3 de abril de 2021

Sábado de espera y esperanza



Es verdad, hoy estamos un poco con miedo porque nuestros hermanos en la fe, una vez han conseguido matar al Maestro, seguramente quieren venir a por nosotros. Y es que hemos sido los que hemos seguido al hijo de María y de José más de cerca y debemos ser nosotros, como nos dijo, los que transmitamos la Buena Noticia de que el Reino de Dios está aquí.

Estamos escondidos, lo reconozco. Pero nos acompaña la Madre y por eso estamos más tranquilos pues ella, a pesar del corazón roto que tiene, nos consuela y sabe que su hijo ha de volver. Y nosotros le decimos que sí, que volverá en el último día. Ella, sin embargo, parece saber algo más pues cuando le respondemos eso, siempre sonríe y deja de llorar.

Hoy es sábado, gran día de fiesta de nuestro pueblo. No podemos hacer nada salvo estar aquí, en esta casa donde nos han acogido porque es de un discípulo del Maestro.

Y nosotros le pedimos a Dios

Paciencia para soportar esto,

amor para comprender lo que debemos hacer,

ansia de encontrarnos de nuevo con el Señor,

lucidez para saber salir con bien,

esperanza para no desanimarnos,

y saber orar como Él nos enseñó.




2 de abril de 2021

Viernes Santo





En un día como hoy recordamos aquel primer Viernes que llamamos Santo pues Santo es Aquel que, con su muerte, iba a salvar al mundo.

Había venido el Hijo de Dios porque el Creador quería que su descendencia no sucumbiese a las tentaciones del Maligno como ya había pasado muchas veces, incluso, desde el mismo Principio de todo con Adán y Eva.

Cristo, con su Pasión, demostró que era posible seguir la Voluntad de Dios aunque, a veces, nos cueste. Él, sin embargo, siendo Dios hecho hombre, no tuvo problema alguno pues era lo que tenía que hacer… ¡Y lo hizo!

Jesucristo, hijo fiel
y Dios-hombre,
diste tu vida, tu sangre
vertiste,
dejaste pasar el mundo
por el bien de sus criaturas.

Jesucristo, hermano nuestro,
Pastor entre pastores,
Bondad suprema
y Luz eterna.

Jesucristo, quisiste y fue,
sangraste y nos salvaste.

Cristo, a Dios pedimos
tu venida, la nueva,
a juzgar a vivos y a muertos.

Amén.

1 de abril de 2021

Jueves de Amor, así se sencillo

 

Jueves, 1 de abril de 2021


"Antes de la fiesta de Pascua, sabiendo Jesús que había llegado su hora de pasar de este mundo al Padre, él, que había amado a los suyos que quedaban en el mundo, los amó hasta el fin. Durante la Cena, cuando el demonio ya había inspirado a Judas Iscariote, hijo de Simón, el propósito de entregarlo, sabiendo Jesús que el Padre había puesto todo en sus manos y que él había venido de Dios y volvía a Dios, se levantó de la mesa, se sacó el manto y tomando una toalla se la ató a la cintura. Luego echó agua en un recipiente y empezó a lavar los pies a los discípulos y a secárselos con la toalla que tenía en la cintura. Cuando se acercó a Simón Pedro, este le dijo: '¿Tú, Señor, me vas a lavar los pies a mí?'. Jesús le respondió: 'No puedes comprender ahora lo que estoy haciendo, pero después lo comprenderás'. 'No, le dijo Pedro, ¡tú jamás me lavarás los pies a mí!”. Jesús le respondió: 'Si yo no te lavo, no podrás compartir mi suerte'. 'Entonces, Señor, le dijo Simón Pedro, ¡no sólo los pies, sino también las manos y la cabeza!”. Jesús le dijo: 'El que se ha bañado no necesita lavarse más que los pies, porque está completamente limpio. Ustedes también están limpios, aunque no todos'. Él sabía quién lo iba a entregar, y por eso había dicho: 'No todos ustedes están limpios'. Después de haberles lavado los pies, se puso el manto, volvió a la mesa y les dijo: '¿Comprenden lo que acabo de hacer con ustedes? Ustedes me llaman Maestro y Señor, y tienen razón, porque lo soy. Si yo, que soy el Señor y el Maestro, les he lavado los pies, ustedes también deben lavarse los pies unos a otros. Les he dado el ejemplo, para que hagan lo mismo que yo hice con ustedes'".


COMENTARIO

Aquel jueves, el primero que podemos llamar Santo de la historia de la salvación fue muy rico en mensajes del Hijo de Dios y, de parte de Dios, cosas muchos se dijeron entonces que han perdurado para siempre porque son Palabra de Dios.

Hacer lo que hizo entonces Cristo o, lo que es lo mismo, lavar los pies a sus Apóstoles fue un claro mensaje de humildad. Y es que aquello no era propio, ya no de un maestro sino, siquiera, de una persona libre.

Jesucristo, sin embargo, sabía más que bien las razones de su forma de actuar. Y es que sus discípulos, aquellos más allegados y todos los demás, debían comprender que si Él había servido así, en lo más humilde, lo mismo debían hacer ellos.


JESÚS, gracias por haber querido dar ejemplo… ¡y darlo!



Eleuterio Fernández Guzmán

31 de marzo de 2021

Preparar la Pascua; preparar el Paso

Mt 26, 14-25


"Uno de los Doce, llamado Judas Iscariote, fue a ver a los sumos sacerdotes y les dijo: '¿Cuánto me darán si se lo entrego?” Y resolvieron darle treinta monedas de plata. Desde ese momento, Judas buscaba una ocasión favorable para entregarlo.
El primer día de los Ácimos, los discípulos fueron a preguntar a Jesús: '¿Dónde quieres que te preparemos la comida pascual?'

Él respondió: 'Vayan a la ciudad, a la casa de tal persona, y díganle: 'El Maestro dice: Se acerca mi hora, voy a celebrar la Pascua en tu casa con mis discípulos”'
Ellos hicieron como Jesús les había ordenado y prepararon la Pascua.

