Decía también: '¿Con qué compararemos el Reino de Dios o con qué parábola lo expondremos? Es como un grano de mostaza que, cuando se siembra en la tierra, es más pequeña que cualquier semilla que se siembra en la tierra; pero una vez sembrada, crece y se hace mayor que todas las hortalizas y echa ramas tan grandes que las aves del cielo anidan a su sombra.' Y les anunciaba la palabra con muchas parábolas como éstas, según podían entenderle; no les hablaba sin parábolas; pero a sus propios discípulos se lo explicaba todo en privado."
29 de enero de 2021
Nos lo explica todo
Decía también: '¿Con qué compararemos el Reino de Dios o con qué parábola lo expondremos? Es como un grano de mostaza que, cuando se siembra en la tierra, es más pequeña que cualquier semilla que se siembra en la tierra; pero una vez sembrada, crece y se hace mayor que todas las hortalizas y echa ramas tan grandes que las aves del cielo anidan a su sombra.' Y les anunciaba la palabra con muchas parábolas como éstas, según podían entenderle; no les hablaba sin parábolas; pero a sus propios discípulos se lo explicaba todo en privado."
28 de enero de 2021
No esconder la luz
Mc 4, 21-25
27 de enero de 2021
Sembrar y recoger
Mc 4, 1-10.14-20
"Y otra vez se puso a enseñar a orillas del mar. Y se reunió tanta gente junto a él que hubo de subir a una barca y, ya en el mar, se sentó; toda la gente estaba en tierra a la orilla del mar. Les enseñaba muchas cosas por medio de parábolas. Les decía en su instrucción:
'Escuchad. Una vez salió un sembrador a sembrar. Y sucedió que, al sembrar, una parte cayó a lo largo del camino; vinieron las aves y se la comieron. Otra parte cayó en terreno pedregoso, donde no tenía mucha tierra, y brotó en seguida por no tener hondura de tierra; pero cuando salió el sol se agostó y, por no tener raíz, se secó. Otra parte cayó entre abrojos; crecieron los abrojos y la ahogaron, y no dio fruto. Otras partes cayeron en tierra buena y, creciendo y desarrollándose, dieron fruto; unas produjeron treinta, otras sesenta, otras ciento.'» Y decía: 'Quien tenga oídos para oír, que oiga.'
Cuando quedó a solas, los que le seguían a una con los Doce le preguntaban sobre las parábolas. Él les dijo: 'A vosotros se os ha dado el misterio del Reino de Dios, pero a los que están fuera todo se les presenta en parábolas, para que por mucho que miren no vean, por mucho que oigan no entiendan, no sea que se conviertan y se les perdone.'
Y les dice: '¿No entendéis esta parábola? ¿Cómo, entonces, comprenderéis todas las parábolas? El sembrador siembra la palabra. Los que están a lo largo del camino donde se siembra la palabra son aquellos que, en cuanto la oyen, viene Satanás y se lleva la palabra sembrada en ellos. De igual modo, los sembrados en terreno pedregoso son los que, al oír la palabra, al punto la reciben con alegría, pero no tienen raíz en sí mismos, sino que son inconstantes; y en cuanto se presenta una tribulación o persecución por causa de la palabra, sucumben en seguida. Y otros son los sembrados entre los abrojos; son los que han oído la palabra, pero las preocupaciones del mundo, la seducción de las riquezas y las demás concupiscencias les invaden y ahogan la palabra, y queda sin fruto. Y los sembrados en tierra buena son aquellos que oyen la palabra, la acogen y dan fruto, unos treinta, otros sesenta, otros ciento.''"
26 de enero de 2021
Cumplir la Voluntad de Dios
Mc 3, 31-35
"Llegan su madre y sus hermanos y, quedándose fuera, le envían a llamar. Estaba mucha gente sentada a su alrededor. Le dicen: '¡Oye!, tu madre, tus hermanos y tus hermanas están fuera y te buscan.' Él les responde: '¿Quién es mi madre y mis hermanos?' Y mirando en torno a los que estaban sentados en corro, a su alrededor, dice: 'Estos son mi madre y mis hermanos. Quien cumpla la voluntad de Dios, ése es mi hermano, mi hermana y mi madre.'"
