5 de diciembre de 2023

Lo que verdaderamente importa

 Lc 10, 21-24


"Al regresar los setenta y dos discípulos de su misión, Jesús se estremeció de gozo, movido por el Espíritu Santo, y dijo:

'Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque, habiendo ocultado estas cosas a los sabios y a los prudentes, las has revelado a los pequeños. Sí, Padre, porque así lo has querido. Todo me ha sido dado por mi Padre, y nadie sabe quién es el Hijo, sino el Padre, como nadie sabe quién es el Padre, sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar'.

Después, volviéndose hacia sus discípulos, Jesús les dijo a ellos solos:

'¡Felices los ojos que ven lo que ustedes ven! Porque les digo que muchos profetas y reyes quisieron ver lo que ustedes ven y no lo vieron, oír lo que ustedes oyen y no lo oyeron'".


COMENTARIO

Como es bien sabido, cuando el Hijo de Dios vino por primera vez al mundo, hubo muchas personas que no creyeron ni en su Palabra ni en sus actos extraordinarios, llamados milagros. 

Pero sabía muy bien Jesucristo que su Padre del Cielo ocultaba lo que era importante a los que eran considerados "sabios" (no sólo por ellos mismos) y que hacía contrario con aquellos que tenían abierto el corazón a lo que era importante. 

Es claro, por eso, que Cristo tiene por felices a los que, viendo Quien era Él, lo aceptaron y creyeron que era el Mesías. Y es que, en verdad, lo eran. 


JESÚS, gracias por hablarnos de lo que verdaderamente importa. 

Eleuterio Fernández Guzmán

1 de diciembre de 2023

La Palabra de Dios nunca ha de pasar

Lc 21, 29-33

"Jesús, hablando a sus discípulos acerca de su venida, les hizo esta comparación: 'Miren lo que sucede con la higuera o con cualquier otro árbol. Cuando comienza a echar brotes, ustedes se dan cuenta de que se acerca el verano. Así también, cuando vean que suceden todas estas cosas, sepan que el Reino de Dios está cerca. Les aseguro que no pasará esta generación hasta que se cumpla todo esto. El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.'

COMENTARIO 

Habla el Hijo de Dios del Reino de Dios, de que estará cerca cuando sucedan lo que dice que va a suceder. Y hemos de creerlo porque Dios nunca se equivoca y, además, sabe a la perfección lo que ha de suceder y sucederá.

Pero aquí hay algo muy importante que siempre deberíamos tener en cuenta y que es lo último que dice Jesucristo en este Evangelio de San Lucas: Sus Palabras nunca han de pasar. Y eso no sólo deberíamos tenerlo en cuenta los discípulos de Cristo sino, también, los que no son...

JESÚS, gracias por tu santísima Palabra. 

Eleuterio Fernández Guzmán

30 de noviembre de 2023

Una llamada a seguir a Cristo


Mt 4, 18-22

"Mientras caminaba a orillas del mar de Galilea, Jesús vio a dos hermanos: a Simón, llamado Pedro, y a su hermano Andrés, que echaban las redes al mar porque eran pescadores. Entonces les dijo: 'Síganme, y Yo los haré pescadores de hombres'. Inmediatamente, ellos dejaron las redes y lo siguieron.
Continuando su camino, vio a otros dos hermanos: a Santiago, hijo de Zebedeo, y a su hermano Juan, que estaban en la barca con Zebedeo, su padre, arreglando las redes; y Jesús los llamó. Inmediatamente, ellos dejaron la barca y a su padre, y lo siguieron."

COMENTARIO

Como era de esperar, el Maestro debía escoger a aquellos que fueran sus discípulos, digamos, más aventajados porque debían transmitir la Buena Noticia aprendida del Hijo de Dios. 

Lo que hace Jesucristo es llamar. Llama a los que cree pueden ser cruciales en la labor que se debe llevar a cabo. Y no se preocupa por si tales personas no son, digamos, de los "sabios" de su tiempo sino que necesita de ellos la confianza y la fe. 

El caso es que a todo aquel al que Cristo dice que le siga parece que lo convence. Es decir, dejan lo que están haciendo para seguir a Quien los llama. 

JESÚS, gracias por escoger a tus Apóstoles y demostrar que sabías lo que hacías. 

Eleuterio Fernández Guzmán

29 de noviembre de 2023

Lo que de pasar y pasará

 

Lc 21, 12-19

"Jesús hablaba a sus discípulos acerca de su venida:

'Se levantará nación contra nación y reino contra reino. Habrá grandes terremotos; peste y hambre en muchas partes; se verán también fenómenos aterradores y grandes señales en el cielo. Pero antes de todo eso, los detendrán, los perseguirán, los entregarán a las sinagogas y serán encarcelados; los llevarán ante reyes y gobernadores a causa de mi Nombre, y esto les sucederá para que puedan dar testimonio de mí. Tengan bien presente que no deberán preparar su defensa, porque Yo mismo les daré una elocuencia y una sabiduría que ninguno de sus adversarios podrá resistir ni contradecir. Serán entregados hasta por sus propios padres y hermanos, por sus parientes y amigos; y a muchos de ustedes los matarán. Serán odiados por todos a causa de mi Nombre. Pero ni siquiera un cabello se les caerá de la cabeza. Gracias a la constancia salvarán sus vidas.'"

COMENTARIO

No podemos negar que las palabras del Hijo de Dios en este Evangelio de San Lucas son verdaderamente terribles. Y es que no es que hable de algo bueno que ha de pasar, siendo que lo es porque es su segunda venida al mundo, sino que lo que ha de pasar poco antes no es nada halagüeño.

Ciertamente, no sabemos cuándo eso va a pasar pues sólo lo sabe Dios como muy dice, en un momento determinado, Jesucristo. Y, sin embargo, aquí hay una esperanza más que cierta. 

Todo lo malo que dice Cristo que de pasar es seguro que pasará. Y, sin embargo, al mantener la fe nosotros, sus discípulos, no seremos perjudicados en el total final de lo que eso significa porque, como aquí se dice, ni un cabello se nos caerá de la cabeza pues, gracias a la perseverancia salvaremos nuestras vidas. 

JESÚS, gracias por tan clarificadoras palabras. 

