29 de agosto de 2023

La fe del Bautista

Mc 6,17-29


En aquel tiempo, Herodes había enviado a prender a Juan y le había encadenado en la cárcel por causa de Herodías, la mujer de su hermano Filipo, con quien Herodes se había casado. Porque Juan decía a Herodes: ‘No te está permitido tener la mujer de tu hermano». Herodías le aborrecía y quería matarle, pero no podía, pues Herodes temía a Juan, sabiendo que era hombre justo y santo, y le protegía; y al oírle, quedaba muy perplejo, y le escuchaba con gusto. 

Y llegó el día oportuno, cuando Herodes, en su cumpleaños, dio un banquete a sus magnates, a los tribunos y a los principales de Galilea. Entró la hija de la misma Herodías, danzó, y gustó mucho a Herodes y a los comensales. El rey, entonces, dijo a la muchacha: ‘Pídeme lo que quieras y te lo daré’. Y le juró: ‘Te daré lo que me pidas, hasta la mitad de mi reino’. Salió la muchacha y preguntó a su madre: ‘¿Qué voy a pedir?’. Y ella le dijo: ‘La cabeza de Juan el Bautista’. Entrando al punto apresuradamente adonde estaba el rey, le pidió: ‘Quiero que ahora mismo me des, en una bandeja, la cabeza de Juan el Bautista’. El rey se llenó de tristeza, pero no quiso desairarla a causa del juramento y de los comensales. Y al instante mandó el rey a uno de su guardia, con orden de traerle la cabeza de Juan. Se fue y le decapitó en la cárcel y trajo su cabeza en una bandeja, y se la dio a la muchacha, y la muchacha se la dio a su madre. Al enterarse sus discípulos, vinieron a recoger el cadáver y le dieron sepultura’”.



COMENTARIO


Aquel hombre, Juan, había venido al mundo porque Dios le había encargado una misión que cumplir. Su fe, por eso mismo, era grande y sabía que no valían medias tintas con el Creador. Por eso hizo lo que tenía que hacer y echó en cara a Herodes su matrimonio con quien no debía haberse casado.


El odio siembra malas semillas en el corazón del hombre. Por eso la mujer de Herodes quería ver muerto a quien tanto “daño” le estaba haciendo a su plácida vida en palacio. Y urde, urde, lo peor para el primo de Jesús.


Herodes, empero, era un cobarde. De no haber prevalecido en él el respeto humano no habría cumplido la promesa que hizo a la discípula del Mal. Sin embargo, pudo más el qué dirán antes que la verdad, antes, incluso, que su propio pensamiento acerca de aquel profeta llamado Juan.





JESÚS, tu primo Juan supo cumplir con la misión que le había puesto Dios. Ayúdanos a tener tanta fe como él tuvo.


Eleuterio Fernández Guzmán


28 de agosto de 2023

Confundir realidades espirituales

 Mt 23,13-22

En aquel tiempo, Jesús dijo: ‘¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que cerráis a los hombres el Reino de los Cielos! Vosotros ciertamente no entráis; y a los que están entrando no les dejáis entrar. ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que recorréis mar y tierra para hacer un prosélito, y, cuando llega a serlo, le hacéis hijo de condenación el doble que vosotros! ¡Ay de vosotros, guías ciegos, que decís: ‘Si uno jura por el Santuario, eso no es nada; mas si jura por el oro del Santuario, queda obligado!’ ¡Insensatos y ciegos! ¿Qué es más importante, el oro, o el Santuario que hace sagrado el oro? Y también: ‘Si uno jura por el altar, eso no es nada; mas si jura por la ofrenda que está sobre él, queda obligado’. ¡Ciegos! ¿Qué es más importante, la ofrenda, o el altar que hace sagrada la ofrenda? Quien jura, pues, por el altar, jura por él y por todo lo que está sobre él. Quien jura por el Santuario, jura por él y por Aquel que lo habita. Y quien jura por el cielo, jura por el trono de Dios y por Aquel que está sentado en él’”.



COMENTARIO


No podemos negar que Jesucristo, durante el tiempo en el que llevó a cabo su predicación, se vio en la obligación de contradecir muchas de las prácticas espirituales que, seguramente, había visto muchas veces llevar a cabo cuando era, sólo, el hijo del carpintero.


Ahora, sin embargo, no puede callar. Y es que se da cuenta que determinadas formas de llevar a cabo una fe que, se dice, tener en Dios Todopoderoso no son, precisamente, del agrado del Creador.


Teniendo en cuenta que los escribas y fariseos eran los guías espirituales del pueblo judío, era de la mayor importancia poner las cosas en su sitio. Ciertas cosas no se podían seguir haciendo de la misma forma. Y eso no gustó a muchos, como bien sabemos.


JESÚS, ayúdanos a comprender la Ley de Dios en todo su sentido y significado.



Eleuterio Fernández Guzmán


27 de agosto de 2023

Es más que bueno saber Quién es Cristo

Mt 16, 13-20

 
“Llegado Jesús a la región de Cesarea de Filipo, hizo esta pregunta a sus discípulos: ‘¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del hombre?’ Ellos dijeron: ‘Unos, que Juan el Bautista; otros, que Elías, otros, que Jeremías o uno de los profetas.’ Díceles él: ‘Y vosotros ¿quién decís que soy yo?’  Simón Pedro contestó: ‘Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo.’ Replicando Jesús le dijo: ‘Bienaventurado eres Simón, hijo de Jonás, porque no te ha revelado esto la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Y yo a mi vez te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.  A ti te daré las llaves del Reino de los Cielos; y lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos.’  Entonces mandó a sus discípulos que no dijesen a nadie que él era el Cristo.”

COMENTARIO 

Cuando el Hijo de Dios pregunta a sus Apóstoles eso de que quién cree la gente que es Él lo hace, seguramente, para que sean ellos los que respondan a tal pregunta. 