Al atardecer, estaba a la mesa con los Doce y, mientras comían, Jesús les dijo: 'Les aseguro que uno de ustedes me entregará'.

Profundamente apenados, ellos empezaron a preguntarle uno por uno: '¿Seré yo, Señor?'

Él respondió: 'El que acaba de servirse de la misma fuente que Yo, ése me va a entregar. El Hijo del hombre se va, como está escrito de él, pero ¡ay de aquel por quien el Hijo del hombre será entregado: más le valdría no haber nacido!'
Judas, el que lo iba a entregar, le preguntó: '¿Seré yo, Maestro?' 'Tú lo has dicho”, le respondió Jesús."



COMENTARIO

El relato del Evangelio de San Mateo referido a la cena llamada Última tiene todo que ver con la perseverancia del pecado y el intento del hombre de no seguir la Voluntad de Dios.

Aquel hombre, Judas, seguros estamos que no estaría del todo de acuerdo con su Maestro. Y discreparía en cosas que para él eran esenciales. Por eso lo entrega a los enemigos del Hijo de Dios a cambio de unas monedas. Y traiciona a quien tanto lo quería.

Casi podemos imaginar la cara que debió poner Judas cuando a su pregunta responde Cristo que sí, que es Él quien lo va a traicionar. Seguramente se dio entonces cuenta de que todo había sido verdad pero ya nada tenía remedio porque todo estaba ya previsto y nada se iba a torcer con ser todo torcido y más que torcido.



JESÚS, gracias por hacer lo que debías hacer a pesar de los pesares



Eleuterio Fernández Guzmán

30 de marzo de 2021

Lo que ha de pasar

Jn 13, 21-33.36-38


"En aquel tiempo, Jesús, profundamente conmovido, dijo: 'Os aseguro que uno de vosotros me va a entregar'. Los discípulos se miraron unos a otros perplejos, por no saber de quién lo decía. Uno de ellos, al que Jesús tanto amaba, estaba a la mesa a su derecha. Simón Pedro le hizo señas para que averiguase por quién lo decía. Entonces el, apoyándose en el pecho de Jesús, le pregunto: 'Señor ¿Quién es?' Le contestó Jesús: 'Aquél a quien yo le dé este trozo de pan untado'. Y untando el pan se lo dio a Judas, hijo de Simón el Iscariote. Detrás del pan, entró en él Satanás. Entonces Jesús le dijo: 'Lo que tienes que hacer hazlo en seguida'. Ninguno de los comensales entendió a qué se refería. Como Judas guardaba la bolsa, algunos suponían que Jesús le encargaba comprar lo necesario para la fiesta o dar algo a los pobres. Judas, después de tomar el pan, salió inmediatamente. Era de noche. Cuando salió dijo Jesús: 'Ahora es glorificado el Hijo del Hombre y Dios es glorificado en él (Si Dios es glorificado en él, también Dios lo glorificará en sí mismo: pronto lo glorificará)'. Simón Pedro le dijo: 'Señor, ¿a dónde vas?' Jesús le respondió: 'Adonde yo voy no me puedes acompañar ahora, me acompañarás más tarde'. Pedro replicó: 'Señor, ¿por qué no puedo acompañarte ahora? Daré mi vida por ti'. Jesús le contesto: '¿Con que darás tu vida por mí? Te aseguro que no cantará el gallo antes que me hayas negado tres veces.'"



COMENTARIO

Es cierto y verdad que después de haber leído y escuchado muchas veces los textos correspondientes a la Semana Santa es posible haya quien crea que no tienen importancia. Sin embargo, es justo lo contrario lo que pasa con esto porque son de tal importancia que los debemos recordar muchas veces.

El Hijo de Dios sabía más que bien lo que le iba a pasar aunque sus discípulos más allegados, los Apóstoles ni comprendiesen bien todo aquello ni aceptaban que a su Maestro lo fueran a matar y ya está. Pero es lo que iba a pasar en muy pocos días.

El caso es que uno de los suyos, Pedro, ansía seguir tanto a su Maestro que hasta estaría dispuesto a dar su vida por Él. Sin embargo, bien sabe Cristo lo que ha de pasar antes de que amanezca. Y eso es lo que muchas veces nos pasa a nosotros: queremos, pero...


JESÚS, gracias por ser fiel a la santísima Voluntad de Dios.



Eleuterio Fernández Guzmán

29 de marzo de 2021

Amar a Dios sobre todas las cosas

Jn 12, 1-11

 

“Seis días antes de la Pascua, Jesús volvió a Betania, donde estaba Lázaro, al que había resucitado. Allí le prepararon una cena: Marta servía y Lázaro era uno de los comensales.


María, tomando una libra de perfume de nardo puro, de mucho precio, ungió con él los pies de Jesús y los secó con sus cabellos. La casa se impregnó con la fragancia del perfume.


Judas Iscariote, uno de sus discípulos, el que lo iba a entregar, dijo: ‘¿Por qué no se vendió este perfume en trescientos denarios para dárselos a los pobres?’ Dijo esto, no porque se interesaba por los pobres, sino porque era ladrón y, como estaba encargado de la bolsa común, robaba lo que se ponía en ella.


Jesús le respondió: ‘Déjala. Ella tenía reservado este perfume para el día de mi sepultura. A los pobres los tienen siempre con ustedes, pero a mí no me tendrán siempre’.


Entre tanto, una gran multitud de judíos se enteró de que Jesús estaba allí, y fueron, no sólo por Jesús, sino también para ver a Lázaro, al que había resucitado. Entonces los sumos sacerdotes resolvieron matar también a Lázaro, porque muchos judíos se apartaban de ellos y creían en Jesús, a causa de él.

