14 de enero de 2025

Los demonios lo conocían

Mc 1, 21-28


"Jesús entró en Cafarnaúm, y cuando llegó el sábado, fue a la sinagoga y comenzó a enseñar. Todos estaban asombrados de su enseñanza, porque les enseñaba como quien tiene autoridad y no como los escribas.

Y había en la sinagoga un hombre poseído de un espíritu impuro, que comenzó a gritar: '¿Qué quieres de nosotros, Jesús Nazareno? ¿Has venido para acabar con nosotros? Ya sé quién eres: el Santo de Dios'.

Pero Jesús lo increpó, diciendo: 'Cállate y sal de este hombre'. El espíritu impuro lo sacudió violentamente y, dando un alarido, salió de ese hombre.
Todos quedaron asombrados y se preguntaban unos a otros: '¿Qué es esto? ¡Enseña de una manera nueva, llena de autoridad; da órdenes a los espíritus impuros, y éstos le obedecen!' Y su fama se extendió rápidamente por todas partes, en toda la región de Galilea."

COMENTARIO 

Cuando el Hijo de Dios fue enviado al mundo para que el mundo se salvase sabía muy bien Jesucristo que debería lidiar con no muy buenas realidades. Y el caso de los endemoniados era una de ella.

Los demonios conocían muy bien a Jesucristo porque era Dios h echo hombre. Por eso sabe que no va a hacer nada bueno con ellos sino, como mínimo, obligarles a dejar de atormentar a las personas que tenían sometidas. 

No de extrañarnos nada que muchos se preguntasen qué significaba que alguien pudiera hacer eso con los demonios porque nadie salvo Dios podía hacer lo que hacía aquel Maestro.


JESÚS,  gracias por cumplir con tu misión de una forma tan perfecta. 

Eleuterio Fernández Guzmán

12 de enero de 2025

Aquel a quien Dios había enviado

Lc 3, 15-16. 21-22

 

“Como el pueblo estaba a la espera, andaban todos pensando en sus corazones acerca de Juan, si no sería él el Cristo; respondió Juan a todos, diciendo: ‘Yo os bautizo con agua; pero viene el que es más fuerte que yo, y no soy digno de desatarle la correa de sus sandalias. El os bautizará en Espíritu Santo y fuego’.

Sucedió que cuando todo el pueblo estaba bautizándose, bautizado también Jesús y puesto en oración, se abrió el cielo,  y bajó sobre él el Espíritu Santo en forma corporal, como una paloma; y vino una voz del cielo:  ‘Tú eres mi hijo; yo hoy te he engendrado’”.

COMENTARIO 

La misión que le habían encomendado a Juan la estaba cumpliendo a la perfección. Pero él sabía también a la perfección que no era el Enviado de Dios, que no era el Mesías. 

Sabía, de todas formas, Juan que el Mesías iba a bautizar con Espíritu Santo y fuego que es, seguramente, algo que no entendían aquellos que lo escuchaban pero era lo que se iba a producir en muy poco tiempo. 

Y cuando Jesús fue a bautizarse, más que nada, para dar ejemplo (pues no tenía pecado alguno que purificar) se escucha o, al menos, Juan escuchó, la voz de Dios. Todo se había cumplido.


JESÚS, gracias por tu fidelidad. 

Eleuterio Fernández  Guzmán

11 de enero de 2025

El Mesías

Lc 3, 22-30


"Jesús fue con sus discípulos a Judea. Permaneció allí con ellos y bautizaba. Juan Bautista seguía bautizando en Enón, cerca de Salim, porque había mucha agua en ese lugar y la gente acudía para hacerse bautizar. Juan no había sido encarcelado todavía.

Se originó entonces una discusión entre los discípulos de Juan y un judío, acerca de la purificación. Fueron a buscar a Juan y le dijeron: 'Maestro, el que estaba contigo al otro lado del Jordán y del que tú has dado testimonio, también bautiza y todos acuden a Él'.

Juan respondió:

'Nadie puede atribuirse nada que no haya recibido del cielo. Ustedes mismos son testigos de que he dicho: 'Yo no soy el Mesías, pero he sido enviado delante de Él'.

En las bodas, el que se casa es el esposo; pero el amigo del esposo, que está allí y lo escucha, se llena de alegría al oír su voz.

Por eso mi gozo es ahora perfecto. Es necesario que Él crezca y que yo disminuya”.  

COMENTARIO 

No es de extrañar que algunos le preguntaran a Juan por Aquel que, viéndolo con el Bautista, también estaba bautizando. Pero Juan sabía muy bien que él no era el Mesías y que sí lo era Jesucristo. 

