12 de abril de 2023

Como los de Emaús

Lc 24, 13-35


"Aquel mismo día iban dos de ellos a un pueblo llamado Emaús, que distaba sesenta estadios de Jerusalén, y conversaban entre sí sobre todo lo que había pasado. Y sucedió que, mientras ellos conversaban y discutían, el mismo Jesús se acercó y siguió con ellos; pero sus ojos estaban retenidos para que no le conocieran. El les dijo: «¿De qué discutís entre vosotros mientras vais andando?». Ellos se pararon con aire entristecido. Uno de ellos llamado Cleofás le respondió: «¿Eres tú el único residente en Jerusalén que no sabe las cosas que estos días han pasado en ella?». El les dijo: «¿Qué cosas?». Ellos le dijeron: «Lo de Jesús el Nazoreo, que fue un profeta poderoso en obras y palabras delante de Dios y de todo el pueblo; cómo nuestros sumos sacerdotes y magistrados lo condenaron a muerte y lo crucificaron. Nosotros esperábamos que sería él el que iba a librar a Israel; pero, con todas estas cosas, llevamos ya tres días desde que esto pasó. El caso es que algunas mujeres de las nuestras nos han sobresaltado, porque fueron de madrugada al sepulcro, y, al no hallar su cuerpo, vinieron diciendo que hasta habían visto una aparición de ángeles, que decían que él vivía. Fueron también algunos de los nuestros al sepulcro y lo hallaron tal como las mujeres habían dicho, pero a él no le vieron». El les dijo: «¡Oh insensatos y tardos de corazón para creer todo lo que dijeron los profetas! ¿No era necesario que el Cristo padeciera eso y entrara así en su gloria?». Y, empezando por Moisés y continuando por todos los profetas, les explicó lo que había sobre él en todas las Escrituras. Al acercarse al pueblo a donde iban, él hizo ademán de seguir adelante. Pero ellos le forzaron diciéndole: «Quédate con nosotros, porque atardece y el día ya ha declinado». Y entró a quedarse con ellos. Y sucedió que, cuando se puso a la mesa con ellos, tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo iba dando. Entonces se les abrieron los ojos y le reconocieron, pero él desapareció de su lado. Se dijeron uno a otro: «¿No estaba ardiendo nuestro corazón dentro de nosotros cuando nos hablaba en el camino y nos explicaba las Escrituras?». Y, levantándose al momento, se volvieron a Jerusalén y encontraron reunidos a los Once y a los que estaban con ellos, que decían: «¡Es verdad! ¡El Señor ha resucitado y se ha aparecido a Simón!». Ellos, por su parte, contaron lo que había pasado en el camino y cómo le habían conocido en la fracción del pan. 

COMENTARIO

Aquellos hombres, de Emaús, no habían quedado demasiado contentos con lo que había pasado con Aquel a  quien consideraban su Maestro. Al fin y al cabo había acabo muerto como cualquier otro hombre. Sin embargo, su falta de fe profunda iba a quedar subsanada muy pronto.

Es cierto que el Hijo de Dios se aparece a aquellos dos hombres porque sabía que necesitaban ayuda espiritual como muchos de nosotros que, a veces, no nos creemos lo que, en realidad, decimos que creemos.

Aquellos dos hombres reconocieron al Maestro en el gesto de partir del pan. Entonces se le abrieron los ojos y corrieron a decir a los demás discípulos lo que había pasado. Necesitaron, sin embargo, un signo... no les bastó su fe. 


JESÚS, 

Eleuterio Fernández Guzmán

11 de abril de 2023

Y María Magdalena también vio y creyó

 

Jn 20,11-18

En aquel tiempo, estaba María junto al sepulcro fuera llorando. Y mientras lloraba se inclinó hacia el sepulcro, y ve dos ángeles de blanco, sentados donde había estado el cuerpo de Jesús, uno a la cabecera y otro a los pies. Dícenle ellos: ‘Mujer, ¿por qué lloras?’. Ella les respondió: ‘Porque se han llevado a mi Señor, y no sé dónde le han puesto’. Dicho esto, se volvió y vio a Jesús, de pie, pero no sabía que era Jesús. Le dice Jesús: ‘Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas?’. Ella, pensando que era el encargado del huerto, le dice: ‘Señor, si tú te lo has llevado, dime dónde lo has puesto, y yo me lo llevaré’. Jesús le dice: ‘María’. Ella se vuelve y le dice en hebreo: ‘Rabbuní’, que quiere decir ‘Maestro’. Dícele Jesús: ‘No me toques, que todavía no he subido al Padre. Pero vete donde mis hermanos y diles: ‘Subo a mi Padre y vuestro Padre, a mi Dios y vuestro Dios’. Fue María Magdalena y dijo a los discípulos que había visto al Señor y que había dicho estas palabras.”

 

COMENTARIO

 

Podemos imaginar qué estaría pasando por el corazón de María Magdalena. Ella, que quería con todas sus fuerzas a Jesucristo había estado muy cerca de la Cruz. Lo había visto morir y ahora veía el cuerpo que no estaba…

 

Los ángeles no saben por qué llora la de Magdala pero sí que el Hijo de Dios ha resucitado y no comprenden que haya muchos que aún creen que Cristo está en aquel sepulcro.

 

Tampoco es difícil ver, con el corazón a Magdalena. Al principio no reconoce al Hijo de Dios pero luego, cuando se da cuenta de que es el Maestro que ha resucitado, que lo hecho como bien dijo muchas veces, no duda en correr hacia sus compañeros que están escondidos. 

 

JESÚS,  ayúdanos a creer en tu Resurrección.

 

Eleuterio Fernández Guzmán

 

9 de abril de 2023

Y resucitó

Hoy es, de todos los días de esta Semana Santa el que mejor refleja el gozo de saber que el Hijo de  Dios ha cumplido, hasta el extremo siendo el extremo la sangre, con la misión que se le había encomendado por parte de su padre del Cielo, Dios Todopoderoso. 




Resucitó para siempre, 

volvió de donde los muertos  

para abrir la puerta del Cielo.


