9 de diciembre de 2022

Las obras que justifican

Mt 11, 16-19

 

 

“Jesús dijo a la multitud:


¡¿Con quién puedo comparar a esta generación? Se parece a esos muchachos que, sentados en la plaza, gritan a los otros: “¡Les tocamos la flauta, y ustedes no bailaron! ¡Entonamos cantos fúnebres, y no lloraron!”


Porque llegó Juan el Bautista, que no come ni bebe, y ustedes dicen: ‘¡Está endemoniado!’ Llegó el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: ‘Es un glotón y un borracho, amigo de publicanos y pecadores’. Pero la Sabiduría ha quedado justificada por sus obras.

 

 

COMENTARIO

 

Es verdad que cuando vino por primera vez el Hijo de Dios al mundo había muchas personas, creyentes de la fe judía, que no querían saber nada de Él porque no aceptaban ni su mensaje ni sus obras.

 

En realidad, habían hecho lo mismo con su primo Juan, llamado Bautista porque bautizada con agua en el Jordán. Y es el mensaje de conversión que predicaba no era del gusto de los poderosos.

 

Y, sin embargo, ni siquiera con Jesucristo son capaces de aceptar lo que hace o lo que dice. Y quieren matarlo porque no comprendían sus obras y no acababan de darse cuenta de que el Amor estaba entre ellos.

 

JESÚS, gracias por ser franco y verdadero.

 

Eleuterio Fernández Guzmán

7 de diciembre de 2022

Acudir siempre a Cristo

Mt 11,28-30

 

“Jesús tomó la palabra y dijo:

 ‘Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y Yo los aliviaré. Carguen sobre ustedes mi yugo y aprendan de mí, porque soy paciente y humilde de corazón, y así encontrarán alivio. Porque mi yugo es suave y mi carga liviana.’”

  

COMENTARIO

 

Todo lo que nos dice el Hijo de Dios en este texto del Evangelio de San Mateo es muestra exacta de su Bondad y de su Misericordia hacia aquellos que Dios le entregó para que no se perdiera ni uno de ellos. 

Jesucristo ofrece su corazón porque es de carne y es más que compresivo y tierno. Por eso se pone a disposición de todos aquellos que se encuentren en un mal momento y se sientan desfallecer. Y allí está Él.

Es más, bien nos dice que estar junto a Él y compartir su carga no es algo imposible sino que es suave y, además, liviana. Nos llama porque sabe que deberíamos querer estar cabe sí.

  

JESÚS, gracias por ofrecerte con tanto Amor y Misericordia.

 

Eleuterio Fernández Guzmán

6 de diciembre de 2022

Que no se pierda ni uno

Mt 18, 12-14


"Jesús dijo a sus discípulos:

'¿Qué les parece? Si un hombre tiene cien ovejas, y una de ellas se pierde, ¿no deja las noventa y nueve restantes en la montaña, para ir a buscar la que se extravió? Y si llega a encontrarla, les aseguro que se alegrará más por ella que por las noventa y nueve que no se extraviaron. De la misma manera, el Padre de ustedes, que está en el cielo no quiere que se pierda ni uno solo de estos pequeños.'" 


COMENTARIO

Como hace muchas veces, el Hijo de Dios hace uso de aquello que tiene más mano o, lo que es lo mismo, de aquello que todos los que le escuchan pueden entender. Y es seguro que lo de las ovejas todos lo entendía. 

El caso del pastor que ha perdido una oveja lo utiliza Jesucristo para decirnos que también nosotros podemos perdernos del camino que nos lleva al definitivo Reino de Dios, el Cielo. De todas formas, hay Quien nos busca y nos llevará de la mano al mismo. 

Es cierto y verdad, como se dice en otro lado de la Sagrada Escritura, que hay alegría en el Cielo cuando alguien se convierte o, aquí, cuando alguien se pierde y es recuperado. 


JESÚS, 

Eleuterio Fernández Guzmán

5 de diciembre de 2022

La fe mueve montañas y corazones

Lc 5, 17-26

 

 

“Un día, mientras Jesús enseñaba, había entre los presentes algunos fariseos y doctores de la Ley, llegados de todas las regiones de Galilea, de Judea y de Jerusalén. La fuerza del Señor le daba poder para sanar. Llegaron entonces unas personas trayendo a un paralítico sobre una camilla y buscaban el modo de entrar, para ponerlo delante de Jesús. Como no sabían por dónde introducirlo a causa de la multitud, subieron a la terraza y, desde el techo, lo bajaron por entre las tejas con su camilla en medio de la concurrencia y lo pusieron delante de Jesús.


