12 de octubre de 2023

Es que esto es la verdad

Lc 11, 27-28


"Jesús estaba hablando y una mujer levantó la voz en medio de la multitud y le dijo: “¡Feliz el vientre que te llevó y los pechos que te amamantaron!”

Jesús le respondió: “Felices más bien los que escuchan la Palabra de Dios y la practican”."

COMENTARIO 

En realidad, no es que haya nada malo en alabar a la mujer que trajo al mundo al Hijo de Dios. Y por eso no vaya a creerse que Jesucristo, en este texto del Evangelio de San Lucas la hace de menos sino que es, justamente, lo contrario. 

Aquella mujer no dijo nada malo, por tanto, cuando llamó feliz al vientre que llevo durante aquellos meses al Hijo de Dios en sí. No. Y es que la reacción de esperar de quien ve al resultado de aquella gestación que no es otro que Jesucristo, Aquel que les hablaba y enseñaba.

Sin embargo, como suele suceder siempre, el hijo de María tiene un sentido más profundo de lo que significa cómo se deben hacer las cosas. Y por eso dice lo que dice sobre quienes escuchan la Palabra de Dios y la practican que es, por cierto, exactamente lo que hizo la Virgen María. 

JESÚS, gracias por escoger a María por Madre. 

Eleuterio Fernández Guzmán

11 de octubre de 2023

El Padre Nuestro; Padre Nuestro

 Lc 11, 1-4


"Un día, Jesús estaba orando en cierto lugar, y cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: “Señor, enséñanos a orar, así como Juan enseñó a sus discípulos”.

Él les dijo entonces: “Cuando oren, digan:
Padre, santificado sea tu Nombre,
que venga tu Reino,
danos cada día nuestro pan cotidiano;
perdona nuestros pecados,
porque también nosotros perdonamos
a aquéllos que nos ofenden;
y no nos dejes caer en la tentación”.

COMENTARIO

Podemos imaginar que aquellos que seguían tan cerca al Hijo de Dios tenían ansia de saber cómo hacer para orar como oraba Jesucristo. Y por eso le pregunta que cómo se hacía para orar como lo hacía Él.

Jesucristo les enseña una oración que, desde entonces, es el santo y seña del cristiano: el Padre Nuestro. 

En el Padre Nuestro nosotros le pedimos a Dios, nuestro Padre del Cielo y Creador nuestro lo que, de verdad, debemos pedir muy lejos de lo demasiado que pedimos sin que nos convenga. Y eso es lo que nos enseñó Cristo, ni más ni menos. 


JESÚS, gracias por el Padre Nuestro. 

Eleuterio Fernández Guzmán

8 de octubre de 2023

Y ni a su Hijo respetaron

Mt 21, 33-43


“33 ‘Escuchad otra parábola. Era un propietario que plantó una viña, la rodeó de una cerca, cavó en ella un lagar y edificó una torre; la arrendó a unos labradores y se ausentó. 34 Cuando llegó el tiempo de los frutos, envió sus siervos a los labradores para recibir sus frutos. 35 Pero los labradores agarraron a los siervos, y a uno le golpearon, a otro le mataron, a otro le apedrearon. 36  De nuevo envió otros siervos en mayor número que los primeros; pero los trataron de la misma manera. 37 Finalmente les envió a su hijo, diciendo: ‘A mi hijo le respetarán.’ 38 Pero los labradores, al ver al hijo, se dijeron entre sí: ‘Este es el heredero. Vamos, matémosle y quedémonos con su herencia.’ 39 Y agarrándole, le echaron fuera de la viña y le mataron. 40 Cuando venga, pues, el dueño de la viña, ¿qué hará con aquellos labradores?’ 41 Dícenle: ‘A esos miserables les dará una muerte miserable arrendará la viña a otros labradores, que le paguen los  frutos a su tiempo.’ 42 Y Jesús les dice: ‘¿No habéis leído nunca en las Escrituras: = La piedra que los constructores desecharon, en piedra angular se ha convertido; fue el Señor quien hizo esto y es maravilloso a nuestros ojos? = 43 Por eso os digo: Se os quitará el Reino de Dios para dárselo a un pueblo que rinda sus frutos.’”