Pedro responde correctamente: su Maestro es el Cristo, el Enviado de Dios, el Hijo de Dios vivo. Y aquellas palabras le bastan y sobran a Jesucristo para encomendarle que rija Su Iglesia. 

Lo que hace el Hijo de Dios es otorgar a Pedro el atar y desatar. Es decir, que lo que ate o desate en la tierra quedará atado o desatado en el Cielo. Y es que era una encomienda que aquel hombre iba a seguir para cumplir con la Voluntad de Dios porque supo muy bien Quién era su Maestro. 

JESÚS, gracias por haber escogido a Pedro. 

Eleuterio Fernández Guzmán

26 de agosto de 2023

Tenerlo todo muy claro

 Mt 23 1-12


"Los escribas y fariseos ocupan la cátedra de Moisés; ustedes hagan y cumplan todo lo que ellos les digan, pero no se guíen por sus obras, porque no hacen lo que dicen. Atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los demás, mientras que ellos no quieren moverlas ni siquiera con el dedo. Todo lo hacen para que los vean: agrandan las filacterias y alargan los flecos de sus mantos; les gusta ocupar los primeros puestos en los banquetes y los primeros asientos en las sinagogas, ser saludados en las plazas y oírse llamar ¡mi maestro¡ por la gente.

En cuanto a ustedes, no se hagan llamar 'maestro', porque no tienen más que un Maestro y todos ustedes son hermanos. A nadie en el mundo llamen 'padre', porque no tienen sino uno, el Padre celestial. No se dejen llamar tampoco 'doctores', porque sólo tienen un Doctor, que es el Mesías. El mayor entre ustedes será el que los sirve, porque el que se eleva será humillado, y el que se humilla será elevado.'"

COMENTARIO

En este texto del Evangelio de San Mateo el Hijo de Dios, por decirlo de forma sencilla, pone las cosas en su sitio para que nadie se lleve a engaño acerca de lo que muchos creen importante pero que, en el fondo, no lo es.

Aquellos que debían enseñar la espiritualidad del pueblo judío, según dice aquí Jesucristo, lo hacían bien. Sin embargo, al parecer, una cosa era la teoría y otra la práctica. Y esta última no acordaba con lo que se predicaba a lo que sí había que prestar atención. Pero Jesucristo retrata muy a los que deben dar ejemplo y no lo dan. 

Por otra parte, aquí se pone sobre la mesa una práctica espiritual que debe ser siempre tenida en cuenta: ser humillado, entender lo que eso significa y no equivocarse a tal respecto, resulta fundamental en la vida eterna. 

JESÚS, gracias por enseñarnos con tanta claridad lo que debemos hacer y practicar. 

Eleuterio Fernández Guzmán

25 de agosto de 2023

Amar a Dios y al prójimo

Mt 22, 34-40


"Cuando los fariseos se enteraron de que Jesús había hecho callar a los saduceos, se reunieron con Él, y uno de ellos, que era doctor de la Ley, le preguntó para ponerlo a prueba: 'Maestro, ¿cuál es el mandamiento más grande de la Ley?'

Jesús le respondió: 'Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todo tu espíritu. Éste es el más grande y el primer mandamiento. El segundo es semejante al primero: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos dependen toda la Ley y los Profetas'".

COMENTARIO

Ya es sabido que aquellos que perseguían al Hijo de Dios buscaban cualquier ocasión para ponerlo en un brete o, en fin, para que cayera en alguna trampa espiritual. 

Preguntar a Jesucristo lo del mandamiento más grande de la Ley sólo puede ser porque se ignore de forma total que es el Enviado de Dios. Y es que de otra forma no se entiende una pregunta a Aquel que era Dios hecho hombre. 

La respuesta de Jesucristo es la que es: Amar a Dios y amar al prójimo. Y eso debió hacer pensar a quien le hacía aquella pregunta que, a lo mejor, aquel Maestro era algo más que un simple Maestro. 


JESÚS,  gracias por ser tan franco y tan claro. 

Eleuterio Fernández Guzmán

24 de agosto de 2023

Mucho más tendremos que ver

Jn 1, 45-51


"Felipe encontró a Natanael y le dijo: 'Hemos hallado a Aquel de quien se habla en la Ley de Moisés y en los Profetas. Es Jesús de Nazaret, el hijo de José'.

Natanael le preguntó: '¿Acaso puede salir algo bueno de Nazaret?'

'Ven y verás', le dijo Felipe.

Al ver llegar a Natanael, Jesús dijo: 'Éste es un verdadero israelita, un hombre sin doblez'.

'¿De dónde me conoces?', le preguntó Natanael.

Jesús le respondió: 'Yo te vi antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera'.

Natanael le respondió: 'Maestro, Tú eres el Hijo de Dios, Tú eres el Rey de Israel'.

Jesús continuó: 'Porque te dije; 'Te vi debajo de la higuera', crees. Verás cosas más grandes todavía'.

Y agregó: 'Les aseguro que verán el cielo abierto, y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre'”.

COMENTARIO

Tampoco debe extrañarnos que Natanael se admire de lo que le dice el Hijo de Dios. Y es que al decirle que lo ha visto debajo de la higuera cree que, en efecto, eso sólo puede saberlo quien es el Enviado del Todopoderoso. 

Es curioso, de todas formas, que Natanael no tuviese nada claro que pudiese salir algo bueno de una aldea como era Nazaret. Y es que seguros estamos que pensaba, como otros muchos israelitas, que el Rey de Israel debía nacer en un lugar con más, digamos, empaque.

Jesucristo, sin embargo, que conoce muy el pensamiento de aquel hombre, sabe más que bien que si eso le ha sorprendido a Natanael más le sorprenderá lo que aún tiene que ver. 


