25 de junio de 2020

Construir nuestra vida

  
Mt 7,21-29
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: ‘No todo el que me diga: ‘Señor, Señor’, entrará en el Reino de los Cielos, sino el que haga la voluntad de mi Padre celestial. Muchos me dirán aquel día: ‘Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre expulsamos demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?’. Y entonces les declararé: ‘¡Jamás os conocí; apartaos de mí, agentes de iniquidad!’. 
‘Así pues, todo el que oiga estas palabras mías y las ponga en práctica, será como el hombre prudente que edificó su casa sobre roca: cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos, y embistieron contra aquella casa; pero ella no cayó, porque estaba cimentada sobre roca. Y todo el que oiga estas palabras mías y no las ponga en práctica, será como el hombre insensato que edificó su casa sobre arena: cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos, irrumpieron contra aquella casa y cayó, y fue grande su ruina’”.

COMENTARIO

Sabe Jesús que, en muchas ocasiones, nos conformamos con hacer como que tenemos fe. Por eso nos avisa acerca de que no es suficiente hacer eso sino, en efecto, cumplir con la voluntad del Padre. Y es que, además, actuar así supone actuar contra el propio Creador que quiere otra cosa de nosotros.

Muchos, sin embargo, creen que actúan correctamente sin darse cuenta que una cosa es hacer algo en nombre de Dios y otra, muy distinta, luego, mirar para otro lado. Sin unidad de vida espiritual no hay verdadero cumplimiento de la voluntad del Padre.

Jesús sabe que, para construir una vida espiritual (y material, entonces) de acorde a lo que Dios quiere de la misma, hay que hacerlo sobre Él, Enviado de Dios y Mesías. Sólo así haremos lo que corresponde a quien se dice hermano del Hijo y, al fin y al cabo, no nos engañaremos a nosotros mismos.


JESÚS, nos conoces bien y sabes que muchas veces decimos una cosa pero hacemos otra muy distinta. Ayúdanos a ser fieles a nuestra obligación de hijos de Dios.



Eleuterio Fernández Guzmán


24 de junio de 2020

Juan, Bautista y Santo

Lc 1,57-66.80
"57 A Isabel se le cumplió el tiempo del parto y dio a luz un hijo. 58 Se enteraron sus vecinos y parientes de que el Señor le había hecho una gran misericordia, y se alegraban con ella. 59 A los ocho días vinieron a circuncidar al niño, y querían llamarlo Zacarías, como su padre; 60 pero la madre intervino diciendo: '¡No! Se va a llamar Juan». 61 Y le dijeron: 'Ninguno de tus parientes se llama así'. 62 Entonces preguntaban por señas al padre cómo quería que se llamase. 63 Él pidió una tablilla y escribió: '«Juan es su nombre'. Y todos se quedaron maravillados. 64 Inmediatamente se le soltó la boca y la lengua, y empezó a hablar bendiciendo a Dios. 65 Los vecinos quedaron sobrecogidos, y se comentaban todos estos hechos por toda la montaña de Judea. 66 Y todos los que los oían reflexionaban diciendo: 'Pues ¿qué será este niño?'. Porque la mano del Señor estaba con él.
80 El niño crecía y se fortalecía en el espíritu, y vivía en lugares desiertos hasta los días de su manifestación a Israel.

COMENTARIO

Como no podía ser menos, en Evangelio de hoy nos recuerda a una persona muy importante en la historia de la salvación. Fue el último profeta de la Antigua Alianza y aquel que introdujo en el mundo al Mesías.
Juan, primo de Jesucristo, había venido al mundo a cumplir una misión. Él también tenía una y la llevó a cabo tan bien que le costó la vida de mártir. Por eso algunos se preguntaban, por las señales con las que había nacido, qué sería de aquel niño.
Juan, el Bautista, creció y se fortaleció. Pero nosotros creemos que lo que más fortaleció fue el espíritu y su alma. Y es que físicamente, la vida en el desierto podemos imaginar lo maltrató bastante. Ahora bien, espiritualmente fue un verdadero gigante de la fe en Dios y en su Ley.

JESÚS, saluda a tu primo de nuestra parte, allí, en el Cielo.