COMENTARIO

No podemos negar que las últimas palabras que aquí dice el Hijo de Dios son muy duras para muchos de los que, entonces, le escuchan. Y es que les dice, nada más y nada menos, que les será quitado el Reino de Dios... nada más y nada menos.

Ciertamente, Jesucristo sabía que hablaba, con aquella parábola, de sí mismo. Y es que Dios lo había enviado a su Hijo y a su Hijo también lo iban a matar como al de aquel hombre que era propietario de una viña...

Todo, de todas formas, queda como debe quedar: la piedra desechada es la piedra angular... y lo es. 

JESÚS,  gracias por cumplir tu misión hasta las últimas consecuencias. 

Eleuterio Fernández Guzmán

6 de octubre de 2023

Un Amor así, como el de Cristo

Lc 10, 13-16


"Jesús dijo:
¡Ay de ti, Corozaín! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros realizados entre ustedes, hace tiempo que se habrían convertido, poniéndose cilicio y sentándose sobre ceniza. Por eso Tiro y Sidón, en el día del Juicio, serán tratadas menos rigurosamente que ustedes. Y tú, Cafarnaúm, ¿acaso crees que serás elevada hasta el cielo? No, serás precipitada hasta el infierno. El que los escucha a ustedes me escucha a mí; el que los rechaza a ustedes me rechaza a mí; y el que me rechaza rechaza a Aquél que me envió.

COMENTARIO

Como era de esperar, sabiendo la misión que el Hijo de Dios había venido al mundo a llevar a cabo, cuando se encuentra Cristo con personas como las de Corozaín, Betsaida o de Cafarnaúm no puede decir otra cosa que lo que aquí recoge el Evangelio de San Lucas.

Sin duda que en Tiro y Sidón hubo arrepentimiento por los pecados cometidos pues, al ver lo que allí sucedió, se dieron cuenta de Quién era Aquel que les hablaba. Pero, al parecer, no había habido arrepentimiento en Corozaín y en Betsaida (o en Cafarnaúm) y eso les supondría, el día del Juicio, algo más que terrible...

El caso es que, según dice Jesucristo al final de este texto, no nos conviene para nada rechazar a quien habla en nombre del Hijo de Dios. 

JESÚS,  gracias por un Amor tan grande como el tuyo. 

Eleuterio Fernández Guzmán

3 de octubre de 2023

Cuando la ira es desmedida

Lc 9, 51-56


"Cuando estaba por cumplirse el tiempo de su elevación al cielo, Jesús se encaminó decididamente hacia Jerusalén y envió mensajeros delante de Él. Ellos partieron y entraron en un pueblo de Samaría para prepararle alojamiento. Pero no lo recibieron porque se dirigía a Jerusalén.
Cuando sus discípulos Santiago y Juan vieron esto, le dijeron: 'Señor, ¿quieres que mandemos caer fuego del cielo para consumirlos?' Pero Él se dio vuelta y los reprendió. Y se fueron a otro pueblo."

COMENTARIO

No podemos negar que aquellos que seguían al Hijo de Dios más de cerca creían que, junto a su persona, podían hacer cosas que de otra forma era impensable que podían hacer. Por eso ellos, algunos de ellos, se creían con tanta fuerza espiritual que se sentían capaces de pedir al Cielo que cayera fuego para castigar a los que no habían querían recibir a Jesucristo. 

Como es imaginar (dado el corazón de Cristo) no iba a permitir Jesucristo que hiciera una cosa así. Y por eso reprende una tal pretensión. Y es que ellos no habían acabado lo que era la comprensión del prójimo y aún les quedaba mucho que aprender...

JESÚS, gracias por ser comprensivo y misericordioso. 