Resucitó y cumplió,

resucitó y fue visto por muchos, 

y todos dijeron, al verlo, 

que Dios había sido bueno con ellos. 

¡Alabado sea Aquel que vino a salvarnos!


Eleuterio Fernández Guzmán

8 de abril de 2023

Sábado Santo

Hoy es, por excelencia, el día de la espera. 

Esperamos a que se cumpla lo escrito y que el Hijo de Dios regrese de entre los muertos y retorne la vida.

Esperamos que al ascender al lado del Padre, abra el Creador el Cielo que había permanecido cerrado desde la misma Creación. 




Esperamos que todo el bien que hizo en vida se transforme en nuestra salvación eterna.

Esperamos que la Voluntad de Dios se cumpla como, en efecto, se cumplió en aquel momento divino y glorioso de la historia de la salvación. 

Nosotros esperamos porque confiamos en el Todopoderoso; esperamos porque sabemos que se cumplirá todo lo prometido por Dios y esperamos porque nuestra fe así nos lo dice.

Nosotros esperamos porque mañana mismo Cristo resucitará y vencerá a la muerte. 




7 de abril de 2023

Viernes Santo

Si ayer fue un día muy especial para un hijo de Dios y un discípulo de Cristo... ¡Qué decir del día de hoy!


Aquel día, el primer Viernes Santo de la historia, un hombre que, además, era Dios, supo cumplir con la misión que le había encomendado su Padre del Cielo.










A nosotros no nos queda más que dar las gracias a Jesucristo, hermano nuestro, que supo dar su sangre para que se abrieran las puertas del Cielo.    

6 de abril de 2023

Jueves Santo

Hoy da comienzo el solemne Triduo Pascual. Tres días en los que volvemos a celebrar y a recordar que, gracias al Hijo de Dios, la humanidad que crea en Él se salvará. 


El Jueves es llamado del "Amor fraterno". Y no es poca cosa que así sea porque Jesucristo mostró, en la Última Cena, un Amor así, con mayúscula. Allí mismo se inició la Santa Misa en recuerdo y actualización de lo que estaba pasando y se pudo entender qué significa servir al prójimo.




Este Jueves, que es Santo porque así merecía serlo aquel momento, a nosotros se nos pasa por el corazón dar gracias a Quien supo estar y ser y supo comportarse como debía comportarse el Hijo de Dios. 

Nosotros, que tantos pecados cometemos y cargamos con ellos la Cruz de Cristo, nos gustaría ser menos pecadores y sabemos que, aunque Dios nos perdone no le puede gustar que seamos, muchas veces, como somos.

Jueves Santo. Así de sencillo y así de simple. 



Eleuterio Fernández Guzmán

5 de abril de 2023

Cuando la verdad es así de dura

Mt 26, 16-25


"Uno de los Doce, llamado Judas Iscariote, fue a ver a los sumos sacerdotes y les dijo: '¿Cuánto me darán si se lo entrego?' Y resolvieron darle treinta monedas de plata. Desde ese momento, Judas buscaba una ocasión favorable para entregarlo.

El primer día de los Ácimos, los discípulos fueron a preguntar a Jesús: '¿Dónde quieres que te preparemos la comida pascual?'

Él respondió: 'Vayan a la ciudad, a la casa de tal persona, y díganle: 'El Maestro dice: Se acerca mi hora, voy a celebrar la Pascua en tu casa con mis discípulos””.

Ellos hicieron como Jesús les había ordenado y prepararon la Pascua.

Al atardecer, estaba a la mesa con los Doce y, mientras comían, Jesús les dijo: 'Les aseguro que uno de ustedes me entregará' .

Profundamente apenados, ellos empezaron a preguntarle uno por uno: '¿Seré yo, Señor?'

Él respondió: 'El que acaba de servirse de la misma fuente que Yo, ése me va a entregar. El Hijo del hombre se va, como está escrito de él, pero ¡ay de aquel por quien el Hijo del hombre será entregado: más le valdría no haber nacido!'

Judas, el que lo iba a entregar, le preguntó: '¿Seré yo, Maestro?' Tú lo has dicho', le respondió Jesús."


COMENTARIO

Aquel hombre, Judas, es casi seguro que no fuera muy bien visto por todos los que seguían al Hijo de Dios. Y es que tenía cierta fama de gustarle mucho el dinero e, incluso, algunos discípulos pensaban que robaba el dinero de la bolsa común. 

También es posible que Judas fuera uno de aquellos que creía que el Mesías lo sería guerrero y no veía nada dispuesto a Jesucristo a empuñar un arma. Y eso, junto con lo otro lo determinaron a entregar a su Maestro a cambio de unas pocas monedas.

Bien dice el Hijo de Dios que todo estaba escrito y que se iba cumplir todo. Y Judas fue el instrumento del Maligno para eso. 


JESÚS, gracias por amar, incluso, a Judas. 

Eleuterio Fernández Guzmán

4 de abril de 2023

El Mal acecha

Jn 13, 21-33.36-38


Jesús, estando en la mesa con sus discípulos, se estremeció y manifestó claramente:

“Les aseguro que uno de ustedes me entregará”.

Los discípulos se miraban unos a otros, no sabiendo a quién se refería.

Uno de ellos -el discípulo al que Jesús amaba- estaba reclinado muy cerca de Jesús. Simón Pedro le hizo una seña y le dijo: “Pregúntale a quién se refiere”. Él se reclinó sobre Jesús y le preguntó: “Señor, ¿quién es?”

Jesús le respondió: “Es aquel al que daré el bocado que voy a mojar en el plato”.

Y mojando un bocado, se lo dio a Judas, hijo de Simón Iscariote. En cuanto recibió el bocado, Satanás entró en él. Jesús le dijo entonces: “Realiza pronto lo que tienes que hacer”.

Pero ninguno de los comensales comprendió por qué le decía esto. Como Judas estaba encargado de la bolsa común, algunos pensaban que Jesús quería decirle: “Compra lo que hace falta para la fiesta”, o bien que le mandaba dar algo a los pobres. Y en seguida, después de recibir el bocado, Judas salió. Ya era de noche.

