1 de julio de 2023

Una confianza así...

Mt 8, 5-15


"Al entrar en Cafarnaúm, se acercó a Jesús un centurión, rogándole: 'Señor, mi sirviente está en casa enfermo de parálisis y sufre terriblemente'. Jesús le dijo: 'Yo mismo iré a sanarlo'. Pero el centurión respondió: 'Señor, no soy digno de que entres en mi casa; basta que digas una palabra y mi sirviente se sanará. Porque cuando yo, que no soy más que un oficial subalterno, digo a uno de los soldados que están a mis órdenes: 'Ve', él va, y a otro: 'Ven”, él viene; y cuando digo a mi sirviente: “Tienes que hacer esto”, él lo hace”. Al oírlo, Jesús quedó admirado y dijo a los que lo seguían: 'Les aseguro que no he encontrado a nadie en Israel que tenga tanta fe. Por eso les digo que muchos vendrán de Oriente y de Occidente, y se sentarán a la mesa con Abraham, Isaac y Jacob, en el Reino de los Cielos; en cambio, los herederos del Reino serán arrojados afuera, a las tinieblas, donde habrá llantos y rechinar de dientes'. Y Jesús dijo al centurión: 'Ve, y que suceda como has creído'. Y el sirviente se sanó en ese mismo momento. Cuando Jesús llegó a la casa de Pedro, encontró a la suegra de este en cama con fiebre. Le tocó la mano y se le pasó la fiebre. Ella se levantó y se puso a servirlo. Al atardecer, le llevaron muchos endemoniados, y él, con su palabra, expulsó a los espíritus y sanó a todos los que estaban enfermos, para que se cumpliera lo que había sido anunciado por el profeta Isaías: 'Él tomó nuestras debilidades y cargó sobre sí nuestras enfermedades'”.

COMENTARIO

Este texto del Evangelio de San Mateo está repleto de hechos extraordinarios que muestran el poder que el Hijo de Dios había recibido de su Padre y que había venido al mundo a repartir a corazón lleno.

En este texto también se ve claramente que la confianza en Jesucristo tuvo, tiene, mucho bien que repartir de parte del  corazón del Hijo.  Y es que el centurión (del que se dice que era uno de los llamados "temerosos de Dios" pero no era judío) debía saber Quien era aquel Maestro al que se dirigía con una seguridad tan grande en su persona y en su poder. 

Hay algo, sin embargo, que mueve a espanto: el Hijo de Dios avisa acerca de que hay muchos que están confiados en la salvación eterna y, sin embargo, no la alcanzarán...


JESÚS,  gracias por ser tan claro a la hora de decirnos las cosas.

Eleuterio Fernández Guzmán

30 de junio de 2023

Confiar el Cristo

Mt 8, 1-4


"Cuando Jesús bajó de la montaña, lo siguió una gran multitud. Entonces un leproso fue a postrarse ante él y le dijo: 'Señor, si quieres, puedes purificarme.' Jesús extendió la mano y lo tocó, diciendo: 'Lo quiero, queda purificado.' Y al instante quedó purificado de su lepra.

Jesús le dijo: 'No se lo digas a nadie, pero ve a presentarse al sacerdote y entrega la ofrenda que ordenó Moisés para que les sirva de testimonio'".

 COMENTARIO 

Es cierto y verdad que el Hijo de Dios responde siempre bien y en todas las ocasiones cuando se le pide algo que sea en beneficio de quien lo pide o, mejor, si lo es en beneficio de un prójimo suyo. Pero hay ocasiones que la petición se refuerza con algo.

Confiar en Jesucristo o, lo que es lo mismo, mostrar confianza y seguridad en su persona es algo que no puede resistir el Hijo de Dios. Y es que como había venido al mundo para salvar al mundo cuando se le muestra confianza su corazón, literalmente, se derrite de amor. 

Sin embargo, hay algo que estamos seguros no pudo pasar. Y es que Jesucristo le dice al que ya no es leproso que no diga nadie. Sin embargo, a nosotros nos parece de todo punto imposible que quien ha estado afectado por la lepra y lo deja de estar habiendo sido curado al instante... vamos, como que no nos imaginamos que no lo vaya gritando por el lugar por dónde pase. Y es que lo mismo ya ha pasado en otras ocasiones y, claro, es mucho pedir que la persona curada se calle... es humanamente muy comprensible. Y estamos seguros de que el Hijo de Dios sonreiría viendo como se proclamaba a los cuatro vientos una gracia otorgada por su amoroso corazón. 


JESÚS, gracias, gracias, gracias, por tanto bien otorgado. 

Eleuterio Fernández Guzmán

29 de junio de 2023

Saber quién es Cristo

Mt 16, 13-19


"Al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos: '¿Qué dice la gente sobre el Hijo del hombre? ¿Quién dicen que es?'. Ellos le respondieron: 'Unos dicen que es Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, Jeremías o alguno de los profetas'. 'Y ustedes, les preguntó, ¿quién dicen que soy?'.

Tomando la palabra, Simón Pedro respondió: 'Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo'. 

Y Jesús le dijo: 'Feliz de ti, Simón, hijo de Jonás, porque esto no te lo ha revelado ni la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en el cielo. Y Yo te digo: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder de la muerte no prevalecerá contra ella. Yo te daré las llaves del Reino de los Cielos. Todo lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra, quedará desatado en el cielo'”. 

COMENTARIO

Que el Hijo de Dios preguntase a sus Apóstoles por eso de qué se decía de su persona no era porque no supiese sino porque quería suscitar la respuesta de aquellos que le escuchaban.