COMENTARIO
Es cierto y verdad que pudiera parecer que este texto bíblico muestra al Hijo de Dios despreciando, nada más y nada menos, que a su Madre, la Virgen María. Sin embargo, como suele pasar con Jesucristo lo que pasa es, justamente, lo contrario.
Resulta de lo más normal que hubiera mucha gente allí donde Jesucristo acudía a predicar Y es que su fama de santidad y de ser un Maestro que enseñaba con autoridad se había extendido. Por eso ni siquiera María puede llegar, digamos, donde estaba su hijo. Y lo mandan llamar.
Cuando Jesucristo dice que sus hermanos y hermanas son aquellos que cumplen a Voluntad de Dios sabe más que bien que su Madre, María, es una persona que siempre ha cumplido la Voluntad de su Padre del Cielo. Es más, sabe que es, además de él mismo, la única persona que siempre ha hecho eso.
JESÚS, gracias por decir las cosas como han que decirlas.
Eleuterio Fernández Guzmán
25 de enero de 2021
Enviados
Mc 16,15-18
COMENTARIO
Enviados por Cristo
Jesús envía a los que ha escogido. Sabe que es la única manera de
que la Palabra de Dios, que ha venido a recordar y a que se cumpla la Ley del
Creador, debe llegar en boca de los hombres que deben conocerla y amarla.
Creer
Jesús ofrece dos posibilidades a todos aquellos que escuchen que el
Reino de Dios ha llegado. Pueden creer y, entonces, convertir su corazón al
Padre y llevar una vida acorde con su Ley. Entonces, aquellos que así lo hagan,
serán salvados.
No creer
Pero también se puede optar por no creer y seguir con su vida
perdida. Entonces, tal persona no será bautizada, lógicamente y, como es de
esperar y así lo dice Jesús la condenación eterna caerá sobre su alma. Y lo
dice con toda claridad el Hijo de Dios.
JESÚS, propones la Verdad
pero no obligas a aceptarla. Sin embargo, sabemos que es muy importante creer
en Dios. Ayúdanos a no caer en la trampa del Maligno y a seguirte siempre como
Hijo de Dios.
Eleuterio Fernández Guzmán
24 de enero de 2021
Y le siguieron
Mc 1, 14-20
“14 Después
que Juan fue entregado, marchó Jesús a Galilea; y proclamaba la Buena Nueva de
Dios: 15 ‘El tiempo se ha cumplido y el Reino de Dios está cerca; convertíos y
creed en la Buena Nueva.’ 16 Bordeando el mar de Galilea, vio a Simón y Andrés,
el hermano de Simón, largando las redes en el mar, pues eran pescadores. 17 Jesús les dijo: ‘Venid
conmigo, y os haré llegar a ser pescadores de hombres.’ 18 Al instante, dejando
las redes, le siguieron. 19 Caminando un poco más adelante, vio a Santiago, el
de Zebedeo, y a su hermano Juan; estaban también en la barca arreglando las redes; 20 y al instante los
llamó. Y ellos, dejando a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros, se
fueron tras él.”
COMENTARIO
Al
parecer, la señal según la cual la predicación del Hijo de Dios debía dar
comienzo fue el prendimiento de Juan el Bautista. Y Jesucristo, que lo sabía
más que bien, empezó a llevar a cabo su labor evangelizadora.
Como
podemos suponer, en cuanto a hombre, Jesucristo necesitaba de otras personas
que multiplicasen la evangelización y transmitiesen, lo más rápido posible, la
Buena Noticia. Y los escoge, según su leal saber y entender.
Resulta,
cuanto menos, curioso, la reacción de aquellos a los que Jesucristo va
llamando. Y es que no se hacen los remolones sino que, dejando lo que tienen en
sus manos, lo que son y lo que han sido, lo dejan todo y van con Él. Y es que
Jesucristo debía convencer sólo con la mirada que llegaba el corazón.
JESÚS, gracias por haber elegido a los Apóstoles según tu
corazón.