Eleuterio Fernández Guzmán

28 de noviembre de 2023

Lo que ha de pasar y pasará

Lc  21,5-11


"En aquel tiempo algunos ponderaban la belleza del Templo, que estaba adornado de bellas piedras y ofrendas votivas. Jesús les dijo: 'Esto que veis, llegarán días en que no quedará piedra sobre piedra que no sea derruida'. Le preguntaron: 'Maestro, ¿Cuándo sucederá eso? Y ¿Cuál será la señal de que todas estas cosas están para ocurrir? Él dijo: 'Mirad, no os dejéis engañar. Porque vendrán muchos usurpando mi nombre y diciendo: 'Yo soy' y 'el tiempo está cerca'. No les sigáis. Cuando oigáis hablar de guerras y revoluciones, no os aterréis; porque es necesario que sucedan primero estas cosas, pero el fin no es inmediato'. Entonces les dijo: 'Se levantará nación contra nación y reino contra reino. Habrá grandes terremotos, peste y hambre en diversos lugares, habrá cosas espantosas, y grandes señales del cielo.'"

COMENTARIO

Con franqueza podemos decir que las palabras que aquí pone el Hijo de Dios no son nada agradables porque a nadie le gusta oír lo que nos dice Quien sabe a la perfección lo que va a pasar, lo que pasará sin duda alguna. 

Hay, de todas formas, aquí, un aviso. Y es que Jesucristo nos dice que habrá quien se arrogará se Él que ha vuelto pero no debemos consentir creer en eso pues sólo Él es Él. 

Todo lo que aquí nos dice Cristo se ha de cumplir. Palabra por palabra se hará realidad cuando Dios quiere que eso suceda. Y a nosotros sólo nos queda esperar y orar, preparar nuestra alma por si es en esta generación cuando eso pase.

JESÚS, gracias por advertirnos de tan clara forma de lo que ha de pasar.

Eleuterio Fernández Guzmán

25 de noviembre de 2023

Negar la resurrección ante el Resucitado...

Lucas 20, 27-40    


"Se acercaron a Jesús algunos saduceos, que niegan la resurrección, y le dijeron: 'Maestro, Moisés nos ha ordenado: 'Si alguien está casado y muere sin tener hijos, que su hermano, para darle descendencia, se case con la viuda'. Ahora bien, había siete hermanos. El primero se casó y murió sin tener hijos. El segundo se casó con la viuda, y luego el tercero. Y así murieron los siete sin dejar descendencia. Finalmente, también murió la mujer. Cuando resuciten los muertos, ¿de quién será esposa, ya que los siete la tuvieron por mujer?'

Jesús les respondió: 'En este mundo los hombres y las mujeres se casan, pero los que son juzgados dignos de participar del mundo futuro y de la resurrección no se casan. Ya no pueden morir, porque son semejantes a los ángeles y son hijos de Dios, al ser hijos de la resurrección.

Que los muertos van a resucitar, Moisés lo ha dado a entender en el pasaje de la zarza, cuando llama al Señor 'el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob». Porque Él no es un Dios de muertos, sino de vivientes; todos, en efecto, viven para Él'.

Tomando la palabra, algunos escribas le dijeron: 'Maestro, has hablado bien'. Y ya no se atrevían a preguntarle nada.'"


COMENTARIO 

Es cierto y verdad que aquellos que perseguían al Hijo de Dios esperaban cualquier ocasión para tratar de ponerlo en evidencia delante de sus muchos oyentes y discípulos. Y aquello de la resurrección, ellos creyeron, les venía muy bien. 

Sin embargo, ellos no esperaban (suponemos que no lo esperaban) la respuesta que les dio Jesucristo. Ellos sabían, además por Moisés, que los muertos iban a resucitar y eso era algo extraño en aquellas personas que le preguntaban al Hijo de Dios lo que le preguntaban. 

Al menos, como aquí se dice, algunos sí creyeron en lo que decía Cristo. 

JESÚS, gracias por convencer, al menos, a algunos. 

Eleuterio Fernández Guzmán

24 de noviembre de 2023

Un justo comportamiento de Cristo

Lc 19, 45-48


"Jesús al entrar al Templo, se puso a echar a los vendedores, diciéndoles: 'Está escrito: Mi casa será una casa de oración, pero ustedes la han convertido en una cueva de ladrones'. Y diariamente enseñaba en el Templo. Los sumos sacerdotes, los escribas y los más importantes del pueblo, buscaban la forma de matarlo. Pero no sabían cómo hacerlo, porque todo el pueblo lo escuchaba y estaba pendiente de sus palabras.'"

COMENTARIO

No podemos negar que las palabras que recoge este Evangelio de San Lucas son más que terribles. Y es que había quien se creía en la legitimidad de buscar al Hijo de Dios para matarlo... ¿Acaso se creían con el poder de hacer algo así? 

Lo que hizo Jesucristo cuando echó a los vendedores, cambistas, etc. no fue más que reaccionar ante aquello del "celo de mi casa" pues bien sabía en lo que habían convertido algunos el Templo. Y no era agradable para Él ver aquello. 

Por el contrario, el pueblo, aquellos que no eran considerados sabios, lo escuchaba y, como aquí se dice, "estaba pendiente de sus palabras". Por algo sería...

JESÚS,  gracias por mostrar la Verdad. 

23 de noviembre de 2023

Cuando Cristo llora

Lc 19, 41-44


"Cuando Jesús estuvo cerca de Jerusalén y vio la ciudad, se puso a llorar por ella, diciendo: '¡Si tú también hubieras comprendido en este día el mensaje de paz! Pero ahora está oculto a tus ojos. Vendrán días desastrosos para ti, en que tus enemigos te cercarán con empalizadas, te sitiarán y te atacarán por todas partes. Te arrasarán junto con tus hijos, que están dentro de ti, y no dejarán en ti piedra sobre piedra, porque no has sabido reconocer el tiempo en que fuiste visitada por Dios'”.

COMENTARIO

No podemos negar que el momento que refleja este texto del Evangelio de San Lucas es más que terrible. Y es que el Hijo de Dios quien, como Dios mismo hecho hombre, sabe lo que ha de pasar, se lamenta de que muchos, en Jerusalén (la ciudad misma) no hayan creído en Él.

Es cierto y verdad que luego, años después, se verificó todo lo que aquí dice Jesucristo. Y por eso mismo llora viendo la Ciudad Santa, y Santa por Dios quien creyó en su pueblo escogido, y sabe que lo que dice ahora se va a cumplir... y se cumplió. 

JESÚS,  gracias por estas francas lágrimas. 

22 de noviembre de 2023

¿Qué hacemos con los talentos?