Al parecer había mucho despiste entre aquellos a los que preguntaban que quién creían que era el Maestro de Nazaret. Pero quería Cristo que sus Apóstoles respondiesen a tal pregunta.

Cuando Pedro, hablando por todos sus compañeros, responde que saben que Jesucristo es el Mesías ha marcado el inicio de toda una vida entregada al Reino de Dios que ha llegado hasta hoy mismo...


JESÚS, gracias por haber preguntado eso a los Apóstoles. 

Eleuterio Fernández Guzmán

28 de junio de 2023

Por nuestros frutos

Mt 7, 15-20


"Jesús dijo a sus discípulos:

'Tengan cuidado de los falsos profetas, que se presentan cubiertos con pieles de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los reconocerán. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos o higos de los cardos? Así, todo árbol bueno produce frutos buenos y todo árbol malo produce frutos malos. Un árbol  bueno no puede producir frutos malos, ni un árbol malo, producir frutos buenos. Al árbol que no produce frutos buenos se lo corta y se lo arroja al fuego. Por sus frutos, entonces, ustedes los reconocerán."

COMENTARIO

No hay duda alguna de que el Hijo de Dios sabía muy bien dónde había sido enviado por su Padre del Cielo, Dios Todopoderoso. Y por eso trata muchas veces de que sus discípulos no caigan en la trampa de aquellos que, queriéndolos llevar a su terreno, lo que hace es procurarles el Infierno.

Pieles de ovejas, Así habla Jesucristo de muchas personas que aparentan lo que no son y pretenden engañar a sus discípulos. Pero Cristo sabe que, en efecto, de lo majo no puede obtenerse nunca nada bueno y eso es lo que quiere que aprendamos. 

Y lo último es terrible para quien sea árbol que produce frutos malos. Y es que dice que se le corta y echa al fuego. Y eso tiene que ver, ciertamente, con el Infierno... Y por eso nosotros debemos dar frutos buenos pues nuestra la semilla de Dios es buena y perfecta. 

JESÚS, gracias por decir las cosas como deben ser dichas para que aprendamos. 

Eleuterio Fernández Guzmán

27 de junio de 2023

La puerta estrecha

Mt 7, 6.12-14


"Jesús dijo a sus discípulos:

'No den las cosas sagradas a los perros, ni arrojen sus perlas a los cerdos, no sea que las pisoteen y después se vuelvan contra ustedes para destrozarlos.
Todo lo que deseen que los demás hagan por ustedes, háganlo por ellos: en esto consiste la Ley y los Profetas. Entren por la puerta estrecha, porque es ancha la puerta y espacioso el camino que lleva a la perdición, y son muchos los que van por allí. Pero es angosta la puerta y estrecho el camino que lleva a la Vida, y son pocos los que lo encuentran."


COMENTARIO

Este texto del Evangelio de San Mateo tiene mucho que decirnos a los discípulos de Cristo. Y es que en sus palabras se encierra la verdad que debemos seguir y, en resumidas cuentas, tener muy en cuenta. 

Debemos tener muy en cuenta que, como nos dice el Hijo de Dios, aquello que queremos que nos hagan a nosotros es lo que debemos hacer a los demás. Y eso, claro está, no siempre es fácil. 

Y otra cosa que es muy importante: entrar por la puerta estrecha supone sacrificar muchos de nuestros gustos y hacer lo posible para que se note, en el corazón de Dios, que queremos ir al Cielo. Que se note...


JESÚS, gracias por decir las cosas como deben ser dichas. 

Eleuterio Fernández Guzmán

26 de junio de 2023

Nos conviene saber cómo somos


Mt 7,1-5

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: ‘No juzguéis, para que no seáis juzgados. Porque con el juicio con que juzguéis seréis juzgados, y con la medida con que midáis se os medirá. ¿Cómo es que miras la brizna que hay en el ojo de tu hermano, y no reparas en la viga que hay en tu ojo? ¿O cómo vas a decir a tu hermano: ‘Deja que te saque la brizna del ojo’, teniendo la viga en el tuyo? Hipócrita, saca primero la viga de tu ojo, y entonces podrás ver para sacar la brizna del ojo de tu hermano’”.


COMENTARIO


Muchas veces el Hijo del hombre nos propone formas de ser que, francamente lo decimos, son muy difíciles de implementar. Así, por ejemplo, entiende más que mal la forma de juzgar. Y es que no quiere, del todo, que no juzguemos, sino que tengamos en cuenta cómo juzgamos.


En realidad, Jesucristo quiere que tengamos muy en cuenta la forma de ser que mostramos al prójimo. Por eso nos dice que debemos saber que según nosotros juzguemos… así seremos juzgados. Luego, juzgar podemos juzgar pero a ver cómo hacemos eso.


Algo de lo dicho por Jesucristo nos puede venir la mar de bien porque viene referido a lo que, en demasiadas ocasiones, solemos hacer: miramos al otro por encima del hombro sin tener en cuenta que es posible que nosotros pequemos más…


JESÚS, ayúdanos a no juzgar como no quieres que juzguemos.



Eleuterio Fernández Guzmán

25 de junio de 2023

Si queremos salvarnos...