Eleuterio Fernández Guzmán

23 de junio de 2020

Algo elemental pero muy difícil de llevar a cabo


Mt 7, 6.12-14

No den lo que es santo a los perros, ni echen sus perlas a los cerdos, pues podrían pisotearlas y después se volverían contra ustedes para destrozarlos. Todo lo que ustedes desearían de los demás, háganlo con ellos: ahí está toda la Ley y los Profetas. Entren por la puerta angosta, porque ancha es la puerta y espacioso el camino que conduce a la ruina, y son muchos los que pasan por él. Pero ¡qué angosta es la puerta y qué escabroso el camino que conduce a la salvación! y qué pocos son los que lo encuentran.

COMENTARIO

No resulta nada extraño que diga el Hijo de Dios que no todo creyente encuentra la entrada a la vida eterna, que eso es la Vida, así con mayúscula, de la que nos habla Jesucristo.
El caso es que, que la puerta que lleva a la vida eterna sea estrecha, tiene todo que ver con algo que nos dice aquí mismo el hijo de la Virgen María: debemos tener muy cuenta cómo somos y qué hacemos al respecto de nuestro prójimo. Todo se nos tiene en cuenta.
Y es que, en realidad, no se encuentra la puerta que lleva a la vida eterna, que es estrecha porque es difícil de pasar, cuando no hacemos a los demás lo que queramos que ellos nos hagan a nosotros… y al revés.

JESÚS, gracias por poner las cartas sobre la mesa para que no haya equivocaciones en nuestro proceder y en nuestro corazón.

Eleuterio Fernández Guzmán

22 de junio de 2020

Sin palabras


Saber lo que somos


Mt 7, 1-5

“No juzguéis, para que no seáis juzgados. Porque con el juicio con que juzguéis seréis juzgados, y con la medida con que midáis se os medirá. ¿Cómo es que miras la brizna que hay en el ojo de tu hermano, y no reparas en la viga que hay en tu ojo? ¿O cómo vas a decir a tu hermano: `Deja que te saque la brizna del ojo', teniendo la viga en el tuyo? Hipócrita, saca primero la viga de tu ojo, y entonces podrás ver para sacar la brizna del ojo de tu hermano.”


COMENTARIO


Lo que dice el Hijo de Dios en este Evangelio de San Mateo no es sea algo acertado sino que da, exactamente y como se suele decir, en el mismo clavo. Y es que, podemos decir, conoce más que bien la naturaleza humana y cómo somos sus hermanos.

¿Quién no juzga? Seguramente, más de muchos. De todas formas, lo que debemos entender de esto no es que no debamos juzgar sino que juzguemos de tal forma benéfica y buena que eso, tal juicio benéfico y bueno sea el que nos apliquen a nosotros.

La verdad es que, como dice Jesucristo, primero debemos mirar  nuestros errores y, entonces, juzgar. Por eso se entiende mejor eso que nos dice acerca de no juzgar: ¿quién tira la primera piedra?


JESÚS,  gracias por clarificar tantas cosas.

Eleuterio Fernández Guzmán

21 de junio de 2020

El justo temor de Dios

Mt 10, 26-33

“26 ‘No les tengáis miedo. Pues no hay nada encubierto que no haya de ser descubierto, ni oculto que no haya de saberse. 27 Lo que yo os digo en la oscuridad, decidlo vosotros a la luz; y lo que oís al oído, proclamadlo desde los terrados. 28 ‘Y no temáis a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma; temed más bien a Aquel que puede llevar a la perdición alma y cuerpo en la gehenna. 29 ¿No se venden dos pajarillos por un as? Pues bien, ni uno de ellos caerá en tierra sin el consentimiento de vuestro Padre. 30 En cuanto a vosotros, hasta los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. 31 No temáis, pues; vosotros valéis más que muchos pajarillos. 32 ‘Por todo aquel que se declare por mí ante los hombres, yo también me declararé por él ante mi Padre que está en los cielos; 33 pero a quien me niegue ante los hombres, le negaré yo también ante mi Padre que está en los cielos.”


COMENTARIO

Lo que nos dice el Hijo de Cristo lo deberíamos tener muy en cuenta porque nos puede venir bien a la hora de pensar qué es lo que queremos ser en materia espiritual.

Debemos, también, tener muy en cuenta que, en efecto, hay quien quiere matar el cuerpo pero es el alma lo que cuenta y debemos cuidar más porque es la que ha de pervivir.