Después que Judas salió, Jesús dijo:

“Ahora el Hijo del hombre ha sido glorificado y Dios ha sido glorificado en Él. Si Dios ha sido glorificado en Él, también lo glorificará en sí mismo, y lo hará muy pronto. Hijos míos, ya no estaré.

Simón Pedro le dijo: “Señor, ¿a dónde vas?”

Jesús le respondió: “Adonde Yo voy, tú no puedes seguirme ahora, pero más adelante me seguirás”.

Pedro le preguntó: “¿Señor, por qué no puedo seguirte ahora? Yo daré mi vida por ti”.

Jesús le respondió: “¿Darás tu vida por mí? Te aseguro que no cantará el gallo antes que me hayas negado tres veces”. 

COMENTARIO

En este texto del Evangelio de San Juan muchas de las cosas que iban a pasar están preparándose. Y es cierto que muchos de los allí presentes no comprendieron del todo lo que estaba pasando pero, la verdad, es que estaba pasando...

El Hijo de  Dios sabía que iba a ser traicionado por uno de ellos. Es más, sabía muy bien quién iba a ser. Pero eso no hace que, por ejemplo trate de disuadirlo sino todo lo contrario. Y es que sabe que la Voluntad de Dios debe cumplirse hasta sus últimas consecuencias. 

Y Pedro. Este hombre era un arrojado y por eso dice lo que dice sobre la entrega de su vida. Y, sin embargo, no sabía que todo lo que le decía su Maestro era cierto y verdad y que, en efecto, su vida sí la iba a dar por Él pero cuando eso tuviera que suceder. 

JESÚS, gracias por ser fiel hasta el final.

Eleuterio Fernández Guzmán

3 de abril de 2023

Dar lo mejor a Cristo y a Dios


Jn 12,1-11

Seis días antes de la Pascua, Jesús se fue a Betania, donde estaba Lázaro, a quien Jesús había resucitado de entre los muertos. Le dieron allí una cena. Marta servía y Lázaro era uno de los que estaban con Él a la mesa. 

Entonces María, tomando una libra de perfume de nardo puro, muy caro, ungió los pies de Jesús y los secó con sus cabellos. Y la casa se llenó del olor del perfume. Dice Judas Iscariote, uno de los discípulos, el que lo había de entregar: ‘¿Por qué no se ha vendido este perfume por trescientos denarios y se ha dado a los pobres?». Pero no decía esto porque le preocuparan los pobres, sino porque era ladrón, y como tenía la bolsa, se llevaba lo que echaban en ella. Jesús dijo: ‘Déjala, que lo guarde para el día de mi sepultura. Porque pobres siempre tendréis con vosotros; pero a mí no siempre me tendréis’.

Gran número de judíos supieron que Jesús estaba allí y fueron, no sólo por Jesús, sino también por ver a Lázaro, a quien había resucitado de entre los muertos. Los sumos sacerdotes decidieron dar muerte también a Lázaro, porque a causa de él muchos judíos se les iban y creían en Jesús.”

 

COMENTARIO

 

Podemos apreciar que los que querían perseguir a Jesús no se limitaban a eso sino que también querían quitar de en medio a Lázaro porque con él muchos se daban cuenta de que Jesús no era un Maestro más.

 

En esto que acude Cristo a la casa de sus amigos de Betania. Ya había resucitado a Lázaro y eso era motivo suficiente como para que muchos acudieran allí para ver al resucitado y, claro, también al Maestro que había hecho tal prodigio.

 

Está claro que no todos los discípulos de Jesucristo tenían el mismo pensamiento. Y es que Judas, que serían quien lo traicionase en el momento, no veía con buenos ojos lo que hacía aquella mujer que “desperdiciaba” aquel perfume. No sabía que aquello era lo mejor que se lo podía dar al Maestro y eso era lo que debía darle María.

 

JESÚS,  ayúdanos darte lo mejor.

 

 

Eleuterio Fernández Guzmán

 

2 de abril de 2023

Ramos, domingo de salvación eterna

Hoy es un día más que especial. Y es que hace muchos años hubo quien entró en la Ciudad Santa, Jerusalén y lo hizo aclamado como Mesías y salvador del pueblo judío.

Aquel día muchos extendieron sus mantos y, además, supieron que algo iba a cambiar porque Dios había cumplido su promesa de enviar a Quien los salvara. 

Nosotros, tantos siglos después y tantas veces recordado lo que se dio en llamar, lógicamente, Domingo de Ramos, hacemos nuestra aquella bienvenida porque Dios quiso que su Hijo viniera por primera vez al mundo para que el mundo se salvase cumpliendo, así, su promesa. 



 ¡Hossana Dios en las alturas! 






1 de abril de 2023

Cuando el Mal pergeña las cosas

Jn 11, 45-47

"Al ver que Jesús había resucitado a Lázaro, muchos de los judíos que habían ido a casa de María creyeron en Él. Pero otros fueron a ver a los fariseos y les contaron lo que Jesús había hecho.

Los sumos sacerdotes y los fariseos convocaron un Consejo y dijeron: '¿Qué hacemos? Porque este hombre realiza muchos signos. Si lo dejamos seguir así, todos creerán en Él, y los romanos vendrán y destruirán nuestro Lugar santo y nuestra nación'.

Uno de ellos, llamado Caifás, que era Sumo Sacerdote ese año, les dijo: 'Ustedes no comprenden nada. ¿No les parece preferible que un solo hombre muera por el pueblo y no que perezca la nación entera?'

No dijo eso por sí mismo, sino que profetizó como Sumo Sacerdote que Jesús iba a morir por la nación, y no solamente por la nación, sino también para congregar en la unidad a los hijos de Dios que estaban dispersos.

A partir de ese día, resolvieron que debían matar a Jesús. Por eso Él no se mostraba más en público entre los judíos, sino que fue a una región próxima al desierto, a una ciudad llamada Efraím, y allí permaneció con sus discípulos.