Al ver la fe de ellos, Jesús le dijo: ‘Hombre, tus pecados te son perdonados’.


Los escribas y los fariseos comenzaron a preguntarse: ‘¿Quién es éste que blasfema? ¿Quién puede perdonar los pecados, sino sólo Dios?’ Pero Jesús, conociendo sus pensamientos, les dijo: ‘¿Qué es lo que están pensando? ¿Qué es más fácil decir: ‘Tus pecados están perdonados’, o ‘Levántate y camina’? Para que ustedes sepan que el Hijo del hombre tiene sobre la tierra el poder de perdonar los pecados -dijo al paralítico- a ti te digo, levántate, toma tu camilla y vuelve a tu casa”.


Inmediatamente se levantó a la vista de todos, tomó su camilla y se fue a su casa alabando a Dios. Todos quedaron llenos de asombro y glorificaban a Dios, diciendo con gran temor: ‘Hoy hemos visto cosas maravillosas’.

 

COMENTARIO

 

No podemos negar que aquellos hombres querían mucho a su amigo que, a lo mejor, bien nunca había sido paralitico o lo había sido tiempo después de haberlo no sido. El caso es que ellos sabían que si acercaban al amigo a Jesús podía ser curarlo.

 

Allí había quien no estaba de acuerdo con que dijera lo dijo el Mesías pues era cosa de Dios perdonar los pecados. Sin embargo, al parecer, ellos no sabían que Aquel que allí estaba era Dios hecho hombre.

Y aquellos amigos y, seguro, la del enfermo, acabó obrando el milagro. Y aquellos que se dieron cuenta de lo que había pasado exclamaron una gran verdad acerca de que había visto cosas maravillosas.

 

 

JESÚS, gracias por cumplir con tui misión de forma tan perfecta.

 

Eleuterio Fernández Guzmán

3 de diciembre de 2022

Dar gratis...

Mt 9, 35.10,1.5a.6-8



"Jesús recorría todas las ciudades y los pueblos, enseñando en las sinagogas de ellos, proclamando la Buena Noticia del Reino y sanando todas las enfermedades y dolencias. Al ver a la multitud, tuvo compasión, porque estaban fatigados y abatidos, como ovejas que no tienen pastor. Entonces dijo a sus discípulos:

'La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos. Rueguen al dueño de los sembrados que envíe trabajadores para la cosecha'.

Jesús convocó a sus doce discípulos y les dio el poder de expulsar a los espíritus impuros y de sanar cualquier enfermedad o dolencia.

A estos Doce, Jesús los envió con las siguientes instrucciones:

'Vayan a las ovejas perdidas del pueblo de Israel. Por el camino, proclamen que el Reino de los Cielos está cerca. Sanen a los enfermos, resuciten a los muertos, purifiquen a los leprosos, expulsen a los demonios. Ustedes han recibido gratuitamente, den también gratuitamente'”. 

COMENTARIO

En realidad, lo que quería el Hijo de Dios es que el Padre suscitara, entre sus hijos, a los que iban a evangelizar y a transmitir la Buena Noticia al mundo. Por eso envía a los que Él había escogido y lo hace para que todo aquel que los escuchara supiera que el Reino de Dios era ya posible, que estaba ya entre ellos. 

Las instrucciones que les da Jesucristo son claras: deben dar muestras de que la Buena Noticia es cierta y verdad y que Dios envió a Su Hijo al mundo, a Él mismo, para que el mundo supiese que el Bien había sido implantado en la Tierra y que debían creer en Él.

Pero, además, les dice algo que muchas veces no entendemos: lo que hemos recibido gratis debemos darlo gratis. Así de sencillo...



JESÚS, gracias por dar gratis lo que recibiste de parte del Padre. 