Eleuterio Fernández Guzmán
23 de enero de 2021
Jesús predicaba
Mc 3, 20-21
De vez en cuando Jesús volvía al lugar
donde había vivido muchos años. Allí todos le conocían como el hijo del
carpintero. Seguramente acudía para hacer lo mismo que hacía en todos los
lugares: salvar a quien debían ser salvado y anunciar la Buena Noticia.
También es más que seguro que su Madre
sabía que allí había llegado porque, no lo dudamos, iría a visitarla antes que
a nadie. También al resto de su familia que, por ser judía, la imaginamos
compuesta por muchas personas, por muchos parientes.
El texto de este evangelio nos dicen que
fueron a buscarlo allí donde se encontraba porque estaba fuera de sí.
Seguramente se nos quiere decir que estaba predicando y lo hacía con tal
intensidad que no parecía Jesús, aquel que había crecido en Nazaret. Y es que
Dios hecho hombre parecería Quien era.
JESÚS, ayúdanos a escuchar lo que tengas que decirnos.
Eleuterio Fernández Guzmán
22 de enero de 2021
Escogió a Doce
Mc 3, 13-19
"Subió al monte y llamó a los que él quiso; y vinieron junto a él. Instituyó Doce, para que estuvieran con él, y para enviarlos a predicar con poder de expulsar los demonios. Instituyó a los Doce y puso a Simón el nombre de Pedro; a Santiago el de Zebedeo y a Juan, el hermano de Santiago, a quienes puso por nombre Boanerges, es decir, hijos del trueno; a Andrés, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago el de Alfeo, Tadeo, Simón el Cananeo y Judas Iscariote, el mismo que le entregó."
COMENTARIO
Ciertamente, Dios podía haber hecho las cosas de otra manera pero las hizo así. Y es que, teniendo en cuenta las circunstancias del tiempo, los tiempos finales, en el que envió a su Hijo al mundo, así debía hacer… y lo hizo.
Jesucristo subió al monte a orar y a dirigirse a su Padre del Cielo. Y, entonces, supo a quién debía escoger para ser sus Apóstoles. Y es que debían transmitir la Buena Noticia al mundo según la cual el Reino de Dios había sido implantado en el mundo.
De todas formas, Jesucristo no les dice algo así como “hala, a predicar”, sino que les entrega una serie de dones entre los que podemos pensar estarían el don de la palabra y, como nos dice el texto bíblico, el poder para expulsar demonios.
JESÚS, gracias por haber escogido a aquellos doce hombres.
Eleuterio Fernández Guzmán
21 de enero de 2021
Hacer el bien
Mc 3 7-12
"Jesús se retiró con sus discípulos hacia el mar, y le siguió una gran muchedumbre de Galilea. También de Judea, de Jerusalén, de Idumea, del otro lado del Jordán, de los alrededores de Tiro y Sidón, una gran muchedumbre, al oír lo que hacía, acudió a él. Entonces, a causa de la multitud, dijo a sus discípulos que le prepararan una pequeña barca, para que no le aplastaran. Pues curó a muchos, de suerte que cuantos padecían dolencias se le echaban encima para tocarle. Y los espíritus inmundos, al verle, se arrojaban a sus pies y gritaban: 'Tú eres el Hijo de Dios.' Pero él les mandaba enérgicamente que no le descubrieran. "
COMENTARIO
No es nada extraño que los que habían oído lo que hacía el Hijo de Dios al respecto de su enseñanza, de su predicación y de las curaciones que procuraba, no es extraño, decimos, que muchos quisiesen encontrarse con aquel maravilloso Maestro. Y es lo que hacen todos aquellos que necesitan consuelo que, al parecer (como pasa hoy mismo), eran muchos.
Jesucristo sabe la necesidad que tienen aquellos que le siguen pero, no por eso va a dejar, como dice el texto bíblico, que lo aplasten. Y se va con sus discípulos a otro lado. Y es que, al liberar a muchos de sus enfermedades y demonios, se ganó una justa fama de santidad.
Sin embargo, no estaba dispuesto Jesucristo a que se supiese todo aquello pues sabía que eso levantaría las preocupaciones entre aquellos poderosos que podían considerarlo peligroso. Sin embargo, también podemos comprender que muchas personas liberadas de sus enfermedades y demonios no pudiesen callar.
