31 de mayo de 2021

Magnificat

 Lc 1,39-56

En aquellos días, se levantó María y se fue con prontitud a la región montañosa, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. Y sucedió que, en cuanto oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno, e Isabel quedó llena del Espíritu Santo; y exclamando con gran voz, dijo: ‘Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno; y ¿de dónde a mí que la madre de mi Señor venga a mí? Porque, apenas llegó a mis oídos la voz de tu saludo, saltó de gozo el niño en mi seno. ¡Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte del Señor!’.


Y dijo María: ‘Engrandece mi alma al Señor y mi espíritu se alegra en Dios mi salvador porque ha puesto los ojos en la humildad de su esclava, por eso desde ahora todas las generaciones me llamarán bienaventurada, porque ha hecho en mi favor maravillas el Poderoso, Santo es su nombre y su misericordia alcanza de generación en generación a los que le temen. Desplegó la fuerza de su brazo, dispersó a los que son soberbios en su propio corazón. Derribó a los potentados de sus tronos y exaltó a los humildes. A los hambrientos colmó de bienes y despidió a los ricos sin nada. Acogió a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia -como había anunciado a nuestros padres- en favor de Abraham y de su linaje por los siglos’. María permaneció con ella unos tres meses, y se volvió a su casa.
 

 

COMENTARIO

 

María había atendido a lo que dijo Gabriel cuando le anunció lo que iba a ser de ella si es que aceptaba la propuesta que le hacía. Con su fiat permitió que la vida de la humanidad tomara el rumbo establecido por Dios.

 

La prima de María, Isabel, sabía sin saberlo quien se le acercaba. El Espíritu Santo, con sus mociones, le hizo expresar aquel “Bendita tú entre las mujeres” que ha pasado a la historia como inspiración suprema del Paráclito.

 

María proclama aquel Magnificat que contiene mucha verdad de la Verdad que Dios quería revelar al mundo. María dice aquello que el Creador quiere que sepamos y que por boca de quien aceptó ser su Madre nos llega con Amor.

 

 

JESÚS, tu Madre supo decir sí a Dios en el momento más oportuno. Quiso, también, acudir en ayuda y auxilio de Isabel, la madre de tu primo Juan y ser, así, imagen de quien se entrega sin esperar que se le diga nada. Tu Madre, que también es madre nuestra,

  

 

 

Eleuterio Fernández Guzmán

 

30 de mayo de 2021

Predicar la Buena Noticia

 Mt 28, 16-20

 

“16 Por su parte, los once discípulos marcharon a Galilea, al monte que Jesús les había indicado. 17 Y al verle le adoraron; algunos sin embargo dudaron.18 Jesús se acercó a ellos y les habló así: ‘Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra.19 Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, 20 y enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado. Y he aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo.’”

 

 

 

COMENTARIO

 

Lo que dice el Hijo de Dios en este momento de la historia de la salvación es más que importante. Y es que envía a los suyos a predicar por el mundo y a hacer discípulos de Cristo a todas aquellas personas que quieran bautizarse y, así, poder llamarse, legítimamente, hijos de Dios.

 

Había quien, sin embargo, aún albergaba alguna duda en su corazón pues los acontecimientos acaecidos desde el Viernes llamado Santo porque lo era no acababan de ser más que sorprendentes.

 

Hay algo que, sin embargo, debió tranquilizar a todos aquellos que escuchaban al Resucitado: estaría con ellos hasta el fin del mundo y eso, se diga lo que se diga, era de una importancia de tal envergadura que tuvo que sanar muchos corazones.

 

JESÚS,  gracias por no desistir en tu enseñanza.

 

Eleuterio Fernández Guzmán

29 de mayo de 2021

No responder a quien no se lo merece

Mc 11, 27, 33


"Después de haber expulsado a los vendedores del Templo, Jesús volvió otra vez a Jerusalén. Mientras caminaba por el Templo, los sumos sacerdotes, los escribas y los ancianos se acercaron a Él y le dijeron: '¿Con qué autoridad haces estas cosas? ¿O quién te dio autoridad para hacerlo?'

Jesús les respondió: 'Yo también quiero hacerles una pregunta. Si me responden, les diré con qué autoridad hago estas cosas. Díganme: el bautismo de, Juan Bautista, ¿venía del cielo o de los hombres?'

Ellos se hacían este razonamiento: 'Si contestamos: 'Del cielo', Él nos dirá: '¿Por qué no creyeron en Él?'” ¿Diremos entonces: 'De los hombres'?' Pero como temían al pueblo, porque todos consideraban que Juan había sido realmente un profeta, respondieron a Jesús: 'No sabemos'.

Y Él les respondió: 'Yo tampoco les diré con qué autoridad hago estas cosas'.


