19 de septiembre de 2024

Lo que puede la fe

Lc 7, 36-50


"Un fariseo invitó a Jesús a comer con él. Jesús entró en la casa y se sentó a la mesa. Entonces una mujer pecadora que vivía en la ciudad, al enterarse de que Jesús estaba comiendo en casa del fariseo, se presentó con un frasco de perfume.

Y colocándose detrás de él, se puso a llorar a sus pies y comenzó a bañarlos con sus lágrimas; los secaba con sus cabellos, los cubría de besos y los ungía con perfume. Al ver esto, el fariseo que lo había invitado pensó: 'Si este hombre fuera profeta, sabría quién es la mujer que lo toca y lo que ella es: ¡una pecadora!'.

Pero Jesús le dijo: 'Simón, tengo algo que decirte'. 'Di, Maestro', respondió él. 'Un prestamista tenía dos deudores: uno le debía quinientos denarios, el otro cincuenta. Como no tenían con qué pagar, perdonó a ambos la deuda. ¿Cuál de los dos lo amará más?'.

Simón contestó: 'Pienso que aquel a quien perdonó más'. Jesús le dijo: 'Has juzgado bien'. Y volviéndose hacia la mujer, dijo a Simón: '¿Ves a esta mujer? Entré en tu casa y tú no derramaste agua sobre mis pies; en cambio, ella los bañó con sus lágrimas y los secó con sus cabellos. Tú no me besaste; ella, en cambio, desde que entré, no cesó de besar mis pies. Tú no ungiste mi cabeza; ella derramó perfume sobre mis pies.

Por eso te digo que sus pecados, sus numerosos pecados, le han sido perdonados porque ha demostrado mucho amor. Pero aquel a quien se le perdona poco, demuestra poco amor'. Después dijo a la mujer: 'Tus pecados te son perdonados'.

Los invitados pensaron: '¿Quién es este hombre, que llega hasta perdonar los pecados?'. Pero Jesús dijo a la mujer: 'Tu fe te ha salvado, vete en paz'."

COMENTARIO

Como tantas veces le pasó al Hijo de Dios va a verse sorprendido por aquellos que sí, lo quieren conocer pero, en el fondo, no gusta para nada ni de lo que dice ni de lo que hace. 

Aquella mujer, seguramente, había sido limpiada su alma por acción de Jesucristo. Y por eso hacía lo que hacía en aquella cosa donde habían invitado al Maestro para tener allí a alguien, digamos, famoso. 

El Hijo de Dios es Dios hecho hombre y por eso puede perdonar pecados que era algo impensable para muchos... quizá para todos los presentes. 

JESÚS, gracias por ser bueno y misericordioso. 

Eleuterio Fernández Guzmán

17 de septiembre de 2024

Un Amor como el de Dios

LC 7, 11-17


"Jesús se dirigió a una ciudad llamada Naím, acompañado de sus discípulos y de una gran multitud. Justamente cuando se acercaba a la puerta de la ciudad, llevaban a enterrar al hijo único de una mujer viuda, y mucha gente del lugar la acompañaba. Al verla, el Señor se conmovió y le dijo: “No llores”. Después se acercó y tocó el féretro. Los que lo llevaban se detuvieron y Jesús dijo: “Joven, yo te lo ordeno, levántate”. El muerto se incorporó y empezó a hablar. Y Jesús se lo entregó a su madre. Todos quedaron sobrecogidos de temor y alababan a Dios, diciendo: “Un gran profeta ha aparecido en medio de nosotros y Dios ha visitado a su Pueblo”. El rumor de lo que Jesús acababa de hacer se difundió por toda la Judea y en toda la región vecina"

COMENTARIO 

No podemos negar que ver resucitar a un muerto no debía ser cosa común ni en tiempos de la primera venida al mundo del Hijo de Dios ni hoy mismo. Y eso es lo que pasó en Naím.

Jesucristo, que debía conocer muy bien la situación en la que iba a quedar aquella mujer viuda y, además, sin el hijo que la pudiera ayudar, no pudo resistirse a poner remedio a aquella situación. Y resucita al hijo...