JESÚS, gracias por tu hacer misericordioso.
Eleuterio Fernández Guzmán
20 de enero de 2021
Ser bueno y misericordioso
Mc 3, 1-6
"Entró de nuevo en la sinagoga, y había allí un hombre que tenía la mano paralizada. Estaban al acecho a ver si le curaba en sábado para poder acusarle. Dice al hombre que tenía la mano seca: 'Levántate ahí en medio.' Y les dice: '¿Es lícito en sábado hacer el bien en vez del mal, salvar una vida en vez de destruirla?' Pero ellos callaban. Entonces, mirándoles con ira, apenado por la dureza de su corazón, dice al hombre: 'Extiende la mano.' Él la extendió y quedó restablecida su mano. En cuanto salieron los fariseos, se confabularon con los herodianos contra él para ver cómo eliminarle."
COMENTARIO
Ciertamente, este texto del Evangelio de San Marcos es más que terrible. Y es que muestra hasta dónde puede llegar un corazón que es de piedra y al que el prójimo le importa, exactamente, nada de nada.
Aquel hombre enfermo estamos seguros de que no lo pasaba nada bien Y es que tener la mano paralizada era una enfermedad verdaderamente incapacitante. Y eso enterneció el corazón del Hijo de Dios.
Otros, al parecer, preferían que aquel hombre siguiera enfermo pues, al parecer, no se podía curar en sábado. Y pensar de tal manera enfureció a Cristo en una de las pocas ocasiones en las que manifestó tal tipo de sentimiento y fue debido a que se dio cuenta del corazón que tenían aquellos que lo criticaban a Él y que, para colmo, se empezaron a confabular para matarlo...
JESÚS, gracias por ser misericordioso.
Eleuterio Fernández Guzmán
19 de enero de 2021
El Señor del sábado
Mc 2, 23-28
"Y sucedió que un sábado cruzaba Jesús por los sembrados, y sus discípulos empezaron a abrir camino arrancando espigas. Decíanle los fariseos: 'Mira, ¿por qué hacen en sábado lo que no es lícito?' Él les dice: '¿Nunca habéis leído lo que hizo David cuando tuvo necesidad, y él y los que le acompañaban sintieron hambre, cómo entró en la Casa de Dios, en tiempos del sumo sacerdote Abiatar, y comió los panes de la presencia, que sólo a los sacerdotes es lícito comer, y dio también a los que estaban con él?' Y les dijo: 'El sábado ha sido instituido para el hombre y no el hombre para el sábado. De suerte que el Hijo del hombre también es señor del sábado.'"
COMENTARIO
Lo que les dice el Hijo de Dios a los fariseos que le echan en cara que sus discípulos hagan lo que no está permitido en sábado les debió sentar más que mal porque era algo que ni querían oír y, menos, escuchar.
Aquellos discípulos, al parecer, habían hecho algo más que mal. Y es que los hombres, como tenían hambre, había cogido unas espigas para comer. Y aquello no les pareció bien a los estrictos vigilantes de la ley.
Sin embargo, se ven obligados a escuchar que aquel Maestro, que conoce muy bien las escrituras judías, es el Hijo del hombre y, por lo tanto, el Enviado de Dios, el Mesías. Y por eso podían hacer sus discípulos lo que hacían.
JESÚS, gracias por no arredrarte ante nadie.
Eleuterio Fernández Guzmán
18 de enero de 2021
Corazones de nuevos… de carne
Mc 1, 18-22
“18 Como
los discípulos de Juan y los fariseos estaban ayunando, vienen y le dicen: ‘¿Por qué mientras los discípulos de
Juan y los discípulos de los fariseos ayunan, tus discípulos no ayunan?’ 19
Jesús les dijo: ¿Pueden acaso ayunar los invitados a la boda mientras el novio
está con ellos? Mientras tengan consigo al novio no pueden ayunar. 20 Días
vendrán en que les será arrebatado el novio; entonces ayunarán, en aquel día. 21
Nadie cose un remiendo de paño sin tundir en un vestido viejo, pues de otro
modo, lo añadido tira de él, el paño nuevo del viejo, y se produce un desgarrón peor. 22 Nadie echa
tampoco vino nuevo en pellejos viejos; de otro modo, el vino reventaría los
pellejos y se echaría a perder tanto el vino como los pellejos: sino que el
vino nuevo, en pellejos nuevos.”