La labor del Bautista era la de anunciar a Quien había venido para bautizar con fuego y Espíritu. Y eso es lo que hacía o lo que hizo hasta que la envidia hizo que lo encarcelaran y muriera de una forma tan terrible. 

Dice Juan que su gozo es perfecto. Y es que se había cumplido lo que le dijeron que debía cumplirse. Y por eso él, Juan, hizo de Zacarías y de Isabel, acabó por disminuir del todo para que creciera Aquel que había sido enviado al mundo para que el mundo se salvase. 


JESÚS, agradece a Juan, de nuestra parte, que cumpliera con su misión de forma tan perfecta. 

Eleuterio Fernández Guzmán

10 de enero de 2025

Podía y quería hacerlo

Lc 5, 12-16


"Mientras Jesús estaba en una ciudad, se presentó un hombre cubierto de lepra. Al ver a Jesús, se postró ante Él y le rogó: 'Señor, si quieres, puedes purificarme'.
Jesús extendió la mano y lo tocó, diciendo: 'Lo quiero, queda purificado'. Y al instante la lepra desapareció.

Él le ordenó que no se lo dijera a nadie, pero añadió: 'Ve a presentarte al sacerdote y entrega por tu purificación la ofrenda que ordenó Moisés, para que les sirva de testimonio'.

Su fama se extendía cada vez más y acudían grandes multitudes para escucharlo y hacerse sanar de sus enfermedades. Pero Él se retiraba a lugares desiertos para orar."

COMENTARIO 

No debe extrañarnos nada de nada que la fama del Hijo de Dios se extendiera porque lo que hacía no era, digamos, nada normal sino algo extraordinario. Y ya podemos imaginar que, por mucho que quisiera que no se supiese lo que hacía era imposible que no se difundiera su fama de santidad. 

Este caso particular, el del leproso que confía en Cristo, muestra bien a las claras que poder, todo, que tenía Aquel que había sido enviado al mundo para que el mundo se salvase. Y quedó curado porque era imposible que así no fuera. 

Podemos ver, sin embargo, que el Hijo de Dios buscaba momentos de oración porque, de otra forma y según querían acercarse a Él todos los que querían acercarse, nunca podría haber orado...

JESÚS, gracias por ser bueno y misericordioso. 

Eleuterio Fernández Guzmán

9 de enero de 2025

Todo se estaba cumpliendo

Lc 4, 14-22


"En aquel tiempo, Jesús volvió a Galilea por la fuerza del Espíritu, y su fama se extendió por toda la región. Él iba enseñando en sus sinagogas, alabado por todos. Vino a Nazaret, donde se había criado y, según su costumbre, entró en la sinagoga el día de sábado, y se levantó para hacer la lectura. Le entregaron el volumen del profeta Isaías y desenrollando el volumen, halló el pasaje donde estaba escrito: El Espíritu del Señor sobre mí, porque me ha ungido para anunciar a los pobres la Buena Nueva, me ha enviado a proclamar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, para dar la libertad a los oprimidos y proclamar un año de gracia del Señor. Enrollando el volumen lo devolvió al ministro, y se sentó. En la sinagoga todos los ojos estaban fijos en Él. Comenzó, pues, a decirles: 'Esta Escritura, que acabáis de oír, se ha cumplido hoy'. Y todos daban testimonio de Él y estaban admirados de las palabras llenas de gracia que salían de su boca. Y decían: '¿No es éste el hijo de José?'"

COMENTARIO

Es verdad que las palabras dichas por el Hijo de Dios después de leer el pasaje del profeta Isaías dejaron, casi, con la boca abierta a los que allí estaban y las habían escuchado. Y es que no decía poco sino que venía a Decir Jesucristo que era Él el Mesías porque aquello que había acabado de leer en el volumen del profeta se cumplía en Su persona. 

Aquellos que lo escuchaban, sin embargo, aún parece que no lo tenían muy claro. Y es que se preguntan si aquel que había dicho lo que había dicho y todo lo que eso suponía no era el hijo de José. Es decir, que a ellos todo lo que había acabado de pasar les parecía algo maravilloso pero como lo había dicho alguien a quien conocían... a lo mejor no era tan importante...

JESÚS, gracias por abrir los ojos y el corazón, al menos, a algunos...

Eleuterio Fernández Guzmán

8 de enero de 2025

Los muchos prodigios de Cristo

 Mc 6, 45-52


"Después que los cinco mil hombres se saciaron, enseguida Jesús obligó a sus discípulos a que subieran a la barca y lo precedieran en la otra orilla, hacia Betsaida, mientras Él despedía a la multitud. Una vez que los despidió, se retiró a la montaña para orar.

