30 de mayo de 2023

Los últimos serán los primeros Martes

 Jn 10, 28-31


"Pedro le dijo a Jesús: 'Tú sabes que nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido'.

Jesús respondió: 'Les aseguro que el que haya dejado casa, hermanos y hermanas, madre y padre, hijos o campos por mí y por la Buena Noticia, desde ahora, en este mundo, recibirá el ciento por uno en casas, hermanos y hermanas, madres, hijos y campos, en medio de las persecuciones; y en el mundo futuro recibirá la Vida eterna. Muchos de los primeros serán los últimos y los últimos serán los primeros'”.

COMENTARIO 

No es nada extraño que aquellos que habían seguido al Hijo de Dios quisiera saber, humanamente hablando, qué iban a obtener de aquel seguimiento. Y es que aún no acababan de entender bien las cosas. 

Jesucristo sabía muy bien que quien lo había seguido no debía preocuparse por las cosas que le estaban diciendo. Y es que las cosas del espíritu no tienen el mismo sentido que las materiales.

Y por último, algo muy importante. Y es que Jesucristo sabe a la perfección de que los que en el mundo son los últimos, en el Cielo han de ser los primeros... y al revés. 


JESÚS,  gracias por decir la verdad. 

Eleuterio Fernández Guzmán

28 de mayo de 2023

Los envió

 Jn 20, 19-23


“19 Al atardecer de aquel día, el primero de la semana, estando cerradas, por miedo a los judíos, las puertas del lugar  donde se encontraban los discípulos, se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: ‘La paz con vosotros.’ 20 Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Los discípulos se alegraron de ver al Señor. 21  Jesús les dijo otra vez: ‘La paz con vosotros. Como el Padre me envió,  también yo os envío.’ 22  Dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: ‘Recibid el Espíritu Santo. 23 A quienes perdonéis los pecados, les quedan perdonados;  a quienes se los retengáis, les quedan retenidos.’”

COMENTARIO 

Ya sabemos que los Apóstoles, y quienes los acompañaran tras la muerte del Hijo de Dios, tenían miedo. Y tenían causas suficientes para tenerla pues ya sabían como eran los compañeros de su antigua fe.  Y para saberlo no tenían más que ver lo que habían hecho con Jesucristo. 

Jesucristo sabe muy bien que debe consolarlos. Y se les aparece cuando nadie esperaba que eso pasara, eso seguro. Y les da la paz. Pero la Paz de Dios y no la del mundo. 

Y luego exhala sobre ellos el Espíritu Santo. Y los envía al mundo a predicar la Buena Noticia y, además, les otorga la posibilidad de perdonar pecados o, también, de retenerlos. Y todo ello quedará así atado y bien atado porque era Voluntad de Dios. 

JESÚS, gracias por enviar a los Apóstoles. Así creemos. 

Eleuterio Fernández Guzmán

27 de mayo de 2023

Sobre Juan, el joven

 Jn 21, 20-25


"Jesús resucitado había anunciado con qué muerte Pedro debía glorificar a Dios.

Pedro, volviéndose, vio que lo seguía el discípulo al que Jesús amaba, el mismo que durante la Cena se había reclinado sobre Jesús y le había preguntado: 'Señor, ¿quién es el que te va a entregar?'

Cuando Pedro lo vio, preguntó a Jesús: 'Señor, ¿y que será de éste?'

Jesús le respondió: 'Si Yo quiero que él quede hasta mi venida, ¿qué te importa? Tú sígueme'.

Entonces se divulgó entre los hermanos el rumor de que aquel discípulo no moriría, pero Jesús no había dicho a Pedro: 'Él no morirá', sino: 'Si yo quiero que él quede hasta mi venida, ¿qué te importa?'

Este mismo discípulo es el que da testimonio de estas cosas y el que las ha escrito, y sabemos que su testimonio es verdadero.

Jesús hizo también muchas otras cosas. Si se las relatara detalladamente, pienso que no bastaría todo el mundo para contener los libros que se escribirían."

COMENTARIO 

No es poco cierto que aquello que sucedió después de la resurrección del Hijo de Dios extraño mucho y más que mucho a tantos que seguían a Cristo que siempre tenía que estar Jesucristo clarificando todo.

A Pedro le preocupaba mucho, al parecer, qué sería de Juan, el más joven de los Apóstoles de Cristo. Y es que seguro que sabía que Jesús amaba mucho a Juan por su forma de ser. 

Las cosas, como suele pasar con el Hijo de Dios, tienen otra forma de ser. Y por eso a Pedro, según el Mesías, no debía importarle nada lo que pudiera ser de Juan pues era Dios quien había determinado lo que sería. A Pedro le bastaba y sobraba con seguir a Cristo. Y eso es lo que hizo. 


JESÚS,  gracias por decir las cosas como deben ser dichas. 

Eleuterio Fernández Guzmán

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26 de mayo de 2023

Y escogió a Pedro

Jn 21, 15-19


"Habiéndose aparecido Jesús resucitado a sus discípulos, después de comer, Jesús dijo a Simón Pedro: 'Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos?'
El le respondió: 'Sí, Señor, Tú sabes que te quiero'.

Jesús le dijo: 'Apacienta mis corderos'.

Le volvió a decir por segunda vez: 'Simón, hijo de Juan, ¿me amas?'

Él le respondió: 'Sí, Señor, sabes que te quiero'. Jesús le dijo: 'Apacienta mis ovejas'.

Le preguntó por tercera vez: 'Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?'

Pedro se entristeció de que por tercera vez le preguntara si lo quería, y le dijo: 'Señor, Tú lo sabes todo; sabes que te quiero'.

Jesús le dijo: 'Apacienta mis ovejas'.

Te aseguro que cuando eras joven, tú mismo te vestías e ibas a donde querías. Pero cuando seas viejo, extenderás tus brazos, y otro te atará y te llevará a donde no quieras'.

De esta manera, indicaba con qué muerte Pedro debía glorificar a Dios. Y después de hablar así, le dijo: 'Sígueme'. 

COMENTARIO

Como es lógico y natural que pase, a Pedro le pesaba mucho en el corazón la triple traición que hizo recaer en su alma cuando negó tres veces a su Maestro. Y no podemos dudar ni lo más mínimo de que eso era muy duro de llevar.

