16 de marzo de 2022

Mt 20, 17-28


Mientras Jesús subía a Jerusalén, llevó consigo a los Doce, y en el camino les dijo: ‘Ahora subimos a Jerusalén, donde el Hijo del hombre va a ser entregado a los sumos sacerdotes y a los escribas. Ellos lo condenarán a muerte y lo entregarán a los paganos para que se burlen de Él, lo azoten y lo crucifiquen, pero al tercer día resucitará’.Entonces la madre de los hijos de Zebedeo se acercó a Jesús, junto con sus hijos, y se postró ante Él para pedirle algo.

‘¿Qué quieres?’, le preguntó Jesús.

Ella le dijo: ‘Manda que mis dos hijos se sienten en tu Reino, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda’.

‘No saben lo que piden’, respondió Jesús. ‘¿Pueden beber el cáliz que Yo beberé?’

‘Podemos’, le respondieron.


‘Está bien, les dijo Jesús, ustedes beberán mi cáliz. En cuanto a sentarse a mi derecha o a mi izquierda, no me toca a mí concederlo, sino que esos puestos son para quienes se los ha destinado mi Padre’.

Al oír esto, los otros diez se indignaron contra los dos hermanos. Pero Jesús los llamó y les dijo: ‘Ustedes saben que los jefes de las naciones dominan sobre ellas y los poderosos les hacen sentir su autoridad. Entre ustedes no debe suceder así. Al contrario, el que quiera ser grande, que se haga servidor de ustedes; y el que quiera ser el primero, que se haga su esclavo: como el Hijo del hombre, que no vino para ser servido, sino para servir y dar su vida en rescate por una multitud’.


COMENTARIO


Tampoco debería extrañarnos que aquellos dos hombres, Juan y Santiago, los Zebedeos, quisieran ser tenidos por los más importantes de entre los Apóstoles. Y es que su arrojo y, ellos creían, su seguimiento del Maestro les daba, por decirlo así, cierta preferencia…

Jesucristo, sin embargo, que estaba al tanto de lo que iba a pasarle (y aquí mismo se lo dice a los que le siguen: va a morir y a resucitar) sabe más que bien que hay cosas que sólo dependen de Dios. Y aquella es una de ellas.

Hay algo, sin embargo, que debían aprender: nada de querer ser el primero sino, al contrario, el último entre los semejantes. Y se pone Él como ejemplo porque había venido al mundo a servir y no a ser servido...


JESÚS, gracias por poner las cosas en su sitio.



Eleuterio Fernández Guzmán

15 de marzo de 2022

Unos muy buenos consejos

Mt 23, 1-12



Jesús dijo a la multitud y a sus discípulos:

‘Los escribas y fariseos ocupan la cátedra de Moisés; ustedes hagan y cumplan todo lo que ellos les digan, pero no se guíen por sus obras, porque no hacen lo que dicen. Atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los demás, mientras que ellos no quieren moverlas ni siquiera con el dedo.

Todo lo hacen para que los vean: agrandan las filacterias y alargan los flecos de sus mantos; les gusta ocupar los primeros puestos en los banquetes y los primeros asientos en las sinagogas, ser saludados en las plazas y oírse llamar «mi maestro» por la gente.
En cuanto a ustedes, no se hagan llamar «maestro», porque no tienen más que un Maestro y todos ustedes son hermanos. A nadie en el mundo llamen ’padre’, porque no tienen sino uno, el Padre celestial. No se dejen llamar tampoco ‘doctores’, porque sólo tienen un Doctor, que es el Mesías.

El mayor entre ustedes será el que los sirve, porque el que se eleva será humillado, y el que se humilla será elevado.”


COMENTARIO


Es cierto y verdad que el Hijo de Dios predicaba con la santa y sana intención de enseñar la Verdad. Por eso en muchas ocasiones, digamos que, aconsejaba acerca de realidades espirituales que siempre han de ser tenidas en cuenta.