Lc 19, 11-28


"Jesús dijo una parábola, porque estaba cerca de Jerusalén y la gente pensaba que el reino de Dios iba a aparecer de un momento a otro. Les dijo: 'Un hombre de familia noble fue a un país lejano para recibir la investidura real y regresar en seguida. Llamó a diez de sus servidores y les entregó cien monedas de plata a cada uno, diciéndoles: ‘Háganlas producir hasta que yo vuelva’. Pero sus conciudadanos lo odiaban y enviaron detrás de él una embajada encargada de decir: ‘No queremos que este sea nuestro rey’. Al regresar, investido de la dignidad real, hizo llamar a los servidores a quienes había dado el dinero, para saber lo que había ganado cada uno. El primero se presentó y le dijo: ‘Señor, tus cien monedas de plata han producido diez veces más’. ‘Está bien, buen servidor –le respondió–; ya que has sido fiel en tan poca cosa, recibe el gobierno de diez ciudades’. Llegó el segundo y le dijo: ‘Señor, tus cien monedas de plata han producido cinco veces más’. A él también le dijo: ‘Tú estarás al frente de cinco ciudades’. Llegó el otro y le dijo: ‘Señor, aquí tienes tus cien monedas de plata, que guardé envueltas en un pañuelo. Porque tuve miedo de ti, que eres un hombre exigente, que quieres percibir lo que no has depositado y cosechar lo que no has sembrado’. Él le respondió: ‘Yo te juzgo por tus propias palabras, mal servidor. Si sabías que soy un hombre exigente, que quiero percibir lo que no deposité y cosechar lo que no sembré, ¿por qué no entregaste mi dinero en préstamo? A mi regreso yo lo hubiera recuperado con intereses’. Y dijo a los que estaban allí: ‘Quítenle las cien monedas y dénselas al que tiene diez veces más’. ‘¡Pero, señor –le respondieron–, ya tiene mil!’. Les aseguro que al que tiene, se le dará; pero al que no tiene, se le quitará aun lo que tiene. En cuanto a mis enemigos, que no me han querido por rey, tráiganlos aquí y mátenlos en mi presencia”. Después de haber dicho esto, Jesús siguió adelante, subiendo a Jerusalén.

COMENTARIO

Esta llamada Parábola de los talentos nos recuerda otra que tiene un significado similar. Sin embargo, aquí podemos decir que el Rey se comporta de una forma un tanto exagerada al querer matar a quien no se somete a sus intenciones o su reinado. Seguro que es porque aquellos tiempos las cosas eran así pero no podemos negar que eso chirría bastante y nos hace pensar que tiempos pasados, casi seguramente, no fueron mejores. 

De todas formas, aquí debemos quedarnos con el meollo de esto: Dios nos entrega unos talentos y ha de querer que los hagamos rendir. Es verdad que no siempre seremos capaces de hacerlos rendir mucho o muchísimo pero también es verdad que sí, que podemos hacerlos rendir según sean nuestras posibilidades. Y es casi seguro que eso le baste a Dios...


JESÚS,  gracias por esta Parábola que nos habla de cómo debemos ser. 

Eleuterio Fernández Guzmán

21 de noviembre de 2023

María cumplió más que bien la voluntad de Dios

Mt 12, 46-50


"Jesús estaba hablando a la multitud, cuando su madre y sus hermanos, que estaban afuera, trataban de hablar con Él. Alguien le dijo: 'Tu madre y tus hermanos están ahí afuera y quieren hablarte'.

Jesús le respondió: '¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?' Y señalando con la mano a sus discípulos, agregó: 'Éstos son mi madre y mis hermanos. Porque todo el que hace la voluntad de mi Padre que está en el cielo, ése es mi hermano, mi hermana y mi madre'."

COMENTARIO

Siempre que leemos o escuchamos este texto del Evangelio de San Mateo nos produce cierta desazón. Pero eso nos pasa porque no acabamos de comprender que el Hijo de Dios veía las cosas de una forma, digamos, más cercana a la verdad, la Verdad misma. 

Esto lo decimos porque pudiera parecer que Jesucristo desprecia a su Madre cuando dice lo que aquí dice. Sin embargo es, justamente, todo lo contrario, como es bien lógico entender. 

Lo que dice Cristo es que aquel que cumple la voluntad de Dios es su madre y su hermano. ¿Y hay alguien que hubiera cumplido mejor la voluntad del Todopoderoso que la Virgen María? Pues eso... que esto es un gran halago para ella. 

JESÚS, gracias por halagar así a tu Madre... a nuestra Madre. 

Eleuterio Fernández Guzmán

18 de noviembre de 2023

Perseverar es importante

Lc 18, 1-8


"Jesús enseñó con una parábola que era necesario orar siempre sin desanimarse: 'En una ciudad había un juez que no temía a Dios ni le importaban los hombres; y en la misma ciudad vivía una viuda que recurría a él, diciéndole: 'Te ruego que me hagas justicia contra mi adversario'.

Durante mucho tiempo el juez se negó, pero después dijo: 'Yo no temo a Dios ni me importan los hombres, pero como esta viuda me molesta, le haré justicia para que no venga continuamente a fastidiarme'.

Y el Señor dijo: 'Oigan lo que dijo este juez injusto. Y Dios, ¿no hará justicia a sus elegidos, que claman a Él día y noche, aunque los haga esperar? Les aseguro que en un abrir y cerrar de ojos les hará justicia.

Pero cuando venga el Hijo del hombre, ¿encontrará fe sobre la tierra?'”.

COMENTARIO

Son verdaderamente terribles las palabras, y lo son los pensamientos, del juez de esta parábola. Al parecer, no le temía a Dios con lo cual manifestaba su escasa capacidad ante las circunstancias de su vida. 

Aquella mujer, sin embargo, debía tener confianza en el juez porque insistía mucho en que le hiciera justicia sin saber, en el fondo, el verdadero pensamiento de aquel hombre no muy cuerdo, espiritualmente hablando. 

No nos extraña, para nada, que el Hijo de Dios se pregunte si cuando el Hijo de hombre venga, es mejor vuelva..., encontrará algo de fe sobre la tierra. Y eso debía interpelarnos a nosotros mismos por lo que eso significa. 


JESÚS, gracias por advertirnos como nos adviertes.