Es fácil imaginar que quienes vieron aquello se dieron cuenta de que aquel hombre que había hecho aquello no podía ser un hombre cualquiera sino que, en efecto, era Dios que había visitado a su Pueblo. Pero eso, como bien sabemos, no todos lo comprendieron. 

JESUS,  gracias por ser Bueno y Misericordioso. 

Eleuterio Fernández Guzmán

15 de septiembre de 2024

Salvarse si queremos salvarnos...

Mc 8, 27-35


“27 Salió Jesús con sus discípulos hacia los pueblos de Cesarea de Filipo, y por el camino hizo esta pregunta a sus  discípulos: ‘¿Quién dicen los hombres que soy yo?’ 28 Ellos le dijeron: ‘Unos, que Juan el Bautista; otros, que Elías; otros, que uno de los profetas.’ 29 Y él les preguntaba: ‘Y vosotros, ¿Quién decís que soy yo?’’ Pedro le contesta: ‘Tú eres el Cristo.’ 30 Y les mandó enérgicamente que a nadie hablaran acerca de él. 31 Y comenzó a enseñarles que el Hijo del hombre debía sufrir mucho y ser reprobado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, ser matado y resucitar a los tres días. 32 Hablaba de esto abiertamente. Tomándole aparte, Pedro, se puso a reprenderle.33 Pero él, volviéndose y mirando a sus discípulos, reprendió a Pedro, diciéndole: ‘¡Quítate de mi vista, Satanás! porque tus pensamientos no son los de Dios, sino los de los hombres.’ 34 Llamando a la gente a la vez que a sus discípulos, les dijo: ‘Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí  mismo, tome su cruz y sígame.35 Porque quien quiera salvar su vida, la perderá; pero quien pierda su vida por mí y por el Evangelio, la salvará’”.


COMENTARIO 

Estamos seguros que Pedro quería lo mejor para el Hijo de Dios y para nada quería que le pasase eso de su muerte, así, tan repentina para ellos. 

También es seguro que Pedro no acababa de comprender todavía ni lo que estaba pasando con aquellos que seguían Maestro ni mucho menos lo que iba a pasar pronto. Era un hombre...

Jesucristo habla así, a veces, y nos deja perplejos pues ¿Quién va a ganar su vida perdiéndola? Pues aquel que quiera dejar atrás el hombre viejo y siga a Cristo, el hombre nuevo. 


JESÚS,  gracias por poner sobre la mesa la forma de salvarnos. 

Eleuterio Fernández Guzmán

13 de septiembre de 2024

Es que las cosas son así...

Lc 6, 39-42



"En aquel tiempo ponía Jesús a sus discípulos esta parábola: '¿Podrá un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán los dos en el hoyo? No está el discípulo por encima del maestro. Todo el que esté bien formado, será como su maestro. ¿Cómo es que miras la brizna que hay en el ojo de tu hermano, y no reparas en la viga que hay en tu propio ojo? ¿Cómo puedes decir a tu hermano: 'Hermano, deja que saque la brizna que hay en tu ojo', no viendo tú mismo la viga que hay en el tuyo? Hipócrita, saca primero la viga de tu ojo, y entonces podrás ver para sacar la brizna que hay en el ojo de tu hermano.'"

COMENTARIO

No podemos negar que el Hijo de Dios tenía que presentar ante el mundo la Verdad. Y es que no siempre la Verdad había sido tenida en cuenta sino lo que de las misma el hombre había querido entender. 

Aquí Jesucristo nos dice muchas cosas que son importantes: que no podemos pretender ser buenos hermanos si nosotros no lo somos, que debemos tener en cuenta nuestros errores antes que hacérselos ver a los demás...

En realidad, lo que quería Cristo era poner las cosas en su sitio de donde nunca deberían haber salido. 

JESÚS, gracias por decirnos las cosas como deben ser dichas aunque a veces pueda dolernos.

Eleuterio Fernández Guzmán

12 de septiembre de 2024

El listón de Cristo es muy alto según somos...