Eleuterio Fernández Guzmán

2 de diciembre de 2022

No pudieron callar

Mt 9, 27-31


"Dos ciegos siguieron a Jesús, gritando: 'Ten piedad de nosotros, Hijo de David'. Al llegar a la casa, los ciegos se le acercaron, y él les preguntó: '¿Creen que yo puedo hacer lo que me piden?' Ellos le respondieron: 'Sí, Señor'. Jesús les tocó los ojos, diciendo: 'Que suceda como ustedes han creído'. Y se les abrieron sus ojos. Entonces Jesús los conminó: '¡Cuidado! Que nadie lo sepa'. Pero ellos, apenas salieron, difundieron su fama por toda aquella región. "

COMENTARIO

Podemos imaginar, entonces y ahora, que la vida de una persona ciega no puede ser nada fácil. Pero en tiempos del Hijo de Dios aún lo era más porque no había los medios que en la actualidad hay. Por eso, aquellas personas que seguían a Jesús querían ser curadas de aquel, tan terrible, mal. 

Ellos gritan. Y no es para menos porque necesitaban la ayuda del Mesías. Y ellos hacen lo único que pueden hacer: manifiestan su confianza en Jesucristo porque saben que sólo él puede curarlos. 

El Hijo de Dios, como no puede ser de otra manera, los cura. Y lo hace, primero, porque es misericordioso y bueno pero, luego, porque se ha dado cuenta de que los dos ciegos confían en Él y, por tanto, tienen fe. 



JESÚS,  gracias por volver a demostrar que eres bueno.

Eleuterio Fernández Guzmán

1 de diciembre de 2022

Construir sobre la Roca que es Cristo

Mt 7, 21.24-27


"Jesús dijo a sus discípulos:

'No son los que me dicen: 'Señor, Señor', los que entrarán en el Reino de los Cielos, sino los que cumplen la voluntad de mi Padre que está en el cielo.

Así, todo el que escucha las palabras que acabo de decir y las pone en práctica, puede compararse a un hombre sensato que edificó su casa sobre roca. Cayeron las lluvias, se precipitaron los torrentes, soplaron los vientos y sacudieron la casa; pero ésta no se derrumbó, porque estaba construida sobre roca.

Al contrario, el que escucha mis palabras y no las practica, puede compararse a un hombre insensato, que edificó su casa sobre arena. Cayeron las lluvias, se precipitaron los torrentes, soplaron los vientos y sacudieron la casa: ésta se derrumbó, y su ruina fue grande.'"

COMENTARIO

Como es más que sabido, el Hijo de Dios siempre hacía uso de temas, digamos, relacionados con la más inmediata realidad para que se comprendiese el mensaje que quería poner en el corazón de aquellos que le escuchaban, 

Es verdad que algunas veces (quizá muchas) creamos que con decir "Señor, Señor" es suficiente para que el Padre, Dios Todopoderoso, nos haga entrar en el Reino de los Cielos. Sin embargo, como suele pasar muchas veces, eso no es suficiente. 

Lo que, en verdad, nos conviene es escuchar la Palabra de Dios pero luego ponerla en práctica. Y es que no debemos ser como aquel que construye sobre arena...


JESÚS, gracias por querer enseñarnos de forma tan maravillosa. 

Eleuterio Fernández Guzmán

30 de noviembre de 2022

Pescadores de hombres

Mt 4, 18-22


"Mientras caminaba a orillas del mar de Galilea, Jesús vio a dos hermanos: a Simón, llamado Pedro, y a su hermano Andrés, que echaban las redes al mar porque eran pescadores. Entonces les dijo: 'Síganme, y Yo los haré pescadores de hombres'.

Inmediatamente, ellos dejaron las redes y lo siguieron.

Continuando su camino, vio a otros dos hermanos: a Santiago, hijo de Zebedeo, y a su hermano Juan, que estaban en la barca con Zebedeo, su padre, arreglando las redes; y Jesús los llamó.

Inmediatamente, ellos dejaron la barca y a su padre, y lo siguieron."

COMENTARIO

No es nada extraño que el Hijo de Dios tuviera necesidad de que aquello que iba a transmitir llegara lo más lejos posible. Por eso va, poco a poco, escogiendo a los que serían sus Apóstoles. Y no los escoge entre los que eran considerados sabios por la sociedad sino, precisamente, entre los más sencillos pero con el corazón preparado para la Buena Noticia.

El caso es que todos aquellos a los, digamos, llama, dejan todo lo que están haciendo y lo siguen. Ellos han comprendido, de una forma muy temprana, que aquel hombre, aquel Maestro, vale la pena. 