COMENTARIO

En realidad, aquello que les pasa a los que quieren coger al Hijo de Dios en un renuncio les viene la mar de bien y, además, lo bien merecido. Y es que siempre hacían las preguntas con trampa con la mala intención de poder acusar a Jesucristo de alejamiento de la ley y de las prácticas religiosas y poder llevárselo por delante que era, en realidad, su verdadera intención: matarlo o que lo matase la autoridad que eso podía hacer.

Sin embargo, parecía que no querían darse cuenta de que nunca lo cogían en un renuncio y que eso debería querer decir, por ejemplo, que era algo más que un simple Maestro de la ley judío y que, en realidad, debía tener alguna ascendencia divina. Y sin embargo, y al parecer por lo que acabó pasando, lo que pasaba era que no querían darse cuenta porque no les interesaba darse cuenta...

JESÚS, gracias por perseverar en la enseñanza de la Verdad.



Eleuterio Fernández Guzmán

28 de mayo de 2021

Y buscaban cómo podían matarle

Mc 11, 11-25


"Jesús llegó a Jerusalén y fue al Templo; y después de observarlo todo, como ya era tarde, salió con los Doce hacia Betania.

Al día siguiente, cuando salieron de Betania, Jesús sintió hambre. Al divisar de lejos una higuera cubierta de hojas, se acercó para ver si encontraba algún fruto, pero no había más que hojas, porque no era la época de los higos. Dirigiéndose a la higuera, le dijo: 'Que nadie más coma de tus frutos'. Y sus discípulos lo oyeron.

Cuando llegaron a Jerusalén, Jesús entró en el Templo y comenzó a echar a los que vendían y compraban en él. Derribó las mesas de los cambistas y los puestos de los vendedores de palomas, y prohibió que transportaran cargas por el Templo. Y les enseñaba: '¿Acaso no está escrito: 'Mi Casa será llamada Casa de oración para todas las naciones'? Pero ustedes la han convertido en una cueva de ladrones”. Cuando se enteraron los sumos sacerdotes y los escribas, buscaban la forma de matarlo, porque le tenían miedo, ya que todo el pueblo estaba maravillado de su enseñanza.

Al caer la tarde, Jesús y sus discípulos salieron de la ciudad. A la mañana siguiente, al pasar otra vez, vieron que la higuera se había secado de raíz. Pedro, acordándose, dijo a Jesús: 'Maestro, la higuera que has maldecido se ha secado'. Jesús le respondió: 'Tengan fe en Dios. Porque Yo les aseguro que si alguien dice a esta montaña: 'Retírate de ahí y arrójate al mar', sin vacilar en su interior, sino creyendo que sucederá lo que dice, lo conseguirá. Por eso les digo: Cuando pidan algo en la oración, crean que ya lo tienen y lo conseguirán. Y cuando ustedes se pongan de pie para orar, si tienen algo en contra de alguien, perdónenlo, y el Padre que está en el cielo les perdonará también sus faltas'”.


COMENTARIO

No podemos negar que, aunque este texto del Evangelio de San Marcos contenga muchas realidades importantes como, por ejemplo, la importancia de la fe y el poder pedir a Dios pidiéndole que nos perdone nuestros pecados, hay algo que es tan terrible que deberíamos ponernos a pensar en lo que eso significa. Y es que hay algunas personas, que se saben poderosas, que creen poder disponer de la vida ajena.

En realidad, que haya algunas personas que, como aquellos que se podían sentir perjudicados por la acción del Hijo de Dios en el Templo expulsando a los que expulsó, crean que tiene la potestad de matar a otra es como para pensar hasta dónde puede llegar la soberbia humana y qué bienes deja de proteger la misma en beneficio suyo.

Aquellos hombres, verdaderamente malvados, quisiéramos que hubiesen sido “recompensado” según sus actos por Dios. Aunque, en realidad, seguro que fue así.



JESÚS, gracias por tener tanta paciencia con tus hermanos.



Eleuterio Fernández Guzmán

27 de mayo de 2021

Eucaristía

Mc 14,12a. 22-25

 

 

“12 El primer día de los Azimos, cuando se sacrificaba el cordero Pascual  22 Y mientras estaban comiendo, tomó pan, lo bendijo, lo partió y se lo dio y dijo: ‘Tomad, este es mi cuerpo.’ 23 Tomó luego una copa y, dadas las gracias, se la dio, y bebieron todos de ella. 24 Y les dijo: ‘Esta es mi sangre de la Alianza, que es derramada por muchos. 25 Yo os aseguro que ya no beberé del producto de la vid hasta el día en que lo beba nuevo en el Reino de Dios.’”

 

 

COMENTARIO

 

No podemos negar que si hay un momento importante en la historia de la salvación es éste. En la Última Cena, el Hijo de Dios lleva a cabo lo que bien podríamos denominar primera Eucaristía pues lo que dice y lo que hace es lo que quería que se hiciese luego, tras su marcha al Cielo.

 

Ciertamente, es más que posible que en aquellos momentos los presentes no entendiesen demasiado aquello que estaba pasando ante sus ojos pero es más que probable que luego, con el paso del tiempo, acabaron dándose cuenta de que todo lo que había dicho y hecho su Maestro se cumplía en sus actos.