Lc 6, 27-28


"En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: 'Amen a sus enemigos, hagan el bien a los que los aborrecen, bendigan a quienes los maldicen y oren por quienes los difaman. Al que te golpee en una mejilla, preséntale la otra; al que te quite el manto, déjalo llevarse también la túnica. Al que te pida, dale; y al que se lleve lo tuyo, no se lo reclames. Traten a los demás como quieran que los traten a ustedes; porque si aman sólo a los que los aman, ¿Qué hacen de extraordinario? También los pecadores aman a quienes los aman. Si hacen el bien sólo a los que les hacen el bien, ¿Qué tiene de extraordinario? Lo mismo hacen los pecadores. Si prestan solamente cuando esperan cobrar, ¿Qué hacen de extraordinario? También los pecadores prestan a otros pecadores, con la intención de cobrárselo después. Ustedes, en cambio, amen a sus enemigos, hagan el bien y presten sin esperar recompensa. Así tendrán un gran premio y serán hijos del Altísimo, porque él es bueno hasta con los malos y los ingratos. Sean misericordiosos, como su Padre es misericordioso. No juzguen y no serán juzgados; no condenen y no serán condenados; perdonen y serán perdonados; den y se les dará: recibirán una medida buena, bien sacudida, apretada y rebosante en los pliegues de su túnica. Porque con la misma medida con que midan, serán medidos'."

COMENTARIO

Siendo cierto que el Hijo de Dios fue enviado al mundo para que el mundo se salvase, no podemos negar que su misión implicaba decir las cosas como tenían que ser dichas... aunque eso doliese mucho y siga soliendo hoy en día. 

Quiere Cristo que amemos a nuestros enemigos, que demos de verdad a quien necesita recibir, hagamos el bien siempre y, en fin, todo eso a lo que no estamos muchas veces dispuestos porque somos egoístas... como poco. 

El caso es que debemos saber que si perdonamos seremos perdonados y que si damos se nos dará... Ahí está el meollo de nuestro comportamiento si es que sabemos entender lo que eso significa. Nos es crucial, eso sí. 

JESÚS, gracias por decir la verdad aunque muchas veces nos pueda doler. 

Eleuterio Fernández Guzmán

10 de septiembre de 2024

Escogió a los que quiso

Lc 6, 12-19

"Jesús se retiró a la montaña para orar, y pasó toda la noche en oración con Dios.

Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos y eligió a doce de ellos, a los que dio el nombre de Apóstoles: Simón, a quien puso el sobrenombre de Pedro, Andrés, su hermano, Santiago, Juan, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago, hijo de Alfeo, Simón, llamado el Zelote, Judas, hijo de Santiago y Judas Iscariote, que fue el traidor.

Al bajar con ellos se detuvo en una llanura. Estaban allí muchos de sus discípulos y una muchedumbre que había llegado de toda la Judea, de Jerusalén y de la región costera de Tiro y Sidón, para escucharlo y hacerse sanar de sus enfermedades. Los que estaban atormentados por espíritus impuros quedaban sanos; y toda la gente quería tocarlo, porque salía de Él una fuerza que sanaba a todos."

COMENTARIO

Cuando el Hijo de Dios quiso escoger a los que irán cabe sí lo hizo como hacía todas las cosas: orando y pidiendo a Dios, su Padre

Podemos decir que Jesucristo escogió a los que quiso porque sabía a quién escogía. En eso no hubo error ni equivocación alguna y si hubiese querido escoger a otros o a otras... lo hubiera hecho. Sin embargo, hizo lo que hizo...

La fuerza que salía de Cristo era la misma que Dios le había entregado porque aquel hombre era Dios hecho, eso, hombre. 


JESÚS, gracias por haber querido venir al mundo para salvar al mundo. 

Eleuterio Fernández Guzmán

9 de septiembre de 2024

Escogió a los quiso

Lc 6, 12-19


"Jesús se retiró a la montaña para orar, y pasó toda la noche en oración con Dios.

Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos y eligió a doce de ellos, a los que dio el nombre de Apóstoles: Simón, a quien puso el sobrenombre de Pedro, Andrés, su hermano, Santiago, Juan, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago, hijo de Alfeo, Simón, llamado el Zelote, Judas, hijo de Santiago y Judas Iscariote, que fue el traidor.