Al caer la tarde, la barca estaba en medio del mar y Él permanecía solo en tierra. Al ver que remaban muy penosamente, porque tenían viento en contra, cerca de la madrugada fue hacia ellos caminando sobre el mar, e hizo como si pasara de largo.

Ellos, al verlo caminar sobre el mar, pensaron que era un fantasma y se pusieron a gritar, porque todos lo habían visto y estaban sobresaltados. Pero Él les habló enseguida y les dijo: “Tranquilícense, soy Yo; no teman”. Luego subió a la barca con ellos y el viento se calmó.

Así llegaron al colmo de su estupor, porque no habían comprendido el milagro de los panes y su mente estaba enceguecida."

COMENTARIO 

No podemos negar que la forma de actuar del Hijo de Dios en su primera venida al mundo sorprendió a muchos e, incluso, a los que más de cerca lo seguían porque no acababan de comprender que era Dios hecho hombre.

Todo aquello los sobrepasaba. Y es que ver como alimentaba a miles de personas partiendo prácticamente y, luego, verlo caminar sobre las aguas era algo que no podían comprender porque aún tenían los ojos velados y no entendían nada, así de simple. 

Lo dice bien este texto del Evangelio de San Marcos: "su mente estaba enceguecida" y, eso, en realidad, desaparecería muchos después...


JESÚS, gracias por ir abriendo, poco a poco, la mente de tus discípulos. 

Eleuterio Fernández Guzmán

4 de enero de 2025

Mucho en poco tiempo

Jn 1, 35-42


"Estaba Juan Bautista con dos de sus discípulos y, mirando a Jesús que pasaba, dijo: 'Éste es el Cordero de Dios'.

Los dos discípulos, al oírlo hablar así, siguieron a Jesús. Él se dio vuelta y, viendo que lo seguían, les preguntó: '¿Qué quieren?'

Ellos le respondieron: ¡Rabbí -que traducido significa Maestro- ¿Dónde vives?'

'Vengan y lo verán', les dijo.

Fueron, vieron dónde vivía y se quedaron con Él ese día. Era alrededor de las cuatro de la tarde.

Uno de los dos que oyeron las palabras de Juan y siguieron a Jesús era Andrés, el hermano de Simón Pedro. Al primero que encontró fue a su propio hermano Simón, y le dijo: 'Hemos encontrado al Mesías', que traducido significa Cristo.

Entonces lo llevó a donde estaba Jesús. Jesús lo miró y le dijo: 'Tú eres Simón, el hijo de Juan: tú te llamarás Cefas', que traducido significa Pedro"

COMENTARIO 

Este texto del Evangelio de san Juan tiene referencias directas a aspectos de nuestra fe católica y a nuestra pertenencia al grupo de lo discípulos de Cristo, Hijo de Dios y Dios mismo hecho hombre. 

Aquellos querían conocer a Jesús y ver dónde vivía y lo encuentran porque Jesucristo ya sabía que aquellos iban a ser discípulos, por decirlo así, directos. 

Y Cristo, que hace todas las cosas nuevas, cambia el nombre a Pedro y con eso le da un misión que llega, justamente, hasta hoy...

JESÚS,  gracias por querer acercarte a los que te buscan. 

Eleuterio Fernández Guzmán

24 de diciembre de 2024

Canto de Zacarías

Lc 1, 67-79


"Zacarías, el padre de Juan, quedó lleno del Espíritu Santo y dijo proféticamente: 'Bendito sea el Señor, el Dios de Israel, porque ha visitado y redimido a su Pueblo, y nos ha dado un poderoso Salvador en la casa de David, su servidor, como lo había anunciado mucho tiempo antes por boca de sus santos profetas, para salvarnos de nuestros enemigos y de las manos de todos los que nos odian.

Así tuvo misericordia de nuestros padres y se acordó de su santa Alianza, del juramento que hizo a nuestro padre Abraham de concedernos que, libres de temor, arrancados de las manos de los enemigos, lo sirvamos en santidad y justicia bajo su mirada, durante toda nuestra vida.

Y tú, niño, serás llamado Profeta del Altísimo, porque irás delante del Señor preparando sus caminos, para hacer conocer a su Pueblo la salvación mediante el perdón de los pecados; gracias a la misericordiosa ternura de nuestro Dios, que nos traerá del cielo la visita del Sol naciente, para iluminar a los que están en las tinieblas y en la sombra de la muerte, y guiar nuestros pasos por el camino de la paz'."

