15 de febrero de 2023

Hasta el ciego vio

Mc 8, 22-26


"Cuando Jesús y sus discípulos, llegaron a Betsaida, le trajeron un ciego a Jesús y le rogaban que lo tocara. Él tomó al ciego de la mano y lo condujo a las afueras del pueblo. Después de ponerle saliva en los ojos e imponerle las manos, Jesús le preguntó: '¿Ves algo?' El ciego, que comenzaba a ver, le respondió: 'Veo hombres, como si fueran árboles que caminan'.

Jesús le puso nuevamente las manos sobre los ojos, y el hombre recuperó la vista. Así quedó sano y veía todo con claridad. Jesús lo mandó a su casa, diciéndole. 'Ni siquiera entres en el pueblo'".

COMENTARIO 

Como bien sabían aquellos que conocían al Hijo de Dios no podía, ni quería, dejar pasar ocasión para salvar a quien necesitara ser salvado. Y aquel caso, el del ciego, era uno más de los muchos a los que se enfrentó.

Aquel hombre tenía confianza en Jesucristo. Es decir, sabía que podía obtener aquello que quería quera era, ¡nada más y nada menos!, que ver.

Como no podía ser de otra forma, y ante la muestra de confianza de aquel hombre en el Maestro, Jesucristo lo cura de aquella terrible enfermedad. Y, aunque, le dice al que fue ciego que no dijera nada, es casi seguro que no pudo callar aquella merced de parte del Mesías


JESÚS, gracias por mostrar una bondad tan abundante de tu corazón. 

Eleuterio Fernández Guzmán

14 de febrero de 2023

Trabajadores para la mies del Señor

Lc 10, 1-9


"El Señor designó a otros setenta y dos, además de los Doce, y los envió de dos en dos para que lo precedieran en todas las ciudades y sitios adonde Él debía ir.

Y les dijo: `'La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos. Rueguen al dueño de los sembrados que envíe trabajadores para la cosecha. ¡Vayan! Yo los envío como ovejas en medio de lobos. No lleven dinero, ni provisiones, ni calzado, y no se detengan a saludar a nadie por el camino.

Al entrar en una casa, digan primero: '¡Que descienda la paz sobre esta casa!' Y si hay allí alguien digno de recibirla, esa paz reposará sobre él; de lo contrario, volverá a ustedes. Permanezcan en esa misma casa, comiendo y bebiendo de lo que haya, porque el que trabaja merece su salario.

No vayan de casa en casa. En las ciudades donde entren y sean recibidos, coman lo que les sirvan; sanen a sus enfermos y digan a la gente: “El reino de Dios está cerca de ustedes'”. 

COMENTARIO

Cuando el Hijo de Dios envía al grupo de setenta y dos discípulos para que transmitieran la Buena Noticia antes de que llegara a las ciudades y lugares el mismo Maestro lo hace, digamos, para que esté preparado el pueblo que debe recibir una nueva doctrina. Pero sabe que, como dice, los envía como ovejas que van a ir al lugar donde están los lobos...

Podemos decir que no los envía con las manos vacías. Y es que les otorga la posibilidad de curar como podía hacerlo él mismo. 

El caso es que no quiere Jesucristo que se obligue a nadie a creer sino que debe ser propuesta la Buena Noticia y si es recibida por quien la escucha eso estará bien y si no lo es...

JESÚS, gracias por haber enviado a los que fueron por delante de ti. 

Eleuterio Fernández Guzmán

13 de febrero de 2023

Los que quieren señales

 

 Mc 8,11-13

En aquel tiempo, salieron los fariseos y comenzaron a discutir con Jesús, pidiéndole una señal del cielo, con el fin de ponerle a prueba. Dando un profundo gemido desde lo íntimo de su ser, dice: ‘¿Por qué esta generación pide una señal? Yo os aseguro: no se dará a esta generación ninguna señal’. Y, dejándolos, se embarcó de nuevo, y se fue a la orilla opuesta.”

 

COMENTARIO

 

Los que en su tiempo, casi como ahora, no querían a Jesús ni gozaban, precisamente, con su mensaje, buscan cualquier ocasión para dejarlo en evidencia. Ellos no sabían, al parecer, que en eso tenían poco que hacer.

 

Podemos imaginar lo que debía pasar por el corazón de Jesús cuando aquellos que veían lo que había dicho y hecho, además, le pedían señales… Debió pensar que en aquel campo no se podía sembrar mucho.