JESÚS,  gracias por enseñar a Natanael la Verdad. 

Eleuterio Fernández Guzmán

23 de agosto de 2023

La bondad de Dios no debe ser criticada

Mt 20, 1-16


"El Reino de los Cielos es como un hombre, dueño de una propiedad, que salió al amanecer a contratar obreros para su viña. Después de haber convenido con los obreros en un denario al día, los envió a su viña. Salió también hacia la hora tercia y vio a otros que estaban en la plaza parados, y les dijo: 'Id también vosotros a mi viña y os daré lo que sea justo'.  Ellos marcharon. De nuevo salió hacia la hora sexta y de nona e hizo lo mismo.  Hacia la hora undécima volvió a salir y todavía encontró a otros parados, y les dijo: '¿Cómo es que estáis aquí todo el día ociosos?' Le contestaron: 'Porque nadie nos ha contratado'. Les dijo: 'Id también vosotros a mi viña'. A la caída de la tarde le dijo el amo de la viña a su administrador: 'Llama a los obreros y dales el jornal, empezando por los últimos hasta llegar a los primeros'.  Vinieron los de la hora undécima y percibieron un denario cada uno.  Y cuando llegaron los primeros pensaron que cobrarían más, pero también ellos recibieron un denario cada uno.  Al recibirlo, se pusieron a murmurar contra el dueño:  'A estos últimos que han trabajado sólo una hora los has hecho iguales a nosotros, que hemos soportado el peso del día y del calor'.  Él le respondió a uno de ellos: 'Amigo, no te hago ninguna injusticia; ¿acaso no conviniste conmigo en un denario? Toma lo tuyo y vete; quiero dar a este último lo mismo que a ti. ¿No puedo yo hacer con lo mío lo que quiero? ¿O es que vas a ver con malos ojos que yo sea bueno'"

COMENTARIO

Sin duda que este texto del Evangelio de San Mateo tiene muchos mensajes que Dios envía a sus hijos para que no caigan en lo mismo que cayó aquel trabajador que se enfadó porque había trabajado más que otros y había cobrado lo mismo. 

El Amor de Dios es para todos sus hijos. Lo que pasa es que a unos los llama a una hora de su vida y a otros los llama a otra. Pero la llamada es la misma y el fin de la misma sólo puede ser la Vida Eterna. Pero hay quien, al parecer, no le parece bien que Dios sea bueno con todos aunque haya algunos que, para ciertos corazones, no merezcan un amor así....

Aquí también se vislumbro eso de que los últimos serán los primeros. Pero lo que está a las claras aquí puesto es que el Todopoderoso no se deja ganar en Amor por nadie aunque el mismo, a veces y por según qué personas, no esté bien visto. 

PADRE DIOS, gracias por ser bueno y misericordioso. 

Eleuterio Fernández Guzmán

22 de agosto de 2023

Fe, según y cómo...

Mt 19, 16-22


"Se acercó un hombre a Jesús y le preguntó: 'Maestro, ¿qué obras buenas debo hacer para conseguir la Vida eterna?'

Jesús le dijo: '¿Cómo me preguntas acerca de lo que es bueno? Uno solo es el Bueno. Si quieres entrar en la Vida eterna, cumple los Mandamientos'.

'¿Cuáles?', preguntó el hombre. Jesús le respondió: 'No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio, honrarás a tu padre y a tu madre, y amarás a tu prójimo como a ti mismo'.

El joven dijo: 'Todo esto lo he cumplido: ¿qué me queda por hacer?' 'Si quieres ser perfecto, le dijo Jesús, ve, vende todo lo que tienes y dalo a los pobres: así tendrás un tesoro en el cielo.

Después, ven y sígueme'.

Al oír estas palabras, el joven se retiró entristecido, porque poseía muchos bienes.

COMENTARIO

Aquel joven, podemos decir, tenía buena intención. Al parecer, y según él, había cumplido los Mandamientos de la Ley de Dios y eso le haría alcanzar la vida eterna. En principio, era algo que daba por seguro. 

El Hijo de Dios, sin embargo, iba añadir algo a lo que tanto bien había hecho aquel joven rico. Y era, sencillamente, lo que supone el amor llevado a sus primeras consecuencias. 

Vender todo y dárselo a los pobres era algo que para aquel joven era excesivo. Y es que, en realidad, su fe era algo así como muy rácana...

JESÚS, gracias por poner sobre la mesa el contenido exacto de la fe. 

Eleuterio Fernández Guzmán

20 de agosto de 2023

La fe que todo lo puede

Mt 15, 21-28


“21 Saliendo de allí Jesús se retiró hacia la región de Tiro y de Sidón. 22 En esto, una mujer cananea, que había salido de aquel territorio, gritaba diciendo: ‘¡Ten piedad de mí, Señor, hijo de David! Mi hija está malamente endemoniada.’ 23 Pero él no le respondió palabra. Sus discípulos, acercándose, le rogaban: ‘Concédeselo, que viene gritando detrás de nosotros.’ 24 Respondió él: No he sido enviado más que a las ovejas perdidas de la casa de Israel.’ 25 Ella, no obstante, vino a postrarse ante él y le dijo: ‘¡Señor, socórreme!’ 26 Él respondió: ‘No está bien tomar el pan de los hijos y echárselo a los perritos.’ 27 ‘Sí, Señor - repuso ella -, pero también los perritos comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos.’ 28 Entonces Jesús le respondió: ‘Mujer, grande es tu fe; que te suceda como deseas.’ Y desde aquel momento quedó curada su hija.

COMENTARIO 

La mujer que seguía al Hijo de Dios, en realidad, nada iba a pedirle a Jesucristo que fuese para ella sino que lo hacía para su hija y en favor. Es decir, pedía por el prójimo lo mismo que hubiera podido pedir por ella.