 

 

COMENTARIO

 

No podemos negar que la actitud de muchos de los que, en tiempos del Hijo de Dios, eran pertinaces en el error y en la equivocación unos maestros. Y es que, como dice este texto del Evangelio de San Juan, no sólo querían matar a Jesús sino que, también, a Lázaro.

 

Es posible que hay quien no entienda las supuestas razones de esto. Pues no hay que pensar mucho porque San Juan lo dice con toda claridad: a ellos les importaba bien poco que hubiera devuelto a la vida a un muerto sino que eso podía hacer que muchos se alejaran de ellos. Y es que, al parecer, no comprendían mucho lo que suponía y era la misericordia.

 

Y María, que tenía por Jesucristo un amor propio de quien se sabe salvado, dice Judas que echa a perder mucho dinero. Lo que pasa es que aquel hombre, que era un poco avaricioso y terminó como sabemos que terminó, no entendía, al parecer, mucho del amor y de las gracias que debían ser dadas.

 

 

JESÚS,  gracias por hacer las cosas que debías hacerlas.

 

Eleuterio Fernández Guzmán

28 de marzo de 2021

Pasión; Su Pasión

Mc 15, 1-39

 

“1Pronto, al amanecer, prepararon una reunión los sumos sacerdotes con los ancianos, los escribas y todo el Sanedrín y, después de haber atado a Jesús, le llevaron y le entregaron a Pilato. 2 Pilato le preguntaba: ‘¿Eres tú el Rey de los judíos?’ Él le respondió: ‘Sí, tú lo dices.’ 3  Los sumos sacerdotes le acusaban de muchas cosas. 4 Pilato volvió a preguntarle: ‘¿No contestas nada? Mira de cuántas cosas te acusan.’ 5 Pero Jesús no respondió ya nada, de suerte que Pilato estaba sorprendido. 6  Cada Fiesta les concedía la libertad de un preso, el que pidieran. 7 Había uno, llamado Barrabás, que estaba encarcelado con aquellos sediciosos que en el motín habían cometido un asesinato. 8 Subió la gente y se puso a pedir lo que les solía conceder.9Pilato les contestó: ‘¿Queréis que os suelte al Rey de los judíos?’10 (Pues se daba cuenta de que los sumos sacerdotes le habían entregado por envidia.) 11 Pero los sumos sacerdotes incitaron a la gente a que dijeran que les soltase más bien a Barrabás. 12 Pero Pilato les decía otra vez: ‘Y ¿qué voy a hacer con el que llamáis el Rey de los judíos?’ 13 La gente volvió a gritar: ‘¡Crucifícale!’ 14 Pilato les decía: ‘Pero ¿qué mal ha hecho?’ Pero ellos gritaron con más fuerza: ‘Crucifícale!’ 15 Pilato, entonces, queriendo complacer a la gente, les soltó a Barrabás y entregó a Jesús, después de azotarle, para que fuera crucificado.16 Los soldados le llevaron dentro del palacio, es decir, al pretorio y llaman a toda la cohorte. 17 Le visten de púrpura y, trenzando una corona de espinas, se la ciñen. 18 Y se pusieron a saludarle: ‘¡Salve, Rey de los judíos!’19 Y le golpeaban en la cabeza con una caña, le escupían y, doblando las rodillas, se postraban ante él. 20 Cuando se hubieron burlado de él, le quitaron la púrpura, le pusieron sus ropas y le sacan fuera para crucificarle. 21 Y obligaron a uno que pasaba, a Simón de Cirene, que volvía del campo, el padre de Alejandro y de Rufo, a que llevara su cruz. 22 Le conducen al lugar del Gólgota, que quiere decir: Calvario. 23 Le daban vino con mirra, pero él no lo tomó. 24 Le crucifican y se reparten sus vestidos, echando a suertes a ver qué se llevaba cada uno. 25 Era la hora tercia cuando le crucificaron. 26 Y estaba puesta la inscripción de la causa de su condena: ‘El Rey de los judíos.’ 27 Con él crucificaron a dos salteadores, uno a su derecha y otro a su izquierda. 29 Y los que pasaban por allí le insultaban, meneando la cabeza y diciendo: ‘¡Eh, tú!, que destruyes el Santuario y lo levantas en tres días, 30 ¡sálvate a ti mismo bajando de la cruz!’ 31 Igualmente los sumos sacerdotes se burlaban entre ellos junto con los escribas diciendo: ‘A otros salvó y a sí mismo no puede salvarse. 32 ¡El Cristo, el Rey de Israel!, que baje ahora de la cruz, para que lo veamos y creamos.’ También le injuriaban  los que con él estaban crucificados. 33 Llegada la hora sexta, hubo oscuridad sobre toda la tierra hasta la hora nona. 34A la hora nona gritó Jesús con fuerte voz: = ‘Eloí, Eloí, ¿lema sabactaní?’, - que quiere decir - = ‘¡Dios mío, Dios mío! ¿por qué me has abandonado?’ = 35 Al oír esto algunos de los presentes decían: ‘Mira, llama a Elías.’ 36 Entonces uno fue corriendo a empapar una esponja en vinagre y, sujetándola a una caña, le ofrecía de beber, diciendo: ‘Dejad, vamos a ver si viene Elías a descolgarle.’ 37 Pero Jesús lanzando un fuerte grito, expiró. 38 Y el velo del Santuario se rasgó en dos, de arriba abajo. 39 Al ver el centurión, que estaba frente a él, que había expirado de esa manera, dijo: ‘Verdaderamente este hombre  era Hijo de Dios.’

 

 

COMENTARIO

 

El relato de la Pasión de Nuestro Señor no deja de sorprender aunque sean muchas las veces que la oigamos o la leamos. Y es que saber Quién es quien eso sufre acentúa las consecuencias, en nuestro corazón, de aquello que pasó.

 

Poco a poco se va perpetrando la ilegítima muerte, la sentencia falsa y, en fin, aquello que pasó cuando Dios quiso que pasara pues todo eso estaba escrito por parte de los profetas desde hacía muchos siglos.