Como se acercaba la Pascua de los judíos, mucha gente de la región había subido a Jerusalén para purificarse. Buscaban a Jesús y se decían unos a otros en el Templo: '¿Qué les parece, vendrá a la fiesta o no?' Los sumos sacerdotes y los fariseos habían dado orden de que si alguno conocía el lugar donde Él se encontraba, lo hiciera saber para detenerlo." 

COMENTARIO

Como nos dice este texto del Evangelio de San Juan hubo un momento determinado en el que algunos de los considerados sabios decidieron matar al Hijo de Dios. Así, como quien no quiera la cosa...

El caso es que habían tenido muchas ocasiones para darse cuenta de que Jesucristo era muy perjudicial para sus humanos intereses. Y lo era porque querer que se cumpliera hasta la última tilde de Ley de Dios no les convenía para nada porque eso iba en contra de su forma de hacer las cosas.

Tampoco nos extraña que muchas personas se preguntaran las razones de que no detuviesen al Hijo de Dios. Y es que aún no había llegado el momento que estaba escrito...

JESÚS,  gracias por mantenerte firme en tu misión. 

Eleuterio Fernández Guzmán

31 de marzo de 2023

Hizo Cristo lo que tenía que hacer y decir lo que tenía que decir

Jn10, 31-42


"Los judíos tomaron piedras para apedrear a Jesús.

Entonces Jesús dijo: 'Les hice ver muchas obras buenas que vienen del Padre; ¿por cuál de ellas me quieren apedrear?'

Los judíos le respondieron: 'No queremos apedrearte por ninguna obra buena, sino porque blasfemas, ya que, siendo hombre, te haces Dios'.

Jesús les respondió: '¿No está escrito en la Ley de ustedes: 'Yo dije: Ustedes son dioses'?

Si la Ley llama dioses a los que Dios dirigió su Palabra -y la Escritura no puede ser anulada- ¿cómo dicen: ‘Tú blasfemas’, a quien el Padre santificó y envió al mundo, porque dijo: ‘Yo soy Hijo de Dios’? Si no hago las obras de mi Padre, no me crean; pero si las hago, crean en las obras, aunque no me crean a mí. Así reconocerán y sabrán que el Padre está en mí y Yo en el Padre'.

Ellos intentaron nuevamente detenerlo, pero Él se les escapó de las manos.

Jesús volvió a ir al otro lado del Jordán, al lugar donde Juan Bautista había bautizado, y se quedó allí. Muchos fueron a verlo, y la gente decía: 'Juan no ha hecho ningún signo, pero todo lo que dijo de este hombre era verdad'. Y en ese lugar muchos creyeron en Él. "

COMENTARIO

La verdad es que aquellos que no querían nada de nada al Hijo de Dios pero, más que nada, a lo que decía y predicaba, no podían estar de acuerdo con las palabras que aquí les dice y que lo incardinan con Dios mismo.

Aquellos hombres, tan apegados a la ley que los hombres tenían como buena, o podían aceptar que alguien se hiciese como Dios. Y es que era complicado que viesen en Jesucristo al Mesías. 

Hubo muchas personas, sin embargo, que sí creyeron en los signos hechos por el Hijo de Dios y creyeron en Él. Y se salvaron. Ni más ni menos. 


JESÚS, gracias por cumplir con tu misión pesase a quien pesase. 

Eleuterio Fernández Guzmán

30 de marzo de 2023

A pesar de muchos cumplió con su misión

 Jn 8, 51-59


"Jesús dijo a los judíos:

'Les aseguro que el que es fiel a mi palabra no morirá jamás'.

Los judíos le dijeron: 'Ahora sí estamos seguros de que estás endemoniado. Abraham murió, los profetas también, y Tú dices: ‘El que es fiel a mi palabra no morirá jamás’.

¿Acaso eres más grande que nuestro padre Abraham, el cual murió? Los profetas también murieron. ¿Quién pretendes ser Tú?'

Jesús respondió:

'Si Yo me glorificara a mí mismo, mi gloria no valdría nada. Es mi Padre el que me glorifica, el mismo al que ustedes llaman «nuestro Dios», y al que, sin embargo, no conocen. Yo lo conozco y si dijera: 'No lo conozco', sería, como ustedes, un mentiroso. Pero Yo lo conozco y soy fiel a su palabra. Abraham, el padre de ustedes, se estremeció de gozo, esperando ver mi Día: lo vio y se llenó de alegría'.

Los judíos le dijeron: 'Todavía no tienes cincuenta años ¿y has visto a Abraham?'

Jesús respondió:

'Les aseguro que desde antes que naciera Abraham, Yo Soy'.

Entonces tomaron piedras para apedrearlo, pero Jesús se escondió y salió del Templo."

COMENTARIO 

No podemos dejar de reconocer que cuando el pensamiento de una persona, en cuanto a la religión, es radical de toda radicalidad actúa como actuaron aquellos que quisieron apedrear al Hijo de Dios porque no acababan de entender lo que decía. 

Resulta curioso que no entendieran lo que decía. Y no es de extrañar porque resulta muy difícil hacerlo sino se tiene un corazón abierto y nuevo. Abraham vio todo porque se encontraba en una línea temporal que abarca toda la historia. Y sí, resulta muy difícil entender eso.

Y, por último, aquella intención de apedrearlo no es más que el resultado de la impotencia espiritual. 

JESÚS, gracias por cumplir con tu misión a pesar de todos los pesares. 

Eleuterio Fernández Guzmán

29 de marzo de 2023

Es que vino de Dios y es Dios


Jn 8, 31-42


"Jesús dijo a aquellos judíos que habían creído en Él: 'Si ustedes permanecen fieles a mi palabra, serán verdaderamente mis discípulos: conocerán la verdad y la verdad los hará libres'.

Ellos le respondieron: 'Somos descendientes de Abraham y jamás hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo puedes decir entonces: ‘Ustedes serán libres’?'

Jesús les respondió:

'Les aseguro que todo el que peca es esclavo del pecado.

