Mc 2, 23-28
18 de enero de 2022
Cumplir la Voluntad de Dios
17 de enero de 2022
Comprender la Ley de Dios
Mc 2, 18-22
“18 Como los
discípulos de Juan y los fariseos estaban ayunando, vienen y le dicen: ‘¿Por
qué mientras los discípulos de Juan y los discípulos de los fariseos ayunan,
tus discípulos no ayunan?’ 19 Jesús les dijo: ‘¿Pueden acaso ayunar los
invitados a la boda mientras el novio está con ellos? Mientras tengan consigo
al novio no pueden ayunar. 20 Días vendrán en que les será arrebatado el novio;
entonces ayunarán, en aquel día. 21 Nadie cose un remiendo de paño sin tundir
en un vestido viejo, pues de otro modo, lo añadido tira de él, el paño nuevo
del viejo, y se produce un desgarrón peor. 22 Nadie echa tampoco vino nuevo en
pellejos viejos; de otro modo, el vino reventaría los pellejos y se echaría a
perder tanto el vino como los pellejos: sino que el vino nuevo, en pellejos
nuevos.’”
COMENTARIO
No
es nada extraño que, aquellos que seguían a rajatabla las ordenaciones de la
ley, se extrañaran de que los discípulos de Jesús no cumplieran con algo tan
importante como era el ayuno.
El
Hijo de Dios sabía, sin embargo, que las cosas, en cuanto a tal materia, debían
cambiar. En realidad, cuando a Él lo mataran y se fuera a la Casa de su Padre…
entonces el ayuno tendría total sentido.
Eso
lo dice Cristo porque sabe que la verdadera Ley de Dios se presentaba al mundo
como si fuera nueva cuando, en realidad, era la misma de siempre. Y, para poder
recibirla, los corazones debían cambiar y, así, tendría un lugar donde vivir y
dar vida.
JESÚS, ayúdanos a comprender la Ley de Dios
y su verdadero significado.
Eleuterio
Fernández Guzmán
16 de enero de 2022
Con el poder de la Madre
Jn 2, 1-11
“1 Tres días después se celebraba una boda en Caná de Galilea y estaba allí la
madre de Jesús. 2 Fue invitado también a la boda Jesús con sus
discípulos. 3 Y, como faltara vino, porque se había acabado el vino de la
boda, le dice a Jesús su madre: ‘No tienen vino.’ 4 Jesús le responde: ‘¿Qué
tengo yo contigo mujer?, Todavía no ha llegado mi hora.’ 5 Dice su madre a los
sirvientes: = ‘Haced lo que él os diga.’ 6 Había allí seis tinajas de piedra,
puestas para las purificaciones de los judíos, de dos o tres medidas cada una.
7 Les dice Jesús: ‘Llenad las tinajas de agua.’ Y las llenaron hasta arriba. 8
‘Sacadlo ahora, les dice, y llevadlo al maestresala.’ Ellos lo llevaron.9
Cuando el maestresala probó el agua convertida en vino, como ignoraba de dónde
era (los sirvientes, los que habían sacado el agua, sí que lo sabían),
llama el maestresala al novio 10 y le dice: ‘Todos sirven primero el vino bueno
y cuando ya están bebidos, el inferior. Pero tú has guardado el vino bueno
hasta ahora.’ 11 Así, en Caná de Galilea, dio Jesús comienzo a sus
señales. Y manifestó su gloria, y creyeron en él sus discípulos.”
COMENTARIO
Lo
que dice la Virgen María a su hijo es que ayude a aquellas personas que lo estaban
pasando mal. Pero, al parecer, Jesús se hace rogar porque cree que aquel no es
el momento oportuno para que se manifieste al mundo el poder de Dios. Pero su
Madre insiste porque sabe que, de verdad, necesitan el poder del Todopoderoso
en aquel momento.
JESÚS, gracias por hacer caso a tu Madre y manifestar el
poder de Dios.