Al bajar con ellos se detuvo en una llanura. Estaban allí muchos de sus discípulos y una muchedumbre que había llegado de toda la Judea, de Jerusalén y de la región costera de Tiro y Sidón, para escucharlo y hacerse sanar de sus enfermedades. Los que estaban atormentados por espíritus impuros quedaban sanos; y toda la gente quería tocarlo, porque salía de Él una fuerza que sanaba a todos."

COMENTARIO

Cuando el Hijo de Dios quiso escoger a los que irán cabe sí lo hizo como hacía todas las cosas: orando y pidiendo a Dios, su Padre

Podemos decir que Jesucristo escogió a los que quiso porque sabía a quién escogía. En eso no hubo error ni equivocación alguna y si hubiese querido escoger a otros o a otras... lo hubiera hecho. Sin embargo, hizo lo que hizo...

La fuerza que salía de Cristo era la misma que Dios le había entregado porque aquel hombre era Dios hecho, eso, hombre. 


JESÚS, gracias por haber querido venir al mundo para salvar al mundo. 

Eleuterio Fernández Guzmán

7 de septiembre de 2024

Señor del sábado

Lc 6, 1-5


"Un sábado, en que Jesús atravesaba unos sembrados, sus discípulos arrancaban espigas y, frotándolas entre las manos, las comían.

Algunos fariseos les dijeron: '¿Por qué ustedes hacen lo que no está permitido en sábado?'

Jesús les respondió: '¿Ni siquiera han leído lo que hizo David cuando él y sus compañeros tuvieron hambre, cómo entró en la Casa de Dios y, tomando los panes de la ofrenda, que sólo pueden comer los sacerdotes, comió él y dio de comer a sus compañeros'

Después les dijo: “El Hijo del hombre es dueño del sábado'."

COMENTARIO 

No podemos negar que en tiempos de la primera venida al mundo del Hijo de Dios muchas costumbres se habían arraigado en el pueblo elegido por Dios. 

El caso que había quien no podía soportar que se contravinieran aquellas costumbres y eso se lo hacían ver a Jesucristo. Y es, según ellos, en sábado había muchas cosas que no se podían hacer. 

Jesucristo no duda en dejar claro que Él es Señor del sábado y por eso sus discípulos hacen lo que hacen.

JESÚS.  gracias por manifestar la verdad a quienes la ignoran. 

Eleuterio Fernández Guzmán

6 de septiembre de 2024

El añejo es mejor...

Lc 5, 33-39


"Los escribas y los fariseos dijeron a Jesús: 'Los discípulos de Juan ayunan frecuentemente y hacen oración, lo mismo que los discípulos de los fariseos; en cambio, los tuyos comen y beben'.

Jesús les contestó: '¿Ustedes pretenden hacer ayunar a los amigos del esposo mientras él está con ellos? Llegará el momento en que el esposo les será quitado; entonces tendrán que ayunar'.

Les hizo además esta comparación: 'Nadie corta un pedazo de un vestido nuevo para remendar uno viejo, porque se romperá el nuevo, y el pedazo sacado a éste no quedará bien en el vestido viejo. Tampoco se pone vino nuevo en odres viejos, porque hará reventar los odres; entonces el vino se derramará y los odres ya no servirán más. El vino nuevo se pone en odres nuevos. Nadie, después de haber gustado el vino viejo, quiere vino nuevo, porque dice: el añejo es mejor'."

COMENTARIO 

No podemos negar que aquellos que no querían para nada al Hijo de Dios no dejaban pasar ocasión para ponerlo en entredicho aunque se tratara de la actitud de sus discípulos. 

Jesucristo, que sabían muy bien del pie que cojeaban aquellos que lo criticaban, no deja pasar ocasión, tampoco, para enseñarles. Y es que debían aprender aún mucho para dejar de lado sus viejas ideas.

El caso es que aquí mismo lo dice el Enviado de Dios: el vino añejo es mejor o, lo que es lo mismo, la Ley de Dios, la recibida hacía muchos siglos por el pueblo elegido era, sin duda, mucho mejor que el trasunto de ley que ellos habían hecho con el paso del tiempo. 

JESÚS,  gracias por dejar las cosas muy claras para entendimiento de cualquiera que quiera entender. 

