9 de noviembre de 2023

Y se cumplió todo según estaba escrito


Jn 2. 13-22

"Se acercaba la Pascua de los judíos. Jesús subió a Jerusalén y encontró en el Templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas y a los cambistas sentados delante de sus mesas. Hizo un látigo de cuerdas y los echó a todos del Templo, junto con sus ovejas y sus bueyes; desparramó las monedas de los cambistas, derribó las mesas y dijo a los vendedores de palomas: 'Saquen esto de aquí y no hagan de la casa de mi Padre una casa de comercio'.
Y sus discípulos recordaron las palabras de la Escritura: 'El celo por tu Casa me consumirá'.

Entonces los judíos le preguntaron: '¿Qué signo nos das para obrar así?'

Jesús les respondió: 'Destruyan este templo y en tres días lo volveré a levantar'.

Los judíos le dijeron: 'Han sido necesarios cuarenta y seis años para construir este Templo, ¿y Tú lo vas a levantar en tres días?'

Pero Él se refería al templo de su cuerpo.

Por eso, cuando Jesús resucitó, sus discípulos recordaron que Él había dicho esto, y creyeron en la Escritura y en la palabra que había pronunciado.

COMENTARIO 

Aunque pueda parecer mentira, el Hijo de Dios también podía enfadarse. Y es que, viendo lo que se estaba haciendo en y con la casa de su Padre lo menos que pudo hacer es expulsar a los que en efecto, habían convertido el Templo en un lugar puramente material. 

Tampoco debe extrañarnos que hubiera allí quien quisiera que les explicase las razones de hacer lo que había hecho con los cambistas y demás maltratadores del templo 

Aunque, en verdad, lo verdaderamente importante aquí es lo que los discípulos de Jesucristo comprendieron cuando resucitó. Y comprendieron que todo lo que había dicho se había cumplido y era verdad. Vamos, que era la Verdad. 

JESÚS,  gracias por decir las cosas como deben ser dichas. 

7 de noviembre de 2023

Lo que de verdad nos debe importar

Lc 14, 5-24


"Un sábado, Jesús entró a comer en casa de uno de los principales fariseos. Uno de los invitados le dijo: '¡Feliz el que se siente a la mesa en el Reino de Dios!'

Jesús le respondió: 'Un hombre preparó un gran banquete y convidó a mucha gente. A la hora de cenar, mandó a su sirviente que dijera a los invitados: 'Vengan, todo está preparado'. Pero todos, sin excepción, empezaron a excusarse. El primero le dijo: 'Acabo de comprar un campo y tengo que ir a verlo. Te ruego me disculpes'. El segundo dijo: 'He comprado cinco yuntas de bueyes y voy a probarlos. Te ruego me disculpes'. Y un tercero respondió: 'Acabo de casarme y por esa razón no puedo ir'.

A su regreso, el sirviente contó todo esto al dueño de casa, y éste, irritado, le dijo: 'Recorre en seguida las plazas y las calles de la ciudad, y trae aquí a los pobres, a los lisiados, a los ciegos y a los paralíticos'.

Volvió el sirviente y dijo: 'Señor, tus órdenes se han cumplido y aún sobra lugar'.
El señor le respondió: 'Ve a los caminos y a lo largo de los cercados, e insiste a la gente para que entre, de manera que se llene mi casa. Porque les aseguro que ninguno de los que antes fueron invitados ha de probar mi cena'."

COMENTARIO 

Como suele ser habitual, el Hijo de Dios habla de forma que, aunque parezca que no tiene nada que ver con sus discípulos es, justamente, todo lo contrario. Y es que, como en el caso que traemos del Evangelio de San Lucas, no es poco importante lo que nos quiere decir con eso de aquel señor que invitó a muchos y muchos no quisieron acudir.

Dice aquel señor que invitaba que ninguno de los que había sido invitado al banquete iba a probar su cena. Y eso, a nuestro entender, ha de querer decir que si somos llamados al Reino de Dios y miramos para otro lado (como aquellos que tenían otras muchas cosas que hacer antes de acudir al banquete de quien los había invitado) es seguro que no vamos a probar la cena del definitivo Reino de Dios o, lo que es lo mismo, la vida eterna se alejará de nosotros. 


JESÚS, gracias por ponernos sobre la mesa lo que, de verdad, debe interesarnos. 