Los discípulos de Jesús querían terminar pronto con aquello. Y es que la mujer iba gritando detrás de ellos y eso podía llamar la atención de otros que, a lo mejor, no los miraban con buenos ojos. 

Lo que hace Jesucristo es lo único que puede hacer quien se da cuenta de que tiene fe como aquella mujer la tenía. Se conformaba, sólo, con las migajas del Amor de Cristo y eso, estamos seguros, rompió el corazón del Hijo de Dios.


JESÚS, gracias por ser bueno y misericordioso. 

Eleuterio Fernández Guzmán

18 de agosto de 2023

La verdadera Ley de Dios

Mt 19, 3-12


"Se acercaron a Jesús algunos fariseos y, para ponerlo a prueba, le dijeron: '¿Es lícito al hombre divorciarse de su mujer por cualquier motivo?'

Él respondió: '¿No han leído ustedes que el Creador, desde el principio, ‘los hizo varón y mujer’; y que dijo: ‘Por eso, el hombre dejará a su padre y a su madre para unirse a su mujer, y los dos no serán sino una sola carne’? De manera que ya no son dos, sino una sola carne. Que el hombre no separe lo que Dios ha unido”.

Le replicaron: 'Entonces, ¿por qué Moisés prescribió entregar una declaración de divorcio cuando uno se separa?'

Él les dijo: 'Moisés les permitió divorciarse de su mujer, debido a la dureza del corazón de ustedes, pero al principio no era así. Por lo tanto, yo les digo: El que se divorcia de su mujer, a no ser en caso de unión ilegal, y se casa con otra, comete adulterio'.

Sus discípulos le dijeron: 'Si esta es la situación del hombre con respecto a su mujer, no conviene casarse'. Y Él les respondió: 'No todos entienden este lenguaje, sino sólo aquellos a quienes se les ha concedido. En efecto, algunos no se casan, porque nacieron impotentes del seno de su madre; otros, porque fueron castrados por los hombres; y hay otros que decidieron no casarse a causa del Reino de los Cielos. ¡El que pueda entender, que entienda!'"

COMENTARIO

No podemos negar que al Hijo de  Dios le hacen preguntas que, así en principio, pueden resultar difíciles de contestar. Sin embargo, Jesucristo -siendo- Dios hecho hombre no tiene problema alguno en hacerlo.

El caso de la separación entre hombre y mujer que han contraído matrimonio legal es algo que, en tiempos de Cristo, estaba muy extendido. Sin embargo, la voluntad de Dios no era esa sino que no separaran hombre y mujer que se habían unido, digamos, legalmente. 

Y al final de este texto alude Jesucristo a los que no se casan por el Reino de Dios, por su causa. Y es casi seguro que se refiere a los que, cuando llegue ese momento, serán sus sacerdotes. 


JESÚS, gracias por mostrarnos la Verdad. 

Eleuterio Fernández Guzmán

17 de agosto de 2023

El perdón

Mt  18, 21-19,1


"Se acercó Pedro y le preguntó a Jesús: 'Señor, ¿Cuántas veces tendré que perdonar a mi hermano las ofensas que me haga? ¿Hasta siete veces?'.

Jesús le respondió: 'No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete. Por eso, el Reino de los Cielos se parece a un rey que quiso arreglar las cuentas con sus servidores. Comenzada la tarea, le presentaron a uno que debía diez mil talentos. Como no podía pagar, el rey mandó que fuera vendido junto con su mujer, sus hijos y todo lo que tenía, para saldar la deuda. El servidor se arrojó a sus pies, diciéndole: ‘Dame un plazo y te pagaré todo’. El rey se compadeció, lo dejó ir y, además, le perdonó la deuda. Al salir, este servidor encontró a uno de sus compañeros que le debía cien denarios y, tomándolo del cuello hasta ahogarlo, le dijo: ‘Págame lo que me debes’. El otro se arrojo a sus pies y le suplicó: ‘Dame un plazo y te pagaré la deuda’. Pero él no quiso, sino que lo hizo poner en la cárcel hasta que pagara lo que debía. Los demás servidores, al ver lo que había sucedido, se apenaron mucho y fueron a contarlo a su señor. Éste lo mandó llamar y le dijo: ‘¡Miserable! Me suplicaste, y te perdoné la deuda. ¿No debías también tú tener compasión de tu compañero, como yo me compadecí de ti?’ E indignado, el rey lo entregó en manos de los verdugos hasta que pagara todo lo que debía. Lo mismo hará también mi Padre celestial con ustedes, si no perdonan de corazón a sus hermanos'.

Cuando Jesús terminó de decir estas palabras, dejó la Galilea y fue al territorio de Judea, más allá del Jordán."


COMENTARIO

Ciertamente, el tema que se corresponde con lo que el Hijo de Dios que es el del perdón, no es poca cosa sino mucha y más que mucha por según como somos sus discípulos. 

Pedro quería saber si, en definitiva, debía perdonar a quien algo le ha hecho. Y no es que debiera perdonar una vez sino que, a lo dicho por Jesucristo, debía perdonar siempre. Y eso, se diga lo que se diga, no es fácil... como muy bien sabemos todos. 

Como ejemplo pone Cristo el del servidor que se vio perdonado por su señor pero no quiso perdonar mucho menos a un deudor suyo. Y es que cuando el corazón es duro pasa lo que pasa...

JESÚS, gracias por explicarnos tan bien lo que es el perdón. 

Eleuterio Fernández Guzmán

15 de agosto de 2023

SOLEMNIDAD DE LA ASUNCIÓN DE LA VIRGEN MARÍA


Lc 1, 39-56

 

 

Hoy corresponde el evangelio de san Lucas. En concreto los versículos 39 al 56 del capítulo 1 del mismo. María proclama el Magnificat ante su prima Isabel.