COMENTARIO
Ciertamente,
en este texto del Evangelio de San Marcos está muy bien que el Hijo de Dios
advierta acerca de que sería cuando Él muriera, cuando se lo llevaran, cuando
podrían ayunar sus discípulos. Sin embargo, hay algo más importante que no
podemos olvidar porque es la esencia de nuestra fe o, mejor, de la posibilidad
de tenerla de verdad y no de forma fingida.
El caso es que Jesucristo habla de pellejos, de odres, etc. Y lo que quiere decirnos es que si no tenemos un corazón nuevo, uno que de carne, no seremos capaces ni podremos aceptar la Buena Noticia. Y es que, como nos dice en este texto, lo nuevo no puede contenerse en lo viejo.
JESÚS, gracias por dar a entender que debemos cambiar
nuestro corazón para aceptarte a Ti.
Eleuterio Fernández Guzmán
17 de enero de 2021
Piedra
Jn 1, 35-42
35 Al día siguiente, Juan se encontraba de nuevo
allí con dos de sus discípulos. 36 Fijándose en Jesús que pasaba, dice: 'He ahí
el Cordero de Dios'. 37 Los dos discípulos le oyeron hablar así y siguieron a
Jesús. 38. Jesús se volvió, y al ver que le seguían les dice: '¿Qué buscáis?'.
Ellos le respondieron: 'Rabbi' – que quiere decir 'Maestro' - '¿dónde vives?'.
39 Les respondió: 'Venid y lo veréis'. Fueron, pues, vieron dónde vivía y se
quedaron aquel día. Era más o menos la hora décima.
40 Andrés, el hermano de Simón Pedro, era uno de
los dos que habían oído a Juan y habían seguido a Jesús. 41 Este se encuentra
primeramente con su hermano Simón y le dice: 'Hemos encontrado al Mesías', que
quiere decir Cristo. 42 Y le llevó donde Jesús. Jesús, fijando su mirada en él,
le dijo: 'Tú eres Simón, el hijo de Juan; tú te llamarás Cefas', que quiere
decir 'Piedra'.
COMENTARIO
Es
cierto que cuando el Hijo de Dios va escogiendo a los van a ser sus Apóstoles,
sabe muy bien a quién escoge. Y es que siempre lo hace teniendo muy en cuenta
las características de cada uno de ellos y, aunque a veces le afeen la conducta
(como en el caso del recaudador Mateo) lo bien cierto que es que lo que hace,
lo hace siempre bien.
En
el caso de Pedro, que es llamado, digamos, de forma indirecta por su hermano
Andrés que le dice que han encontrado al Mesías (¡Al Mesías!, nada más y nada
menos), aunque el texto de hoy no nos dice que Pedro lo dejara todo para
seguirlo (como sí pasa en otras ocasiones), lo bien cierto es que sabemos que
sí, que lo dejó todo para ser, nada más y nada menos, que el primus inter
pares, el primero entre los iguales o, lo que es lo mismo, sobre quien se
iba a construir la Iglesia de Cristo.
JESÚS, gracias por saber escoger muy bien a los tuyos
aunque, a veces, no te respondamos bien.
Eleuterio Fernández Guzmán
16 de enero de 2021
No necesitar médico
Mc 2, 13-17
"Salió de nuevo por la orilla del mar, toda la gente acudía a él, y él les enseñaba. Al pasar, vio a Leví, el de Alfeo, sentado en el despacho de impuestos, y le dice: 'Sígueme.' Él se levantó y le siguió.
Y sucedió que estando él a la mesa en casa de Leví, muchos publicanos y pecadores estaban a la mesa con Jesús y sus discípulos, pues eran muchos los que le seguían. Al ver los escribas de los fariseos que comía con los pecadores y publicanos, decían a los discípulos: '¿Qué? ¿Es que come con los publicanos y pecadores?' Al oír esto Jesús, les dice: 'No necesitan médico los que están fuertes, sino los que están mal; no he venido a llamar a justos, sino a pecadores.'