Jesucristo, claro está, sabía eso a la perfección. Y es por eso que le pide que le responda tres veces (no por casualidad) si lo ama. Y es que al responder las tres veces que sí, quedó sanado de aquella traición. 

Es tal cual lo que pasa porque, a continuación el Hijo de Dios le dice que apaciente a sus ovejas o, en fin, que sea el pastor que necesita su rebaño. Y es que el corazón de Jesucristo es tierno y más que tierno. 

JESÚS,  gracias por perdonar a Pedro de esa manera. 

Eleuterio Fernández Guzmán

25 de mayo de 2023

Que seamos uno

Jn 17, 20-26


"A la Hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús levantó los ojos al cielo, y oró diciendo:

'Padre santo, no ruego solamente por ellos, sino también por los que, gracias a su palabra, creerán en mí. Que todos sean uno: como Tú, Padre, estás en mí y Yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros, para que el mundo crea que Tú me enviaste. Yo les he dado la gloria que Tú me diste, para que sean uno, como nosotros somos uno -Yo en ellos y Tú en mí- para que sean perfectamente uno y el mundo conozca que Tú me has enviado, y que los has amado a ellos como me amaste a mí. Padre, quiero que los que Tú me diste estén conmigo donde Yo esté, para que contemplen la gloria que me has dado, porque ya me amabas antes de la creación del mundo. Padre justo, el mundo no te ha conocido, pero Yo te conocí, y ellos reconocieron que Tú me enviaste. Les di a conocer tu Nombre, y se lo seguiré dando a conocer, para que el amor con que Tú me amaste esté en ellos, y Yo también esté en ellos.'"

COMENTARIO

No es nada de extrañar lo que el Hijo de Dios le pide a su Padre del Cielo. Y es que, dada la dispersión espiritual que había en su tiempo y que, lógicamente, no todos iban a ser discípulos de Jesucristo quiere que todos sean uno.

El Amor de Dios, que acoge a toda la Creación pero, en especial (podemos suponer y creer) a la que es imagen suya, no puede querer que anden dispersos sin unión a su corazón. Y envía al mundo a su Hijo para que el mundo se salve y una a todos bajo sus alas y corazón. 

Sabe Jesucristo que ha hecho su labor a la perfección: ha ensañado a Dios, a la Verdad, la Verdad y, en suma, todo lo que había venido a hacer en el mundo lo hizo y más que lo hizo. Por eso quiere que su Amor y el Amor de Dios esté con sus hermanos los hombres.

JESÚS,  gracias por ser tan bondadoso y misericordioso. 

Eleuterio Fernández Guzmán

24 de mayo de 2023

Oró a Dios


Jn17, 11b-19

"A la Hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús levantó los ojos al cielo, y oró diciendo:

'Padre santo, cuídalos en tu Nombre que me diste para que sean uno, como nosotros.

Mientras estaba con ellos, Yo los cuidaba en tu Nombre que me diste; los protegía y no se perdió ninguno de ellos, excepto el que debía perderse, para que se cumpliera la Escritura. Pero ahora voy a ti, y digo esto estando en el mundo, para que mi gozo sea el de ellos y su gozo sea perfecto. Yo les comuniqué tu palabra, y el mundo los odió porque ellos no son del mundo, como tampoco Yo soy del mundo. No te pido que los saques del mundo, sino que los preserves del Maligno. Ellos no son del mundo, como tampoco Yo soy del mundo. Conságralos en la verdad: tu palabra es verdad. Así como Tú me enviaste al mundo, Yo también los envío al mundo. Por ellos me consagro, para que también ellos sean consagrados en la verdad.'"

COMENTARIO

No es extraño ver al Hijo de Dios dirigirse a su Padre del Cielo, a Dios Todopoderoso. Y es que, como podemos imaginar, les unía mucho y más que mucho. Por eso las palabras que recoge hoy el Evangelio de San Juan son tan importantes. 

Podemos ver con cierta facilidad que el amor que tiene Jesucristo por aquellos que Dios le ha entregado para que no se pierdan es algo más que inmenso. Por eso los pone por encima de todo en la labor que había venido a llevar a cabo en el mundo.

Cristo, sí, sabe que el mundo iba a odiar a sus discípulos pero sabía que, gracias a Él, iban a ser salvados y consagrados. 


JESÚS, gracias por cumplir con tu misión desde el principio hasta el final. 

Eleuterio Fernández Guzmán

19 de mayo de 2023

Entonces lo comprendieron todo

Jn 16, 20-23

"A la Hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús dijo a sus discípulos: 'Les aseguro que ustedes van a llorar y se van a lamentar; el mundo, en cambio, se alegrará. Ustedes estarán tristes, pero esa tristeza se convertirá en gozo. La mujer, cuando va a dar a luz, siente angustia porque le llegó la hora; pero cuando nace el niño, se olvida de su dolor, por la alegría que siente al ver que ha venido un hombre al mundo. También ustedes ahora están tristes, pero Yo los volveré a ver, y tendrán una alegría que nadie les podrá quitar. Aquel día no me harán más preguntas.'"

COMENTARIO

No se puede negar que, a pesar de haber estado algunos años al lado del Hijo de Dios, aquellos que estaban más cerca de Él apenas comprendieron lo que les estaba pasando y, menos aún, lo que iba a pasar. 

Jesucristo les explica que comprende a la perfección que, cuando lo ven morir, ellos se van a entristecer mucho (¿Quién no?) Pero, sin embargo, eso cambiará muy pronto por lo que sucedería que no es otra cosa que su Resurrección. 

Todo iba a cambiar: de estar tristes iban a pasar a gozar con aquel momento de volver a ver al Maestro y eso era algo que, a lo mejor, entonces no acababan de entender pero cuando llegara el momento del que les habla ahora... entonces... entonces no serán necesarias más preguntas. 

JESÚS, gracias por ser tan franco con sus discípulos. 

Eleuterio Fernández Guzmán

18 de mayo de 2023

Y no es que no lo dijera Cristo

Jn 16, 16-20


"A la Hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús dijo a sus discípulos: 'Dentro de poco, ya no me verán, y poco después, me volverán a ver'.