Mt 10, 26-33


"‘No les tengáis miedo. Pues no hay nada encubierto que no haya de ser descubierto, ni oculto que no haya de saberse. Lo que yo os digo en la oscuridad, decidlo vosotros a la luz; y lo que oís al oído, proclamadlo desde los terrados. ‘Y no temáis a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma; temed más bien a Aquel que puede llevar a la perdición alma y cuerpo en la gehenna. ¿No se venden dos pajarillos por un as? Pues bien, ni uno de ellos caerá en tierra sin el consentimiento de vuestro  Padre.  En cuanto  a vosotros, hasta los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. No temáis, pues; vosotros valéis más que muchos pajarillos.  ‘Por todo aquel que se declare por mí ante los hombres, yo también me declararé por él ante mi Padre que está en los cielos;  pero a quien me niegue ante los hombres, le negaré yo también ante mi Padre que está en los cielos.”

COMENTARIO

No podemos negar que este texto del Evangelio de San Mateo está repleto de buenos consejos de parte del Hijo de Dios hacia sus hermanos, los hombres. Y es que su principal voluntad es que todos nos salvemos.

Debemos tener muy en cuenta que, como dice Jesucristo, lo que debe importarnos es el alma. Y es el alma porque no muere cuando nosotros morimos sino que pasa a un estado espiritual superior a éste. Y allí seguirá hasta que se una con nuestro cuerpo cuando se la resurrección de los muertos. Pero debemos tener en cuenta, muy en cuenta, que el alma no hay que tratarla de cualquiera manera sino de la mejor posible porque de eso depende nuestra salvación eterna o nuestro Infierno eterno. 

Por otro lado, parte de la conformación de un alma como Dios quiere es, precisamente, tener siempre muy en cuenta al Hijo de Dios. Y es que el Todopoderoso no lo envió al mundo a que el mundo lo olvide o no lo tenga en cuenta. Y por eso dijo, al menos en dos ocasiones, que debíamos escucharlo. 


JESÚS,  gracias por hablarnos de una forma tan clara y diáfana. 

Eleuterio Fernández Guzmán

23 de junio de 2023

Advertencias de Cristo

Mt 6, 19-23


"Jesús dijo a sus discípulos:

'No acumulen tesoros en la tierra, donde la polilla y la herrumbre los consumen, y los ladrones perforan las paredes y los roban. Acumulen, en cambio, tesoros en el cielo, donde no hay polilla ni herrumbre que los consuma, ni ladrones que perforen y roben. Allí donde esté tu tesoro, estará también tu corazón. La lámpara del cuerpo es el ojo. Si tu ojo está sano, todo tu cuerpo estará iluminado. Pero si tu ojo está enfermo, todo tu cuerpo estará en tinieblas. Si la luz que hay en ti se  oscurece, ¡cuánta oscuridad habrá!'"

COMENTARIO

En realidad, lo que en este texto del Evangelio de San Mateo nos dice el Hijo de Dios tiene todo que ver, justamente, con nuestra salvación eterna. Y es que en no pocas ocasiones hace lo mismo Jesucristo de diversas formas. 

¡Qué gran verdad lo que dice Cristo! Y es que nosotros solemos ambicionar los tesoros del mundo pero los que se refieren a los del Cielo (conseguidos con esfuerzo espiritual) no solemos tenernos en cuenta demasiado...

Un último consejo de parte de Jesucristo: los sentidos que pueden hacernos daño espiritual debemos corregirlos lo antes posible. Y es que de ellos depence nuestra salvación eterna. 

JESÚS,  gracias por advertirnos de una forma tan noble y buena. 

Eleuterio Fernández Guzmán

22 de junio de 2023

Jueves, 22 de junio de 2023 - Padre Nuestro, nuestro Padre

Mt 6,7-15


En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: ‘Al orar, no charléis mucho, como los gentiles, que se figuran que por su palabrería van a ser escuchados. No seáis como ellos, porque vuestro Padre sabe lo que necesitáis antes de pedírselo. 

Vosotros, pues, orad así: ‘Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu Nombre; venga tu Reino; hágase tu Voluntad así en la tierra como en el cielo. Nuestro pan cotidiano dánosle hoy; y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros hemos perdonado a nuestros deudores; y no nos dejes caer en tentación, mas líbranos del mal’. Que si vosotros perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; pero si no perdonáis a los hombres, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras ofensas’”.


COMENTARIO


No era nada extraño que aquellos que seguían al Hijo de Dios más de cerca quisieran saber cómo orar. Por eso, Jesucristo, les recomienda, antes que nada, no decir excesivas palabras como creyendo que así serán más escuchados por Dios.

En realidad, este momento de la historia de la salvación es verdaderamente crucial porque Jesucristo les/nos enseña, nada más y nada menos, que el Padre Nuestro.

En el Padre Nuestro pedimos lo que, en realidad, debemos pedir a Dios. No son cosas, digamos, grandilocuentes para el hombre mundano pero sí lo son para quien tiene el alma cerca de Quien todo lo ha creado y mantiene.


JESÚS, gracias por enseñarnos cómo debemos dirigirnos a Dios.


Eleuterio Fernández Guzmán

21 de junio de 2023

La verdadera Ley de Dios

Mt 6,1-6.16-18


"Jesús dijo a sus discípulos:

'Tengan cuidado de no practicar su justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos: de lo contrario, no recibirán ninguna recompensa del Padre de ustedes que está en el cielo. Por lo tanto, cuando des limosna, no lo vayas pregonando delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser honrados por los hombres. Les aseguro que ellos ya tienen su recompensa. Cuando tú des limosna, que tu mano izquierda ignore lo que hace la derecha, para que tu limosna quede en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará. Cuando ustedes oren, no hagan como los hipócritas: a ellos les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos por los hombres. Les aseguro que ellos ya tienen su recompensa. Tú, en cambio, cuando ores, retírate a tu habitación, cierra la puerta y ora a tu Padre que está en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará. Cuando ustedes ayunen, no pongan cara triste, como hacen los hipócritas, que desfiguran su rostro para que los hombres noten que ayunan. Les aseguro que con eso, ya han recibido su recompensa. Tú, en cambio, cuando ayunes, perfuma tu cabeza y lava tu rostro, para que tu ayuno no sea conocido por los hombres, sino por tu Padre que está en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.'"