COMENTARIO 


Cuando Zacarías dice lo que aquí recoge el Evangelio de San Lucas lo hace porque, en efecto, el Espíritu Santo había soplado en su corazón pues, de otra forma, no puede entender cómo dice lo que dice. 

Todo estaba escrito, de todas formas. Por eso Zacarías ve con claridad cuál va ser el futuro de si hijo, Juan el Bautista. 

En realidad, cuando todo esto se cumpla es casi seguro que alguien, testigo de lo que en este día dice Zacarías, alabaría a Dios por tan gran previsión y Providencia. 

JESÚS, gracias por venir tras Juan, para que todo se cumpliese.

Eleuterio Fernández Guzmán

19 de diciembre de 2024

Todo el poder de Dios

Lc 1, 5-25


"En tiempos de Herodes, rey de Judea, había un sacerdote llamado Zacarías, de la clase sacerdotal de Abías. Su mujer, llamada Isabel, era descendiente de Aarón. Ambos eran justos a los ojos de Dios y seguían en forma irreprochable todos los mandamientos y preceptos del Señor. Pero no tenían hijos, porque Isabel era estéril; y los dos eran de edad avanzada.

Un día en que su clase estaba de turno y Zacarías ejercía la función sacerdotal delante de Dios, le tocó en suerte, según la costumbre litúrgica, entrar en el Santuario del Señor para quemar el incienso. Toda la asamblea del pueblo permanecía afuera, en oración, mientras se ofrecía el incienso.
Entonces se le apareció el Ángel del Señor, de pie, a la derecha del altar del incienso. Al verlo, Zacarías quedó desconcertado y tuvo miedo. Pero el Ángel le dijo: 'No temas, Zacarías; tu súplica ha sido escuchada. Isabel, tu esposa, te dará un hijo al que llamarás Juan. Él será para ti un motivo de gozo y de alegría, y muchos se alegrarán de su nacimiento, porque será grande a los ojos del Señor. No beberá vino ni licor; estará lleno del Espíritu Santo desde el seno de su madre, y hará que muchos israelitas vuelvan al Señor, su Dios. Precederá al Señor con el espíritu y el poder de Elías, para reconciliar a los padres con sus hijos y atraer a los rebeldes a la sabiduría de los justos, preparando así al Señor un Pueblo bien dispuesto'.

Pero Zacarías dijo al Ángel: '¿Cómo puedo estar seguro de esto? Porque yo soy anciano y mi esposa es de edad avanzada'.

El Ángel le respondió: 'Yo soy Gabriel, el que está delante de Dios, y he sido enviado para hablarte y anunciarte esta buena noticia. Te quedarás mudo, sin poder hablar hasta el día en que sucedan estas cosas, por no haber creído en mis palabras, que se cumplirán a su debido tiempo'.

Mientras tanto, el pueblo estaba esperando a Zacarías, extrañado de que permaneciera tanto tiempo en el Santuario. Cuando salió, no podía hablarles, y todos comprendieron que había tenido alguna visión en el Santuario. Él se expresaba por señas, porque se había quedado mudo.

Al cumplirse el tiempo de su servicio en el Templo, regresó a su casa. Poco después, su esposa Isabel concibió un hijo y permaneció oculta durante cinco meses. Ella pensaba: 'Esto es lo que el Señor ha hecho por mí, cuando decidió librarme de lo que me avergonzaba ante los hombres'."

COMENTARIO 

Todo este episodio de Zacarías muestra bien a las claras todo el poder que tiene Dios que es, sencillamente, todo: puede hacer y deshacer todo porque todo es Su poder. 

Zacarías no se fio del enviado de Dios. Eso le costó la mudez los nueve meses que debió durar el embarazo de su esposa Isabel...

Isabel, sin embargo, bien sabía que todo aquello era obra de Dios y lo muestra, eso, diciéndolo. 


PADRE DIOS, gracias por todo esto. 

Eleuterio Fernández Guzmán

18 de diciembre de 2024

El fiel José

Mt 1, 18-24


"18 La generación de Jesucristo fue de esta manera: María, su madre, estaba desposada con José y, antes de vivir juntos, resultó que ella esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo. 19 José, su esposo, como era justo y no quería difamarla, decidió repudiarla en privado. 20 Pero, apenas había tomado esta resolución, se le apareció en sueños un ángel del Señor que le dijo: 'José, hijo de David, no temas acoger a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. 21 Dará a luz un hijo y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados'.