Lo que recoge este texto del Evangelio de San Mateo es de la mayor importancia. Y es que no es poco decir que debemos tener cuidado de las actitudes de aquellas personas que han de ser ejemplo aunque de su boca pueda salir verdades del alma.

Por otra parte, tampoco es poca cosa que sepamos que sólo Dios es Padre y sólo el Mesías es Maestro. Y, sobre todo, que nunca debemos ser soberbios sino, justamente, lo contrario: humildes. Así seremos exaltados cuando eso debe producirse.



JESÚS, gracias por aconsejarnos de forma tan sabia.



Eleuterio Fernández Guzmán

14 de marzo de 2022

Lo importante que es perdonar

Lc 6, 36-38

 “Sed compasivos, como vuestro Padre es compasivo. No juzguéis y no seréis juzgados, no condenéis y no seréis condenados; perdonad y seréis perdonados. Dad y se os dará; una medida buena, apretada, remecida, rebosante pondrán en el halda de vuestros vestidos. Porque con la medida con que midáis se os medirá.”

 

COMENTARIO

Jesucristo siempre pone a Dios como ejemplo de cómo debemos ser. Y es que el Hijo ama al Padre y eso se nota siempre. Por eso quiere que seamos compasivos porque Dios es compasivo y así alcanzaremos un lugar privilegiado en el corazón del Todopoderoso.

Pero nos dice Cristo algo que es muy importante: no debemos juzgar. Eso no quiere decir que nunca podamos decir nada de nadie sino que debemos decirlo como lo diría Dios y bajo el prisma del amor.

Y una cosa más que muchas veces olvidamos: aquello que hagamos con los demás, se hará con nosotros. Por eso debemos dar para recibir, entregar para que Dios se nos dé de corazón.

 

JESÚS, ayúdanos a ser compasivos y misericordiosos.

 

Eleuterio Fernández Guzmán

 


13 de marzo de 2022

Es que Cristo es a veces…

Mt 5, 43-48



Jesús dijo a sus discípulos:

Ustedes han oído que se dijo: ‘Amarás a tu prójimo’ y odiarás a tu enemigo. Pero Yo les digo: Amen a sus enemigos, rueguen por sus perseguidores; así serán hijos del Padre que está en el cielo, porque Él hace salir el sol sobre malos y buenos y hace caer la lluvia sobre justos e injustos.

Si ustedes aman solamente a quienes los aman, ¿qué recompensa merecen? ¿No hacen lo mismo los publicanos? Y si saludan solamente a sus hermanos, ¿qué hacen de extraordinario? ¿No hacen lo mismo los paganos?
Por lo tanto, sean perfectos como es perfecto el Padre que está en el cielo.”


COMENTARIO

No podemos negar que Cristo pone el listón muy algo. Es decir, no es de extrañar que nos resulte tan difícil saltarlo. Y es que nos pide, nada más y nada menos, que seamos perfectos… ¡como Dios!

Visto así parece que nunca seremos perfectos. Sin embargo, debe ser posible ir dando pequeños pasos para alcanzar tal meta. Y por eso el Hijo de Dios nos habla de ciertos comportamientos que no estaría mal seguir.

Amar a nuestro enemigo o rogar a Dios por él… es algo que deberíamos tener en cuenta si es que queremos estar en sintonía con la Voluntad de Dios no ha de querer que sus hijos estén, unos con otros estando unos contra otros...


JESÚS, gracias por hacernos saber qué es lo que debemos tener muy en cuenta.


Eleuterio Fernández Guzmán

11 de marzo de 2022

Pagar hasta el último céntimo

Mt 5, 20-26



Jesús dijo a sus discípulos:

‘Les aseguro que si la justicia de ustedes no es superior a la de los escribas y fariseos, no entrarán en el Reino de los Cielos.

Ustedes han oído que se dijo a los antepasados: ‘No matarás’, y el que mata, debe ser llevado ante el tribunal. Pero Yo les digo que todo aquél que se irrita contra su hermano, merece ser condenado por un tribunal. Y todo aquél que lo insulta, merece ser castigado por el Tribunal. Y el que lo maldice, merece el infierno.

