18 de mayo de 2021

Ser uno con Cristo


Jn 17, 1-11a


"A la Hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús levantó los ojos al cielo, y oró diciendo:

'Padre, ha llegado la Hora: glorifica a tu Hijo para que el Hijo te glorifique a ti, ya que le diste autoridad sobre todos los hombres, para que Él diera Vida eterna a todos los que Tú les has dado. Ésta es la Vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a tu Enviado, Jesucristo. Yo te he glorificado en la tierra, llevando a cabo la obra que me encomendaste. Ahora, Padre, glorifícame junto a ti, con la gloria que Yo tenía contigo antes que el mundo existiera. Manifesté tu Nombre a los que separaste del mundo para confiármelos. Eran tuyos y me los diste, y ellos fueron fieles a tu palabra. Ahora saben que todo lo que me has dado viene de ti, porque les comuniqué las palabras que Tú me diste: ellos han reconocido verdaderamente que Yo salí de ti, y han creído que Tú me enviaste. Yo ruego por ellos: no ruego por el mundo, sino por los que me diste, porque son tuyos. Todo lo mío es tuyo y todo lo tuyo es mío, y en ellos he sido glorificado. Ya no estoy más en el mundo, pero ellos están en él; y Yo vuelvo a ti.'"


COMENTARIO

Lo que dice el Hijo de Dios en este texto del Evangelio de San Juan es de vital importancia para sus discípulos. Y es que se dirige a su Padre del Cielo, al Padre nuestro también, para que se sepa de dónde viene y a dónde va.

Sabe Jesucristo que aquellos que están con él, en la Última Cena, han acabado aceptando que es el Mesías y el Enviado de Dios. Por eso pide por ellos porque sabe que el mundo los va a perseguir y necesitan la protección del Todopoderoso.

Ruega Cristo por aquellos que ha confesado que es el Hijo de Dios. Y lo hace porque los reconoce como tales y quiere que Dios, Creador y Todopoderoso, no los olvide nunca.



JESÚS, gracias por rogar por nosotros.



Eleuterio Fernández Guzmán

17 de mayo de 2021

Cristo ha vencido al mundo

Jn 16, 29-33

 

“A la Hora de pasar de este mundo al Padre, los discípulos le dijeron a Jesús: ‘Por fin hablas claro y sin parábolas. Ahora conocemos que Tú lo sabes todo y no hace falta hacerte preguntas. Por eso creemos que

Tú has salido de Dios’.


Jesús les respondió: “¿Ahora creen? Se acerca la hora, y ya ha llegado, en que ustedes se dispersarán cada uno por su lado, y me dejarán solo.


Pero no, no estoy solo, porque el Padre está conmigo. Les digo esto para que encuentren la paz en mí. En el mundo tendrán que sufrir; pero tengan valor: Yo he vencido al mundo”.

 

 

COMENTARIO

 

Al parecer, aquellos que habían escuchado predicar al Hijo de Dios no habían acabado de entender lo que les quería decir. Y es que por eso dice que ahora, por fin, Cristo habla claro.

 

En realidad, Jesucristo siempre  había hablado claro pero muchos no querían entender porque se les rompían los esquemas espirituales que habían tenido por buenos y mejores. Pero ahora, al parecer, ya no querían seguir por ese camino.

 

Dice Jesucristo algo que es importante: debemos tener valor porque Él ha resultado vencedor de la batalla con el mundo y con la muerte. Y eso debería hacernos ver que junto a Él nada podemos temer.

 

 

JESÚS,  gracias por vencer al mundo.

 

Eleuterio Fernández Guzmán

16 de mayo de 2021

La Buena Noticia

 

Mc 16, 15-20

 

15 Y les dijo: ‘Id por todo el mundo y proclamad la Buena Nueva a toda la creación. 16     El que crea y sea bautizado, se salvará; el que no crea, se condenará. 17 Estas son las señales que acompañarán a los que crean: en mi nombre expulsarán demonios, hablarán en lenguas nuevas, 18 agarrarán serpientes en sus manos y aunque beban veneno no les hará daño; impondrán las manos sobre los enfermos y se pondrán bien.’ 19 Con esto, el Señor Jesús, después de hablarles, fue elevado al cielo y se sentó a la diestra de Dios. 20 Ellos salieron a predicar por todas partes, colaborando el Señor con ellos y confirmando la Palabra con las señales  que la acompañaban.”

 

 

COMENTARIO

 

Lo que nos dice el Hijo de Dios en este texto del Evangelio de San Marcos es crucial para nuestra vida de discípulos de Jesucristo y, sobre todo, para nuestro bien espiritual.