COMENTARIO

Como pasa en muchas otras ocasiones el Hijo de Dios ha de corregir, en mucho, lo que se supone es la Ley de Dios. Y es que, a la hora de verdad lo que se refiere a la misma no siempre la comprendemos. 

Dar limosna, orar y ayunar. Son tres acciones que es más que posible que las hagamos muchas veces. Sin embargo no siempre lo hacemos como debemos. Y Jesucristo, aquí mismo, nos dice cómo es el verdadero sentido de la Ley de Dios. Y, como podemos ver, tantas veces está lejos de lo que hacemos con ella...

Algo muy importante: Dios ve en lo secreto de nuestro corazón. Por eso debemos actuar como debemos actuar y no como a nosotros nos venga bien...

JESÚS, gracias por decir las cosas como deben ser dichas. 

Eleuterio Fernández Guzmán

20 de junio de 2023

Debemos ser perfectos...

 Mt 5, 43-48


"Jesús dijo a sus discípulos:

'Ustedes han oído que se dijo: 'Amarás a tu prójimo' y odiarás a tu enemigo. Pero Yo les digo: Amen a sus enemigos, rueguen por sus perseguidores; así serán hijos del Padre que está en el cielo, porque Él hace salir el sol sobre malos y buenos y hace caer la lluvia sobre justos e injustos. Si ustedes aman solamente a quienes los aman, ¿qué recompensa merecen? ¿No hacen lo mismo los publicanos? Y si saludan solamente a sus hermanos, ¿qué hacen de extraordinario? ¿No hacen lo mismo los paganos? Por lo tanto, sean perfectos como es perfecto el Padre que está en el cielo.'"

COMENTARIO

No podemos negar que lo que nos pide el Hijo de Dios a sus discípulos no es poca cosa.  Y es que, para empezar, nos pide que no odiemos a nuestros enemigos sino que roguemos por ellos. Y eso supone que pidamos al Todopoderoso por aquellos que actúan en contra nuestro. Y eso, se diga lo que se diga, no nos resulta siempre fácil o, en fin, seguramente casi nunca. 

El caso es que Jesucristo quiera que se distingan sus discípulos por el amor al prójimo pero no sólo el más prójimo sino todo aquel que, como decimos arriba, nos odia o quiera nuestro mal. Y así pone el listón de nuestra fe muy alto. 

Pero todo lo resume Cristo diciendo que debemos ser perfectos como nuestro Padre del Cielo lo es. Y entonces, como pasa en aquel episodio de las Sagradas Escrituras, es más que posible que nos vayamos yendo lejos de esto empezando por los más viejos...


JESÚS, gracias por decir las cosas como deben ser dichas.

Eleuterio Fernández Guzmán

18 de junio de 2023

Los envió

Mt 9, 36-38, 10, 8


"Al ver a la multitud, tuvo compasión, porque estaban fatigados y abatidos, como ovejas que no tienen pastor. Entonces dijo a sus discípulos: 'La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos. Rueguen al dueño de los sembrados que envíe trabajadores para su cosecha". Jesús convocó a sus doce discípulos y les dio el poder de expulsar a los espíritus impuros y de curar cualquier enfermedad o dolencia. Los nombres de los doce Apóstoles son: en primer lugar, Simón, de sobrenombre Pedro, y su hermano Andrés; luego, Santiago, hijo de Zebedeo, y su hermano Juan; Felipe y Bartolomé; Tomás y Mateo, el publicano; Santiago, hijo de Alfeo, y Tadeo; Simón, el Cananeo, y Judas Iscariote, el mismo que lo entregó. A estos Doce, Jesús los envió con las siguientes instrucciones: 'No vayan a regiones paganas, ni entren en ninguna ciudad de los samaritanos. Vayan, en cambio, a las ovejas perdidas del pueblo de Israel. Por el camino, proclamen que el Reino de los Cielos está cerca. Curen a los enfermos, resuciten a los muertos, purifiquen a los leprosos, expulsen a los demonios. Ustedes han recibido gratuitamente, den también gratuitamente.'"


COMENTARIO

El Hijo de Dios escogió a los Doce porque era más que consciente que su labor de transmisión de la Buena Noticia debía continuar tras su muerte y resurrección. Eso lo sabía más bien y fue lo que hizo: los escogió.

Jesucristo envía a los Doce a predicar. Pero no lo hace de cualquier forma sino que sabe dónde deben ir: en primer lugar a las ovejas perdidas de Israel porque sabe que han de ser las mas receptivas a la hora de comprender el mensaje que deben recibir. 

Pero, además, les otorga la facultad de curar. Y, además, que den gratis todo lo que han recibido gratis que era, sencillamente, todo.

JESÚS,  gracias por escoger y enviar a los Doce. 