Eleuterio Fernández Guzmán

5 de septiembre de 2024

Y fueron pescadores de hombres

Lc 5, 1-11


"En una oportunidad, la multitud se amontonaba alrededor de Jesús para escuchar la Palabra de Dios, y Él estaba de pie a la orilla del lago de Genesaret. Desde allí vio dos barcas junto a la orilla del lago; los pescadores habían bajado y estaban limpiando las redes. Jesús subió a una de las barcas, que era de Simón, y le pidió que se apartara un poco de la orilla; después se sentó, y enseñaba a la multitud desde la barca. Cuando terminó de hablar, dijo a Simón: 'Navega mar adentro, y echen las redes'.

Simón le respondió: 'Maestro, hemos trabajado la noche entera y no hemos sacado nada, pero si Tú lo dices, echaré las redes'. Así lo hicieron, y sacaron tal cantidad de peces, que las redes estaban a punto de romperse. Entonces hicieron señas a los compañeros de la otra barca para que fueran a ayudarlos. Ellos acudieron, y llenaron tanto las dos barcas, que casi se hundían.

Al ver esto, Simón Pedro se echó a los pies de Jesús y le dijo: 'Aléjate de mí, Señor, porque soy un pecador'. El temor se había apoderado de él y de los que lo acompañaban, por la cantidad de peces que habían recogido; y lo mismo les pasaba a Santiago y a Juan, hijos de Zebedeo, compañeros de Simón.

Pero Jesús dijo a Simón: 'No temas, de ahora en adelante serás pescador de hombres'."

COMENTARIO

Como es de imaginar, cuando aquellos que siguieron más de cerca al Hijo de Dios (sus Apóstoles) vieron lo que vieron en muchas ocasiones les hizo, al menos, creer que su Maestro era algo más que un Maestro.

Aquel asunto de la pesca no se les había dado bien aquella noche. En efecto, no habían pescado nada y, por decirlo pronto, su vida no iba a ser más fácil precisamente...

Las palabras de Jesucristo fueron escuchadas por Pedro porque sabía de lo que era capaz el Maestro. Y por eso, por su confianza, lo hizo pescador de hombres... hasta hoy. 


JESÚS, gracias por hacer pescador de hombres a Pedro y a los demás. 

Eleuterio Fernández Guzmán

4 de septiembre de 2024

Sanó y todo lo hizo bien

Lc 4, 38-44


"Al salir de la sinagoga, Jesús entró en la casa de Simón. La suegra de Simón tenía mucha fiebre, y le pidieron que hiciera algo por ella. Inclinándose sobre ella, Jesús increpó a la fiebre y ésta desapareció. En seguida, ella se levantó y se puso a servirlos.

Al atardecer, todos los que tenían enfermos afectados de diversas dolencias se los llevaron, y Él, imponiendo las manos sobre cada uno de ellos, los sanaba. De muchos salían demonios, gritando: '¡Tú eres el Hijo de Dios!' Pero Él los increpaba y no los dejaba hablar, porque ellos sabían que era el Mesías.

Cuando amaneció, Jesús salió y se fue a un lugar desierto. La multitud comenzó a buscarlo y, cuando lo encontraron, querían retenerlo para que no se alejara de ellos. Pero Él le dijo: 'También a las otras ciudades debo anunciar la Buena Noticia del Reino de Dios, porque para eso he sido enviado'."

COMENTARIO

Son varias las ocasiones en las que, en el Evangelio, se nos dice que el Hijo de Dios expulsaba los demonios que poseían a personas. Y ellos, claro está, lo reconocían aunque no quisiera Jesucristo que aún se dijera Quién era. 

Son muchas las personas a las que sana el Emmanuel. Las sana porque necesitan ser sanadas y lo mismo le da un pobre ciego o leproso que la suegra de Simón. Él había venido al mundo a que el mundo se salvase y eso era lo que hacía. 

Jesucristo era absolutamente consciente de Quién era. No había duda alguna en su pensamiento acerca de eso y lo manifiesta así muchas veces. Y es que, como dice él mismo, había sido enviado para anunciar la Buena Noticia con todo lo que eso conllevaba. 