Eleuterio Fernández Guzmán
15 de enero de 2022
Ser salvados
Mc 2, 13-17
14 de enero de 2022
Nunca habían visto nada igual
Mc 2, 1-12
Le trajeron entonces a un paralítico, llevándolo entre cuatro hombres. Y como no podían acercarlo a Él, a causa de la multitud, levantaron el techo sobre el lugar donde Jesús estaba, y haciendo un agujero descolgaron la camilla con el paralítico. Al ver la fe de esos hombres, Jesús dijo al paralítico: ‘Hijo, tus pecados te son perdonados’.
Jesús, advirtiendo en seguida que pensaban así, les dijo: ‘¿Qué están pensando? ¿Qué es más fácil, decir al paralítico: ‘Tus pecados te son perdonados’, o ‘Levántate, toma tu camilla y camina’? Para que ustedes sepan que el Hijo del hombre tiene sobre la tierra el poder de perdonar los pecados, dijo al paralítico: Yo te lo mando, levántate, toma tu camilla y vete a tu casa’.
Él se levantó en seguida, tomó su camilla y salió a la vista de todos. La gente quedó asombrada y glorificaba a Dios, diciendo: ‘Nunca hemos visto nada igual’”.
13 de enero de 2022
Acudir a Cristo
Mc 1, 40-45
Sin embargo, apenas se fue, empezó a proclamarlo a todo el mundo, divulgando lo sucedido, de tal manera que Jesús ya no podía entrar públicamente en ninguna ciudad, sino que debía quedarse afuera, en lugares desiertos. Y acudían a Él de todas partes"
12 de enero de 2022
Había venido para eso
Mc 1, 29-39
Al atardecer, después de ponerse el sol, le llevaron a todos los enfermos y endemoniados, y la ciudad entera se reunió delante de la puerta. Jesús sanó a muchos enfermos, que sufrían de diversos males, y expulsó a muchos demonios; pero a éstos no los dejaba hablar, porque sabían quién era Él.
Por la mañana, antes que amaneciera, Jesús se levantó, salió y fue a un lugar desierto; allí estuvo orando. Simón salió a buscarlo con sus compañeros, y cuando lo encontraron, le dijeron: “Todos te andan buscando”.
11 de enero de 2022
Enseñaba con autoridad
Mc 1, 21b-28
10 de enero de 2022
Escuchar a Cristo y seguirlo
Lunes, 10 de enero de 2022
Mc 1, 14-20
“14
Después que Juan fue entregado, marchó Jesús a Galilea; y proclamaba la Buena
Nueva de Dios: 15 ‘El tiempo se ha cumplido y el Reino de Dios está cerca;
convertíos y creed en la Buena Nueva’. 16 Bordeando el mar de Galilea, vio a
Simón y Andrés, el hermano de Simón, largando las redes en el mar, pues eran
pescadores. 17 Jesús les dijo: ‘Venid conmigo, y os haré llegar a ser
pescadores de hombres’. 18 Al instante, dejando las redes, le siguieron. 19
Caminando un poco más adelante, vio a Santiago, el de Zebedeo, y a su hermano
Juan; estaban también en la barca arreglando las redes; 20 y al instante los
llamó. Y ellos, dejando a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros, se
fueron tras él.”
COMENTARIO
Era
evidente que Jesucristo sabía que era Dios hecho hombre y que llegaría un
momento en el que debía cumplir la misión para la que había sido enviado a la
Tierra. Por eso, el encarcelamiento de su primo Juan, el Precursor, debía ser
la señal a partir de la cual empezar su tiempo de predicación. Y lo hacía anunciando la Buena Nueva según la
cual el Reino de Dios había llegado al mundo y, lo que es mejor, que la vida
eterna ahora era posible alcanzarla. Y fue buscando a los que serían sus discípulos
más cercanos, los Apóstoles. Y ellos, que debían ver algo en la mirada y en las
palabras de aquel hombre que los llamaba, no dudan en dejar todo lo que tienen
entren las manos y se van con Él.
JESÚS, gracias
por haber escogido de aquella forma a los Apóstoles.