Entonces algunos de sus discípulos comentaban entre sí: '¿Qué significa esto que nos dice: 'Dentro de poco ya no me verán, y poco después, me volverán a ver'? ¿Y qué significa: 'Yo me voy al Padre'?' Decían: '¿Qué es este poco de tiempo? No entendemos lo que quiere decir'.

Jesús se dio cuenta de que deseaban interrogarlo y les dijo: 'Ustedes se preguntan entre sí qué significan mis palabras: 'Dentro de poco, ya no me verán, y poco después, me volverán a ver'. Les aseguro que ustedes van a llorar y se van a lamentar; el mundo, en cambio, se alegrará. Ustedes estarán tristes, pero esa tristeza se convertirá en gozo'”.

COMENTARIO

En realidad, aquello que este texto del Evangelio de San Juan dice que dijo el Hijo de Dios no era nada nuevo porque en otras ocasiones les había dicho lo que iba a pasar con su vida. Ellos, sin embargo, como ahora, no entendieron nada o poco o muy poco

Está claro para nosotros, y poco después para ellos mismos, que el Maestro iba a subir a la Casa del Padre, de Su Padre. Y eso significaba, por ejemplo, que iba a enviar al Espíritu Santo, como hemos visto hace bien poco en otros textos bíblicos. 

Y no es poco cierto que lo que dice Jesucristo se iba a cumplir: ellos, en principio, iban a estar muy tristes cuando muriera en la Cruz pero luego, al volverlo a ver, estarán alegros y su gozo sería inmenso. 


JESÚS, gracias por ser tan fiel con tus discípulos.

Eleuterio Fernández Guzmán

17 de mayo de 2023

Espíritu Santo

Jn 16,12-15


"A la Hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús dijo a sus discípulos: 'Todavía tengo muchas cosas que decirles, pero ustedes no las pueden comprender ahora. Cuando venga el Espíritu de la Verdad, Él los introducirá en toda la verdad, porque no hablará por sí mismo, sino que dirá lo que ha oído y les anunciará lo que irá sucediendo. Él me glorificará, porque recibirá de lo mío y se lo anunciará a ustedes. Todo lo que es del Padre es mío. Por eso les digo: 'Recibirá de lo mío y se lo anunciará a ustedes'”.


COMENTARIO 

Es cierto y verdad que muchas de las cosas que habían pasado durante el tiempo que estuvieron juntos el Hijo de Dios y sus Apóstoles no las comprendieron éstos. Y no era de extrañar que otras muchas cosas tampoco las iban a entender de decírselas Jesucristo.

Jesucristo vuelve a insistir acerca de la importancia que tiene que el Espíritu Santo sea enviado cuando Él suba a la Casa de Su Padre. Y es que la función que cumplirá en lo sucesivo iba a ser muy importante. 

Aquí hace referencia el Hijo de Dios a la Santísima Trinidad: Dios-Hijo-Espíritu Santo. Por eso dice que todo lo que es del Padre es suyo. 


JESÚS, gracias por hablar en verdad y con la Verdad. 

Eleuterio Fernández Guzmán

16 de mayo de 2023

Envió al Paráclito

Jn 16, 5-11


"A la Hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús dijo a sus discípulos: 'Ahora me voy al que me envió, y ninguno de ustedes me pregunta: “¿A dónde vas?” Pero al decirles esto, ustedes se han entristecido. Sin embargo, les digo la verdad: les conviene que Yo me vaya, porque si no me voy, el Paráclito no vendrá a ustedes. Pero si me voy, se lo enviaré. Y cuando Él venga, probará al mundo dónde está el pecado, dónde está la justicia y cuál es el juicio. El pecado está en no haber creído en mí. La justicia, en que Yo me voy al Padre y ustedes ya no me verán. Y el juicio, en que el Príncipe de este mundo ya ha sido condenado. '"

COMENTARIO 

No es nada extraño que los discípulos más allegados del Hijo de Dios se entristeciesen al saber que no lo iban a ver más. Y es que habían pasado unos años gozosos a su lado y la idea de perderlo entristecía su corazón. 

Jesucristo, sin embargo, tenía una gran noticia que darles: les iba a enviar al Paráclito, al Defensor, al Espíritu Santo. Y eso debía alegrarles el corazón porque no iba a venir para nada sino, al contrario, para mucho y más que mucho.

El Paráclito iba a hacer todo lo que el Hijo de Dios decía que iba a hacer. Sin embargo, para eso, era necesario que el Maestro subiera al Cielo, junto a Quien lo había enviado, Dios Todopoderoso. Y sin eso nada de lo que luego pasó hubiera pasado. 


JESÚS,  gracias por haber ido a Tu Padre y enviado al Espíritu Santo.

Eleuterio Fernández Guzmán

13 de mayo de 2023

Ser perseguidos con gozo

Jn 15,18-21


"A la Hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús dijo a sus discípulos: 'Si el mundo los odia, sepan que antes me ha odiado a mí. Si ustedes fueran del mundo, el mundo los amaría como cosa suya. Pero como no son del mundo, sino que Yo los elegí y los saqué de él, el mundo los odia. Acuérdense de lo que les dije: el servidor no es más grande que su señor. Si me persiguieron a mí, también los perseguirán a ustedes; si fueron fieles a mi palabra, también serán fieles a la de ustedes. Pero los tratarán así a causa de mi Nombre, porque no conocen al que me envió.'"

COMENTARIO

Podemos decir, sin temor a equivocarnos, que este texto del Evangelio de San Juan es rico en principios que debemos seguir todos los discípulos de Cristo si es que amamos al Hijo de Dios y es que sabemos lo que nos conviene...

En realidad, todo es crucial para nuestra vida espiritual: saber que seremos odiados por seguir a Cristo, saber que no somos de este mundo sino del Cielo, saber que no somos más que Cristo y que, por eso, seremos perseguidos con gozo por nuestra parte por tal causa y razón y, en fin, que nuestra persecución tiene razón de ser en que en realidad hay quien no conoce a Dios o no quiere conocerlo.