Eleuterio Fernández Guzmán

1 de octubre de 2023

Saber lo que nos conviene saber

Mt 21, 28-32

 
“28 ‘Pero ¿Qué os parece? Un hombre tenía dos hijos. Llegándose al primero, le dijo: ’Hijo, vete hoy a trabajar en la viña.’ 29 Y él respondió: ‘No quiero’, pero después se arrepintió y fue.30 Llegándose al segundo, le dijo lo mismo. Y él respondió: ‘Voy, Señor’, y no fue. 31 ¿Cuál de los dos hizo la voluntad del padre?’ – ‘El primero’ - le dicen. Díceles Jesús: ‘En verdad os digo que los publicanos y las rameras llegan antes que vosotros al Reino de Dios.32 Porque vino Juan a vosotros por camino de justicia, y no creísteis en él, mientras que los publicanos y las rameras  creyeron en él. Y vosotros, ni viéndolo, os arrepentisteis después, para creer en él.’”

COMENTARIO 

Cuando el Hijo de Dios expone a los que le escuchan aquella parábola del padre y los dos hijos es seguro que sabía muy bien las razones de exponerla ante aquellas personas que estaban esperando aprender del Maestro.

Aquellos hijos actuaron falsamente. Los dos mintieron a su padre y eso no estaba nada bien a ojos de nadie de los allí presentes. Pero es que Jesucristo creía que muchos de ellos también mentían a Dios. 

Poner por delante de los que le escuchaban, miembros del pueblo escogido por dios, a publicanos y rameras es seguro que molestó a muchos de los estaban presentes. Y es que el ejemplo de Juan el Bautista, tan claro en su mensaje y en lo que suponía el mismo, al parecer, no fue suficiente para los "entendidos". 


JESÚS,  gracias por decir las cosas como deben ser dichas muy a pesar de muchos. 

Eleuterio Fernández Guzmán

30 de septiembre de 2023

Las cosas claras

Lc 9, 43b-45


"Mientras todos se admiraban por las cosas que hacía, Jesús dijo a sus discípulos: “Escuchen bien esto que les digo: El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres”. Pero ellos no entendían estas palabras: su sentido les resultaba oscuro, de manera que no podían comprenderlas, y temían interrogar a Jesús acerca de esto."

COMENTARIO

No es nada extraño que, ante lo que estaba pasando y todos los que estaban cerca del Hijo de Dios veían, tales creyentes estuvieran la mar de contentos y pensasen que vivían en el mejor de los mundos. Y, en cierta manera era así porque vivían en el instaurado Reino de Dios.

Jesucristo, sin embargo, iba a agriarles la fiesta, por así decirlo. Y es que no podía callar lo que iba a ser su futuro y, así, el de todos aquellos que tan contentos estaban: iba a ser entregado y, como todos sabían, eso sólo podía suponer algo malo. 

Ellos, como dice el texto, no entendieron... y seguramente por eso (para no entender) no quisieron preguntarle nada a Jesucristo aunque, de todas formas, cuando llegó el momento acabaron de entender...


JESÚS,  gracias por ser tan franco y claro. 

Eleuterio Fernández Guzmán

29 de septiembre de 2023

Lo que ha de venir será mucho mejor...

Jn 1, 47-51


"Al ver llegar a Natanael, Jesús dijo: “Éste es un verdadero israelita, un hombre sin doblez”.
“¿De dónde me conoces?”, le preguntó Natanael.
Jesús le respondió: “Yo te vi antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera”.
Natanael le respondió: “Maestro, Tú eres el Hijo de Dios, Tú eres el Rey de Israel”.
Jesús continuó: “Porque te dije: «Te vi debajo de la higuera”, crees. Verás cosas más grandes todavía”.
Y agregó: “Les aseguro que verán el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre”."

COMENTARIO

Ciertamente, podemos imaginar que Natanael se quedó muy extrañado cuando el Hijo de Dios le dijo que lo había visto debajo de la higuera. Seguramente, estaba seguro, sabía que eso sólo lo podía hacer quien tenía el poder de Dios. Y, también seguro, eso era así. 