El esclavo no permanece para siempre en la casa; el hijo, en cambio, permanece para siempre. Por eso, si el Hijo los libera, ustedes serán realmente libres.

Yo sé que ustedes son descendientes de Abraham, pero tratan de matarme porque mi palabra no penetra en ustedes.

Yo digo lo que he visto junto al Padre, y ustedes hacen lo que han aprendido de su padre'.

Ellos le replicaron: 'Nuestro padre es Abraham'.

Y Jesús les dijo:

'Si ustedes fueran hijos de Abraham, obrarían como él.

Pero ahora quieren matarme a mí, al hombre que les dice la verdad que ha oído de Dios.

Abraham no hizo eso. Pero ustedes obran como su padre”.

Ellos le dijeron: “Nosotros no hemos nacido de la prostitución; tenemos un solo Padre, que es Dios'.

Jesús prosiguió:

'Si Dios fuera su Padre, ustedes me amarían, porque Yo he salido de Dios y vengo de Él. No he venido por mí mismo, sino que Él me envió'”. 

COMENTARIO

Es cierto y verdad que, o bien, algunos de los que escuchaban al Hijo de Dios no entendían nada o bien entendían demasiado y no querían, en el fondo, aceptar todo lo que decía. 

No es la primera vez que Jesucristo dice que lo que hace no lo hace por Él sino por Quien lo ha enviado. Y es que quieren que comprendan que Él es el Mesías esperado por el pueblo de Israel. 

Y en el fondo, la verdad: todo aquel que no lo acepta como Enviado de Dios no puede considerarse hijo de Dios. Así de sencillo. 


JESÚS, gracias por decir las cosas con tanta claridad. 

Eleuterio Fernández Guzmán

28 de marzo de 2023

Lo que estaba por venir

Jn 8, 21-30


"Jesús dijo a los fariseos:

'Yo me voy, y ustedes me buscarán y morirán en su pecado. Adonde Yo voy, ustedes no pueden ir'.

Los judíos se preguntaban: '¿Pensará matarse para decir: ‘Adonde Yo voy, ustedes no pueden ir’?'

Jesús continuó:

'Ustedes son de aquí abajo, Yo soy de lo alto. Ustedes son de este mundo, Yo no soy de este mundo. Por eso les he dicho: 'Ustedes morirán en sus pecados'. Porque si no creen que Yo Soy, morirán en sus pecados”.

Los judíos le preguntaron: '¿Quién eres Tú?' Jesús les respondió: 'Esto es precisamente lo que les estoy diciendo desde el comienzo. De ustedes, tengo mucho que decir, mucho que juzgar. Pero Aquél que me envió es veraz, y lo que aprendí de Él es lo que digo al mundo'.

Ellos no comprendieron que Jesús se refería al Padre. Después les dijo: 'Cuando ustedes hayan levantado en alto al Hijo del hombre, entonces sabrán que Yo Soy y que no hago nada por mí mismo, sino que digo lo que el Padre me enseñó. El que me envió está conmigo y no me ha dejado solo, porque Yo hago siempre lo que le agrada'.

Mientras hablaba así, muchos creyeron en Él."

COMENTARIO

Ciertamente, en este texto del Evangelio de San Juan, el Hijo de Dios habla con toda claridad de Quién es Él y de dónde ha venido. Y, sin embargo, muchos no entendieron e, incluso, es posible que hasta no quisieran entender nada de lo que les estaba diciendo.

En realidad, lo que les dice Jesucristo es que viene de Dios y que, en todo, caso, hace lo que Dios quiere que haga.  Y eso, como podemos imaginar, molestó a algunos de los presentes que no lo tenían por el Hijo de Dios. 

De todas formas, Jesucristo les dice, incluso, cómo va a ser su muerte: que será levantado... en la Cruz. Ellos, sin embargo, no acababan de entender nada de aquello. 


JESÚS, gracias por dar a entender la historia de la salvación aunque hubiese quien no quería entender nada. 

Eleuterio Fernández Guzmán

26 de marzo de 2023

Así es poder de Dios

Jn 11, 3-7.17.20-27.33b-45



“3 Las hermanas enviaron a decir a Jesús: ‘Señor, aquel a quien tú quieres, está enfermo.’ 4 Al oírlo Jesús, dijo: ‘Esta enfermedad no es de muerte, es para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella.’ 5 Jesús amaba a Marta, a su hermana y a Lázaro. 6 Cuando se enteró de que estaba enfermo, permaneció dos días más en el lugar donde se encontraba. 7 Al cabo de ellos, dice a sus discípulos: ‘Volvamos de nuevo a Judea.’ 

17 Cuando llegó Jesús, se encontró con que Lázaro llevaba ya cuatro días en el sepulcro. 

20 Cuando Marta supo que había venido Jesús, le salió al encuentro, mientras María permanecía en casa. 21 Dijo Marta a Jesús: ‘Señor, si hubieras estado aquí, no habría muerto mi hermano. 22 Pero aun ahora yo sé que cuanto pidas a Dios, Dios te lo concederá.’ 23 Le dice Jesús: ‘Tu hermano resucitará.’ 24 Le respondió Marta: ‘Ya sé que resucitará en la resurrección, el último día.’  25 Jesús le respondió: ‘Yo soy la resurrección. El que cree en mí, aunque muera, vivirá; 26 y todo el que vive y cree en mí, no morirá jamás.  ¿Crees esto?’ 27 Le dice ella: ‘Sí, Señor, yo creo que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, el que iba a venir al mundo.’ 