 

 

 

 

 

JESÚS, cuida a tu Madre y escucha siempre las peticiones que a ella dirigimos desde nuestra vida terrena.

 

Eleuterio Fernández Guzmán

 

 

 

 

 

 

Eleuterio Fernández Guzmán

 

14 de agosto de 2023

Lo que debe importarnos

 

Mt 17, 22-27

 

“22 Yendo un día juntos por Galilea, les dijo Jesús: ‘El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres; 23 le matarán, y al tercer día resucitará.’ Y se entristecieron mucho. 24 Cuando entraron en Cafarnaúm, se acercaron a Pedro los que cobraban el didracma y le dijeron: ‘¿No paga vuestro Maestro el didracma?’.

 

25 Dice él: ‘Sí.’ Y cuando llegó a casa, se anticipó Jesús a decirle: ‘¿Qué te parece, Simón?; los reyes de la tierra, ¿de quién cobran tasas o tributo, de sus hijos o de los extraños?’ 26 Al contestar él: ‘De los extraños’, Jesús le dijo: ‘Por tanto, libres están los hijos. 27 Sin embargo, para que no les sirvamos de escándalo, vete al mar, echa el anzuelo, y el primer pez que salga, cógelo, ábrele la boca y encontrarás un estáter. Tómalo y dáselo por mí y por ti.’”

 

COMENTARIO

 

¡Hay que ver! Mientras que el Hijo de Dios está informando a sus Apóstoles de lo que va a pasar con su persona y lo que supone eso para ellos mismos, hay quien se preocupa porque paguen un impuesto…

 

Pero Jesús conoce el corazón de los hombres y no se preocupa por una cosa tan de poca importancia. Prefiere aprovechar el momento para enseñar a quien le sigue qué es lo que importa para que comprendan que las cosas tienen su importancia según sean éstas.

 

Si los hijos de los reyes no pagan tributos ¿cómo iban a hacer los hijos de Dios, que es Rey de Reyes? Cada cosa, por tanto, debe estar en su lugar y cada momento tiene su propio afán. Y el que ahora se nos narra tiene que ver con lo que, verdaderamente, debe importarnos.

 

 

JESÚS, ayúdanos que confiemos en lo que debe importarnos.

 

Eleuterio Fernández Guzmán

 

12 de agosto de 2023

La fe que debemos atesorar

Mt 14, 22-33


 Inmediatamente obligó a los discípulos a subir a la barca y a ir por delante de él a la otra orilla, mientras él despedía a la gente. Después de despedir a la gente, subió al monte a solas para orar; al atardecer estaba solo allí. La barca se hallaba ya distante de la tierra muchos estadios, zarandeada por las olas, pues el viento era contrario. Y a la cuarta vigilia de la noche vino él hacia ellos, caminando sobre el mar. Los discípulos, viéndole caminar sobre el mar, se turbaron y decían: ‘Es un fantasma’, y de miedo se pusieron a gritar.  Pero al instante les habló Jesús diciendo: ‘¡Animo!, que soy yo; no temáis. Pedro le respondió: ‘Señor, si eres tú, mándame ir donde ti sobre las aguas.’ ‘¡Ven!’, le dijo. Bajó Pedro de la barca y se puso a caminar sobre las aguas, yendo hacia Jesús. Pero, viendo la violencia del viento, le entró miedo y, como comenzara a hundirse, gritó: ‘¡Señor, sálvame!’  Al punto Jesús, tendiendo la mano, le agarró y le dice: ‘Hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?’ Subieron a la barca y amainó el viento. Y los que estaban en la barca se postraron ante él diciendo: ‘Verdaderamente eres Hijo de Dios.’” 


COMENTARIO

Ya podemos imaginar que cuando el Hijo de Dios fue caminando sobre las aguas hacia sus Apóstoles no debieron manifestar ni nada por el estilo sino todo lo contrario. Y, en realidad, tampoco podemos atribuirles nada que no nos pasaría a cualquiera de nosotros si fuésemos testigos de algo así. 

Tuvo Jesucristo que calmarlos porque el miedo se había apoderado de sus corazones. Y los tranquiliza de tal manera que Pedro, el más arrojado de ellos, hace lo que le dice su Maestro: se baja de la barca y empieza a caminar sobre las aguas. 

Pedro le pide a Cristo que lo salve. Y Cristo, como no puede ser de otra forma, lo salva. Sin embargo, le hecha en cara que tiene poca fe porque si la hubiera tenido y hubiera confiado del todo en Aquel que le había dicho que fuera hacia Él, nada le habría pasado. Y es que aún tenía mucho que aprender Pedro.

JESÚS, gracias por enseñar aquella lección de fe a los que te escuchaban. 

Eleuterio Fernández Guzmán

11 de agosto de 2023

Cristo quiere que nos salvemos

Mt 16, 24-28


"Jesús dijo a sus discípulos:

'El que quiera seguirme, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga. Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; y el que pierda su vida a causa de mí, la encontrará. ¿De qué le servirá al hombre ganar el mundo entero si pierde su vida? ¿Y qué podrá dar el hombre a cambio de su vida?
Porque el Hijo del hombre vendrá en la gloria de su Padre, rodeado de sus ángeles, y entonces pagará a cada uno de acuerdo con sus obras. Les aseguro que algunos de los que están aquí presentes no morirán antes de ver al Hijo del hombre, cuando venga en su Reino.'"

COMENTARIO

No cabe la menor duda que el Hijo de Dios quiere que sus hermanos los hombres se salven y no desea lo contrario. Y es que muchas veces nos ha aleccionado (en su primera venida y los Sagrados Textos ahora mismo) acerca de lo que debemos hacer para salvarnos.

Lo primero que debemos tener en cuenta es que sólo se salvará quien crea que Jesucristo es el enviado de Dios y es el Mesías. Lo dice aquí mismo: hay que dar la vida por Cristo y de otra manera no hay salvación posible.