 

Y nosotros nos preguntamos que cómo es el vino nuevo en el definitivo Reino de Dios, el Cielo.

 

 

 

 

JESÚS,  gracias por mostrarnos el camino al Cielo.

 

Eleuterio Fernández Guzmán

26 de mayo de 2021

Servir

Mc 10, 33-35.37-45


33 «Mirad que subimos a Jerusalén, y el Hijo del hombre será entregado a los sumos sacerdotes y a los escribas; le condenarán a muerte y le entregarán a los gentiles, 34 y se burlarán de él, le escupirán, le azotarán y le matarán, y a los tres días resucitará.» 35 Se acercan a él Santiago y Juan, los hijos de Zebedeo, y le dicen: «Maestro, queremos, nos concedas lo que te pidamos.»  37 Ellos le respondieron: «Concédenos que nos sentemos en tu gloria, uno a tu derecha y otro a tu izquierda.» 38 Jesús les dijo: «No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber la copa que yo voy a beber, o ser bautizados con el bautismo con que yo voy a ser bautizado?» 39 Ellos le dijeron: «Sí, podemos.» Jesús les dijo: «La copa que yo voy a beber, sí la beberéis y también seréis bautizados con el bautismo conque yo voy a ser bautizado; 40 pero, sentarse a mi derecha o a mi izquierda no es cosa mía el concederlo, sino que es para quienes está preparado.» 41 Al oír esto los otros diez, empezaron a indignarse contra Santiago y Juan. 42 Jesús, llamándoles, les dice: «Sabéis que los que son tenidos como jefes de las naciones, las dominan como señores absolutos y sus grandes las oprimen con su poder. 43 Pero no ha de ser así entre vosotros, sino que el que quiera llegar a ser grande entre vosotros, será vuestro servidor, 44 y el que quiera ser el primero entre vosotros, será esclavo de todos,
45 que tampoco el Hijo del hombre ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida como rescate por muchos.»

COMENTARIO

Seguramente hay cosas que dice Jesucristo que marcan o han de marcar muy profundamente la vida de sus discípulos. Y una de ellas es la que dice en este texto del Evangelio de San Marcos porque tiene que ver con todos o cada uno de los que siguen al Hijo de Dios.

Servir.

Una palabra así, dicha sin más, pareciera poca cosa. Sin embargo, si atendemos a lo, sobre la misma, nos dice Jesucristo, es cierto y verdad que podemos pensar que tiene más importancia que la que le solemos dar. Y es que si el Señor ha venido a servir al mundo y a dar su vida, como dice, en rescate por muchos, ¿qué debemos hacer nosotros con la nuestra?



JESÚS, gracias por ser tan claro con nosotros.


Eleuterio Fernández Guzmán

25 de mayo de 2021

Ser últimos

Mc 10, 28-31



28 Pedro se pudo a decirle: ‘Ya lo ves, nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido’.

29 Jesús dijo: ‘Yo os aseguro: nadie que haya dejado casa, hermanos, hermanas, madre, padre, hijos o hacienda por mí y por el Evangelio, 30 quedará sin recibir el ciento por uno: ahora al presente, casas, hermanos, hermanas, madres, hijos y hacienda, con persecuciones; y en el mundo venidero, vida eterna. 31 Pero muchos primeros serán últimos y los últimos, primeros.”


COMENTARIO

Es bien cierto que hay momentos en los que el Hijo de Dios habla de forma que ha de ser bien entendido lo que dice y, además, debe ser tenido en cuenta por aquellos que escuchan lo que dicen. Y hoy es uno de esos momentos.

Pedro sabe que todo lo ha dejado para seguir a Jesucristo. Y así se lo dice, en confianza. Y Jesucristo le dice algo que, a lo mejor, no entendió en un primer momento pero luego, cuando sucedió todo de la Resurrección seguramente acabó de comprender que aquellas palabras iban dirigidas a todos los que, en efecto, quisieron seguir a Cristo.

Lo que dice Jesucristo no es poco: quien lo deja todo por Él todo lo consigue. Y aunque pueda parecer que en este mundo eso no suceder porque el mundo es como es, la verdad es la última promesa, la vida eterna, es más que importante. Y por eso conviene que ahora, en el mundo, seamos los últimos pues luego seremos los primeros y, además, no se nos quitará nada.


JESÚS, gracias por consolar nuestro corazón con la Verdad.



Eleuterio Fernández Guzmán

24 de mayo de 2021

Perder el alma

Lc 9,22-25

 

Jesús dijo a sus discípulos:


“El Hijo del hombre debe sufrir mucho, ser rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, ser condenado a muerte y resucitar al tercer día”.


Después dijo a todos: “El que quiere venir detrás de mí, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz cada día y me siga. Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; y el que pierda su vida por mí, la salvará. ¿De qué le servirá al hombre ganar el mundo entero, si se pierde o se arruina a sí mismo?”