33 Viéndola llorar Jesús y que también lloraban los judíos que la acompañaban, se conmovió interiormente, se turbó 34 y dijo: ‘¿Dónde lo habéis puesto?’ Le responden: ‘Señor, ven y lo verás.’ 35  Jesús se echó a llorar. 36 Los judíos entonces decían: ‘Mirad cómo le quería.’ 37 Pero algunos de ellos dijeron: ‘Este, que abrió los ojos del ciego, ¿no podía haber hecho que éste no muriera?’ 38 Entonces Jesús se conmovió de nuevo en su interior y fue al sepulcro. Era una cueva, y tenía puesta encima una piedra. 39 Dice Jesús: ‘Quitad la piedra.’ Le responde Marta, la hermana del muerto: ‘Señor, ya huele; es el cuarto día.’ 40 Le dice Jesús: ‘¿No te he dicho que, si crees, verás la gloria de Dios?’ 41 Quitaron, pues, la piedra. Entonces Jesús levantó los ojos a lo alto y dijo: ‘Padre, te doy gracias por haberme escuchado. 42 Ya sabía yo que tú siempre me escuchas; pero lo he dicho por estos que me rodean, para que crean que tú me has enviado.’ 43  Dicho esto, gritó con fuerte voz: ‘¡Lázaro, sal fuera!’ 44 Y salió el muerto, atado de pies y manos con vendas y envuelto el rostro en un sudario. Jesús les dice: ‘Desatadlo y dejadle andar.’ 45 Muchos de los judíos que habían venido a casa de María, viendo lo que había hecho, creyeron en él.”      
 

COMENTARIO 

No podemos negar que hay situaciones que hacen que la vida y existencia del Hijo de Dios, en su primera venida al mundo, sea más que especial y que nos muestran, además, el poder de Dios a través de Jesucristo. 

Lázaro era amigo de Jesucristo, seguramente, desde bien pequeños. Por eso llora cuando se acerca a su tumba y es consciente de lo que supone que nunca más podrá volver a hablar con él y eso lo derrumba... como le pasaría a cualquiera. 

Sin embargo, el poder de Dios es mucho más que eso y, como no podía ser de otra forma, hace que vuelva a la vida ante la sorpresa de todos. Y no nos extraña nada que hubiera quien, viendo eso, creyera. Al parecer, necesitaban un signo así y no les valieron sus palabras...

JESÚS, gracias por ser tan bueno, misericordioso y comprensivo...

Eleuterio Fernández Guzmán

25 de marzo de 2023

Lo incomprensible del poder de Dios

Lc 1, 26-38


"Al sexto mes envió Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María. Y, entrando, le dijo: 'Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.' Ella se conturbó por estas palabras y se preguntaba qué significaría aquel saludo. El ángel le dijo: 'No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios; vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo a quien pondrás por nombre Jesús. Él será grande, se le llamará Hijo del Altísimo y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin.' María respondió al ángel: '¿Cómo será esto, puesto que no conozco varón?' El ángel le respondió: 'El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que ha de nacer será santo y se le llamará Hijo de Dios. Mira, también Isabel, tu pariente, ha concebido un hijo en su vejez y este es ya el sexto mes de la que se decía que era estéril, porque no hay nada imposible para Dios.' Dijo María: 'He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra.' Y el ángel, dejándola, se fue. "

COMENTARIO

No podemos negar que el texto del Evangelio de San Lucas que nos narra la Anunciación es, además de maravilloso, muy incomprensible para nosotros, los simples hijos de Dios. 

Todo lo que aquí nos pone el médico evangelista no somos capaces de entenderlo ni, menos aún, comprenderlo. Y es que el poder de Dios, que se manifiesta en la Encarnación y, también, en el caso de Isabel, la esposa de Zacarías, queda muy lejos de lo que somos capaces de entender. 

De todas formas, no es menos cierto que a nosotros nos basta la fe porque sabemos que Dios todo lo puede y ha dado muestras a lo largo de la historia de la humanidad de eso muchas y más veces.


JESÚS, da gracias a Dios por Ti y por Él. 

Eleuterio Fernández Guzmán

24 de marzo de 2023

Es terrible la verdad

Jn 7, 1-2.10.25-30


"Jesús recorría la Galilea; no quería transitar por Judea porque los judíos intentaban matarlo.

Se acercaba la fiesta judía de las Chozas. Cuando sus hermanos subieron para la fiesta, también Él subió, pero en secreto, sin hacerse ver. Promediaba ya la celebración de la fiesta, cuando Jesús subió al Templo y comenzó a enseñar.

Algunos de Jerusalén decían: '¿No es éste Aquél a quien querían matar? ¡Y miren como habla abiertamente y nadie le dice nada! ¿Habrán reconocido las autoridades que es verdaderamente el Mesías? Pero nosotros sabemos de dónde es éste; en cambio, cuando venga el Mesías, nadie sabrá de dónde es'.

Entonces Jesús, que enseñaba en el Templo, exclamó: '¿Así que ustedes me conocen y saben de dónde soy?
Sin embargo, Yo no vine por mi propia cuenta; pero el que me envió dice la verdad, y ustedes no lo conocen.  Yo sí lo conozco, porque vengo de Él y es Él el que me envió'.

Entonces quisieron detenerlo, pero nadie puso las manos sobre Él, porque todavía no había llegado su hora."

COMENTARIO

No podemos dejar de reconocer que este texto bíblico del Evangelio de San Juan es verdaderamente terrible. Y es que muchas de las palabras que aquí se recogen mueven a espanto. 

Esto lo decimos porque en aquel momento era claro que querían matar al Hijo de Dios. Y eso se dice aquí porque había quien eso decía.

Cuando, por otra parte, Jesucristo, dice de dónde viene y, más que nada, Quién es, hay algunos que se rasgan las vestiduras y quieren, allí mismo, atraparlo. Pero, como dice el texto bíblico, "todavía no había llegado su hora" que, como sabemos, llegó muy pronto.

JESÚS,  gracias por tu valentía. 