 

Lo dice con toda claridad: quien crea, se salvará y quien no crea no se salvará. Y eso debería hacernos pensar en las ocasiones en las que dejamos de creer en Dios porque no nos conviene o cosas por el estilo.

 

Y Cristo fue elevado al Cielo. Y todo empezó para siempre. Y la Buena Noticia, ésa, se extendió por todo el mundo.

  

 

JESÚS,  gracias por cumplir con tu misión de forma tan perfecta.

 

Eleuterio Fernández Guzmán

15 de mayo de 2021

Creer en Cristo

Jn 16, 23b-28


"A la Hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús dijo a sus discípulos: 'Les aseguro que todo lo que pidan al Padre en mi Nombre, él se lo concederá. Hasta ahora, no han pedido nada en mi Nombre. Pidan y recibirán, y tendrán una alegría que será perfecta. Les he dicho todo esto por medio de parábolas. Llega la hora en que ya no les hablaré por medio de pa­rábolas, sino que les hablaré claramente del Padre. Aquel día ustedes pedirán en mi Nombre; y no será necesario que yo ruegue al Padre por ustedes, ya que él mismo los ama, porque ustedes me aman y han creído que yo vengo de Dios. Salí del Padre y vine al mundo. Ahora dejo el mundo y voy al Padre'”.



COMENTARIO

Es verdad que el Hijo de Dios habla, en este texto del Evangelio de San Juan, con una gran confianza en aquellos que le están escuchando. Y es que dice que ellos, aquellos que le oyen, creen que es el Mesías y no dudan al respecto de eso. Por eso sabe que lo que les está diciendo tiene el asentimiento de Dios pues Él es Dios hecho hombre.

Dice Jesucristo que pidamos. Pero no que pidamos a Dios de cualquier manera sino, al contrario, pidiendo a través de Él. Y es que así es claro que el Creador va a escuchar lo que le pidamos pues es Cristo mismo quien recibe tales peticiones.

Pedir, pues, en el nombre de Cristo es garantía absoluta y total de ser escuchados por Dios.



JESÚS, gracias por darnos a entender cómo debemos pedir a Dios.



Eleuterio Fernández Guzmán

14 de mayo de 2021

Nos ha llamado amigos

Jn 15, 9-17


Como el Padre me amó, también Yo los he amado a ustedes. Permanezcan en mi amor. Si cumplen mis mandamientos, permanecerán en mi amor, como Yo cumplí los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Les he dicho esto para que mi gozo sea el de ustedes, y ese gozo sea perfecto. Éste es mi mandamiento: Ámense los unos a los otros, como Yo los he amado. No hay amor más grande que dar la vida por los amigos. Ustedes son mis amigos si hacen los que Yo les mando. Ya no los llamo servidores, porque el servidor ignora lo que hace su señor; Yo los llamo amigos, porque les he dado a conocer todo lo que oí de mi Padre. No son ustedes los que me eligieron a mí, sino Yo el que los elegí a ustedes, y los destiné para que vayan y den fruto, y ese fruto sea duradero. Así todo lo que pidan al Padre en mi Nombre, Él se lo concederá. Lo que Yo les mando es que se amen los unos a los otros.



COMENTARIO


Es verdad que todo discípulo del Hijo de Dios quiere que su Maestro sea, además, su amigo. Y no es nada extraño porque es lo lógico que se espera de quien ama.

Hay, sin embargo, algo que cumplir por nuestra parte pues no deberíamos pensar nunca que nada debemos hacer. Y es que debemos guardar los Mandamientos de Dios como los ha guardado Jesucristo.

El caso es que sí, que Jesucristo nos llama amigos porque, en verdad, lo somos. Y cuando nos dice eso nos está diciendo que siempre está y estará a nuestro lado y que nunca nos va a abandonar porque Dios entregó a los que quería para que no los perdiese y no ha perdido a ninguno sino al hijo de la perdición.



JESÚS, gracias por no abandonarnos nunca ni darnos de lado.


Eleuterio Fernández Guzmán

13 de mayo de 2021

Los que saben escuchar a Dios

Lc  11, 27-28

 

“Jesús estaba hablando y una mujer levantó la voz en medio de la multitud y le dijo: ‘¡Feliz el vientre que te llevó y los pechos que te amamantaron!’

 

Jesús le respondió: ‘Felices más bien los que escuchan la Palabra de Dios y la practican’”.

  

COMENTARIO

 

No. Ciertamente la cosa no es lo que parece porque, como suele suceder, el Hijo de Dios, como se suele decir no da puntada sin hilo. Y es que quizá pueda dar la impresión de que hace de menos a su Madre.