Eleuterio Fernández Guzmán

3 de noviembre de 2023

Ser bueno, también, en sábado...

Lc 14, 1-6


"Un sábado, Jesús entró a comer en casa de uno de los principales fariseos. Ellos lo observaban atentamente. Delante de Él había un hombre enfermo de hidropesía. Jesús preguntó a los doctores de la Ley y a los fariseos: '¿Está permitido sanar en sábado o no?' Pero ellos guardaron silencio. Entonces Jesús tomó de la mano al enfermo, lo sanó y lo despidió. Y volviéndose hacia ellos, les dijo: 'Si a alguno de ustedes se le cae en un pozo su hijo o su buey, ¿acaso no lo saca en seguida, aunque sea sábado?' A esto no pudieron responder nada."

COMENTARIO 

Como es de esperar cuando Dios baja al mundo y es Jesucristo, hecho hombre, es difícil que se le pueda coger en un renuncio espiritual. Es más, lo que debemos esperar es que sea Él quien coja en muchos renuncios espirituales a según qué personas.

Lo que aquí pasa es que el Hijo de Dios destapa con toda claridad la hipocresía de aquellos que no permitían hacer determinadas cosas en sábado cuando ellos mismos no son capaces de responderle a Cristo que no sacarían a su hijo o a su buey de un pozo en el que hubieran caído si lo hubieran hecho en sábado porque, claro, les hubiera importado nada el día que fuera...

En realidad, callando ante aquella pregunta de Jesucristo lo que hacen es otorgar que lo que dice es verdad y, por tanto, que a lo mejor no eran tan clara la Ley ni debía estar admitida por Dios si en sábado no se podía beneficiar misericordiosamente a alguien que lo necesitase...

JESÚS,  gracias por ser bueno, misericordioso y claro. 

Eleuterio Fernández Guzmán

1 de noviembre de 2023

Bienaventurados seamos


Mt 5, 1-12a

"Seguían a Jesús grandes multitudes, que llegaban de Galilea, de la Decápolis, de Jerusalén, de Judea y de la Transjordania.
Al ver la multitud, Jesús subió a la montaña, se sentó, y sus discípulos se acercaron a Él. Entonces tomó la palabra y comenzó a enseñarles, diciendo:

'Felices los que tienen alma de pobres, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos.
Felices los afligidos, porque serán consolados.
Felices los pacientes, porque recibirán la tierra en herencia.
Felices los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados.
Felices los misericordiosos, porque obtendrán misericordia.
Felices los que tienen el corazón puro, porque verán a Dios. Felices los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios.
Felices los que son perseguidos por practicar la justicia, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos.
Felices ustedes, cuando sean insultados y perseguidos, y cuando se los calumnie en toda forma a causa de mí.
Alégrense y regocíjense entonces, porque ustedes tendrán una gran recompensa en el cielo; de la misma manera persiguieron a los profetas que los precedieron'".

COMENTARIO

Aunque en el Evangelio de San Lucas también se recogen las Bienaventuranzas, digamos, de una forma más concentrada, el caso es que el espíritu que vive en las de Lucas y las de Mateo es el mismo: Cristo vino al mundo a establecer, de verdad, la Ley de Dios.

Todo lo que el Hijo de Dios nos dice en este texto muy conocido de San Mateo tiene todo que ver con lo que debemos querer y anhelar que no es otra cosa que nuestra salvación eterna. 

Nosotros debemos querer ser felices, bienaventurados, como aquí nos dice Jesucristo porque es la única manera, la única salvo otra Voluntad de Dios a nuestro respecto, de vivir siempre junto al Todopoderoso en el Cielo.

JESÚS,  gracias por marcarnos el camino hacia Ti de forma tan clara. 

Eleuterio Fernández Guzmán 

31 de octubre de 2023

Una forma de decir las cosas más que buena

Lc 13, 18-21


"Jesús dijo:

'¿A qué se parece el Reino de Dios? ¿Con qué podré compararlo? Se parece a un grano de mostaza que un hombre sembró en su huerta; creció, se convirtió en un arbusto y los pájaros del cielo se cobijaron en sus ramas'. Dijo también: '¿Con qué podré comparar el Reino de Dios? Se parece a un poco de levadura que una mujer mezcló con gran cantidad de harina, hasta que fermentó toda la masa'”.

