22 de noviembre de 2024

La justa y santa ira de Dios

Lc 19, 45-48


"Jesús al entrar al Templo, se puso a echar a los vendedores, diciéndoles: 'Está escrito: Mi casa será una casa de oración, pero ustedes la han convertido en una cueva de ladrones'.

Y diariamente enseñaba en el Templo. Los sumos sacerdotes, los escribas y los más importantes del pueblo, buscaban la forma de matarlo. Pero no sabían cómo hacerlo, porque todo el pueblo lo escuchaba y estaba pendiente de sus palabras."

COMENTARIO

No podemos negar que quien crea que el Hijo de Dios era una persona de tan amable forma de ser que nunca se enfadaba es que está muy equivocado. 

La justa ira de Dios era la que aquí se refleja. Y es que Jesucristo sabía muy bien en lo que habían convertido el Templo de Jerusalén y, como no se podía esperar otra cosa de quien celo por su Casa, echa con cajas destempladas a los que hacen lo que allí no debían hacer. 

Por otra parte, que algunos que veían sus negocios e intereses arrasados quisieran matar a Cristo... en fin... como que era de esperar según eran aquellas personas. 


JESÚS,  gracias por mostrarte como debe mostrarse quien sabe lo que es y lo que pasa. 

Eleuterio Fernández Guzmán

21 de noviembre de 2024

Aceptar a Cristo

Lc 19, 41-44


"Cuando Jesús estuvo cerca de Jerusalén y vio la ciudad, se puso a llorar por ella, diciendo: “¡Si tú también hubieras comprendido en este día el mensaje de paz! Pero ahora está oculto a tus ojos.

Vendrán días desastrosos para ti, en que tus enemigos te cercarán con empalizadas, te sitiarán y te atacarán por todas partes. Te arrasarán junto con tus hijos, que están dentro de ti, y no dejarán en ti piedra sobre piedra, porque no has sabido reconocer el tiempo en que fuiste visitada por Dios”."


COMENTARIO

Ciertamente, las palabras que el Hijo de Dios pronuncia en este Evangelio de San Lucas son terribles si tenemos en cuenta lo que quería decir a los habitantes de Jerusalén. 

Eso se produjo tal como lo anunció en aquel Momento Jesucristo porque el Enviado de Dios ni se equivocaba ni mentía. 

De todas formas, lo que importa aquí es que Cristo apunta a que deberían haber aceptado su mensaje porque eso los hubiera salvado pero muchos miraban en exceso sus intereses egoístas...


JESÚS,  gracias por poner las cosas sobre la mesa aunque hayan a quien no le gusten tales cartas.

Eleuterio Fernández Guzmán

20 de noviembre de 2024

Los talentos que Dios nos da


Lc 19,11-28


"En aquel tiempo, Jesús estaba cerca de Jerusalén y añadió una parábola, pues los que le acompañaban creían que el Reino de Dios aparecería de un momento a otro. Dijo pues: ‘Un hombre noble marchó a un país lejano, para recibir la investidura real y volverse. Habiendo llamado a diez siervos suyos, les dio diez minas y les dijo: ‘Negociad hasta que vuelva’. Pero sus ciudadanos le odiaban y enviaron detrás de él una embajada que dijese: ‘No queremos que ése reine sobre nosotros’.

'Y sucedió que, cuando regresó, después de recibir la investidura real, mandó llamar a aquellos siervos suyos, a los que había dado el dinero, para saber lo que había ganado cada uno. Se presentó el primero y dijo: ‘Señor, tu mina ha producido diez minas’. Le respondió: ‘¡Muy bien, siervo bueno!; ya que has sido fiel en lo mínimo, toma el gobierno de diez ciudades’. Vino el segundo y dijo: ‘Tu mina, Señor, ha producido cinco minas’. Dijo a éste: ‘Ponte tú también al mando de cinco ciudades’. Vino el otro y dijo: ‘Señor, aquí tienes tu mina, que he tenido guardada en un lienzo; pues tenía miedo de ti, que eres un hombre severo; que tomas lo que no pusiste, y cosechas lo que no sembraste’. Dícele: ‘Por tu propia boca te juzgo, siervo malo; sabías que yo soy un hombre severo, que tomo lo que no puse y cosecho lo que no sembré; pues, ¿por qué no colocaste mi dinero en el banco? Y así, al volver yo, lo habría cobrado con los intereses’.