Eleuterio Fernández Guzmán

17 de noviembre de 2023

Quizá deberíamos no estimar tanto nuestro sometimiento al mundo

Lc 17, 26-37


"Jesús dijo a sus discípulos:

'En los días del Hijo del hombre sucederá como en tiempos de Noé. La gente comía, bebía y se casaba, hasta el día en que Noé entró en el arca y llegó el diluvio, que los hizo morir a todos. Sucederá como en tiempos de Lot: se comía y se bebía, se compraba y se vendía, se plantaba y se construía. Pero el día en que Lot salió de Sodoma, cayó del cielo una lluvia de fuego y de azufre que los hizo morir a todos. Lo mismo sucederá el Día en que se manifieste el Hijo del hombre. En ese Día, el que esté en la azotea y tenga sus cosas en la casa no baje a buscarlas. Igualmente, el que esté en el campo no vuelva atrás. Acuérdense de la mujer de Lot. El que trate de salvar su vida la perderá; y el que la pierda la conservará. Les aseguro que en esa noche, de dos que estén en el mismo lecho, uno será llevado y el otro dejado; de dos mujeres que estén moliendo juntas, una será llevada y la otra dejada'. Entonces le preguntaron: '¿Dónde sucederá esto, Señor?' Jesús les respondió: 'Donde esté el cadáver, se juntarán los buitres'”. 

COMENTARIO

Está más que claro que el Hijo de Dios sabía muy bien lo que iba a suceder porque y lo había visto y, además, estaba escrito. Por eso dice lo que dice al final al respecto de los buitres que se juntarán donde este el cadáver, o sea, Él mismo. 

En realidad, lo que hace aquí Jesucristo es una gran advertencia que tiene que ver, del todo, con el momento en el que vuelva en su Parusía. Y, aunque no sepamos cuándo va a ser, lo bien cierto es que no debemos mirar para otro lado porque, en efecto, podría ser mañana mismo. 

"El que pierda su vida la conservará". Y esto, que dice aquí mismo Cristo, es cierto que viene referido a lo que ha dicho ya otras veces: se le quitará al que tiene hasta lo que tenga...


JESÚS, gracias por advertirnos con tanta claridad. 

Eleuterio Fernández Guzmán

15 de noviembre de 2023

Saber dar gracias a Dios

Lc 17,11-19


"Mientras se dirigía a Jerusalén, Jesús pasaba a través de Samaría y Galilea. Al entrar en un poblado, le salieron al encuentro diez leprosos, que se detuvieron a distancia y empezaron a gritarle: '¡Jesús, Maestro, ten compasión de nosotros!'

Al verlos, Jesús les dijo: 'Vayan a presentarse a los sacerdotes'. Y en el camino quedaron purificados.

Uno de ellos, al comprobar que estaba sano, volvió atrás alabando a Dios en voz alta y se arrojó a los pies de Jesús con el rostro en tierra, dándole gracias. Era un samaritano.

Jesús le dijo entonces: '¿Cómo, no quedaron purificados los diez? Los otros nueve, ¿Dónde están? ¿Ninguno volvió a dar gracias a Dios, sino este extranjero?' Y agregó: 'Levántate y vete, tu fe te ha salvado'.

COMENTARIO

Podemos imaginar lo que suponía, en tiempos de la primera venida al mundo del Hijo de Dios, ser leproso. Era, además de una enfermedad física algo así como una enfermedad social.

Aquellos leprosos le pidieron compasión a Jesucristo. Y, como no podía ser de otra forma, los curó de aquella terrible enfermedad y los conminó a presentarse ante los sacerdotes para que certificaran tal situación y pudieran incorporarse a la sociedad en una vida ordinaria y normal.

Hubo uno, sin embargo, que se dio cuenta de que eso sólo podía hacerlo Dios y volvió a dar gracias, Y ya podemos estar seguros de que Jesucristo llenó su corazón con aquellas francas gracias dadas, además, por un extranjero...

JESÚS, gracias por tu bondad y misericordia.

Eleuterio Fernández Guzmán

14 de noviembre de 2023

Ser siervos inútiles...

Lc 17, 7-10


Jesús dijo a sus discípulos:

'Supongamos que uno de ustedes tiene un servidor para arar o cuidar el ganado. Cuando éste regresa del campo, ¿acaso le dirá: ¡Ven pronto y siéntate a la mesa”? ¿No le dirá más bien: “Prepárame la cena y recógete la túnica para servirme hasta que yo haya comido y bebido, y tú comerás y beberás después¡? ¿Deberá mostrarse agradecido con el servidor porque hizo lo que se le mandó? Así también ustedes, cuando hayan hecho todo lo que se les mande, digan: 'Somos simples servidores, no hemos hecho más que cumplir con nuestro deber'".

COMENTARIO 

Es más que posible que las palabras que aquí ponemos dichas por el Hijo de Dios puedan parecer duras a ojos de quien se crea ser más de la cuenta y ande, seguro, equivocado en eso.

Es nuestro deber. Así lo dice Jesucristo al respecto de qué debemos hacer pero, sobre todo, de la consideración que debe tener eso que hacemos. 

Somos siervos inútiles. Eso es lo que deberíamos pensar cada uno de los discípulos de Cristo, eso sí, después de hacer lo que debamos hacer.

JESÚS,  gracias por unos tan buenos consejos. 

Eleuterio Fernández Guzmán

12 de noviembre de 2023

En realidad, ¿Somos prudentes?

Mt 25, 1-13


”Entonces el Reino de los Cielos será semejante a diez vírgenes, que, con su lámpara en la mano, salieron al encuentro del novio. Cinco de ellas eran necias, y cinco prudentes.  Las necias, en efecto, al tomar sus lámparas, no se proveyeron de aceite; las prudentes, en cambio, junto con sus lámparas tomaron aceite en las alcuzas.  Como el novio tardara, se adormilaron todas y se durmieron. Mas a media noche se oyó un grito: “¡Ya está aquí el novio! ¡Salid a su encuentro!" Entonces todas aquellas vírgenes se levantaron y arreglaron sus lámparas.  Y las necias dijeron a las prudentes: “Dadnos de vuestro aceite, que nuestras lámparas se apagan.”  Pero las prudentes replicaron: “No, no sea que no alcance para nosotras y para vosotras; es mejor que vayáis donde los vendedores y os lo compréis.”  Mientras iban a comprarlo, llegó el novio, y las que estaban preparadas entraron con él al banquete de boda, y se cerró la puerta. Más tarde llegaron las otras vírgenes diciendo: “¡Señor, señor, ábrenos!”  Pero él respondió: “En verdad os digo que no os conozco.” Velad, pues, porque no sabéis ni el día ni la hora.