 

Para empezar, es propio de alguien que tiene muy claro lo que dice que haya personas que tengan a bien agradecer a María que haya traído al mundo a Jesucristo. Eso es esperar.

 

Otra cosa, sin embargo, es la concepción que tiene Cristo de  Dios y de su Palabra. Y quien la escucha y la pone en práctica es quien hace la Voluntad del Padre. Y eso es lo que siempre ha hecho su Madre, desde el mismo momento de la Anunciación y si nos apuran… antes también.

 

 

JESÚS,  gracias por saber lo importante que es la Palabra de Dios.

 

Eleuterio Fernández Guzmán

12 de mayo de 2021

Espíritu Santo

Jn 16, 12-15



12 Mucho tengo todavía que deciros, pero ahora no podéis con ello. 13 Cuando venga él, el Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad completa; pues no hablará por su cuenta, sino que hablará lo que oiga, y os anunciará lo qu8e ha de venir. 14 Él me dará gloria, porque recibirá de lo mío y os lo anunciará a vosotros. 15 Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso he dicho: recibirá de lo mío y os lo anunciará a vosotros.


COMENTARIO

Continúa el Hijo de Dios hablando de lo importante que es que se marche a la Casa del Padre. Y es que no es poca cosa, claro, que tenga que marcharse pero no es poco importante a Quien ha de enviar.

Ya dijo antes que enviaría al Espíritu de Dios. Es decir, cuando Jesucristo subiera al Padre enviaría a Su Espíritu y eso le vendría más que bien al mundo pero, sobre todo, a sus discípulos.

El Espíritu de verdad, como lo llama Cristo, es Quien ayudará al ser humano a enfrentarse a todos los retos que iba a tener por delante. Y así ha sido desde entonces si queremos escuchar sus gemidos inefables.



JESÚS, gracias por enviar a Tu Espíritu al mundo.


Eleuterio Fernández Guzmán

11 de mayo de 2021

Espíritu Santo


Jn 16, 5-11

"A la Hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús dijo a sus discípulos: Ahora me voy al que me envió, y ninguno de ustedes me pregunta: '¿A dónde vas?' Pero al decirles esto, ustedes se han entristecido. Sin embargo, les digo la verdad: les conviene que Yo me vaya, porque si no me voy, el Paráclito no vendrá a ustedes.
Pero si me voy, se lo enviaré. Y cuando Él venga, probará al mundo dónde está el pecado, dónde está la justicia y cuál es el juicio. El pecado está en no haber creído en mí. La justicia, en que Yo me voy al Padre y ustedes ya no me verán. Y el juicio, en que el Príncipe de este mundo ya ha sido condenado.'"



COMENTARIO

Es fácil imaginar que aquellos que habían seguido más de cerca al Hijo de Dios y que habían compartido con El Señor lo bueno y lo malo de su andar por el mundo, se entristecieran cuando escucharon que su Maestro se debía ir o, lo que es lo mismo, morir.

Es cierto que, como dice Jesucristo, mucho de lo que podría haberles dicho no sería entendido por ellos. Por eso les habla de tal manera que puedan entender que les conviene mucho que el vaya a la casa del Padre aunque eso suponga lo que supone…

Lo que hará entonces, cuando suba al Cielo, es enviar al Espíritu Santo. Y eso es lo que les iba a salvar porque, como dice Cristo, el Espíritu de Dios convencería al mundo de muchas realidades que ahora el mundo no entendía ni comprendía.


JESÚS, gracias por todo, sobre todo por haber enviado al Espíritu Santo.


Eleuterio Fernández Guzmán

9 de mayo de 2021

Guardar la Palabra de Dios

 

Jn 15, 9-17

 

“9 ‘Como el Padre me amó, yo también os he amado a vosotros; permaneced en mi amor. 10 Si guardáis mis mandamientos   permaneceréis en mi amor, como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor. 11 Os he dicho esto, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea colmado. 12 este es el mandamiento mío: que os améis los unos a los otros como yo os he amado. 13 Nadie tiene mayor amor que el que da su vida por sus amigos.14 Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. 15 No os llamo ya siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su amo; a vosotros os he llamado amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer. 16  No me habéis elegido vosotros a mí, sino que yo os he elegido a vosotros, y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y que vuestro fruto permanezca; de modo que todo lo que pidáis al Padre en mi nombre  os lo conceda. 17 Lo que os mando es   que os améis los unos a los otros.’”

  

COMENTARIO

 

El Hijo de Dios nos dice algo que deberíamos tener más que en cuenta: debemos guardar sus mandamientos que es lo mismo que decir que debemos guardar los mandamientos de Dios. Sólo así podremos ser verdaderos discípulos suyos.