Esto, claro, se llevará a cabo tras la Segunda venida del Hijo de Dios. Entonces juzgará a vivos y a muertos y lo hará según las obras de unos y de otros. Así de sencillo. 

JESÚS, gracias por ponernos sobre la pista de nuestra salvación. 

Eleuterio Fernández Guzmán

10 de agosto de 2023

El anhelo por la Vida eterna

Jn 12, 24-26


"Jesús dijo a sus discípulos:

'Les aseguro que si el grano de trigo que cae en la tierra no muere, queda solo; pero si muere, da mucho fruto. El que tiene apego a su vida la perderá; y el que no está apegado a su vida en este mundo, la conservará para la Vida eterna. El que quiera servirme que me siga, y donde Yo esté, estará también mi servidor. El que quiera servirme, será honrado por mi Padre.'"

COMENTARIO 

A lo largo de sus años de predicación el Hijo de Dios se refirió muchas veces a la salvación de sus hermanos, aquellos que Dios le había entregado  para que no se perdiese. Y lo hizo de muchas maneras, como ahora mismo en este texto del evangelio de San Juan. 

Habla Jesucristo del grano de trigo que ha de morir para dar vida. Y eso viene referido a que nosotros también debemos dejar morir todo aquello que no favorece nuestro seguimiento del Hijo de Dios.

Habla también Cristo de la Vida eterna. Y lo hace para que tengamos claro que sólo siguiéndole a Él se alcanzará la misma. Así de sencillo. 


JESÚS, gracias por darnos pistas para que anhelemos aún más la Vida eterna. 

Eleuterio Fernández Guzmán

9 de agosto de 2023

¡Cuánto nos conviene estar preparados

Mt 25,1-13


En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos esta parábola: 'El Reino de los cielos es semejante a diez jóvenes que, tomando sus lámparas, salieron al encuentro del esposo. Cinco de ellas eran descuidadas y cinco, previsoras. Las descuidadas llevaron sus lámparas, pero no llevaron aceite para llenarlas de nuevo; las previsoras, en cambio, llevaron cada una un frasco de aceite junto con su lámpara. Como el esposo tardaba, les entró sueño a todas y se durmieron. A medianoche se oyó un grito: '¡Ya viene el esposo! ¡Salgan a su encuentro!'. Se levantaron entonces todas aquellas jóvenes y se pusieron a preparar sus lámparas, y las descuidadas dijeron a las previsoras: 'Dennos un poco de su aceite, porque nuestras lámparas se están apagando'. Las previsoras les contestaron: 'No, porque no va a alcanzar para ustedes y para nosotras. Vayan mejor a donde lo venden y cómprenlo'. Mientras aquellas iban a comprarlo, llegó el esposo, y las que estaban listas entraron con él al banquete de bodas y se cerró la puerta. Más tarde llegaron las otras jóvenes y dijeron: 'Señor, señor, ábrenos'. Pero él les respondió: 'Yo les aseguro que no las conozco'. Estén, pues, preparados, porque no saben ni el día ni la hora". 

COMENTARIO 

Esta parábola referida a las jóvenes que, al ir a contraer matrimonio, no tuvieron la previsión necesaria como para cumplir con su situación tiene mucho que ver con nosotros mismos y, en concreto, con la fe que tenemos y con nuestra preparación para el momento decisivo de nuestra vida. 

Podemos ser previsores o podemos no serlo. Y eso quiere decir que podemos preparar nuestra alma para cuando seamos llamados por Dios a presentarnos ante su tribunal o podemos no prepararnos. Y el caso es que somos libres para hacer una cosa y la otra.

En realidad, todo esto es un aviso de parte del Hijo de Dios para que nos preparemos para el momento al que nos hemos referido arriba. Y tal preparación la debemos llevar a lo largo de nuestra vida. 


JESÚS, gracias por darnos tantas pistas en beneficio de nuestra alma. 

Eleuterio Fernández Guzmán

8 de agosto de 2023

No perder la fe

Mt 14, 22-36


"Después de la multiplicación de los panes, Jesús obligó a los discípulos que subieran a la barca y pasaran antes que él a la otra orilla, mientras él despedía a la multitud. Después, subió a la montaña para orar a solas. Y al atardecer, todavía estaba allí, solo.

La barca ya estaba muy lejos de la costa, sacudida por las olas, porque tenían viento en contra. A la madrugada, Jesús fue hacia ellos, caminando sobre el mar. Los discípulos, al verlo caminar sobre el mar, se asustaron. 'Es un fantasma', dijeron, y llenos de temor se pusieron a gritar.

Pero Jesús les dijo: 'Tranquilícense, soy Yo; no teman'.

Entonces Pedro le respondió: 'Señor, si eres Tú, mándame ir a tu encuentro sobre el agua'.

'Ven', le dijo Jesús. Y Pedro, bajando de la barca, comenzó a caminar sobre el agua en dirección a Él. Pero, al ver la violencia del viento, tuvo miedo, y como empezaba a hundirse, gritó: 'Señor, sálvame'. Enseguida, Jesús le tendió la mano y lo sostuvo, mientras le decía: 'Hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?' En cuanto subieron a la barca, el viento se calmó. Los que estaban en ella se postraron ante Él, diciendo: 'Verdaderamente, Tú eres el Hijo de Dios'.
Al llegar a la otra orilla, fueron a Genesaret. Cuando la gente del lugar lo reconoció, difundió la noticia por los alrededores, y le llevaban a todos los enfermos, rogándole que los dejara tocar tan sólo los flecos de su manto, y todos los que lo tocaron quedaron sanados.'"


COMENTARIO

Todo este episodio de la barca y ver al Hijo de Dios andar sobre las aguas, nos muestra el poder de Dios pero, sobre todo, la necesidad que tenemos los discí0ulos de Cristo de no perder nunca la fe como, al parecer, le pasó a Pedro. 