COMENTARIO
El caso es que el Hijo de Dios sabía que, para que su misión se cumpliese era necesario que escogiese a los que, tras su muerte y resurrección iban a seguir difundiendo la Buena Noticia Y por eso escoge, por ejemplo, a personas como Mateo, recaudador de impuestos.
Es cierto que muchos no estaban de acuerdo con eso porque no entendían cómo era posible que un Maestro se juntara con según qué tipo de personas que consideraban pecadoras y, por tantos, debían permanecer lejos de los hijos elegidos por Dios.
Sin embargo, Jesucristo sabía muy bien que había sido enviado al mundo no para curar a los sanos sino, al contrario, para hacer lo propio con los enfermos y salvar a los que necesitaban salvación. Y eso hacía.
JESÚS, gracias por cumplir con tu misión salvadora
Eleuterio Fernández Guzmán
15 de enero de 2021
Admirados por su poder
Mc 2, 1-12
"Entró de nuevo en Cafarnaún; al poco tiempo había corrido la voz de que estaba en casa. Se agolparon tantos que ni siquiera ante la puerta había ya sitio, y él les anunciaba la palabra. Y le vienen a traer a un paralítico llevado entre cuatro. Al no poder presentárselo a causa de la multitud, abrieron el techo encima de donde él estaba y, a través de la abertura que hicieron, descolgaron la camilla donde yacía el paralítico. Viendo Jesús la fe de ellos, dice al paralítico: 'Hijo, tus pecados te son perdonados.' Estaban allí sentados algunos escribas que pensaban en sus corazones: '¿Por qué éste habla así? Está blasfemando. ¿Quién puede perdonar pecados, sino Dios sólo?' Pero, al instante, conociendo Jesús en su espíritu lo que ellos pensaban en su interior, les dice: '¿Por qué pensáis así en vuestros corazones?¿Qué es más fácil, decir al paralítico: `Tus pecados te son perdonados', o decir: `Levántate, toma tu camilla y anda?' Pues para que sepáis que el Hijo del hombre tiene en la tierra poder de perdonar pecados -dice al paralítico-: `A ti te digo, levántate, toma tu camilla y vete a tu casa.'» Se levantó y, al instante, tomando la camilla, salió a la vista de todos, de modo que quedaban todos asombrados y glorificaban a Dios, diciendo: «Jamás vimos cosa parecida.'"
COMENTARIO
Es bien cierto que muchas veces había, en tiempos de la primera venida al mundo, personas que le buscaban las vueltas y que esperaban cualquier ocasión para malmeter contra Jesucristo. Y aquella ocasión del paralítico les venía muy bien…
Aquel hombre contaba con la fe y la confianza de sus amigos. Y confiaban en el Maestro. Por eso lo acercan tanto a Jesucristo y están seguros de que lo va a curar y, en efecto, lo cura de su parálisis.
Ciertamente, hacer aquello y decir, además, que le perdonaba sus pecados, era una afrenta para según qué personas. Pero Jesucristo, que sabía a lo que había venido al mundo, era consciente de todo esto y, también, de que era Dios hecho hombre. De eso, también.
JESÚS, gracias por hacer lo que debías hacer en cada momento.
Eleuterio Fernández Guzmán
14 de enero de 2021
Le seguían a todas partes
Mc 1, 40-45
"Se le acerca un leproso suplicándole y, puesto de rodillas, le dice: 'Si quieres, puedes limpiarme.' Enternecido, extendió su mano, le tocó y le dijo: 'Quiero; queda limpio.' Y al instante, le desapareció la lepra y quedó limpio. Le despidió al instante prohibiéndole severamente: 'Mira, no digas nada a nadie, sino vete, muéstrate al sacerdote y haz por tu purificación la ofrenda que prescribió Moisés para que les sirva de testimonio.' Pero él, así que se fue, se puso a pregonar con entusiasmo y a divulgar la noticia, de modo que ya no podía Jesús presentarse en público en ninguna ciudad, sino que se quedaba a las afueras, en lugares solitarios. Y acudían a él de todas partes."