COMENTARIO 

Cualquiera podría decir que el Reino de Dios ha de ser inmenso porque otra cosa no se puede esperar de una realidad así. Y, sin embargo, el Hijo de Dios, siempre yendo más allá de lo que podemos imaginar, nos dice algo que es verdad.

Cuando habla Jesucristo del Reino de Dios lo hace pensando en cómo se adentra en los corazones de los hijos del Todopoderoso. Por eso pone dos ejemplos que todo el que escuchara entendería porque eran ejemplos de a vida ordinaria.

Sí, el Reino de Dios es tan pequeño como un grano de mostaza o un poco de levadura. Y es que siendo, digamos, poca cosa, acaban siendo mucho cuando es aceptado por aquellos a los que está destinado. 

JESÚS, gracias por hablarnos en un lenguaje sencillo. 

Eleuterio Fernández Guzmán

27 de octubre de 2023

No puede estar dicho con más claridad

Lc 12, 54-59


"Jesús dijo a la multitud:
'Cuando ven que una nube se levanta en occidente, ustedes dicen en seguida que va a llover, y así sucede. Y cuando sopla viento del sur, dicen que hará calor, y así sucede. ¡Hipócritas! Ustedes saben discernir el aspecto de la tierra y del cielo; ¿Cómo entonces no saben discernir el tiempo presente? ¿Por qué no juzgan ustedes mismos lo que es justo? Cuando vas con tu adversario a presentarte ante el magistrado, trata de llegar a un acuerdo con él en el camino, no sea que el adversario te lleve ante el juez, y el juez te entregue al guardia, y éste te ponga en la cárcel. Te aseguro que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último centavo.'"

COMENTARIO 

Es, seguramente, este texto del Evangelio de San Lucas algo enigmático. Sin embargo, debemos interpretarlo en clave de salvación pues eso es lo que quiso el Hijo de Dios. 

En realidad, Jesucristo les está diciendo a los que llama hipócritas que ellos saben mucho de las circunstancias meteorológicas pero, al parecer, no son capaces de darse cuenta de que Él es el Mesías, el Enviado de Dios, el Esperado. 

La advertencia, de todas formas, es bastante clara: o nos damos cuenta de eso pudiendo hacerlo o, de lo contrario, seremos arrojados al fuego eterno. Es así de sencillo. 

JESÚS, gracias por advertirnos con tanta claridad de lo que nos conviene.

Eleuterio Fernández Guzmán

26 de octubre de 2023

Duras palabras de Cristo pero verdaderas

 Lc 12, 40-53


"En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: 'He venido a encender fuego en el mundo, ¡y cómo querría que ya estuviera ardiendo! Tengo que pasar por una terrible prueba ¡y cómo he de sufrir hasta que haya terminado! ¿Creéis que he venido a traer paz a la tierra? Pues os digo que no, sino división. Porque, de ahora en adelante, cinco en una familia estarán divididos, tres contra dos y dos contra tres. El padre estará contra su hijo y el hijo contra su padre; la madre contra su hija y la hija contra su madre; la suegra contra su nuera y la nuera contra su suegra'."

COMENTARIO

Como bien sabemos, es cierto y verdad que el Hijo de Dios era/es más que bueno. Sin embargo, eso no quiere decir que no dijera las cosas como debían ser dichas. Y eso es lo que hace en este texto del Evangelio de San Lucas.

Jesucristo no había venido al mundo a pasar el rato en una propiedad de Dios. No. Había venido a que el mundo se salvase y para eso debía cambiar muchas cosas de sitio y muchos corazones también.

Ciertamente, lo que aquí nos dice Cristo es muy duro: había venido a traer fuego al mundo pero era un fuego purificador. También había venido al mundo para que hubiera división entre quien creyese en Él y quien no creyese en el Enviado de Dios. Y es tan verdad que hoy mismo sigue pasando eso...

JESÚS, gracias por decir las cosas como deben ser dichas. 

Eleuterio Fernández Guzmán

25 de octubre de 2023

La verdad es que estamos más que advertidos

Lc 12, 39-48


"Jesús dijo a sus discípulos: 'Entiéndanlo bien: si el dueño de casa supiera a qué hora va a llegar el ladrón, no dejaría perforar las paredes de su casa. Ustedes también estén preparados, porque el Hijo del hombre llegará a la hora menos pensada'.