JESÚS, gracias por curar y sanar a quien lo necesitaba. 

Eleuterio Fernández Guzmán

3 de septiembre de 2024

La fama de Cristo

Lc 4, 31-37


"Jesús bajó a Cafarnaúm, ciudad de Galilea, y enseñaba los sábados. Y todos estaban asombrados de su enseñanza, porque hablaba con autoridad.
En la sinagoga había un hombre que estaba poseído por el espíritu de un demonio impuro; y comenzó a gritar con fuerza: '¿Qué quieres de nosotros, Jesús Nazareno? ¿Has venido para acabar con nosotros? Ya sé quién eres: el Santo de Dios'.

Pero Jesús lo increpó, diciendo: 'Cállate y sal de este hombre'. El demonio salió de él, arrojándolo al suelo en medio de todos, sin hacerle ningún daño. El temor se apoderó de todos, y se decían unos a otros: '¿Qué tiene su palabra? ¡Manda con autoridad y poder a los espíritus impuros, y ellos salen!”

Y su fama se extendía por todas partes en aquella región.'

COMENTARIO

Nos dice el Evangelio de San Lucas que la fama del Hijo de Dios se extendía. Y eso ha de querer decir que algo muy bueno estaba haciendo. 

La posesión de personas por parte de demonios no es algo nuevo sino que es seguro que se ha ido produciendo a lo largo de la humanidad desde que los mismos quisieron ser hijos de Satanás. Y Jesucristo no podía soportar la situación de los que estaban poseídos.

Aquellos demonios reconocen al "Santo de Dios". Pero Cristo no quería, entonces, que se supiera quien era. Pero ellos sí lo sabían...


JESÚS,  gracias por ser bueno y misericordioso.

Eleuterio Fernández Guzmán

1 de septiembre de 2024

Del corazón salen las obras

Mc 7, 1-8.14-15.21-23


"En aquel tiempo, se acercaron a Jesús los fariseos y algunos escribas venidos de Jerusalén, viendo que algunos de los discípulos de Jesús comían con las manos impuras, es decir, sin habérselas lavado. (Los fariseos y los judíos, en general, no comen sin lavarse antes las manos hasta el codo, siguiendo la tradición de sus mayores; al volver mercado, no comen sin hacer primero las abluciones, y observan muchas otras tradiciones, como purificar los vasos, las jarras y las ollas).

Jesús les contesto: '¡Qué bien profetizó Isaías de sobre ustedes hipócritas, como está escrito: Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. Es inútil el culto que me rinden, porque enseñan doctrinas que no son más preceptos humanos!. Ustedes dejan a un lado el mandamiento de Dios para aferrarse a las tradiciones de los hombres'.

Después Jesús llamó a la gente y les dijo: 'Escúchenme todos y entiéndanme: Nada que entre de fuera puede manchar al hombre; lo que sí lo mancha es lo que sale de dentro; porque del corazón del hombre salen las intenciones malas, las fornicaciones, los robos, los homicidios, los adulterios, las codicias, las injusticias, los fraudes, el desenfreno, las envidias, la difamación, orgullo y la frivolidad. Todas estas maldades salen de dentro y manchan al hombre'."

COMENTARIO 

Podemos decir que el Hijo de Dios había sido enviado al mundo para que el mundo se salvase pero para que eso tuviese lugar debía el mundo acomodarse a la Ley de Dios y no a la suya, a la creada por el hombre.

El pueblo judío, podemos decir porque lo dice Jesucristo, había hecho de la Ley de Dios lo que había querido y la había adaptado a sus propias voluntades. Y eso debía cambiar si es que no querían no salvarse. 

Algo que debía cambiar muchos corazones lo dice aquí el Maestro de Nazaret. Y es que del corazón es de donde salen todas las obras que hace el hombre y al mismo se debe atender como es debido. 


JESÚS, gracias por dejar las cosas muy claras para entendimiento de todo el que quiera escuchar y atender. 

