30 de mayo de 2020

Lo que no se ha escrito sobre Cristo

Jn 21, 20-25
"Pedro se vuelve y ve, siguiéndoles detrás, al discípulo a quien Jesús amaba, que además durante la cena se había recostado en su pecho y le había dicho: 'Señor, ¿quién es el que te va a entregar?' Viéndole Pedro, dice a Jesús: 'Señor, y éste, ¿qué?' Jesús le respondió: 'Si quiero que se quede hasta que yo venga, ¿qué te importa? Tú, sígueme.' Corrió, pues, entre los hermanos la voz de que este discípulo no moriría. Pero Jesús no había dicho a Pedro: 'No morirá', sino: 'Si quiero que se quede hasta que yo venga.' Este es el discípulo que da testimonio de estas cosas y que las ha escrito, y nosotros sabemos que su testimonio es verdadero. Hay además otras muchas cosas que hizo Jesús. Si se escribieran una por una, pienso que ni todo el mundo bastaría para contener los libros que se escribieran."

COMENTARIO

El Evangelio de San Juan, cuyo autor había estado muy cerca del Hijo de Dios, nos dice, como siempre lo ha hecho, lo que debemos saber acerca de Aquel que había entregado su vida por los que confesaran que era el Mesías.
Hay, de todas formas, muchas cosas que, lógicamente, no se escribieron acerca de Jesucristo. Y es que, como es de esperar, el Hijo de Dios, que vivió algunos años con unos discípulos más cercanos que de otros, les comunicó todo lo que iba a pasar. Y pasó.
En realidad, el Hijo de Dios lo hizo todo, nuevas todas las cosas.

JESÚS, gracias por mantenerte donde debías mantenerte.

Eleuterio Fernández Guzmán

29 de mayo de 2020

Y perdonó a Pedro

Jn 21, 15-19
"Después de haber comido, dice Jesús a Simón Pedro: 'Simón de Juan, ¿me amas más que éstos?' Le dice él: 'Sí, Señor, tú sabes que te quiero.' Le dice Jesús: 'Apacienta mis corderos.» Vuelve a decirle por segunda vez: 'Simón de Juan, ¿me amas?' Le dice él: 'Sí, Señor, tú sabes que te quiero. Le dice Jesús: 'Apacienta mis ovejas.' Le dice por tercera vez: 'Simón de Juan, ¿me quieres?' Se entristeció Pedro de que le preguntase por tercera vez: '¿Me quieres?'» y le dijo: 'Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te quiero.' Le dice Jesús: 'Apacienta mis ovejas. 'En verdad, en verdad te digo: cuando eras joven, tú mismo te ceñías, e ibas adonde querías; pero cuando llegues a viejo, extenderás tus manos y otro te ceñirá y te llevasrá adonde tú no quieras.' Con esto indicaba la clase de muerte con que iba a glorificar a Dios. Dicho esto, añadió: 'Sígueme.'"
COMENTARIO

No podemos negar que cuando Pedro traicionó a su Maestro lo pasó mal porque sabía que lo había hecho de forma no correcta. Por eso cuando le pregunta, por tres veces (las mismas que le había negado Pedro en la noche de la Pasión) si lo quiere, Pedro se preocupa. En realidad, sabía muy bien Cefas que Jesucristo sabía que lo quería. Por eso mismo, el Hijo de Dios lo perdona porque sabe que es la única manera de limpiar aquel terrible pecado que cometió en la noche del miedo.
Pero no sólo eso sino que además le dice a Pedro la forma en la que, cuando Dios quiera, será llevado a la muerte. Y, luego, le dice que le siga porque sabe más que bien que aquel hombre ha de ser quien conduzca su Iglesia.

JESÚS, gracias por haber perdonado a Pedro.

Eleuterio Fernández Guzmán

28 de mayo de 2020

Que el Amor de Dios esté en nosotros

Jn 17, 20-26
"'No ruego sólo por éstos, sino también por aquellos que, por medio de su palabra, creerán en mí, para que todos sean uno. Como tú, Padre, en mí y yo en ti, que ellos también sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado. Yo les he dado la gloria que tú me diste, para que sean uno como nosotros somos uno: yo en ellos y tú en mí, para que sean perfectamente uno, y el mundo conozca que tú me has enviado y que los has amado a ellos como me has amado a mí. Padre, los que tú me has dado, quiero que donde yo esté estén también conmigo, para que contemplen mi gloria, la que me has dado, porque me has amado antes de la creación del mundo. Padre justo, el mundo no te ha conocido, pero yo te he conocido y éstos han conocido que tú me has enviado. Yo les he dado a conocer tu nombre y se lo seguiré dando a conocer, para que el amor con que tú me has amado esté en ellos y yo en ellos.'"