COMENTARIO 

Es bien cierto que este texto del Evangelio de San Mateo supone toda una advertencia para los discípulos de Cristo e hijos de Dios porque nos habla de aquello que es lo más importante: nuestra salvación eterna 

El caso es que somos como aquellas jóvenes que se iban a casar y no son suficientemente diligentes con el aceite de sus lámparas Y por eso no acaban entrado ni a la boda ni al banquete.

A nosotros nos puede pasar algo parecido si no estamos preparados cuando Dios nos llame a su Tribunal que es paso previo, de ser así nuestro fin espiritual, de ir al Cielo. Preparados, por tanto, debemos estar. 


JESÚS, gracias por enseñarnos el camino al Cielo. 

Eleuterio Fernández Guzmán

11 de noviembre de 2023

Saber a Quién debemos servir

Lc 16, 9-15


"Jesús decía a sus discípulos:

“Gánense amigos con el dinero de la injusticia, para que el día en que éste les falte, ellos los recibirán en las moradas eternas.

El que es fiel en lo poco también es fiel en lo mucho, y el que es deshonesto en lo poco también es deshonesto en lo mucho. Si ustedes no son fieles en el uso del dinero injusto, ¿Quién les confiará el verdadero bien? Y si no son fieles con lo ajeno, ¿Quién les confiará lo que les pertenece a ustedes? Ningún servidor puede servir a dos señores, porque aborrecerá a uno y amará al otro, o bien se interesará por el primero y menospreciará al segundo. No se puede servir a Dios y al Dinero”.

Los fariseos, que eran amigos del dinero, escuchaban todo esto y se burlaban de Jesús. Él les dijo: “Ustedes aparentan rectitud ante los hombres, pero Dios conoce sus corazones. Porque lo que es estimable a los ojos de los hombres resulta despreciable para Dios”

COMENTARIO 

Como siempre ha sucedido a lo largo de la historia de la humanidad desde que se inventó el dinero como instrumento de cambio de bienes, es bien cierto que ha sido un tema muy importante. Y el Hijo de Dios lo sabía a la perfección. 

Decir eso de que no podemos ser fieles a Dios y al dinero les hacía mucha gracia a los fariseos porque ellos, muy a pesar de las apariencias, amaban más al dinero que a Dios  y es por eso por lo que se ríen de Jesucristo.

De todas formas, aquí lo dice bien claro Cristo: lo que es muy apreciado por los hombres (se entiende que de carácter material) no lo es por Dios que ha de amar, lógicamente, más el aspecto espiritual de sus hijos aunque haya quien lo entienda al revés...


JESÚS, gracias por poner las cosas en su sitio. 

Eleuterio Fernández Guzmán

9 de noviembre de 2023

Y se cumplió todo según estaba escrito


Jn 2. 13-22

"Se acercaba la Pascua de los judíos. Jesús subió a Jerusalén y encontró en el Templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas y a los cambistas sentados delante de sus mesas. Hizo un látigo de cuerdas y los echó a todos del Templo, junto con sus ovejas y sus bueyes; desparramó las monedas de los cambistas, derribó las mesas y dijo a los vendedores de palomas: 'Saquen esto de aquí y no hagan de la casa de mi Padre una casa de comercio'.
Y sus discípulos recordaron las palabras de la Escritura: 'El celo por tu Casa me consumirá'.

Entonces los judíos le preguntaron: '¿Qué signo nos das para obrar así?'

Jesús les respondió: 'Destruyan este templo y en tres días lo volveré a levantar'.

Los judíos le dijeron: 'Han sido necesarios cuarenta y seis años para construir este Templo, ¿y Tú lo vas a levantar en tres días?'

Pero Él se refería al templo de su cuerpo.

Por eso, cuando Jesús resucitó, sus discípulos recordaron que Él había dicho esto, y creyeron en la Escritura y en la palabra que había pronunciado.

COMENTARIO 

Aunque pueda parecer mentira, el Hijo de Dios también podía enfadarse. Y es que, viendo lo que se estaba haciendo en y con la casa de su Padre lo menos que pudo hacer es expulsar a los que en efecto, habían convertido el Templo en un lugar puramente material. 

Tampoco debe extrañarnos que hubiera allí quien quisiera que les explicase las razones de hacer lo que había hecho con los cambistas y demás maltratadores del templo 

Aunque, en verdad, lo verdaderamente importante aquí es lo que los discípulos de Jesucristo comprendieron cuando resucitó. Y comprendieron que todo lo que había dicho se había cumplido y era verdad. Vamos, que era la Verdad. 

JESÚS,  gracias por decir las cosas como deben ser dichas. 

7 de noviembre de 2023

Lo que de verdad nos debe importar

Lc 14, 5-24


"Un sábado, Jesús entró a comer en casa de uno de los principales fariseos. Uno de los invitados le dijo: '¡Feliz el que se siente a la mesa en el Reino de Dios!'

Jesús le respondió: 'Un hombre preparó un gran banquete y convidó a mucha gente. A la hora de cenar, mandó a su sirviente que dijera a los invitados: 'Vengan, todo está preparado'. Pero todos, sin excepción, empezaron a excusarse. El primero le dijo: 'Acabo de comprar un campo y tengo que ir a verlo. Te ruego me disculpes'. El segundo dijo: 'He comprado cinco yuntas de bueyes y voy a probarlos. Te ruego me disculpes'. Y un tercero respondió: 'Acabo de casarme y por esa razón no puedo ir'.

A su regreso, el sirviente contó todo esto al dueño de casa, y éste, irritado, le dijo: 'Recorre en seguida las plazas y las calles de la ciudad, y trae aquí a los pobres, a los lisiados, a los ciegos y a los paralíticos'.

Volvió el sirviente y dijo: 'Señor, tus órdenes se han cumplido y aún sobra lugar'.
El señor le respondió: 'Ve a los caminos y a lo largo de los cercados, e insiste a la gente para que entre, de manera que se llene mi casa. Porque les aseguro que ninguno de los que antes fueron invitados ha de probar mi cena'."

COMENTARIO 

Como suele ser habitual, el Hijo de Dios habla de forma que, aunque parezca que no tiene nada que ver con sus discípulos es, justamente, todo lo contrario. Y es que, como en el caso que traemos del Evangelio de San Lucas, no es poco importante lo que nos quiere decir con eso de aquel señor que invitó a muchos y muchos no quisieron acudir.