 

Decir Pasión y, acto seguido, sentir pena no es nada extraño ni debe movernos a falsos sentimentalismos. Y es aquellos que vieron lo que pasó entonces no eran capaces de entender la trascendencia de todo aquello. Nosotros, sin embargo, muchos siglos después, podemos dar gracias a Dios porque sabemos que las merecen, Él y su Hijo.

  

 

JESÚS,  gracias por cumplir con tu misión hasta las últimas consecuencias.

 

Eleuterio Fernández Guzmán

27 de marzo de 2021

 Una importante portada




Hacer lo que debe hacer

Jn 11, 45-57


"Al ver que Jesús había resucitado a Lázaro, muchos de los judíos que habían ido a casa de María creyeron en Él. Pero otros fueron a ver a los fariseos y les contaron lo que Jesús había hecho.

Los sumos sacerdotes y los fariseos convocaron un Consejo y dijeron: '¿Qué hacemos? Porque este hombre realiza muchos signos. Si lo dejamos seguir así, todos creerán en Él, y los romanos vendrán y destruirán nuestro Lugar santo y nuestra nación'.

Uno de ellos, llamado Caifás, que era Sumo Sacerdote ese año, les dijo: 'Ustedes no comprenden nada. ¿No les parece preferible que un solo hombre muera por el pueblo y no que perezca la nación entera?'

No dijo eso por sí mismo, sino que profetizó como Sumo Sacerdote que Jesús iba a morir por la nación, y no solamente por la nación, sino también para congregar en la unidad a los hijos de Dios que estaban dispersos.

A partir de ese día, resolvieron que debían matar a Jesús. Por eso Él no se mostraba más en público entre los judíos, sino que fue a una región próxima al desierto, a una ciudad llamada Efraím, y allí permaneció con sus discípulos.

Como se acercaba la Pascua de los judíos, mucha gente de la región había subido a Jerusalén para purificarse. Buscaban a Jesús y se decían unos a otros en el Templo: '¿Qué les parece, vendrá a la fiesta o no?' Los sumos sacerdotes y los fariseos habían dado orden de que si alguno conocía el lugar donde Él se encontraba, lo hiciera saber para detenerlo.


COMENTARIO

Jesús acababa de devolver a la vida a su amigo Lázaro. Y, claro, como es de suponer, allí había muchas personas viendo aquello. Entre ellas también es evidente que había enviados de aquellos que perseguían al Hijo de Dios con saña y que buscaban cualquier ocasión para acusarlo de lo que les fuera más conveniente. Sin embargo, no podían acusarlo de resucitar a alguien pues el bien hecho era demasiado importante y nadie se iba a poner a favor de los acusadores. Por eso se conjuran para darle muerte pues comprendieron perfectamente que quien hacía eso debía tener el favor de Dios Todopoderoso y, a lo mejor, hasta era el Mesías como muchos pensaban…

Otros, como podemos imaginar, salieron de allí con la sensación exacta que habían asistido, sí, a algo extraordinario y Quien lo había llevado a cabo no era otro que el Mesías esperado por Israel.

JESÚS, gracias por haberlo hecho todo por Amor y sin tener en cuenta lo políticamente correcto, como se dice ahora.


Eleuterio Fernández Guzmán

26 de marzo de 2021

Hacerse a sí mismo Dios

Jn 10, 31-42


"Los judíos tomaron piedras para apedrear a Jesús.

Entonces Jesús dijo: 'Les hice ver muchas obras buenas que vienen del Padre; ¿por cuál de ellas me quieren apedrear?'

Los judíos le respondieron: 'No queremos apedrearte por ninguna obra buena, sino porque blasfemas, ya que, siendo hombre, te haces Dios'.

Jesús les respondió: '¿No está escrito en la Ley de ustedes: 'Yo dije: Ustedes son dioses'?

Si la Ley llama dioses a los que Dios dirigió su Palabra -y la Escritura no puede ser anulada- ¿cómo dicen: ‘Tú blasfemas’, a quien el Padre santificó y envió al mundo, porque dijo: ‘Yo soy Hijo de Dios’? Si no hago las obras de mi Padre, no me crean; pero si las hago, crean en las obras, aunque no me crean a mí. Así reconocerán y sabrán que el Padre está en mí y Yo en el Padre'.

Ellos intentaron nuevamente detenerlo, pero Él se les escapó de las manos.

Jesús volvió a ir al otro lado del Jordán, al lugar donde Juan Bautista había bautizado, y se quedó allí. Muchos fueron a verlo, y la gente decía: 'Juan no ha hecho ningún signo, pero todo lo que dijo de este hombre era verdad'. Y en ese lugar muchos creyeron en Él."


COMENTARIO

En muchas ocasiones podemos ver al Hijo de Dios decir, eso, que lo es. También vemos que hay quien no cree en lo que dice y se rasga las vestiduras. Y, entonces, Jesucristo con su Verbo demuestra que es quien dice ser que es. Y eso enfada aún más a muchos de los que le escuchan que llegan a intentar matarlo a base de apedrearlo. Sin embargo, intenta razonar con ellos diciéndoles que lo que hace (el predicar y los milagros) los hace porque es, en efecto, Dios mismo hecho hombre y ellos, que ni siquiera se atreven a escribir el nombre del Todopoderoso, no pueden soportar que haya alguien entre ellos que diga que es el Creador. Y procuran matarlo.

Sin embargo, como nos dice este trocico del Evangelio de San Juan muchos creyeron en lo que habían escuchado a Juan el Bautista porque veían que en el Hijo de José y de María se cumplía todo. Y creyeron en Él.

JESÚS, gracias por perseverar en la Verdad.