COMENTARIO

El Hijo de Dios, aquella noche que era la de su Última Cena, habla con su Padre del Cielo y le pide lo que es importante para sus hermanos los hombres. Y es que sabe muy bien que la misión por la que había sido enviado al mundo la ha cumplido a la perfección y se ve con fuerzas de pedir lo que parecería imposible en otras circunstancias. Por eso le pide lo máximo que le puede pedir: que aquellos que le habían sido entregados y habían creído en su filiación divina, aquellos que lo seguían como Mesías, estuvieran en el Cielo con Él.

Y gracias a Cristo eso es posible.

JESÚS, gracias por interceder por nosotros.

Eleuterio Fernández Guzmán

27 de mayo de 2020

Santificarse en la verdad

Jn 17, 11b-19
"Así habló Jesús, y alzando los ojos al cielo, dijo: Padre santo, cuida en tu nombre a los que me has dado, para que sean uno como nosotros. Cuando estaba yo con ellos, yo cuidaba en tu nombre a los que me habías dado. He velado por ellos y ninguno se ha perdido, salvo el hijo de perdición, para que se cumpliera la Escritura. Pero ahora voy a ti, y digo estas cosas en el mundo para que tengan en sí mismos mi alegría colmada. Yo les he dado tu palabra, y el mundo los ha odiado, porque no son del mundo, como yo no soy del mundo. No te pido que los retires del mundo, sino que los guardes del Maligno. Ellos no son del mundo, como yo no soy del mundo. Santifícalos en la verdad: tu palabra es verdad. Como tú me has enviado al mundo, yo también los he enviado al mundo. Y por ellos me santifico a mí mismo, para que ellos también sean santificados en la verdad."

COMENTARIO

Continúa el Hijo de Dios dirigiéndose a su Padre. Y lo hace con una intención tan sana y tan gozosa como es la de, por decirlo así, defender a sus hermanos los hombre. Y es que el Todopoderoso le había entregado a una grey para que la pastoreara y la llevara por el buen camino hasta su definitivo Reino. Y Cristo había cumplido a la perfección con aquella misión, con aquel encargo. Por eso ahora no quiere dejarlos en el mundo sin una protección que les alivie los malos momentos por los que seguro van a pasar. Y le pide a Dios que los proteja, que los salve lo mismo que lo había salvado a Él. Por eso se santifica Jesucristo y por eso le pide a Dios que sean santificados aquellos que le habían sido entregados y no se hubieran perdido como le pasó a Judas.

JESÚS, gracias por interceder ante Dios por nosotros.

Eleuterio Fernández Guzmán

26 de mayo de 2020

Llegó la hora


Jn 17, 1-11a

“Así habló Jesús, y alzando los ojos al cielo, dijo: ‘Padre, ha llegado la hora; glorifica a tu Hijo, para que tu Hijo te glorifique a ti. Y que según el poder que le has dado sobre toda carne, dé también vida eterna a todos los que tú le has dado. Esta es la vida eterna: que te conozcan a ti el único Dios verdadero, y al que tú has enviado, Jesucristo. Yo te he glorificado en la tierra, llevando a cabo la obra que me encomendaste realizar. Ahora, Padre, glorifícame tú, junto a ti, con la gloria que tenía a tu lado antes que el mundo fuese. He manifestado tu Nombre a los hombres que tú me has dado tomándolos del mundo.

Tuyos eran y tú me los has dado; y han guardado tu palabra. Ahora ya saben que todo lo que me has dado viene de ti; porque las palabras que tú me diste se las he dado a ellos, y ellos las han aceptado y han reconocido verdaderamente que vengo de ti, y han creído que tú me has enviado. Por ellos ruego; no ruego por el mundo, sino por los que tú me has dado, porque son tuyos; y todo lo mío es tuyo y todo lo tuyo es mío; y yo he sido glorificado en ellos. Yo ya no estoy en el mundo, pero ellos sí están en el mundo, y yo voy a ti. Padre santo, cuida en tu nombre a los que me has dado, para que sean uno como nosotros.’”



COMENTARIO

No podemos negar que las palabras del Hijo de Dios que recoge este Evangelio, el de San Juan, no son siempre fáciles de entender. Y es que se dirige a Dios en aquel difícil momento de la Última Cena y muchos aún no eran conscientes de lo que estaba a punto de pasar.