Dice aquel señor que invitaba que ninguno de los que había sido invitado al banquete iba a probar su cena. Y eso, a nuestro entender, ha de querer decir que si somos llamados al Reino de Dios y miramos para otro lado (como aquellos que tenían otras muchas cosas que hacer antes de acudir al banquete de quien los había invitado) es seguro que no vamos a probar la cena del definitivo Reino de Dios o, lo que es lo mismo, la vida eterna se alejará de nosotros. 


JESÚS, gracias por ponernos sobre la mesa lo que, de verdad, debe interesarnos. 

Eleuterio Fernández Guzmán

3 de noviembre de 2023

Ser bueno, también, en sábado...

Lc 14, 1-6


"Un sábado, Jesús entró a comer en casa de uno de los principales fariseos. Ellos lo observaban atentamente. Delante de Él había un hombre enfermo de hidropesía. Jesús preguntó a los doctores de la Ley y a los fariseos: '¿Está permitido sanar en sábado o no?' Pero ellos guardaron silencio. Entonces Jesús tomó de la mano al enfermo, lo sanó y lo despidió. Y volviéndose hacia ellos, les dijo: 'Si a alguno de ustedes se le cae en un pozo su hijo o su buey, ¿acaso no lo saca en seguida, aunque sea sábado?' A esto no pudieron responder nada."

COMENTARIO 

Como es de esperar cuando Dios baja al mundo y es Jesucristo, hecho hombre, es difícil que se le pueda coger en un renuncio espiritual. Es más, lo que debemos esperar es que sea Él quien coja en muchos renuncios espirituales a según qué personas.

Lo que aquí pasa es que el Hijo de Dios destapa con toda claridad la hipocresía de aquellos que no permitían hacer determinadas cosas en sábado cuando ellos mismos no son capaces de responderle a Cristo que no sacarían a su hijo o a su buey de un pozo en el que hubieran caído si lo hubieran hecho en sábado porque, claro, les hubiera importado nada el día que fuera...

En realidad, callando ante aquella pregunta de Jesucristo lo que hacen es otorgar que lo que dice es verdad y, por tanto, que a lo mejor no eran tan clara la Ley ni debía estar admitida por Dios si en sábado no se podía beneficiar misericordiosamente a alguien que lo necesitase...

JESÚS,  gracias por ser bueno, misericordioso y claro. 

Eleuterio Fernández Guzmán

1 de noviembre de 2023

Bienaventurados seamos


Mt 5, 1-12a

"Seguían a Jesús grandes multitudes, que llegaban de Galilea, de la Decápolis, de Jerusalén, de Judea y de la Transjordania.
Al ver la multitud, Jesús subió a la montaña, se sentó, y sus discípulos se acercaron a Él. Entonces tomó la palabra y comenzó a enseñarles, diciendo:

'Felices los que tienen alma de pobres, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos.
Felices los afligidos, porque serán consolados.
Felices los pacientes, porque recibirán la tierra en herencia.
Felices los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados.
Felices los misericordiosos, porque obtendrán misericordia.
Felices los que tienen el corazón puro, porque verán a Dios. Felices los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios.
Felices los que son perseguidos por practicar la justicia, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos.
Felices ustedes, cuando sean insultados y perseguidos, y cuando se los calumnie en toda forma a causa de mí.
Alégrense y regocíjense entonces, porque ustedes tendrán una gran recompensa en el cielo; de la misma manera persiguieron a los profetas que los precedieron'".

COMENTARIO

Aunque en el Evangelio de San Lucas también se recogen las Bienaventuranzas, digamos, de una forma más concentrada, el caso es que el espíritu que vive en las de Lucas y las de Mateo es el mismo: Cristo vino al mundo a establecer, de verdad, la Ley de Dios.

Todo lo que el Hijo de Dios nos dice en este texto muy conocido de San Mateo tiene todo que ver con lo que debemos querer y anhelar que no es otra cosa que nuestra salvación eterna. 

Nosotros debemos querer ser felices, bienaventurados, como aquí nos dice Jesucristo porque es la única manera, la única salvo otra Voluntad de Dios a nuestro respecto, de vivir siempre junto al Todopoderoso en el Cielo.

JESÚS,  gracias por marcarnos el camino hacia Ti de forma tan clara. 

Eleuterio Fernández Guzmán 

31 de octubre de 2023

Una forma de decir las cosas más que buena

Lc 13, 18-21


"Jesús dijo:

'¿A qué se parece el Reino de Dios? ¿Con qué podré compararlo? Se parece a un grano de mostaza que un hombre sembró en su huerta; creció, se convirtió en un arbusto y los pájaros del cielo se cobijaron en sus ramas'. Dijo también: '¿Con qué podré comparar el Reino de Dios? Se parece a un poco de levadura que una mujer mezcló con gran cantidad de harina, hasta que fermentó toda la masa'”.

COMENTARIO 

Cualquiera podría decir que el Reino de Dios ha de ser inmenso porque otra cosa no se puede esperar de una realidad así. Y, sin embargo, el Hijo de Dios, siempre yendo más allá de lo que podemos imaginar, nos dice algo que es verdad.

Cuando habla Jesucristo del Reino de Dios lo hace pensando en cómo se adentra en los corazones de los hijos del Todopoderoso. Por eso pone dos ejemplos que todo el que escuchara entendería porque eran ejemplos de a vida ordinaria.

Sí, el Reino de Dios es tan pequeño como un grano de mostaza o un poco de levadura. Y es que siendo, digamos, poca cosa, acaban siendo mucho cuando es aceptado por aquellos a los que está destinado. 

JESÚS, gracias por hablarnos en un lenguaje sencillo. 

Eleuterio Fernández Guzmán

27 de octubre de 2023

No puede estar dicho con más claridad

Lc 12, 54-59


"Jesús dijo a la multitud:
'Cuando ven que una nube se levanta en occidente, ustedes dicen en seguida que va a llover, y así sucede. Y cuando sopla viento del sur, dicen que hará calor, y así sucede. ¡Hipócritas! Ustedes saben discernir el aspecto de la tierra y del cielo; ¿Cómo entonces no saben discernir el tiempo presente? ¿Por qué no juzgan ustedes mismos lo que es justo? Cuando vas con tu adversario a presentarte ante el magistrado, trata de llegar a un acuerdo con él en el camino, no sea que el adversario te lleve ante el juez, y el juez te entregue al guardia, y éste te ponga en la cárcel. Te aseguro que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último centavo.'"