 

Cristo es Quien nos ha elegido a nosotros. Y nos ha elegido porque quiere, como lo quiere Dios, que demos fruto abundante y que de nuestros corazones sólo salga amor, comprensión, perdón y oración.

 

Nos dice, además, Jesucristo, que no nos llama siervos sino que nos llama amigos. Por eso nos ha comunicado todo aquello que es crucial para nuestra vida espiritual y por eso nos quiere a su lado siempre.

 

 

 

JESÚS,  gracias por decirnos lo que es más importante para nosotros.

 

Eleuterio Fernández Guzmán

8 de mayo de 2021

Ser odiados por ser discípulos

Jn 15, 18-21


18’Si el mundo os odia, sabed que a mí he ha odiado antes que a vosotros. 19 Si fuéramos del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero, como no sois del mundo, porque yo al elegiros os he sacado del mundo, por eso os odia el mundo. 20 Acordaos de la palabra que os he dicho: el siervo no es más que su señor. Si a mí me han perseguido, también os perseguirán a vosotros; si han guardado mi Palabra, también la vuestra guardarán. 21 Pero todo esto os lo harán por causa de mi nombre, porque no conocen al que me ha enviado’”.



COMENTARIO

Las palabras que el Hijo de Dios dice en este texto del Evangelio de San juan son verdaderamente clarificadoras. Y es que pone sobre la mesa una gran verdad que tiene todo que ver con quiénes somos sus discípulos y a qué debemos atenernos.

No somos del mundo. No es que no vivamos en el mundo sino que, aunque aquí estemos, somos hijos de Dios que hemos sido elegidos para la vida eterna y esto es un pasar, un valle de lágrimas que debemos superar.

Ahora bien, es cierto y verdad que seremos perseguidos por aquellos que forman parte del mundo y lo dominan. Y es que tienen más que claro que si persiguieron al Maestro, lo mismo deben hacer con los discípulos… porque no saben lo que hacen.



JESÚS, gracias por advertirnos con palabras tan sencillas y claras.



Eleuterio Fernández Guzmán 

7 de mayo de 2021

Amarse unos a otros

Jn 15, 12-17



"Jesús dijo a sus discípulos:

'Este es mi mandamiento: Ámense los unos a los otros, como yo los he amado. No hay amor más grande que dar la vida por los amigos. Ustedes son mis amigos si hacen lo que yo les mando. Ya no los llamo servidores, porque el servidor ignora lo que hace su señor; yo los llamo amigos, porque les he dado a conocer  todo lo que oí de mi Padre. No son ustedes los que me eligieron a mí, sino yo el que los elegí a ustedes, y los destiné para que vayan y den fruto, y ese fruto sea duradero. Así todo lo que pidan al Padre en mi Nombre, él se lo concederá. Lo que yo les mando es que se amen los unos a los otros.'"




COMENTARIO

Todo lo que dice el Hijo de Dios, como siempre pero ahora también, es crucial porque supone, nos dice queremos decir, que debemos tener muy claro a Quién debemos seguir y Quién es la Verdad.

Somos amigos de Cristo. Nos lo dice el Señor. Y, es más: todo lo que ha oído de parte de Dios nos lo ha dicho. Y lo hace para que comprendamos que debemos amarnos unos a otros como nos ha amado Él.

Ciertamente, si hay algo que debemos tener claro es que es Cristo quien nos elige a nosotros. Y eso debería hacernos ver que a Quien debemos seguir es, precisamente, a Él.



JESÚS, gracias por tu Amor.


Eleuterio Fernández Guzmán

6 de mayo de 2021

Guardar los Mandamientos de Dios

Jn 15 9-11



9 Como el Padre está en que deis mucho fruto, y seáis mis discípulos. 10 Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor, como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor. 11 Os he dicho esto, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea colmado.

COMENTARIO

La Voluntad de Dios es clara y tiene que ver con lo que debemos ser y cómo debemos ser. Y es que ansía que, como hijos suyos que somos, demos fruto y que su Amor reine en nosotros.

De todas formas eso no se consigue de cualquiera forma y porque sí. Es decir, que debemos permanecer en el amor de Dios porque, de otra forma, no podemos hacer nada y, sobre todo, no veremos el definitivo Reino de Dios llamado Cielo.

Lo que dice Jesucristo lo dice con toda claridad: lo que dice lo hace porque quiere que gocemos sabiendo que podemos permanecer en su Amor y que eso nos salvará para siempre.




JESÚS, gracias por tanta bondad.