Por lo tanto, si al presentar tu ofrenda en el altar, te acuerdas de que tu hermano tiene alguna queja contra ti, deja tu ofrenda ante el altar, ve a reconciliarte con tu hermano, y sólo entonces vuelve a presentar tu ofrenda.
Trata de llegar en seguida a un acuerdo con tu adversario, mientras vas caminando con él, no sea que el adversario te entregue al juez, y el juez al guardia, y te pongan preso. Te aseguro que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último centavo.’”


COMENTARIO


Ciertamente, las palabras del Hijo de Dios aquí traídas son una verdadera advertencia que deberíamos escuchar y leer muy despacio. Y es que no va dirigida, sólo, a los que lo escuchaban entonces sino que nos vale ahora mismo para nosotros mismos.

Es cierto y verdad que Jesucristo había venido al mundo no a que no se cumpliera la Ley de Dios sino, justamente, a todo lo contrario: a que se cumpliera a la perfección. Y con eso de matar lo dice bien claro: no sólo matar, así dicho, literalmente, lleva al infierno sino hacer otras cosas que a nosotros nos parecen tan normales.

Y, al final de todo, el Hijo de Dios nos advierte de algo importante: el Purgatorio existe y es allí donde irá nuestra alma hasta que no haya limpiado hasta la última de las manchas del alma.



JESÚS, gracias por advertirnos acerca de cómo debemos ser.



Eleuterio Fernández Guzmán

10 de marzo de 2022

Pedir para recibir

Mt 7, 7-12


"Pidan y se les dará; busquen y encontrarán; llamen y se les abrirá. Porque todo el que pide, recibe; el que busca, encuentra; y al que llama, se le abrirá.

¿Quién de ustedes, cuando su hijo le pide pan, le da una piedra? ¿O si le pide un pez, le da una serpiente? Si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡cuánto más el Padre de ustedes que está en el Cielo dará cosas buenas a aquéllos que se las pidan!

Todo lo que deseen que los demás hagan por ustedes, háganlo por ellos: en esto consiste la Ley y los Profetas."


COMENTARIO


Ciertamente, lo que dice el Hijo de Dios en este texto del Evangelio de San Mateo es para que pensemos lo que, en realidad, tiene por bueno Dios de sus hijos pues, seguramente y no a lo mejor es más de lo que nosotros pensamos.

Cuando Jesucristo pone los ejemplos que pone es porque sabe muy bien que un padre no dará nada malo a un hijo a no ser que el padre lo sea bien poco. Pero, en realidad, es cierto y verdad que lo mejor siempre quiere el padre para su hijo.

Pues bien, si eso lo hacemos nosotros que somos como somos…, en fin, que no hará nuestro Padre del Cielo con sus hijos cuando sus hijos se dirigen a Él para pedir por alguna necesidad...



JESÚS, gracias por recordarnos lo que nos quiere Dios.



Eleuterio Fernández Guzmán

9 de marzo de 2022

No deberíamos estar tan seguros

Lc 11, 29-32


Esta es una generación malvada. Pide un signo y no le será dado otro que el de Jonás. Así como Jonás fue un signo para los ninivitas, también el Hijo del hombre lo será para esta generación. El día del Juicio, la Reina del Sur se levantará contra los hombres de esta generación y los condenará, porque ella vino de los confines de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón y aquí hay Alguien que es más que Salomón. El día del Juicio, los hombres de Nínive se levantarán contra esta generación y la condenarán, porque ellos se convirtieron por la predicación de Jonás y aquí hay Alguien que es más que Jonás”.

COMENTARIO


No es nada extraño que la generación que vivía en tiempos del Hijo de Dios, en su primera venida al mundo, quisiese que el mismo le hiciese una señal. Y es que su manera de pensar era ésa.