Eleuterio Fernández Guzmán

23 de marzo de 2023

Es que era enviado de Dios

Jn  5, 31-47


"Jesús dijo a los judíos:

'Si Yo diera testimonio de mí mismo, mi testimonio no valdría. Pero hay otro que da testimonio de mí, y Yo sé que ese testimonio es verdadero. Ustedes mismos mandaron preguntar a Juan, y él ha dado testimonio de la verdad. No es que Yo dependa del testimonio de un hombre; si digo esto es para la salvación de ustedes. Juan era la lámpara que arde y resplandece, y ustedes han querido gozar un instante de su luz. Pero el testimonio que Yo tengo es mayor que el de Juan: son las obras que el Padre me encargó llevar a cabo. Estas obras que Yo realizo atestiguan que mi Padre me ha enviado. Y el Padre que me envió ha dado testimonio de mí. Ustedes nunca han escuchado su voz ni han visto su rostro, y su palabra no permanece en ustedes, porque no creen al que Él envió. Ustedes examinan las Escrituras, porque en ellas piensan encontrar Vida eterna: ellas dan testimonio de mí, y sin embargo, ustedes no quieren venir a mí para tener Vida. Mi gloria no viene de los hombres. Además, Yo los conozco: el amor de Dios no está en ustedes. He venido en nombre de mi Padre y ustedes no me reciben, pero si otro viene en su propio nombre, a ése sí lo van a recibir. ¿Cómo es posible que crean, ustedes que se glorifican unos a otros y no se preocupan por la gloria que viene del único Dios? No piensen que soy Yo el que los acusaré ante el Padre; el que los acusará será Moisés, en el que ustedes han puesto su esperanza. Si creyeran en Moisés, también creerían en mí, porque él ha escrito acerca de mí. Pero si no creen lo que él ha escrito, ¿cómo creerán lo que Yo les digo?'" 

COMENTARIO

No podemos decir que el Hijo de Dios estuviera haciendo amigos cuando decía lo que el texto del Evangelio de San Juan de hoy decía. Y es que había muchos que, además, ya iban predispuestos a no creerle. 

Todo lo que dice aquí Jesucristo es la más pura y exacta verdad. El problema es que un hombre dijera que Dios he había dado un encargo y que tal encargo suponía, por ejemplo, aplicar la Ley de Dios letra por letra cuando eso no convenía a algunos... bueno... pues no era lo más recomendable decir. 

Sin embargo, lo bien cierto es que el Hijo de Dios había sido enviado al mundo para hacer y decir tales verdades porque eran la Verdad.  Y que a algunos eso no les gustara tampoco era problema de Jesucristo. Él vino a hacer lo que hizo y bien que hizo. 


JESÚS, gracias por cumplir con tu misión Palabra por Palabra. 

Eleuterio Fernández Guzmán

22 de marzo de 2023

La Verdad total y absoluta

Jn 5, 17-36


"Jesús dijo a los judíos:

'Mi Padre trabaja siempre, y Yo también trabajo'. Pero para los judíos ésta era una razón más para matarlo, porque no sólo violaba el sábado, sino que se hacía igual a Dios, llamándolo su propio Padre.

Entonces Jesús tomó la palabra diciendo: 'Les aseguro que el Hijo no puede hacer nada por sí mismo sino solamente lo que ve hacer al Padre; lo que hace el Padre, lo hace igualmente el Hijo.

Porque el Padre ama al Hijo y le muestra todo lo que hace. Y le mostrará obras más grandes aún, para que ustedes queden maravillados.

Así como el Padre resucita a los muertos y les da vida, del mismo modo el Hijo da vida al que Él quiere. Porque el Padre no juzga a nadie: Él ha puesto todo juicio en manos de su Hijo, para que todos honren al Hijo como honran al Padre.

El que no honra al Hijo, no honra al Padre que lo envió.

Les aseguro que el que escucha mi palabra y cree en Aquél que me ha enviado, tiene Vida eterna y no está sometido al juicio, sino que ya ha pasado de la muerte a la Vida. Les aseguro que la hora se acerca, y ya ha llegado, en que los muertos oirán la voz del Hijo de Dios; y los que la oigan, vivirán.

Así como el Padre tiene la vida en sí mismo, del mismo modo ha concedido a su Hijo tener la vida en sí mismo, y le dio autoridad para juzgar porque Él es el Hijo del hombre.

No se asombren: se acerca la hora en que todos los que están en las tumbas oirán su voz y saldrán de ellas: los que hayan hecho el bien, resucitarán para la Vida; los que hayan hecho el mal, resucitarán para el juicio.

Nada puedo hacer por mí mismo.

Yo juzgo de acuerdo con lo que oigo, y mi juicio es justo, porque lo que Yo busco no es hacer mi voluntad, sino la de Aquél que me envió'”. 


COMENTARIO

Es cierto y verdad que el Hijo de Dios no caía bien a todo el mundo. Es más, había muchas personas que estaban dispuestas a que no les cayera bien nunca. Y ese era un gran problema para ellas.

Cuando Jesucristo se pone a la misma altura de Dios (en realidad, era Él hecho hombre) no es nada extraño que muchos se rasgaran las vestiduras porque sabía que, de aceptar eso también deberían aceptar Su doctrina. Y a eso no estaban dispuestos.

En realidad, no se trataba más que ciegos que querían guiar a otros ciegos. 


JESÚS, gracias por ser tan claro y diáfano al hablar con tanta verdad: la Verdad. 

Eleuterio Fernández Guzmán

21 de marzo de 2023

Es que el Hijo del hombre es Señor del Sábado

Jn 5, 1-16


!En un día de fiesta para los judíos, cuando Jesús subió a Jerusalén. Hay en Jerusalén, junto a la puerta de las ovejas, una piscina llamada Betesdá, en hebreo, con cinco pórticos, bajo las cuales yacía una multitud de enfermos, ciegos, cojos y paralíticos,  que esperaban la agitación del agua. Porque el ángel del Señor descendía de vez en cuando a la piscina, agitaba el agua y, el primero que entraba en la piscina, después de que el agua se agitaba, quedaba curado de cualquier enfermedad que tuviera. Entre ellos estaba un hombre que llevaba treinta y ocho años enfermo.  Al verlo ahí tendido, y sabiendo que llevaba mucho tiempo en tal estado, Jesús le dijo: '¿Quieres curarte?' Le respondió el enfermo: 'Señor, no tengo a nadie que me meta en la piscina cuando se agita el agua. Cuando logro llegar, ya  otro ha bajado antes que yo'. Jesús le dijo: 'Levántate, toma tu camilla y anda'.  Y al momento el hombre quedó curado, tomó su camilla y se puso a andar. Aquel día era sábado, por eso los judíos le dijeron al que había sido curado: 'No te es lícito cargar tu camilla'. Pero él contestó: 'El que me curó me dijo: 'Toma tu camilla y anda'. Ellos le preguntaron: '¿Quién es el que te dijo: 'Toma tu camilla y anda?'. Pero el que había sido curado no lo sabía, porque Jesús había desaparecido entre la muchedumbre. Más tarde lo encontró Jesús en el templo y le dijo: 'Mira, ya quedaste sano. No peques más, no sea que te vaya a suceder algo peor'. Aquel hombre fue y les contó a los judíos que el que lo había curado era Jesús. Por eso los judíos perseguían a Jesús, porque hacía estas cosas en sábado."

