Lc 1, 67-79
Así tuvo misericordia de nuestros padres y se acordó de su santa Alianza, del juramento que hizo a nuestro padre Abraham de concedernos que, libres de temor, arrancados de las manos de los enemigos, lo sirvamos en santidad y justicia bajo su mirada, durante toda nuestra vida.
Y tú, niño, serás llamado Profeta del Altísimo, porque irás delante del Señor preparando sus caminos, para hacer conocer a su Pueblo la salvación mediante el perdón de los pecados; gracias a la misericordiosa ternura de nuestro Dios, que nos traerá del cielo la visita del Sol naciente, para iluminar a los que están en las tinieblas y en la sombra de la muerte, y guiar nuestros pasos por el camino de la paz.'"
COMENTARIO
Aquel hombre que había dudado de aquello que le dijera el Ángel acerca de que su mujer, Isabel, iba a concebir y tener un hijo, es cierto que se da cuenta de que todo es verdad y cierto.
Lo que dice Zacarías, imposible que no sea por inspiración del Espíritu Santo que ve todo y ve el porvenir, nos mueve a pensar que, como había pasado en otras ocasiones, todo lo escrito debía cumplirse.
Y, verdaderamente, se cumplió.
JESÚS, gracias por cumplir con lo escrito
Eleuterio Fernández Guzmán