Jesucristo, sin embargo, que conocía muy bien las intenciones de aquellos que le pedían un signo (y eran, sobre todo, su falta de fe) sabía muy bien que así nada podía hacer entre ellos porque no confiaban en su persona ni en sus palabras.

De todas formas, aún ha de decirles que, cuando llegue el Juicio habrá quien, no siendo del pueblo elegido por Dios, se pondrá en su contra por no haber tenido fe y confianza en Su Hijo. Y eso, seguro, debió dolerles mucho.



JESÚS, gracias por hablar bien claro sobre lo que importa.



Eleuterio Fernández Guzmán

8 de marzo de 2022

Padre y Nuestro

Mt 6,7-15



Jesús dijo a sus discípulos: ‘Cuando oren, no hablen mucho, como hacen los paganos: ellos creen que por mucho hablar serán escuchados. No hagan como ellos, porque el Padre que está en el cielo sabe bien qué es lo que les hace falta, antes de que se lo pidan. Ustedes oren de esta manera: Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre, que venga tu Reino, que se haga tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas, como nosotros perdonamos a los que nos han ofendido. No nos dejes caer en la tentación, sino líbranos del mal. Si perdonan sus faltas a los demás, el Padre que está en el cielo también los perdonará a ustedes. Pero si no perdonan a los demás, tampoco el Padre los perdonará a ustedes’”.


COMENTARIO


Ciertamente, y como hoy también puede pasar, en tiempos del Hijo de Dios, había quien creía que hablando mucho Dios lo escuchaba más. Y es que, al parecer, no se daban cuenta de que en el mucho parlotear no se encuentra, muchas veces, el centro de nuestras verdaderas necesidades.

Jesucristo sabía más que bien cómo debía uno dirigirse a Dios. Y no se trataba de hacer largas oraciones o interminables jeribeques sino, al contrario, de centrarse en una serie de realidades importantes para un hijo del Todopoderoso.

Es bien cierto que una oración como es el Padre Nuestro la hemos repetido muchas y más veces. Sin embargo, seguramente lo que importa es que llevemos las peticiones que ahí se encuentran a nuestro corazón y, a ser posible, nos las creamos.


JESÚS, gracias por enseñarnos el Padre Nuestro.



Eleuterio Fernández Guzmán

7 de marzo de 2022

Nos conviene saber cómo debemos ser

Mt 25, 31-46

 

“Cuando el Hijo del hombre venga en su gloria rodeado de todos los ángeles, se sentará en su trono glorioso. Todas las naciones serán reunidas en su presencia, y Él separará a unos de otros, como el pastor separa las ovejas de los cabritos, y pondrá a aquéllas a su derecha y a éstos a su izquierda.


Entonces el Rey dirá a los que tenga a su derecha: ‘Vengan, benditos de mi Padre, y reciban en herencia el Reino que les fue preparado desde el comienzo del mundo, porque tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; era forastero, y me alojaron; estaba desnudo, y me vistieron; enfermo, y me visitaron; preso, y me vinieron a ver’.


Los justos le responderán: ‘Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te dimos de comer; sediento, y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos forastero, y te alojamos; desnudo, y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o preso, y fuimos a verte?’


Y el Rey les responderá: ‘Les aseguro que cada vez que lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, lo hicieron conmigo”.
Luego dirá a los de su izquierda: ‘Aléjense de mí, malditos; vayan al fuego eterno que fue preparado para el demonio y sus ángeles, porque tuve hambre, y ustedes no me dieron de comer; tuve sed, y no me dieron de beber; era forastero, y no me alojaron; estaba desnudo, y no me vistieron; enfermo y preso, y no me visitaron’.
Éstos, a su vez, le preguntarán: ‘Señor, ¿cuándo te vimos hambriento o sediento, forastero o desnudo, enfermo o preso, y no te hemos socorrido?’


Y Él les responderá: ‘Les aseguro que cada vez que no lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, tampoco lo hicieron conmigo’.
Éstos irán al castigo eterno, y los justos a la Vida eterna.