Eleuterio Fernández Guzmán

5 de mayo de 2021

Viña y sarmientos

Jn 15, 1-8


"Jesús dijo a sus discípulos: 'Yo soy la verdadera vid y mi Padre es el viñador. Él corta todos mis sarmientos que no dan fruto; al que da fruto, lo poda para que dé más todavía. Ustedes ya están limpios por la palabra que Yo les anuncié. Permanezcan en mí, como Yo permanezco en ustedes. Así como el sarmiento no puede dar fruto si no permanece en la vid, tampoco ustedes, si no permanecen en mí. Yo soy la vid, ustedes los sarmientos. El que permanece en mí, y Yo en él, da mucho fruto, porque separados de mí, nada pueden hacer. Pero el que no permanece en mí, es como el sarmiento que se tira y se seca; después se recoge, se arroja al fuego y arde. Si ustedes permanecen en mí y mis palabras permanecen en ustedes, pidan lo que quieran y lo obtendrán. La gloria de mi Padre consiste en que ustedes den fruto abundante, y así sean mis discípulos.'"


COMENTARIO

Las palabras del Hijo de Dios en este texto del Evangelio de San Juan son más que esclarecedoras. Y es que, con un ejemplo de la vida común, ordinaria, nos plantea una situación que es más que recomendable entender: dependemos, en todo, de Él.

Ciertamente, a lo mejor, un sarmiento puede vivir fuera de la viña pero lo hará apenas unos minutos. En realidad, la muerte está asegurada cuando nosotros, que nos sabemos hijos de Dios, nos alejamos de Quien nos ha creado y de Quien es su Hijo.

Quiere, además, Dios que demos fruto. Y es que ha sembrado en nuestros corazones la semilla del amor y eso ha de tener buenas consecuencias en nuestra vida siempre que, claro, queramos que las tenga...


JESÚS, gracias por sembrar en nuestro corazón la semilla de la vida eterna.


Eleuterio Fernández Guzmán

4 de mayo de 2021

Creer a Cristo

Jn 14, 27-31a



"Jesús dijo a sus discípulos: 'Les dejo la paz, les doy mi paz, pero no como la da el mundo. ¡No se inquieten ni teman! Me han oído decir: ‘Me voy y volveré a ustedes’. Si me amaran, se alegrarían de que vuelva junto al Padre, porque el Padre es más grande que yo. Les he dicho esto antes que suceda, para que cuando se cumpla, ustedes crean. Ya no hablaré mucho más con ustedes, porque está por llegar el Príncipe de este mundo: él nada puede hacer contra mí, pero es necesario que el mundo sepa que yo amo al Padre y obro como él me ha ordenado.'"


COMENTARIO

No podemos negar que, aquellos que escucharon de boca del Hijo de Dios que deberían alegrarse de que muriera… en fin, no debieron quedar demasiado contentos pues perder a su Maestro, así, de buenas a primeras…

De todas formas, Jesucristo, que sabía más que bien lo que iba a pasar, estaba más que seguro que cumplir la Voluntad de Dios era lo más recomendable y, además, lo único que podía hacer.

Y, en verdad, lo que dice el hijo de María acerca de que hace lo que Dios le ha dicho que haga debería haber hecho pensar a los que le escuchaban que sí, que era el Mesías y actuar en consecuencia.




JESÚS, gracias por ser claro en cuanto a lo que nos conviene.



Eleuterio Fernández Guzmán

3 de mayo de 2021

El Camino, la Verdad y la Vida


Jn 14, 6-15

 

“6 Le dice Jesús: ‘Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre sino por mí. 7 Si me conocéis a mí, conoceréis también a mi Padre; desde ahora lo conocéis y lo habéis visto.’ 8 Le dice Felipe: ‘Señor, muéstranos al Padre y nos basta.’ 9 Le dice Jesús: ‘¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros y no me conoces Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: ‘Muéstranos al Padre’? 10 ¿No crees que yo estoy en el Padre y el Padre está en mí? Las palabras que os digo, no las digo por mi cuenta; el Padre que permanece en mí es el que realiza las obras. 11 Creedme: yo estoy en el Padre y el Padre está en mí. Al menos, creedlo por las obras. 12 En verdad, en verdad os digo: el que crea en mí, hará él también las obras que yo hago, y hará mayores aún, porque yo voy al Padre. 13 Y todo lo que pidáis en mi nombre, yo lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.  14 Si me pedís algo en mi nombre, yo lo haré.’”  

 

COMENTARIO

 

El Hijo de Dios conoce muy bien a las personas a las que se dirige. Por eso sabe que debe hablar con mucha claridad porque será la única forma de poder ser entendido. Por eso lo dice pronto, muy pronto, en este texto del Evangelio de San Juan.