Sin embargo, lo que nunca debemos olvidar es que no podemos negar a Cristo ante los hombres porque es hacer lo mismo con Dios. Y eso es un pecado más que grande.


JESÚS,  gracias por decir lo que, de verdad, importa.

Eleuterio Fernández Guzmán

20 de junio de 2020

Las Golondrinas, en InfoJaen.com

Las Golondrinas, en InfoJaen.com: InfoLinares.com inaugura un espacio para difundir al beato linarense Manuel Lozano Garrido, Lolo. Con motivo del X aniversario de su beatificación y el centenario de su nacimiento

Las cosas de Su Padre

Lc 2, 41-51
"Sus padres iban cada año a Jerusalén en la fiesta de la Pascua. Cuando era ya de doce años, al subir sus padres, según el rito festivo, y volverse ellos, acabados los días, el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin que sus padres lo echasen de ver. Pensando que estaba en la caravana, anduvieron camino de un día. Buscáronle entre parientes y conocidos, y al no hallarle, se volvieron a Jerusalén en busca suya. Y al cabo de tres días le hallaron en el templo, sentado en medio de los doctores, oyéndoles y preguntándoles. Cuantos le oían quedaban estupefactos de su inteligencia y de sus respuestas. Cuando sus padres le vieron, quedaron sorprendidos, y le dijo su madre: Hijo, ¿por qué has obrado así con nosotros? Mira que tu padre y yo, apenados, andábamos buscándote. Y Él les dijo: ¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que es preciso que me ocupe en las cosas de mi Padre? Ellos no entendieron lo que les decía. Bajó con ellos y vino a Nazaret, y les estaba sujeto, y su madre conservaba todo esto en su corazón."

COMENTARIO
El episodio del Niño perdido en el Templo de Jerusalén es más que conocido por cualquier creyente católico. Y es que lo que entonces pasa da lugar a pensar que, aquí, cada cual sabía a qué atenerse y, claro, cumplía eso.
Por su parte, Jesucristo, aún teniendo 12 años (que no es una edad muy avanzada que digamos) sabía muy bien qué era lo que tenía que hacer y lo lleva a cabo. Y es que como era Hijo de Dios debía enseñar a los maestros porque, en realidad, era Él el Maestro.
Por su parte, podemos imaginar el enfado de María, la Madre de Jesús. Y es que después de estar ¡tres días! Buscándolo, el rapapolvo no se lo iba a quitar nadie a su hijo. Lo que pasa es que ella no sabía que le iba a decir algo que iba a marcar toda la vida de aquel jovencito de 12 años.

JESÚS, gracias por hacer lo que debías de hacer.

Eleuterio Fernández Guzmán

19 de junio de 2020

El yugo de Cristo

Mt 11, 25-30
"En aquel tiempo, tomando Jesús la palabra, dijo: 'Yo te bendigo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a sabios e inteligentes, y se las has revelado a pequeños. Sí, Padre, pues tal ha sido tu beneplácito. Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo sino el Padre, ni al Padre le conoce nadie sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. «Venid a mí todos los que estáis fatigados y sobrecargados, y yo os daré descanso. Tomad sobre vosotros mi yugo, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es suave y mi carga ligera."

COMENTARIO

El Hijo de Dios sabe muy bien que las cosas importantes, aquello que deben conocer y aprender sus discípulos, tienen relación directa con Dios y, por tanto, con él mismo. Por eso, nada de lo que entonces dijo podemos tenerlo por algo antiguo y pasado de moda sino, exactamente, al contrario.
Lo que nos quiere decir Jesucristo con eso de que Dios había escondido lo que era importante a los sabios ha de querer decir que a los sabios “oficiales” que eran aquellos que creían saberlo todo sobre Dios y, claro, no iba por ahí la cosa.
De todas formas, debemos quedarnos con lo último: Jesucristo siempre va a nuestro lado y nunca nos abandona. Por eso debemos tomar su yugo que, como nos dice, es más ligero de lo que nuestros egoísmos creen.

JESÚS, gracias por ofrecerte siempre a ser Maestro.