'Y dijo a los presentes: ‘Quitadle la mina y dádsela al que tiene las diez minas’. Dijéronle: ‘Señor, tiene ya diez minas’. ‘Os digo que a todo el que tiene, se le dará; pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará. Y aquellos enemigos míos, los que no quisieron que yo reinara sobre ellos, traedlos aquí y matadlos delante de mí’'.

Y habiendo dicho esto, marchaba por delante subiendo a Jerusalén."

COMENTARIO

Dios nos da talentos. Quiere que hagamos uso de ellos porque, en verdad, nos los da en beneficio de nuestras personas y, claro está, también en beneficio de nuestro prójimo.

A cada cual nos da una serie de dones y talentos que podemos hacer fructificar o no. Está de nuestro lado tal opción pues el Creador nunca obliga a hacer uso de ellos aunque, es de creer, que se apena porque no hagamos el correcto uso de los mismos.

Este texto puede parecer terrible porque pudiera dar la impresión de que Dios es uno que lo es terrible. Sin embargo, es a nosotros a quien corresponde situarse en un lado o en otro de su vida y su Amor.


JESÚS, ayúdanos a hacer rendir nuestros talentos.


Eleuterio Fernández Guzmán




14 de noviembre de 2024

Cuando vuelva Cristo

Lc 17, 20-25


"Los fariseos le preguntaron a Jesús cuándo llegará el Reino de Dios. Él les respondió: 'El Reino de Dios no viene ostensiblemente, y no se podrá decir: 'Está aquí' o 'Está allí'. Porque el Reino de Dios está entre ustedes'.

Jesús dijo después a sus discípulos: 'Vendrá el tiempo en que ustedes desearán ver uno solo de los días del Hijo del hombre y no lo verán. Les dirán: 'Está aquí' o 'Está allí', pero no corran a buscarlo. Como el relámpago brilla de un extremo al otro del cielo, así será el Hijo del hombre cuando llegue su Día.

Pero antes tendrá que sufrir mucho y será rechazado por esta generación'."

COMENTARIO

Al parecer, los fariseos no acababan de entender la venida del Reino de Dios. Seguramente esperaban algo así como grandilocuente y más esperaban un Reino militar que otra cosa. 

El Hijo de Dios, sin embargo, bien sabía que el Reino de Dios ya había llegado cuando Él fue enviado por Dios al mundo para que el mundo se salvase. 

De todas formas, antes de todo eso, de la llegada definitiva de Cristo, mucho ha de pasar y mucho pasó. 

JESÚS. gracias por decir las cosas como deben ser dichas aunque haya muchos que miren para otro lado cuando las escuchan.

Eleuterio Fernández Guzmán

7 de noviembre de 2024

Dios salva a los que necesitan ser salvados

 Lc 15,1-10

 

En aquel tiempo, todos los publicanos y los pecadores se acercaban a Jesús para oírle, y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: ‘Éste acoge a los pecadores y come con ellos’. 


Entonces les dijo esta parábola. ‘¿Quién de vosotros que tiene cien ovejas, si pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto, y va a buscar la que se perdió hasta que la encuentra? Y cuando la encuentra, la pone contento sobre sus hombros; y llegando a casa, convoca a los amigos y vecinos, y les dice: ‘Alegraos conmigo, porque he hallado la oveja que se me había perdido’. Os digo que, de igual modo, habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta que por noventa y nueve justos que no tengan necesidad de conversión. 

 

O, ¿qué mujer que tiene diez dracmas, si pierde una, no enciende una lámpara y barre la casa y busca cuidadosamente hasta que la encuentra? Y cuando la encuentra, convoca a las amigas y vecinas, y dice: ‘Alegraos conmigo, porque he hallado la dracma que había perdido’. Del mismo modo, os digo, se produce alegría ante los ángeles de Dios por un solo pecador que se convierta’”.

 

 

COMENTARIO

 

Es muy cierto que, en tiempos de Jesús, había muchos que se decían maestros y gustaban de ser escuchados por otros como ellos. Sin embargo, Jesús no había venido al mundo a ser llamado bueno sin serlo sino, al contrario, a ser bueno y así ser llamado.