Eleuterio Fernández Guzmán
9 de enero de 2022
El Único engendrado de Dios
Lc 3, 15-16. 21-22
“15 Como el pueblo estaba
a la espera, andaban todos pensando en sus corazones acerca de Juan, si no
sería él el Cristo; 16 respondió Juan a todos, diciendo: ‘Yo os bautizo con
agua; pero viene el que es más fuerte que yo, y no soy digno de desatarle la
correa de sus sandalias. Él os bautizará en Espíritu Santo y fuego’.
21 Sucedió que cuando
todo el pueblo estaba bautizándose, bautizado también Jesús y puesto en
oración, se abrió el cielo, 22 y bajó sobre él el Espíritu Santo en forma
corporal, como una paloma; y vino una voz del cielo: ‘Tú eres mi hijo; yo hoy te he engendrado’”.
COMENTARIO
Es verdad que Juan, llamado el Bautista por lo que
llevaba a cabo en el río Jordán tenía más que claro que él no era el Mesías
sino que Otro debía venir que sí lo era y que, como él mismo dice, no era digno
ni para desatarle la correa de las sandalias.
Decir eso de las sandalias y de su correa, es verdad
que tenía todo que ver con lo que hacían los servidores de una casa que
llevaban a cabo tareas como aquella. Y si él no se sentía digno de hacer eso es
que se sentía muy por debajo del Mesías que había de venir.
Lo que pasa cuando Jesús es bautizado es la confirmación
de que sí, de que Aquel era el Mesías y es que en aquel mismo lugar confluyen
las Tres Personas de la Santísima Trinidad: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.
JESÚS, gracias por manifestarte al mundo de tal manera.
Eleuterio Fernández Guzmán
8 de enero de 2022
Lo consigue la confianza
Mc 6,34-44
“En aquel tiempo, vio Jesús una gran multitud y
tuvo compasión de ellos, porque eran como ovejas que no tienen pastor, y
comenzó a enseñarles muchas cosas. Y como fuese muy tarde, se llegaron a Él sus
discípulos y le dijeron: ‘Este lugar es desierto y la hora es ya pasada;
despídelos para que vayan a las granjas y aldeas de la comarca a comprar de
comer’. Y Él les respondió y dijo: ‘Dadles vosotros de comer’. Y le dijeron:
‘¿Es que vamos a comprar doscientos denarios de pan para darles de comer?’. Él
les contestó: ‘¿Cuántos panes tenéis? Id a verlo’. Y habiéndolo visto, dicen:
‘Cinco, y dos peces’.
Entonces les mandó que se acomodaran todos por
grupos de comensales sobre la hierba verde. Y se sentaron en grupos de ciento y
de cincuenta. Y tomando los cinco panes y los dos peces y levantando los ojos
al cielo, bendijo, partió los panes y los dio a sus discípulos para que los
distribuyesen; también partió los dos peces para todos. Y comieron todos hasta
que quedaron satisfechos. Y recogieron doce cestas llenas de los trozos que
sobraron de los panes y de los peces. Los que comieron eran cinco mil hombres”.
COMENTARIO
Cuando Jesús se encontraba ante una
situación difícil de solucionar siempre hacia lo mismo: se dirigía a su Padre y
le pedía por aquellos necesitados que, en efecto, lo estaban del cuerpo o del
alma.
En aquella ocasión prueba a sus
apóstoles. Les pide que sean ellos los que ayuden a los muchos necesitados de
comida que allí se encuentra. Sin embargo ellos no saben cómo enfrentarse a una
situación tan difícil. Les falta, aún, algo de fe.
Pero Jesús sabe qué hacer: bendice
aquellos pocos bienes que se entregan y pide a Dios. Pide con tal intensidad y
tal confianza en su santa Providencia que consigue lo imposible: aún sobraron
doce cestas de pan y peces después de alimentar a miles de personas.
JESÚS, ayúdanos a tener más fe que aquellos apóstoles
tuyos.