Eleuterio Fernández Guzmán

18 de junio de 2020

Padre Nuestro

Mt 6, 7-15
"Y, al orar, no charléis mucho, como los gentiles, que se figuran que por su palabrería van a ser escuchados. No seáis como ellos, porque vuestro Padre sabe lo que necesitáis antes de pedírselo. «Vosotros, pues, orad así:
Padre nuestro que estás en los cielos,
santificado sea tu Nombre;
 venga tu Reino; hágase tu Voluntad así en la tierra como en el cielo.
 Nuestro pan cotidiano dánosle hoy; y perdónanos nuestras deudas,
así como nosotros hemos perdonado a nuestros deudores;
 y no nos dejes caer en tentación, mas líbranos del mal.
'Que si vosotros perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; pero si no perdonáis a los hombres, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras ofensas."

COMENTARIO

También en materia de oración, el Hijo de Dios debía cambiar las cosas. Y no es que no se orase bien, dirigiéndose al Todopoderoso, antes de la llegada de Jesucristo al mundo sino que era más que conveniente decir las cosas como debía ser.
Cuando Jesucristo enseña, a los que le escuchan entonces, el Padre Nuestro, sabe muy bien que las peticiones que se hacen en el mismo tienen mucho que ver con la Voluntad de Dios. Por eso, cada una de ellas va, directamente, al corazón de Quien todo lo creó y mantiene.
Hay, sin embargo, algo más que importante que nunca deberíamos olvidar: aquello que hacemos a los demás se nos hará a nosotros. Por eso debemos ser más que generosos en perdonar las ofensas que caigan sobre nosotros.


JESÚS, gracias por enseñarnos el Padre Nuestro.

Eleuterio Fernández Guzmán

17 de junio de 2020

Recensión: «Sobre Lolo -1920-2020. Cien años de eternidad»

Recensión: «Sobre Lolo -1920-2020. Cien años de eternidad»: Hay libros que merecen ser escritos por a quién van referidos. Y Lolo, como objeto de conocimiento, vale más que la pena ser tomado en tal sentido.

Lo que hay que hacer según Dios mismo


Mt 6, 1-6.16-18
"Cuidad de no practicar vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos; de lo contrario no tendréis recompensa de vuestro Padre que está en los cielos. Por tanto, cuando hagas limosna, no lo vayas trompeteando por delante como hacen los hipócritas en las sinagogas y por las calles, con el fin de ser honrados por los hombres; en verdad os digo que ya reciben su paga. Tú, en cambio, cuando hagas limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha; así tu limosna quedará en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará. 'Y cuando oréis, no seáis como los hipócritas, que gustan de orar en las sinagogas y en las esquinas de las plazas bien plantados para ser vistos de los hombres; en verdad os digo que ya reciben su paga. Tú, en cambio, cuando vayas a orar, entra en tu aposento y, después de cerrar la puerta, ora a tu Padre, que está allí, en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará. 'Cuando ayunéis, no pongáis cara triste, como los hipócritas, que desfiguran su rostro para que los hombres vean que ayunan; en verdad os digo que ya reciben su paga. Tú, en cambio, cuando ayunes, perfuma tu cabeza y lava tu rostro, para que tu ayuno sea visto, no por los hombres, sino por tu Padre que está allí, en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará."

COMENTARIO

No podemos negar que el Hijo de Dios tenía muchas cosas que corregir o, lo que es lo mismo, que la misión que le había encomendado su Padre del Cielo era ardua, trabajosa y difícil de llevar a cabo por qué tipo de personas tenía ante sí.
De todas formas, lo que nos dice Jesucristo es, resumiendo, que cuando llevemos a cabo, digamos, prácticas religiosas que pudieran ser importantes para nuestra alma no debemos ir por el mundo dando la nota como si estuviéramos haciendo que nos cuesta trabajo llevar a cabo.
Es importante esto: Dios nos ve en lo secreto y, por tanto, sobran todas aquellas formas de comportarnos que, muchas veces, creemos son importantes de cara al mundo cuando lo que, de verdad importa, es lo que Dios ve...

JESÚS, gracias por decir las cosas como las dices para que las entendamos a la perfección.

Eleuterio Fernández Guzmán

16 de junio de 2020

Recensión: «Sobre Lolo -1920-2020. Cien años de eternidad»

Recensión: «Sobre Lolo -1920-2020. Cien años de eternidad»: Hay libros que merecen ser escritos por a quién van referidos. Y Lolo, como objeto de conocimiento, vale más que la pena ser tomado en tal sentido.