 

A Jesús, sin embargo, muchos no creían en lo que predicaba. Y murmuraban porque veían como se acercaba mucho a los considerados pecadores. El caso es que Jesús había venido a salvar a los que muchos consideraban perdidos.

 

Jesús pone ejemplos. Aquella manera de enseñar era la que comprendían los hombres de su tiempo. Y los ejemplos que pone les dicen algo muy importante: hay que salvar lo que está perdido pues, de otra manera, ¿qué mérito se tiene?

 

 

 

 

JESÚS, ayúdanos  tener en cuenta lo que, de verdad, importa en nuestra vida.

 

Eleuterio Fernández Guzmán

 

6 de noviembre de 2024

Renunciar a lo que nos sobra

 

Lc 14, 25-33

 

"En aquel tiempo, caminaba con Jesús mucha gente, y volviéndose les dijo: 'Si alguno viene donde mí y no odia a su padre, a su madre, a su mujer, a sus hijos, a sus hermanos, a sus hermanas y hasta su propia vida, no puede ser discípulo mío. El que no lleve su cruz y venga en pos de mí, no puede ser discípulo mío.


'Porque ¿quién de vosotros, que quiere edificar una torre, no se sienta primero a calcular los gastos, y ver si tiene para acabarla? No sea que, habiendo puesto los cimientos y no pudiendo terminar, todos los que lo vean se pongan a burlarse de él, diciendo: ‘Este comenzó a edificar y no pudo terminar’. O ¿qué rey, que sale a enfrentarse contra otro rey, no se sienta antes y delibera si con diez mil puede salir al paso del que viene contra él con veinte mil? Y si no, cuando está todavía lejos, envía una embajada para pedir condiciones de paz. Pues, de igual manera, cualquiera de vosotros que no renuncie a todos sus bienes, no puede ser discípulo mío'".

 

COMENTARIO

 

Jesús sabe que es muy importante seguirle pero también reconoce que es muy difícil. Sin embargo, propone el seguimiento total y sin tener en cuenta lo que se ha sido hasta entonces.

 

Es lógico y humano pensar que nosotros tenemos apego a lo que es nuestro. Por eso, no sólo nuestra familia sino también nuestros bienes nos atraen y, muchas veces, nos alejan de Dios. Jesús no quiere que eso siga siendo así si es que queremos ser sus discípulos.

 

Jesús, en esto, es totalmente radical porque sabe que no hacerlo así supondría estar engañándolo y eso es lo mismo que hacerlo con Dios. Tal radicalidad es, además, garantía de ganancia de la vida eterna.

 

JESÚS, ayúdanos a seguirte de la forma que Tú demandas.

 

 

Eleuterio Fernández Guzmán

 

29 de octubre de 2024

Lo que fructifica en el alma

Lc 13, 18-.21


"Jesús dijo:

'¿A qué se parece el Reino de Dios? ¿Con qué podré compararlo? Se parece a un grano de mostaza que un hombre sembró en su huerta; creció, se convirtió en un arbusto y los pájaros del cielo se cobijaron en sus ramas'.

Dijo también: '¿Con qué podré comparar el Reino de Dios? Se parece a un poco de levadura que una mujer mezcló con gran cantidad de harina, hasta que fermentó toda la masa."

COMENTARIO 

Grano de mostaza y levadura. Los ejemplos que pone el Hijo de Dios para que conozcamos qué o, mejor, cómo es el Reino de Dios, los puso Jesucristo porque era la mejor forma de aquellos que le escuchaban entendieran. Eran ejemplos de la vida cotidiana y muy accesibles por cualquiera. 

Esos dos elementos, mostaza y levadura, grano y pequeña masa, son en principio poca cosa. Sin embargo, poco a poco van cumpliendo con la misión que tienen encomendada y lo hacen a la perfección. 

Eso es lo que pasa con el Reino de Dios: poco a poco van creciendo en nosotros y, claro, nosotros dejamos que crezca...

JESÚS, gracias por ser tan gráfico explicando lo que debe importarnos más que nada. 