Eleuterio Fernández Guzmán
7 de enero de 2022
Y cumplió Cristo con su misión
Mt 4, 12-17.23-25
12
Cuando oyó que Juan había sido entregado, se retiró a Galilea. 13 Y dejando
Nazará, vino a residir en Cafarnaúm junto al mar, en el término de Zabulón y Neftalí;
14 para que se cumpliera el oráculo del profeta Isaías: 15 ¡Tierra de Zabulón,
tierra de Neftalí, camino del mar, allende el Jordán, Galilea de los gentiles! 16
El pueblo que habitaba en tinieblas ha visto una gran luz; a los que habitaban
en paraje de sombras de muerte una luz les ha amanecido. 17 Desde entonces
comenzó Jesús a predicar y decir: «Convertíos, porque el Reino de los Cielos ha
llegado». 23 Recorría Jesús toda Galilea, enseñando en sus sinagogas,
proclamando la Buena Nueva del Reino y curando toda enfermedad y toda dolencia
en el pueblo. 24 Su fama llegó a toda Siria; y le trajeron todos los que se
encontraban mal con enfermedades y sufrimientos diversos, endemoniados,
lunáticos y paralíticos, y los curó. 25 Y le siguió una gran muchedumbre de
Galilea, Decápolis, Jerusalén y Judea, y del otro lado del Jordán.”
COMENTARIO
Jesucristo,
que sabía más que bien que era el Mesías, sabe que, cuando llegue el momento
oportuno, sabrá que debe dar comienzo su misión predicadora. Y llega cuando
conoce que su primo Juan había sido apresado porque sabe que su futuro no puede
ser muy alentador al haber caído en manos de un pecador. Y comienza a predicar
la conversión porque es bien cierto que tiene conocimiento perfecto acerca de
cómo se alcanza la salvación. Y tal es la Buena Nueva, la Buena Noticia que
lleva al mundo conocido entonces. Y, por eso, no nos extraña nada de nada que
hubiese un gran número de personas que, escuchando la voz y la palabra de quien
enseñaba con autoridad, les prometía el Cielo a cambio de una conversión
verdadera y no falsa.
JESÚS, gracias por predicar la conversión de
los corazones.
Eleuterio Fernández Guzmán
6 de enero de 2022
Se volvieron por otro camino
Mt 2, 1-12
7 Entonces, Herodes, llamando en secreto a los Magos, se informó cuidadosamente por ellos del tiempo en que había aparecido la estrella; 8 y les envió a Belén, diciéndoles: Id e informaos bien acerca del niño; y cuando lo encontréis, avisadme para que también yo vaya a adorarle.
9 Ellos, después de oír al rey, se pusieron en marcha. Y entonces, la estrella que habían visto en el Oriente se colocó delante de ellos, hasta pararse sobre el sitio donde estaba el niño. 10 Al ver la estrella se llenaron de inmensa alegría. 11 Y entrando en la casa, vieron al niño con María, su madre, y postrándose le adoraron; luego, abrieron sus cofres y le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra. 12 Y, después de recibir en sueños aviso de no volver a Herodes, regresaron a su país por otro camino.’
5 de enero de 2022
Encontrar a Cristo
Jn 1, 43-52
Felipe encontró a Natanael y le dijo: ‘Hemos hallado a aquel de quien se habla en la Ley de Moisés y en los Profetas. Es Jesús, el hijo de José de Nazaret’.
Jesús continuó: ‘Porque te dije: ‘Te vi debajo de la higuera’, crees . Verás cosas más grandes todavía’.
Y agregó: ‘Les aseguro que verán el cielo abierto, y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre.’”
4 de enero de 2022
Saber reconocer a Cristo
Jn 1, 35-42
Los dos discípulos, al oírlo hablar así, siguieron a Jesús. Él se dio vuelta y, viendo que lo seguían, les preguntó: ‘¿Qué quieren?’
Uno de los dos que oyeron las palabras de Juan y siguieron a Jesús era Andrés, el hermano de Simón Pedro. Al primero que encontró fue a su propio hermano Simón, y le dijo: ‘Hemos encontrado al Mesías’, que traducido significa Cristo.
Entonces lo llevó a donde estaba Jesús. Jesús lo miró y le dijo: ‘Tú eres Simón, el hijo de Juan: tú te llamarás Cefas’, que traducido significa Pedro.’”