22 Todo esto sucedió para que se cumpliese lo que había dicho el Señor por medio del profeta: 23 'Mirad: la Virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrán por nombre Enmanuel, que significa 'Dios-con-nosotros'. 24 Cuando José se despertó, hizo lo que le había mandado el ángel del Señor y acogió a su mujer."

 COMENTARIO 

No podemos negar que José, aquel que iba a ser, y lo fue, el esposo de la Virgen María, la quería mucho. Por eso no quiso repudiarla en público porque sabía muy bien que María sería lapidada sin entender nada de lo que había pasado. Por eso la repudió en secreto que es lo mismo que decir que lo hizo en su corazón. 

José era un fiel judío. Por eso cuando el Ángel le dijo que debía aceptar a María porque el hijo que llevaba en su se seno era obra del Espíritu Santo no dudo lo más mínimo en hacer lo que se le había dicho.

En realidad, se estaba cumpliendo lo que ya estaba escrito porque era, exactamente la Voluntad de Dios. 


JESÚS, gracias... simplemente gracias por todo y por tanto. 

Eleuterio Fernández Guzmán

17 de diciembre de 2024

Todo entronca con lo escrito

Mt 1, 1-17


"Genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham: Abraham fue padre de Isaac; Isaac, padre de Jacob; Jacob, padre de Judá y de sus hermanos. Judá fue padre de Fares y de Zará, y la madre de éstos fue Tamar.

Fares fue padre de Esrón; Esrón padre de Arám; Arám, padre de Aminadab; Aminadab, padre de Naasón; Naasón, padre de Salmón. Salmón fue padre de Booz, y la madre de éste fue Rahab. Booz fue padre de Obed, y la madre de éste fue Rut. Obed fue padre de Jesé; Jesé, padre del rey David.

David fue padre de Salomón, y la madre de éste fue la que había sido mujer de Urías. Salomón fue padre de Roboám; Roboám, padre de Abías; Abías, padre de Asá; Asá, padre de Josafat; Josafat, padre de Jorám; Jorám, padre de Ozías. Ozías fue padre de Joatám; Joatám, padre de Acaz; Acaz, padre de Ezequías; Ezequías, padre de Manasés. Manasés fue padre de Amón; Amón, padre de Josías; Josías, padre de Jeconías y de sus hermanos, durante el destierro en Babilonia.

Después del destierro en Babilonia: Jeconías fue padre de Salatiel; Salatiel, padre de Zorobabel; Zorobabel, padre de Abiud; Abiud, padre de Eliacím; Eliacím, padre de Azor. Azor fue padre de Sadoc; Sadoc, padre de Aquím; Aquím, padre de Eliud; Eliud, padre de Eleazar; Eleazar, padre de Matán; Matán, padre de Jacob. Jacob fue padre de José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, que es llamado Cristo.

El total de las generaciones es, por lo tanto: desde Abraham hasta David, catorce generaciones; desde David hasta el destierro en Babilonia, catorce generaciones; desde el destierro en Babilonia hasta Cristo, catorce generaciones."


COMENTARIO

No podemos negar que esta genealogía de Cristo tiene todo que ver con que el Hijo de Dios lo era de David en el entendido de lo que eso significa. 

Muchos nombres a lo largo de los siglos muestran y demuestran que todo estaba escrito y que se había cumplido la Voluntad de Dios. 

Aquí nada es casualidad, todo estaba escrito y se cumplió. 

JESÚS,  hijo de David, gracias por haber formado parte de todo esto. 

Eleuterio Fernández Guzmán

14 de diciembre de 2024

Es que Él era el Mesías

Mt 17, 10-13


"Los discípulos preguntaron a Jesús:

'¿Por qué dicen los escribas que primero debe venir Elías?' Él respondió: 'Sí, Elías debe venir a poner en orden todas las cosas; pero les aseguro que Elías ya ha venido, y no lo han reconocido, sino que hicieron con él lo que quisieron. Así también harán padecer al Hijo del hombre”. Los discípulos comprendieron entonces que Jesús se refería a Juan el Bautista.'"

COMENTARIO 

Estaba más que claro que aquellos a los que no convenía lo que decía y hacía el Hijo de Dios le buscarían tres pies al gato, como suele decirse. Y por eso no podían aceptar que aquel Maestro fuera, en realidad, el Mesías. 

Jesucristo sabía que si no Elías, en persona, sí su espíritu, su forma de hacer y decir las cosas y, en consecuencia, su mensaje, había venido en la persona de Juan el Bautista. Y todos los que le escuchaban sabían perfectamente la muerte que había tenido el último profeta del Antiguo Testamento. 

Al parecer, en esta ocasión, los discípulos sí comprendieron que se refería a su primo Juan. Y, en consecuencia, también lo referido a Él, al Mesías. 