Aquel hombre quería mucho a Jesucristo. Y, sin embargo, aún manifiesta alguna duda cuando no lo reconoce al decir "Si eres Tú". Pero Cristo comprende lo que le pasa a Pedro y no se lo tiene en cuenta. Y, ciertamente, se hundía en el agua porque no acababa de creer del todo aunque luego, seguro, acabó creyendo. 

Pero aún hay más porque aquel día se volvió a manifestar el poder del Todopoderoso cuando Cristo cura a todo aquel que le toca. Y es que curaban tocando, sólo, los flecos de su manto...


JESÚS, gracias por tener un corazón tan misericordioso y bondadoso. 

Eleuterio Fernández Guzmán

7 de agosto de 2023

Confiar siempre en Cristo

Mt 14, 13-21

 

“13 Al oírlo Jesús, se retiró de allí en una barca, aparte, a un lugar solitario. En cuanto lo supieron las gentes, salieron tras él viniendo a pie de las ciudades.

14 Al desembarcar, vio mucha gente, sintió compasión de ellos y curó

a sus enfermos.

15 Al atardecer se le acercaron los discípulos diciendo: ‘El lugar está

deshabitado, y la hora es ya pasada. Despide, pues, a la gente, para que vayan a los pueblos y se compren comida.’ 16 Mas Jesús les dijo: ‘No tienen por qué marcharse; dadles vosotros de comer.’ 17 Dícenle ellos: ‘No tenemos aquí más que cinco panes y dos peces.’ 18 Él dijo: ‘Traédmelos acá.’ 19 Y ordenó a la gente reclinarse sobre la hierba; tomó luego los cinco panes y los dos peces, y levantando los ojos al cielo, pronunció la bendición y, partiendo los panes, se los dio a los discípulos y los discípulos a la gente. 20 Comieron todos y se saciaron, y recogieron de los trozos sobrantes doce canastos llenos. 21 Y los que habían comido eran unos 5.000 hombres, sin contar mujeres y niños.”

 

 

COMENTARIO

 

Podemos imaginar que cuando Jesús se entera de la muerte de su primo Juan, El Bautista, sabe que había llegado un momento muy importante para Él. Se va a lugar desierto para orar y dirigirse a su Padre. Pero muchos se dan cuenta y le siguen.

 

Es bien cierto que le seguían miles y miles de personas. Nos dice San Matero que eran más de 5000 los que allí se encontraban. Ciertamente, un número tan importante de personas necesitan mucho para alimentarse.

 

Jesús prueba a sus Apóstoles. Ellos no atinan con la solución a lo que se les había planteado. Piensan como hombres y no lo hacen de forma espiritual. Jesús, en cambio, se dirige a Dios porque sabe que su prójimo está necesitado. Y todos se sacian de comida cumpliendo, así, su misión.

 

JESÚS,  ayúdanos a confiar siempre en tus fuerzas.

 

 

Eleuterio Fernández Guzmán

5 de agosto de 2023

El fiel Juan

Mt 14, 1-12


"La fama de Jesús llegó a oídos del tetrarca Herodes, y él dijo a sus allegados: 'Éste es Juan el Bautista; ha resucitado de entre los muertos, y por eso se manifiestan en él poderes milagrosos”.

Herodes, en efecto, había hecho arrestar, encadenar y encarcelar a Juan, a causa de Herodías, la mujer de su hermano Felipe, porque Juan le decía: “No te es lícito tenerla”. Herodes quería matarlo, pero tenía miedo del pueblo, que consideraba a Juan un profeta.

El día en que Herodes festejaba su cumpleaños, su hija, también llamada Herodías, bailó en público, y le agradó tanto a Herodes que prometió bajo juramento darle lo que pidiera.

Instigada por su madre, ella dijo: 'Tráeme aquí sobre una bandeja la cabeza de Juan el Bautista'.

El rey se entristeció, pero a causa de su juramento y por los convidados, ordenó que se la dieran y mandó decapitar a Juan en la cárcel. Su cabeza fue llevada sobre una bandeja y entregada a la joven, y ésta la presentó a su madre. Los discípulos de Juan recogieron el cadáver, lo sepultaron y después fueron a informar a Jesús.'"


COMENTARIO

Cuando la fama del Hijo de Dios llega a los oídos de Herodes cree este poderoso que se trata de la resurrección del Bautista. Y entonces es cuando el texto de este evangelio de San Mateo nos narra lo que le pasó al primo de Cristo. 

Es seguro que lo que le iba a pasar a Juan, tras su predicación, era de esperar. Y es que no se podía decir nada contra la voluntad de Herodías. 

Aquella mujer le procuró una muerte terrible a Juan el Bautista. Sin embargo, nosotros sabemos que fue su fidelidad a Dios lo que le llevó a la misma. y eso le honra a él y nos admira a nosotros. 


JESÚS, da las gracias a tu primo Juan por ser tan fiel y tan valiente. 

Eleuterio Fernández Guzmán

4 de agosto de 2023

No aceptar a Cristo

Mt 13, 54-58


"Al llegar a su pueblo, Jesús se puso a enseñar a la gente en la sinagoga, de tal manera que todos estaban maravillados. '¿De dónde le vienen, decían, esta sabiduría y ese poder de hacer milagros? ¿No es éste el hijo del carpintero? ¿Su madre no es la que llaman María? ¿Y no son hermanos suyos Santiago, José, Simón y Judas? ¿Y acaso no viven entre nosotros todas sus hermanas? ¿De dónde le vendrá todo esto?'

Y Jesús era para ellos un motivo de escándalo. Entonces les dijo: 'Un profeta es despreciado solamente en su pueblo y en su familia'.

Y no hizo allí muchos milagros, a causa de la falta de fe de esa gente.'"