3 de enero de 2022
Cumplir con la Ley
Lc 2, 21-24
Ocho días después, llegó el tiempo de
circuncidar al niño y se le puso el nombre de Jesús, nombre que le había sido
dado por el Ángel antes de su concepción. Cuando llegó el día fijado por la Ley
de Moisés para la purificación, llevaron al niño a Jerusalén para presentarlo
al Señor, como está escrito en la Ley: Todo varón primogénito será consagrado
al Señor. También debían ofrecer en sacrificio un par de tórtolas o de pichones
de paloma, como ordena la Ley del Señor.
COMENTARIO
Como
se ve en otras ocasiones, la Sagrada Familia era muy reacia a no cumplir la Ley
y con todo lo que la misma decía. Y es que ellos, teniendo un Niño como el que
tenían debían ser ejemplo de todos aquellos a los que llegara conocimiento de
su existencia.
El
nombre del Niño, Jesús, le había sido indicado de parte de Dios a María aquel
día en el que se presentó en su casa el Ángel del Señor a hacerle aquella
propuesta irrechazable de si querías ser Madre del Creador.
De
todas formas, la realidad “humana” se manifiesta en el mismo ser de aquella Familia
que, sí, era Sagrada, pero en lo tocante a las cosas del mundo apenas tenían,
al presentar a Jesús en el Templo, para poder sacrificar dos tórtolas o
pichones de paloma.
JESÚS, gracias por haber permanecido fiel a tu padre y tu Madre.
Eleuterio Fernández Guzmán
2 de enero de 2022
El Principio
Jn 1, 1-18
“1 En el principio existía la Palabra y la Palabra
estaba con Dios, y la Palabra era Dios. 2 Ella estaba en el principio con Dios.
3 Todo se hizo por ella y sin ella no se hizo nada de cuanto existe. 4 En ella
estaba la vida y la vida era la luz de los hombres, 5 y la luz brilla en las
tinieblas, y las tinieblas no la vencieron. 6 Hubo un hombre, enviado por Dios:
se llamaba Juan. 7 Este vino para un testimonio, para dar testimonio de la luz,
para que todos creyeran por él. 8 No era él la luz, sino quien debía dar testimonio
de la luz. 9 La Palabra era la luz verdadera que ilumina a todo hombre que
viene a este mundo.10 En el mundo estaba, y el mundo fue hecho por ella, y el
mundo no la conoció. 11 Vino a su casa, y los suyos no la recibieron. 12 Pero a
todos los que la recibieron les dio poder de hacerse hijos de Dios, a los que
creen en su nombre; 13 la cual no nació de sangre, ni de deseo de hombre,
sino que nació de Dios. 14 Y la Palabra se hizo carne, y puso su Morada entre
nosotros, y hemos contemplado su gloria, gloria que recibe del Padre como Hijo
único, lleno de gracia y de verdad. 15 Juan da testimonio de él y clama: ‘Este
era del que yo dije: El que viene detrás de mí se ha puesto delante de mí,
porque existía antes que yo.’ 16 Pues de su plenitud hemos recibido todos, y
gracia por gracia. 17 Porque la Ley fue dada por medio de Moisés; la gracia y
la verdad nos han llegado por Jesucristo. 18 A Dios nadie le ha visto jamás: el
Hijo único, que está en el seno del Padre, él lo ha contado.”
COMENTARIO
Es cierto y verdad que el comienzo del
Evangelio de San Juan es, verdaderamente, espeluznante. Y es que estamos de
acuerdo con aquellos que creen que este texto lo escribió después de ver, digamos,
el Apocalipsis y por eso sabía eso de “El Principio”.
El caso es que no es nada bueno que se
diga de la humanidad que Dios, que envía a su Hijo al mundo, no ve recompensada
su Voluntad con la aceptación de la Luz que ha querido que ilumine al mundo
pero, al parecer y según sabemos, es lo que pasó.
Y lo último que nos dice Juan es que
sólo Cristo ha visto a Dios y, por tanto, debemos saber que lo que hará a lo
largo de su vida es mandato inmediato del Todopoderoso. Y todo esto para que lo
tengamos siempre en cuenta.
JESÚS,
gracias por haber sido y ser la
luz que ilumina al mundo.
Eleuterio Fernández Guzmán