Aquel hombre aceptó enseguida la maestría, por así decirlo, de Jesucristo. Iba a ser un discípulo suyo y a expandir la Buena Noticia allí donde fuera. 

Sin embargo, había más. Y es que Jesucristo sabía que aquello de poder ver a Natanael no era nada comparado con lo que iban a ver muchos...

JESÚS, gracias por cumplir con tu misión a la perfección.

Eleuterio Fernández Guzmán

28 de septiembre de 2023

Herodes el necio


Lc 9, 7-9

"El tetrarca Herodes se enteró de todo lo que Jesús hacía y enseñaba, y estaba muy desconcertado porque algunos decían: “Es Juan, que ha resucitado”. Otros decían: “Es Elías, que se ha aparecido”, y otros: “Es uno de los antiguos profetas que ha resucitado”.

COMENTARIO

No podemos negar que, hoy día, que conocemos bastante bien quién fue Herodes, podemos decir que andaba el hombre un poco despistado. Y es que, acostumbrado a tenerlo todo no era poca cosa querer conocer a Aquel de quien tanto extraordinario se decía. 

En realidad, había muchas personas que no tenían nada claro que aquel Maestro de Nazaret era quien era o, lo que es lo mismo, que era el Hijo de Dios. Y por eso sostenían que era bien Juan el Bautista resucitado bien el profeta Elías...

De todas formas, está claro que Herodes quería conocer a Jesucristo. Pero no lo quería conocer porque tuviera interés en saber qué es lo que predicaba sino, seguramente, por la fama que había adquirido y, así, como uno más de sus trofeos mundanos...


JESÚS, gracias por haberle dado a Herodes una lección tan grande el día de tu Pasión. 

Eleuterio Fernández Guzmán

27 de septiembre de 2023

Y los envió

Lc 9, 1-6


"Jesús convocó a los Doce y les dio poder y autoridad para expulsar a toda clase de demonios y para sanar las enfermedades. Y los envió a proclamar el Reino de Dios y a sanar a los enfermos, diciéndoles: “No lleven nada para el camino, ni bastón, ni provisiones, ni pan, ni dinero, ni tampoco dos túnicas cada uno. Permanezcan en la casa donde se alojen, hasta el momento de partir. Si no los reciben, al salir de esa ciudad sacudan hasta el polvo de sus pies, en testimonio contra ellos”.

Fueron entonces de pueblo en pueblo, anunciando la Buena Noticia y sanando enfermos en todas partes.

COMENTARIO

Palabra de Dios y Su Providencia.

Tales realidades espirituales eran las que debían tener en cuenta los Doce. Y es que los enviaba el Hijo de Dios para que dieran la Buena Noticia de que el Reino de Dios había sido instaurado en el mundo con la llegada de Jesucristo. 

Todo lo que les otorga Cristo es, por decirlo así, parte de su poder. Pero también una clara advertencia: deben someterse a la santísima Providencia de Dios que, como su nombre indica, es Providente y nunca abandona a sus hijos.

JESÚS,  gracias por enviar a los Apóstoles. 

Eleuterio Fernández Guzmán

26 de septiembre de 2023

Eso no es desprecio de Madre

Lc 8, 19-21


"La madre y los hermanos de Jesús fueron a verlo, pero no pudieron acercarse a causa de la multitud. Entonces le anunciaron a Jesús: “Tu madre y tus hermanos están ahí afuera y quieren verte”. Pero Él les respondió: “Mi madre y mis hermanos son los que escuchan la Palabra de Dios y la practican”."

COMENTARIO

Es más que posible que haya personas que crea que el Hijo de Dios desprecia, o algo así, a su Madre, la Virgen María, cuando dice las palabras que dice y pronuncia cuando le dicen, precisamente, que su Madre está fuera de la casa donde está predicando pero, según parece, dice algo que pudiera considerarse grave.

