó: ‘Algún enemigo ha hecho esto’. Dícenle los siervos: ‘¿Quieres, pues, que vayamos a recogerla?’. Díceles: ‘No, no sea que, al recoger la cizaña, arranquéis a la vez el trigo. Dejad que ambos crezcan juntos hasta la siega. Y al tiempo de la siega, diré a los segadores: Recoged primero la cizaña y atadla en gavillas para quemarla, y el trigo recogedlo en mi granero’'”.


COMENTARIO

Según Cristo, y lo que dice es la Verdad, Dios siembra en nuestros corazones la buena semilla porque quiere que siempre estemos junto a Él. Quiere lo mejor de nosotros y nos ama porque es nuestro Padre.

Algunos, que ven cómo la cizaña se ceba con los hijos de Dios pregunta al Padre cómo pudo suceder eso pues el Todopoderoso siembra siempre con sabiduría y no pierde nada de su santa simiente.

El Creador, sin embargo, siempre hace su voluntad. Al final de los tiempos, cuando vuelva Cristo en su Parusía, los buenos, el buen trigo salido de la buena simiente, será enviado a la vida eterna, al Cielo y la cizaña será enviada al fuego eterno, al Infierno. Y esto es una verdad de fe.


JESÚS, los que te siguen son libres para escoger entre lo bueno y lo malo, entre ser trigo como fruto bueno de la buena simiente de Dios o ser cizaña, perjudicando el Reino del Padre. Ayúdanos a ser buena simiente para dar buen fruto.




Eleuterio Fernández Guzmán


25 de julio de 2014

Ser servidor; servir




Santiago apóstol, patrón de España


Mt  20,20-28


En aquel tiempo, se acercó a Jesús la madre de los hijos de Zebedeo con sus hijos, y se postró como para pedirle algo. Él le dijo: '¿Qué quieres?'. Dícele ella: 'Manda que estos dos hijos míos se sienten, uno a tu derecha y otro a tu izquierda, en tu Reino'. Replicó Jesús: 'No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber la copa que yo voy a beber?'. Dícenle: 'Sí, podemos'. Díceles: 'Mi copa, sí la beberéis; pero sentarse a mi derecha o mi izquierda no es cosa mía el concederlo, sino que es para quienes está preparado por mi Padre'.

Al oír esto los otros diez, se indignaron contra los dos hermanos. Mas Jesús los llamó y dijo: 'Sabéis que los jefes de las naciones las dominan como señores absolutos, y los grandes las oprimen con su poder. No ha de ser así entre vosotros, sino que el que quiera llegar a ser grande entre vosotros, será vuestro servidor, y el que quiera ser el primero entre vosotros, será vuestro esclavo; de la misma manera que el Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida como rescate por muchos'”.


COMENTARIO

Los que caminaban, más de cerca, con Jesús, no tenían muy claro aun lo que significaba seguirle hasta el fin. Aquellos dos hermanos querían estar entre los primeros y no sabían lo que eso suponía. Jesús sí lo sabía y por eso les habla de la copa, de la muerte, que ha de beber.

Ellos están de acuerdo: tambien beberán tal copa. Sin embargo eso lo hacen porque no saben lo que significa. Sin embargo, el lugar último, en la vida eterna, junto a Cristo, sólo lo sabe Dios Creador y Todopoderoso.

Jesús, sin embargo, les da un buen consejo que tiene todo que ver con lo que significa ser discípulo suyo: servir. El servicio al prójimo está por encima de todo lo que ellos, y nosotros, podemos pensar al respecto de lo que significa seguir a Cristo. Así seremos los primeros en el definitivo Reino de Dios. Así.


JESÚS, sabes qué es lo más importante para nuestra vida espiritual y material. Ser servidores es lo que importa. Ayúdanos a no ser egoístas y a actuar como debemos actuar siendo discípulos tuyos.




Eleuterio Fernández Guzmán


24 de julio de 2014

Reconocer en Cristo al Mesías



Jueves XVI del tiempo ordinario



Mt 13,10-17


En aquel tiempo, acercándose los discípulos dijeron a Jesús: '¿Por qué les hablas en parábolas?'. Él les respondió: 'Es que a vosotros se os ha dado el conocer los misterios del Reino de los Cielos, pero a ellos no. Porque a quien tiene se le dará y le sobrará; pero a quien no tiene, aun lo que tiene se le quitará. Por eso les hablo en parábolas, porque viendo no ven, y oyendo no oyen ni entienden. En ellos se cumple la profecía de Isaías: ‘Oír, oiréis, pero no entenderéis, mirar, miraréis, pero no veréis. Porque se ha embotado el corazón de este pueblo, han hecho duros sus oídos, y sus ojos han cerrado; no sea que vean con sus ojos, con sus oídos oigan, con su corazón entiendan y se conviertan, y yo los sane’.

'¡Pero dichosos vuestros ojos, porque ven, y vuestros oídos, porque oyen! Pues os aseguro que muchos profetas y justos desearon ver lo que vosotros veis, pero no lo vieron, y oír lo que vosotros oís, pero no lo oyeron'”.


COMENTARIO

Entender a Cristo

Muchos de los que siguen a Jesús no tienen conocimiento, siquiera, de las Sagradas Escrituras hasta entonces escritas. Deben, por tanto, aprender, de una forma sencilla y accesible a sus conocimientos. Por eso Jesús les habla en parábolas.


Quitar lo que se tiene

Muchos de los que escuchan a Jesús eran personas de las consideradas “sabias”. Se suponía que tenían conocimiento de la Ley de Dios pero, en realidad, sólo la tergiversaban. A esos se les quitará hasta lo poco que creían tener y, sin embargo, a quien de verdad crea en el Hijo de Dios se le dará la vida eterna.

Reconocer a Cristo

Es cierto que el pueblo elegido por Dios para transmitir su Palabra esperaba desde hacía muchos siglos la llegada del Mesías. Sólo aquellos que creyeron en Cristo vieron la llegada de los llamados últimos tiempos.


JESÚS, creer en ti supone confiar en que eres el enviado de Dios. Ayúdanos a tener por verdad a Quien es la verdad.




Eleuterio Fernández Guzmán