 

 

COMENTARIO

 

 

La verdad es que escuchar las palabras que el Hijo de Dios dijo aquel día no debió ser fácil para sus discípulos y, menos aún, para sus Apóstoles. Sin embargo, era lo que tenía que pasar y pasó.

 

Sin embargo, además de esto Jesucristo dice algo que es muy importante. Y es que habla de la cruz que cada uno llevamos y que debemos cargar para seguirlo a Él, que también llevará la suya.

 

No vale ganar el mundo si a cambio de eso se pierde el alma. Y es que, como podemos imaginar y siendo el alma la parte de nuestro se que no muerte al morir el cuerpo…no es nada descabellado pensar que no es nada bueno perder el alma para ganar algo del mundo que tan traidor es.

 

 

JESÚS, gracias por decir las cosas como deben ser dichas.

 

 

Eleuterio Fernández Guzmán

23 de mayo de 2021

Enviados por Cristo

 

Jn 20, 19-23

 

19 Al atardecer de aquel día, el primero de la semana, estando cerradas, por miedo a los judíos, las puertas del lugar  donde se encontraban los discípulos, se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: ‘La paz con vosotros.’ 20 Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Los discípulos se alegraron de ver al Señor. 21    Jesús les dijo otra vez: ‘La paz con vosotros. Como el Padre me envió,  también yo os envío.’ 22 Dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: ‘Recibid el Espíritu Santo. 23 A quienes perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos.’”

 

 

COMENTARIO

 

Hoy es un día muy especial porque celebramos el día de Pentecostés y, siendo cierto y verdad que el texto del Evangelio de hoy no es de tal momento sino del mismo de la Resurrección, no es poco cierto que pasa algo que, en esencia es lo mismo.

 

Que los Apóstoles tuvieran miedo a sus hermanos en la fe no era nada extraño pues si habían hecho lo que habían hecho con el Hijo de Dios es seguro que ellos no recibirían menos “justicia”. Por eso se escondían y allí los visitó Jesucristo.

 

El caso es que lo que hace Cristo es lo mismo que pasará luego en Pentecostés: envía, los envía, a que predique al mundo que la Buena Noticia se ha cumplido y que el Reino de Dios vino y se ha quedado para siempre. Y, además, les otorga la gracia de perdonar o retener pecados.

 

 

 

JESÚS, gracias por enviar al mundo a tus Apóstoles.  

 

Eleuterio Fernández Guzmán

22 de mayo de 2021

Otras cosas

Jn 21, 20-25


"En aquel tiempo, Pedro, volviéndose, vio que los seguía el discípulo a quien Jesús tanto amaba, el mismo que en la cena se había apoyado en su pecho y le había preguntado: 'Señor, ¿quién es el que te va a entregar?'

Al verlo, Pedro dice a Jesús:

– 'Señor, y éste ¿qué?'

Jesús le contesta:

– 'Si quiero que se quede hasta que yo venga, ¿a ti qué? Tú sígueme.'
Entonces se empezó a correr entre los hermanos el rumor de que ese discípulo no moriría. Pero no le dijo Jesús que no moriría, sino: 'Si quiero que se quede hasta que yo venga, ¿a ti qué?'

Éste es el discípulo que da testimonio de todo esto y lo ha escrito; y nosotros sabemos que su testimonio es verdadero. Muchas otras cosas hizo Jesús. Si se escribieran una por una, pienso que los libros no cabrían ni en todo el mundo.'"



COMENTARIO

No podemos dejar de reconocer que el final del Evangelio de San Juan es verdaderamente enigmático. Y es que nos deja muchas cosas… ahí, como colgadas en el alero y no sabemos exactamente a qué se refiere.

Jesucristo insiste a Pedro que lo que tiene que hacer él es seguirlo y no preocuparse por lo que le vaya a pasar a otros. Y es que, al parecer, no tiene muy claro qué va a pasar con Juan.

De todas formas, nos dice Juan, aquel que es considerado como el discípulo que más amaba Cristo por su juventud y entrega a su causa, que él es quien da testimonio de todo lo escrito y, por tanto, que nada ha inventado.


JESÚS, gracias por cumplir con tu misión de forma tan perfecta.



Eleuterio Fernández Guzmán

21 de mayo de 2021

Seguir a Cristo

Jn 21, 15-19


"Habiéndose aparecido Jesús resucitado a sus discípulos, después de comer, Jesús dijo a Simón Pedro: 'Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos?'
El le respondió: 'Sí, Señor, Tú sabes que te quiero'.

Jesús le dijo: 'Apacienta mis corderos'.

Le volvió a decir por segunda vez: 'Simón, hijo de Juan, ¿me amas?'

Él le respondió: 'Sí, Señor, sabes que te quiero'. Jesús le dijo: 'Apacienta mis ovejas'.

Le preguntó por tercera vez: 'Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?'”