 

 

COMENTARIO

 

Verdaderamente, podemos imaginar la cara que se les debió quedar a los que escuchaban al Hijo de Dios diciendo aquello del comportamiento. Y es que ellos no acababan de comprender bien todo aquello.

 

En realidad, la cosa es y era más sencilla de lo que parece aunque nosotros no queramos darnos cuenta de lo que eso significa. Y es que Jesucristo, como siempre hacía, hablaba con ejemplos para todos los entendiesen.

 

En definitivas cuentas, lo que nos quiere decir el Hijo de Dios es que debemos tener muy en cuenta las necesidades de nuestro prójimo porque, de otra manera, n o alcanzaremos la vida eterna. Así de sencillo.

 

JESÚS,  gracias por ser tan claro en tus palabras.

 

Eleuterio Fernández Guzmán

6 de marzo de 2022

Saber lo que vale la pena

 Lc 4, 1-13



“1 Jesús, lleno de Espíritu Santo, se volvió del Jordán, y era conducido por el Espíritu en el desierto, 2 durante cuarenta días, tentado por el diablo. No comió nada en aquellos días y, al cabo de ellos, sintió hambre. 3 Entonces el diablo le dijo: ‘Si eres Hijo de Dios, di a esta piedra que se convierta en pan.’ 4 Jesús le respondió: ‘Esta escrito: = No sólo de pan vive el hombre.’ = 5 Llevándole a una altura le mostró en un instante todos los reinos de la tierra; 6 y le dijo el diablo: ‘Te daré todo el poder y la gloria de estos reinos, porque a mí me ha sido entregada, y se la doy a quien quiero. 7 Si, pues, me adoras, toda será tuya.’ 8 Jesús le respondió: ‘Esta escrito: = Adorarás al Señor tu Dios y sólo a él darás culto.’ = 9 Le llevó a Jerusalén, y le puso sobre el alero del Templo, y le dijo: ‘Si eres Hijo de Dios, tírate de aquí abajo; 10 porque está escrito: = A sus ángeles te encomendará para que te guarden. = 11 Y: = En sus manos te llevarán para que no tropiece tu pie en piedra alguna.’ = 12 Jesús le respondió: ‘Está dicho: = No tentarás al Señor tu Dios.’ = 13 Acabada toda tentación, el diablo se alejó de él hasta un tiempo oportuno.”

COMENTARIO

Es fácil comprender que Satanás quería que el Hijo de Dios cayese en sus manos y, luego, hacer lo que quisiera con Él. Y es que el Mal siempre quiere atraerse a los que no son su posesión.

Las tentaciones que Satanás le plantea a Jesucristo no eran poca cosa porque querían hacer ver que si era Hijo de Dios, si de verdad lo era, no debía temer a muchas cosas que según su naturaleza, nada malo le iban a hacer.

Sin embargo, el Hijo de Dios era más que consciente de lo que suponía para su corazón y para su alma caer en aquellas trampas que le ponía el Diablo. Y, claro, como era de esperar, no cayó.

 

JESÚS,  gracias por presentar batalla a Satanás.

 

Eleuterio Fernández Guzmán

5 de marzo de 2022

Los que necesitamos médico

Lc 5, 27-32



27 Después de esto, salió y vio a un publicano llamado Leví, sentado en el despacho de impuestos, y le dijo: ‘Sígueme.’ 28 El, dejándolo todo, se levantó y le siguió. 29 Leví le ofreció en su casa un gran banquete. Había un gran número de publicanos, y de otros que estaban a la mesa con ellos. 30 Los fariseos y sus escribas murmuraban diciendo a los discípulos: ‘¿Por qué coméis y bebéis con los publicanos y pecadores?’ 31 Les respondió Jesús: ‘No necesitan médico los que están sanos, sino los que están mal. 32 No he venido a llamar a conversión a justos, sino a pecadores.’”