Eleuterio Fernández Guzmán

17 de junio de 2023

El caso es que no se perdió en el Templo

Lc 2, 41-51


Los padres de Jesús iban todos los años a Jerusalén en la fiesta de la Pascua. Cuando el niño cumplió doce años, subieron como de costumbre, y acabada la fiesta, María y José regresaron, pero Jesús permaneció en Jerusalén, sin que ellos se dieran cuenta. Creyendo que estaba en la caravana, caminaron todo un día y después comenzaron a buscarlo entre los parientes y conocidos. Como no lo encontraron, volvieron a Jerusalén en busca de Él. Al tercer día, lo hallaron en el Templo en medio de los doctores de la Ley, escuchándolos y haciéndoles preguntas. Y todos los que lo oían quedaban asombrados de su inteligencia y sus respuestas. Al verlo, sus padres quedaron maravillados y su madre le dijo: “Hijo mío, ¿por qué nos has hecho esto? Piensa que tu padre y yo te buscábamos angustiados”. Jesús les respondió: “¿Por qué me buscaban? ¿No sabían que Yo debo ocuparme de los asuntos de mi Padre?” Ellos no entendieron lo que les decía. Él regresó con sus padres a Nazaret y vivía sujeto a ellos. Su madre conservaba estas cosas en su corazón. 

COMENTARIO

Todo lo que nos dice este texto del Evangelio de San Lucas (que seguro bebió de una fuente tan clara como fue la Virgen María) apunta a que, al parecer, el Niño Jesús se perdió en el Templo de Jerusalén. Sin embargo, el caso es que no se perdió.

Esto de arriba lo decimos porque el Hijo de Dios sabía dónde debía estar en aquel momento. Por eso le dice a la Madre que debe ocuparse de los asuntos de su Padre.

El caso es que, como bien nos dice este texto, María todo aquello lo guardó en su corazón pues bien sabía ella que aquel Niño iba a hacer grandes cosas.

JESÚS, gracias por cumplir con su misión desde pronto.

Eleuterio Fernández Guzmán

16 de junio de 2023

El yugo de Cristo

Mt 11, 25-30


"Jesús dijo:

Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque habiendo ocultado estas cosas a los sabios y a los prudentes, las has revelado a los pequeños. Sí, Padre, porque así lo has querido. Todo me ha sido dado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo sino el Padre, así como nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquél a quien el Hijo se lo quiera revelar. Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y Yo los aliviaré. Carguen sobre ustedes mi yugo y aprendan de mí, porque soy paciente y humilde de corazón, y así encontraran alivio. Porque mi yugo es suave y mi carga liviana.'"


COMENTARIO

En este texto del Evangelio de San Mateo queda más que claro que el Dijo de Dios quiere que todos sus hermanos se salven. Y es que por eso mismo quiere revelarnos lo que es crucial para nosotros, para nuestro bien general y, sobre todo, espiritual. 

Quiere Jesucristo que nos acerquemos a Él. Y es que sabe más que bien que haciendo eso nuestra aflicción y agobio dejarán de serlo. Y quiere que lo hagamos todos porque en su corazón no sobre nadie y todos tenemos cabida. 

Ante todo esto, es fácil preguntarnos si seguir al Hijo de Dios es una carga muy pesada. Y a eso responde Jesucristo que no, que la misma es suave y liviana. Otra cosa es que nosotros creamos que es así...


JESÚS,  gracias por decirnos la verdad y nada más que la verdad. 

Eleuterio Fernández Guzmán

15 de junio de 2023

La total extensión de la Ley de Dios

Mt 5, 20-26


Jesús dijo a sus discípulos:

"Les aseguro que si la justicia de ustedes no es superior a la de los escribas y fariseos, no entrarán en el Reino de los Cielos.
Ustedes han oído que se dijo a los antepasados: 'No matarás', y el que mata, debe ser llevado ante el tribunal. Pero Yo les digo que todo aquél que se irrita contra su hermano, merece ser condenado por un tribunal. Y todo aquél que lo insulta, merece ser castigado por el Tribunal. Y el que lo maldice, merece el infierno. Por lo tanto, si al presentar tu ofrenda en el altar, te acuerdas de que tu hermano tiene alguna queja contra ti, deja tu ofrenda ante el altar, ve a reconciliarte con tu hermano, y sólo entonces vuelve a presentar tu ofrenda. Trata de llegar en seguida a un acuerdo con tu adversario, mientras vas caminando con él, no sea que el adversario te entregue al juez, y el juez al guardia, y te pongan preso. Te aseguro que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último centavo."

COMENTARIO

No hay lugar a dudas que ni aquellos que vivían en tiempos del Hijo de Dios ni nosotros mismos, ahora mismo, somos capaces de asimilar hasta dónde llega el verdadero sentido de la Ley de Dios y, por lo general, nos quedamos muy cortos. 

El tema de la muerte de una persona es muy duro pero aún lo es más que no hace falta que matemos a nadie (lo cual es ya muy a tener en cuenta) sino que basta con hacer mucho menos para que seamos castigados de la forma como Dios quiere...

Y, luego, introduce Jesucristo el tema del Purgatorio. Y es que entendemos que el lugar dónde iremos según hagamos en nuestra vida es, precisamente, el Purgatorio de donde, en efecto, no saldremos hasta que cumplamos hasta el último día de nuestra pena.


JESÚS,  gracias por decir las cosas como son. 

Eleuterio Fernández Guzmán

14 de junio de 2023

Para hacer cumplir la Ley

Mt  5, 17-19


"Jesús dijo a sus discípulos:

'No piensen que vine para abolir la Ley o los Profetas: Yo no he venido a abolir, sino a dar cumplimiento. Les aseguro que no quedarán ni una i ni una coma de la Ley sin cumplirse, antes que desaparezcan el cielo y la tierra. El que no cumpla el más pequeño de estos mandamientos, y enseñe a los otros a hacer lo mismo, será considerado el menor en el Reino de los Cielos. En cambio, el que los cumpla y enseñe, será considerado grande en el Reino de los Cielos.'"