Ciertamente, eso pudiera parecer así para quien no conozca de verdad a Jesucristo porque no hace eso, precisamente. Y es que cuando dice lo último que dice (eso de quién es, verdaderamente, su Madre y sus hermanos) está retratando, más que nada, a su Madre, la Virgen María. Y es que ella era quien escuchó la Palabra de Dios desde que su hijo, Jesús, empezó a hablar. Y cuando lo que dijo era digno de ser aprendido... lo aprendió y lo llevó a cabo en su vida. Y es que ella practicó la Palabra de Dios, exactamente, como debía ser practicada. 


JESÚS, gracias por tener una Madre así, por haberla escogido desde antes de todo. 

Eleuterio Fernández Guzmán

22 de septiembre de 2023

Recorría los pueblos predicando

 Lc 8, 1-3


"Jesús recorría las ciudades y los pueblos, predicando y anunciando la Buena Noticia del Reino de Dios. Lo acompañaban los Doce y también algunas mujeres que habían sido sanadas de malos espíritus y enfermedades: María, llamada Magdalena, de la que habían salido siete demonios; Juana, esposa de Cusa, intendente de Herodes, Susana y muchas otras, que los ayudaban con sus bienes."

COMENTARIO

Es cierto y verdad que el Hijo de Dios vino al mundo enviado por el Todopoderoso para que el mundo se salvase. Y eso debía hacerlo tanto con la Palabra como con las Obras, propias de Quien todo lo puede porque es Dios mismo hecho hombre. 

En agradecimiento de lo que había hecho por algunas personas, acompañaban al Maestro para ayudarle en su labor de predicación. Aquí se nombra a algunas mujeres pero es seguro que otras personas más acompañaban al Hijo de Dios 

Aquella forma de vivir es, claro está, muy distinta a la que hoy seguimos los discípulos de Cristo pero es más que bueno saber que hubo un tiempo en el que los bines eran de todos aquellos que seguían a Jesucristo sin egoísmos ni nada por el estilo. 


JESÚS, gracias por predicar, gracias por cumplir con su misión de forma tan admirable


Eleuterio Fernández Guzmán

20 de septiembre de 2023

Conocer, de verdad, a Cristo

Lc 7, 31-25


"Dijo el Señor: ¿Con quién puedo comparar a los hombres de esta generación? ¿A quién se parecen? Se parecen a esos muchachos que están sentados en la plaza y se dicen entre ellos: ¡Les tocamos la flauta, y ustedes no bailaron! ¡Entonamos cantos fúnebres, y no lloraron! Porque llegó Juan el Bautista, que no come pan ni bebe vino, y ustedes dicen: '¡Tiene un demonio!'. Llegó el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: '¡Es un glotón y un borracho, amigo de publicanos y pecadores!'. Pero la Sabiduría ha sido reconocida como justa por todos sus hijos.

COMENTARIO

Como es bien sabido y conocido, el Hijo de Dios había sido enviado al mundo por el Todopoderoso para que el mundo se salvase. Sin embargo, siendo esta intención más que buena, lo que se encontró Jesucristo fue una serie de hermanos que no estaban a lo que debían estar sino a otras cosas, a sus cosas, dejando las de Dios para mejor momento...

Ciertamente, lo que dice Cristo aquí es verdaderamente cierto. A Juan el Bautista lo trataron muchas personas como si fuera alguien tan raro que no se comportaba como ellos. Y cuando fue predicando el mismo Hijo de Dios aún había quien lo trataba peor porque comía y bebía y, ojo, se sentaba con pecadores...

En realidad, como podemos ver, Jesucristo tenía mucho que hacer y, en efecto, hizo todo lo que pudo porque había muchos que tenían el corazón como una piedra y nada blando...

JESÚS, gracias por intentar que hubiese salvación para la humanidad aunque fueran pocos los que lo comprendieron, aunque sean pocos los que hoy mismo lo comprendan. 