COMENTARIO 

Es, seguramente, este texto del Evangelio de San Lucas algo enigmático. Sin embargo, debemos interpretarlo en clave de salvación pues eso es lo que quiso el Hijo de Dios. 

En realidad, Jesucristo les está diciendo a los que llama hipócritas que ellos saben mucho de las circunstancias meteorológicas pero, al parecer, no son capaces de darse cuenta de que Él es el Mesías, el Enviado de Dios, el Esperado. 

La advertencia, de todas formas, es bastante clara: o nos damos cuenta de eso pudiendo hacerlo o, de lo contrario, seremos arrojados al fuego eterno. Es así de sencillo. 

JESÚS, gracias por advertirnos con tanta claridad de lo que nos conviene.

Eleuterio Fernández Guzmán

26 de octubre de 2023

Duras palabras de Cristo pero verdaderas

 Lc 12, 40-53


"En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: 'He venido a encender fuego en el mundo, ¡y cómo querría que ya estuviera ardiendo! Tengo que pasar por una terrible prueba ¡y cómo he de sufrir hasta que haya terminado! ¿Creéis que he venido a traer paz a la tierra? Pues os digo que no, sino división. Porque, de ahora en adelante, cinco en una familia estarán divididos, tres contra dos y dos contra tres. El padre estará contra su hijo y el hijo contra su padre; la madre contra su hija y la hija contra su madre; la suegra contra su nuera y la nuera contra su suegra'."

COMENTARIO

Como bien sabemos, es cierto y verdad que el Hijo de Dios era/es más que bueno. Sin embargo, eso no quiere decir que no dijera las cosas como debían ser dichas. Y eso es lo que hace en este texto del Evangelio de San Lucas.

Jesucristo no había venido al mundo a pasar el rato en una propiedad de Dios. No. Había venido a que el mundo se salvase y para eso debía cambiar muchas cosas de sitio y muchos corazones también.

Ciertamente, lo que aquí nos dice Cristo es muy duro: había venido a traer fuego al mundo pero era un fuego purificador. También había venido al mundo para que hubiera división entre quien creyese en Él y quien no creyese en el Enviado de Dios. Y es tan verdad que hoy mismo sigue pasando eso...

JESÚS, gracias por decir las cosas como deben ser dichas. 

Eleuterio Fernández Guzmán

25 de octubre de 2023

La verdad es que estamos más que advertidos

Lc 12, 39-48


"Jesús dijo a sus discípulos: 'Entiéndanlo bien: si el dueño de casa supiera a qué hora va a llegar el ladrón, no dejaría perforar las paredes de su casa. Ustedes también estén preparados, porque el Hijo del hombre llegará a la hora menos pensada'.

Pedro preguntó entonces: 'Señor, ¿esta parábola la dices para nosotros o para todos?'

El Señor le dijo: '¿Cuál es el administrador fiel y previsor, a quien el Señor pondrá al frente de su personal para distribuirle la ración de trigo en el momento oportuno? ¡Feliz aquél a quien su señor, al llegar, encuentra ocupado en este trabajo! Les aseguro que lo hará administrador de todos sus bienes.

Pero si este servidor piensa: 'Mi señor tardará en llegar', y se dedica a golpear a los servidores y a las sirvientas, y se pone a comer, a beber y a emborracharse, su señor llegará el día y la hora menos pensada, lo castigará y le hará correr la misma suerte que los infieles.

El servidor que, conociendo la voluntad de su señor, no tuvo las cosas preparadas y no obró conforme a lo que él había dispuesto recibirá un castigo severo. Pero aquél que, sin saberlo, se hizo también culpable será castigado menos severamente.

Al que se le dio mucho se le pedirá mucho; y al que se le confió mucho se le reclamará mucho más'”.

COMENTARIO 

Es más que posible que los discípulos del Hijo de Dios creamos que nuestra vida, lo que hacemos con ella y en ella, tiene poca importancia de cara a la vida que será eterna. Sin embargo, estamos más que equivocados. 

En este texto del Evangelio de San Lucas lo dice Jesucristo con toda claridad: debemos estar preparados porque no sabemos cuándo nos va a llamar Dios a comparecer ante su Tribunal. 

Pero lo último que dice Cristo es de tal importancia que no deberíamos olvidarlo mucho: cuando Dios nos entrega dones y gracias debemos hacerlos rendir pues, de otra forma, seremos como aquel al que mucho se le dio y mucho se le exigió...

JESÚS, gracias por advertirnos de una forma tan franca y clara. 

Eleuterio Fernández Guzmán

24 de octubre de 2023

Preparados siempre debemos estar

Lc 12, 35-38


"Jesús dijo a sus discípulos:

'Estén preparados, ceñidas las vestiduras y con las lámparas encendidas. Sean como los hombres que esperan el regreso de su señor, que fue a una boda, para abrirle apenas llegue y llame a la puerta. ¡Felices los servidores a quienes el señor encuentra velando a su llegada! Les aseguro que él mismo recogerá su túnica, los hará sentar a la mesa y se pondrá a servirlos. ¡Felices ellos, si el señor llega a medianoche o antes del alba y los encuentra así!'"

COMENTARIO

¡Tantas y tantas veces dice esto mismo el Hijo de Dios!

En realidad, estaba cumpliendo con la misión que le dio su Padre, Dios Todopoderoso: que el mundo se salve y que no se pierde ninguno de los que le había entregado salvo el hijo de la perdición... como bien sabemos. 

Nos dice Jesucristo que debemos estar preparados porque nunca sabemos cuando vamos a ser llamados. Y que no nos debe encontrar algo descuidados Dios cuando, eso, nos llame a su Tribunal. Y el caso es que esto bien que lo sabemos pero...


JESÚS,  gracias por avisarnos con tanta claridad de qué es lo que debemos hacer por nuestra salvación eterna. 

22 de octubre de 2023

Dar a Dios lo que es Dios

Mt 22, 15-21


“Entonces los fariseos se fueron y celebraron consejo sobre la forma de sorprenderle en alguna palabra. Y le envían sus discípulos, junto con los herodianos, a decirle: ‘Maestro, sabemos que eres veraz y que enseñas el camino de Dios con franqueza y que no te importa por nadie, porque no miras la condición de las personas. Dinos, pues, qué te parece, ¿es lícito pagar tributo al César o no?’ Mas Jesús, conociendo su malicia, dijo: ‘Hipócritas, ¿por qué me tentáis? Mostradme la moneda del tributo.’ Ellos le presentaron un denario. Y les dice: ‘¿De quién es esta imagen y la inscripción?’  Dícenle: ‘Del César.’ Entonces les dice: ‘Pues lo del César devolvédselo al César, y lo de Dios a Dios.’”