31 de agosto de 2024

Talentos

Mt 25, 14-30


"En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: Un hombre que se iba al extranjero llamó a sus siervos y les encomendó su hacienda: a uno dio cinco talentos, a otro dos y a otro uno, a cada cual según su capacidad; y se ausentó. enseguida, el que había recibido cinco talentos se puso a negociar con ellos y ganó otros cinco. Igualmente el que había recibido dos ganó otros dos. En cambio el que había recibido uno se fue, cavó un hoyo en tierra y escondió el dinero de su señor. Al cabo de mucho tiempo, vuelve el señor de aquellos siervos y ajusta cuentas con ellos. Llegándose el que había recibido cinco talentos, presentó otros cinco, diciendo: Señor, cinco talentos me entregaste; aquí tienes otros cinco que he ganado. Su señor le dijo: ¡Bien, siervo bueno y fiel!; en lo poco has sido fiel, al frente de lo mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor. Llegándose también el de los dos talentos dijo: Señor, dos talentos me entregaste; aquí tienes otros dos que he ganado. Su señor le dijo: ¡Bien, siervo bueno y fiel!; en lo poco has sido fiel, al frente de lo mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor. Llegándose también el que había recibido un talento dijo: Señor, sé que eres un hombre duro, que cosechas donde no sembraste y recoges donde no esparciste. Por eso me dio miedo, y fui y escondí en tierra tu talento. Mira, aquí tienes lo que es tuyo. Mas su señor le respondió: Siervo malo y perezoso, sabías que yo cosecho donde no sembré y recojo donde no esparcí; debías, pues, haber entregado mi dinero a los banqueros, y así, al volver yo, habría cobrado lo mío con los intereses. Quitadle, por tanto, su talento y dádselo al que tiene los diez talentos. Porque a todo el que tiene, se le dará y le sobrará; pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará. Y a ese siervo inútil, echadle a las tinieblas de fuera. Allí será el llanto y el rechinar de dientes."
 

COMENTARIO 

Es cierto y verdad que la parábola de los talentos debe ser una de las más comentadas a lo largo de la historia del cristianismo. Y que está llena de mensajes que, bien escuchados, pueden ser de gran provecho espiritual para el hermano de Cristo. 

Es cierto y verdad también que Dios entrega a cada uno de sus hijos una serie de talentos, gracias y dones y que el mismo tiene por muy conveniente darse cuenta de que los tiene. 

Tales talentos dones y gracias han de rendir un tanto por ciento lo más alto posible porque Dios, que los ha entregado con Amor, quiere que así sea. Y hay, como podemos comprobar fácilmente en nosotros mismos, quien no los quiere hacer rendir...

JESÚS, gracias por tales dones, talentos y gracias. 

Eleuterio Fernández Guzmán

30 de agosto de 2024

Estar preparados

Mt 25, 1-13


"En aquel tiempo, dijo Jesús: 'Entonces el Reino de los Cielos será semejante a diez vírgenes, que, con su lámpara en la mano, salieron al encuentro del novio. Cinco de ellas eran necias, y cinco prudentes. Las necias, en efecto, al tomar sus lámparas, no se proveyeron de aceite; las prudentes, en cambio, junto con sus lámparas tomaron aceite en las alcuzas. Como el novio tardara, se adormilaron todas y se durmieron. Mas a media noche se oyó un grito: '¡Ya está aquí el novio! ¡Salid a su encuentro!' Entonces todas aquellas vírgenes se levantaron y arreglaron sus lámparas. Y las necias dijeron a las prudentes: 'Dadnos de vuestro aceite, que nuestras lámparas se apagan.' Pero las prudentes replicaron: 'No, no sea que no alcance para nosotras y para vosotras; es mejor que vayáis donde los vendedores y os lo compréis.' Mientras iban a comprarlo, llegó el novio, y las que estaban preparadas entraron con él al banquete de boda, y se cerró la puerta. Más tarde llegaron las otras vírgenes diciendo: '¡Señor, señor, ábrenos!' Pero él respondió: 'En verdad os digo que no os conozco. 'Velad, pues, porque no sabéis ni el día ni la hora'."

COMENTARIO 

Como hace tantas otras veces el Hijo de Dios hace uso de parábolas para que se pueda entender mejor el mensaje que quiere que sea aprendido. Y eso es lo que pasa con esta de la vírgenes, unas sensatas y otras necias...