Ciertamente, este texto bíblico es un tesoro de dimensiones más que grandes. 

JESÚS,  gracias por revelarnos tantas verdades.

Eleuterio Fernández Guzmán

12 de mayo de 2023

Amarse como Cristo nos ama

Jn 15, 12-17


"Jesús dijo a sus discípulos:

'Este es mi mandamiento: Ámense los unos a los otros, como yo los he amado. No hay amor más grande que dar la vida por los amigos. Ustedes son mis amigos si hacen lo que yo les mando. Ya no los llamo servidores, porque el servidor ignora lo que hace su señor; yo los llamo amigos, porque les he dado a conocer todo lo que oí de mi Padre. No son ustedes los que me eligieron a mí, sino yo el que los elegí a ustedes, y los destiné para que vayan y den fruto, y ese fruto sea duradero. Así todo lo que pidan al Padre en mi Nombre, él se lo concederá. Lo que yo les mando es que se amen los unos a los otros'"

COMENTARIO

Francamente, este texto del Evangelio de San Juan pone sobre la mesa un tema tan importante que es más que probable que llegue a avergonzarnos.  Y es que lo que nos pide el Hijo de Dios pone muy algo el listón de nuestra vida espiritual.

Nos pide Jesucristo que nos amemos. Pero no de cualquier forma sino como El nos ha amado y, claro, sigue amándonos. Y es tal es el Mandamiento, llamado nuevo aunque siempre ha sido la Voluntad de Dios. 

Y, para darnos confianza, nos dice Cristo que somos sus amigos porque Él nos ha elegido. Y eso, si lo miramos como debemos mirarnos, es una gracia de parte de Dios. 


JESÚS, gracias por ser Amor, el Amor. 

Eleuterio Fernández Guzmán

10 de mayo de 2023

Vid y sarmientos

Jn 15, 1-8


"A la Hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús dijo a sus discípulos: 'Yo soy la verdadera vid y mi Padre es el viñador. Él corta todos mis sarmientos que no dan fruto; al que da fruto, lo poda para que dé más todavía. Ustedes ya están limpios por la palabra que Yo les anuncié. Permanezcan en mí, como Yo permanezco en ustedes. Así como el sarmiento no puede dar fruto si no permanece en la vid, tampoco ustedes, si no permanecen en mí. Yo soy la vid, ustedes los sarmientos. El que permanece en mí, y Yo en él, da mucho fruto, porque separados de mí, nada pueden hacer. Pero el que no permanece en mí, es como el sarmiento que se tira y se seca; después se recoge, se arroja al fuego y arde. Si ustedes permanecen en mí y mis palabras permanecen en ustedes, pidan lo que quieran y lo obtendrán. La gloria de mi Padre consiste en que ustedes den fruto abundante, y así sean mis discípulos.'"

COMENTARIO 

Seguramente, este texto del Evangelio de San Juan es, además de muy inspirado, uno de los que marca a la perfección lo que somos los discípulos de Cristo y Quién es, precisamente, el Hijo de Dios. Y es que haciendo uso de una imagen como es la viña (muy utilizada a lo largo de la historia del propio pueblo de Israel) nos pone en nuestro sitio para que nadie se crea que es más de lo que es.

En efecto, nosotros somos como los sarmientos que no pueden vivir, salvo un escaso tiempo, separados dela viña. Y por eso debemos permanecer en la viña (por seguir con la imagen que plantea Cristo).

Y algo que es muy importante: Dios no nos ha puesto en el mundo para que pasemos por él como si nada. No. Y lo dice con toda claridad el Hijo de Dios: debemos dar fruto en abundancia...



JESÚS,  gracias por ser tan claro con lo que debemos saber. 

Eleuterio Fernández Guzmán

9 de mayo de 2023

Como Dios quiere

Jn 4, 27-31a


"Jesús dijo a sus discípulos: 'Les dejo la paz, les doy mi paz, pero no como la da el mundo. ¡No se inquieten ni teman! Me han oído decir: ‘Me voy y volveré a ustedes’. Si me amaran, se alegrarían de que vuelva junto al Padre, porque el Padre es más grande que yo. Les he dicho esto antes que suceda, para que cuando se cumpla, ustedes crean. Ya no hablaré mucho más con ustedes, porque está por llegar el Príncipe de este mundo: él nada puede hacer contra mí, pero es necesario que el mundo sepa que yo amo al Padre y obro como él me ha ordenado.'"


COMENTARIO 

Ya podemos imaginar cómo se encontraban aquellos que estaban más cerca del Hijo de Dios. Cuando se dan cuenta de que, en efecto, va a morir... ciertamente sus corazones se vinieron abajo como, humanamente, es comprensible.

Jesucristo tranquiliza sus corazones porque sabe muy bien que es lo que debe hacer. Incluso les dice que deberían alegrarse por lo que va a pasar aunque, es seguro, su estado de ánimo no era, precisamente, de alegría.

El caso es que lo que pasaba era, sencillamente, que aún no habían acabado de comprender todo lo que les había dicho el Hijos de Dios. Y por eso Jesucristo trataba de que comprendieran, al menos, lo elemental: un día creerán en todo.


JESÚS, gracias por tratar de explicar lo que, para nosotros, es inexplicable...

Eleuterio Fernández Guzmán

7 de mayo de 2023

Las mansiones del Cielo; nuestras mansiones

Jn 14, 1-12

  
“1 ‘No se turbe vuestro corazón.  Creéis en Dios: creed también en mí.   2 En la casa de mi Padre hay muchas mansiones; si no, os lo habría dicho;  porque voy a prepararos un lugar. 3 Y cuando haya ido y os haya preparado un lugar, volveré y os tomaré conmigo, para que donde esté yo estéis también vosotros. 4Y adonde yo voy sabéis el camino.’ 5 Le dice Tomás: ‘Señor, no sabemos a dónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?’ 6 Le dice Jesús: ‘Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida.  Nadie va al Padre sino por mí. 7 Si me conocéis a mí, conoceréis también a mi Padre; desde ahora lo conocéis y lo habéis visto.’  8 Le dice Felipe: ‘Señor, muéstranos al Padre y nos basta.’ 9 Le dice Jesús: ‘¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros y no me conoces Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: ‘Muéstranos al Padre’? 10 ¿No crees que yo estoy en el Padre y el Padre está en mí? Las palabras que os digo, no las digo por mi cuenta; el Padre que permanece en mí es el que realiza las obras.  11 Creedme: yo estoy en el Padre y el Padre está en mí.  Al menos, creedlo por las obras.  12 En verdad, en verdad os digo: el que crea en mí, hará él también las obras que yo hago, y hará mayores aún,  porque yo voy al Padre.’”