COMENTARIO

Había muchos que, en tiempos de la primera venida al mundo del Hijo de Dios, que tenían por cierto y verdad que cuando llegara el Mesías lo iba a hacer destruyendo todo lo destruible. Sin embargo, no sabían que el Enviado de Dios sólo podía venía a hacer algo muy importante.

Cuando Jesucristo dice que ha venido al mundo a que se cumpla la Ley o los Profetas es que, de verdad, no se cumplían ni uno ni otros. Y por eso su forma de actuar con voluntad divina para que todo se cumpliera.

Por otra parte, debemos tener en cuenta que cuando el Hijo de Dios dice eso de que debemos cumplir los mandamientos no lo dice por quedar bien con Dios sino porque sabe las consecuencias de no hacerlo.


JESÚS, gracias por ponernos sobre la pista de las cosas que debemos tener en cuenta. 

Eleuterio Fernández Guzmán

13 de junio de 2023

Ser sal

Mc 5, 13-16


"Jesús dijo a sus discípulos:

'Ustedes son la sal de la tierra. Pero si la sal pierde su sabor ¿con qué se la volverá a salar? Ya no sirve para nada, sino para ser tirada y pisada por los hombres.
Ustedes son la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad situada en la cima de una montaña. Y no se enciende una lámpara para meterla debajo de un cajón, sino que se la pone sobre el candelero para que ilumine a todos los que están en la casa. Así debe brillar ante los ojos de los hombres la luz que hay en ustedes, a fin de que ellos vean sus buenas obras y glorifiquen a su Padre que está en el cielo.'"


COMENTARIO

Como es de imaginar y creer, el Hijo de Dios tenía, por decirlo así, una clara obligación: hacer que los que le había entregado Dios Todopoderoso no se perdieran para siempre. Y el caso es que para eso debía inculcar en sus corazones lo que suponía ser discípulo suyo. 

En realidad, lo que dice Jesucristo es que quien tiene fe no puede comportarse como quien no la tiene. Por eso se debe ser sal que, como bien sabemos, da sabor a los alimentos. Pero aquí se habla de fe y, por tanto, de lo que supone no hacer como si no se tuviera. 

Esconder la fe debajo de un celemín es algo incompresible porque la fe nos procura aliento en la vida y esperanza en lo que he venir. Y ocultar eso es como quitar al prójimo la posibilidad de saber y conocer lo que supone creer. 


JESÚS,  gracias por decir aquello que nos conviene conocer y saber.

Eleuterio Fernández Guzmán

12 de junio de 2023

También es Ley de Dios

Mt 5,1-12

En aquel tiempo, viendo la muchedumbre, subió al monte, se sentó, y sus discípulos se le acercaron. Y tomando la palabra, les enseñaba diciendo: ‘Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos. Bienaventurados los mansos, porque ellos poseerán en herencia la tierra. Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos serán saciados. Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios. Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los Cielos. Bienaventurados seréis cuando os injurien, y os persigan y digan con mentira toda clase de mal contra vosotros por mi causa. Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en los cielos; pues de la misma manera persiguieron a los profetas anteriores a vosotros’.

 

COMENTARIO

 

El Hijo de Dios sabía que era muy difícil que aquellos que le escuchaban comprendiesen totalmente el sentido último de la Ley de Dios, de aquellos Mandamientos que Dios había entregado a Moisés. Por eso, probablemente en momentos distintos, proclama las llamadas Bienaventuranzas.

 

Aquellas sabias palabras contienen lo que el Todopoderoso quiere para sus hijos, en sentido exacto, lo que se ha de cumplir para que quien eso haga alcance la vida eterna. Por eso cada una de ellas es tan verdadera y tan cierta.

 

Todo lo que aquí dice Jesucristo tiene que ver con lo bueno y mejor que el ser humano ha de llevar a cabo para que Dios, su Padre y Señor, sepa que lo tiene en cuenta y lo ama. Por eso era tan importante que se entendieran perfectamente.

 

JESÚS,  ayúdanos a entender bien las Bienaventuranzas.

 

Eleuterio Fernández Guzmánbién es Ley de Dios

Lunes, 12 de junio de 2023

 

Mt 5,1-12

En aquel tiempo, viendo la muchedumbre, subió al monte, se sentó, y sus discípulos se le acercaron. Y tomando la palabra, les enseñaba diciendo: ‘Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos. Bienaventurados los mansos, porque ellos poseerán en herencia la tierra. Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos serán saciados. Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios. Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los Cielos. Bienaventurados seréis cuando os injurien, y os persigan y digan con mentira toda clase de mal contra vosotros por mi causa. Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en los cielos; pues de la misma manera persiguieron a los profetas anteriores a vosotros’.

 

COMENTARIO

 

El Hijo de Dios sabía que era muy difícil que aquellos que le escuchaban comprendiesen totalmente el sentido último de la Ley de Dios, de aquellos Mandamientos que Dios había entregado a Moisés. Por eso, probablemente en momentos distintos, proclama las llamadas Bienaventuranzas.

 

Aquellas sabias palabras contienen lo que el Todopoderoso quiere para sus hijos, en sentido exacto, lo que se ha de cumplir para que quien eso haga alcance la vida eterna. Por eso cada una de ellas es tan verdadera y tan cierta.

 

Todo lo que aquí dice Jesucristo tiene que ver con lo bueno y mejor que el ser humano ha de llevar a cabo para que Dios, su Padre y Señor, sepa que lo tiene en cuenta y lo ama. Por eso era tan importante que se entendieran perfectamente.