Por si alguien pudiera manifestar alguna duda acerca de la consideración que Jesucristo tenía de sí mismo, estas palabras muestran que sí, que sabía no sólo que era Hijo de Dios sino que también sabía que formaba una unidad con el Padre del Cielo.

Resulta maravilloso que Jesucristo pida a Dios por aquellos que saben que es, precisamente, el Mesías. Y es que era consciente de que aquellos que no confesaban que era el hijo de Dios estaban ya juzgados.


JESÚS,  gracias por tenernos en cuenta.

Eleuterio Fernández Guzmán

25 de mayo de 2020

Todo se ha de cumplir

Jn 16, 29-33

“Le dicen sus discípulos: ‘Ahora sí que hablas claro, y no dices ninguna parábola. Sabemos ahora que lo sabes todo y no necesitas que nadie te pregunte. Por esto creemos que has salido de Dios.’ Jesús les respondió: ‘¿Ahora creéis? Mirad que llega la hora (y ha llegado ya) en que os dispersaréis cada uno por vuestro lado y me dejaréis solo. Pero no estoy solo, porque el Padre está conmigo. Os he dicho estas cosas para que tengáis paz en mí. En el mundo tendréis tribulación. Pero ¡ánimo!: yo he vencido al mundo.’”

COMENTARIO

Al menos, pudiera parecer, que aquellos que escuchan al Hijo de Dios han acabado entendiendo todo aquello que les ha estado diciendo en sus predicaciones e, incluso, cuando ha hablado con ellos uno a uno, en una intimidad mayor.

Sin embargo, Jesucristo sabe, y lo sabe a corazón cierto, que ellos lo van a abandonar cuando llegue el momento de su Pasión y por eso trata de consolarlos.

De todas formas, Jesucristo sabe a la perfección que no está solo sino que Dios, su Padre Todopoderoso está a su lado. Y eso no es nada extraño porque Él y Dios son Uno.



JESÚS,  gracias por ser tan claro en tus palabras, la Palabra.

Eleuterio Fernández Guzmán

24 de mayo de 2020

Todos los días hasta siempre




Mt 28, 16-20

“16 Por su parte, los once discípulos marcharon a Galilea, al monte que Jesús les había indicado. 17 Y al verle le adoraron; algunos sin embargo dudaron.18 Jesús se acercó a ellos y les habló así: ‘Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra. 19 Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, 20 y enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado. Y he aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo.’”


COMENTARIO

Resulta extraño que, a la altura de todo lo que había pasado con la resurrección del Hijo de Dios, aún hubiese personas que dudaran de lo que estaban viendo. Y es que no era sencillo, no lo era ni lo podía ser, darse cuenta de todo lo que estaba pasando.

Jesucristo, como es lógico, conocía muy bien a sus discípulos (y a los que no lo eran y lo perseguían) Por eso, procura que todos los que lo aceptan como el Mesías resucitado lo vayan proclamando por el mundo porque el mundo lo necesitaba.

Sin embargo, hay algo más que importante que Jesucristo dice al final de este texto del Evangelio de San Mateo. Y es que, según nos dice, aunque se fuera a la Casa del Padre, siempre iba a estar con todos aquellos que creían en Él.


JESÚS,  gracias por no abandonarnos nunca.

Eleuterio Fernández Guzmán

23 de mayo de 2020

Saber pedir a Dios


Jn 16, 23-28

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: ‘En verdad, en verdad os digo: lo que pidáis al Padre os lo dará en mi nombre. Hasta ahora nada le habéis pedido en mi nombre. Pedid y recibiréis, para que vuestro gozo sea colmado. Os he dicho todo esto en parábolas. Se acerca la hora en que ya no os hablaré en parábolas, sino que con toda claridad os hablaré acerca del Padre. Aquel día pediréis en mi nombre y no os digo que yo rogaré al Padre por vosotros, pues el Padre mismo os quiere, porque me queréis a mí y creéis que salí de Dios. Salí del Padre y he venido al mundo. Ahora dejo otra vez el mundo y voy al Padre’”.


COMENTARIO

Era lógico y normal que los discípulos quisieran saber cómo dirigirse a Dios en oración. Jesús les enseña el Padre Nuestro pero hace algo más: les dice en qué sentido deben pedir a Dios: en su nombre.

Era cierto que hasta entonces se habrían dirigido a Dios sin tener en cuenta que podían hacerlo a través del Maestro, Dios mismo hecho hombre. Y Jesús lo dice con toda claridad: el Padre mismo nos quiere porque Cristo es el Señor hecho hombre.