Eleuterio Fernández Guzmán

25 de marzo de 2021

Encarnación

Lc 1, 26-38


"Al sexto mes envió Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María. Y, entrando, le dijo: 'Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.' Ella se conturbó por estas palabras y se preguntaba qué significaría aquel saludo. El ángel le dijo: 'No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios; vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo a quien pondrás por nombre Jesús. Él será grande, se le llamará Hijo del Altísimo y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin.' María respondió al ángel: '¿Cómo será esto, puesto que no conozco varón?' El ángel le respondió: 'El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que ha de nacer será santo y se le llamará Hijo de Dios. Mira, también Isabel, tu pariente, ha concebido un hijo en su vejez y este es ya el sexto mes de la que se decía que era estéril, porque no hay nada imposible para Dios.' Dijo María: 'He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra.' Y el ángel, dejándola, se fue."



COMENTARIO


Seguramente, este momento que trae al día de hoy el Evangelio de San Lucas, es uno de los más importantes de la historia de la salvación pues, aunque Dios podía haber hecho las cosas de otra manera… las hizo así y por eso mismo cuando el Ángel Gabriel hizo lo que hizo facilitó mucho las cosas al ser humano.

Dos cosas a destacar:

1- Aquella joven llamada María tenía una fe profunda. No era de aquel momento sin que Dios había sabido escoger muy bien a alguien que, al fin de eso, se declara “esclava del Señor” porque lo era.

2. Lo que supone aquel acto de afirmación de fe de parte de María es equiparable a decir sí a todo lo que luego iba a venir.

Ciertamente, cuando María asintió a lo que le dijo Gabriel llevó a cabo su máximo gozo: agradar a Dios.



JESÚS, gracias por haber escogido una Madre como María con cuyo nombre se nos llena el corazón: Miriam.



Eleuterio Fernández Guzmán

24 de marzo de 2021

Mantenerse en la Palabra de Dios

Jn 8, 31-42


"En aquel tiempo dijo Jesús a los judíos que habían creído en él: 'Si os mantenéis en mi Palabra, seréis verdaderamente mis discípulos, y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres'. Ellos le respondieron: 'Nosotros somos descendencia de Abraham y nunca hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo dices tú: Os haréis libres?' Jesús les respondió: 'En verdad, en verdad os digo: todo el que comete pecado es un esclavo. Y el esclavo no se queda en casa para siempre; mientras el hijo se queda para siempre. Si, pues, el Hijo os da la libertad, seréis realmente libres. Ya sé que sois descendencia de Abraham; pero tratáis de matarme, porque mi Palabra no prende en vosotros. Yo hablo lo que he visto donde mi Padre; y vosotros hacéis lo que habéis oído donde vuestro padre'. Ellos le respondieron: 'Nuestro padre es Abraham'. Jesús les dice: 'Si sois hijos de Abraham, haced las obras de Abraham. Pero tratáis de matarme, a mí que os he dicho la verdad que oí de Dios. Eso no lo hizo Abraham. Vosotros hacéis las obras de vuestro padre'. Ellos le dijeron: 'Nosotros no hemos nacido de la prostitución; no tenemos más padre que a Dios'. Jesús les respondió: 'Si Dios fuera vuestro Padre, me amaríais a mí, porque yo he salido y vengo de Dios; no he venido por mi cuenta, sino que Él me ha enviado.'"


COMENTARIO


Es cierto y verdad que lo que les dice el Hijo de Dios a muchos de los que le escuchan es algo más que fuerte. Y es que ellos, como era su pensamiento, esperarían de un Maestro palabras que les sonaran agradables al oído y al corazón. Sin embargo, lo único que escuchaban era palabras más que duras que los ponían a los pies de los caballos y que, además, los hacían quedar mal ante los que ellos creían eran sus segundos.


Lo que dice Jesucristo no es, de todas formas, nada extraño. Permanecer en Dios ha de querer decir tenerlo, de verdad, como Padre y hacer Su Voluntad. Y hacer otra cosa no es, precisamente, hacer merecimientos para ganar la vida eterna y el Cielo. Y eso es lo que molesta a los que lo quieren alcanzar pero que, sin embargo, al no permanecer de verdad en el Todopoderoso, no van a llegar a obtener aquello que tanto ansían.



JESÚS, queremos permanecer en ti y no salir de tu redil de Amor y Misericordia.



Eleuterio Fernández Guzmán

23 de marzo de 2021

Lo que agrada a Dios

Jn 8, 21-30


"Jesús dijo a los fariseos: 'Yo me voy, y ustedes me buscarán y morirán en su pecado. Adonde Yo voy, ustedes no pueden ir'.

Los judíos se preguntaban: '¿Pensará matarse para decir: ‘Adonde Yo voy, ustedes no pueden ir’?'
 
Jesús continuó: 'Ustedes son de aquí abajo, Yo soy de lo alto. Ustedes son de este mundo, Yo no soy de este mundo. Por eso les he dicho: 'Ustedes morirán en sus pecados'. Porque si no creen que Yo Soy, morirán en sus pecados'. 

Los judíos le preguntaron: '¿Quién eres Tú?' Jesús les respondió: 'Esto es precisamente lo que les estoy diciendo desde el comienzo. De ustedes, tengo mucho que decir, mucho que juzgar. Pero Aquél que me envió es veraz, y lo que aprendí de Él es lo que digo al mundo'. 

Ellos no comprendieron que Jesús se refería al Padre. Después les dijo: “Cuando 'ustedes hayan levantado en alto al Hijo del hombre, entonces sabrán que Yo Soy y que no hago nada por mí mismo, sino que digo lo que el Padre me enseñó. El que me envió está conmigo y no me ha dejado solo, porque Yo hago siempre lo que le agrada'.

Mientras hablaba así, muchos creyeron en Él.



COMENTARIO

Ciertamente, cuando el Hijo de Dios habla a los que le escucha según recoge este Evangelio de San Juan, no es de extrañar que muchos no supieran a qué se estaba refiriendo. Y es que les habla de lo que ha de venir y no entienden que se refiere, no sólo a su muerte sino, sobre todo, a su resurrección y a la especial relación que tiene con Dios. Y ellos, que no son capaces de aceptar eso, que sea hijo de Dios (o Dios mismo hecho hombre) se debieron rasgar las vestiduras (al menos, en su imaginación) por aquellas palabras que tan extrañas les sonaban y que les llevaba a dejar de creer lo que hasta entonces habían creído.