COMENTARIO

Podemos imaginar que el Hijo de Dios quería ir al pueblo donde había vivido todos los años de su vida hasta que empezó el tiempo de su predicación. Qué mejor que ir allí a enseñar lo que había venido a enseñar al mundo.

Lo que pasa allí es seguro que no extrañó para nada a Jesucristo según se recoge en este evangelio de San Mateo. Y es que aquellos que bien lo conocían no eran capaces de entender que dijera lo que decía y supieran lo que habían dicho que había hecho en otros lugares.

Es cierto y verdad que el Hijo de Dios no obligaba a nadie en creer en Él. Por eso, vista la falta de fe de los que fueron sus vecinos allí hizo pocos milagros... pero hizo. 

JESÚS, gracias por, incluso, hacer milagros allí donde pocos creían en ti.

Eleuterio Fernández Guzmán

3 de agosto de 2023

Dios quiera no seamos de los malos

Mt 13, 47-53


"Jesús dijo a la multitud: 'El Reino de los Cielos se parece a una red que se echa al mar y recoge toda clase de peces. Cuando está llena, los pescadores la sacan a la orilla y, sentándose, recogen lo bueno en canastas y tiran lo que no sirve. Así sucederá al fin del mundo: vendrán los ángeles y separarán a los malos de entre los justos, para arrojarlos en el horno ardiente. Allí habrá llanto y rechinar de dientes. ¿Comprendieron todo esto?' 'Sí', le respondieron.

Entonces agregó: 'Todo escriba convertido en discípulo del Reino de los Cielos se parece a un dueño de casa que saca de sus reservas lo nuevo y lo viejo'”.

COMENTARIO

Ciertamente, el Hijo de Dios, a lo largo de sus años de predicación, dedicó mucho tiempo a advertir. Si, a advertir a sus discípulos de aquello que no debían hacer o, mejor, del camino que debían tomar sus vidas si es querían un buen final para las mismas... para su después...

En diversas ocasiones habla Jesucristo de rechinar de dientes. Y es que se refiere, directamente, al Infierno aunque entonces así no se llamara por más que hoy día entendemos a la perfección a qué se refería.

Jesucristo habla de peces buenos y peces malos. A nosotros nos conviene no ser de los malos pues, cuando vengan a separar unos de otros, es cierto y verdad el destino de los bueno y de los malos. Y, creemos, nada más hay que decir a tal respecto. 


JESÚS, danos fuerza para no ser de los peces malos...

Eleuterio Fernández Guzmán

2 de agosto de 2023

Todo por Cristo

Mt 13, 44-46


"Jesús dijo a la multitud:

'El Reino de los Cielos se parece a un tesoro escondido en un campo; un hombre lo encuentra, lo vuelve a esconder, y lleno de alegría, vende todo lo que posee y compra el campo. El Reino de los Cielos se parece también a un negociante que se dedicaba a buscar perlas finas; y al encontrar una de gran valor, fue a vender todo lo que tenía y la compró.'

COMENTARIO

La verdad es que el Hijo de Dios sabía muy bien que sus contemporáneos aprendían mejor la doctrina santa que salía de su boca si se les daba, por decirlo así, por medio de parábolas que, además, era un método propio de aquel su tiempo. 

La parábola del tesoro escondido tiene mucho que ver, creemos nosotros, con el propio Reino de Dios. Y es que el mismo, a veces, podía parecer que estaba escondido o, mejor, que había que buscarlo con anhelo. Y eso es lo que pasa con aquel que encuentra un tesoro. 

Hay aquí dos actitudes a seguir: se calla uno que ha encontrado el tesoro y no se lo dice a nadie o, al contrario, hace manifestación de que algo ha pasado al venderlo todo y comprar el lugar donde lo encontró. 


JESÚS, 

Eleuterio Fernández Guzmán

28 de julio de 2023

Una parábola para bien entender

 

Mt 13, 18-23

 

 

18 'Vosotros, pues, escuchad la parábola del sembrador. 19 Sucede a todo el que oye la Palabra del Reino y no la comprende, que viene el Maligno y arrebata lo sembrado en su corazón: éste es el que fue sembrado a lo largo del camino. 20 El que fue sembrado en pedregal, es el que oye la Palabra, y al punto la recibe con alegría; 21 pero no tiene raíz en sí mismo, sino que es inconstante y, cuando se presenta una tribulación o persecución por causa de la Palabra, sucumba enseguida. 22 El que fue sembrado entre los abrojos, es el que oye la Palabra, pero las preocupaciones del mundo y la seducción de las riquezas ahogan la Palabra, y queda sin fruto. 23 Pero el que fue sembrado en tierra buena, es el que oye la Palabra y la comprende: éste sí que da fruto y produce, uno ciento, otro sesenta, otro treinta.'”

 

 

COMENTARIO

 

Que Jesús hable en parábolas es debido a lo que, aquellos que le escuchan, no acabarían de entender con un lenguaje más profundo. Por eso la que es del sembrador plantea diversas situaciones de quien recibe la Palabra y la Ley de Dios.

 

El sembrador es Dios que, con una santa y misericordiosa voluntad, quiere que sus hijos los hombres conozcan lo que es importante que conozcan.  Y siembra. El Todopoderoso siembra en el corazón de sus hijos lo que sabe que es importante. Otra cosa es como se recibida tal siembra.

 

La Palabra de Dios puede caer, en el corazón, de muchas formas. Las hay de todas formas y colores. Así, por ejemplo, desde quien todo lo recibe con gran ansia pero pronto la pierde hasta quien la recibe muy bien y produce mucho. Y tal es la situación, la última, que quiere Dios de nosotros, sus hijos.

 

 

JESÚS, ayúdanos a ser terreno fértil donde la siembra de Dios fructifique.

 

Eleuterio Fernández Guzmán