Jesús habla acerca de que ha de volver al Padre. Los testigos de aquellas palabras debieron entristecerse porque habían sido demasiados siglos esperando la llegad del Mesías y ahora les decía que los iba a dejar. Sin embargo, les deja la forma de orar, de dirigirse a Él.


JESÚS, también te decimos nosotros: enséñanos a orar.


Eleuterio Fernández Guzmán

22 de mayo de 2020

Aceptarlo todo de parte de Cristo

Jn 16, 20-23a
"'En verdad, en verdad os digo que lloraréis y os lamentaréis, y el mundo se alegrará. Estaréis tristes, pero vuestra tristeza se convertirá en gozo. La mujer, cuando va a dar a luz, está triste, porque le ha llegado su hora; pero cuando ha dado a luz al niño, ya no se acuerda del aprieto por el gozo de que ha nacido un hombre en el mundo. También vosotros estáis tristes ahora, pero volveré a veros y se alegrará vuestro corazón y vuestra alegría nadie os la podrá quitar.'"

COMENTARIO

Hacía bastante tiempo que el Hijo de Dios había ido preparando a sus discípulos más allegados, suponemos que los Apóstoles y aquellos que más cercan estaban de Él, para lo que iban a tener que soportar que era, en resumidas cuentas, su muerte.
Ciertamente, esto era mala cosa para ellos (¿Para quién no?) pero, de todas formas, debían, era necesario, saber que no todo iba a acabar ahí sino que, al contrario, todo iba a empezar ahí o, mejor, cuando resucitara.
Como podemos imaginar, ellos estaban tristes pero su tristeza devendría alegría cuando vieran que había resucitado. Es más, su alegría nadie podría quitársela ya nunca. Y eso fue lo que pasó.

JESÚS, gracias por sembrar la semilla de la Verdad.

Eleuterio Fernández Guzmán

21 de mayo de 2020

La alegría de la fe verdadera

Jn 16, 16-20
"'Dentro de poco ya no me veréis, y dentro de otro poco me volveréis a ver.' Entonces algunos de sus discípulos comentaron entre sí: '¿Qué es eso que nos dice: `Dentro de poco ya no me veréis y dentro de otro poco me volveréis a ver' y `Me voy al Padre'?' Y decían: '¿Qué es ese `poco'? No sabemos lo que quiere decir.' Se dio cuenta Jesús de que querían preguntarle y les dijo: «¿Andáis preguntándoos acerca de lo que he dicho: `Dentro de poco no me veréis y dentro de otro poco me volveréis a ver?' En verdad, en verdad os digo que lloraréis y os lamentaréis,
y el mundo se alegrará. Estaréis tristes, pero vuestra tristeza se convertirá en gozo. '" 

COMENTARIO

No podemos negar que a los discípulos más allegados del Hijo de Dios se les habían acumulado demasiados acontecimientos espirituales y materiales y no era capaces de asimilar todo aquello que les estaba pasando. Sin embargo, Jesucristo, que conocía muy bien la capacidad de aceptar las cosas de la fe sabía que debía insistir mucho. Y lo hacía las veces que hiciera falta.

Ellos, como era de esperar, se entristecieron cuando comprendieron, eso sí lo comprendieron, que su Maestro iba a morir de una forma terrible. Y tal situación debía ser sanada.

Jesucristo les dice que sí, que estarán tristes. Y no puede ser de otra forma si iban a perderlo, así, casi de repente. Pero luego, cuando resucite, se alegrarán tanto que su alegría nada ni nadie podrá violentarla.

JESÚS, gracias por decir la verdad de la Verdad.

Eleuterio Fernández Guzmán

20 de mayo de 2020

El Paráclito es Dios hecho Espíritu

Jn 16, 12-15
"Mucho tengo todavía que deciros, pero ahora no podéis con ello. Cuando venga él, el Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad completa; pues no hablará por su cuenta, sino que hablará lo que oiga, y os explicará lo que ha de venir. Él me dará gloria, porque recibirá de lo mío y os lo explicará a vosotros. Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso he dicho: Recibirá de lo mío y os lo explicará a vosotros." 