Había, sin embargo, quien creyó aquellas palabras y, seguramente, salvaron sus almas.



JESÚS, gracias por das pistas acerca de la salvación eterna, por dejarlo todo claro y bien dicho.



Eleuterio Fernández Guzmán

22 de marzo de 2021

No pecar más

Jn 8, 1-11

 

“1 Por su parte, Jesús se retiró al monte de los Olivos. 2 Al amanecer se presentó de nuevo en el templo, y todo el pueblo acudía a él, y, sentándose, les enseñaba. 3 Los escribas y los fariseos le traen una mujer sorprendida en adulterio, y, colocándola en medio, 4 le dijeron: ‘Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio. 5 La ley de Moisés nos manda apedrear a las adúlteras; tú, ¿qué dices?’. 6 Le preguntaban esto para comprometerlo y poder acusarlo. Pero Jesús, inclinándose, escribía con el dedo en el suelo. 7 Como insistían en preguntarle, se incorporó y les dijo: ‘El que esté sin pecado, que le tire la primera piedra’. 8 E inclinándose otra vez, siguió escribiendo. 9 Ellos, al oírlo, se fueron escabullendo uno a uno, empezando por los más viejos. Y quedó solo Jesús, con la mujer en medio, que seguía allí delante. 10 Jesús se incorporó y le preguntó: ‘Mujer, ¿dónde están tus acusadores?; ¿ninguno te ha condenado?’. 11 Ella contestó: ‘Ninguno, Señor’.

Jesús dijo: ‘Tampoco yo te condeno. Anda, y en adelante no peques más’”.

 

 

COMENTARIO

 

Bien nos dice el texto del Evangelio de San Juan que aquellos “fieles” judíos que habían llevado a la mujer sorprendida en adulterio (lo cual no duda Jesús que se hubiera producido) querían comprometer al Hijo de Dios. Y es que es lo que llevaban mucho tiempo haciendo.

 

Resulta curioso con qué poco Jesucristo libró a la mujer de ser asesinada allí mismo. Y es que bastó con que dijese que tirase la primera piedra quien estuviese limpio de pecado para que todos se fueran. Y no se fueron en un orden cualquiera sino, primero, los más viejos pues, seguramente, eran los que más tiempo habían tenido para pecar…

 

Pero eso  no es todo. Y es que la misericordia de Dios ha de tener, digamos, una contrapartida por parte de quien la recibe. Y es que Jesucristo perdona a la mujer pero le dice, acto seguido, que no peque más. Y es que no juzgó y entendió que debía aplicar el perdón a cambio, como medida personal para ella, de que ella no incurriera más en pecado.

 

 

JESÚS,  gracias por haber salvado a aquella mujer de esta forma.

 

Eleuterio Fernández Guzmán

21 de marzo de 2021

Domingo, 21 de marzo de 2021- Cuando sea levantado

 

Jn 12, 20-33

 

“20 Había algunos griegos de los que subían a adorar en la fiesta. 21 Estos se dirigieron a Felipe, el de Betsaida de Galilea, y le rogaron: 'Señor, queremos ver a Jesús.' 22 Felipe fue a decírselo a Andrés; Andrés y Felipe fueron a decírselo a Jesús. 23 Jesús les respondió: 'Ha llegado la hora de que sea glorificado el Hijo de hombre. 24 En verdad, en verdad os digo: si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda él solo; pero si muere, da mucho fruto. 25 El que ama su vida, la pierde;  y el que odia su vida en este mundo, la guardará para una vida eterna. 26      Si alguno me sirve, que me siga, y donde yo esté, allí estará también mi servidor. Si alguno me sirve, el Padre le honrará. 27 Ahora mi alma está turbada. Y ¿qué voy a decir? ¡Padre, líbrame de esta hora!  Pero ¡si he llegado a esta hora para esto! 28 Padre, glorifica tu Nombre.' Vino entonces una voz del cielo: 'Le he glorificado y de nuevo le glorificaré.'  29 La gente que estaba allí y lo oyó decía que había sido un trueno. Otros decían: 'Le ha hablado un ángel.' 30 Jesús respondió: 'No ha venido esta voz por mí, sino por vosotros.  31 Ahora es el juicio de este mundo; ahora el Príncipe de este mundo será echado fuera.  32 y yo cuando sea levantado de la tierra, atraeré a todos hacia mí.' 33 Decía esto para significar de qué muerte iba a morir.”

 

COMENTARIO

Ciertamente, aunque al final de este diálogo de Cristo con aquellos que le escuchan habla de cuando sea levantado (y sabemos que se refiere a la Cruz) hay mucho de lo que habla que tiene que ver con su muerte pero, sobre todo, con lo que sucederá con aquellos que le sigan… o no le sigan.

Tiene palabras de consuelo porque habla de estar allí donde esté Él y, queriendo hablar de su muerte, sabemos que se refiere al Cielo. Y eso es lo que quiere para aquellos que le escuchan y que ama con todo su corazón.

Es importante que diga el Hijo de Dios que, aunque su alma esté turbada, no por eso va a dejar de hacer la Voluntad de su Padre del Cielo. Y es que debe dar ejemplo, primero, para los que le escuchan pero, luego, ha de hacer aquello que el Todopoderoso quiere que haga.


JESÚS,  gracias por ponernos sobre aviso acerca de lo que ha de venir.


Eleuterio Fernández Guzmán

20 de marzo de 2021

Las dudas acerca de Cristo

 

Jn 7,40-53

 

En aquel tiempo, muchos entre la gente, que habían escuchado a Jesús, decían: ‘Éste es verdaderamente el profeta’. Otros decían: ‘Éste es el Cristo’. Pero otros replicaban: ‘¿Acaso va a venir de Galilea el Cristo? ¿No dice la Escritura que el Cristo vendrá de la descendencia de David y de Belén, el pueblo de donde era David?’. 