Eleuterio Fernández Guzmán

27 de octubre de 2024

Debemos querer ver

Mc 10, 46-52


 
“46 Llegan a Jericó. Y cuando salía de Jericó, acompañado de sus discípulos y de una gran muchedumbre, el hijo de Timeo (Bartimeo), un mendigo ciego, estaba sentado junto al camino.47 Al enterarse de que era Jesús de Nazaret, se puso a gritar: ‘¡Hijo de David, Jesús, ten compasión de mí!’ 48 Muchos le increpaban para que se callara. Pero él gritaba mucho más: ‘¡Hijo de David, ten compasión de mí!’ 49 Jesús se detuvo y dijo: ‘Llamadle.’ Llaman al ciego, diciéndole: ‘¡Animo, levántate! Te llama.’ 50 Y él, arrojando su manto, dio un brinco y vino donde Jesús. 51 Jesús, dirigiéndose a él, le dijo: ‘¿Qué quieres que te haga?’ El ciego le dijo: ‘Rabbuní, ¡que vea!’ 52 Jesús le dijo: ‘Vete, tu fe te ha salvado.’ Y al instante, recobró la vista y le seguía por el camino.”

COMENTARIO

No podemos negar que si había algo ante lo cual el Hijo de Dios no podía resistirse es ante alguien que confiaba en su persona. Y era lo que se le pasaba a aquel hombre ciego que, como podemos suponer, lo estaba pasando algo más que mal (imaginemos lo que es eso...)

Ante los gritos del ciego Jesucristo lo llama. Se interesa por alguien que lo llama y le pide compasión.

Lo que hace luego Jesucristo es lo conocido por todos: cura al ciego de su ceguera y que luego le siguiera el buen hombre... lo normal es. 


JESÚS, gracias por enseñarnos a no ser ciegos.

Eleuterio Fernández Guzmán

25 de octubre de 2024

Salvarnos

Lc 12, 54-59


"Jesús dijo a la multitud:

'Cuando ven que una nube se levanta en occidente, ustedes dicen en seguida que va a llover, y así sucede. Y cuando sopla viento del sur, dicen que hará calor, y así sucede. ¡Hipócritas! Ustedes saben discernir el aspecto de la tierra y del cielo; ¿Cómo entonces no saben discernir el tiempo presente?

¿Por qué no juzgan ustedes mismos lo que es justo? Cuando vas con tu adversario a presentarte ante el magistrado, trata de llegar a un acuerdo con él en el camino, no sea que el adversario te lleve ante el juez, y el juez te entregue al guardia, y éste te ponga en la cárcel. Te aseguro que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último centavo.'"

COMENTARIO 

Podemos decir que la misión del Hijo de Dios de salvar al mundo o, al menos, a quien quisiera salvarse, la cumplió a la perfección Jesucristo. Y no será por insistencia ni falta de voluntad por su parte para que así fuera la cosa. 

Es cierto que muchas veces tenemos querellas con otras personas pero nosotros creemos que aquí se refiere Cristo a nuestra propia alma. Y es que nos pide que procuremos arreglar aquello que tengamos que la manche porque, de otra forma, no saldremos del Purgatorio hasta que esté totalmente limpia.

JESÚS,  gracias por decirnos tantas veces cómo podemos salvarnos. 

Eleuterio Fernández Guzmán

24 de octubre de 2024

Una santa división

Lc 12, 49-53


"Jesús dijo a sus discípulos:

'Yo he venido a traer fuego sobre la tierra, ¡y cómo desearía que ya estuviera ardiendo! Tengo que recibir un bautismo, ¡y qué angustia siento hasta que esto se cumpla plenamente!

¿Piensan ustedes que he venido a traer la paz a la tierra? No, les digo que he venido a traer la división. De ahora en adelante, cinco miembros de una familia estarán divididos, tres contra dos y dos contra tres: el padre contra el hijo y el hijo contra el padre, la madre contra la hija y la hija contra la madre, la suegra contra la nuera y la nuera contra la suegra.'"


COMENTARIO 

Cualquiera podría pensar que el Mesías había venido al mundo a deleitarse con lo que en él había entonces. Sin embargo, la misión que tenia encomendada por Dios era muy otra. 

Dice Jesucristo que había venido al mundo a traer fuego. Y, evidentemente, no se refería al fuego material sino al otro que, para muchos, es mucho peor. Y es que el fuego de Cristo purifica y hay quien no quiere, para nada, purificarse sino seguir en su inmundicia espiritual. 