COMENTARIO 

Es evidente que aquellos que hicieron al Hijo de Dios aquella pregunta sobre el tributo que había a Roma no conocían para nada a Jesucristo por mucho que dijeran allí mismo que parecía que sí...

Decir eso suponía que querían que Cristo dijera algo así como "no debéis pagar tributo" y eso utilizar en su contra ante el invasor romano o, al contrario, que dijera "sí, debéis pagar" para acusarlo de colaboracionista o algo por el estilo.

Sin embargo, como Dios es Dios y sabe mucho más que los hombres (y más aún que aquellos que se creen más de lo que son) allí mismo los deja con la boca abierta con su respuesta: al César hay que darle lo que es del César (no obstante es Dios quien permite que lo sea...) pero a Dios hay que darle lo que es de Dios que es, precisamente, lo que no hacían aquellos preguntadores...


JESÚS, gracias por ser tan franco cuando hablas.

Eleuterio Fernández Guzmán

21 de octubre de 2023

Gracias por el Espíritu Santo

Lc 12, 8-12


"Jesús dijo a sus discípulos:

Les aseguro que aquél que me reconozca abiertamente delante de los hombres, el Hijo del hombre lo reconocerá ante los ángeles de Dios. Pero el que no me reconozca delante de los hombres no será reconocido ante los ángeles de Dios.

Al que diga una palabra contra el Hijo del hombre se le perdonará; pero al que blasfeme contra el Espíritu Santo no se le perdonará.

Cuando los lleven ante las sinagogas, ante los magistrados y las autoridades, no se preocupen de cómo se van a defender o qué van a decir, porque el Espíritu Santo les enseñará en ese momento lo que deban decir."

COMENTARIO

Es cierto que Dios es bueno y que Cristo, que es Dios hecho hombre, también lo es. Sin embargo, muchas veces se olvida que también es justo y que su Justicia es verdadera y, además, necesaria y exacta.

Esto de arriba lo decimos porque aquí lo deja bien claro Jesucristo al decir que hay que reconocerlo como Quien es. Y eso no es nada del otro mundo sino, simplemente, decir las cosas como son.

Y, para que nadie se lleve a engaño, también deja bien claro el Hijo de Dios las consecuencias de no reconocerlo y, además, de pecar contra el Espíritu Santo. Y es que ahora mismo deberíamos recordar aquello del llanto y el rechinar de dientes y dónde pasa eso...


JESÚS,  gracias por echarnos una mano tan grande a la hora de comprender lo que nos conviene. 

Eleuterio Fernández Guzmán

20 de octubre de 2023

Lo que Dios nos tiene en cuenta

Lc 12, 1-7


"En aquel tiempo, se reunieron miles de personas, hasta el punto de atropellarse unos a otros. Jesús comenzó a decir, dirigiéndose primero a sus discípulos: 'Cuídense de la levadura de los fariseos, que es la hipocresía. No hay nada oculto que no deba ser revelado, ni nada secreto que no deba ser conocido. Por eso, todo lo que ustedes han dicho en la oscuridad será escuchado en pleno día; y lo que han hablado al oído, en las habitaciones más ocultas, será proclamado desde lo alto de las casas.
A ustedes, mis amigos, les digo: No teman a los que matan el cuerpo y después no pueden hacer nada más. Yo les indicaré a quién deben temer: teman a aquél que, después de matar, tiene el poder de arrojar al infierno. Sí, les repito, teman a ése.
¿No se venden acaso cinco pájaros por dos monedas? Sin embargo, Dios no olvida a ninguno de ellos. Ustedes tienen contados todos sus cabellos: no teman, porque valen más que muchos pájaros'."

COMENTARIO

Perder el alma. Esto que es tan terrible es lo que quiere el Hijo de Dios que tengamos muy en cuenta en nuestra vida y es lo que les dice, en resumidas cuentas, a los que en aquel momento le estaban escuchando. 

Hay una forma de perder el alma: escuchar y tener en cuenta lo que dicen aquellos que quieren que se pierda para Dios. Y es lo que cree Jesucristo que hacen los fariseos cuya levadura, que puede crecer dentro del corazón, no era buena. 

De todas formas, debemos tener en cuenta que Dios nunca olvida a sus hijos y por eso debemos mantener y aumentar nuestra fe en una verdad tan grande como ésa. 


JESÚS, gracias por poner sobre la mesa la Verdad. 


Eleuterio Fernández Guzmán

18 de octubre de 2023

Los envió a predicar

Lc 10, 1-9


"El Señor designó a otros setenta y dos, además de los Doce, y los envió de dos en dos para que lo precedieran en todas las ciudades y sitios adonde Él debía ir.
Y les dijo: “La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos. Rueguen al dueño de los sembrados que envíe trabajadores para la cosecha. ¡Vayan! Yo los envío como ovejas en medio de lobos. No lleven dinero, ni provisiones, ni calzado, y no se detengan a saludar a nadie por el camino. Al entrar en una casa, digan primero: “¡Que descienda la paz sobre esta casa!” Y si hay allí alguien digno de recibirla, esa paz reposará sobre él; de lo contrario, volverá a ustedes. Permanezcan en esa misma casa, comiendo y bebiendo de lo que haya, porque el que trabaja merece su salario. No vayan de casa en casa. En las ciudades donde entren y sean recibidos, coman lo que les sirvan; sanen a sus enfermos y digan a la gente: “El reino de Dios está cerca de ustedes”.

COMENTARIO

Lo que hace el Hijo de Dios con aquellos setenta y dos discípulos es hacer todo lo posible para que la Buena Noticia se extendiera por el mundo que ellos podían alcanzar. 

No los envía, digamos, sin nada sino que les conmina a tener mucha confianza en la Santísima Providencia de Dios que ha de proveer de aquello que necesiten para cumplir con la misión que es propia de Dios. 

Sin embargo, como muy sabe Jesucristo que no en todos los sitios los van a recibir bien les dice lo que deben conocer: en aquellos lugares donde sean recibidos allí han de hablar sobre el Reino de Dios pues, como bien sabemos, la salvación es para aquellos que lo aceptan. 

JESÚS,  gracias por enviar a tus discípulos. 

Eleuterio Fernández Guzmán