 

El Hijo de Dios era consciente de que, de todas formas, debía continuar con su labor evangelizadora. Si allí había corazones que no estaban dispuestos a recibir la Palabra de Dios, habría otros que sí lo estaría, campos fértiles donde sembrar la verdadera semilla de la salvación.

 

JESÚS,  ayúdanos a tener confianza en Ti y a seguirte.

 

Eleuterio Fernández Guzmán

 

12 de febrero de 2023

Cosas a tener muy en cuenta

 Mt 5, 17-37


“17 ‘No penséis que he venido a abolir la Ley y los Profetas. No he venido a abolir, sino a dar cumplimiento.  18 Sí, os lo aseguro: el cielo y la tierra pasarán antes que pase una i o una tilde de la Ley sin que todo suceda.  19 Por tanto, el que traspase uno de estos mandamientos más pequeños y así lo enseñe a los hombres, será el más pequeño en el Reino de los Cielos; en cambio, el que los observe y los enseñe, ése será grande en el Reino de los  Cielos.  20  ‘Porque os digo que, si vuestra justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el Reino de los Cielos.  21  ‘Habéis oído que se dijo a los antepasados: = No matarás; = y aquel que mate será reo ante el tribunal.22   Pues yo os digo: Todo aquel que se encolerice contra su hermano, será reo ante el tribunal; pero el que llame a su hermano “imbécil", será reo ante el Sanedrín; y el que le llame 'renegado', será reo de la gehenna de fuego.  23  Si, pues, al presentar tu ofrenda en el altar te acuerdas entonces de que un hermano tuyo tiene algo contra ti,

24  deja tu ofrenda allí, delante del altar, y vete primero a reconciliarte con tu hermano; luego vuelves y presentas  tu ofrenda. 25 Ponte enseguida a buenas con tu adversario mientras vas con él por el camino; no sea que tu adversario te entregue al juez y el juez al guardia, y te metan en la cárcel. 26 Yo te aseguro: no saldrás de allí hasta que no hayas pagado el último céntimo. 27  ‘Habéis oído que se dijo: = No cometerás adulterio. = 28  Pues yo os digo: Todo el que mira a una mujer deseándola, ya cometió adulterio con ella en su corazón. 29 Si,  pues, tu ojo derecho te es ocasión de pecado, sácatelo y arrójalo de ti; más te conviene que se pierda uno de tus miembros, que no que todo tu cuerpo sea arrojado a la gehenna. 30 Y si tu mano derecha te es ocasión de pecado, córtatela y arrójala de ti; más te conviene que se pierda uno de tus miembros, que no que todo tu cuerpo vaya a la gehenna. 31 ‘También se dijo: = El que repudie a su mujer, que le dé acta de divorcio. = 32 Pues yo os digo: Todo el que repudia a su mujer, excepto el caso de fornicación, la hace ser adúltera; y el que se case con una repudiada, comete adulterio.33 ‘Habéis oído también que se dijo a los antepasados: = No perjurarás, sino que cumplirás al Señor tus juramentos. =  34 Pues yo digo que no juréis en modo alguno: ni por el = Cielo =, porque es = el trono de Dios, =  35 ni por = la Tierra, = porque es = el escabel de sus pies; = ni por = Jerusalén =, porque es = la ciudad del gran rey. = 36 Ni tampoco jures por tu cabeza, porque ni a uno solo de tus cabellos puedes hacerlo blanco o negro. 37 Sea vuestro lenguaje: “Sí, sí"; “no, no": que lo que pasa de aquí viene del Maligno.”
       
COMENTARIO

El Hijo de Dios, lo dice bien claro en este texto del Evangelio de San Mateo, no había venido a abolir ni a la Ley ni a los profetas. Y eso quería decir, para muchos, algo que no les gustaba porque la Ley y los profetas habían sido muy manoseadas, como normas que era de Dios y de parte del Todopoderoso. 

Todo lo que aquí dice Jesucristo debería ser tenido muy en cuenta por sus discípulos. Y es que habla con la Palabra de Dios al ser Dios hecho hombre. Por eso ni uno de los conceptos que aquí trata debe ser tenido por no dicho sino, precisamente, por todo lo contrario. 

De todas formas, debemos tener cuidado con lo que dice Jesucristo sobre cortarse ciertos miembros del cuerpo. Seguro que no quiere decir eso literalmente sino que nos abstengamos de lo que los mismos pueden hacer contra la Ley los profetas...


JESÚS, gracias por dejar las cosas claras para que no haya duda alguna sobre ellas. 