A cada uno de nosotros también nos llama Jesucristo. Y lo hace, por ejemplo, desde las Santas Escrituras donde está aquello que dijo y que hizo. Y sí, nosotros también podemos dejar lo que nos sobra atrás y seguirlo. 

JESÚS, gracias por llamar, gracias por llamarnos. 

Eleuterio Fernández Guzmán

29 de noviembre de 2022

Somos dichosos


Lc 10, 21-24

"Al regresar los setenta y dos discípulos de su misión, Jesús se estremeció de gozo, movido por el Espíritu Santo, y dijo:

'Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque, habiendo ocultado estas cosas a los sabios y a los prudentes, las has revelado a los pequeños. Sí, Padre, porque así lo has querido. Todo me ha sido dado por mi Padre, y nadie sabe quién es el Hijo, sino el Padre, como nadie sabe quién es el Padre, sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar'.

Después, volviéndose hacia sus discípulos, Jesús les dijo a ellos solos:

'¡Felices los ojos que ven lo que ustedes ven! Porque les digo que muchos profetas y reyes quisieron ver lo que ustedes ven y no lo vieron, oír lo que ustedes oyen y no lo oyeron'”. 

COMENTARIO 

Cuando volvieron los que había enviado el Hijo de Dios para predicar la Buena Noticia se alegró Jesucristo del resultado de aquella especial misión. Por eso se dirige a su Padre del Cielo para agradecer que, en el fondo, lo mejor lo haya reservado para aquellos que Él consideraba "pequeños" porque no se creían sabios al estilo de otros. 

Nos revela Jesucristo que sólo Él sabe Quién es el Padre. Y lo dice porque, como sabemos, sólo con su muerte y resurrección se abriría el Cielo y, desde entonces, muchas almas deben haber conocido a Dios. Pero entonces eso no pasaba...

Y lo último: al igual que el Hijo de Dios les dice, a los que le escuchan, que debe alegrarse por ver lo que están viendo y oyendo, lo mismo podemos entender nosotros que, por lo menos, lo hemos leído y/o escuchado. 



JESÚS, gracias por reservar lo mejor para los pequeños en la fe. 

Eleuterio Fernández Guzmán

24 de noviembre de 2022

Cuando vuelva el Hijo

Lc 21, 20-28



"Jesús hablaba a sus discípulos acerca de su venida:

Cuando vean a Jerusalén sitiada por los ejércitos, sepan que su ruina está próxima. Los que estén en Judea que se refugien en las montañas; los que estén dentro de la ciudad que se alejen; y los que estén en los campos que no vuelvan a ella. Porque serán días de escarmiento, en que todo lo que está escrito deberá cumplirse.

¡Ay de las que estén embarazadas o tengan niños de pecho en aquellos días! Será grande la desgracia de este país y la ira de Dios pesará sobre este pueblo. Caerán al filo de la espada, serán llevados cautivos a todas las naciones, y Jerusalén será pisoteada por los paganos, hasta que el tiempo de los paganos llegue a su cumplimiento.

Habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas; y en la tierra, los pueblos serán presa de la angustia ante el rugido del mar y la violencia de las olas. Los hombres desfallecerán de miedo ante la expectativa de lo que sobrevendrá al mundo, porque los astros se conmoverán.
Entonces se verá al Hijo del hombre venir sobre una nube, lleno de poder y de gloria.

Cuando comience a suceder esto, tengan ánimo y levanten la cabeza, porque está por llegarles la liberación."


COMENTARIO

Según nos dice el Hijo de Dios, ha de volver después de su primera venida al mundo hace algo menos de 2.000 años. Y lo que nos dice no parece demasiado tranquilizador. Sin embargo sabemos que es cierto porque es Palabra de Dios.

Sobre todo esto que parece tan trágico sobrevuela algo que es fundamental para los hijos de Dios y discípulos de Cristo: sabemos que entonces llegará la liberación de los hijos de Dios.

En tal esperanza debemos esperar.

JESÚS, gracias por ser tan franco y bondadoso con nosotros. 