Pedro preguntó entonces: 'Señor, ¿esta parábola la dices para nosotros o para todos?'

El Señor le dijo: '¿Cuál es el administrador fiel y previsor, a quien el Señor pondrá al frente de su personal para distribuirle la ración de trigo en el momento oportuno? ¡Feliz aquél a quien su señor, al llegar, encuentra ocupado en este trabajo! Les aseguro que lo hará administrador de todos sus bienes.

Pero si este servidor piensa: 'Mi señor tardará en llegar', y se dedica a golpear a los servidores y a las sirvientas, y se pone a comer, a beber y a emborracharse, su señor llegará el día y la hora menos pensada, lo castigará y le hará correr la misma suerte que los infieles.

El servidor que, conociendo la voluntad de su señor, no tuvo las cosas preparadas y no obró conforme a lo que él había dispuesto recibirá un castigo severo. Pero aquél que, sin saberlo, se hizo también culpable será castigado menos severamente.

Al que se le dio mucho se le pedirá mucho; y al que se le confió mucho se le reclamará mucho más'”.

COMENTARIO 

Es más que posible que los discípulos del Hijo de Dios creamos que nuestra vida, lo que hacemos con ella y en ella, tiene poca importancia de cara a la vida que será eterna. Sin embargo, estamos más que equivocados. 

En este texto del Evangelio de San Lucas lo dice Jesucristo con toda claridad: debemos estar preparados porque no sabemos cuándo nos va a llamar Dios a comparecer ante su Tribunal. 

Pero lo último que dice Cristo es de tal importancia que no deberíamos olvidarlo mucho: cuando Dios nos entrega dones y gracias debemos hacerlos rendir pues, de otra forma, seremos como aquel al que mucho se le dio y mucho se le exigió...

JESÚS, gracias por advertirnos de una forma tan franca y clara. 

Eleuterio Fernández Guzmán

24 de octubre de 2023

Preparados siempre debemos estar

Lc 12, 35-38


"Jesús dijo a sus discípulos:

'Estén preparados, ceñidas las vestiduras y con las lámparas encendidas. Sean como los hombres que esperan el regreso de su señor, que fue a una boda, para abrirle apenas llegue y llame a la puerta. ¡Felices los servidores a quienes el señor encuentra velando a su llegada! Les aseguro que él mismo recogerá su túnica, los hará sentar a la mesa y se pondrá a servirlos. ¡Felices ellos, si el señor llega a medianoche o antes del alba y los encuentra así!'"

COMENTARIO

¡Tantas y tantas veces dice esto mismo el Hijo de Dios!

En realidad, estaba cumpliendo con la misión que le dio su Padre, Dios Todopoderoso: que el mundo se salve y que no se pierde ninguno de los que le había entregado salvo el hijo de la perdición... como bien sabemos. 

Nos dice Jesucristo que debemos estar preparados porque nunca sabemos cuando vamos a ser llamados. Y que no nos debe encontrar algo descuidados Dios cuando, eso, nos llame a su Tribunal. Y el caso es que esto bien que lo sabemos pero...


JESÚS,  gracias por avisarnos con tanta claridad de qué es lo que debemos hacer por nuestra salvación eterna. 

22 de octubre de 2023

Dar a Dios lo que es Dios

Mt 22, 15-21


“Entonces los fariseos se fueron y celebraron consejo sobre la forma de sorprenderle en alguna palabra. Y le envían sus discípulos, junto con los herodianos, a decirle: ‘Maestro, sabemos que eres veraz y que enseñas el camino de Dios con franqueza y que no te importa por nadie, porque no miras la condición de las personas. Dinos, pues, qué te parece, ¿es lícito pagar tributo al César o no?’ Mas Jesús, conociendo su malicia, dijo: ‘Hipócritas, ¿por qué me tentáis? Mostradme la moneda del tributo.’ Ellos le presentaron un denario. Y les dice: ‘¿De quién es esta imagen y la inscripción?’  Dícenle: ‘Del César.’ Entonces les dice: ‘Pues lo del César devolvédselo al César, y lo de Dios a Dios.’”