 

Dice Jesucristo que es el Camino, la Verdad y la Vida. No dice, pues, nada que sea poco importante sino, al contrario, algo esencial de ser conocido por aquellos que se quieran seguir.

 

Es más, tal es así la realidad espiritual que eso supone que el Hijo de Dios es a Quien debemos pedir para ser escuchados por Dios. No es que no podamos hacerlo de otra forma sino que, a través de Él llegamos directamente al corazón de Dios.

 

 

JESÚS, gracias por ser el Camino, la Verdad y la Vida.

 

Eleuterio Fernández Guzmán

2 de mayo de 2021

Viña y frutos

Jn 15, 1-8

 

“1 'Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el viñador. Todo sarmiento que en mí no da fruto, lo corta, y todo el que da fruto, lo limpia, para que dé más fruto. 3 Vosotros estáis ya limpios  gracias a la Palabra que os he anunciado.4 Permaneced en mí, como yo en vosotros. Lo mismo que el sarmiento no puede dar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid; así tampoco vosotros si no permanecéis en mí. 5 Yo soy la vid;  vosotros los sarmientos.  El que permanece en mí y yo en él, ése da mucho fruto; porque separados de mí no podéis hacer nada. 6 Si alguno no permanece en mí, es arrojado fuera, como el sarmiento,  y se seca; luego los recogen, los echan al fuego  y arden. 7 Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros,  pedid lo que queráis  y lo conseguiréis. 8 La gloria de mi Padre está  en que deis mucho fruto, y seáis mis discípulos.'”

 

COMENTARIO

 

Lo dice el Hijo de Dios con toda claridad porque sabe que debemos saberlo de la forma más inteligible. Y no podemos dudar que es claro que diga que Él es la vid y nosotros somos los sarmientos y todo lo que eso significa.

 

En realidad, nos pone sobre la pista de cuál ha de ser nuestra actitud. Y es que si no damos fruto nos cortará Dios y nos echar al fuego. Al contrario: si damos fruto, nos podará aquello que nos sobre y, así, daremos más fruto.

 

Debemos, por tanto, permanecer en Cristo porque sólo así podremos dar fruto y ser, en tal sentido, hijos de Dios que quieren serlo y lo demuestran con sus actos para que así se nos conozca.

 

  

JESÚS,  gracias por decir las cosas con una tan clara claridad.

 

Eleuterio Fernández Guzmán

1 de mayo de 2021

Cuando no se cree en Cristo

Mt 13, 54-58


"Al llegar a su pueblo, Jesús se puso a enseñar a la gente en la sinagoga, de tal manera que todos estaban maravillados.

'¿De dónde le vienen, decían, esta sabiduría y ese poder de hacer milagros? ¿No es éste el hijo del carpintero? ¿Su madre no es la que llaman María? ¿Y no son hermanos suyos Santiago, José, Simón y Judas? ¿Y acaso no viven entre nosotros todas sus hermanas? ¿De dónde le vendrá todo esto?'

Y Jesús era para ellos un motivo de escándalo. Entonces les dijo: 'Un profeta es despreciado solamente en su pueblo y en su familia'.

Y no hizo allí muchos milagros, a causa de la falta de fe de esa gente.


COMENTARIO

Verdaderamente, quien no quiere creer en el Hijo de Dios siempre tiene excusas para evadir la responsabilidad que le correspondería de creer en el Enviado de Dios. Y aquellos que le escuchaban e, incluso, veían lo que había hecho, no lo tenían demasiado claro. Por eso se preguntan cómo es posible que un vecino suyo haga lo que hace y diga lo que diga porque, en realidad, ellos esperaban que un desconocido les predicase el Reino de Dios siendo alguien nuevo para ellos.

Aquellos que dudan de Jesucristo, acaso porque no lo conozcan, no acaban de darse cuenda de lo que supone que sea, sí, el Mesías y que, por eso mismo, haya venido al mundo para que el mundo se salve.


JESÚS, gracias por cumplir con tu misión de forma tan perfecta.


Eleuterio Fernández Guzmán

30 de abril de 2021

Las mansiones de Cristo

Jn 14, 1-6

"A la Hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús dijo a sus discípulos: “No se inquieten. Crean en Dios y crean también en mí. En la Casa de mi Padre hay muchas habitaciones; si no fuera así, ¿les habría dicho a ustedes que voy a prepararles un lugar? Y cuando haya ido y les haya preparado un lugar, volveré otra vez para llevarlos conmigo, a fin de que donde Yo esté, estén también ustedes. Ya conocen el camino del lugar adonde voy'
.
Tomás le dijo: 'Señor, no sabemos adónde vas. ¿Cómo vamos a conocer el camino?'