El caso es que Jesucristo nos quiere avisar sobre el hecho de estar preparados cuando seamos llamados por Dios a comparecer en su Juicio, el nuestro particular. 

Ciertamente, podemos ser de los necios que no se preparan o de los sensatos que sí se preparan. Y lo mejor de todo es que depende, absolutamente, de nosotros mismos...


JESÚS, gracias por darnos tantas pistas acerca de nuestra salvación. 

28 de agosto de 2024

No ser nunca sepulcro blanqueado

Mt 23, 27-32


“27 ‘¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, pues sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera parecen bonitos, pero por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia! 28 Así también vosotros, por fuera aparecéis justos ante los hombres, pero por dentro estáis llenos de hipocresía y de iniquidad. 29 ‘¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, porque edificáis los sepulcros de los profetas y adornáis los monumentos de los justos, 30 y decís: ‘Si nosotros hubiéramos vivido en el tiempo de nuestros padres, no habríamos tenido parte con ellos en la sangre de los profetas!’ 31 Con lo cual atestiguáis contra vosotros mismos que sois hijos de los que mataron a los profetas. 32 ¡Colmad también vosotros la medida de vuestros padres!

COMENTARIO


No podemos negar, porque sería faltar a la realidad de las cosas, que Jesucristo, muchas veces, no utilizaba un lenguaje dulce y agradable. Y es que la misión que debía cumplir era tan importante que de nada valían ni servían las medidas tintas.


A los que quieran escucharle, a los que entonces, allí mismo, le escuchaban, lo dice todo para que se entienda: hay personas, los considerados sabios y guías religiosos, que son más apariencia que otra cosa. Por eso Jesucristo los llama sepulcros blanqueados porque, por fuera, pueden parecer puros pero, por dentro, están podridos.


De todas formas, sabe el Hijo de Dios que muchos de aquellos que le escuchan y que se sienten zaheridos, no van a cambiar ni de idea ni de camino, van a seguir equivocándose. Por eso sabe que van a seguir la misma senda que aquellos que mataron a los profetas: a la fosa de la que tanto habla el salmista.



JESÚS, ayúdanos a no ser como aquellos sepulcros blanqueados.

Eleuterio Fernández Guzmán

27 de agosto de 2024

Errores y equivocaciones

Mt 23, 13-22


"Jesús habló diciendo: ¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, que cierran a los hombres el Reino de los Cielos! Ni entran ustedes, ni dejan entrar a los que quisieran. ¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, que recorren mar y tierra para conseguir un prosélito, y cuando lo han conseguido lo hacen dos veces más digno del infierno que ustedes! ¡Ay de ustedes, guías ciegos, que dicen: 'Si se jura por el santuario, el juramento no vale; pero si se jura por el oro del santuario, entonces sí que vale'! ¡Insensatos y ciegos! ¿Qué es más importante: el oro o el santuario que hace sagrado el oro? Ustedes dicen también: 'Si se jura por el altar, el juramento no vale, pero vale si se jura por la ofrenda que está sobre el altar'. ¡Ciegos! ¿Qué es más importante, la ofrenda o el altar que hace sagrada esa ofrenda? Ahora bien, jurar por el altar, es jurar por él y por todo lo que está sobre él. Jurar por el santuario, es jurar por él y por Aquel que lo habita. Jurar por el cielo, es jurar por el trono de Dios y por Aquel que está sentado en él. '"

COMENTARIO

Como es sabido, el Hijo de Dios había sido enviado al mundo para que el mundo se salvase o, al menos, quien quisiera salvarse diera muestras de que quería salvarse. 

Jesucristo tuvo que corregir muchas acciones que llevaba al cabo el pueblo escogido por Dios. Y es que muchas prácticas se alejaban de la Voluntad de Dios y afeaban la fe judía. 

Podemos decir, sin temor a equivocarnos, que las palabras aquí traídas de Cristo tuvieron que molestar a todos aquellos que llevaban una buena vida sustentada en errores y equivocaciones...


JESÚS,  gracias por corregir todo aquello que debía ser corregido. 

Eleuterio Fernández Guzmán