COMENTARIO
Es bien cierto que el pueblo judío estaba ávido de señales por parte de Dios de sus bondades. Es decir, para creer en alguna verdad necesitaban que la misma estuviera respaldada por una señal. Y eso lo dicen muchas veces a lo largo de la Sagrada Escritura.
Cuando el Hijo de Dios cura al leproso le dice que, en todo caso, para que se sepa que ha sido curado, acuda a quien deba acudir y ofrezca, digamos, lo que a ley de Moisés dejó dicho para tales caso. De todas formas, no tenía que ir por ahí diciendo lo que había pasado.
Aquel hombre, como podemos imaginar, no iba a callar pues era algo de carácter más que extraordinario. Y, como suponemos, muchas personas conocerían que era leproso y veían que ahora no lo era y unían una cosa con la otra y, como es lógico, atribuían a Quien eso había hecho, algo más que una enseñanza o una doctrina. Y le seguían… ¿Qué esperar?
JESÚS, gracias por cumplir con tu misión a pesar de los pesares...
Eleuterio Fernández Guzmán
13 de enero de 2021
Cumplir con la misión dada por Dios
Mc 1, 29-39
"Cuando salió de la sinagoga se fue con Santiago y Juan a casa de Simón y Andrés. La suegra de Simón estaba en cama con fiebre; y le hablan de ella. Se acercó y, tomándola de la mano, la levantó. La fiebre la dejó y ella se puso a servirles.
Al atardecer, a la puesta del sol, le trajeron todos los enfermos y endemoniados; la ciudad entera estaba agolpada a la puerta. Jesús curó a muchos que se encontraban mal de diversas enfermedades y expulsó muchos demonios. Y no dejaba hablar a los demonios, pues le conocían.
De madrugada, cuando todavía estaba muy oscuro, se levantó, salió y fue a un lugar solitario y allí se puso a hacer oración. Simón y sus compañeros fueron en su busca; al encontrarle, le dicen: 'Todos te buscan.' Él les dice: 'Vayamos a otra parte, a los pueblos vecinos, para que también allí predique; pues para eso he salido.' Y recorrió toda Galilea, predicando en sus sinagogas y expulsando los demonios."
COMENTARIO
Casi podemos imaginar la situación de aquellos que, en tiempos del Hijo de Dios, de su primera venida al mundo, pasaban muchas necesidades e, incluso, andaban poseídos por demonios que no habían tenido a nadie en su contra de forma efectiva hasta que fue enviado al mundo el Hijo del Todopoderoso para que el mundo se salvase.
Tampoco nos extraña nada que Jesucristo quisiese seguir cumplimiento su misión porque era lo que debía hacer… y lo hacía. Por eso cura a enfermos y hace todo lo que pueda para predicar la Buena Noticia que tiene todo que ver consigo mismo que es Dios hecho hombre.
El caso es que Jesucristo lo tiene muy claro: “para eso he salido”. Y es que al haber sido el Enviado por su Padre, Creador y Padre nuestro también, otra cosa no podía ni quería hacer.
JESÚS, gracias por cumplir con tu misión.
Eleuterio Fernández Guzmán
12 de enero de 2021
Como quien tiene autoridad
Mc 1, 21b-28
"Llegan a Cafarnaún. Al llegar el sábado entró en la sinagoga y se puso a enseñar. Y quedaban asombrados de su doctrina, porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas.
Había precisamente en su sinagoga un hombre poseído por un espíritu inmundo, que se puso a gritar: '¿Qué tenemos nosotros contigo, Jesús de Nazaret? ¿Has venido a destruirnos? Sé quién eres tú: el Santo de Dios.' Jesús, entonces, le conminó diciendo: 'Cállate y sal de él.' Y agitándole violentamente el espíritu inmundo, dio un fuerte grito y salió de él. Todos quedaron pasmados de tal manera que se preguntaban unos a otros: '¿Qué es esto? ¡Una doctrina nueva, expuesta con autoridad! Manda hasta a los espíritus inmundos y le obedecen.' Bien pronto su fama se extendió por todas partes, en toda la región de Galilea."