Eleuterio Fernández Guzmán

19 de septiembre de 2023

La exacta misericordia de Dios


Lc 7, 11-17

"Jesús se dirigió a una ciudad llamada Naím, acompañado de sus discípulos y de una gran multitud. Justamente cuando se acercaba a la puerta de la ciudad, llevaban a enterrar al hijo único de una mujer viuda, y mucha gente del lugar la acompañaba. Al verla, el Señor se conmovió y le dijo: 'No llores'. Después se acercó y tocó el féretro. Los que lo llevaban se detuvieron y Jesús dijo: 'Joven, yo te lo ordeno, levántate'. El muerto se incorporó y empezó a hablar. Y Jesús se lo entregó a su madre. Todos quedaron sobrecogidos de temor y alababan a Dios, diciendo: 'Un gran profeta ha aparecido en medio de nosotros y Dios ha visitado a su Pueblo'. El rumor de lo que Jesús acababa de hacer se difundió por toda la Judea y en toda la región vecina."

COMENTARIO

No es nada extraño que lo último que recoge el evangelio de San Lucas sea la reacción lógica de quien ha visto lo que ha hecho el Hijo de Dios mostrando el exacto poder del Todopoderoso.

Sabía muy bien Jesucristo que aquella viuda que, ahora, se quedaba sin el hijo que podía ayudarla en su vida, lo iba a pasar mal. Por eso obra el milagro de traerlo de nuevo al mundo.

La misericordia que muestra con esto Cristo es la que tiene Dios con sus hijos que sufren porque había enviado al mundo a su Hijo para que el mundo se salvase. Y eso era, exactamente, lo que estaba haciendo. 


JESÚS, gracias por ser tan miseircordioso.  


Eleuterio Fernández Guzmán

16 de septiembre de 2023

Debemos construir sobre Cristo

Lc 6, 43-49


"Jesús decía a sus discípulos:

'No hay árbol bueno que dé frutos malos, ni árbol malo que dé frutos buenos: cada árbol se reconoce por su fruto. No se recogen higos de los espinos ni se cosechan uvas de las zarzas. El hombre bueno saca el bien del tesoro de bondad que tiene en su corazón. El malo saca el mal de su maldad, porque de la abundancia del corazón habla su boca. ¿Por qué ustedes me llaman: 'Señor, Señor', y no hacen lo que les digo? Yo les diré a quién se parece todo aquél que viene a mí, escucha mis palabras y las practica. Se parece a un hombre que, queriendo construir una casa, cavó profundamente y puso los cimientos sobre la roca. Cuando vino la inundación, las aguas se precipitaron con fuerza contra esa casa, pero no pudieron derribarla, porque estaba bien construida. En cambio, el que escucha la Palabra y no la pone en práctica se parece a un hombre que construyó su casa sobre tierra, sin cimientos. Cuando las aguas se precipitaron contra ella, en seguida se derrumbó, y el desastre que sobrevino a esa casa fue grande.'"


COMENTARIO

Pudiera parecer que lo que dice el Hijo de Dios no tiene que ver una cosa con la otra. Es decir, que hablar sobre el árbol y sus frutos y luego de cómo se construye una, poco tiene que ver. Sin embargo, siendo Cristo quien así habla...

En efecto, sí tiene que ver. Y es quien hace lo que debe hacer acaba obteniendo buen fruto. Por eso construir nuestra vida teniendo como sustento a Jesucristo sólo puede ser algo bueno para nosotros, para nuestros corazones y para nuestra vida. 

Es verdad que, haciendo eso que decimos arriba, nos procurará decir "Señor, Señor" cumpliendo su voluntad y seremos, en esencia, buenos. 

JESÚS, gracias por tu, tan, certera Palabra. 