COMENTARIO

Este texto del Evangelio de San Juan es, para los discípulos de Cristo, uno que está lleno de esperanza y de todo aquello que debe anhelar todo aquel que se sepa hijo de Dios. Y es que Jesucristo nos habla, aquí mismo, de las moradas que fue a preparar al Cielo y que tales moradas tienen unos destinatarios que somos nosotros, sus hermanos. 

En realidad lo que nos está diciendo es que no podemos actuar de cualquiera manera a lo largo de nuestra vida en el mundo. Y es que nosotros, como también se dice en la Biblia, no somos de este mundo sino del Cielo. Pero, para eso, nuestro devenir no puede ser el de alguien que no sabe a dónde pertenece y a dónde quiere ir...


JESÚS, gracias por mostrarnos el camino. 

Eleuterio Fernández Guzmán

6 de mayo de 2023

Pedir en nombre de Cristo

Jn 14, 7-14


"A la Hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús dijo a sus discípulos: 'Si ustedes me conocen, conocerán también a mi Padre. Ya desde ahora lo conocen y lo han visto'.

Felipe le dijo: 'Señor, muéstranos al Padre y eso nos basta'.

Jesús le respondió: 'Felipe, hace tanto tiempo que estoy con ustedes, ¿y todavía no me conocen?

El que me ha visto, ha visto al Padre. ¿Cómo dices: 'Muéstranos al Padre'? ¿No crees que Yo estoy en el Padre y que el Padre está en mí? Las palabras que digo no son mías: el Padre que habita en mí es el que hace las obras. Créanme: Yo estoy en el Padre y el Padre está en mí. Créanlo, al menos, por las obras. Les aseguro que el que cree en mí hará también las obras que Yo hago, y aún mayores, porque Yo me voy al Padre. Y Yo haré todo lo que ustedes pidan en mi Nombre, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si ustedes me piden algo en mi Nombre, Yo lo haré'”. 

COMENTARIO 

Lo dice con toda claridad: debemos creer en Él, en el Mesías, en el Enviado de Dios y, en suma, en el Hijo del Todopoderoso porque eso nos alcanzará muchos bienes espirituales que no estarán para nosotros si no lo hacemos. 

El caso es que aquellos que habían estado algunos años al lado, física y espiritualmente, de Jesucristo, parecían que no habían acabado de comprender de Quién se trataba. Y el Hijo de Dios, con paciencia infinita, se lo vuelve a decir. 

Como nos dice Cristo, el Padre es glorificado cuando el Hijo hace en bien de su prójimo. Y lo es porque tal es Su santísima Voluntad. Por eso quiere Jesucristo que pidamos en su nombre. 


JESÚS, gracias por ser tan franco con todos los tuyos. 

Eleuterio Fernández Guzmán

5 de mayo de 2023

Al Cielo por Cristo

Jn 15, 1-6


"A la Hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús dijo a sus discípulos: 'No se inquieten. Crean en Dios y crean también en mí. En la Casa de mi Padre hay muchas habitaciones; si no fuera así, ¿les habría dicho a ustedes que voy a prepararles un lugar? Y cuando haya ido y les haya preparado un lugar, volveré otra vez para llevarlos conmigo, a fin de que donde Yo esté, estén también ustedes. Ya conocen el camino del lugar adonde voy'.

Tomás le dijo: 'Señor, no sabemos adónde vas. ¿Cómo vamos a conocer el camino?'

Jesús le respondió: 'Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre, sino por mí'.

COMENTARIO 

Cuando Tomás le pregunta al Hijo de Dios que no sabe dónde va el Mesías es que, de verdad, ellos no se han dado cuenta todavía de lo que significaba que aquel hombre, aquel Maestro fuera, de verdad, el Hijo de Dios.

En realidad, Jesucristo sabe que sí, que debe ir al Cielo a preparar las estancias para que sus hermanos, todos aquellos que Dios le entregó para que ninguno se perdieran, puedan estar, sus almas, con Él. Y nosotros creemos que Cristo se refiere a su Parusía, cuando vuelva a juzgar a vivos y a muertos.

Pero lo último que nos dice, que es el Camino, la Verdad y la Vida traza para nosotros una senda que seguir: a Él. 


JESÚS, gracias por mostrarte en tu total naturaleza divina. 

Eleuterio Fernández Guzmán

4 de mayo de 2023

Es que era "Yo soy"

Jn 13, 16-20


"16 'En verdad, en verdad os digo: no es más el siervo que su amo, ni el enviado más que el que le envía. 17 Sabiendo esto, dichosos seréis si lo cumplís. 18 No me refiero a todos vosotros; yo conozco a los que he elegido; pero tiene que cumplirse la Escritura: 'El que come mi pan ha alzado contra mí su talón'. 19 "Os lo digo desde ahora, antes de que suceda, para que, cuando suceda, creáis que Yo Soy. 20 En verdad, en verdad os digo: quien acoja al que yo envíe me acoge a mí, y quien me acoja a mí, acoge a Aquel que me ha enviado.'" 

COMENTARIO 

El Hijo de Dios quiere enviar un mensaje a sus discípulos que tiene todo que ver con tener un corazón de carne y, por eso mismo, dispuesto a aceptar lo que propone Jesucristo que, muchas veces, es tan difícil de llevar a cabo por cómo somos. 

Que debemos cumplir la Voluntad de Dios no es algo que nos sea extraño sino que, al contrario, es lo que debe hacer todo hijo del Creador. Y aceptar lo que pasó entonces, con Su muerte, es algo que debe suponer mucho para nosotros.