Pedro se entristeció de que por tercera vez le preguntara si lo quería, y le dijo: 'Señor, Tú lo sabes todo; sabes que te quiero'.

Jesús le dijo: 'Apacienta mis ovejas.

Te aseguro que cuando eras joven, tú mismo te vestías e ibas a donde querías. Pero cuando seas viejo, extenderás tus brazos, y otro te atará y te llevará a donde no quieras'.

De esta manera, indicaba con qué muerte Pedro debía glorificar a Dios. Y después de hablar así, le dijo: 'Sígueme'".



COMENTARIO

Ciertamente que Pedro, cuando traicionó a Jesús y le negó por tres veces quedó muy tocado del corazón y del alma. Y estamos más que seguros que, desde entonces, no pasó ni un día que no se arrepintiese de eso que hizo y que, además, le fue avisado de que haría.

El Hijo de Dios, de todas formas, tiene el corazón grande y quiere perdonar a Pedro. Bueno, seguramente ya lo había perdonado pero quería que su primer Papa supiera que lo había perdonado. Y le pregunta tres veces si lo quiere que son, no por casualidad, las mismas que le había negado Cefas…

Y, por si eso no fuera ya suficiente (seguro que sí lo fue para Pedro) le dice cómo ha de morir pues no otra cosa es decirle que alguien lo llevará donde no quiera...


JESÚS, gracias por ser tan misericordioso con Pedro.



Eleuterio Fernández Guzmán

20 de mayo de 2021

Con Dios y Cristo

Jn 17, 20-26


"A la Hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús levantó los ojos al cielo, y oró diciendo:

'Padre santo, no ruego solamente por ellos, sino también por los que, gracias a su palabra, creerán en mí. Que todos sean uno: como Tú, Padre, estás en mí y Yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros, para que el mundo crea que Tú me enviaste. Yo les he dado la gloria que Tú me diste, para que sean uno, como nosotros somos uno -Yo en ellos y Tú en mí- para que sean perfectamente uno y el mundo conozca que Tú me has enviado, y que los has amado a ellos como me amaste a mí. Padre, quiero que los que Tú me diste estén conmigo donde Yo esté, para que contemplen la gloria que me has dado, porque ya me amabas antes de la creación del mundo. Padre justo, el mundo no te ha conocido, pero Yo te conocí, y ellos reconocieron que Tú me enviaste. Les di a conocer tu Nombre, y se lo seguiré dando a conocer, para que el amor con que Tú me amaste esté en ellos, y Yo también esté en ellos.'"



COMENTARIO

No es poco cierto que lo que el Hijo de Dios le dice a su Padre del Cielo es más que conveniente para sus hermanos los hombres. Y es que, al tener una relación tan cercana con el Creador, puede pedirle en bien nuestro y ser escuchado y más que escuchado.

Insiste mucho Jesucristo en que debemos ser uno como Dios y Él son Uno. Y para eso no basta con decir “Señor, Señor” sino, en todo caso, tener muy en cuenta lo que nos dice el Todopoderoso y llevarlo a la práctica.

Es importante darse cuenta de que sabía Jesucristo que sus discípulos de entonces iba a ir por el mundo comunicando la Buena Noticia y que eso era importante para la humanidad entera y toda. Y es que sin ella no habría salvación.




JESÚS, gracias por insistir, con tu corazón, en defensa de tus hermanos.



Eleuterio Fernández Guzmán

19 de mayo de 2021

No somos del mundo

Jn 17, 11b-19


"A la Hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús levantó los ojos al cielo, y oró diciendo:

Padre santo, cuídalos en tu Nombre que me diste para que sean uno, como nosotros.

Mientras estaba con ellos, Yo los cuidaba en tu Nombre que me diste; los protegía y no se perdió ninguno de ellos, excepto el que debía perderse, para que se cumpliera la Escritura. Pero ahora voy a ti, y digo esto estando en el mundo, para que mi gozo sea el de ellos y su gozo sea perfecto. Yo les comuniqué tu palabra, y el mundo los odió porque ellos no son del mundo, como tampoco Yo soy del mundo. No te pido que los saques del mundo, sino que los preserves del Maligno. Ellos no son del mundo, como tampoco Yo soy del mundo. Conságralos en la verdad: tu palabra es verdad. Así como Tú me enviaste al mundo, Yo también los envío al mundo. Por ellos me consagro, para que también ellos sean consagrados en la verdad."



COMENTARIO

Como es de esperar, el Hijo de Dios sólo quiere lo mejor para aquellos que su Padre le ha entregado. Por eso siempre pide al Todopoderoso la protección de los que le entregó. Y eso es lo que hace ahora mismo.

Dice Jesucristo alto tan importante que nunca lo deberíamos olvidar: no somos del mundo aunque estemos en el mundo. Y eso debería hacer que pensáramos que si no somos del mundo… ¿de dónde somos?