Eleuterio Fernández Guzmán

23 de noviembre de 2022

Perseverar en la fe

Lc 21, 12-19


"12 'Pero antes de todo eso os echarán mano, os perseguirán, entregándoos a las sinagogas y a las cárceles, y haciéndoos comparecer ante reyes y gobernadores, por causa de mi nombre. 13 Esto os servirá de ocasión para dar testimonio. 14 Por ello, meteos bien en la cabeza que no tenéis que preparar vuestra defensa, 15 porque yo os daré palabras y sabiduría a las que no podrá hacer frente ni contradecir ningún adversario vuestro. 16 Y hasta vuestros padres, y parientes, y hermanos, y amigos os entregarán, y matarán a algunos de vosotros, 17 y todos os odiarán a causa de mi nombre. 18 Pero ni un cabello de vuestra cabeza perecerá; 19 con vuestra perseverancia salvaréis vuestras almas.'" 

COMENTARIO 

Lo que nos dice el Hijo de Dios en este texto del Evangelio de San Lucas es terrible. Lo viene haciendo en los últimos días sobre, precisamente, los que serán los últimos días antes de que vuelva en su Parusía. 

Destaca aquí una palabra que debe tener todo el sentido para nosotros: perseverancia. Y es que teniéndola al respecto de nuestra fe será la única manera de salvar nuestras almas y, por tanto, de alcanzar la vida. 

Perseveremos, pues, en nuestra fe pues la meta puede estar cerca. 


JESÚS,  gracias por marcarnos el camino del Cielo. 

22 de noviembre de 2022

Debemos saber construir en nuestra vida

Lc 21, 5-11

"Y como algunos hablaban del templo, de lo bellamente adornado que estaba con piedra de calidad y exvotos, 6 Jesús les dijo: 'Esto que contempláis, llegarán días en que no quedará piedra sobre piedra que no sea destruida'. 7 Ellos le preguntaron: 'Maestro, ¿cuándo va a ser eso?, ¿y cuál será la señal de que todo eso está para suceder?'.

8 Él dijo: 'Mirad que nadie os engañe. Porque muchos vendrán en mi nombre, diciendo: 'Yo soy', o bien: 'Está llegando el tiempo'; no vayáis tras ellos. 9 Cuando oigáis noticias de guerras y de revoluciones, no tengáis pánico. Porque es necesario que eso ocurra primero, pero el fin no será enseguida'.

10 Entonces les decía: 'Se alzará pueblo contra pueblo y reino contra reino, 11 habrá grandes terremotos, y en diversos países, hambres y pestes. Habrá también fenómenos espantosos y grandes signos en el cielo.'"

COMENTARIO

No podemos decir que las palabras del Hijo de Dios sean precisamente agradables. Lo que pasa es que la verdad no siempre nos viene bien escucharla si es como la que dice Jesucristo. 

Jesucristo nos quiere decir que todo aquello que construimos en nuestra vida puede ser, en efecto, de grandes efectos de cara al prójimo y, por extensión al mundo. Sin embargo todo puede venirse abajo y, ciertamente, se viene...


JESÚS,  gracias por decir la verdad por mucho que pueda dolernos 

Eleuterio Fernández Guzmán

18 de noviembre de 2022

El celo por su Casa

Lc 19, 45-48


"Jesús al entrar al Templo, se puso a echar a los vendedores, diciéndoles: 'Está escrito: Mi casa será una casa de oración, pero ustedes la han convertido en una cueva de ladrones'.

Y diariamente enseñaba en el Templo. Los sumos sacerdotes, los escribas y los más importantes del pueblo, buscaban la forma de matarlo. Pero no sabían cómo hacerlo, porque todo el pueblo lo escuchaba y estaba pendiente de sus palabras."


COMENTARIO

Siempre que este texto del Evangelio de San Lucas sale a la palestra es posible que hay quien se pregunte cómo es posible que el Hijo de Dios se enfadara de aquella manera si era bueno....

Sin duda, y no puede caber ninguna a tal respecto, Jesucristo no es que fuera bueno sino que era el más bueno que haya pisado la Tierra nunca. Lo que pasa es que allí había en juego mucho más que una puntual muestra de enfado. 

Cuando hace eso Jesucristo es porque debía hacer al ver que la Casa de Dios, el Templo, se había convertido en una cueva de ladrones. Y no debe extrañarnos nada que los ladrones y sus jefes quisieran matarlo...

JESÚS,  gracias por dar muestras de saber qué es lo que debías hacer... ¡y hacerlo!