El amor por encima de todo

Mt, 5, 43-48
"Habéis oído que se dijo: Amarás a tu prójimo y odiarás a tu enemigo. Pues yo os digo: Amad a vuestros enemigos y rogad por los que os persigan, para que seáis hijos de vuestro Padre celestial, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y llover sobre justos e injustos. Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa vais a tener? ¿No hacen eso mismo también los publicanos? Y si no saludáis más que a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de particular? ¿No hacen eso mismo también los gentiles? Vosotros, pues, sed perfectos como es perfecto vuestro Padre celestial."
COMENTARIO

Como es conocido por todos, el Hijo de Dios dijo muchas cosas a lo largo de sus años de predicación. Todas ellas apuntaban, en general, a cumplir la Voluntad de Dios y a darse cuenta de que el pueblo judío no iba por el buen camino porque había acabado tergiversando la Ley del Todopoderoso y eso no era la forma de actuar.
Había algo fundamental que debía ser comprendido por todo aquel que escuchaba a Jesucristo algo que, en esencia, es la primera Ley del Reino de Dios: el amor.
Lo que nos dice el Hijo de Dios es que el amor ha de estar por encima de todo y eso era, por ejemplo, amar a los enemigos. Es bien cierto que decir eso no es, precisamente, la mejor manera de hacer adeptos pero era lo que debía decir porque es, por decirlo pronto, la Verdad.
JESÚS, gracias por amar de la a cómo amas.

Eleuterio Fernández Guzmán

15 de junio de 2020

Cristo riza el rizo


Mt 5, 38-42

“Habéis oído que se dijo: Ojo por ojo y diente por diente. Pues yo os digo: no resistáis al mal; antes bien, al que te abofetee en la mejilla derecha ofrécele también la otra; al que quiera pleitear contigo para quitarte la túnica déjale también el manto; y al que te obligue a andar una milla vete con él dos. A quien te pida da, y al que desee que le prestes algo no le vuelvas la espalda.

COMENTARIO

Como se diría hoy día, el Hijo de Dios se ha pasado varios pueblos diciendo lo que hoy nos dice porque, aunque se pueda sostener que eso lo dijo hace muchos siglos y las cosas eran muy distintas a las de hoy día, no es menos cierto que vale lo mismo entonces que ahora.

El caso es que Jesucristo, diciendo eso, lo de poner la otra mejilla y lo de dar la túnica y el manto está sentando, básicamente y por lo elemental, el principio del amor al prójimo. Y eso, se diga lo que se diga, ni entonces ni ahora es nada fácil según somos.

De todas formas, Jesucristo lo dice con toda claridad, ya para terminar: no podemos volverla espalda a quien algo necesita. Y si eso podía resultar difícil en su tiempo… en fin, como que ahora no es tampoco tan fácil de llevar a cabo.


JESÚS, gracias por enseñarnos un amor que, casi, parece extremo.


Eleuterio Fernández Guzmán

14 de junio de 2020

El Pan Vivo



Jn 6, 51-58

“’51 Yo soy el pan vivo, bajado del cielo. Si uno come de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo le voy a dar, es mi carne por la vida del mundo.’ 52 Discutían entre sí los judíos y decían: ‘¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?’ 53 Jesús les dijo: ‘En verdad, en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del hombre, y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. 54 El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna, y yo le resucitaré el último día. 55 Porque mi carne es verdadera comida y mi sangre verdadera bebida. 56 El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí,  y yo en él. 57 Lo mismo que el Padre, que vive, me ha enviado y yo vivo por el Padre, también el que me coma vivirá por mí. 58 Este es el pan bajado del cielo; no como el que comieron vuestros padres, y murieron; el que coma este pan vivirá para siempre.’”         


COMENTARIO

Seguramente, haber escuchado las palabras que hoy nos trae el Evangelio de San Juan de boca del Hijo de Dios tuvo mucha importancia. Sin embargo, como vemos aquí mismo, muchos no entendieron lo que decía y hoy día, siglos después, estamos seguramente algo más cerca de entenderlo.

Nosotros tenemos la Eucaristía que, como Acción de Gracias, nos sirve para hacer lo que Jesucristo dijo que hiciéramos en conmemoración suya. Por eso comprendemos mejor que nosotros, al comer de  tal Pan de Vida eterna, podemos alcanzar la vida que no muere ya nunca.