Nosotros somos del Cielo, de la vida eterna. Pero, para eso, debemos seguir a Cristo de la única manera que puede ser seguido: teniendo en cuenta la Palabra de Dios y aceptando que es, porque lo es, el Mesías y que vino al mundo para que el mundo se salve.


JESÚS, gracias por hacernos saber de dónde somos tus discípulos.


Eleuterio Fernández Guzmán

18 de mayo de 2021

Ser uno con Cristo


Jn 17, 1-11a


"A la Hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús levantó los ojos al cielo, y oró diciendo:

'Padre, ha llegado la Hora: glorifica a tu Hijo para que el Hijo te glorifique a ti, ya que le diste autoridad sobre todos los hombres, para que Él diera Vida eterna a todos los que Tú les has dado. Ésta es la Vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a tu Enviado, Jesucristo. Yo te he glorificado en la tierra, llevando a cabo la obra que me encomendaste. Ahora, Padre, glorifícame junto a ti, con la gloria que Yo tenía contigo antes que el mundo existiera. Manifesté tu Nombre a los que separaste del mundo para confiármelos. Eran tuyos y me los diste, y ellos fueron fieles a tu palabra. Ahora saben que todo lo que me has dado viene de ti, porque les comuniqué las palabras que Tú me diste: ellos han reconocido verdaderamente que Yo salí de ti, y han creído que Tú me enviaste. Yo ruego por ellos: no ruego por el mundo, sino por los que me diste, porque son tuyos. Todo lo mío es tuyo y todo lo tuyo es mío, y en ellos he sido glorificado. Ya no estoy más en el mundo, pero ellos están en él; y Yo vuelvo a ti.'"


COMENTARIO

Lo que dice el Hijo de Dios en este texto del Evangelio de San Juan es de vital importancia para sus discípulos. Y es que se dirige a su Padre del Cielo, al Padre nuestro también, para que se sepa de dónde viene y a dónde va.

Sabe Jesucristo que aquellos que están con él, en la Última Cena, han acabado aceptando que es el Mesías y el Enviado de Dios. Por eso pide por ellos porque sabe que el mundo los va a perseguir y necesitan la protección del Todopoderoso.

Ruega Cristo por aquellos que ha confesado que es el Hijo de Dios. Y lo hace porque los reconoce como tales y quiere que Dios, Creador y Todopoderoso, no los olvide nunca.



JESÚS, gracias por rogar por nosotros.



Eleuterio Fernández Guzmán

17 de mayo de 2021

Cristo ha vencido al mundo

Jn 16, 29-33

 

“A la Hora de pasar de este mundo al Padre, los discípulos le dijeron a Jesús: ‘Por fin hablas claro y sin parábolas. Ahora conocemos que Tú lo sabes todo y no hace falta hacerte preguntas. Por eso creemos que

Tú has salido de Dios’.


Jesús les respondió: “¿Ahora creen? Se acerca la hora, y ya ha llegado, en que ustedes se dispersarán cada uno por su lado, y me dejarán solo.


Pero no, no estoy solo, porque el Padre está conmigo. Les digo esto para que encuentren la paz en mí. En el mundo tendrán que sufrir; pero tengan valor: Yo he vencido al mundo”.

 

 

COMENTARIO

 

Al parecer, aquellos que habían escuchado predicar al Hijo de Dios no habían acabado de entender lo que les quería decir. Y es que por eso dice que ahora, por fin, Cristo habla claro.

 

En realidad, Jesucristo siempre  había hablado claro pero muchos no querían entender porque se les rompían los esquemas espirituales que habían tenido por buenos y mejores. Pero ahora, al parecer, ya no querían seguir por ese camino.

 

Dice Jesucristo algo que es importante: debemos tener valor porque Él ha resultado vencedor de la batalla con el mundo y con la muerte. Y eso debería hacernos ver que junto a Él nada podemos temer.

 

 

JESÚS,  gracias por vencer al mundo.

 

Eleuterio Fernández Guzmán

16 de mayo de 2021

La Buena Noticia

 

Mc 16, 15-20

 

15 Y les dijo: ‘Id por todo el mundo y proclamad la Buena Nueva a toda la creación. 16     El que crea y sea bautizado, se salvará; el que no crea, se condenará. 17 Estas son las señales que acompañarán a los que crean: en mi nombre expulsarán demonios, hablarán en lenguas nuevas, 18 agarrarán serpientes en sus manos y aunque beban veneno no les hará daño; impondrán las manos sobre los enfermos y se pondrán bien.’ 19 Con esto, el Señor Jesús, después de hablarles, fue elevado al cielo y se sentó a la diestra de Dios. 20 Ellos salieron a predicar por todas partes, colaborando el Señor con ellos y confirmando la Palabra con las señales  que la acompañaban.”

 

 

COMENTARIO

 

Lo que nos dice el Hijo de Dios en este texto del Evangelio de San Marcos es crucial para nuestra vida de discípulos de Jesucristo y, sobre todo, para nuestro bien espiritual.