Eleuterio Fernández Guzmán

17 de noviembre de 2022

No querer conocer a Cristo

Lc 19, 41-44


"Cuando Jesús estuvo cerca de Jerusalén y vio la ciudad, se puso a llorar por ella, diciendo: '¡Si tú también hubieras comprendido en este día el mensaje de paz! Pero ahora está oculto a tus ojos.

Vendrán días desastrosos para ti, en que tus enemigos te cercarán con empalizadas, te sitiarán y te atacarán por todas partes. Te arrasarán junto con tus hijos, que están dentro de ti, y no dejarán en ti piedra sobre piedra, porque no has sabido reconocer el tiempo en que fuiste visitada por Dios'”. 

COMENTARIO

Ciertamente, lo que aquí dice el hijo de Dios es más que terrible. Y es que les habla, a los que entonces le escuchan, de lo que va a ser la destrucción de la Ciudad Santa. Y ya podemos imaginar el espanto que eso debió causar en aquellos que lo escuchaban. 

Alguien podría pensar que aquella reacción de los que aquello iban a llevar a cabo era algo exagerada. Sin embargo, las palabras de Jesucristo muestran bien a las claras lo que pasó pero, más que nada, porqué pasó.

La gran mayoría del pueblo de Israel o, al menos, aquellos que en Jerusalén sabían de la existencia del Enviado de Dios, no quisieron escucharlo y se alejaron de quien Dios había enviado al mundo para que el mundo se salvase. Y por eso pasó lo que pasó,

JESÚS, gracias por poner sobre la mesa todas las cartas de la Verdad. 

Eleuterio Fernández Guzmán

16 de noviembre de 2022

Los talentos, las gracias dadas



Lc 19,11-28

"Jesús dijo una parábola, porque estaba cerca de Jerusalén y la gente pensaba que el reino de Dios iba a aparecer de un momento a otro. Les dijo: 'Un hombre de familia noble fue a un país lejano para recibir la investidura real y regresar en seguida. Llamó a diez de sus servidores y les entregó cien monedas de plata a cada uno, diciéndoles: ‘Háganlas producir hasta que yo vuelva’. Pero sus conciudadanos lo odiaban y enviaron detrás de él una embajada encargada de decir: ‘No queremos que este sea nuestro rey’. Al regresar, investido de la dignidad real, hizo llamar a los servidores a quienes había dado el dinero, para saber lo que había ganado cada uno. El primero se presentó y le dijo: ‘Señor, tus cien monedas de plata han producido diez veces más’. ‘Está bien, buen servidor –le respondió–; ya que has sido fiel en tan poca cosa, recibe el gobierno de diez ciudades’. Llegó el segundo y le dijo: ‘Señor, tus cien monedas de plata han producido cinco veces más’. A él también le dijo: ‘Tú estarás al frente de cinco ciudades’. Llegó el otro y le dijo: ‘Señor, aquí tienes tus cien monedas de plata, que guardé envueltas en un pañuelo. Porque tuve miedo de ti, que eres un hombre exigente, que quieres percibir lo que no has depositado y cosechar lo que no has sembrado’. Él le respondió: ‘Yo te juzgo por tus propias palabras, mal servidor. Si sabías que soy un hombre exigente, que quiero percibir lo que no deposité y cosechar lo que no sembré, ¿por qué no entregaste mi dinero en préstamo? A mi regreso yo lo hubiera recuperado con intereses’. Y dijo a los que estaban allí: ‘Quítenle las cien monedas y dénselas al que tiene diez veces más’. ‘¡Pero, señor –le respondieron–, ya tiene mil!’. Les aseguro que al que tiene, se le dará; pero al que no tiene, se le quitará aun lo que tiene. En cuanto a mis enemigos, que no me han querido por rey, tráiganlos aquí y mátenlos en mi presencia”. Después de haber dicho esto, Jesús siguió adelante, subiendo a Jerusalén." 

COMENTARIO

Lo que hace el Hijo de Dios al decirnos esta parábola es que resulta más que importante la relación que tenemos con su Padre, Dios Todopoderoso. Y es que, como suele ser muy habitual, a veces no tenemos en cuenta lo que nos da. 

Aquel hombre dio unos talentos a los que trabajan para él. Querían que rindieran y se enfadó mucho con aquel que no supo hacer rendir lo que le había dado su señor. Y eso es clave para nosotros porque Dios nos entre gracias y dones que muchas veces no hacemos rendir...