COMENTARIO

Podemos imaginar el estupor de aquellos que escuchaban al Hijo de Dios cuando les decía que era bueno que muriera porque iba a enviar al Espíritu Santo. Y es que no era para poco la cosa sino para mucho y muy mucho. Sin embargo, Jesucristo sabía más que bien lo que decía y no hablaba para tranquilizar a los que le escuchaban. No. Cuando estuviera junto a Dios Todopoderoso enviaría al Espíritu de Dios.
La misión que debía cumplir el Espíritu Santo-Dios era bien sencilla: estar al lado de los hijos de Dios. Y, para eso, con ser Dios mismo hecho Espíritu, no hablaría según tuviera a bien, por su cuenta nos dice Cristo, sino que lo haría siendo Dios y, por lo tanto, debía ser escuchado.
El Espíritu Santo-Dios recibiría de Dios porque, siendo Dios, otra cosa no podía esperarse. Y eso fue lo que hizo… y hace.

JESÚS, gracias por cumplir con tu Palabra.

Eleuterio Fernández Guzmán

19 de mayo de 2020

Mirando una foto de Lolo

Mirando una foto de Lolo: Hay imágenes que nos muestran más de lo que, en apariencia, enseñan, y las de Lolo son un ejemplo de que, muchas veces, hacen falta más de mil palabras.

Paráclito

Jn 16, 5-11
"Ahora me voy a aquel que me ha enviado, y ninguno de vosotros me pregunta: ‘¿A dónde vas?' Sino que por haberos dicho esto vuestros corazones se han llenado de tristeza. Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me voy, no vendrá a vosotros el Paráclito; pero si me voy, os lo enviaré; y cuando él venga, convencerá al mundo en lo referente al pecado, en lo referente a la justicia y en lo referente al juicio; en lo referente al pecado, porque no creen en mí; en lo referente a la justicia, porque me voy al Padre, y ya no me veréis; en lo referente al juicio, porque el Príncipe de este mundo está juzgado.'"

COMENTARIO

Les dijo el Hijo de Dios a sus discípulos que les convenía que se fuera a la Casa del Padre. Es decir, que morir era conveniente… Y podemos imaginar el estupor que recorrería los corazones de aquellos que escuchaban aquello. Y es que, en realidad, no poca debió ser la tristeza que llenaría los mismo.
Sin embargo, Jesucristo sabía que sí, que era conveniente que muriera como iba a morir y que, al llegar a la Casa de Dios, enviaría al Espíritu Santo para cumplir la misión que debía cumplir.
El caso es que la llegada del Paráclito, el Defensor, el Otro Defensor (el primero era y es Cristo, hermano nuestro) a lo mejor no era comprendido por todos pero, de todas formas iba a cumplir con lo que debía cumplir según la Voluntad de Dios.

JESÚS, gracias por haber enviado a tu Espíritu, Santo.

Eleuterio Fernández Guzmán

18 de mayo de 2020

Dar testimonio de Cristo

Jn 15,26-16,4a

“Cuando venga el Paráclito, que yo os enviaré de junto al Padre, el Espíritu de la verdad, que procede del Padre, él dará testimonio de mí. Pero también vosotros daréis testimonio, porque estáis conmigo desde el principio. Os he dicho esto para que no os escandalicéis. Os expulsarán de las sinagogas. E incluso llegará la hora en que todo el que os mate piense que da culto a Dios. Y esto lo harán porque no han conocido ni al Padre ni a mí. Os he dicho esto para que, cuando llegue la hora, os acordéis de que ya os lo había dicho.”


COMENTARIO

Está más que claro que el Hijo de Dios conocía a la perfección, primero, lo que iba a pasar con Él y, luego, lo que iba a pasar con todos aquellos que quisieran seguirlo y convertirse en sus discípulos: el panorama no era demasiado bueno. Y es que iban a sufrir persecución lo mismo que la estaba sufriendo Él mismo y eso era algo que debían conocer para, si era el caso, salir corriendo…

Sin embargo, Jesucristo siembra esperanza en el corazón de sus discípulos. Y es que va a enviar, cuando esté a la vera de Dios Padre, enviará al Espíritu Santo para que nos guíe. Y es lo que hizo.

JESÚS,  gracias por cumplir cada una de tus promesas.

Eleuterio Fernández Guzmán

17 de mayo de 2020

Guardar los Mandamientos de Dios



Jn 14, 15-21


“’15 Si me amáis, guardaréis mis mandamientos; 16 y yo pediré al Padre y os dará otro Paráclito, para que esté con vosotros para siempre, 17 el Espíritu de la verdad, a quien el mundo no puede recibir, porque no le ve ni le conoce. Pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros. 18 No os dejaré huérfanos: volveré a vosotros. 19 Dentro de poco el mundo ya no me verá,  pero vosotros si me veréis, porque yo vivo y también vosotros viviréis. 20 Aquel día comprenderéis que yo estoy en mi Padre y vosotros en mí y yo en vosotros. 21 El que tiene mis mandamientos y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ame, será amado de mi Padre; y yo le amaré y me manifestaré a él.’”


