27 de mayo de 2017

Pedir en nombre de Cristo

Sábado VI de Pascua

Jn 16, 23-28


En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: En verdad, en verdad os digo: lo que pidáis al Padre os lo dará en mi nombre. Hasta ahora nada le habéis pedido en mi nombre. Pedid y recibiréis, para que vuestro gozo sea colmado. Os he dicho todo esto en parábolas. Se acerca la hora en que ya no os hablaré en parábolas, sino que con toda claridad os hablaré acerca del Padre. Aquel día pediréis en mi nombre y no os digo que yo rogaré al Padre por vosotros, pues el Padre mismo os quiere, porque me queréis a mí y creéis que salí de Dios. Salí del Padre y he venido al mundo. Ahora dejo otra vez el mundo y voy al Padre”’.

COMENTARIO


Sabe el Hijo de Dios que cuando se vaya a Casa del Padre va a poder hacer mucho por sus discípulos. Pero, para eso, los mismos deben pedir al Todopoderoso en su nombre en la seguridad de que serán escuchados.

Es cierto que ellos no acababan de entender lo que les decía. Por eso les hablaba en Parábolas. Pero, a partir de su muerte, no haría falta tal tipo de expresiones porque ellos entenderían perfectamente todo lo que estaba pasando y había pasado.

Jesucristo se lo tiene que decir: Dios los quiere porque ellos, a su vez, han querido a su Hijo. Y eso les da una cercanía al Creador que nadie podía quitarles.



JESÚS,  ayúdanos a confiar siempre en Ti.


Eleuterio Fernández Guzmán

25 de mayo de 2017

No entender a Cristo

Jueves VI de Pascua
Jn 6,16-20

“En aquel tiempo, Jesús habló así a sus discípulos: ‘Dentro de poco ya no me veréis, y dentro de otro poco me volveréis a ver’. Entonces algunos de sus discípulos comentaron entre sí: ‘¿Qué es eso que nos dice: ‘Dentro de poco ya no me veréis y dentro de otro poco me volveréis a ver’ y ‘Me voy al Padre’?’. Y decían: ‘¿Qué es ese ‘poco’? No sabemos lo que quiere decir’. Se dio cuenta Jesús de que querían preguntarle y les dijo: ‘¿Andáis preguntándoos acerca de lo que he dicho: ‘Dentro de poco no me veréis y dentro de otro poco me volveréis a ver?’. En verdad, en verdad os digo que lloraréis y os lamentaréis, y el mundo se alegrará. Estaréis tristes, pero vuestra tristeza se convertirá en gozo’.

COMENTARIO

No nos resulta nada extraño que aquellos que escuchaban, en aquella ocasión, al Hijo de Dios, no entendiesen nada de lo que les estaba diciendo. Y es que aquello de que lo verían, luego que no y, al final, que sí… no era demasiado fácil de comprender.

Jesús los comprende perfectamente porque sabe a quién ha escogido como apóstoles. Por eso procura tranquilizar sus corazones para que sepan que, por muy tristes que puedan encontrarse pronto se alegrarán y su alegría nadie podrá quitársela.

El caso es que sabe Jesucristo que ellos se entristecerán cuando lo van morir. Pensarán que todo habrá terminado. Sin embargo, tras su resurrección, el llanto se transformará en alegría y la alegría, en gozo.

JESÚS,  ayúdanos a tener siempre un corazón alegre.



Eleuterio Fernández Guzmán

24 de mayo de 2017

El Espíritu Santo nos guía

Miércoles VI de Pascua
Jn 16,12-15

En aquel tiempo, Jesús habló así a sus discípulos: ‘Mucho tengo todavía que deciros, pero ahora no podéis con ello. Cuando venga Él, el Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad completa; pues no hablará por su cuenta, sino que hablará lo que oiga, y os anunciará lo que ha de venir. Él me dará gloria, porque recibirá de lo mío y os lo anunciará a vosotros. Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso he dicho: Recibirá de lo mío y os lo anunciará a vosotros’”.

COMENTARIO

El Hijo de Dios debía enviar el Espíritu Santo. Eso era parte de su misión y, por tanto, su marcha a la Casa del Padre era conveniente y necesaria. Sin embargo, no nos extraña nada que los que le escuchaban no acabaran de entender lo que les estaba diciendo.

Es bien cierto que el Espíritu Santo no iba a ir por libre. Queremos decir que es una de las tres personas de la Santísima Trinidad. Por eso Jesucristo habla acerca de que hablará de lo que oiga.

Hay algo muy importante que dice Jesucristo y que tiene que ver con Quién es Él. Él es Dios hecho hombre. Por eso nos dice que todo lo que tiene el Padre de suyo. Por eso no podían, aquellos que le escuchaban, rechazarlo a Él porque, hacer eso, supondría hacerlo con el mismo Creador.


JESÚS, ayúdanos a aceptarte como Quién eres.



Eleuterio  Fernández Guzmán

23 de mayo de 2017

Paráclito

Martes VI de Pascua


Jn 16,5-11

“En aquel tiempo, Jesús habló así a sus discípulos: ‘Pero ahora me voy a Aquel que me ha enviado, y ninguno de vosotros me pregunta: ‘¿Adónde vas?’. Sino que por haberos dicho esto vuestros corazones se han llenado de tristeza. Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me voy, no vendrá a vosotros el Paráclito; pero si me voy, os lo enviaré: y cuando Él venga, convencerá al mundo en lo referente al pecado, en lo referente a la justicia y en lo referente al juicio; en lo referente al pecado, porque no creen en mí; en lo referente a la justicia porque me voy al Padre, y ya no me veréis; en lo referente al juicio, porque el Príncipe de este mundo está juzgado’”.