Se originó, pues, una disensión entre la gente por causa de Él. Algunos de ellos querían detenerle, pero nadie le echó mano. Los guardias volvieron donde los sumos sacerdotes y los fariseos. Estos les dijeron: ‘¿Por qué no le habéis traído?’. Respondieron los guardias: ‘Jamás un hombre ha hablado como habla ese hombre’. Los fariseos les respondieron: ‘¿Vosotros también os habéis dejado embaucar? ¿Acaso ha creído en Él algún magistrado o algún fariseo? Pero esa gente que no conoce la Ley son unos malditos’. 


Les dice Nicodemo, que era uno de ellos, el que había ido anteriormente donde Jesús: ‘¿Acaso nuestra Ley juzga a un hombre sin haberle antes oído y sin saber lo que hace?’. Ellos le respondieron: ‘¿También tú eres de Galilea? Indaga y verás que de Galilea no sale ningún profeta’. Y se volvieron cada uno a su casa”
.

 

 

COMENTARIO

 

Se está tramando el final humano de Jesús. Los que le persiguen siembran dudas acerca de su persona y de la misión que está cumpliendo el Maestro. No extraña, por tanto, que cundiera, precisamente, la duda ente aquellos que lo conocían.

 

Los considerados sabios, socialmente hablando, sabían que Jesús era muy peligroso para sus intereses porque estaba diciendo la verdad. Por eso se apoyan unos a otros sosteniendo que si ninguno de ellos lo había apoyado lo mismo debían hacer el resto de judíos.

 

Sin embargo, no todos era de igual pensar. Nicodemo, también sabio como ellos, se había dado cuenta de que aquel Maestro era mucho más que un Maestro. Por eso era discípulo suyo aunque en secreto. Trata de defenderlo pero las fuerzas del Mal habían ocupado el corazón de muchos.

 

 

 

JESÚS, ayúdanos a no dudar de ti.

 

Eleuterio Fernández Guzmán

 

19 de marzo de 2021

San José, fiel padre adoptivo de Cristo





Hoy es un día muy especial porque recordamos a una figura muy importante en la historia de la Salvación: José, esposo de la Virgen María y padre adoptivo de Jesucristo.

José fue ejemplo, y lo sigue siendo, de quien escucha a Dios y es capaz de acoger en su corazón Su Palabra. Cambia, por tanto, de actitud hacia su desposada María, y la acoge en su casa: fue fiel.

San José es ejemplo de laboriosidad y de enseñanza pues es lo que hace con Jesús que aprende un oficio y todo lo relacionado con el sacrificio en la familia y el esfuerzo para seguir adelante.

Nosotros debemos a San José mucho de la fe que tenemos pues mirándolo sabemos a qué atenernos y siguiendo sus consejos de vida somos capaces de tener en cuenta lo que Dios nos dice y, además, estar seguros de obrar bien.

Nosotros celebramos hoy a San José, padre amoroso de Cristo, esposo amoroso de María y, en fin, un buen ejemplo a seguir.


San José, padre y fiel creyente, ruega por nosotros .



Eleuterio Fernández Guzmán

18 de marzo de 2021


 

Sigue Cristo con la Verdad

Jn 55, 31-47


"En aquel tiempo, dijo Jesús a los judíos: Si yo diera testimonio de mí mismo, mi testimonio no sería válido. Otro es el que da testimonio de mí, y yo sé que es válido el testimonio que da de mí. Vosotros mandasteis enviados donde Juan, y él dio testimonio de la verdad. No es que yo busque testimonio de un hombre, sino que digo esto para que os salvéis. Él era la lámpara que arde y alumbra y vosotros quisisteis recrearos una hora con su luz. Pero yo tengo un testimonio mayor que el de Juan; porque las obras que el Padre me ha encomendado llevar a cabo, las mismas obras que realizo, dan testimonio de mí, de que el Padre me ha enviado. Y el Padre, que me ha enviado, es el que ha dado testimonio de mí. Vosotros no habéis oído nunca su voz, ni habéis visto nunca su rostro, ni habita su palabra en vosotros, porque no creéis al que Él ha enviado. Vosotros investigáis las escrituras, ya que creéis tener en ellas vida eterna; ellas son las que dan testimonio de mí; y vosotros no queréis venir a mí para tener vida. La gloria no la recibo de los hombres. Pero yo os conozco: no tenéis en vosotros el amor de Dios. Yo he venido en nombre de mi Padre, y no me recibís; si otro viene en su propio nombre, a ése le recibiréis. ¿Cómo podéis creer vosotros, que aceptáis gloria unos de otros, y no buscáis la gloria que viene del único Dios? No penséis que os voy a acusar yo delante del Padre. Vuestro acusador es Moisés, en quién habéis puesto vuestra esperanza. Porque, si creyerais a Moisés, me creeríais a mí, porque él escribió de mí. Pero si no creéis en sus escritos, cómo vais a creer en mis palabras?"


COMENTARIO

Es verdad: Cristo sigue con este discurso relacionado con, precisamente, aquello que lo une a Dios. Y cuanto más habla, podemos imaginar, más se contrarían muchos de lo que le escuchan pues no están de acuerdo con lo que dice. Y, sin embargo, no miente ni dice nada que esté alejado de la realidad porque, en efecto, lo ha enviado Dios al mundo para que el mundo se salve y, además, sólo Él ha visto a Dios y sólo Él ha escuchado su voz, así, directamente, como de Dios a Cristo. Y es por eso que Jesucristo reprocha a los que no quieren escucharlo, precisamente, que no quieran escucharlo si les está diciendo que es Él el Enviado de Dios y no otro y que si a Juan lo tuvieron por alguien importante… ¡sí!, ahí, ante ellos, hay Alguien que es muy importante y deberían escucharlo.