No deberían extrañarnos las persecuciones habidas a lo largo de los siglos a los discípulos de Cristo y que en muchas de ellas hayan participado familiares de los perseguidos...


JESÚS,  gracias por mostrar que las cosas son como hay sido. 

Eleuterio Fernández Guzmán

22 de octubre de 2024

Debemos estar preparados

Lc 12, 35-38


"Jesús dijo a sus discípulos:

'Estén preparados, ceñidas las vestiduras y con las lámparas encendidas. Sean como los hombres que esperan el regreso de su señor, que fue a una boda, para abrirle apenas llegue y llame a la puerta. 

¡Felices los servidores a quienes el señor encuentra velando a su llegada!

Les aseguro que él mismo recogerá su túnica, los hará sentar a la mesa y se pondrá a servirlos.

¡Felices ellos, si el señor llega a medianoche o antes del alba y los encuentra así!'"

COMENTARIO 

Lo de la preparación para cuando seamos llamados por Dios es algo que Su Hijo lo dijo en muchas ocasiones porque era importante que se supiera que era crucial para la salvación, para nuestra salvación. 

Nos dice Jesucristo que debemos considerarnos bienaventurados si cuando seamos llamados estamos preparados. 

No sabemos cuando seremos llamados pero lo que sí sabemos es que debemos estar preparados...

JESÚS,  gracias por ponernos sobre la pista de cómo debemos prepararnos. 

Eleuterio Fernández Guzmán

18 de octubre de 2024

Anunciar el Reino de Dios

Lc 10, 1-9


"El Señor designó a otros setenta y dos, además de los Doce, y los envió de dos en dos para que lo precedieran en todas las ciudades y sitios adonde Él debía ir.
Y les dijo: 'La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos. Rueguen al dueño de los sembrados que envíe trabajadores para la cosecha. ¡Vayan! Yo los envío como ovejas en medio de lobos. No lleven dinero, ni provisiones, ni calzado, y no se detengan a saludar a nadie por el camino.
Al entrar en una casa, digan primero: '¡Que descienda la paz sobre esta casa!” Y si hay allí alguien digno de recibirla, esa paz reposará sobre él; de lo contrario, volverá a ustedes. Permanezcan en esa misma casa, comiendo y bebiendo de lo que haya, porque el que trabaja merece su salario.
No vayan de casa en casa. En las ciudades donde entren y sean recibidos, coman lo que les sirvan; sanen a sus enfermos y digan a la gente: 'El reino de Dios está cerca de ustedes'."

COMENTARIO

El que trabaja merece su salario. Con estas palabras, el Hijo de Dios dejaba claro a los enviaba al mundo a dar la Buena Noticia del Reino de Dios, que no debían preocuparse por las cosas del cuerpo sino, en todo caso, de las del alma que eran las principales en aquel caso. 

Jesucristo envía a aquellos setenta y dos para fueran anunciando que su Señor iba a visitar determinados lugares. Pero debían confiar del todo en la santísima Providencia de Dios que iba a proveer para sus trabajadores, para los trabajadores de Su mies. 

Deben tener claro que debían anunciar el Reino de Dios. Es más, que el Reino de Dios estaba cerca de todos los que quisieran aceptarlo. 

JESÚS,  gracias por enviar a aquellos setenta y dos. 

Eleuterio Fernández Guzmán

17 de octubre de 2024

A los "sabios" no les gustaba Cristo

Lc 11, 47-54


"Jesús dijo a los fariseos y a los doctores de la Ley: '¡Ay de ustedes, que construyen los sepulcros de los profetas, a quienes sus mismos padres han matado! Así se convierten en testigos y aprueban los actos de sus padres: ellos los mataron y ustedes les construyen sepulcros. Por eso la Sabiduría de Dios ha dicho: 'Yo les enviaré profetas y apóstoles: matarán y perseguirán a muchos de ellos'. Así se pedirá cuenta a esta generación de la sangre de todos los profetas, que ha sido derramada desde la creación del mundo: desde la sangre de Abel hasta la sangre de Zacarías, que fue asesinado entre el altar y el santuario. Sí, les aseguro que a esta generación se le pedirá cuenta de todo esto.