Nos dice Jesucristo, les decía a los que entonces le escuchaban pero también a nosotros, que debemos acoger a quien Él envíe. Y es que a veces lo que nos pasa es que no queremos acoger a quien envía Dios...


JESÚS, gracias por hablar en verdad y con la Verdad. 

Eleuterio Fernández Guzmán

3 de mayo de 2023

Camino, Verdad y Vida

Jn 14, 6-14


"A la Hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús dijo a Tomás:

'Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre, sino por mí. Si ustedes me conocen, conocerán también a mi Padre. Ya desde ahora lo conocen y lo han visto'.

Felipe le dijo: 'Señor, muéstranos al Padre y eso nos basta'. Jesús le respondió: 'Felipe, hace tanto tiempo que estoy con ustedes, ¿y todavía no me conocen? El que me ha visto, ha visto al Padre. ¿Cómo dices: Muéstranos al Padre'? ¿No crees que Yo estoy en el Padre y que el Padre está en mí? Las palabras que digo no son mías: el Padre que habita en mí es el que hace las obras. Créanme: Yo estoy en el Padre y el Padre está en mí. Créanlo, al menos, por las obras. Les aseguro que el que cree en mí hará también las obras que Yo hago, y aún mayores, porque Yo me voy al Padre. Y Yo haré todo lo que ustedes pidan en mi Nombre, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si ustedes me piden algo en mi Nombre, Yo lo haré'”. 

COMENTARIO


Lo que dice el Hijo de Dios en este texto del Evangelio de San Juan es tan importante que lo deberíamos tener clavado en el corazón a fuego del Espíritu Santo. 

Que nos diga Jesucristo que es el Camino, la Verdad y la Vida es algo así como darnos pistas de cómo debemos ser nosotros y, sobre todo, en Quién debemos fijarnos.

Sí, Jesucristo es el Camino para ir al Cielo; es la Verdad que debemos tener en cuenta y es la Vida que es la quedebemos anhelar por ser la eterna. 


JESÚS, gracias por ser el Camino, la Verdad y la Vida. 

Eleuterio Fernández Guzmán

30 de abril de 2023

No salir del redil de Cristo

Jn 10, 1-10


 “1 ‘En verdad, en verdad os digo: el que no entra por la puerta en el redil de las ovejas, sino que escala por otro  lado, ése es un ladrón y un salteador; 2 pero el que entra por la puerta es pastor de las ovejas. 3 A éste le abre el portero, y las ovejas escuchan su voz; y a sus ovejas las llama una por una y las saca fuera. 4 Cuando ha sacado todas las suyas, va delante de ellas, y las ovejas le siguen, porque conocen su voz. 5 Pero no seguirán a un extraño, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños.’

6 Jesús les dijo esta parábola, pero ellos no comprendieron lo que les hablaba. 7 Entonces Jesús les dijo de nuevo: ‘En verdad, en verdad os digo: yo soy la puerta de las ovejas.  8 Todos los que han venido delante de mí son ladrones y salteadores; pero las ovejas no les escucharon. 9 Yo soy la puerta; si uno entra por mí, estará a salvo; entrará y saldrá y encontrará pasto. 10 El ladrón no viene más que a robar, matar y destruir. Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia’”.

COMENTARIO

Es verdad que a lo largo de los siglos vinieron muchos intentando atraer a las ovejas de Israel. Sin embargo, sólo cuando llego el Hijo de Dios al mundo, el redil que formó era el adecuado para acercarse a Dios. 

Cristo es el primogénito en todos los sentidos. Por eso va delante de nosotros al ser el primero. Y por eso debemos seguirlo sin miedo por mucho que el mundo muchos obstáculos y tentaciones nos ponga para que no lo hagamos. 

Pero, por otra parte, lo último que dice Cristo es muy importante: Él ha venido para que tengamos vida. Pero se refiere, sin duda alguna, a la vida eterna que nos abrió, abriendo el Cielo, con su muerte y resurrección. 

JESÚS, gracias por cumplir tu misión de forma tan fiel y tan perfecta. 

Eleuterio Fernández Guzmán

29 de abril de 2023

Ir a Cristo

Mt 11, 25-30


"Jesús dijo:

'Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque habiendo ocultado estas cosas a los sabios y a los prudentes, las has revelado a los pequeños. Sí, Padre, porque así lo has querido. Todo me ha sido dado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo sino el Padre, así como nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquél a quien el Hijo se lo quiera revelar. Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y Yo los aliviaré. Carguen sobre ustedes mi yugo y aprendan de mí, porque soy paciente y humilde de corazón, y así encontraran alivio. Porque mi yugo es suave y mi carga liviana.'"


COMENTARIO

Cuando el Hijo se dirige al Padre es que la relación existente entre ambos es inmejorable. Por eso sabe que todo lo que hace Dios Todopoderoso es bueno para sus criaturas e, incluso, ocultar lo mejor a los que se consideran "sabios" y dárselo a entender a los humildes que están más preparados para recibir la Buena Noticia.

Jesucristo, como aquí nos dice, quiere a sus hermanos muy cerca de sí. Por eso nos llama con tanta atención. Y es que sabe que a su lado nada podemos temer y será el mejor de los mundos. 

Es cierto que pudiera parecer que el yugo de Cristo es duro por cómo fue su vida y su fidelidad a Dios y cómo, en fin... somos nosotros. Sin embargo, nos dice que es justo lo contrario: su yugo es suave y su carga liviana...


JESÚS, gracias por tranquilizar nuestros corazones con la Verdad. 

Eleuterio Fernández Guzmán

27 de abril de 2023

Creer para salvarnos

Jn 6, 44-51


Jesús dijo a la gente: Nadie puede venir a mí, si no lo atrae el Padre que me envió; y Yo lo resucitaré en el último día. Está escrito en el libro de los Profetas: “Todos serán instruidos por Dios”. Todo el que oyó al Padre y recibe su enseñanza viene a mí.

Nadie ha visto nunca al Padre, sino el que viene de Dios: sólo Él ha visto al Padre. Les aseguro que el que cree tiene Vida eterna. Yo soy el pan de Vida.

Sus padres, en el desierto, comieron el maná y murieron.