Y fue que no.



JESÚS, gracias por perseverar en tu Amor.



Eleuterio Fernández Guzmán

17 de marzo de 2021

Libros con alma

 Libros que vale la pena leer y llevarse al corazón




Dios y Cristo son Uno

Jn 5, 17-30


Jesús dijo a los judíos:

“'Mi Padre trabaja siempre, y Yo también trabajo'. Pero para los judíos ésta era una razón más para matarlo, porque no sólo violaba el sábado, sino que se hacía igual a Dios, llamándolo su propio Padre.

Entonces Jesús tomó la palabra diciendo: 'Les aseguro que el Hijo no puede hacer nada por sí mismo sino solamente lo que ve hacer al Padre; lo que hace el Padre, lo hace igualmente el Hijo.

Porque el Padre ama al Hijo y le muestra todo lo que hace. Y le mostrará obras más grandes aún, para que ustedes queden maravillados.

Así como el Padre resucita a los muertos y les da vida, del mismo modo el Hijo da vida al que Él quiere. Porque el Padre no juzga a nadie: Él ha puesto todo juicio en manos de su Hijo, para que todos honren al Hijo como honran al Padre.
El que no honra al Hijo, no honra al Padre que lo envió.

Les aseguro que el que escucha mi palabra y cree en Aquél que me ha enviado, tiene Vida eterna y no está sometido al juicio, sino que ya ha pasado de la muerte a la Vida. Les aseguro que la hora se acerca, y ya ha llegado, en que los muertos oirán la voz del Hijo de Dios; y los que la oigan, vivirán.

Así como el Padre tiene la vida en sí mismo, del mismo modo ha concedido a su Hijo tener la vida en sí mismo, y le dio autoridad para juzgar porque Él es el Hijo del hombre.

No se asombren: se acerca la hora en que todos los que están en las tumbas oirán su voz y saldrán de ellas: los que hayan hecho el bien, resucitarán para la Vida; los que hayan hecho el mal, resucitarán para el juicio.

Nada puedo hacer por mí mismo.

Yo juzgo de acuerdo con lo que oigo, y mi juicio es justo, porque lo que Yo busco no es hacer mi voluntad, sino la de Aquél que me envió'”.


COMENTARIO

Es cierto y verdad que no debería extrañarnos nada de nada que hubiera quien se enfadara mucho con el Hijo de Dios y quisiera, simplemente, matarlo. Y esto lo decimos porque, en tiempos de Jesucristo, había quien tenía muy claro, según su ver y entender, qué era la Ley de Dios y qué su santa Voluntad. Sin embargo, es bien cierto que no era así pues Jesucristo les afea mucho la conducta y les pone las cartas sobre la mesa. Por eso hay tanto enfado cuando hace ver que sólo Él ha visto a Dios y, es más, es el Enviado del Todopoderoso y que sólo a través de Él se va al Cielo. Y eso es lo que trae a mal traer a muchos de los que, en tiempos, del Hijo de hombre, no quieren ni oír, siquiera, hablar de que hubiera alguien que se dijera Hijo de Dios.


JESÚS, gracias por decir las cosas son a pesar de tantos y tantos que no quieren escucharlas.


Eleuterio Fernández Guzmán

16 de marzo de 2021

Curar por misericordia

Jn 5, 2-3a.5-16


"Se celebraba una fiesta de los judíos y Jesús subió a Jerusalén.

Junto a la puerta de las Ovejas, en Jerusalén, hay una piscina llamada en hebreo 'Betsata', que tiene cinco pórticos. Bajo estos pórticos yacía una multitud de enfermos, ciegos, lisiados y paralíticos.

Había allí un hombre que estaba enfermo desde hacía treinta y ocho años. Al verlo tendido, y sabiendo que hacía tanto tiempo que estaba así, Jesús le preguntó: '¿Quieres sanarte?'

Él respondió: 'Señor, no tengo a nadie que me sumerja en la piscina cuando el agua comienza a agitarse; mientras yo voy, otro desciende antes'.
Jesús le dijo: 'Levántate, toma tu camilla y camina'.

En seguida el hombre se sanó, tomó su camilla y empezó a caminar.
Era un sábado, y los judíos dijeron entonces al que acababa de ser sanado: “Es sábado. No te está permitido llevar tu camilla”.
Él les respondió: “El que me sanó me dijo: «Toma tu camilla y camina»“. Ellos le preguntaron: “¿Quién es ese hombre que te dijo: ‘Toma tu camilla y camina’?”
Pero el enfermo lo ignoraba, porque Jesús había desaparecido entre la multitud que estaba allí.
Después, Jesús lo encontró en el Templo y le dijo: 'Has sido sanado; no vuelvas a pecar, de lo contrario te ocurrirán peores cosas todavía'.

El hombre fue a decir a los judíos que era Jesús el que lo había sanado. Ellos atacaban a Jesús, porque hacía esas cosas en sábado."




COMENTARIO


En realidad, la situación que nos pone sobre la mesa este Evangelio de San Juan no es única a lo largo de la Sagrada Escritura. Y es que el Hijo de Dios acostumbraba a no mirar el calendario cuando se encontraba ante una situación de necesidad.


El caso es que aquel hombre que estaba enfermo y no había forma de que curara, seguramente conmovió el corazón de Jesús. Y es que llevaba muchos años confiando en que si bajaba a la piscina en el momento oportuno curaría de su enfermedad. Y eso pudo más que otra cosa.


Jesucristo cura al enfermo porque sabe que debe hacerlo porque en su vida prevalecía la misericordia por encima de otras consideraciones. Y eso, al hacerlo en sábado, conmovió, para mal, los corazones de algunos que supieron de aquello y que pusieron por delante la ley humana antes que la de Dios.




JESÚS, gracias por volver a demostrar que la misericordia es algo que debemos tener muy en cuenta.


Eleuterio Fernández Guzmán