Jn 6, 16-21
"Al atardecer, bajaron sus discípulos a la orilla del mar, y subiendo a una barca, se dirigían al otro lado del mar, a Cafarnaúm. Había ya oscurecido, y Jesús todavía no había venido donde ellos; soplaba un fuerte viento y el mar comenzó a encresparse. Cuando habían remado unos veinticinco o treinta estadios, ven a Jesús que caminaba sobre el mar y se acercaba a la barca, y tuvieron miedo. Pero él les dijo: 'Soy yo. No temáis'. Quisieron recogerle en la barca, pero en seguida la barca tocó tierra en el lugar a donde se dirigían."
COMENTARIO
No
podemos negar que, humanamente hablando, aquellos que habían estado muy
cerca del Hijo de Dios durante, al menos, tres años, se sentían tristes
cuando se dieron cuenta de que, en efecto y como había dicho que
pasaría, había muerto.
Ellos
volvieron a sus labores de antes de haberlo conocido: pescar. Y es que,
aunque creyeran mucho de lo que les había dicho... la realidad, aún para
ellos, era la que era.
Ellos
tenían miedo. Y es que no es nada extrañar que lo tuviera porque ver a
alguien al que sabían muerto... Pero Jesús, seguro, los calmó al
decirles que era El y que no tuvieran miedo.
JESÚS, gracias por calmar a los que tanto te querían.
Eleuterio Fernández Guzmán
No hay comentarios:
Publicar un comentario