COMENTARIO

No es nada extraño que cuando Jesucristo les dice a sus discípulos más allegados que va a marcharse a la Casa del Padre, se entristezcan. Y no es porque o quieran que vaya con Dios sino por el hecho mismo de perderlo.

Jesús, sin embargo, sabe que es muy conveniente para ellos y para toda la humanidad, que vaya a la Casa del Padre porque, entonces, enviará al Espíritu Santo. Y eso vendrá muy bien a los que ahora tienen tanto miedo y tanta tristeza.

El Espíritu Santo, llamado Paráclito por el Hijo de Dios, conoce la función que va a cumplir. La conoce porque es una de las Tres Personas que constituyen la Santísima Trinidad. Y, es más, quien va a hacer case a muchas personas en el camino del mal ya está juzgado.


JESÚS, ayúdanos a aceptar los gemidos del Espíritu Santo.



Eleuterio Fernández Guzmán

22 de mayo de 2017

Nuestro Defensor

Jn 15,26—16,4

“En aquel tiempo, Jesús habló así a sus discípulos: ‘Cuando venga el Paráclito, que yo os enviaré desde el Padre, el Espíritu de la verdad, que procede del Padre, Él dará testimonio de mí. Pero también vosotros daréis testimonio, porque estáis conmigo desde el principio. Os he dicho esto para que no os escandalicéis. Os expulsarán de las sinagogas. E incluso llegará la hora en que todo el que os mate piense que da culto a Dios. Y esto lo harán porque no han conocido ni al Padre ni a mí. Os he dicho esto para que, cuando llegue la hora, os acordéis de que ya os lo había dicho’”.

COMENTARIO

Jesús sabe que marcharse a la Casa del Padre es más que importante para la humanidad, para sus hermanos los hombres. Y es que cuando eso suceda enviará al Defensor, al Espíritu Santo para que colabore con el hombre en su salvación.

También sabe Jesús que sus discípulos lo van a pasar, muchas veces, muy mal. Habrá persecuciones y muchas muertes a causa de la fe en el Hijo de Dios. Y muchos males caerán sobre ellos.

Jesús pretende que aquellos que escuchan aquello sobre lo que ha de venir se tranquilicen. El Espíritu Santo será de una gran ayuda y, actuando en favor del hombre, lo ayudará en su camino al definitivo Reino de Dios.



JESÚS,  ayúdanos a recibir con fe al Espíritu Santo.


Eleuterio Fernández Guzmán

21 de mayo de 2017

Domingo, 21 de mayo de 2017 – Amar a Dios supone guardar sus Mandamientos


Jn 14, 15-21

“’Si me amáis, guardaréis mis mandamientos; y yo pediré al Padre y os dará otro Paráclito, para que esté con vosotros para siempre, el Espíritu de la verdad, a quien el mundo no puede recibir, porque no le ve ni le conoce. Pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros. No os dejaré huérfanos: volveré a vosotros. Dentro de poco el mundo ya no me verá,  pero vosotros si me veréis, porque yo vivo y también vosotros viviréis. Aquel día comprenderéis que yo estoy en mi Padre  y vosotros en mí y yo en vosotros. El que tiene mis mandamientos y los guarda, ése es el que me ama;  y el que me ame, será amado de mi Padre; y yo le amaré y me manifestaré a él.’”
       

COMENTARIO

Aquí dice el Hijo de Dios cosas muy importantes para aquellos que lo escucha. Quieren, en primer lugar, tranquilizarlos. Y es que sabe que pronto va a morir pero también sabe que poco después va a resucitar y eso lo deben saber.

De todas formas, se deben guardar los Mandamientos de Dios. No quiere decir eso, de todas formas, que se escondan debajo de un celemín sino que se lleven a la práctica, que se tengan como regla de conducta.

Prueba de amor por Jesucristo es, precisamente, guardar sus Mandamientos (que son los de Dios). El amor, pues, que se tiene por Jesucristo es lo mismo que manifestar que se tiene por Dios, quien lo había enviado al mundo para que el mundo se salvase.


JESÚS, ayúdanos a guardar tus Mandamientos.



Eleuterio Fernández Guzmán

20 de mayo de 2017

Una verdad grande


Sábado V de Pascua
Jn 15,18-21

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: ‘Si el mundo os odia, sabed que a mí me ha odiado antes que a vosotros. Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero, como no sois del mundo, porque yo al elegiros os he sacado del mundo, por eso os odia el mundo. Acordaos de la palabra que os he dicho: El siervo no es más que su señor. Si a mí me han perseguido, también os perseguirán a vosotros; si han guardado mi Palabra, también la vuestra guardarán. Pero todo esto os lo harán por causa de mi nombre, porque no conocen al que me ha enviado’”.

COMENTARIO

Bien podemos decir que lo que dice hoy Jesucristo es bien grave. Es decir, que nadie crea que sus discípulos van a ir caminando por el mundo con una seguridad que el mundo no quiere darles.

Nosotros no somos del mundo. Y eso sólo puede querer decir que somos de otro sitio, de otro lugar. Y es que el Hijo de Dios sabe que somos del Cielo y que al Cielo debemos ir cuando muramos. Ahora bien, eso no es tan fácil ni se nos da porque sí.

El caso es que no podemos creer que somos más que Jesucristo. Pensar eso y actuar como si fuera verdad no traerá, sino, malas consecuencias. Nosotros somos nada si nos vemos con relación a Dios o al mismo Maestro.


JESÚS, ayúdanos a comprender qué somos.



Eleuterio Fernández Guzmán