COMENTARIO


La verdad es que cuando el Hijo de Dios tuvo que escoger a los que serían sus discípulos más allegados, sus Apóstoles, parece que no le pesó nada de nada a quién escogía. Y lo decimos, precisamente, por Leví, llamado luego Mateo.

Ya podemos imaginar lo que pensaron algunos cuando vieron que aquel Maestro escogía para ser un discípulo suyo a un publicano. Y es que los cobradores de impuestos para los romanos no eran muy bien vistos y eran tenidos por pecadores como si el dinero pudiera ser, en sí mismo, y su destino, causa de pecar…

Seguramente Jesucristo sabía que aquel hombre iba a ser un buen Apóstol y por eso lo escogió. Y, de todas formas, no son las personas sanas las que necesitan curación sino las que no lo están. Y con eso reconocía, por tanto, que Mateo tampoco estaba limpio de pecado aunque no fuera el que muchos creían.



JESÚS, gracias por dejar claro que tú quieres salvar a tus hermanos.



Eleuterio Fernández Guzmán

4 de marzo de 2022

Ayunar cuando corresponde

Mt 9, 14-15



14 Entonces se le acercan los discípulos de juan y le dicen: ‘¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos, y tus discípulos no ayunan? 15 Jesús les dijo: ‘¿Pueden acaso los invitados a la boda ponerse tristes mientras el novio está con ellos? Días vendrán en que les será arrebatado el novio; entonces ayunarán.”


COMENTARIO


Ciertamente, las palabras del Hijo de Dios que aquí recoge el Evangelio de San Mateo les debieron parecer muy extrañas a los que se las llevaban al oído. Y es lo del ayuno lo entendían pero eso del novio…

Jesucristo era plenamente consciente de lo que iba a ser su vida. Es decir, sabía que al cumplirse las Sagradas Escrituras iba a morir de determinada forma y que eso iba a causar, cuando sucediera, un gran estupor entre aquellos “invitados” a la boda de la Iglesia de Cristo.

El Hijo de Dios establece un tiempo que, si bien no es determinado del todo, sí tiene que ver con un futuro: cuando sea arrebatado Él, entonces será cuando el ayuno cobrará su total sentido espiritual. Y hasta entonces…., pues no.



JESÚS, gracias por dar a entender con total claridad lo referido a Ti.



Eleuterio Fernández Guzmán

3 de marzo de 2022

Ganar la vida de verdad

Lc 9, 22-25


22 dijo: ‘El Hijo del hombre debe sufrir mucho, y ser reprobado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, ser matado y resucitar al tercer día’. 23 Decía a todos: ‘Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame. 24 Porque quien quiera salvar su vida, la perderá; pero quien pierda su vida por mí, ése la salvará. 25 Pues, ¿de qué le sirve al hombre haber ganado el mundo entero, si él mismo se pierde o se arruina?’.


COMENTARIO

Es fácil entender que quien escuchase estas palabras dichas por el Hijo de Dios se preguntara muchas cosas pues las mismas son, además de cruciales para quien quería ser discípulo Suyo, importantes a más no poder.

No es poco que advirtiera de cómo iba a morir y, luego, a resucitar sino que eso lo hacía con la total convicción de que iba a pasar. Por eso es cierto y verdad que los que escuchaban aquellas terribles palabras y sabiendo Quién las decían no debieron dormir muy bien aquel día…

Pero es que todo aquí es importante: que debemos cargar con nuestra cruz y seguir a Cristo, que debemos perder la vida que llevamos para seguir a Cristo y ganarla para siempre… En fin, que no es poco que se nos diga que siguiéndolo a Él, la vida eterna está a nuestro alcance.


JESÚS, gracias por hablar de forma tan clara y diáfana.


Eleuterio Fernández Guzmán

2 de marzo de 2022

Según lo quiere Dios

Mt 6, 1-6.16-18


Jesús dijo a sus discípulos:

Tengan cuidado de no practicar su justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos: de lo contrario, no recibirán ninguna recompensa del Padre de ustedes que está en el cielo. Por lo tanto, cuando des limosna, no lo vayas pregonando delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser honrados por los hombres. Les aseguro que ellos ya tienen su recompensa.