JESÚS,  gracias por ser tan franco y claro. 

Eleuterio Fernández Guzmán

13 de diciembre de 2024

Justificados por las obras


Mt 11, 16-19

"Jesús dijo a la multitud:

"¿Con quién puedo comparar a esta generación? Se parece a esos muchachos que, sentados en la plaza, gritan a los otros: “¡Les tocamos la flauta, y ustedes no bailaron! ¡Entonamos cantos fúnebres, y no lloraron!

Porque llegó Juan el Bautista, que no come ni bebe, y ustedes dicen: '¡Está endemoniado!' Llegó el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: 'Es un glotón y un borracho, amigo de publicanos y pecadores'. Pero la Sabiduría ha quedado justificada por sus obras.'"

COMENTARIO 

No puede extrañarnos que el Hijo de Dios, cuando empezó su predicación, sufriera, por decirlo así, una decepción con muchos que, al escucharlo o ver lo que hacía no creyeran ni en sus palabras ni en sus acciones...

Al citar a Juan el Bautista es seguro que a alguno de los presentes se le encogiera el corazón al recordar cómo había finalizado su vida aquel último profeta del Antiguo Testamento. Y es que, a lo mejor, era uno de los que lo había acusado ante el poder. 

Todo lo que hizo Cristo estuvo hecho para la salvación de la humanidad... que creyera en Él, claro. 

JESÚS, gracias por hacer todo lo que hiciste en tu primera venida al mundo. 

Eleuterio Fernández Guzmán

10 de diciembre de 2024

Dejémonos encontrar por Cristo

Mt 18, 12-14


"Jesús dijo a sus discípulos:

'¿Qué les parece? Si un hombre tiene cien ovejas, y una de ellas se pierde, ¿no deja las noventa y nueve restantes en la montaña, para ir a buscar la que se extravió? Y si llega a encontrarla, les aseguro que se alegrará más por ella que por las noventa y nueve que no se extraviaron. De la misma manera, el Padre de ustedes, que está en el cielo no quiere que se pierda ni uno solo de estos pequeños.'"

COMENTARIO

Como podemos imaginar, no es posible que Dios quisiese que ninguno de sus hijos cayera en perdición y fuera al Infierno. Por envío a Su Único Hijo para que el mundo se salvase o, al menos, para que se salvase todo aquel que quisiese salvase. 

Es cierto que muchas veces, como ovejas que somos del redil de Cristo, nos perdemos porque somos muy egoístas y caemos en las muchas tentaciones que nos plantea Satanás o, simplemente, somos nosotros mismos quienes nos las creamos. 

Jesucristo vino al mundo para buscar a las ovejas perdidas. El caso es que las ovejas deben querer ser encontradas...


JESÚS, gracias por querer y ansiar encontrarnos. 

Eleuterio Fernández Guzmán

5 de diciembre de 2024

Construir sobre la Roca que es Cristo

Mt 7, 24-27


"No todo el que me dice 'Señor, Señor” entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. El que escucha estas palabras mías y las pone en práctica se parece a aquel hombre prudente que edificó su casa sobre roca. Cayó la lluvia, se desbordaron los ríos, soplaron los vientos y descargaron contra la casa; pero no se hundió, porque estaba cimentada sobre roca. El que escucha estas palabras mías y no las pone en práctica se parece a aquel hombre necio que edificó su casa sobre arena. Cayó la lluvia, se desbordaron los ríos, soplaron los vientos y rompieron contra la casa, y se derrumbó. Y su ruina fue grande'."

COMENTARIO 

No hace falta decir o, a lo mejor sí, que las palabras se las lleva el viento. Y eso es, más o menos, lo que quiere decirnos el Hijo de Dios cuando nos hace ver que lo que aquí importa es hacer la Voluntad de Dios porque lo otro puede que se trate de palabras vacías o huecas...

Para que comprendamos qué significa esto, Jesucristo nos pone el ejemplo de quien quiso construir y lo hizo sobre roca y no sobre arena como, por cierto, muchas veces, nosotros construimos nuestras ilusiones y muestras de fe. Y quien construyó sobre roca no sufrió los embates de los elementos de la naturaleza y, menos, aún, sufriremos nosotros los del espíritu si construimos sobre la Roca que es Cristo.

De todas formas, a nosotros nos corresponde ser, en este sentido, sabios o necios...


JESÚS,  gracias por enseñarnos que debemos construir partiendo de ti y sabiendo que es la única forma de hacer como debe hacerse. 