COMENTARIO

Guardar los Mandamientos de Dios ha de querer decir algo más que, simplemente, conocerlos y ya está. Y tal es así que, de hacer otra cosa, no alcanzaremos como facilidad el definitivo Reino de Dios.

Lo que nos dice el Hijo de Dios es que, aunque se fue a la Casa del Padre cuando debía irse, nunca nos abandonará porque estará con nosotros, al menos a través de Su Espíritu Santo.

Ciertamente, guardar la Palabra de Dios supone, primero, aceptarla y, luego, tenerla por algo verdadero y que nos va a salvar, ya, para siempre, siempre, siempre.

JESÚS,  gracias por tan verdadero en tu Palabra.

Eleuterio Fernández Guzmán

16 de mayo de 2020

Estreno de la canción LOLO, en MusiCreando

Estreno de la canción LOLO, en MusiCreando: Se ha estrenado la canción LOLO, compuesta por el grupo jienense de música católica MABELÉ, con motivo del Centenario del nacimiento del beato Manuel Lozano Garrido

Ser o no del mundo

Jn 15, 18-21
"Si el mundo os odia, sabed que a mí me ha odiado antes que a vosotros. Su fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero, como no sois del mundo, porque yo al elegiros os he sacado del mundo, por eso os odia el mundo. Acordaos de la palabra que os he dicho: El siervo no es más que su señor. Si a mí me han perseguido, también os perseguirán a vosotros; si han guardado mi palabra, también la vuestra guardarán. Pero todo esto os lo harán por causa de mi nombre, porque no conocen al que me ha enviado. "
COMENTARIO

Lo que nos dice el Hijo de Dios en este texto del Evangelio de San Juan resulta crucial para nuestra fe católica. Y es que nos habla, nada más y nada menos de cómo debemos ser al respecto del mundo donde vivimos.
No es poco decirnos que, según es Su Voluntad, que es la de Dios, que debemos escoger entre el mundo, el siglo, y Él. Y es que no es lo mismo seguir al mundo que seguir a Jesucristo.
Sin duda alguna, de seguir a Cristo es más que probable que el mundo nos odie y, en cuanto pueda, nos persiga según sea la forma de perseguir a lo largo de la historia. Y es que es, ha sido y será así.

JESÚS, gracias por decir la Verdad aunque sea cruda.

Eleuterio Fernández Guzmán

15 de mayo de 2020

Ser hermanos, de verdad, de Cristo

Jn 15, 1-7

"'Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el viñador. Todo sarmiento que en mí no da fruto, lo corta, y todo el que da fruto, lo limpia, para que dé más fruto. Vosotros estáis ya limpios gracias a la palabra que os he dicho. Permaneced en mí, como yo en vosotros. Lo mismo que el sarmiento no puede dar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid; así tampoco vosotros si no permanecéis en mí. Yo soy la vid; vosotros los sarmientos. El que permanece en mí y yo en él, ése da mucho fruto; porque separados de mí no podéis hacer nada. Si alguno no permanece en mí, es arrojado fuera, como el sarmiento, y se seca; luego los recogen, los echan al fuego y arden. Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que queráis y lo conseguiréis. La gloria de mi Padre está en que deis mucho fruto, y seáis mis discípulos.'"

COMENTARIO

Vid y sarmientos
El Hijo de Dios hace uso de una imagen de la naturaleza que explica muchas cosas sobre qué somos y de Quién dependemos. Y es que sí, sin la Vid los sarmientos se acaban secando y muriendo y ya sabemos Quién es la Vid y quién los sarmientos.
Permanecer en Cristo
En realidad, nuestro camino hacia el definitivo Reino de Dios depende del todo de permanecer en Cristo o, lo que es lo mismo, de hacer lo que sabemos debemos hacer para no alejarnos del Maestro.
Cristo nos ha llamado amigos
Seguramente no puede haber nada mejor que Dios hecho hombre, Jesucristo, nos llame amigos y nosotros queramos serlo. Que queramos es, aquí, lo importante.

JESÚS, gracias por llamarnos amigos y serlo, de nosotros.