Eleuterio Fernández Guzmán

11 de febrero de 2023

Y manifestó su poder

 Jn 2, 1-11


"Se celebraron unas bodas en Caná de Galilea, y la madre de Jesús estaba allí. Jesús también fue invitado con sus discípulos. Y, como faltaba vino, la madre de Jesús le dijo: 'No tienen vino'. Jesús le respondió: 'Mujer, ¿qué tenemos que ver nosotros? Mi hora no ha llegado todavía'. Pero su madre dijo a los sirvientes:

'Hagan todo lo que Él les diga'.

Había allí seis tinajas de piedra destinadas a los ritos de purificación de los judíos, que contenían unos cien litros cada una. Jesús dijo a los sirvientes: 'Llenen de agua estas tinajas'. Y las llenaron hasta el borde. 'Saquen ahora, agregó Jesús, y lleven al encargado del banquete'. Así lo hicieron.

El encargado probó el agua cambiada en vino y, como ignoraba su origen, aunque lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua, llamó al esposo y le dijo: 'Siempre se sirve primero el buen vino, y cuando todos han bebido bien, se trae el de calidad inferior. Tú, en cambio, has guardado el buen vino hasta este momento'.

Éste fue el primero de los signos de Jesús, y lo hizo en Caná de Galilea. Así manifestó su gloria, y sus discípulos creyeron en Él. 

COMENTARIO

El episodio de las bodas de Caná es síntoma de algo: el Hijo de Dios quiere mucho a su Madre y no puede negarle nada. Y eso es lo que pasa cuando en aquella boda falta el vino y María sabe más que bien que Jesús puede hacer algo bueno allí mismo. 

El caso es que hay algo que debemos tener en cuenta. Aquí también beneficia, por así decirlo, con la visión de algo extraordinario a los más pobres, a los sirvientes. Y es que ellos son los únicos que todo lo ven. 

Cuando el texto bíblico nos dice que así manifestó el Hijo de Dios su gloria es que, en efecto, aquella fue la primera vez que mostró su poder. 


JESÚS, gracias por cumplir a la perfección con tu misión. 

Eleuterio Fernández Guzmán

10 de febrero de 2023

Y es que todo lo hizo bien

Mc 7, 31-37


"Cuando Jesús volvía de la región de Tiro, pasó por Sidón y fue hacia el mar de Galilea, atravesando el territorio de la Decápolis.

Entonces le presentaron a un sordomudo y le pidieron que le impusiera las manos. Jesús lo separó de la multitud y, llevándolo aparte, le puso los dedos en las orejas y con su saliva le tocó la lengua. Después, levantando los ojos al cielo, suspiró y le dijo: 'Efatá', que significa: 'Ábrete'. Y enseguida se abrieron sus oídos, se le soltó la lengua y comenzó a hablar normalmente.

Jesús les mandó insistentemente que no dijeran nada a nadie, pero cuanto más insistía, ellos más lo proclamaban y, en el colmo de la admiración, decían: 'Todo lo ha hecho bien: hace oír a los sordos y hablar a los mudos'”.


COMENTARIO

Cuando leemos o escuchamos lo que hizo el Hijo de Dios en el mundo cuando fue enviado, es cierto y verdad que nos sorprende eso. Sin embargo, ni es nada extraño ni era otra cosa lo que podía hacer. Había sido enviado para eso. 

Lo que resulta siempre curioso es que muchas veces  Jesucristo les dice a los que ha librado de algún mal que no digan lo que ha pasado. Y es que sabía que muchos no estaban preparados para aquella nueva doctrina. 

Sin embargo, aquellos que veían lo que hacían tenían muy claro que aquello no lo podía hacer cualquiera sino, en todo caso, quien todo lo hacía bien. 


JESÚS, gracias por hacerlo todo bien. 

Eleuterio Fernández Guzmán

9 de febrero de 2023

Lo que puede la fe y la confianza

Mc 7, 24-30


"24 Desde allí fue a la región de Tiro. Entró en una casa procurando pasar desapercibido, pero no logró ocultarse. 25 Una mujer que tenía una hija poseída por un espíritu impuro se enteró enseguida, fue a buscarlo y se le echó a los pies. 26 La mujer era pagana, una fenicia de Siria, y le rogaba que echase el demonio de su hija. 27 Él le dijo: 'Deja que se sacien primero los hijos. No está bien tomar el pan de los hijos y echárselo a los perritos'. 28 Pero ella replicó: 'Señor, pero también los perros, debajo de la mesa, comen las migajas que tiran los niños'. 29 Él le contestó:

'Anda, vete, que por eso que has dicho, el demonio ha salido de tu hija'. 30 Al llegar a su casa, se encontró a la niña echada en la cama; el demonio se había marchado.