Y esto que nos dice Jesucristo es la mar de importante: a quien tenga se le quitará porque hay quien cree que tiene pero, en verdad, no tiene nada de fe o, en todo caso, es falsa. 

JESÚS, gracias por ponernos sobre aviso acerca de lo que tanto debería importarnos. 

Eleuterio Fernández Guzmán

15 de noviembre de 2022

Entender bien las cosas que pasan

Lc 19, 1-10


"Jesús entró en Jericó y atravesaba la ciudad. Allí vivía un hombre muy rico llamado Zaqueo, que era el jefe de los publicanos. Él quería ver quién era Jesús, pero no podía a causa de la multitud, porque era de baja estatura. Entonces se adelantó y subió a un sicómoro para poder verlo, porque iba a pasar por allí.
Al llegar a ese lugar, Jesús miró hacia arriba y le dijo: 'Zaqueo, baja pronto, porque hoy tengo que alojarme en tu casa'. Zaqueo bajó rápidamente y lo recibió con alegría.

Al ver esto, todos murmuraban, diciendo: 'Se ha ido a alojar en casa de un pecador'. Pero Zaqueo dijo resueltamente al Señor: 'Señor, yo doy la mitad de mis bienes a los pobres, y si he perjudicado a alguien, le doy cuatro veces más'. Y Jesús le dijo: 'Hoy ha llegado la salvación a esta casa, ya que también este hombre es un hijo de Abraham, porque el Hijo del hombre vino a buscar y a salvar lo que estaba perdido'”. 


COMENTARIO

Algunos de los que habían visto lo que había sucedido entre Zaqueo y el Hijo de Dios se rasgaron las vestiduras porque no les parecía nada bien que un Maestro y alguien a quien muchos seguían diese mal ejemplo yendo a casa de un pecador. Y es que a Zaqueo lo consideraban un pecador. Pero no por que pudiera robar en su trabajo sino porque era recaudador de impuestos para el pueblo opresor del judío, a saber, el romano.

Jesucristo, sin embargo, entendía aquello de una forma distinta donde el amor y la misericordia contaban más que las extrañas concepciones que, sobre el pecador, algunos tenían. 

Es cierto lo que dice Cristo: vino y ha venido a salvar lo que está perdido pues lo que está salvado, claro, no necesita salvación. 

JESÚS, gracias por decir las cosas como deben ser dichas. 


Eleuterio Fernández Guzmán

14 de noviembre de 2022

Ver, querer ver y saber ver



Lc 18,35-43

“En aquel tiempo, sucedió que, al acercarse Jesús a Jericó, estaba un ciego sentado junto al camino pidiendo limosna; al oír que pasaba gente, preguntó qué era aquello. Le informaron que pasaba Jesús el Nazareno y empezó a gritar, diciendo: ‘¡Jesús, Hijo de David, ten compasión de mí!’. Los que iban delante le increpaban para que se callara, pero él gritaba mucho más: ‘¡Hijo de David, ten compasión de mí!’. Jesús se detuvo, y mandó que se lo trajeran y, cuando se hubo acercado, le preguntó: ‘¿Qué quieres que te haga?’. Él dijo: ‘¡Señor, que vea!’. Jesús le dijo: ‘Ve. Tu fe te ha salvado. Y al instante recobró la vista, y le seguía glorificando a Dios. Y todo el pueblo, al verlo, alabó a Dios.””

COMENTARIO

 

Aquel ciego sabía que sólo quien fuera el Enviado de Dios podía sacarlo de la situación en la que estaba. Apartado de la sociedad, pobre y necesitado de pedir limosna para vivir sólo algo milagroso podía solventar aquella situación.

 

Muchos de los que acompañaban a Jesús no tenían mucha misericordia. Y es que cuando aquel hombre se puso a gritar llamando a Jesús Hijo de David le dijeron que se callara. Pero él tenía fe y confianza en aquel Maestro de la Ley.

 

Y Jesús, que no podía dejar de darse cuenta (sordo no era) que alguien le llamada Hijo de David y que pedía su ayuda, sabe que tiene fe y que cree que es Él el Enviado de Dios. Y lo cura, lo saca de aquella situación de postración en la que se encontraba. No nos extraña, por tanto, que todos alabaran a Dios viendo aquello que había sucedido.

 

JESÚS, ayúdanos a tener la fe de aquel ciego.

 

Eleuterio Fernández Guzmán