COMENTARIO
Nos dice el texto de San Marcos que, debido a lo que muchos veían que hacía el Hijo de Dios, la fama del mismo se extendió por toda Galilea. Y es que no era poca cosa lo que habían acabado de presenciar.
Aquel demonio que poseía al hombre conocía más que bien a Jesucristo. Y es que dice de Él que es “el santo de Dios”. Por eso está obligado a obedecerlo y sale de aquella persona a la que tenía poseída.
Y aquellos que eso ven se dan cuenta de que enseña aquel Maestro desde la autoridad y con autoridad. Por eso dicen que así lo hace y no como los escribas lo cual, seguramente, no debía gustar muchos a los zaheridos o molestados por aquellas palabras.
JESÚS, gracias por cumplir con tu misión sanadora.
Eleuterio Fernández Guzmán
11 de enero de 2021
Seguir a Cristo
“14 Después que Juan fue
entregado, marchó Jesús a Galilea; y proclamaba la Buena Nueva de Dios: 15 ‘El tiempo se ha cumplido y el Reino de
Dios está cerca; convertíos y creed en la Buena Nueva.’» 16 Bordeando el mar de
Galilea, vio a Simón y Andrés, el hermano de
Simón, largando las
redes en el mar, pues eran pescadores. 17 Jesús les dijo: ‘Venid conmigo, y os
haré llegar a ser pescadores de hombres.’ 18 Al instante, dejando las redes, le
siguieron. 19 Caminando un poco más adelante, vio a Santiago, el de Zebedeo, y
a su hermano Juan; estaban también en la barca arreglando las redes;
20 y al instante los
llamó. Y ellos, dejando a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros, se
fueron tras él.”
COMENTARIO
El
Hijo de Dios, que bien sabía que lo era, reconoce aquel momento como crucial.
El caso es que han apresado a Juan, su primo y su Bautista. Sabe, entonces, que
debe cumplir con la misión para la que había sido enviado y no va a defraudar a
su Padre del Cielo.
Lo
que dice Jesucristo no es que sea algo extraordinario sino el cumplimiento de
la voluntad de Dios. Por eso dice que ha llegado el tiempo que todos estaban
esperando. Y predica la conversión, especialmente la de los corazones.
Algunos
que escuchan lo que dice aquel Maestro, seguramente, no responden. Siguen en su
mundo. Pero los hay que, como los Zebedeos, responden que sí a Cristo, lo dejan
todo y le siguen.
JESÚS, danos
fuerza para seguirte y no desfallecer.
Eleuterio Fernández Guzmán
10 de enero de 2021
Domingo, 10 de enero de 2021 – El Hijo de Dios
Mc 1, 7-11
“7 Y
proclamaba: ‘Detrás de mí viene el que es más fuerte que yo; y no soy digno de
desatarle, inclinándome, la correa de sus sandalias. 8 Yo os he bautizado con
agua, pero él os bautizará con Espíritu Santo.’
9 Y sucedió
que por aquellos días vino Jesús desde Nazaret de Galilea, y fue bautizado por
Juan en el Jordán. 10 En cuanto salió del agua vio que los cielos se rasgaban y
que el Espíritu, en forma de paloma, bajaba a él. 11 Y se oyó una voz que venía
de los cielos: ‘Tú eres mi Hijo amado, en ti me complazco.’”
COMENTARIO
Ciertamente,
Juan el Bautista ha sido avisado por el Espíritu Santo acerca de que ha de
venir el Mesías al que él sabe que no es digno de desatarle la correa de las
sandalias, siendo eso una labor, digamos, de esclavos hacia su señor.
Avisa,
de todas formas, el primo de Jesucristo, acerca del bautizo que ha de traer el
Enviado de Dios. Y es que va a ser con Espíritu Santo y, sabemos, fuego y tal
diferencia es más que mucha.
Y
cuando acude Jesucristo a ser bautizado por Juan (aún sabiendo que no tiene
pecado alguno que ser perdonado) Dios se manifiesta e informa, a los presentes,
de que Aquel es su Hijo. Y no sólo Hijo sino, además, amado y en el que se
complace lo cual es una buena indicación acerca de que hay que seguirle.
JESÚS, gracias por haber seguido la Voluntad de Dios.
Eleuterio Fernández Guzmán