COMENTARIO

No podemos negar que aquella mujer tenía una necesidad muy grande que ser cubierta. Lo que pasa es que la necesidad no era para ella sino para una prójimo, a saber, su propia hija. Y no dudaba lo más mínimo en pedir a quien tenía que pedir. 

El caso es que aquella mujer no era judía sino pagana. Y podría pensarse, equivocadamente, que el Hijo de Dios no iba a hacerle caso. Pero muy lejos de realidad tal pensamiento pues, bien sabemos, que Jesucristo, vino al mundo para salvar a quien necesitaba ser salvado. 

Aquella mujer le debió hacer gracia a Jesucristo con aquellas palabras acerca de los perritos. Pero lo que más tuvo que influir en Cristo es que aquella mujer, que era pagana, acudiera a los pies del Hijo de Dios a pedirle una merced. Y claro que la obtuvo, faltaría más. 


JESÚS, gracias por tu Bondad y tu Misericordia. 

Eleuterio Fernández Guzmán

8 de febrero de 2023

Las impurezas del corazón

Mc 7, 14-23


"Jesús, llamando a la gente, les dijo: 'Escúchenme todos y entiéndanlo bien. Ninguna cosa externa que entra en el hombre puede mancharlo; lo que lo hace impuro es aquello que sale del hombre. ¡Si alguien tiene oídos para oír, que oiga!'

Cuando se apartó de la multitud y entró en la casa, sus discípulos le preguntaron por el sentido de esa parábola. Él les dijo: '¿Ni siquiera ustedes son capaces de comprender? ¿No saben que nada de lo que entra de afuera en el hombre puede mancharlo, porque eso no va al corazón sino al vientre, y después se elimina en lugares retirados?' Así Jesús declaraba que eran puros todos los alimentos.

Luego agregó: 'Lo que sale del hombre es lo que lo hace impuro. Porque es del interior, del corazón de los hombres, de donde provienen las malas intenciones, las fornicaciones, los robos, los homicidios, los adulterios, la avaricia, la maldad, los engaños, las deshonestidades, la envidia, la difamación, el orgullo, el desatino.

Todas estas cosas malas proceden del interior y son las que manchan al hombre'”.

COMENTARIO

Por creencias particulares, el pueblo judío tenía por verdad que había alimentos que eran, en sí mismos, impuros. Y eso hacía que, lógicamente, no quisieran saber nada de ellos. Sin embargo, el Hijo de Dios también sabía que eso no era cierto ni verdad. 

En realidad, lo dice muy bien Jesucristo: es lo que sale de dentro, del corazón, lo que hace que un comportamiento sea bueno o, al contrario, pueda ser considerado reprobable. 

El caso es que el mismo Cristo pone ejemplos de lo que sale del corazón. Y es cierto que es verdad y es verdad que es cierto. 


JESÚS, 

Eleuterio Fernández Guzmán

7 de febrero de 2023

Tergiversando la Ley de Dios

Mc 7,1-13


"Los fariseos con algunos escribas llegados de Jerusalén se acercaron a Jesús, y vieron que algunos de sus discípulos comían con las manos impuras, es decir, sin lavar.

Los fariseos, en efecto, y los judíos en general, no comen sin lavarse antes cuidadosamente las manos, siguiendo la tradición de sus antepasados; y al volver del mercado, no comen sin hacer primero las abluciones. Además, hay muchas otras prácticas, a las que están aferrados por tradición, como el lavado de los vasos, de las jarras, de la vajilla de bronce y de las camas.

Entonces los fariseos y los escribas preguntaron a Jesús: '¿Por qué tus discípulos no proceden de acuerdo con la tradición de nuestros antepasados, sino que comen con las manos impuras?' Él les respondió: '¡Hipócritas! Bien profetizó de ustedes Isaías, en el pasaje de la Escritura que dice:

'Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí.

En vano me rinde culto: las doctrinas que enseñan no son sino preceptos humanos'.

Ustedes dejan de lado el mandamiento de Dios, por seguir la tradición de los hombres'.