¡Ay de ustedes, doctores de la Ley, porque se han apoderado de la llave de la ciencia! No han entrado ustedes, y a los que quieren entrar, se lo impiden'.

Cuando Jesús salió de allí, los escribas y los fariseos comenzaron a acosarlo, exigiéndole respuesta sobre muchas cosas y tendiéndole trampas para sorprenderlo en alguna afirmación."

COMENTARIO

Como pasó muchas veces con el Hijo de Dios, dentro del pueblo elegido por el Todopoderoso había algunas personas muy significativas que al escuchar las palabras de Jesucristo se llevaban la mano... ¡Al bolsillo! Y es que se daban cuenta (no eran ignorantes ni nada por el estilo) que las palabras que salían de la boca de aquel Rabino eran muy peligrosas para sus intereses.

Jesucristo habla de los profetas muertos, precisamente, por no decir a algunos lo que algunos querían escuchar. Y bien sabía, no siendo Él profeta sino Dios hecho hombre, lo que iba a pasar con Su Persona. 

Por todo lo dicho arriba y por lo que nos dice este Evangelio de San Lucas, no era de extrañar que los "sabios" zaheridos quisieran, simplemente, matar al Enviado de Dios.

JESÚS,  gracias por poner las cosas en su sitio.

16 de octubre de 2024

La verdad

Lc 11, 42-26


"Jesús dijo a los fariseos:

'¡Ay de ustedes, fariseos, que pagan el impuesto de la menta, de la ruda y de todas las legumbres, y descuidan la justicia y el amor de Dios! Hay que practicar esto, sin descuidar aquello.
¡Ay de ustedes, fariseos, porque les gusta ocupar el primer asiento en las sinagogas y ser saludados en las plazas!
¡Ay de ustedes, porque son como esos sepulcros que no se ven y sobre los cuales se camina sin saber'

Un doctor de la Ley tomó entonces la palabra y dijo: 'Maestro, cuando hablas así, nos insultas también a nosotros'.

Él le respondió: '¡Ay de ustedes también, porque imponen a los demás cargas insoportables, pero ustedes no las tocan ni siquiera con un dedo!'."

COMENTARIO

Como el Hijo de Dios había sido enviado al mundo para que el mundo se salvase es cierto y verdad que no podía permanecer en silencio porque había muchas cosas que corregir.

Aquellos fieles judíos a los que Jesucristo se dirige no debieron recibir muy bien aquellas sabias palabras que los caracterizaba a la perfección y, en fin, los ponía en su sitio. 

Cada cual, en este caso y en todos, ha de cargar con aquello que lo hace como persona y si eso no es nada bueno... pues debe recibir la correspondiente lección como, por cierto, es el caso de fariseos y doctores de la ley...

JESÚS,  gracias por decir la verdad aunque esta pueda doler. 

Eleuterio Fernández Guzmán

15 de octubre de 2024

Ir a Cristo

Mt 11, 25-30


"Jesús exclamó: '¡Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios, y las has revelado a la gente sencilla! Gracias, Padre, porque así te ha parecido bien. El Padre ha puesto todas las cosas en mis manos. Nadie conoce al Hijo sino el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. Vengan a mí, todos los que están fatigados y agobiados por la carga, y yo les daré alivio. Tomen mi yugo sobre ustedes y aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontrarán descanso, porque mi yugo es suave y mi carga, ligera'."

COMENTARIO 

No podemos negar que este texto del Evangelio de San Mateo está repleto de verdades espirituales que, para los hijos de Dios, han de ser tan importantes que nunca deben ser olvidadas: que Dios estima mucho a los que son sencillos, que sólo conoce a Dios el Hijo y que nosotros, en todo caso, conoceremos a Dios si es que Jesucristo estima oportuno que lo conozcamos. 

Sin embargo, también nos habla Cristo aquí mismo de que los que estemos cansados y agobiados por la carga que llevamos en la vida acudamos a Él. Y si alguien cree que acudir al Hijo de Dios puede suponer una carga aún mayor ya nos previene Cristo de que eso no es así. Y es que su yugo no es tan duro como solemos creer sino, al contrario, suave.


JESÚS, gracias por ser tan tierno con nosotros. 