Eleuterio Fernández Guzmán 

4 de diciembre de 2024

Y dio las gracias

Mt 15, 29-37


"Jesús llegó a orillas del mar de Galilea y, subiendo a la montaña, se sentó. Una gran multitud acudió a Él, llevando paralíticos, lisiados, ciegos, mudos y muchos otros enfermos. Los pusieron a sus pies y Él los sanó. La multitud se admiraba al ver que los mudos hablaban, los inválidos quedaban sanos, los paralíticos caminaban y los ciegos recobraban la vista. Y todos glorificaban al Dios de Israel.

Entonces Jesús llamó a sus discípulos y les dijo: 'Me da pena esta multitud, porque hace tres días que están conmigo y no tienen qué comer. No quiero despedirlos en ayunas, porque podrían desfallecer en el camino”.

Los discípulos le dijeron: '¿Y dónde podríamos conseguir en este lugar despoblado bastante cantidad de pan para saciar a tanta gente?'

Jesús les dijo: '¿Cuántos panes tienen?'

Ellos respondieron: 'Siete y unos pocos pescados'.

Él ordenó a la multitud que se sentara en el suelo; después, tomó los panes y los pescados, dio gracias, los partió y los daba a los discípulos, y ellos los distribuían entre la multitud.

Todos comieron hasta saciarse, y con los pedazos que sobraron llenaron siete canastas.'"

COMENTARIO

Con eso que hacía el Hijo de Dios se estaba cumpliendo lo que estaba escrito acerca de El Mesías y aquellos que lo aceptaron es seguro que iban a alcanzar la salvación eterna.

A Jesucristo, sin embargo, le daba pena ver como habían quien le seguía y, de verdad, pasaban hambre porque no tenía nada que comer. Pero nada, humanamente, se podía hacer ante tanta gente con tanta hambre. 

Bueno... en realidad sí se podía hacer lago. Y Cristo lo hizo. Oró a su Padre del Cielo que, como no podía ser de otra forma, le concedió aquello que le pedía. 

JESÚS, gracias por alimentarnos con el pan de Tu Palabra. 

Eleuterio Fernández Guzmán

3 de diciembre de 2024

Cumpliéndose todo

 Lc 10, 21-24


"Al regresar los setenta y dos discípulos de su misión, Jesús se estremeció de gozo, movido por el Espíritu Santo, y dijo:

'Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque, habiendo ocultado estas cosas a los sabios y a los prudentes, las has revelado a los pequeños. Sí, Padre, porque así lo has querido. Todo me ha sido dado por mi Padre, y nadie sabe quién es el Hijo, sino el Padre, como nadie sabe quién es el Padre, sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar'.

Después, volviéndose hacia sus discípulos, Jesús les dijo a ellos solos:

'¡Felices los ojos que ven lo que ustedes ven! Porque les digo que muchos profetas y reyes quisieron ver lo que ustedes ven y no lo vieron, oír lo que ustedes oyen y no lo oyeron'"

COMENTARIO 

No podemos negar que el gozo del Hijo de Dios cuando vio que los que había enviado habían tenido un éxito notable en la misión, tuvo que ser grande. Sin embargo, lo que hace es agradecer a su Padre, Dios Todopoderoso, que todo hubiera salido bien porque el Creador había querido que los humildes conocieran la Verdad y el Reino, Su Reino. 

Pero también era algo importante que aquellos que eran discípulos de Cristo supieran que estaban viviendo un momento muy importante de la historia de la salvación. Y es que, con franqueza, no era para menos. 

JESÚS,  gracias por gozar con lo verdaderamente bueno y mejor. 

Eleuterio Fernández Guzmán

30 de noviembre de 2024

Lo siguieron

MT 4, 18-28


"Mientras caminaba a orillas del mar de Galilea, Jesús vio a dos hermanos: a Simón, llamado Pedro, y a su hermano Andrés, que echaban las redes al mar porque eran pescadores. Entonces les dijo: 'Síganme, y Yo los haré pescadores de hombres'.

Inmediatamente, ellos dejaron las redes y lo siguieron.

Continuando su camino, vio a otros dos hermanos: a Santiago, hijo de Zebedeo, y a su hermano Juan, que estaban en la barca con Zebedeo, su padre, arreglando las redes; y Jesús los llamó.

Inmediatamente, ellos dejaron la barca y a su padre, y lo siguieron".

COMENTARIO 

Ciertamente, podemos pensar que el Hijo de Dios tenía una atracción tal que a quien llamaba siempre acababa siguiéndolo porque debían ver algo en sus ojos que los atraía sin remedio. 