Eleuterio Fernández Guzmán

15 de septiembre de 2023

Junto a la Cruz sí estaban

Jn 19, 25-27


"Junto a la cruz de Jesús, estaba su madre y la hermana de su madre, María, mujer de Cleofás, y María Magdalena. Al ver a la madre y cerca de ella al discípulo a quien Él amaba, Jesús le dijo: “Mujer, aquí tiene a tu hijo”. Luego dijo al discípulo: “Aquí tiene a tu madre”. Y desde aquella Hora el discípulo la recibió como suya."

COMENTARIO 

No podemos negar que, de todas aquellas personas que conocían bien al Hijo de Dios sólo unas pocas tuvieron el valor de permanecer junto a la Cruz en la que entregaría su alma al Padre Jesucristo. 

Podemos imaginar aquella situación pero sólo podemos imaginarla. Tanto Juan como María y las demás mujeres, seguro habían acompañado a Jesucristo a través de las calles de Jerusalén y, luego, por el camino que le llevaría al Calvario. No sería demasiado buena. 

Entonces Jesucristo hace un gesto que nos ha valido para que su Madre María sea también la nuestra. Y por eso Juan la acogió en su casa y en su corazón: también era su Madre. 


JESÚS, gracias por entregarnos a tu Madre para que también sea la nuestra. 

Eleuterio Fernández Guzmán

13 de septiembre de 2023

Nos conviene estar entre los felices

Lc 6, 20-26


"Jesús, fijando la mirada en sus discípulos, dijo:

¡Felices ustedes, los pobres, porque el Reino de Dios les pertenece!
¡Felices ustedes, los que ahora tienen hambre, porque serán saciados!
¡Felices ustedes, los que ahora lloran, porque reirán!
¡Felices ustedes, cuando los hombres los odien, los excluyan, los insulten y proscriban el nombre de ustedes, considerando os infames a causa del Hijo del hombre!
¡Alégrense y llénense de gozo en ese día, porque la recompensa de ustedes será grande en el cielo! ¡De la misma manera los padres de ellos trataban a los profetas!

Pero ¡ay de ustedes los ricos, porque ya tienen su consuelo!
¡Ay de ustedes, los que ahora están satisfechos, porque tendrán hambre!
¡Ay de ustedes, los que ahora ríen, porque conocerán la aflicción y las lágrimas!
¡Ay de ustedes cuando todos los elogien! ¡De la misma manera los padres de ellos trataban a los falsos profetas!"

COMENTARIO

Lo que hoy nos trae el Evangelio de San Juan son, ni más ni menos, que las Bienaventuranzas que también recoge, de otra forma, otro Evangelio como es el de San Mateo.

Aquí podemos apreciar fácilmente, por decirlo así, dos bandos: el de los bienaventurados (aquí se dice "felices") y el otro, el de los que no lo son según dice el Hijo de Dios. 

A nosotros nos conviene muy mucho ser del primero de los grupos. Sí, se llora, se es pobre, se pasa hambre pero, al final (que es lo que importa y que tiene que ver con la vida eterna) el premio es más que importante. Y, mientras, los otros, los que no saben ser ricos porque no arriman el hombro a quien lo necesita... en fin... que todo está aquí dicho...


JESÚS, gracias por las Bienaventuranzas. 

Eleuterio Fernández Guzmán

12 de septiembre de 2023

Y los escogió

Lc 6, 12-19


"Jesús se retiró a la montaña para orar, y pasó toda la noche en oración con Dios.

Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos y eligió a doce de ellos, a los que dio el nombre de Apóstoles: Simón, a quien puso el sobrenombre de Pedro, Andrés, su hermano, Santiago, Juan, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago, hijo de Alfeo, Simón, llamado el Zelote, Judas, hijo de Santiago y Judas Iscariote, que fue el traidor.

Al bajar con ellos se detuvo en una llanura. Estaban allí muchos de sus discípulos y una muchedumbre que había llegado de toda la Judea, de Jerusalén y de la región costera de Tiro y Sidón, para escucharlo y hacerse sanar de sus enfermedades. Los que estaban atormentados por espíritus impuros quedaban sanos; y toda la gente quería tocarlo, porque salía de Él una fuerza que sanaba a todos."