Pero éste es el pan que desciende del cielo, para que aquél que lo coma no muera. Yo soy el pan vivo bajado del cielo. El que coma de este pan vivirá eternamente, y el pan que Yo daré es mi carne para la Vida del mundo.

COMENTARIO

La verdad... podemos decir que este texto del Evangelio de San Juan es bastante clarificador al respecto de cómo debemos ser y de qué o, mejor, en Quién debemos creer.

Lo dice con toda claridad el Hijo de Dios: debemos creer porque, de hacerlo, no es asegurada la Vida eterna. Y aceptar a Cristo como enviado de Dios al mundo para que el mundo se salve es un buen camino para conseguirlo. 

Debemos aceptar que Cristo es el Pan que da la vida eterna. Y sólo así, en efecto, la alcanzaremos.

JESÚS, gracias por decir la Verdad de esta forma. 

Eleuterio Fernández Guzmán

26 de abril de 2023

Ser sal y ser luz

Mt 5, 13-16


"Jesús dijo a sus discípulos:

Ustedes son la sal de la tierra. Pero si la sal pierde su sabor ¿con qué se la volverá a salar? Ya no sirve para nada, sino para ser tirada y pisada por los hombres.

Ustedes son la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad situada en la cima de una montaña. Y no se enciende una lámpara para meterla debajo de un cajón, sino que se la pone sobre el candelero para que ilumine a todos los que están en la casa.

Así debe brillar ante los ojos de los hombres la luz que hay en ustedes, a fin de que ellos vean sus buenas obras y glorifiquen a su Padre que está en el cielo."


COMENTARIO

Lo que dice el Hijo de Dios en este texto es verdaderamente importante porque es lo que, exactamente, deben hacer los discípulos del mismo. 

Debemos ser sal; debemos ser luz. Y eso supone que no podemos esconder la fe debajo de ningún celemín. Y esa es una recomendación que nos viene la mar de bien porque otra cosa no deberíamos poder hacer. 

En todo caso, bien lo dice Jesucristo: debe brillar lo que somos que no es otra cosa que luz en un mundo tenebroso como el que nos encontramos. 


JESÚS, gracias por ser luz y ser sal. 

Eleuterio Fernández Guzmán

21 de abril de 2023

A todos sació

Jn 6, 1-15


"Jesús atravesó el mar de Galilea, llamado Tiberíades. Lo seguía una gran multitud, al ver los signos que hacía sanando a los enfermos. Jesús subió a la montaña y se sentó allí con sus discípulos. Se acercaba la Pascua, la fiesta de los judíos.

Al levantar los ojos, Jesús vio que una gran multitud acudía a Él y dijo a Felipe: '¿Dónde compraremos pan para darles de comer?'
Él decía esto para ponerlo a prueba, porque sabía bien lo que iba a hacer.

Felipe le respondió: 'Doscientos denarios no bastarían para que cada uno pudiera comer un pedazo de pan'.

Uno de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro, le dijo: 'Aquí hay un niño que tiene cinco panes de cebada y dos pescados, pero ¿qué es esto para tanta gente?'

Jesús le respondió: 'Háganlos sentar'.

Había mucho pasto en ese lugar. Todos se sentaron y eran uno cinco mil hombres. Jesús tomó los panes, dio gracias y los distribuyó a los que estaban sentados. Lo mismo hizo con los pescados, dándoles todo lo que quisieron.

Cuando todos quedaron satisfechos, Jesús dijo a sus discípulos: 'Recojan los pedazos que sobran, para que no se pierda nada'. Los recogieron y llenaron doce canastas con los pedazos que sobraron de los cinco panes de cebada.

Al ver el signo que Jesús acababa de hacer, la gente decía: 'Éste es, verdaderamente, el Profeta que debe venir al mundo'
.
Jesús, sabiendo que querían apoderarse de Él para hacerlo rey, se retiró otra vez solo a la montaña." 


COMENTARIO 

Muchas veces se pretende tergiversar aquello que hizo el Hijo de Dios con los panes y los peces. Y se dice que, en realidad, fue un acto "solidario" de los presentes que repartieron lo que llevaban.

En realidad, pasó lo que pasó y que no fue otra cosa que la multiplicación de los panes y los peces tras orar a Dios Padre todopoderoso. Y lo hizo Jesucristo porque era necesario hacerlo y sólo Él podía hacerlo. 

Lo último es un buen síntoma de la realidad de las cosas: al Hijo de Dios querían hacerlo rey sólo porque les había dado de comer. En realidad, aún les faltaba mucho para aprender y conocer...


JESÚS, gracias por darte del todo. 

Eleuterio Fernández Guzmán

20 de abril de 2023

La Verdad

Jn 3, 31-36


"El que viene de lo alto está por encima de todos. El que es de la tierra pertenece a la tierra y habla de la tierra.

El que vino del cielo está por encima de todo. Él da testimonio de lo que ha visto y oído, pero nadie recibe su testimonio.

El que recibe su testimonio certifica que Dios es veraz. El que Dios envió dice las palabras de Dios, porque Dios le da el Espíritu sin medida. El Padre ama al Hijo y ha puesto todo en sus manos.

El que cree en el Hijo tiene Vida eterna. El que se niega a creer en el Hijo no verá la Vida, sino que la ira de Dios pesa sobre él."

COMENTARIO 

Ciertamente, casi podríamos decir que el Hijo de Dios está telegrafiándonos la Verdad para que la tengamos siempre presente en el corazón y en el alma. Y la Verdad es verdaderamente certera. 

Hay, digamos, dos estadios: Quien viene del Cielo y nosotros, sus criaturas. Y cada uno de tales estadios determina dos formas de ser y de hacer las cosas. Y es cierto que la nuestra no es siempre la mejor sino, tantas y tantas veces, la peor...

El caso es que aquí se nos avisa con toda claridad para que nadie se lleve a engaño: quien cree en el Hijo de Dios verá la vida eterna; quien no crea... no la verá. Y es tan cierto como el sol sale todos los días sobre la Tierra que eso es así, se crea no no se crea. 


JESÚS, gracias por ser tan veraz. 