Voluntariamente lo siguen tanto Simón como los Zebeos. Y lo dejan todo que no es poca cosa porque era su medio de trabajo. Sin embargo, debieron saber en sus corazones que Dios iba a proveer con aquel Maestro que los llamaba. 

Ellos lo siguieron y lo dieron todo por él... hasta su propia vida. 


JESÚS,  gracias por llamarlos, gracias por llamarnos. 

Eleuterio Fernández Guzmán

28 de noviembre de 2024

Todo lo que está escrito

Lc 21, 20-28


"Jesús hablaba a sus discípulos acerca de su venida:

'Cuando vean a Jerusalén sitiada por los ejércitos, sepan que su ruina está próxima. Los que estén en Judea que se refugien en las montañas; los que estén dentro de la ciudad que se alejen; y los que estén en los campos que no vuelvan a ella. Porque serán días de escarmiento, en que todo lo que está escrito deberá cumplirse.

¡Ay de las que estén embarazadas o tengan niños de pecho en aquellos días! Será grande la desgracia de este país y la ira de Dios pesará sobre este pueblo. Caerán al filo de la espada, serán llevados cautivos a todas las naciones, y Jerusalén será pisoteada por los paganos, hasta que el tiempo de los paganos llegue a su cumplimiento.

Habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas; y en la tierra, los pueblos serán presa de la angustia ante el rugido del mar y la violencia de las olas. Los hombres desfallecerán de miedo ante la expectativa de lo que sobrevendrá al mundo, porque los astros se conmoverán. Entonces se verá al Hijo del hombre venir sobre una nube, lleno de poder y de gloria.

Cuando comience a suceder esto, tengan ánimo y levanten la cabeza, porque está por llegarles la liberación.'"

COMENTARIO 

No podemos negar que el tema de la salvación, la del mundo y la de cada uno de sus habitantes, era un tema predilecto del pueblo elegido por Dios. Por eso en muchas ocasiones Su Hijo les habla de eso porque quería que lo tuvieran en cuenta.

Todo lo que dice Jesucristo se cumplió y, luego, se cumplirá. Palabra por palabra se hará realidad lo que Cristo dice que pasará porque es Dios hecho hombre. 

Sin embargo, por muy terrible que sea lo que tenga que pasar, nos dice el Hijo de Dios que debemos tener ánimo porque entonces, justo entonces, llegará nuestra salvación. 

JESÚS, gracias por ponernos sobre la pista de lo que ha de pasar. 

Eleuterio Fernández Guzmán

26 de noviembre de 2024

No confundirse con Dios

Lc 21, 5-11


"En aquel tiempo, dijo el Señor:

'¡Ay de vosotros, que edificáis mausoleos a los profetas, a quienes mataron vuestros padres!

Así sois testigos de lo que hicieron vuestros padres, y lo aprobáis; porque ellos los mataron, y vosotros les edificáis mausoleos.

Por eso dijo la Sabiduría de Dios: 'Les enviaré profetas y apóstoles; a algunos de ellos los matarán y perseguirán'; y así, a esta generación se le pedirá cuenta de la sangre de todos los profetas derramada desde la creación del mundo; desde la sangre de Abel hasta la sangre de Zacarías, que pereció entre el altar y el santuario. Sí, os digo: se le pedirá cuenta a esta generación.

¡Ay de vosotros, maestros de la Ley, que os habéis apoderado de la llave de la ciencia: vosotros, no habéis entrado y a los que intentaban entrar se lo habéis impedido!'.

Al salir de allí, los escribas y fariseos empezaron a acosarlo implacablemente y a tirarle de la lengua con muchas preguntas capciosas, tendiéndole trampas para cazarlo con alguna palabra de su boca."


COMENTARIO

Es cierto y verdad que el Hijo de  Dios había sido enviado al mundo para que el mundo se salvase. Y un obstáculo grande para cumplir con su misión eran aquellos que, en principio, debían guiar al pueblo elegido por el Todopoderoso que no hacían, sino, lo contrario a lo que debían hacer para que sus hijos espirituales se salvasen.

Jesucristo no podía ni debía callar ante tal situación. Y por eso les dice muchas veces que debían actuar de una forma muy distinta a la que venían mostrando desde hacía demasiado tiempo.

Ellos, sin embargo, como no les convenía nada seguir el consejo de Cristo, miraron para otro lado y, al contrario de lo que se debería esperar de alguien sensato, aún pretendían coger al Hijo de Dios en un renuncio. En fin...

JESÚS,  gracias por tener tanta paciencia con aquellos que no querían escucharte. 

Eleuterio Fernández Guzmán