Hay algo, además, que corrobora lo que dice el Hijo de Dios: los antepasados del pueblo judío comieron el maná. Pero tal pan no salvaba para siempre como sí lo hace comer del Pan Vivo del que habla Jesucristo.

JESÚS, gracias por darte a comer a quien en Ti cree.


Eleuterio Fernández Guzmán

13 de junio de 2020

10 años y un día

10 años y un día: Hay momentos en la vida de un creyente en Dios Todopoderoso que marcan su existencia. Lolo, ayer mismo hace 10 años subió a los altares por gracia de Dios.

Sí y no

Mt 5, 33-37
"Habéis oído también que se dijo a los antepasados: No perjurarás, sino que cumplirás al Señor tus juramentos. Pues yo os digo que no juréis en modo alguno: ni por el Cielo, porque es el trono de Dios, ni por la Tierra, porque es el escabel de sus pies; ni por Jerusalén, porque es la ciudad del gran rey. Ni tampoco jures por tu cabeza, porque ni a uno solo de tus cabellos puedes hacerlo blanco o negro. Sea vuestro lenguaje: `Sí, sí' `no, no': que lo que pasa de aquí viene del Maligno."

COMENTARIO

El Hijo de Dios tenía mucho trabajo que hacer al ser más que importante que los que le había dado su Padre del Cielo para que fueran suyos no se perdieran. Y para eso debía corregir mucho de lo que se creía bueno y mejor. Por eso habla del juramento y de otras muchas realidades que debían ser corregidas si es que se quería ir por el mundo de acuerdo a la Voluntad de Dios.
Había algo, sin embargo, que era muy importante para tener en cuenta. Y nos referimos a la forma de hacer y de estar en el mundo. Y es que Jesucristo sabía que las cosas sólo podían ser de una forma y que no se podía tergiversar para estar de acuerdo con la voluntad de cada cual. Por eso dice el Hijo de Dios que donde es sí no se puede decir no y donde es no, no se puede decir sí.

JESÚS, gracias por decir las cosas como han de ser.

Eleuterio Fernández Guzmán

12 de junio de 2020

¡Feliz aniversario!

¡Feliz aniversario!: Reflexión de José Utrera Infantes, amigo personal de Lolo, en el X aniversario de la Beatificación de Manuel Lozano Garrido, 'Lolo'.

La Ley de Dios

Mt 5, 27-32
"Habéis oído que se dijo: No cometerás adulterio. Pues yo os digo: Todo el que mira a una mujer deseándola, ya cometió adulterio con ella en su corazón. Si, pues, tu ojo derecho te es ocasión de pecado, sácatelo y arrójalo de ti; más te conviene que se pierda uno de tus miembros, que no que todo tu cuerpo sea arrojado a la gehenna. Y si tu mano derecha te es ocasión de pecado, córtatela y arrójala de ti; más te conviene que se pierda uno de tus miembros, que no que todo tu cuerpo vaya a la gehenna.
'También se dijo: El que repudie a su mujer, que le dé acta de divorcio. Pues yo os digo: Todo el que repudia a su mujer, excepto en caso de fornicación, la hace ser adúltera; y el que se case con una repudiada, comete adulterio.'"

COMENTARIO

No podemos negar que Dios, en cuanto a su Ley, no deja duda alguna acerca de cómo es y cómo debe cumplirse. Por eso su Hijo, cada vez que hablaba acerca de la misma y, claro, venía a decir que debía cumplirse, causaba verdaderos estragos en aquellas personas que lo escuchaban.
En realidad, no era nada extraño que la Ley de Dios fuera como era. Es decir, que, por ejemplo, el corazón se convierte en adúltero cuando se mira a una mujer con ánimo de deseo si es que el hombre que lo hace está casado, a lo mejor podría parecer exagerado pero es, ciertamente, llevar las cosas al origen del mal y, así, procurar evitarlo.
Así con todo lo que dice Jesucristo. Es decir, cuando habla en el sentido de las palabras de este Evangelio de San Mateo no lo hace, digamos, para fastidiar a sus hermanos los hombres sino para que, al contrario, sepan a qué atenerse al respecto de Dios y su santísima Voluntad.