COMENTARIO 

Es evidente que aquellos que hicieron al Hijo de Dios aquella pregunta sobre el tributo que había a Roma no conocían para nada a Jesucristo por mucho que dijeran allí mismo que parecía que sí...

Decir eso suponía que querían que Cristo dijera algo así como "no debéis pagar tributo" y eso utilizar en su contra ante el invasor romano o, al contrario, que dijera "sí, debéis pagar" para acusarlo de colaboracionista o algo por el estilo.

Sin embargo, como Dios es Dios y sabe mucho más que los hombres (y más aún que aquellos que se creen más de lo que son) allí mismo los deja con la boca abierta con su respuesta: al César hay que darle lo que es del César (no obstante es Dios quien permite que lo sea...) pero a Dios hay que darle lo que es de Dios que es, precisamente, lo que no hacían aquellos preguntadores...


JESÚS, gracias por ser tan franco cuando hablas.

Eleuterio Fernández Guzmán

21 de octubre de 2023

Gracias por el Espíritu Santo

Lc 12, 8-12


"Jesús dijo a sus discípulos:

Les aseguro que aquél que me reconozca abiertamente delante de los hombres, el Hijo del hombre lo reconocerá ante los ángeles de Dios. Pero el que no me reconozca delante de los hombres no será reconocido ante los ángeles de Dios.

Al que diga una palabra contra el Hijo del hombre se le perdonará; pero al que blasfeme contra el Espíritu Santo no se le perdonará.

Cuando los lleven ante las sinagogas, ante los magistrados y las autoridades, no se preocupen de cómo se van a defender o qué van a decir, porque el Espíritu Santo les enseñará en ese momento lo que deban decir."

COMENTARIO

Es cierto que Dios es bueno y que Cristo, que es Dios hecho hombre, también lo es. Sin embargo, muchas veces se olvida que también es justo y que su Justicia es verdadera y, además, necesaria y exacta.

Esto de arriba lo decimos porque aquí lo deja bien claro Jesucristo al decir que hay que reconocerlo como Quien es. Y eso no es nada del otro mundo sino, simplemente, decir las cosas como son.

Y, para que nadie se lleve a engaño, también deja bien claro el Hijo de Dios las consecuencias de no reconocerlo y, además, de pecar contra el Espíritu Santo. Y es que ahora mismo deberíamos recordar aquello del llanto y el rechinar de dientes y dónde pasa eso...


JESÚS,  gracias por echarnos una mano tan grande a la hora de comprender lo que nos conviene. 

Eleuterio Fernández Guzmán

20 de octubre de 2023

Lo que Dios nos tiene en cuenta

Lc 12, 1-7


"En aquel tiempo, se reunieron miles de personas, hasta el punto de atropellarse unos a otros. Jesús comenzó a decir, dirigiéndose primero a sus discípulos: 'Cuídense de la levadura de los fariseos, que es la hipocresía. No hay nada oculto que no deba ser revelado, ni nada secreto que no deba ser conocido. Por eso, todo lo que ustedes han dicho en la oscuridad será escuchado en pleno día; y lo que han hablado al oído, en las habitaciones más ocultas, será proclamado desde lo alto de las casas.
A ustedes, mis amigos, les digo: No teman a los que matan el cuerpo y después no pueden hacer nada más. Yo les indicaré a quién deben temer: teman a aquél que, después de matar, tiene el poder de arrojar al infierno. Sí, les repito, teman a ése.
¿No se venden acaso cinco pájaros por dos monedas? Sin embargo, Dios no olvida a ninguno de ellos. Ustedes tienen contados todos sus cabellos: no teman, porque valen más que muchos pájaros'."

COMENTARIO

Perder el alma. Esto que es tan terrible es lo que quiere el Hijo de Dios que tengamos muy en cuenta en nuestra vida y es lo que les dice, en resumidas cuentas, a los que en aquel momento le estaban escuchando. 

Hay una forma de perder el alma: escuchar y tener en cuenta lo que dicen aquellos que quieren que se pierda para Dios. Y es lo que cree Jesucristo que hacen los fariseos cuya levadura, que puede crecer dentro del corazón, no era buena. 

De todas formas, debemos tener en cuenta que Dios nunca olvida a sus hijos y por eso debemos mantener y aumentar nuestra fe en una verdad tan grande como ésa. 


JESÚS, gracias por poner sobre la mesa la Verdad. 