Jesús le respondió:

'Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre, sino por mí'”.





COMENTARIO


Este texto del Evangelio de San Juan es rico en revelaciones de parte del Hijo de Dios. Y es que, poco a poco, va enseñando a los que quieren escucharle, lo que es importante para ellos.

Dice Cristo que va a preparar mansiones para cuando seamos llamados a la Casa de su Padre. Y es que en el Cielo hay, sí, mansiones para que sean ocupadas por aquellas almas que tengan como destino alguna de ellas.

Para llegar, de todas formas, a las tales mansiones, debemos seguir esto que dice Jesucristo: que es Él el Camino, la Verdad y la Vida. Seguramente, no hay nada mejor que seguir un tal consejo.



JESÚS, gracias por enseñarnos el camino hacia el Cielo.



Eleuterio Fernández Guzmán

29 de abril de 2021

Principios de vida eterna

Mt 11, 25-30



"Jesús dijo:

'Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque habiendo ocultado estas cosas a los sabios y a los prudentes, las has revelado a los pequeños. Sí, Padre, porque así lo has querido. Todo me ha sido dado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo sino el Padre, así como nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquél a quien el Hijo se lo quiera revelar. Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y Yo los aliviaré. Carguen sobre ustedes mi yugo y aprendan de mí, porque soy paciente y humilde de corazón, y así encontraran alivio. Porque mi yugo es suave y mi carga liviana.'"



COMENTARIO


Seguramente el Hijo de Dios debía predicar con una notable intensidad para que aquellos que le escuchaban acabasen comprendiendo algo. Y es que no podemos negar que decía muchas cosas que no eran entendidas por aquellos que le escuchaban.

Sin embargo, otras muchas las decía con sencillez porque sabía que era la única forma de ser entendido. Por eso habla de aquello que Dios ha querido hacer dando a entender las cosas importantes a los sencillos de corazón y no a los considerados sabios por la sociedad.

Hay algo, sin embargo, que es muy importante. Y es que Jesucristo nos dice que debemos ir a Él porque no es pesada su carga sino ligera y, por eso mismo, no debemos alejarnos nunca del Señor. Y, además, nos da un consejo más que válido: debemos ser humildes y mansos de corazón porque Él lo es y es nuestro Maestro.


JESÚS, gracias por darnos unos principios que son de vida eterna.



Eleuterio Fernández Guzmán

28 de abril de 2021

Hablar por cuenta de Dios


Jn 12, 44-50

"Jesús exclamó: 'El que cree en mí, en realidad no cree en mí, sino en Aquél que me envió. Y el que me ve ve al que me envió. Yo soy la luz, y he venido al mundo para que todo el que crea en mí no permanezca en las tinieblas. Al que escucha mis palabras y no las cumple, Yo no lo juzgo, porque no vine a juzgar al mundo, sino a salvar al mundo. El que me rechaza y no recibe mis palabras, ya tiene quien lo juzgue: la palabra que Yo he anunciado es la que lo juzgará en el último día. Porque Yo no hablé por mí mismo: el Padre que me ha enviado me ordenó lo que debía decir y anunciar; y Yo sé que su mandato es Vida eterna. Las palabras que digo, las digo como el Padre me lo ordenó.'"



COMENTARIO

Podemos decir que es posible decir las cosas de forma más grandilocuente pero no es posible decirlas de forma más clara para que se entienda a la perfección lo que se quiere decir. Y es lo que hace el Hijo de Dios en este texto del Evangelio de San Juan.

En realidad, decir que quien cree en Él lo que hace es creer en Dios y que quien lo ve a Él, ve a Dios, es lo mismo que decir que Él es Dios hecho hombre. Y eso lo hace, lo dice, de muchas formas: verlo a Él, escucharlo a Él, etc.

Es más, también aclara algo: no ha venido al mundo a juzgar a nadie pues es Dios quien juzga a cada uno cuando le corresponde ser juzgado. Él, en todo caso, sólo hace lo que le ha mandado Dios que haga. Y no es poco, no fue poco.




JESÚS, gracias por cumplir con tu misión a la perfección.



Eleuterio Fernández Guzmán

27 de abril de 2021

El que da vida eterna

Jn 10, 22-30


"Se celebraba en Jerusalén la fiesta de la Dedicación. Era invierno, y Jesús se paseaba por el Templo, en el Pórtico de Salomón.

Los judíos lo rodearon y le preguntaron: '¿Hasta cuándo nos tendrás en suspenso? Si eres el Mesías, dilo abiertamente'. Jesús les respondió: 'Ya se los dije, pero ustedes no lo creen. Las obras que hago en nombre de mi Padre dan testimonio de mí, pero ustedes no creen, porque no son de mis ovejas.