JESÚS, gracias por advertirnos acerca de lo que Dios quiere de nosotros.

Eleuterio Fernández Guzmán

11 de junio de 2020

Aceptar o no a Dios

Mt 10, 7-13
"Yendo proclamad que el Reino de los Cielos está cerca. Curad enfermos, resucitad muertos, purificad leprosos, expulsad demonios. Gratis lo recibisteis; dadlo gratis. No os procuréis oro, ni plata, ni cobre en vuestras fajas; ni alforja para el camino, ni dos túnicas, ni sandalias, ni bastón; porque el obrero merece su sustento.
'En la ciudad o pueblo en que entréis, informaos de quién hay en él digno, y quedaos allí hasta que salgáis. Al entrar en la casa, saludadla. Si la casa es digna, llegue a ella vuestra paz; mas si no es digna, vuestra paz se vuelva a vosotros. Y si no se os recibe ni se escuchan vuestras palabras, al salir de la casa o de la ciudad aquella sacudíos el polvo de vuestros pies. Yo os aseguro: el día del Juicio habrá menos rigor para la tierra de Sodoma y Gomorra que para aquella ciudad.'" 

COMENTARIO

El Hijo de Dios, que había sido enviado al mundo para que el mundo se salvase debía enviar a sus Apóstoles para que se conociese la Buena Noticia. Y por eso, por decirlo así, les otorga una serie de bienes espirituales y de gracias para que la misión que se les ha encargado la puedan cumplir contra las asechanzas del Maligno. Por eso, a partir del momento de ser enviados, podrán curar enfermos e incluso resucitar muertos. Y así harán comprender que la Buena Noticia es verdad y que se ha cumplido la promesa de Dios de enviar al Mesías al mundo.
Lo que dice Jesucristo es, sin duda, muy importante: habrá quien no acepte lo que ellos digan. En tal caso, no deberán tenerlos en cuenta porque no habrán querido estar de acuerdo con la Verdad.
JESÚS, gracias por enviar a tus Apóstoles.

Eleuterio Fernández Guzmán

10 de junio de 2020

Sólo el cielo puede empapar la tierra

Sólo el cielo puede empapar la tierra: Testimonio de Juan Carlos Córdoba, sacerdote diocesano de Jaén, en el X aniversario de la beatificación de Lolo y de su ordenación.

En el Centenario de Lolo, X aniversario de su Beatificación

En el Centenario de Lolo, X aniversario de su Beatificación: X Aniversario de la Beatificación de Manuel Lozano Garrido, Lolo. Fue beatificado el 12 de junio de 2010 en Linares, Jaén.

La Ley de Dios cumplida

Mt 5, 17-19

17 ‘No penséis que he venido a abolir la Ley y los Profetas. No he venido a abolir, sino a dar cumplimiento. 18 Sí, los lo aseguro: el cielo y la tierra pasarán antes que pase una i o una tilde de la Ley sin que todo suceda. 19 Por tanto, el que traspase uno de estos mandamientos más pequeños y así lo enseñe a los hombres, será el más pequeño en el Reino de los Cielos; en cambio, el que los observe y los enseñe, ése será grande en el Reino de los Cielos.”

COMENTARIO

No es poco cierto que la misión que debía cumplir el Hijo de Dios era más que difícil. Y es que no era fácil hacer comprender a muchos judíos que la Ley de Dios, en realidad, no se estaba cumpliendo sino que, al contrario, era la verdad.
Jesucristo lo dice con toda claridad: no había venido al mundo a abolir la Ley de Dios sino, justo, al contrario: debía cumplirse todos y cada uno de sus preceptos porque tal era la Voluntad de Dios.
Todo esto tenía una clara conclusión: hay que cumplir la Ley de Dios y, además, no hacer que los demás la incumplan porque, de hacer esto, en el Reino de los Cielos no será gran cosa y, justo, además, lo contrario.

JESÚS, gracias por cumplir la Voluntad de Dios.

Eleuterio Fernández Guzmán

9 de junio de 2020

Ser sal y luz


Mt 5, 13-16
"Vosotros sois la sal de la tierra. Mas si la sal se desvirtúa, ¿con qué se la salará? Ya no sirve para nada más que para ser tirada afuera y pisoteada por los hombres.
'Vosotros sois la luz del mundo. No puede ocultarse una ciudad situada en la cima de un monte. Ni tampoco se enciende una lámpara y la ponen debajo del celemín, sino sobre el candelero, para que alumbre a todos los que están en la casa. Brille así vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos."