 

Lo dice con toda claridad: quien crea, se salvará y quien no crea no se salvará. Y eso debería hacernos pensar en las ocasiones en las que dejamos de creer en Dios porque no nos conviene o cosas por el estilo.

 

Y Cristo fue elevado al Cielo. Y todo empezó para siempre. Y la Buena Noticia, ésa, se extendió por todo el mundo.

  

 

JESÚS,  gracias por cumplir con tu misión de forma tan perfecta.

 

Eleuterio Fernández Guzmán

15 de mayo de 2021

Creer en Cristo

Jn 16, 23b-28


"A la Hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús dijo a sus discípulos: 'Les aseguro que todo lo que pidan al Padre en mi Nombre, él se lo concederá. Hasta ahora, no han pedido nada en mi Nombre. Pidan y recibirán, y tendrán una alegría que será perfecta. Les he dicho todo esto por medio de parábolas. Llega la hora en que ya no les hablaré por medio de pa­rábolas, sino que les hablaré claramente del Padre. Aquel día ustedes pedirán en mi Nombre; y no será necesario que yo ruegue al Padre por ustedes, ya que él mismo los ama, porque ustedes me aman y han creído que yo vengo de Dios. Salí del Padre y vine al mundo. Ahora dejo el mundo y voy al Padre'”.



COMENTARIO

Es verdad que el Hijo de Dios habla, en este texto del Evangelio de San Juan, con una gran confianza en aquellos que le están escuchando. Y es que dice que ellos, aquellos que le oyen, creen que es el Mesías y no dudan al respecto de eso. Por eso sabe que lo que les está diciendo tiene el asentimiento de Dios pues Él es Dios hecho hombre.

Dice Jesucristo que pidamos. Pero no que pidamos a Dios de cualquier manera sino, al contrario, pidiendo a través de Él. Y es que así es claro que el Creador va a escuchar lo que le pidamos pues es Cristo mismo quien recibe tales peticiones.

Pedir, pues, en el nombre de Cristo es garantía absoluta y total de ser escuchados por Dios.



JESÚS, gracias por darnos a entender cómo debemos pedir a Dios.



Eleuterio Fernández Guzmán

14 de mayo de 2021

Nos ha llamado amigos

Jn 15, 9-17


Como el Padre me amó, también Yo los he amado a ustedes. Permanezcan en mi amor. Si cumplen mis mandamientos, permanecerán en mi amor, como Yo cumplí los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Les he dicho esto para que mi gozo sea el de ustedes, y ese gozo sea perfecto. Éste es mi mandamiento: Ámense los unos a los otros, como Yo los he amado. No hay amor más grande que dar la vida por los amigos. Ustedes son mis amigos si hacen los que Yo les mando. Ya no los llamo servidores, porque el servidor ignora lo que hace su señor; Yo los llamo amigos, porque les he dado a conocer todo lo que oí de mi Padre. No son ustedes los que me eligieron a mí, sino Yo el que los elegí a ustedes, y los destiné para que vayan y den fruto, y ese fruto sea duradero. Así todo lo que pidan al Padre en mi Nombre, Él se lo concederá. Lo que Yo les mando es que se amen los unos a los otros.



COMENTARIO


Es verdad que todo discípulo del Hijo de Dios quiere que su Maestro sea, además, su amigo. Y no es nada extraño porque es lo lógico que se espera de quien ama.

Hay, sin embargo, algo que cumplir por nuestra parte pues no deberíamos pensar nunca que nada debemos hacer. Y es que debemos guardar los Mandamientos de Dios como los ha guardado Jesucristo.

El caso es que sí, que Jesucristo nos llama amigos porque, en verdad, lo somos. Y cuando nos dice eso nos está diciendo que siempre está y estará a nuestro lado y que nunca nos va a abandonar porque Dios entregó a los que quería para que no los perdiese y no ha perdido a ninguno sino al hijo de la perdición.



JESÚS, gracias por no abandonarnos nunca ni darnos de lado.


Eleuterio Fernández Guzmán

13 de mayo de 2021

Los que saben escuchar a Dios

Lc  11, 27-28

 

“Jesús estaba hablando y una mujer levantó la voz en medio de la multitud y le dijo: ‘¡Feliz el vientre que te llevó y los pechos que te amamantaron!’

 

Jesús le respondió: ‘Felices más bien los que escuchan la Palabra de Dios y la practican’”.

  

COMENTARIO

 

No. Ciertamente la cosa no es lo que parece porque, como suele suceder, el Hijo de Dios, como se suele decir no da puntada sin hilo. Y es que quizá pueda dar la impresión de que hace de menos a su Madre.

 

Para empezar, es propio de alguien que tiene muy claro lo que dice que haya personas que tengan a bien agradecer a María que haya traído al mundo a Jesucristo. Eso es esperar.