Eleuterio Fernández Guzmán

18 de octubre de 2023

Los envió a predicar

Lc 10, 1-9


"El Señor designó a otros setenta y dos, además de los Doce, y los envió de dos en dos para que lo precedieran en todas las ciudades y sitios adonde Él debía ir.
Y les dijo: “La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos. Rueguen al dueño de los sembrados que envíe trabajadores para la cosecha. ¡Vayan! Yo los envío como ovejas en medio de lobos. No lleven dinero, ni provisiones, ni calzado, y no se detengan a saludar a nadie por el camino. Al entrar en una casa, digan primero: “¡Que descienda la paz sobre esta casa!” Y si hay allí alguien digno de recibirla, esa paz reposará sobre él; de lo contrario, volverá a ustedes. Permanezcan en esa misma casa, comiendo y bebiendo de lo que haya, porque el que trabaja merece su salario. No vayan de casa en casa. En las ciudades donde entren y sean recibidos, coman lo que les sirvan; sanen a sus enfermos y digan a la gente: “El reino de Dios está cerca de ustedes”.

COMENTARIO

Lo que hace el Hijo de Dios con aquellos setenta y dos discípulos es hacer todo lo posible para que la Buena Noticia se extendiera por el mundo que ellos podían alcanzar. 

No los envía, digamos, sin nada sino que les conmina a tener mucha confianza en la Santísima Providencia de Dios que ha de proveer de aquello que necesiten para cumplir con la misión que es propia de Dios. 

Sin embargo, como muy sabe Jesucristo que no en todos los sitios los van a recibir bien les dice lo que deben conocer: en aquellos lugares donde sean recibidos allí han de hablar sobre el Reino de Dios pues, como bien sabemos, la salvación es para aquellos que lo aceptan. 

JESÚS,  gracias por enviar a tus discípulos. 

Eleuterio Fernández Guzmán

12 de octubre de 2023

Es que esto es la verdad

Lc 11, 27-28


"Jesús estaba hablando y una mujer levantó la voz en medio de la multitud y le dijo: “¡Feliz el vientre que te llevó y los pechos que te amamantaron!”

Jesús le respondió: “Felices más bien los que escuchan la Palabra de Dios y la practican”."

COMENTARIO 

En realidad, no es que haya nada malo en alabar a la mujer que trajo al mundo al Hijo de Dios. Y por eso no vaya a creerse que Jesucristo, en este texto del Evangelio de San Lucas la hace de menos sino que es, justamente, lo contrario. 

Aquella mujer no dijo nada malo, por tanto, cuando llamó feliz al vientre que llevo durante aquellos meses al Hijo de Dios en sí. No. Y es que la reacción de esperar de quien ve al resultado de aquella gestación que no es otro que Jesucristo, Aquel que les hablaba y enseñaba.

Sin embargo, como suele suceder siempre, el hijo de María tiene un sentido más profundo de lo que significa cómo se deben hacer las cosas. Y por eso dice lo que dice sobre quienes escuchan la Palabra de Dios y la practican que es, por cierto, exactamente lo que hizo la Virgen María. 

JESÚS, gracias por escoger a María por Madre. 

Eleuterio Fernández Guzmán

11 de octubre de 2023

El Padre Nuestro; Padre Nuestro

 Lc 11, 1-4


"Un día, Jesús estaba orando en cierto lugar, y cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: “Señor, enséñanos a orar, así como Juan enseñó a sus discípulos”.

Él les dijo entonces: “Cuando oren, digan:
Padre, santificado sea tu Nombre,
que venga tu Reino,
danos cada día nuestro pan cotidiano;
perdona nuestros pecados,
porque también nosotros perdonamos
a aquéllos que nos ofenden;
y no nos dejes caer en la tentación”.

COMENTARIO

Podemos imaginar que aquellos que seguían tan cerca al Hijo de Dios tenían ansia de saber cómo hacer para orar como oraba Jesucristo. Y por eso le pregunta que cómo se hacía para orar como lo hacía Él.

Jesucristo les enseña una oración que, desde entonces, es el santo y seña del cristiano: el Padre Nuestro. 

En el Padre Nuestro nosotros le pedimos a Dios, nuestro Padre del Cielo y Creador nuestro lo que, de verdad, debemos pedir muy lejos de lo demasiado que pedimos sin que nos convenga. Y eso es lo que nos enseñó Cristo, ni más ni menos. 