COMENTARIO


Del Hijo de Dios salía una fuerza que sanaba a todos es lo que se nos dice en este Evangelio de San Lucas. Y es que no era para menos en tanto y en cuanto se curaban todos los que lo tocaban. 

El caso es que Jesucristo subió al monte como hacía muchas veces para estar más cerca de Dios, su Padre, y orar. Y lo que hace luego ha quedado para siempre inscrito en los libros de la fe: escogió a los que iban a ser sus Apóstoles, testigos del Hijo y, así, del Padre.

Es cierto y verdad que en otros Evangelios  Cristo va escogiendo a sus Apóstoles uno a uno pero no quita que, en efecto, los escogió. 


JESÚS,  gracias por escoger a los Doce. 

Eleuterio Fernández Guzmán

10 de septiembre de 2023

Estar con Cristo

Mt 18, 15-20

 
“15 ‘Si tu hermano llega a pecar, vete y repréndele, a solas tú con él. Si te escucha, habrás ganado a tu hermano. 16 Si no te escucha, toma todavía contigo uno o dos, para que = todo asunto quede zanjado por la palabra de dos o tres testigos. = 17 Si les desoye a ellos, díselo a la comunidad. Y si hasta a la comunidad desoye, sea para ti como el gentil y el  publicano. 18 ‘Yo os aseguro: todo lo que atéis en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desatéis en la tierra quedará desatado en el cielo.19  ‘Os aseguro también que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, sea lo que fuere, lo conseguirán de mi Padre que está en los cielos. 20 Porque donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.’”


COMENTARIO 

Es verdad que el Hijo de Dios tenía que corregir muchas de las actuaciones que los miembros del pueblo elegido por Dios llevaban a cabo pero que, en realidad, no acordaban nada con la Voluntad del Padre Eterno.

Se debe corregir a quien se equivoca pero no hay que equivocarse en la forma de corregir. Es decir, las cosas deben arreglarse entre el corregido y quien procura su bien. Pero muchas veces no hacemos eso sino todo lo contrario. 

Debemos tener en cuenta, por otra parte, lo último dicho por Cristo: si pedimos se nos concederá pero no deberíamos creer que se nos concederá todo sino lo que, según la Voluntad de Dios, nos convenga porque, como bien sabemos, demasiadas veces pedimos lo que no nos conviene pero queremos y ansiamos...


JESÚS, gracias por decir las cosas como deben ser dichas. 

Eleuterio Fernández Guzmán

9 de septiembre de 2023

Cuando la ley no es misericordiosa

Lc 6,1-5


"Un sábado, iba él caminando por medio de un sembrado y sus discípulos arrancaban y comían espigas, frotándolas con las manos. Unos fariseos dijeron: '¿Por qué hacéis en sábado lo que no está permitido?'. 3 Respondiendo Jesús, les dijo: '¿No habéis leído lo que hizo David, cuando él y sus compañeros sintieron hambre? 4 Entró en la casa de Dios, y tomando los panes de la proposición, que solo está permitido comer a los sacerdotes, comió él y dio a los que estaban con él'. 5 Y les decía: 'El Hijo del hombre es señor del sábado'".

COMENTARIO

Es cierto y verdad que cuando el Hijo de Dios fue enviado al mundo por el Padre Todopoderoso había algunos aspectos de la Ley que debían ser cambiados o, como poco, ser vistos desde otro punto de vista.

Aquella regla según la cual el sábado no se podían hacer según qué cosas chocaba de frente, en algunas ocasiones, con la misericordia y el amor. Y es que podríamos preguntarnos si es bueno o no que se alimente quien tenga hambre aunque eso vaya contra la Ley...

Jesucristo lo tenía muy claro: además de que Él era señor del sábado es que la misericordia más mínima debía permitir que alguien que tiene hambre se alimente. Es así de sencillo...


JESÚS,  gracias por ser misericordioso. 

Eleuterio Fernández Guzmán