 

Otra cosa, sin embargo, es la concepción que tiene Cristo de  Dios y de su Palabra. Y quien la escucha y la pone en práctica es quien hace la Voluntad del Padre. Y eso es lo que siempre ha hecho su Madre, desde el mismo momento de la Anunciación y si nos apuran… antes también.

 

 

JESÚS,  gracias por saber lo importante que es la Palabra de Dios.

 

Eleuterio Fernández Guzmán

12 de mayo de 2021

Espíritu Santo

Jn 16, 12-15



12 Mucho tengo todavía que deciros, pero ahora no podéis con ello. 13 Cuando venga él, el Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad completa; pues no hablará por su cuenta, sino que hablará lo que oiga, y os anunciará lo qu8e ha de venir. 14 Él me dará gloria, porque recibirá de lo mío y os lo anunciará a vosotros. 15 Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso he dicho: recibirá de lo mío y os lo anunciará a vosotros.


COMENTARIO

Continúa el Hijo de Dios hablando de lo importante que es que se marche a la Casa del Padre. Y es que no es poca cosa, claro, que tenga que marcharse pero no es poco importante a Quien ha de enviar.

Ya dijo antes que enviaría al Espíritu de Dios. Es decir, cuando Jesucristo subiera al Padre enviaría a Su Espíritu y eso le vendría más que bien al mundo pero, sobre todo, a sus discípulos.

El Espíritu de verdad, como lo llama Cristo, es Quien ayudará al ser humano a enfrentarse a todos los retos que iba a tener por delante. Y así ha sido desde entonces si queremos escuchar sus gemidos inefables.



JESÚS, gracias por enviar a Tu Espíritu al mundo.


Eleuterio Fernández Guzmán

11 de mayo de 2021

Espíritu Santo


Jn 16, 5-11

"A la Hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús dijo a sus discípulos: Ahora me voy al que me envió, y ninguno de ustedes me pregunta: '¿A dónde vas?' Pero al decirles esto, ustedes se han entristecido. Sin embargo, les digo la verdad: les conviene que Yo me vaya, porque si no me voy, el Paráclito no vendrá a ustedes.
Pero si me voy, se lo enviaré. Y cuando Él venga, probará al mundo dónde está el pecado, dónde está la justicia y cuál es el juicio. El pecado está en no haber creído en mí. La justicia, en que Yo me voy al Padre y ustedes ya no me verán. Y el juicio, en que el Príncipe de este mundo ya ha sido condenado.'"



COMENTARIO

Es fácil imaginar que aquellos que habían seguido más de cerca al Hijo de Dios y que habían compartido con El Señor lo bueno y lo malo de su andar por el mundo, se entristecieran cuando escucharon que su Maestro se debía ir o, lo que es lo mismo, morir.

Es cierto que, como dice Jesucristo, mucho de lo que podría haberles dicho no sería entendido por ellos. Por eso les habla de tal manera que puedan entender que les conviene mucho que el vaya a la casa del Padre aunque eso suponga lo que supone…

Lo que hará entonces, cuando suba al Cielo, es enviar al Espíritu Santo. Y eso es lo que les iba a salvar porque, como dice Cristo, el Espíritu de Dios convencería al mundo de muchas realidades que ahora el mundo no entendía ni comprendía.


JESÚS, gracias por todo, sobre todo por haber enviado al Espíritu Santo.


Eleuterio Fernández Guzmán

9 de mayo de 2021

Guardar la Palabra de Dios

 

Jn 15, 9-17

 

“9 ‘Como el Padre me amó, yo también os he amado a vosotros; permaneced en mi amor. 10 Si guardáis mis mandamientos   permaneceréis en mi amor, como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor. 11 Os he dicho esto, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea colmado. 12 este es el mandamiento mío: que os améis los unos a los otros como yo os he amado. 13 Nadie tiene mayor amor que el que da su vida por sus amigos.14 Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. 15 No os llamo ya siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su amo; a vosotros os he llamado amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer. 16  No me habéis elegido vosotros a mí, sino que yo os he elegido a vosotros, y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y que vuestro fruto permanezca; de modo que todo lo que pidáis al Padre en mi nombre  os lo conceda. 17 Lo que os mando es   que os améis los unos a los otros.’”

  

COMENTARIO

 

El Hijo de Dios nos dice algo que deberíamos tener más que en cuenta: debemos guardar sus mandamientos que es lo mismo que decir que debemos guardar los mandamientos de Dios. Sólo así podremos ser verdaderos discípulos suyos.

 

Cristo es Quien nos ha elegido a nosotros. Y nos ha elegido porque quiere, como lo quiere Dios, que demos fruto abundante y que de nuestros corazones sólo salga amor, comprensión, perdón y oración.

 

Nos dice, además, Jesucristo, que no nos llama siervos sino que nos llama amigos. Por eso nos ha comunicado todo aquello que es crucial para nuestra vida espiritual y por eso nos quiere a su lado siempre.

 

 

 

JESÚS,  gracias por decirnos lo que es más importante para nosotros.

 

Eleuterio Fernández Guzmán