Cuando tú des limosna, que tu mano izquierda ignore lo que hace la derecha, para que tu limosna quede en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.


Cuando ustedes oren, no hagan como los hipócritas: a ellos les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos por los hombres. Les aseguro que ellos ya tienen su recompensa.


Tú, en cambio, cuando ores, retírate a tu habitación, cierra la puerta y ora a tu Padre que está en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.


Cuando ustedes ayunen, no pongan cara triste, como hacen los hipócritas, que desfiguran su rostro para que los hombres noten que ayunan. Les aseguro que con eso, ya han recibido su recompensa.


Tú, en cambio, cuando ayunes, perfuma tu cabeza y lava tu rostro, para que tu ayuno no sea conocido por los hombres, sino por tu Padre que está en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.”


COMENTARIO

Es una gran verdad que los creyentes, en muchas ocasiones, no tenemos en cuenta algo tan importante como es que Dios, nuestro Creador, ve todo lo que hacemos y eso, seguramente, deberíamos tenerlo en cuenta. Por eso, su Hijo, engendrado y no creado, nos advierte de una serie de acciones nuestras que algunas veces nos hacen desviar la atención de lo que importa.

Cuando Jesucristo habla tanto de orar como de dar limosna o de ayunar no lo hace para que eso no lo tengamos en cuenta sino, al contrario, para que lo tengamos en cuenta como debemos tenerlo en cuenta.

Nos podemos dar cuenta con facilidad de que el Hijo de Dios quiere que nosotros hagamos bien las cosas y que no pretendamos ser alabados por los demás sino, en todo caso, por Dios que tanto nos tiene en cuenta. Por eso nos dice cómo debemos actuar para que así sea.


JESÚS, gracias por darnos pistas acerca de cómo debemos hacer las cosas del alma.


1 de marzo de 2022

Dejarlo todo por Cristo

Mc 19, 28-31



Pedro le dijo a Jesús: “Tú sabes que nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido”.

Jesús respondió: “Les aseguro que el que haya dejado casa, hermanos y hermanas, madre y padre, hijos o campos por mí y por la Buena Noticia, desde ahora, en este mundo, recibirá el ciento por uno en casas, hermanos y hermanas, madres, hijos y campos, en medio de las persecuciones; y en el mundo futuro recibirá la Vida eterna.

Muchos de los primeros serán los últimos y los últimos serán los primeros”.


COMENTARIO


Lo que dice el Hijo de Dios en este texto del Evangelio de San Marcos nunca debería ser olvidado por nosotros nunca y más que nunca. Y es que, en realidad, es la base de nuestra fe saber eso.

Pedro debería estar muy contento porque, como nos dice y le dice a su Maestro, lo habían dejado todo para seguirlo y ser sus Apóstoles. Y el hombre quería saber qué les iba a corresponder de todo aquello…

Estamos casi seguros que no estaría muy contento con la respuesta que le dio Jesucristo porque no se refiere a algo que no es tangible pero que, en realidad, lo es si lo entendemos desde el corazón y el alma. Y, es más, así ser último tiene gran ventaja con relación al Cielo...



JESÚS, gracias por dejarnos claro qué es lo que nos conviene.



Eleuterio Fernández Guzmán

28 de febrero de 2022

Saber lo que vale la pena de verdad

Mc 10, 17-27

 