Mis ovejas escuchan mi voz, Yo las conozco y ellas me siguen. Yo les doy Vida eterna: ellas no perecerán jamás y nadie las arrebatará de mis manos.

Mi Padre, que me las ha dado, es superior a todos y nadie puede arrebatar nada de las manos de mi Padre.

El Padre y Yo somos una sola cosa'”.



COMENTARIO


Seguramente es verdad que había, en la primera venida al mundo del Hijo de Dios, personas que querían saber si era el Enviado del Todopoderoso, si era el Mesías. Pero, al parecer, no querían aceptar que lo fuera.


Lo dice muchas veces Jesucristo: soy el Enviado de Dios. Y, es más, hay quien sí cree que lo es y son ovejas de este Buen Pastor. Y nunca las abandona ni las abandonará.


Lo último que dice Cristo es vital. Y es que les decía a los que le escuchaban (y nos dice a nosotros) que es Uno con el Padre o, lo que es lo mismo, que era Dios hecho hombre. Y eso debería haber sido suficiente como para que comprendiesen...




JESÚS, gracias por decir la Verdad.



Eleuterio Fernández Guzmán

26 de abril de 2021

La Luz no puede esconderse

 Lunes 26 de abril de 2021

 Mt 5, 13-16

 13 'Vosotros sois la sal de la tierra. Mas si la sal se desvirtúa, ¿con qué se la salará? Ya no sirve para nada más que para ser tirada afuera y pisoteada por los hombres.' 14 'Vosotros sois la luz del mundo. No puede ocultarse una ciudad situada en la cima de un monte. 15 Ni tampoco se enciende una lámpara y la ponen debajo del celemín, sino sobre el candelero, para que alumbre a todos los que están en la casa. 16 Brille, así vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.'”

  

COMENTARIO

 

Lo que dice, en este texto del Evangelio de San Mateo, el Hijo de Dios es más que importante. Y es que decirle a los discípulos lo que les dice es ponerlos, en el mundo, en una posición más que ventajosa para su espíritu.

 

La sal da sabor. Por eso, los discípulos de Cristo han de dar sabor al mundo porque el mundo es amargo y agrio. Por eso, la sal no puede dejar de ser sal porque no hay forma de volver a convertirla en sal.

 

Y ser luz del mundo quiere decir que la Palabra de Dios ha de difundirse y no puede quedar escondida debajo de ningún celemín. Y es que hacer eso supone no dar a conocer lo único que debe importar en la vida del hombre.

 

JESÚS,  gracias por ser Sal y por ser Luz.

 

Eleuterio Fernández Guzmán

25 de abril de 2021

Buen Pastor


Jn 10, 11-18

 

1 Yo soy el buen pastor. El buen pastor da su vida por las ovejas. 12 Pero el asalariado, que no es pastor, a quien no pertenecen las ovejas, ve venir al lobo,  abandona las ovejas y huye, y el lobo hace presa en ellas y las dispersa, 13 porque es asalariado y no le importan nada las ovejas. 14      Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas y las mías me conocen a mí, 15 como me conoce el Padre  y yo conozco a mi Padre y doy mi vida por las ovejas. 16 También tengo otras ovejas,  que no son de este redil; también a ésas las tengo que conducir  y escucharán mi voz; y habrá un solo rebaño,  un solo pastor.17 Por eso me ama el Padre,  porque doy mi vida, para recobrarla de nuevo. 18 Nadie me la quita; yo la doy voluntariamente. Tengo poder para darla  y poder para recobrarla de nuevo;  esa es la orden que he recibido de mi Padre.'”

 

 

 

COMENTARIO

 

Ciertamente, el Hijo de Dios sabe muy bien lo que va a pasar con su vida y no podemos decir que ignorara, a tal respecto, lo que sería su porvenir. Por eso habla con la convicción con la que habla y nos dice, con toda claridad, a qué debemos atenernos.

 

Es Cristo el Bueno Pastor. Y diciendo eso nos está poniendo sobre la pista, primero, de a Quién debemos acudir y, luego, dónde debemos acudir, a qué tipo de redil: el del amor y la perseverancia.

 

Nos dice el Hijo de Dios que ha recibido de su padre una orden que tiene que ver con su propia vida. Y es que puede darla pero también puede recuperarla. Y eso es, exactamente, lo que pasó.

 

 

 

 

JESÚS,  gracias por cumplir hasta la última sílaba de lo que estaba escrito.

 

Eleuterio Fernández Guzmán