JESÚS, gracias por el Padre Nuestro. 

Eleuterio Fernández Guzmán

8 de octubre de 2023

Y ni a su Hijo respetaron

Mt 21, 33-43


“33 ‘Escuchad otra parábola. Era un propietario que plantó una viña, la rodeó de una cerca, cavó en ella un lagar y edificó una torre; la arrendó a unos labradores y se ausentó. 34 Cuando llegó el tiempo de los frutos, envió sus siervos a los labradores para recibir sus frutos. 35 Pero los labradores agarraron a los siervos, y a uno le golpearon, a otro le mataron, a otro le apedrearon. 36  De nuevo envió otros siervos en mayor número que los primeros; pero los trataron de la misma manera. 37 Finalmente les envió a su hijo, diciendo: ‘A mi hijo le respetarán.’ 38 Pero los labradores, al ver al hijo, se dijeron entre sí: ‘Este es el heredero. Vamos, matémosle y quedémonos con su herencia.’ 39 Y agarrándole, le echaron fuera de la viña y le mataron. 40 Cuando venga, pues, el dueño de la viña, ¿qué hará con aquellos labradores?’ 41 Dícenle: ‘A esos miserables les dará una muerte miserable arrendará la viña a otros labradores, que le paguen los  frutos a su tiempo.’ 42 Y Jesús les dice: ‘¿No habéis leído nunca en las Escrituras: = La piedra que los constructores desecharon, en piedra angular se ha convertido; fue el Señor quien hizo esto y es maravilloso a nuestros ojos? = 43 Por eso os digo: Se os quitará el Reino de Dios para dárselo a un pueblo que rinda sus frutos.’”

COMENTARIO

No podemos negar que las últimas palabras que aquí dice el Hijo de Dios son muy duras para muchos de los que, entonces, le escuchan. Y es que les dice, nada más y nada menos, que les será quitado el Reino de Dios... nada más y nada menos.

Ciertamente, Jesucristo sabía que hablaba, con aquella parábola, de sí mismo. Y es que Dios lo había enviado a su Hijo y a su Hijo también lo iban a matar como al de aquel hombre que era propietario de una viña...

Todo, de todas formas, queda como debe quedar: la piedra desechada es la piedra angular... y lo es. 

JESÚS,  gracias por cumplir tu misión hasta las últimas consecuencias. 

Eleuterio Fernández Guzmán

6 de octubre de 2023

Un Amor así, como el de Cristo

Lc 10, 13-16


"Jesús dijo:
¡Ay de ti, Corozaín! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros realizados entre ustedes, hace tiempo que se habrían convertido, poniéndose cilicio y sentándose sobre ceniza. Por eso Tiro y Sidón, en el día del Juicio, serán tratadas menos rigurosamente que ustedes. Y tú, Cafarnaúm, ¿acaso crees que serás elevada hasta el cielo? No, serás precipitada hasta el infierno. El que los escucha a ustedes me escucha a mí; el que los rechaza a ustedes me rechaza a mí; y el que me rechaza rechaza a Aquél que me envió.

COMENTARIO

Como era de esperar, sabiendo la misión que el Hijo de Dios había venido al mundo a llevar a cabo, cuando se encuentra Cristo con personas como las de Corozaín, Betsaida o de Cafarnaúm no puede decir otra cosa que lo que aquí recoge el Evangelio de San Lucas.

Sin duda que en Tiro y Sidón hubo arrepentimiento por los pecados cometidos pues, al ver lo que allí sucedió, se dieron cuenta de Quién era Aquel que les hablaba. Pero, al parecer, no había habido arrepentimiento en Corozaín y en Betsaida (o en Cafarnaúm) y eso les supondría, el día del Juicio, algo más que terrible...

El caso es que, según dice Jesucristo al final de este texto, no nos conviene para nada rechazar a quien habla en nombre del Hijo de Dios. 

JESÚS,  gracias por un Amor tan grande como el tuyo. 