 

JESÚS,  ayúdanos a entender bien las Bienaventuranzas.

 

Eleuterio Fernández Guzmán

9 de junio de 2023

Hijo de David

Mc 12, 35-37


"Jesús se puso a enseñar en el templo y preguntaba: '¿Cómo pueden decir los escribas que el Mesías es hijo de David? El mismo David ha dicho, movido por el Espíritu Santo:

'Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mi derecha, hasta que ponga a tus enemigos debajo de tus pies'. Si el mismo David lo llama 'Señor', ¿cómo puede ser hijo suyo?' La multitud escuchaba a Jesús con agrado.'"

COMENTARIO 

La verdad, es que no nos extraña nada de nada que la multitud que escuchaba a Jesús estuviera, sí, entusiasmada con lo que escuchaban pero también es lógico pensar que muchas cosas no las llegaran a entender. 

Que el Mesías fuera hijo de David, el Rey judío que tanto tiene que ver con la historia del pueblo elegido por Dios, era algo que no era fácil de entender. Sin embargo, bien sabemos que no era así la cosa (no podía ser, lógicamente) sino que sería descendencia en el sentido de que José, el padre adoptivo de Jesucristo, era de la familia de David. 


JESÚS, gracias por querer que entendamos acerca de Ti. 

Eleuterio Fernández Guzmán

8 de junio de 2023

Mandamientos que nos llevan al Cielo

 Mc 12, 28b-34


"Un escriba se acercó a Jesús y le preguntó: '¿Cuál es el primero de los mandamientos?'

Jesús respondió: 'El primero es: 'Escucha, Israel: el Señor nuestro Dios es el único Señor; y tú amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón y con toda tu alma, con todo tu espíritu y con todas tus fuerzas'. El segundo es: 'Amarás a tu prójimo como a ti mismo'. No hay otro mandamiento más grande que éstos'.

El escriba le dijo: 'Muy bien, Maestro, tienes razón al decir que hay un solo Dios y no hay otro más que Él, y que amarlo con todo el corazón, con toda la inteligencia y con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a sí mismo, vale más que todos los holocaustos y todos los sacrificios'.
Jesús, al ver que había respondido tan acertadamente, le dijo: 'Tú no estás lejos del Reino de Dios'.

Y nadie se atrevió a hacerle más preguntas." 

COMENTARIO

Es verdad que había muchos que perseguían al Hijo de Dios con preguntas para cogerlo en un renuncio. Sin embargo, había personas que le hacían preguntas porque, de verdad, querían conocer. Y es posible que el escriba que aquí le pregunta a Jesucristo fuera una de ellas por lo que le dice el Mesías al final acerca de que no estaba lejos del Reino de Dios. 

Los Mandamientos más importantes son, como bien sabemos, amar a Dios sobre todas nuestras realidades y amar al prójimo como nos amamos a nosotros mismos que, de no mediar enfermedad mental o algo por el estilo, es casi seguro que es mucho...

El caso es que bien dice Jesucristo que todos los holocaustos (sacrificios de animales) y todos los sacrificios no valen más que amar a Dios y al prójimo. El caso es saber hacerlo siempre...

JESÚS,  gracias por defender lo importante de nuestra fe. 

Eleuterio Fernández Guzmán

7 de junio de 2023

Errores del pensamiento humano

Mc 12,18-27


"Se acercaron a Jesús unos saduceos, que son los que niegan la resurrección, y le propusieron este caso: 'Maestro, Moisés nos ha ordenado lo siguiente: 'Si alguien está casado y muere sin tener hijos, que su hermano, para darle descendencia, se case con la viuda.

Ahora bien, había siete hermanos. El primero se casó y murió sin tener hijos. El segundo se casó con la viuda y también murió sin tener hijos; lo mismo ocurrió con el tercero; y así ninguno de los siete dejó descendencia. Después de todos ellos, murió la mujer. Cuando resuciten los muertos, ¿de quién será esposa, ya que los siete la tuvieron por mujer?'

Jesús les dijo: '¿No será que ustedes están equivocados por no comprender las Escrituras ni el poder de Dios? Cuando resuciten los muertos, ni los hombres ni las mujeres se casarán, sino que serán como ángeles en el cielo. Y con respecto a la resurrección de los muertos, ¿no han leído en el Libro de Moisés, en el pasaje de la zarza, lo que Dios le dijo: 'Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob'? Él no es un Dios de muertos, sino de vivientes. Ustedes están en un grave error'”.



COMENTARIO

Aquellos que perseguían al Hijo de Dios no cejaban y, por eso mismo y como para burlarse de Él, le preguntan acerca de la resurrección porque ellos no creían en ella.

Lo que les dice Jesucristo es seguro que les molestó porque no era bueno escuchados que andaban equivocados según le planteaban el caso. Y es que ellos no tenían en cuenta la Voluntad de Dios que era, como les dice, un Dios de vivos y no de muertos.

Que Dios sea un Dios de vivos y no de muertos es tanto como decir que no va a permitir que las almas, al separarse del cuerpo, queden en la nada o en nada. Pero aquellos que le preguntaban al Hijo de Dios no querían entender nada, eso era seguro...


JESÚS, gracias por decir la verdad, la Verdad.