Eleuterio Fernández Guzmán

11 de octubre de 2024

Estar con Cristo

Lc  11, 15-26


"Habiendo Jesús expulsado un demonio, algunos de entre la muchedumbre decían: 'Éste expulsa a los demonios por el poder de Belzebul, el Príncipe de los demonios'. Otros, para ponerlo a prueba, exigían de Él un signo que viniera del cielo.

Jesús, que conocía sus pensamientos, les dijo: 'Un reino donde hay luchas internas va a la ruina y sus casas caen una sobre otra. Si Satanás lucha contra sí mismo, ¿Cómo podrá subsistir su reino? Porque -como ustedes dicen- Yo expulso a los demonios con el poder de Belzebul. Si Yo expulso a los demonios con el poder de Belzebul, ¿con qué poder los expulsan los discípulos de ustedes? Por eso, ustedes los tendrán a ellos como jueces. Pero si Yo expulso a los demonios con la fuerza de Dios, quiere decir que el Reino de Dios ha llegado a ustedes.

Cuando un hombre fuerte y bien armado hace guardia en su palacio, todas sus posesiones están seguras, pero si viene otro más fuerte que él y lo domina, le quita las armas en las que confiaba y reparte sus bienes.

El que no está conmigo está contra mí; y el que no recoge conmigo desparrama.

Cuando el espíritu impuro sale de un hombre, vaga por lugares desiertos en busca de reposo, y al no encontrarlo, piensa: 'Volveré a mi casa, de donde salí'. Cuando llega, la encuentra barrida y ordenada. Entonces va a buscar a otros siete espíritus peores que él; entran y se instalan allí. Y al final, ese hombre se encuentra peor que al principio'"
 

COMENTARIO 

Era hasta lógico que quien estaba contra el Hijo de Dios buscase cualquier ocasión para ponerlo mal ante los demás. Y la ocasión dada cuando expulsaba demonios era más que buen para ellos...

El caso es que Jesucristo iba a darles una lección bien buena cuando les habla de quien defiende su casa, entendemos la espiritual, pero, sobre todo, de a Quién había que seguir y estar junto a sí.

Dice Cristo que quien no está con Él está contra Él. Y dado que bien sabemos Quien es Aquel que había venido al mundo para que el mundo se salvase... sabemos a Quién debemos seguir...


JESÚS,  gracias por poner sobre la mesa las verdades que nos son importantes. 

Eleuterio Fernández Guzmán

10 de octubre de 2024

Padre Nuestro

Lc 11, 1-4


Un día, Jesús estaba orando en cierto lugar, y cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: “Señor, enséñanos a orar, así como Juan enseñó a sus discípulos”.

Él les dijo entonces: “Cuando oren, digan:

Padre, santificado sea tu Nombre,

que venga tu Reino,

danos cada día nuestro pan cotidiano;

perdona nuestros pecados,

porque también nosotros perdonamos

a aquéllos que nos ofenden;

y no nos dejes caer en la tentación”  

COMENTARIO

Los discípulos más allegados del Hijo de Dios querían aprender a orar como lo hacía Jesucristo porque habían visto o escuchado que los discípulos de Juan el Bautista había hecho eso con ellos. Y Jesucristo, en efecto, les enseña a orar.

Lo que hace Cristo no es enseñar una oración que fuera buena y ya está sino que hace que aprendan el Padre Nuestro.

En realidad, debería resultar muy difícil poder continuar con el rezo del Padre Nuestro si nos diéramos cuenta de verdad lo que supone que Dios sea, en efecto, "Padre Nuestro"...


JESÚS,  gracias por enseñarnos el Padre Nuestro. 