Y les decía: 'Por mantenerse fieles a su tradición, ustedes descartan tranquilamente el mandamiento de Dios. Porque Moisés dijo: 'Honra a tu padre y a tu madre', y además: 'El que maldice a su padre y a su madre será condenado a muerte'. En cambio, ustedes afirman: 'Si alguien dice a su padre o a su madre: Declaro corbán -es decir, ofrenda sagrada- todo aquello con lo que podría ayudarte…'. En ese caso, le permiten no hacer nada más por su padre o por su madre. Así anulan la palabra de Dios por la tradición que ustedes mismos se han transmitido. ¡Y como éstas, hacen muchas otras cosas!'” 

COMENTARIO 

Es más que cierto que cuando el Hijo de Dios fue enviado al mundo había mucho que debía ser cambiado. Y, en realidad, había sido enviado, precisamente, para cambiar lo que debía ser cambiado y no dejar que las cosas siguieran por el camino por el que había sido llevadas.

Lo que dice aquí Jesucristo a los que le escuchan es seguro no gustó a muchos de ellos. Y es decir a la cara la verdad no siempre gusta, ni entonces ni ahora. Sin embargo, debía hacerlo por el bien general de su pueblo. 

Y añade Cristo que "como éstas, hacen otras muchas cosas". Y es que, es cierto y verdad, debía mucho se cambiado. Ya no valía el odre viejo, como también dijo en una ocasión.


JESÚS,  gracias por poner las cosas en el sitio que deben estar. 

Eleuterio Fernández Guzmán

4 de febrero de 2023

Cristo el Misericordioso

Mc 6, 30-34


"Al regresar de su misión, los Apóstoles se reunieron con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado.

Él les dijo: Vengan ustedes solos a un lugar desierto, para descansar un poco'. Porque era tanta la gente que iba y venía, que no tenían tiempo ni para comer. Entonces se fueron solos en la barca a un lugar desierto. Al verlos partir, muchos los reconocieron, y de todas las ciudades acudieron por tierra a aquel lugar y llegaron antes que ellos.

Al desembarcar, Jesús vio una gran muchedumbre y se compadeció de ella, porque eran como ovejas sin pastor, y estuvo enseñándoles largo rato

COMENTARIO

No podemos negar que la fama espiritual del Hijo de Dios se había extendido por un territorio muy amplio. Y es que había muchos que lo buscaban para escucharlo y, seguramente, también para que los curara.

Jesucristo, sin embargo, quería descansar porque no debemos olvidar que era hombre y, como tal, también se cansaba. Y por eso quiere apartarse un poco con sus discípulos más allegados. 

De todas formas, la misión que debía cumplir no la dejó de cumplir nunca. Por eso se compadeció de los que creía, y era verdad, que estaban como ovejas sin pastor. 

JESÚS,  gracias por compadecerte de los que, de verdad, necesitaban Tu compasión.

Eleuterio Fernández Guzmán

3 de febrero de 2023

El confundido Herodes

Mc 6, 14-29


"En aquel tiempo, como la fama de Jesús se había extendido, el rey Herodes oyó hablar de él. Unos decían:

-'Juan Bautista ha resucitado, y por eso los poderes actúan en él.'

Otros decían:

-'Es Elías.'

Otros:

-'Es un profeta como los antiguos.'

Herodes, al oírlo, decía:

-'Es Juan, a quien yo decapité, que ha resucitado.'

Es que Herodes había mandado prender a Juan y lo había metido en la cárcel, encadenado. El motivo era que Herodes se había casado con Herodías, mujer de su hermano Filipo, y Juan le decía que no le era lícito tener la mujer de su hermano. Herodías aborrecía a Juan y quería quitarlo de en medio; no acababa de conseguirlo, porque Herodes respetaba a Juan, sabiendo que era un hombre honrado y santo, y lo defendía. Cuando lo escuchaba, quedaba desconcertado, y lo escuchaba con gusto. La ocasión llegó cuando Herodes, por su cumpleaños, dio un banquete a sus magnates, a sus oficiales y a la gente principal de Galilea. La hija de Herodías entró y danzó, gustando mucho a Herodes y a los convidados. El rey le dijo a la joven:

-'Pídeme lo que quieras, que te lo doy.'

Y le juró:

-'Te daré lo que me pidas, aunque sea la mitad de mi reino.'

Ella salió a preguntarle a su madre:

-'¿Qué le pido?'

La madre le contestó:

-'La cabeza de Juan, el Bautista.'

Entró ella en seguida, a toda prisa, se acercó al rey y le pidió:

-'Quiero que ahora mismo me des en una bandeja la cabeza de Juan, el Bautista.'