6 de junio de 2023

Ir a cazar y salir cazados

Mc 12, 13-17


"Le enviaron a Jesús unos fariseos y herodianos para sorprenderlo en alguna de sus afirmaciones. Ellos fueron y le dijeron: 'Maestro, sabemos que eres sincero y no tienes en cuenta la condición de las personas, porque no te fijas en la categoría de nadie, sino que enseñas con toda fidelidad el camino de Dios. ¿Está permitido pagar el impuesto al César o no? ¿Debemos pagarlo o no?'

Pero Él, conociendo su hipocresía, les dijo: '¿Por qué me tienden una trampa? Muéstrenme un denario'.

Cuando se lo mostraron, preguntó: '¿De quién es esta figura y esta inscripción?'.

Respondieron: “'Del César'.

Entonces Jesús les dijo: 'Den al César lo que es del César, y a Dios, lo que es de Dios'.

Y ellos quedaron sorprendidos por la respuesta.

COMENTARIO

Parece sorprende que aquellos que tantas veces querían coger al Hijo de Dios en un renuncio no acabaran de aprender que no era uno de los tantos maestros que había en Israel sino que era el Maestro.

Cuando le preguntan eso de la moneda ellos esperaban que dijera algo para acusarlo, por ejemplo, de decir que se debía pagar los impuestos a Roma. Y eso, en realidad, es lo que dijo.

Dijo, sin embargo, algo que a lo mejor aún les molestaba más: había que dar a Dios lo que era de Dios y eso, incluso para los que se creían tan creyentes, no debía resultar fácil...

JESÚS, gracias por dejar las cosas claras y más que claras. 

Eleuterio Fernández Guzmán

1 de junio de 2023

Santa Misa

Jn 22, 4-20


"Llegada la Hora de pasar de este mundo a su Padre, Jesús se sentó a la mesa con los Apóstoles y les dijo:

'He deseado ardientemente comer esta Pascua con ustedes antes de mi Pasión, porque les aseguro que ya no la comeré más hasta que llegue a su pleno cumplimiento en el Reino de Dios'
.
Y tomando una copa, dio gracias y dijo: 'Tomen y compártanla entre ustedes. Porque les aseguro que desde ahora no beberé más del fruto de la vid hasta que llegue el Reino de Dios'.

Luego tomó el pan, dio gracias, lo partió y lo dio a sus discípulos, diciendo: 'Esto es mi Cuerpo, que se entrega por ustedes. Hagan esto en memoria mía”. Después de la cena, hizo lo mismo con la copa, diciendo: “Esta copa es la Nueva Alianza sellada con mi Sangre, que se derrama por ustedes.'"

COMENTARIO

La Última Cena está llena de cosas nuevas y de simbolismos. Pero podemos decir que si hay algo importante en la misma, en su desarrollo  y en cómo la entendió el Hijo de Dios, no es poco importante que allí mismo, en aquel Cenáculo, se llevara a cabo la primera Santa Misa.

Todo lo que hizo Jesucristo a lo largo de los años que estuvo con sus Apóstoles fue enseñar lo que debían hacer. Pero si hay algo crucial es que les enseñara es cómo recordar aquel momento a través de su Cuerpo y su Sangre.

Nosotros, tantos siglos después de aquella primera Santa Misa no debemos de dejar de dar las gracias, precisamente, por aquella Voluntad de Dios.


JESÚS, gracias por la Santa Misa.

Eleuterio Fernández Guzmán

31 de mayo de 2023

El magnífico Magnificat

Jn 1, 39-56


"María partió y fue sin demora a un pueblo de la montaña de Judá. Entró en la casa de Zacarías y saludó a Isabel.

Apenas ésta oyó el saludo de María, el niño saltó de alegría en su vientre, e Isabel, llena del Espíritu Santo, exclamó:

'¡Tú eres bendita entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo, para que la madre de mi Señor venga a visitarme? Apenas oí tu saludo, el niño saltó de alegría en mi vientre. Feliz de ti por haber creído que se cumplirá lo que te fue anunciado de parte del Señor'.

María dijo entonces:

'Mi alma canta la grandeza del Señor, y mi espíritu se estremece de gozo en Dios, mi Salvador, porque Él miró con bondad la pequeñez de su servidora. En adelante todas las generaciones me llamarán feliz, porque el Todopoderoso ha hecho en mí grandes cosas: ¡su Nombre es santo! Su misericordia se extiende de generación en generación sobre aquéllos que lo temen. Desplegó la fuerza de su brazo, dispersó a los soberbios de corazón. Derribó a los poderosos de su trono y elevó a los humildes. Colmó de bienes a los hambrientos y despidió a los ricos con las manos vacías. Socorrió a Israel, su servidor, acordándose de su misericordia, como lo había prometido a nuestros padres, en favor de Abraham y su descendencia para siempre'.

María permaneció con Isabel unos tres meses y luego regresó a su casa."

COMENTARIO

La primera intención de la Virgen María cuando se fue el Ángel en el momento de la Anunciación fue acudir al pueblo donde vivía su prima Isabel. Estaba embarazada ya de seis meses y ella, de edad avanzada la que llamaban estéril, iba a necesitar ayuda. Y allí que fue.

En realidad, el Espíritu Santo había soplado en el corazón de Isabel. Por eso sabía que su prima María estaba embarazada de su Señor. Y como entonces no habían medios de comunicación como los actuales es cierto y verdad que fue la Tercera Persona de la Santísima Trinidad la que le dijo eso. 

Cuando María escucha lo que le dice su prima proclama el Magnifica que es, en sí mismo, verdaderamente magnifico porque es una historia de la Verdad, así, en pocas palabras pero llenas de gozo de verdad. 


JESÚS, gracias por tu Madre. 

Eleuterio Fernández Guzmán