COMENTARIO

Es bien cierto y conocido que el Hijo de Dios hacía uso, en su predicación, de imágenes de la vida ordinaria de todos los que escuchaban y de él mismo. Por eso cuando habla de la sal y de una lámpara, todos estaban al cabo de la calle de lo que quería decir.
Ser sal. Dice Jesucristo que sus discípulos han de ser sal porque la sal da sabor a la comida y ellos, en materia espiritual, deben darlo allí donde se encuentren y, además, deben procurar no dejar de ser sal, de dar tal tipo de sabor porque, de hacerlo, el porvenir no es demasiado agradable: ser pisoteados.
En cuando a la lámpara. La misma está hecha para dar luz e iluminar allí donde esté puesta. No se esconde, por tanto, porque de hacerlo de nada serviría. Y los discípulos de Cristo, con la forma de ser y de hacer, han de ser la luz que el mundo que necesita.

JESÚS, gracias por decir las cosas de forma que se entiendan a la perfección.

Eleuterio Fernández Guzmán

8 de junio de 2020

Bienaventurados seamos

Mt 5, 1-12

“Viendo la muchedumbre, subió al monte, se sentó, y sus discípulos se le acercaron. Y, tomando la palabra, les enseñaba diciendo:
‘Bienaventurados los pobres de espíritu,
porque de ellos es el Reino de los Cielos.
Bienaventurados los mansos,
porque ellos poseerán en herencia la tierra.
Bienaventurados los que lloran,
porque ellos serán consolados.
Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia,
porque ellos serán saciados.
Bienaventurados los misericordiosos,
porque ellos alcanzarán misericordia.
Bienaventurados los limpios de corazón,
porque ellos verán a Dios.
Bienaventurados los que trabajan por la paz,
porque ellos serán llamados hijos de Dios.
Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia,
porque de ellos es el Reino de los Cielos.
Bienaventurados seréis cuando os injurien y os persigan y digan con mentira toda clase de mal contra vosotros por mi causa. Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en los cielos; pues de la misma manera persiguieron a los profetas anteriores a vosotros.’”

COMENTARIO

El Hijo de Dios, como tenía que cumplir la misión de transmitir la Buena Noticia del Reino de Dios, era más que importante que sentara, para que se supiera, cuáles eran las generales de la ley para que todos supieran a qué atenerse.

Cuando pronuncia las que se han dado en llamar “Bienaventuranzas” no lo hizo, digamos, para echar de menos a los Diez Mandamientos que Dios había dado al mundo y había entregado a Moisés. No. Lo hacía para que se conociera la Voluntad de Dios.

Lo que, en suma, nos dice Jesucristo, es que debemos tener muy en cuenta que lo que le importa a Dios no es lo grandilocuente sino que es lo pequeño, pero lo pequeño que sale del alma, lo que es crucial para Quien todo lo ha creado y mantiene.
  


JESÚS, gracias por dejarlo todo más que claro.


Eleuterio Fernández Guzmán

7 de junio de 2020

Dio a su Único Hijo



Jn 3, 16-18

16 Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna. 17 Porque Dios no ha enviado a su Hijo al mundo para juzgar al mundo,  sino para que el mundo se salve por él. 18 El que cree en él, no es juzgado; pero el que no cree, ya está juzgado, porque no ha creído en el Nombre del Hijo único de Dios.


COMENTARIO


Lo que nos dice este texto del Evangelio de San Juan es, digamos, bastante grave. Y es que siente las bases mismas de la salvación eterna y, por decirlo de alguna forma, pone las cosas en su sitio.

Dios envió al mundo a su Hijo, engendrado y no creado. Y lo hizo porque sabía que el mundo debía ser salvado. Por eso no lo envió a juzgar sino a cumplir con la misión fundamental de su vida de hombre: procurar que se salvasen aquellos que se les había entregado.

Curiosamente, al final de este texto se sientan las bases de la salvación: hay que creer en Jesucristo como el Enviado de Dios, el Mesías. Sólo así es posible salvarse. De otra forma, no.



JESÚS, gracias por haberte entregado hasta el extremo.



Eleuterio Fernández Guzmán