“17 Se ponía ya en camino cuando uno corrió a su encuentro y arrodillándose ante él, le preguntó: ‘Maestro bueno, ¿ qué he de hacer para tener en herencia vida eterna?’ 18 Jesús le dijo: ‘¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno sino sólo Dios. 19 Ya sabes los mandamientos: No mates, no cometas adulterio, no robes, no levantes falso testimonio, no seas injusto, honra a tu padre y a tu madre’. 20 El, entonces, le dijo: ‘Maestro, todo eso lo he guardado desde mi juventud’. 21 Jesús, fijando en él su mirada, le amó y le dijo: ‘Una cosa te falta: anda, cuanto tienes véndelo y dáselo a los pobres y tendrás un tesoro en el cielo; luego, ven y sígueme’. 22 Pero él, abatido por estas palabras, se marchó entristecido, porque tenía muchos bienes. 23 Jesús, mirando a su alrededor, dice a sus discípulos: ‘¡Qué difícil es que los que tienen riquezas entren en el Reino de Dios!» 24 Los discípulos quedaron sorprendidos al oírle estas palabras. Mas Jesús, tomando de nuevo la palabra, les dijo: ‘¡Hijos, qué difícil es entrar en el Reino de Dios! 25 Es más fácil que un camello pase por el ojo de la aguja, que el que un rico entre en el Reino de Dios’. 26 Pero ellos se asombraban aún más y se decían unos a otros: ‘Y ¿quién se podrá salvar?’ 27 Jesús, mirándolos fijamente, dice: ‘Para los hombres, imposible; pero no para Dios, porque todo es posible para Dios’”.

 

 

COMENTARIO

 

No podemos negar que las palabras de Jesucristo son verdaderamente duras en este texto evangélico. Y es que si sólo Dios puede hacer posible que alguien se salve… ¿qué haremos nosotros? Pues lo que debemos hacer es lo que el Hijo de Dios dice que debe hacer aquella persona que le preguntaba que quería alcanzar el Cielo. Y Jesús le dice la verdad de las cosas que, al fin y al cabo, no gusta tanto al joven rico.

 

En realidad, las palabras de Cristo son una verdadera advertencia para todos aquellos que no comprendan la total Voluntad de Dios. Y es que, ciertamente, no vale con hacer “algo” sino que Dios, en este caso, exige mucho más de lo que muchas veces estamos dispuestos a dar.

  

 

JESÚS, gracias por poner sobre la mesa todas las cartas.

 

Eleuterio Fernández Guzmán

27 de febrero de 2022

Tener en cuenta cómo somos

Lc 6, 39-45

 

“29 Les añadió una parábola: ‘¿Podrá un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán los dos en el hoyo? 40 No está el discípulo por encima del maestro. Todo el que esté bien formado, será como su maestro. 41 ¿Cómo es que miras la brizna que hay en el ojo de tu hermano, y no reparas en la viga que hay en tu propio ojo? 42 ¿Cómo puedes decir a tu hermano: ‘Hermano, deja que saque la brizna que hay en tu ojo’", no viendo tú mismo la viga que hay en el tuyo? Hipócrita, saca primero la viga de tu ojo, y entonces podrás ver para sacar la brizna que hay en el ojo de tu hermano. 43 ‘Porque no hay árbol bueno que dé fruto malo y, a la inversa, no hay árbol malo que dé fruto bueno. 44 Cada árbol se conoce por su fruto. No se recogen higos de los espinos, ni de la zarza se vendimian uvas. 45 El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca lo bueno, y el malo, del malo saca lo malo. Porque de lo que rebosa el corazón habla su boca.”

 

COMENTARIO

 

Es cierto y verdad que el Hijo de Dios no quiera nada malo para sus hermanos los hombres. Y es que su Padre del Cielo, Dios Todopoderoso, se los había entregado para que sólo se perdiera el hijo de la perdición…

 

Esto lo decimos porque lo que dice en este texto del Evangelio de San Lucas no deja de ser difícil de aceptar. Y es que solemos ser demasiado soberbios como  para hacer lo que quiere Cristo que hagamos.

 

En el fondo está lo que nos dice Jesucristo que tiene todo que ver con cómo somos nosotros: si tenemos un corazón bueno, del mismo no puede salir fruto malo y si lo tenemos malo… al revés.

 

 

JESÚS, gracias por querer que sepamos cómo somos.

 

Eleuterio Fernández Guzmán