Eleuterio Fernández Guzmán

14 de mayo de 2020

Lo básico y esencial de nuestra fe católica

Jn 15, 9-17
"'Como el Padre me amó, yo también os he amado a vosotros; permaneced en mi amor. 10 Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor, como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor. 11 Os he dicho esto, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea colmado. 12 Este es el mandamiento mío: que os améis los unos a los otros como yo os he amado. 13 Nadie tiene mayor amor que el que da su vida por sus amigos. 14 Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. 15 No os llamo ya siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su amo; a vosotros os he llamado amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer. 16 No me habéis elegido vosotros a mí, sino que yo os he elegido a vosotros, y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y que vuestro fruto permanezca; de modo que todo lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo conceda. 17 Lo que os mando es que os améis los unos a los otros.'"

COMENTARIO

Guardar los Mandamientos
Ciertamente, Dios nos pide algo más que quedarnos embobados escuchando su Palabra porque sabemos que es buena y es, sencillamente, la mejor. Nos pide que la guardemos en nuestro corazón, que la pongamos en práctica.

Amarse unos a otros
El nuevo Mandamiento que nos da Cristo no supone la derogación de los otros Diez sino, al contrario, la confirmación de los mismos porque el Amor es la primera Ley del Reino de Dios.

Él nos ha elegido
Muy a pesar de nuestra soberbia, es Dios quien nos elige y nos pone en el mundo espiritual para seguir a su Hijo. Y eso debería hacernos ver que, en realidad, debemos cumplir con lo que eso significa.


JESÚS, gracias por decir las cosas como son, otra vez.

Eleuterio Fernández Guzmán

12 de mayo de 2020

Los que son bienaventurados

Miércoles, 13 de mayo de 2020

Lc 11, 27-28
"Estaba él diciendo estas cosas cuando alzó la voz una mujer de entre la gente y dijo: '¡Dichoso el seno que te llevó y los pechos que te criaron!' Pero él dijo: 'Dichosos más bien los que oyen la palabra de Dios y la guardan.'"

COMENTARIO

No es de extrañar que alguien dijera que quien había traído al mundo al Mesías era una mujer a tener en cuenta porque había hecho eso. Pero las cosas de la fe no son siempre como queremos que sean sino como deben ser según la Voluntad de Dios. Y eso es lo que pasa con Quien tiene muy claras las prioridades y conoce muy bien qué es lo que quiere Dios.
A lo mejor a alguien le puede parecer una respuesta mala la dada por Jesucristo en aquella ocasión. Sin embargo, hay que tener en cuenta que el Hijo de Dios había venido al mundo a cumplir una misión y la misma no tenía nada que ver con adular a las personas sino con tener en cuenta lo que, verdaderamente importaba, en el fondo importaba más.
Escuchar la Palabra la de Dios y cumplirla. Eso es lo que importaba e importa ahora mismo.


JESÚS, gracias por decir lo que debe importarnos.

Eleuterio Fernández Guzmán

Lolo está en Instagram

Lolo está en Instagram: Aniversario de Primera Comunión del beato Manuel Lozano Garrido (9-mayo-1929) �� Comenzamos su camino en Instagram @beatoLolo Esperamos que os guste y nos sigáis

Santificada seas, tristeza

Santificada seas, tristeza: En los momentos de tristeza profunda; entonces es cuando el poder inmenso de la fe nos salva y nos hace sentir hermanos de Cristo e hijos de Dios.

Lo que puede ser el sufrimiento

Lo que puede ser el sufrimiento: En determinadas ocasiones, pudiérase pensar que sufrir ha de ser algo, en sí mismo, negativo cuando deberíamos entender el sufrimiento en su exacta fecundidad.

Venancio, un amigo de Lolo

Venancio, un amigo de Lolo: Artículo de Rafael Higueras en memoria de Venancio Luis Agudo Ezquerra, gran periodista y amigo del beato Manuel Lozano Garrido.

Lo que ha de suceder

Jn 14, 27-31a
"'Os dejo la paz, mi paz os doy; no os la doy como la da el mundo. No se turbe vuestro corazón ni se acobarde. Habéis oído que os he dicho: Me voy y volveré a vosotros. Si me amarais, os alegraríais de que me vaya al Padre, porque el Padre es más grande que yo. Y os lo digo ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda creáis. Ya no hablaré muchas cosas con vosotros, porque llega el Príncipe de este mundo. En mí no tiene ningún poder; pero ha de saber el mundo que amo al Padre y que obro según el Padre me ha ordenado.'"
COMENTARIO

Como muchas veces pasa con aquellos que siguen más de cerca al Hijo de Dios, se ve obligado Jesucristo a decir determinadas cosas muchas veces porque, como es lógico, no lo acababan de tener del todo claro y hacía falta, digamos, mucha pedagogía…
Dice Jesucristo que se deben alegrar porque se vaya a Casa del Padre o, vamos, de que se muera. Y ellos, seguramente, no estaban muy de acuerdo con aquello porque querían a su Maestro y no entendían, aún no entendían.
Hay algo, aquí, muy importante: Jesucristo obra según le ha dicho el Padre, Dios, que haga. No es cosa suya, como hombre sino que debe cumplir una misión y bien que la cumplió.