El rey se puso muy triste; pero, por el juramento y los convidados, no quiso desairarla. En seguida le mandó a un verdugo que trajese la cabeza de Juan. Fue, lo decapitó en la cárcel, trajo la cabeza en una bandeja y se la entregó a la joven; la joven se la entregó a su madre. Al enterarse sus discípulos, fueron a recoger el cadáver y lo enterraron."

COMENTARIO

Ciertamente, aquel hombre, Herodes, andaba un poco confundido respecto a la persona del Hijo de Dios. Y es que, su ansia de conocer lo que podía considerar extraordinario, le nublaba la vista.

Aquí, sin embargo, resulta crucial el conocimiento de cómo fue la muerte de Juan el Bautista. Y es que murió por la cerrazón de Herodes y por ser capaz de dejar de ser cobarde. 

El caso es que Hedores era un verdadero botarate en manos de cualquiera pero, sobre todo, de su necedad.

JESÚS, da las gracias a tu primo Juan por todo lo que hizo. 

Eleuterio Fernández Guzmán

2 de febrero de 2023

Es que era el Mesías

Mc 2, 22-32


"Cuando llegó el tiempo de la purificación, según la ley de Moisés, los padres de Jesús lo llevaron a Jerusalén, para presentarlo al Señor, de acuerdo con lo escrito en la ley del Señor: 'Todo primogénito varón será consagrado al Señor», y para entregar la oblación, como dice la ley del Señor: «un par de tórtolas o dos pichones.'

Vivía entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón, hombre justo y piadoso, que aguardaba el consuelo de Israel; y el Espíritu Santo moraba en él. Había recibido un oráculo del Espíritu Santo: que no vería la muerte antes de ver al Mesías del Señor. Impulsado por el Espíritu, fue al templo.

Cuando entraban con el niño Jesús sus padres para cumplir con él lo previsto por la ley, Simeón lo tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo:

–'Ahora, Señor, según tu promesa,
puedes dejar a tu siervo irse en paz.
Porque mis ojos han visto a tu Salvador,
a quien has presentado ante todos los pueblos:
luz para alumbrar a las naciones
y gloria de tu pueblo Israel.'

COMENTARIO

Como no se podía esperar otra cosa, José y María cumplen con la ley y llevan al Hijo de Dios al Templo de Jerusalén. Era un precepto que se cumplía porque debía ser cumplido. 

Simeón, o Ana (aunque no aparezca aquí sabemos que también estaba allí) esperaban la salvación de Israel. Y aquel día supieron que aquel Niño que iba a ser presentado en el Templo era el Mesías.

Aquel hombre, ya anciano, que llevaba muchos años esperando aquel momento, para él, nada más tenia importancia. 


JESÚS, gracias por hacer tan feliz a Simeón.

Eleuterio Fernández Guzmán

1 de febrero de 2023

La falta de fe

Mc 6, 1-6


"Jesús se dirigió a su pueblo, seguido de sus discípulos. Cuando llegó el sábado, comenzó a enseñar en la sinagoga, y la multitud que lo escuchaba estaba asombrada y decía: '¿De dónde saca todo esto? ¿Qué sabiduría es esa que le ha sido dada y esos grandes milagros que se realizan por sus manos? ¿No es acaso el carpintero, el hijo de María, hermano de Santiago, de José, de Judas y de Simón? ¿Y sus hermanas no viven aquí entre nosotros?' Y Jesús era para ellos un motivo de escándalo.

Por eso les dijo: 'Un profeta es despreciado solamente en su pueblo, en su familia y en su casa'. Y no pudo hacer allí ningún milagro, fuera de sanar a unos pocos enfermos, imponiéndoles las manos. Y Él se asombraba de su falta de fe.

Jesús recorría las poblaciones de los alrededores, enseñando a la gente."

COMENTARIO 

Lo mismo que pasaba cuando alguien se presentaba ante el Hijo de Dios y manifestaba que tenía confianza en su persona y, entonces, Jesucristo, llevaba a cabo una obra extraordinaria según fuera la naturaleza, ahora pasa pero al revés. 

El caso es que había muchos que, como podemos leer en este texto del Evangelio de San Marcos, no creían en el Hijo de Dios, sencillamente porque era uno de su pueblo... Y eso hizo que allí no pudiera hacer milagro alguno... por la falta de fe. 

De todas formas, no iba Jesucristo a abandonar la misión para la que había sido enviado. Y por eso continuó evangelizando por otras poblaciones. 

JESÚS, gracias por perseverar en tu misión.

Eleuterio Fernández Guzmán