Eleuterio Fernández Guzmán

3 de octubre de 2023

Cuando la ira es desmedida

Lc 9, 51-56


"Cuando estaba por cumplirse el tiempo de su elevación al cielo, Jesús se encaminó decididamente hacia Jerusalén y envió mensajeros delante de Él. Ellos partieron y entraron en un pueblo de Samaría para prepararle alojamiento. Pero no lo recibieron porque se dirigía a Jerusalén.
Cuando sus discípulos Santiago y Juan vieron esto, le dijeron: 'Señor, ¿quieres que mandemos caer fuego del cielo para consumirlos?' Pero Él se dio vuelta y los reprendió. Y se fueron a otro pueblo."

COMENTARIO

No podemos negar que aquellos que seguían al Hijo de Dios más de cerca creían que, junto a su persona, podían hacer cosas que de otra forma era impensable que podían hacer. Por eso ellos, algunos de ellos, se creían con tanta fuerza espiritual que se sentían capaces de pedir al Cielo que cayera fuego para castigar a los que no habían querían recibir a Jesucristo. 

Como es imaginar (dado el corazón de Cristo) no iba a permitir Jesucristo que hiciera una cosa así. Y por eso reprende una tal pretensión. Y es que ellos no habían acabado lo que era la comprensión del prójimo y aún les quedaba mucho que aprender...

JESÚS, gracias por ser comprensivo y misericordioso. 

Eleuterio Fernández Guzmán

1 de octubre de 2023

Saber lo que nos conviene saber

Mt 21, 28-32

 
“28 ‘Pero ¿Qué os parece? Un hombre tenía dos hijos. Llegándose al primero, le dijo: ’Hijo, vete hoy a trabajar en la viña.’ 29 Y él respondió: ‘No quiero’, pero después se arrepintió y fue.30 Llegándose al segundo, le dijo lo mismo. Y él respondió: ‘Voy, Señor’, y no fue. 31 ¿Cuál de los dos hizo la voluntad del padre?’ – ‘El primero’ - le dicen. Díceles Jesús: ‘En verdad os digo que los publicanos y las rameras llegan antes que vosotros al Reino de Dios.32 Porque vino Juan a vosotros por camino de justicia, y no creísteis en él, mientras que los publicanos y las rameras  creyeron en él. Y vosotros, ni viéndolo, os arrepentisteis después, para creer en él.’”

COMENTARIO 

Cuando el Hijo de Dios expone a los que le escuchan aquella parábola del padre y los dos hijos es seguro que sabía muy bien las razones de exponerla ante aquellas personas que estaban esperando aprender del Maestro.

Aquellos hijos actuaron falsamente. Los dos mintieron a su padre y eso no estaba nada bien a ojos de nadie de los allí presentes. Pero es que Jesucristo creía que muchos de ellos también mentían a Dios. 

Poner por delante de los que le escuchaban, miembros del pueblo escogido por dios, a publicanos y rameras es seguro que molestó a muchos de los estaban presentes. Y es que el ejemplo de Juan el Bautista, tan claro en su mensaje y en lo que suponía el mismo, al parecer, no fue suficiente para los "entendidos". 


JESÚS,  gracias por decir las cosas como deben ser dichas muy a pesar de muchos. 

Eleuterio Fernández Guzmán

30 de septiembre de 2023

Las cosas claras

Lc 9, 43b-45


"Mientras todos se admiraban por las cosas que hacía, Jesús dijo a sus discípulos: “Escuchen bien esto que les digo: El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres”. Pero ellos no entendían estas palabras: su sentido les resultaba oscuro, de manera que no podían comprenderlas, y temían interrogar a Jesús acerca de esto."

COMENTARIO

No es nada extraño que, ante lo que estaba pasando y todos los que estaban cerca del Hijo de Dios veían, tales creyentes estuvieran la mar de contentos y pensasen que vivían en el mejor de los mundos. Y, en cierta manera era así porque vivían en el instaurado Reino de Dios.

Jesucristo, sin embargo, iba a agriarles la fiesta, por así decirlo. Y es que no podía callar lo que iba a ser su futuro y, así, el de todos aquellos que tan contentos estaban: iba a ser entregado y, como todos sabían, eso sólo podía suponer algo malo. 

Ellos, como dice el texto, no entendieron... y seguramente por eso (para no entender) no quisieron preguntarle nada a Jesucristo aunque, de todas formas, cuando llegó el momento acabaron de entender...


JESÚS,  gracias por ser tan franco y claro. 

Eleuterio Fernández Guzmán