JESÚS, gracias por cumplir con tu misión como debías cumplirlas.

Eleuterio Fernández Guzmán

11 de mayo de 2020

Gracias, otra vez, a Cristo


Jn 14, 27-31a

“’Os dejo la paz, mi paz os doy; no os la doy como la da el mundo. No se turbe vuestro corazón ni se acobarde. Habéis oído que os he dicho: Me voy y volveré a vosotros. Si me amarais, os alegraríais de que me vaya al Padre, porque el Padre es más grande que yo. Y os lo digo ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda creáis. Ya no hablaré muchas cosas con vosotros, porque llega el Príncipe de este mundo. En mí no tiene ningún poder; pero ha de saber el mundo que amo al Padre y que obro según el Padre me ha ordenado.’”


COMENTARIO

Ciertamente, así dicho, que alguien pudiese estar alegre sabiendo que su Maestro, Jesucristo, iba a marcharse a la Casa del Padre muriendo de una forma terrible, no era de lo más normal. Sin embargo, en materia de fe, de confianza en Aquel que había creado todo y todo mantenía y que había enviado a su Hijo al mundo para que el mundo se salvase, las cosas no son como lo son en materias ordinarias.

Jesucristo sabía que iba a morir pero que, luego, iba a resucitar. Y eso suponía que todo se iba a cumplir según estaba escrito. Y, además, cuando se marchara a la Casa del Padre iba a enviar al Paráclito, al Espíritu Santo, para que ayudase a caminar a sus discípulos hacia el definitivo Reino de Dios.

¿Había, pues, algo más que esperar?


JESÚS, gracias por todo lo que has hecho a lo largo de la historia de la salvación.  

Eleuterio Fernández Guzmán

10 de mayo de 2020

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Dios y Cristo son Uno



Jn 14, 1-12

“1 ‘No se turbe vuestro corazón. Creéis en Dios: creed también en mí.   2 En la casa de mi Padre hay muchas mansiones; si no, os lo habría dicho;  porque voy a prepararos un lugar. 3 Y cuando haya ido y os haya preparado un lugar, volveré y os tomaré conmigo, para que donde esté yo estéis también vosotros. 4Y adonde yo voy sabéis el camino.’ 5 Le dice Tomás: ‘Señor, no sabemos a dónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?’ 6 Le dice Jesús: ‘Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida.  Nadie va al Padre sino por mí. 7        Si me conocéis a mí, conoceréis también a mi Padre; desde ahora lo conocéis y lo habéis visto.’  8 Le dice Felipe: ‘Señor, muéstranos al Padre y nos basta.’ 9 Le dice Jesús: ‘¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros y no me conoces Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: ‘Muéstranos al Padre’? 10 ¿No crees que yo estoy en el Padre y el Padre está en mí? Las palabras que os digo, no las digo por mi cuenta; el Padre que permanece en mí es el que realiza las obras.  11 Creedme: yo estoy en el Padre y el Padre está en mí.  Al menos, creedlo por las obras.  12 En verdad, en verdad os digo: el que crea en mí, hará él también las obras que yo hago, y hará mayores aún,  porque yo voy al Padre.’”
       

COMENTARIO

El Hijo de Dios sabe más que bien que no es, sólo, por decirlo así, el Hijo de Dios sino que es Dios mismo hecho hombre. Y esto, para lo sepan los que le escuchan, lo dice muchas veces a lo largo del Nuevo Testamento. Y es que, como era lógico pensar, en un principio era posible que no comprendiesen, sus discípulos, lo que quería decir con eso pero una vez pasado el tiempo es verdad que podían comprender algo más.

Lo que dice Jesucristo, lo que nos dice, es que debemos creerlo cuando dice que Dios y Él son Uno y que, por tanto, seguir al segundo es hacer lo propio con el primero.

Esto es, por decirlo de alguna manera, algo más que sencillo de comprender y entender.

JESÚS,  gracias por ser tan claro con tus palabras.

Eleuterio Fernández Guzmán