Eleuterio Fernández Guzmán

6 de octubre de 2024

Ser, de verdad, como niños

Mc 10, 2-16



“2 Se acercaron unos fariseos que, para ponerle a prueba, preguntaban: ‘¿Puede el marido repudiar a la mujer?’ 3 El les respondió: ¿Qué os prescribió Moisés?’ 4 Ellos le dijeron: ‘Moisés permitió escribir el acta de divorcio y repudiarla.’ 5 Jesús les dijo: ‘Teniendo en cuenta la dureza de vuestro corazón escribió para vosotros este precepto. 6 Pero desde el comienzo de la creación, = El los hizo varón y hembra. =7 = Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre, =8 = y los dos se harán una sola carne. = De manera que ya no son dos, sino  una sola carne.9 Pues bien, lo que Dios unió, no lo separe el hombre.’10 Y ya en casa, los discípulos le volvían a preguntar sobre esto. 11  El les dijo: ‘Quien repudie a su mujer y se case con otra, comete adulterio contra aquélla; 12 y si ella repudia a su marido y se casa con otro, comete adulterio.’13 Le presentaban unos niños para que los tocara; pero los discípulos les reñían.14 Mas Jesús, al ver esto, se enfadó y les dijo: ‘Dejad que los niños vengan a mí, no se lo impidáis, porque de los que son como éstos es el Reino de Dios.15 Yo os aseguro: el que no reciba el Reino de Dios como niño, no entrará en él.’16 Y abrazaba a los niños, y los bendecía poniendo las manos sobre ellos.”

COMENTARIO 

Como es bien conocido, cuando Dios envío al mundo a su Único Hijo para que el mundo se salvases, es cierto y verdad que en el mundo había personas que eran más consideradas que otras y habían quien lo era menos y mucho menos. Y en tal situación estaban los niños.

Cuando, al respecto de eso, Jesucristo trata de corregir los errores en los que habían caído aquellos que habían hecho de la Ley de Dios un trasunto de hombres y dejado de que fuera divino, sabe que a mucho no les va gustar nada de nada lo que les dice. Pero Cristo sabe que la misión, su misión, ha de ser cumplida. 


JESÚS,  gracias por poner las cosas en su sitio... el de Dios. 

Eleuterio Fernández Guzmán

5 de octubre de 2024

Pedir como se debe pedir

Mt 7, 7-11


"Pedid y se os dará, buscad y encontraréis, llamad y se os abrirá; porque todo el que pide recibe, quien busca encuentra y al que llama se le abre.

Si a alguno de vosotros le pide su hijo pan, ¿le dará una piedra?; y si le pide pescado, ¿le dará una serpiente? Pues si vosotros, aun siendo malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¡Cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará cosas buenas a los que le piden!»."

COMENTARIO

Quien busca encuentra. Eso nos dice el Hijo de Dios. Y es que, en realidad, debemos tener intención de buscar a Dios y no esperar a que el Todopoderoso nos resuelva nuestros asuntos. Él espera a que sus hijos se dirijan a Su corazón para ser escuchados. 

Es cierto y verdad que no siempre vamos a alcanzar aquello que anhelamos porque es más que posible que eso no sea bueno para nosotros. Y, claro, Dios sabe más que bien qué es lo que nos conviene aunque a nosotros no nos venga bien tal pensamiento...

El caso es que, por eso mismo, Dios no da nada malo a quien le pide. 

JESÚS,  gracias por enseñarnos a pedir a Dios. 


Eleuterio Fernández Guzmán

4 de octubre de 2024

¡Rechazar a Dios!

Lc 10, 13-16


"Jesús dijo:
¡Ay de ti, Corozaín! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros realizados entre ustedes, hace tiempo que se habrían convertido, poniéndose cilicio y sentándose sobre ceniza. Por eso Tiro y Sidón, en el día del Juicio, serán tratadas menos rigurosamente que ustedes.
Y tú, Cafarnaúm, ¿acaso crees que serás elevada hasta el cielo? No, serás precipitada hasta el infierno. El que los escucha a ustedes me escucha a mí; el que los rechaza a ustedes me rechaza a mí; y el que me rechaza rechaza a Aquél que me envió."


COMENTARIO 

El Hijo de Dios, que había venido al mundo para que el mundo se salvase, no podía dejar de extrañarse de que muchos de los que veían lo que hacía y decía no creyesen en lo que hacía y decía. Y es que, aunque conociera la naturaleza del hombre, era para preocupar que, viendo lo que veían, siguieran en sus trece de no creerlo. 

El caso es que entonces había (y ahora) algo muy importante y que era que rechazar a Jesucristo no era rechazar las enseñanzas de un hombre cualquiera. No. Rechazar a Cristo era hacer con Dios mismo pues Él era Dios hecho hombre. ¡Rechazar a Dios!

Es cierto que eso es tan grave que no es necesario decir nada más...

JESÚS,  gracias por enseñarnos que nunca hay que rechazar a Dios. 

Eleuterio Fernández Guzmán