COMENTARIO

La verdad es que resulta difícil comprender que, en tiempos de la primera venida al mundo del Hijo de Dios hubiese tantas personas que estaban ciegas ante lo que era la Voluntad de Dios. Y es que la misma no tenía nada que ver con el egoísmo o con entender mal las cosas que debían importar.

Aquel hombre enferme estaba muy necesitado de una mano amiga. Y se encontró con la de Jesucristo que, de ninguna de las maneras, iba a consentir que en enfermo siguiera siéndolo por mucho que fuera sábado aquel día de la curación. 

Había, sin embargo, quien sólo miraba la letra de la ley tergiversada por el hombre. Y tales personas eran las mismas que no querían, para nada, al Hijo de Dios. 

JESÚS, gracias por ser, otra vez, digno Hijo de Dios. 

Eleuterio Fernández Guzmán

15 de marzo de 2023

Un aviso a navegantes espirituales

Mt 5, 17-19


"Jesús dijo a sus discípulos:

'No piensen que vine para abolir la Ley o los Profetas: Yo no he venido a abolir, sino a dar cumplimiento. Les aseguro que no quedarán ni una i ni una coma de la Ley sin cumplirse, antes que desaparezcan el cielo y la tierra.

El que no cumpla el más pequeño de estos mandamientos, y enseñe a los otros a hacer lo mismo, será considerado el menor en el Reino de los Cielos. En cambio, el que los cumpla y enseñe, será considerado grande en el Reino de los Cielos.'"

COMENTARIO

En este texto bíblico aparece un término que debería hacernos pensar mucho: "Reino de los Cielos". Pero no aparece solo sino que está emparejado, por así decirlo, con algo que nos corresponde a cada uno de nosotros.

El caso es que el Hijo de Dios no había venido al mundo, precisamente, a que no se cumpliese la Ley de Dios sino, justamente, a lo contrario. Y eso es lo que hizo al ponerla sobre la mesa y advertir, tantas veces, de qué pasaría si se incumplía.

Aquí lo dice con toda claridad Jesucristo: quien no cumpla hasta lo más pequeño que pueda haber en la Ley de Dios será considerado poco en el Reino de los Cielos; al contrario quien al contrario haga y actúe.

No podemos negar que esto, no sólo, es importante sino que, además, está en nuestras manos y corazones hacerlo bien y así como Dios quiere que lo hagamos.


JESÚS, gracias por ponerlos las cosas tan fácil al advertirnos de lo que, verdaderamente, importa. 

Eleuterio Fernández Guzmán

14 de marzo de 2023

Ser consecuentes

Mt 18, 21-35


"Se acercó Pedro y dijo a Jesús: 'Señor, ¿cuántas veces tendré que perdonar a mi hermano las ofensas que me haga? ¿Hasta siete veces?'

Jesús le respondió: 'No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.

Por eso, el Reino de los Cielos se parece a un rey que quiso arreglar las cuentas con sus servidores. Comenzada la tarea, le presentaron a uno que debía diez mil talentos. Como no podía pagar, el rey mandó que fuera vendido junto con su mujer, sus hijos y todo lo que tenía, para saldar la deuda. El servidor se arrojó a sus pies, diciéndole: 'Dame un plazo y te pagaré todo'. El rey se compadeció, lo dejó ir y, además, le perdonó la deuda.

Al salir, este servidor encontró a uno de sus compañeros que le debía cien denarios y, tomándolo del cuello hasta ahogarlo, le dijo: 'Págame lo que me debes'. El otro se arrojó a sus pies y le suplicó: 'Dame un plazo y te pagaré la deuda'. Pero él no quiso, sino que lo hizo poner en la cárcel hasta que pagara lo que debía.

Los demás servidores, al ver lo que había sucedido, se apenaron mucho y fueron a contarlo a su señor. Este lo mandó llamar y le dijo:  '¡Miserable! Me suplicaste, y te perdoné la deuda. ¿No debías también tú tener compasión de tu compañero, como yo me compadecí de ti?' E indignado, el rey lo entregó en manos de los verdugos hasta que pagara todo lo que debía.

Lo mismo hará también mi Padre celestial con ustedes, si no perdonan de corazón a sus hermanos'”. 

COMENTARIO

No es poco lo que nos dice el Hijo de Dios cuando nos plantea el caso de aquel deudor que no supo ser misericordioso. Y es que es un buen ejemplo para que veamos que el bien que nos hacen a nosotros es posible que nosotros tengamos que hacerlo al prójimo. 

Ciertamente, aquel hombre que tanto debía no tenía un corazón misericordioso. Y es que si, al menos, se hubiera dado cuenta del bien que le había hecho su acreedor, si de verdad lo hubiese comprendido (lo libró de la cárcel donde, difícilmente, podría haberle devuelto el dinero que debía) hubiera actuado de forma muy distinta a como actuó con quien era su deudor pero, claro, de muchísimo menos de lo que él debía.

En realidad, deberíamos ser consecuentes con lo que nos pasa. Así de sencillo. 

JESÚS, gracias por enseñarnos lo que puede ser la misericordia. 

Eleuterio Fernández Guzmán