Eleuterio Fernández Guzmán

19 de abril de 2023

Dios entregó a su Hijo


Jn 3, 16-21

"16 Porque tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Unigénito, para que todo el que cree en él no perezca, sino que tenga vida eterna. 17 Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él. 18 El que cree en él no será juzgado; el que no cree ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Unigénito de Dios. 19 Este es el juicio: que la luz vino al mundo, y los hombres prefirieron la tiniebla a la luz, porque sus obras eran malas. 20 Pues todo el que obra el mal detesta la luz, y no se acerca a la luz, para no verse acusado por sus obras. 21 En cambio, el que obra la verdad se acerca a la luz, para que se vea que sus obras están hechas según Dios". 

COMENTARIO 

Este texto del Evangelio de San Juan podemos apreciar que hay una posibilidad cierta de salvarse y otra de no salvarse. Y es que en todas las letras del mismo se puede distinguir muy bien tal posibilidad.

En efecto: Dios envió al mundo a su Hijo. Lo hizo para que el mundo se salvase pues es cierto y verdad que Dios sabía muy bien que iba camino de la perdición total y absoluta. Y envió a Jesucristo. 

La cosa está bien dicha aquí mismo: quien crea en el Enviado de Dios se salvará; quien no crea, ya está condenado. Y no es que Dios sea cruel sino que, al contrario, da libertad al ser humano pero, claro, tal libertad tiene consecuencias...


JESÚS,  gracias por dejar las cosas bien claras y bien dichas. 

Eleuterio Fernández Guzmán 

17 de abril de 2023

Volver a nacer de fuego y agua

Jn 3, 1-8

 

“1 Había entre los fariseos un hombre llamado Nicodemo, magistrado judío. 2 Fue éste donde Jesús de noche y le dijo: ‘Rabbí, sabemos que has venido de Dios como maestro, porque nadie puede realizar las señales que tú realizas si Dios no está con él.’ 3 Jesús le respondió: ‘En verdad, en verdad te digo: el que no nazca de lo alto no puede ver el Reino de Dios.’ 4 Dícele Nicodemo: ‘¿Cómo puede uno nacer siendo ya viejo? ¿Puede acaso entrar otra vez en el seno de su madre y nacer?’ 5 Respondió Jesús: ‘En verdad, en verdad te digo: el que no nazca de agua y de Espíritu no puede entrar en el Reino de Dios. 6 Lo nacido de la carne, es carne; lo nacido del Espíritu, es espíritu. 7 No te asombres de que te haya dicho: Tenéis que nacer de lo alto. 8 El viento sopla donde quiere, y oyes su voz, pero no sabes de dónde viene ni a dónde va. Así es todo el que nace del Espíritu.’”

 

COMENTARIO

 

Nosotros sabemos, por este pasaje y por otros de la Sagrada Escritura propia del Nuevo Testamento, que Nicodemo era un discípulo de Cristo. Y que era, primero, muy especial, porque era magistrado pero, luego, que lo era en secreto porque, de haberse sabido que lo era había seguridad total y absoluta de que su vida habría corrido mucho peligro. Y quería saber, conocer bien la doctrina con la que estaba de acuerdo. Y pregunta porque no es capaz de comprender todo lo que le dice su Maestro.

 

Jesucristo, sin embargo, sabe que aquel hombre jugará un papel ciertamente importante en la vida del pueblo judío como testigo de su vida y testigo, además, privilegiado. Y procura que aprenda lo que de verdad importa. Y es que, para poder ser, de verdad, discípulo suyo hay que volver a nacer… al espíritu. Y eso a través del bautismo y del fuego del Espíritu Santo.

 

 

JESÚS,  gracias por explicar a Nicodemo lo que es tan difícil de comprender.

 

Eleuterio Fernández Guzmán

16 de abril de 2023

Así se define la fe

Jn 20, 19-31

  
“19 Al atardecer de aquel día, el primero de la semana, estando cerradas, por miedo a los judíos, las puertas del lugar  donde se encontraban los discípulos, se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: ‘La paz con vosotros.’ 20  Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Los discípulos se alegraron de ver al Señor. 21 Jesús les dijo otra vez: ‘La paz con vosotros. Como el Padre me envió, también yo os envío.’ 22  Dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: ‘Recibid el Espíritu Santo. 23 A quienes perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos.’ 24 Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Los otros discípulos le decían: ‘Hemos visto al Señor.’ 25 Pero él les contestó: ‘Si no veo en sus manos la señal de los clavos y no meto mi dedo en el agujero de los clavos y no meto mi mano en su costado, no creeré.’ 26 Ocho días después, estaban otra vez sus discípulos dentro y Tomás con ellos. Se presentó Jesús en medio estando las puertas cerradas, y dijo: ‘La paz con vosotros.’ 27 Luego dice a Tomás: ‘Acerca aquí tu dedo y mira mis manos; trae tu mano y métela en mi costado, y no seas incrédulo sino creyente.’ 28 Tomás le contestó: ‘Señor mío y Dios mío.’ 29 Dícele Jesús: ‘Porque me has visto has creído. Dichosos los que no han visto y han creído’. 30 Jesús realizó en presencia de los discípulos otras muchas señales que no están escritas en este libro. 31 Estas han sido escritas para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo tengáis vida en su nombre”.

COMENTARIO

Podemos imaginar el estado espiritual en el que se encontraban los más allegados del Hijo de Dios. Sabían que su Maestro había muerto y podían estar más que seguros de que los mismos que consiguieron su ilegítima muerte irían a por ellos también. Y por eso, precisamente por eso, tenían miedo a los judíos pues ellos dejaron de serlo, por decirlo así, a ser, ya, cristianos. 

También podemos imaginar lo que pasaría por sus corazones cuando se les apareció Jesucristo. Todo, pues, se había confirmado y,  palabra por palabra, todo lo que les había dicho, se había hecho verdad, lo era, y realidad, ahora sí.

Por si eso no fuera ya suficiente y, aprovechando la poca fe de Tomás, le sirve aquella ocasión al Hijo de Dios para definir exactamente lo que es la fe: creer sin ver. Y así, desde entonces y hasta hoy mismo. 

JESÚS,  gracias por confirmar en la fe a los que, en realidad, poca tenían por su ceguera espiritual...

Eleuterio Fernández Guzmán